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La razón por la que la
preocupación mata más que el trabajo, es porque es más gente
la que se preocupa que
la que trabaja.
Robert Frost


Tenía la oportunidad de
ir por dos caminos y elegí el menos transitado.
Robert Frost
LA FLOR
Parte de las plantas fanerógamas, que contiene los órganos
de la reproducción y suele estar compuesta de cáliz, corola,
estambres y pistilos. Morfológicamente es un brote o yema
generalmente terminal, constituida por una serie de órganos
sexuales cuyo desarrollo culmina con la formación y
generación de semillas. Existen flores que, por diferentes
circunstancias naturales o inducidas artificialmente, son
estériles, como es el caso de algunas flores desarrolladas
como ornamentales; pero, en general, las flores están
implicadas en el proceso de formación y desarrollo de los
órganos que permiten la polinización, fecundación y ulterior
desarrollo de la semilla en la cual la planta corona su
reproducción.
La teoría botánica clásica considera que las partes de la
flor no son sino brotes y hojas transformadas. Esta
concepción se apoya en la observación de ciertas plantas,
como la magnolia, donde los estambres son parecidos a las
hojas, o la disposición de apéndices en forma de copa de los
ovarios de la mayoría de las flores en su estadio de
formación. La teoría clásica se apoya más en consideraciones
morfológicas que en la evolución.
Los árboles frutales, como el manzano o el cerezo, llevan en
las ramas dos tipos fundamentales de brotes, los cuales dan
lugar a hojas o ramas. En estos árboles está clara la
proximidad morfológica entre las flores y las hojas. Las
partes más parecidas a las hojas son las brácteas, las
cuales aparecen en muchas plantas como una coraza protectora
de la parte más delicada de la flor, los órganos
reproductores.
Otras teorías, como la de Meeuse, plantean la teoría
evolutiva de la flor como una fronde o partes de frondes de
helechos primitivos (similares al Archeopteri),
transformados en órganos reproductores. Cabe recordar que
muchos helechos llevan los esporangios u órganos
reproductivos integrados en la fronde ( el equivalente de la
hoja en estas especies). La teoría se apoya en el probable
origen de las semillas a partir de los helechos con semilla
de la época del Carbonífero y de su ulterior evolución.
ORIGEN Y
EVOLUCIÓN
El origen y evolución de las flores no está tan claro como
el de las semillas, ya que presentan una diversidad muy
grande. Es difícil englobar a todas las Angiospermas en una
misma clasificación de la flor, y por tanto de su evolución,
ya que, por ejemplo, las de las gramíneas no responden a la
descripción de las flores que suele encontrarse en los
manuales.
Los insectos de la época del Carbonífero estaban provistos
de mandíbulas masticadoras, en vez de los órganos
succionadores de néctar con los que cuentan ahora numerosas
especies. Este tipo de insectos succionadores no aparece
hasta finales del Cretácico o ya en la era Terciaria, hace
unos 65 millones de años. Esta época coincide con la
expansión y predominio de las Angiospermas y la aparición de
la mayoría de las especies actuales.
La aparición de los insectos especialmente voladores es
prácticamente simultánea a la de las flores en las plantas.
El éxito de ambos grupos de seres vivos, las Angiospermas (textualmente,
plantas provistas de flor) y los insectos, no se comprende
sin su estrecha relación: los animales se alimentan del
néctar generado en órganos especiales de la flor denominados
nectarios; a cambio, el polen es transportado en las partes
externas de los insectos como patas o lomo para realizar la
polinización o fecundación de otras flores.
MORFOLOGÍA DE
LA FLOR
Las partes fundamentales en las que está constituida la flor
típica completa son el receptáculo en el que está contenido
el ovario y óvulo u óvulos como parte femenina de la flor,
ovario, cáliz estilo y pistilo. Antera y estambres como
órganos masculinos, y los sépalos y pétalos como parte más
externa.
Cáliz. Es un conjunto de piezas que forman el verticilo
externo de las flores. Está formado por los sépalos. Es de
la misma consistencia que las hojas y aparece generalmente
verde, aunque puede estar coloreado y constituir un elemento
de atracción de la flor, como el caso de la Caltha. Si los
sépalos se encuentran libres o separados entre sí, el cáliz
se denomina corisépalo o dialisépalo; si por el contrario
los sépalos aparecen soldados, se denomina cáliz gamosépalo.
Puede clasificarse también como caedizo y persistente, según
se caiga antes o se mantenga hasta la maduración del fruto.
Corola. Se denomina corola al conjunto de pétalos de una
flor. Es la cubierta interior en la flor completa y está
situada entre el cáliz y los órganos reproductores a los
cuales protege. Se denomina corola diapétala cuando los
pétalos que la componen se encuentran libres, o gamopétala,
si se encuentran soldados.
Carpelo Es el órgano femenino de la flor y la parte más
interna de la misma; los carpelos comprenden todas las
partes que cumplen la función de fertilización: el ovario u
ovarios y sus envolturas, óvulos, estilo y estigma. Una flor
puede estar compuesta por un solo carpelo o por varios, como
es el caso de las magnoliáceas. El conjunto de carpelos se
denomina pistilo. En las gimnospermas, los carpelos son
planos y llevan los óvulos libres. En las Angiospermas se
encuentran encerrados en una cavidad, el ovario, el cual
encierra a los óvulos.
Ovario. Es la parte del pistilo que encierra al óvulo u
óvulos. En una misma flor pueden encontrarse varios ovarios.
Existen varios tipos de ovarios según la posición del ovario
respecto al periantio envoltura floral (sépalos y pétalos).
Ovario súpero. El ovario se sitúa por encima del periantio.
El eje floral tiene forma cóncava y tanto pétalos, sépalos,
como estambres parten de la base del ovario.
Ovario ínfero. El ovario se sitúa por debajo de las piezas
florales o periantio formando una prominencia debajo de las
mismas. Pétalos, sépalos y estambres se encuentran por
encima del ovario.
Ovario semiínfero. Pétalos y sépalos se sitúan en la parte
intermedia del óvulo.
Óvulo. También denominado Primodio seminal. En las
Angiospermas, el óvulo es la estructura que contiene el
gametófito, el cual, fecundado por el espermatofito
masculino, se desarrollará en una semilla. Posee un órgano
denominado nucela, el cual aloja al mencionado órgano
femenino de reproducción, el gametófito o megagametófilo. La
nucela es el primer órgano del óvulo que se desarrolla, su
función es suministrar alimento y energía al gametófito. En
el exterior del óvulo se encuentran dos tegumentos, a veces
fundidos en una única envoltura protectora denominada
primina. El óvulo está unido al ovario por un pedúnculo
denominado funículo. La clasificación de los tipos de óvulos
se basa en las características del funículo.
Estilo. Prolongación del ovario generalmente formado por un
tubo largo rematado en un ensanchamiento denominado estigma.
Su función es, a la vez, filtrar y transportar el polen
hacia el ovario, lugar donde se encuentran los óvulos,
objetivo final del polen para consumar la fecundación. Su
existencia es efímera, como la de las partes más delicadas
de la flor. En las crucíferas, el estilo permanece y se hace
más grande. En otras especies, como las Clematis, se hacen
plumosos.
Estigma. Parte final y remate del estilo. Es generalmente
ancho y posee una sustancia viscosa adherente para retener
el polen transportado por los insectos u otro medio de
propagación polínica.
Perianto. Es el conjunto de envolturas florales que no
poseen funciones sexuales. Está compuesto por pétalos y
sépalos.
Gineceo. Es el conjunto de los órganos femeninos de la flor.
Está constituido por uno o varios carpelos, ovarios, estilos
y estigmas.
Androceo. Parte masculina de la flor. Está constituido por
el conjunto de estambres filamentos y anteras.
Estambre. Órgano sexual masculino de las plantas fanerógamas
que contiene los sacos polínicos. Está compuesto por un
delgado filamento que sostiene a la antera. Existe una gran
variedad de tipos de estambres.
Antera. Órgano productor y receptáculo de los gametos
masculinos contenidos en el polen. Consta generalmente de
cuatro o dos sacos polínicos unidos por un conectivo. Está
situado estratégicamente para ser colocado sobre el cuerpo
de los insectos polinizadores o para facilitar el medio
específico que consuma la polinización. En determinado
momento de la vida de la flor, la antera se abre
longitudinalmente para liberar el polen. Este fenómeno de
liberación del polen se denomina dehiscencia de la antera.
Pétalo. Cada una de las piezas foliares generalmente
coloreadas y delicadas que componen la corola; constituye
también la parte interna del periantio de la flor. Su
función es la de proteger la parte sexual más interna de la
flor pero, sobre todo, está dotada de olores, colores y
textura que la hacen sumamente atrayente para los insectos
polinizadores. Pueden encontrase libres, constituyendo así
las flores o corolas dialipétalas o coralipetales, o
soldados entre sí en las gamopétalas.
Sépalo. Cada una de las piezas de forma foliar que componen
el cáliz. Los sépalos constituyen la pieza más externa de la
flor, y por tanto del periantio. En algunas plantas el cáliz
y, en consecuencia, los sépalos están completamente exentos
de la flor; en otros casos se reduce a escamas protectoras,
como en el caso de las compuestas del tipo de consueldas y
margaritas. En otros casos es la parte más visible y juega
el papel atrayente para los insectos que corresponde
normalmente a los pétalos, como en el caso de las flores del
género Caltha. Si los sépalos se encuentran libres, el cáliz
se denomina corisépalo o dialisépalo; si los sépalos
aparecen soldados se denomina cáliz gamosépalo.
CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS DE FLORES
Las flores se clasifican siguiendo diferentes criterios. Las
categorías definitorias son la simetría o asimetría, la
sexualidad, la disposición del periantio y el ovario.
Desde el punto de vista de la simetría
Actinomorfas. También se denominan de simetría radial.
Poseen por lo menos dos planos de simetría. La flor del
geranio, la rosa y el clavel pertenecen a esta clase.
Zigomorfas. Poseen simetría bilateral o un solo plano de
simetría. La flor del romero, las digitales y la cala
pertenecen al tipo de flores zigomorfas.
Asimétricas. Carecen de simetría.
En relación a la sexualidad
Las flores se clasifican en unisexuales y hermafroditas.
Unisexuales. Poseen un solo sexo, esto es, se comportan como
masculinas o como femeninas de manera exclusiva. Si la
planta contiene sólo flores del mismo sexo, ésta se denomina
dioica, el sauce y la palmera son dos ejemplos. Si por el
contrario no tienen flores de ambos sexos, es monoica, el
avellano y el maíz son ejemplos de plantas monoicas.
Hermafroditas. También se denominan flores completas puesto
que contienen tanto órganos femeninos (ovario, óvulos,
estigma, etc.) y masculinos (estambres y polen). La rosa,
magnolia, el tulipán y el clavel son ejemplos del tipo de
flores hermafroditas.
Según la posición del ovario
Teniendo en cuenta la situación del ovario respecto al
periantio las flores se clasifican en epigina, hipogina y
perigina.
Epigina. Se dice que la flor es epigina cuando posee un
ovario ínfero, esto es, dicho ovario se encuentra por debajo
de las piezas florales; en las flores epiginas puede
apreciarse un abultamiento debajo del verticilo de sépalos y
pétalos, como en el caso del narciso (Narcisus sp.).
Hipogina. Posee un ovario súpero, esto es, el periantio y
androceo (pétalos, sépalos y estambres) arrancan de la base
del ovario. Ejemplo de flor hipogina es el tulipán.
Perigina. El periantio envuelve materialmente al óvulo,
independientemente de la situación súpera o ínfera del
ovario; es el caso de muchas rosáceas como las del género
Prunus.
Según el número de piezas florales
La flor típica que se describe no siempre se encuentra
completa en todos los casos, por ello, se clasifican en
flores completas, incompletas o imperfectas.
Completas. Poseen una dotación completa, tanto de pétalos y
sépalos, como el resto de las partes descritas.
Incompletas. Falta uno o varios elementos de una flor
típica; si no poseen pétalos se denominan apétalas, y
asépalas si carecen de sépalos. Las flores que sólo poseen
estambres se denominan estaminadas y las que sólo cuentan
con gineceo, pistiladas, aunque en algunos casos cuenten con
rudimentos estériles del elemento del que carezcan, ya bien
sea ovario en las estaminadas o estambres en las pistiladas.
Sésiles. Las flores que no poseen un pedicelo que las una a
la rama principal de la cual arrancan, se denominan flores
sésiles o sentadas.
INFLORESCENCIA
Las flores pueden darse solas o en grupos en una misma rama
o tallo. La distribución de las flores es importante a la
hora de clasificar las plantas, así en la familia de las
umbilíferas, como el hinojo o la zanahoria, las flores se
agrupan en umbela. Las Compuestas son plantas en las que
dichas flores -en un número generalmente grande- se
encuentran agrupadas en una misma cabeza, como en el caso de
las margaritas.
Todo conjunto de flores o inflorescencia se encuentra
montado generalmente en uno o varios pedúnculos, en tanto
que las flores individuales se encuentran sostenidos por
unos rabillos denominados pedicelos.
Bráctea. Cada inflorescencia o rama de la inflorescencia se
desarrolla a partir de una yema generalmente axilar provista
de una hoja denominada bráctea. Esta hoja puede adquirir
diferentes posiciones y aparecer transformada en una o
muchas escamas, como en el caso de gran número de
compuestas; las hojas comestibles de las alcachofas son un
ejemplo de brácteas, la inflorescencia se encuentra
protegida por ellas, que se abren para permitir la
dehiscencia de la flor.
Según la forma en que se agrupan las flores se clasifican en
dos tipos principales; inflorescencia determinada e
indeterminada.
INFLORESCENCIA DETERMINADA
Está formada por una agrupación simple de tres flores; la
que se forma en primer lugar está situada en el centro y las
más jóvenes se sitúan opuestas y a los lados de ella. Cada
flor simple de una inflorescencia determinada se denomina
dicasio. Cuando el esquema básico de tres flores se repite
recibe el nombre de dicasio compuesto. La mayoría de las
agrupaciones se distribuyen en torno a un eje principal
denominado raquis.
Cima o inflorescencia cimosa. Consta de una flor (la más
antigua) situada en el centro y rodeada de varias flores más
jóvenes. La agrupación floral de la cebolla es un claro
ejemplo.
Cima helicoide. Cuando en la estructura de un dicasio
compuesto falta una rama, por ejemplo la rama que
corresponde al lado izquierdo, da lugar a una cima
helicoide. Y el acortamiento de los ejes de una cima de este
tipo produce el cincino.
Cima escorpioide. Es un caso particular de un dicasio
compuesto. Las ramas secundarias o jóvenes desaparecen y en
su lugar se escalonan ramas laterales que se alternan de un
lado y de otro.
Umbela determinada. Las flores se agrupan en torno a un
vértice común, conservando el centro como la flor más
antigua.
Capítulo determinado. También se denomina cabezuela; en esta
inflorescencia las flores se agrupan en torno a la más
antigua, al igual que en la umbela determinada, pero carecen
de pedicelo que las una a la rama principal. Muchas de las
compuestas se agrupan en capítulos determinados.
INFLORESCENCIAS INDETERMINADAS
La flor más antigua no ocupa el lugar central y en su lugar
aparecen las jóvenes, alrededor de las cuales se sitúan las
más antiguas.
Racimo. Las flores se agrupan en torno a un eje de manera
alternada. Los pedicelos son generalmente de la misma
longitud.
Corimbo. Al igual que en el caso del racimo, los pedicelos
se agrupan en torno a un eje siguiendo un orden alterno; los
pedicelos son de distinta longitud de tal manera que a
medida que ascienden hacia la cima se hacen más cortos y
forman una cabeza de flores casi plana similar al de la
umbela. La flor del majuelo o espino albar es un claro
ejemplo de flores en corimbo.
Espiga. Las flores se distribuyen alternadamente, como en la
espiga, pero aparecen sentadas (sésiles), esto es, sin
pedicelo que las una a la rama principal, tal es el caso de
la agrupación floral de muchas gramíneas. El trigo y otras
gramíneas ofrecen un ejemplo de espiga de la que brotan
lateralmente otras espiguillas. El conjunto se denomina
espiga compuesta.
Espádice. La inflorescencia en espádice es una variante de
la espiga en la que aparecen flores masculinas y femeninas
en segmentos distintos del mismo eje. El conjunto es
envuelto por una bráctea protectora como en la cala.
Panícula. A lo largo de un eje principal van insertadas
alternativamente ramas laterales que pueden a su vez
subdividirse; la distribución de cada rama es asimétrica al
faltar siempre una rama lateral. Un ejemplo de flores en
panícula son las lilas.
Umbela. Las flores se agrupan en torno a un vértice común.
La longitud de los pedicelos es equivalente y la cima o
corona tiene el aspecto de un paraguas o umbela, de ahí su
nombre.
Cundo de cada rama salen otras umbelas situadas en su cima
se dice que la umbela es compuesta, como en el caso del
hinojo. La zanahoria y las plantas pertenecientes a la
familia de las umbelíferas son un claro ejemplo de flores
agrupadas en umbela.
Tirso. Es un tipo compuesto de inflorescencia indeterminada.
Su eje central está ocupado por una inflorescencia
indeterminada, donde las flores jóvenes ocupan el lugar
central, rodeada de inflorescencias determinadas.
Amento. Espiga articulada por su base y compuesta de flores
de un mismo sexo, como la del avellano.
Capítulo o cabezuela indeterminada. Las flores sésiles
aparecen montadas en un eje horizontal de tal manera que las
flores más jóvenes ocupan el centro del capítulo que forman.
POLINIZACIÓN
La polinización no sólo es propia de las Angiospermas, las
Gimnospermas, como los pinos y abetos, esparcen el polen en
el aire. La polinización en las Angiospermas sigue un
proceso más complejo y generalmente dependiente de la acción
de los insectos y otros animales. Técnicamente, la
polinización es el proceso de transferencia del polen de una
antera a un estigma. El polen generado en sacos polínicos,
situados en las anteras, es transferido al estigma, de donde
viaja hasta situarse en el óvulo de la flor para fecundarla.
Muchos insectos están provistos de pelos a modo de cerdas
que cepillan las anteras de las flores, estratégicamente
situadas para este fin. El polen recolectado es transportado
así a lomos de los animales. Las abejas, abejorros y otros
himenópteros poseen unas amplias "cestas" en el dorso de las
patas traseras especialmente diseñadas para el transporte
del polen.
Las abejas representan el caso extremo de adaptación
morfológica para facilitar la polinización. Poseen en su
cuerpo un pelo duro con el que cepillan las anteras de las
flores que visitan, el polen queda atrapado y es
transportado de una antera a un estilo de otra flor. En el
tarso de las patas se encuentran unas cerdas en forma de
ganchos para portar sacos polínicos enteros. Entre tibia y
tarso poseen otras cerdas barredoras, en cuya base se
encuentra un recogedor que acumula una buena cantidad de
polen que la abeja colecta para su procesamiento en la
colmena. Este polen es utilizado por estos insectos para la
elaboración de la miel.
Ningún insecto como las abejas ilustra la simbiosis de las
plantas provistas de flor y los animales. Las abejas, con su
acción polinizadora, extienden y cuidan los más bellos
jardines de flores silvestres del mundo.
Los insectos son atraídos por las flores de muchas maneras.
El color de los pétalos es una fuerte llamada para la
localización. Se sabe que los insectos son sensibles a
longitudes de onda próximas al ultravioleta, región en la
que los colores de las flores son más llamativos. La forma
de una margarita es un claro reclamo para un perfecto campo
de aterrizaje desde las alturas donde se sitúan los dípteros
polinizadores.
Los aromas de las flores son el reclamo más efectivo para la
atracción a distancia. Los perfumados campos en primavera
son el deleite de los insectos que viven visitando flores;
pero no todos los olores son agradables. Las flores que
intentan atraer a las moscas y otros dípteros para que
jueguen su papel polinizador, imitan el olor de la carroña,
tal es el caso del aro (Arum maculatum).
Las flores tienen un diseño especial para ser polinizadas
por un grupo de insectos. Existen orquídeas, como la que
proporciona la vainilla, que sólo pueden ser polinizadas por
una especie de insecto.
La orquídea insectívora es un ejemplo de la relación sensual
y erótica de insectos y flores. Esta orquídea, de nombre
botánico Ophris insectívora, atrae a una avispa especial,
del género Gorytes, con un aspecto similar a una hermosa
avispa en pleno vuelo con sus alas desplegadas. Los colores
que ofrece son de un fascinante "glamour": brillos y
texturas suaves y vellosas puestos para una perfecta
seducción, aderezada con aromas y olores provocativos. Las
hormonas de la avispa, seducida implacablemente, se excitan
ante tales reclamos sexuales. Las hormonas, el néctar, los
colores y los aromas se funden en un abrazo entre Gorytes y
Ophrys. La avispa intenta copular con su amada, momento en
que la orquídea aprovecha para depositar su propio polen
fertilizador. La avispa buscará otras orquídeas similares
para cerrar el círculo de la fecundación de otras Ophrys
insectívora que habiten en las florestas tropicales.
Existen flores que no poseen nectarios y, en cambio,
producen una buena cantidad de polen que los insectos comen.
Las amapolas son un ejemplo de ello.
Las flores polinizadas por pájaros son de color vivo y
fundamentalmente de tonos rojizos; en general carecen de
olor. El colibrí, de vuelo rápido y nervioso, introduce su
pico en flores grandes dispuestas en posición horizontal.
Murciélagos de las selvas de Asia se alimentan de frutos y
del néctar de una especie de flor del género Kigelia que
abre sus pétalos durante la noche; su olor es similar al de
los ratones, genéticamente próximos a la especie de los
murciélagos.
Las flores adquieren un diseño especial para la clase de
insecto que las visita. Así el martagón (Lilium martagon)
coloca sus flores hacia abajo para que la mariposa
esfíngida, de vuelo estático y trompa, larga libe sin
posarse en ella.
Las flores que se acoplan a los himenópteros, como los
abejorros y abejas, poseen un tubo largo en el que sólo
caben ella. Algunas, como las del trébol, poseen un tubo
largo al que sólo insectos como las abejas, con el probosci
muy largo, pueden alcanzar el nectario.
Muchas flores poseen conductos con vello u otros obstáculos
para que las moscas pequeñas y mosquitos no tengan acceso al
néctar, reservado para los insectos de mayor tamaño capaces
de portar el polen y propagar la especie de estas plantas en
cuestión.
FECUNDACIÓN
El proceso de fecundación que se realiza en el interior de
una flor es el tipo de reproducción sexual en el cual entran
en juego células masculinas, denominadas microgametófitos, y
células femeninas, o megagametófitos. Las primeras se
encuentran en el grano de polen y las segundas en el óvulo.
A su vez el grano de polen es generado en la antera, y el
óvulo, en el ovario de la flor. El grano de polen es
transportado hasta el estigma por insectos u otros medios
que permiten la polinización.
El polen, al entrar en contacto con las sustancias
generalmente viscosas del estigma, sufre un proceso que
muchos botánicos denominan "la germinación del polen". En
realidad no se trata de una germinación sino de una
prolongación de un órgano denominado tubo polinífero, el
cual penetra a lo largo del tubo del estigma para depositar
el esperma masculino en el óvulo del ovario. En algunos
casos el polen "despierta" inmediatamente y comienza a
desarrollar el tubo polínico, como en el caso de la caña de
azúcar. En otros, puede tomar cinco minutos, como en el
maíz, o tardar más de veinticuatro horas.
La descarga del polen suele contener dos o tres células
aploides. En el caso de fecundación por medio de dos
espermatozoides, el tercer elemento no posee núcleo y se
restringe a material citoplasmático de una célula. Estos
tres elementos están encerrados en una estructura única
rodeada de una membrana similar a la de las células. La
membrana se disuelve al contacto con el óvulo, y uno de los
núcleos de un espermatozoide entra en contacto con un óvulo
y lo fecunda para producir así un zigoto.
Cada núcleo sexual del óvulo o del espermatozoide posee una
carga cromosomática haploide que coincide con la fórmula de
n cromosomas, propia de cada planta o ser vivo. El zigoto
cuenta con una carga cromosomática doble, puesto que
proviene de dos núcleos fusionados cuya fórmula se expresa
como 2n y que explica el contenido cromosomático de la
totalidad de las células de una planta a excepción de las
generadas exclusivamente para reproducción: las células
sexuales. (Para más información sobre este proceso, véase
reproducción).
El segundo núcleo de espermatozoide entra en contacto con
los núcleos de los óvulos que se alojan en la parte central
del óvulo para formar lo que constituirá el endosperma de la
semilla. Por tratarse de una fecundación en dos etapas se
denomina fecundación doble, este proceso es propio de las
angiospermas, las gimnospermas carecen de doble fecundación.
Las células secundarias se desarrollan rápidamente y forman
el endosperma antes de que el embrión se forme. El
endosperma está constituido por células que engrosan su
citoplasma con elementos nutricios como material de reserva
para el crecimiento del embrión en sus primeras fases de
desarrollo al germinar; a partir del zigoto se desarrolla el
embrión contenido en toda semilla.
El proceso de fertilización, desde que se inicia hasta la
formación de la semilla, es muy variable. En ciertas
especies de robles puede tardar hasta 14 meses, quince días
en muchas orquídeas, cuatro horas en la lechuga y de 15 a 45
minutos en el diente de león. El proceso de formación del
endosperma falta en las diminutas semillas de las orquídeas,
las cuales se ven obligadas a asociarse con hongos u otras
especies para poder asimilar material nutricio en los
primeros estadios de desarrollo embriónico. Enciclopedia
Universal DVD ©Micronet S.A. 1995-2006
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