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1
Introducción
Es una
colección de novelas cortas que se publicó en Madrid en el
año 1613. Son doce novelas que siguen este orden: La
gitanilla, El amante liberal, Rinconete y Cortadillo, La
española inglesa, El licenciado Vidriera, La fuerza de la
sangre, El celoso extremeño, La ilustre fregona, Las dos
doncellas, La señora Cornelia, El casamiento engañoso y El
Coloquio de los perros. Es habitual que los editores
incluyan entre ellas La tía fingida, que se descubrió
en 1788 en un manuscrito que contiene versiones expurgadas
de El celoso extremeño y de Rinconete y Cortadillo
Las novelas
intercaladas en el Don Quijote guardan cierta
afinidad con las de esta colección, gozando la de El
curioso impertinente-que fue publicada aparte en 1608
por el editor parisiense Oudin-de tal éxito que debió de
influir mucho en la idea de Cervantes de recopilar el
volumen.
En el prólogo, el propio autor reivindicará su mérito por
haber sido el primero que había escrito novelas en lengua
española, aprovechando para declarar los motivos que le
llevaron a llamarlas "ejemplares": <<Heles dado nombre de
exemplares, y si bien lo miras, no ay ninguna de quien no se
pueda sacar algún exemplo provechoso>>. La crítica romántica
ha querido ver en esta declaración una rigurosa obediencia a
las prescripciones del Concilio de Trento, en contraste con
el matiz profano de las novelas, configurando de este modo
la imagen de un Cervantes hipócrita y reaccionario, falso
como el liberal y revolucionario que habían entendido otros
críticos. Otros han visto la ejemplaridad en su aspecto
estético.
Lo cierto es que no existen verdaderos motivos para no tener
fe en el autor, pues la intención moralizadora también es
atribuida por ejemplo al Don Quijote, que sería un
ataque contra los libros de caballerías. En cualquier caso,
no debemos olvidar que todo el arte del barroco se
desarrolla bajo la influencia de la doctrina aristotélica,
que ve en el arte precisamente el oficio de proponer
verdades ejemplares y universales.
La crítica ha clasificado las Novelas ejemplares en
varios grupos, según los aspectos de la narrativa
cervantina. Una de estas clasificaciones es la propuesta por
Valbuena Prat, el cual distingue tres grupos: uno idealista,
que es el más débil y donde prevalecen los elementos de pura
invención, y que engloba las novelas de tipo "italianizante"
como El amante liberal, Las dos doncellas,
La señora Cornelia y La fuerza de la sangre; otro sería
el grupo "ideorrealista", que es en el que los elementos
fantásticos se mezclan en mayor o menor medida con el
realismo español, como La gitanilla, La ilustre fregona
y El celoso extremeño; y por fin, un último grupo que
es el realista, donde se incluyen novelas como Rinconete
y Cortadillo, El casamiento engañoso, El coloquio de
los perros, El licenciado Vidriera y La tía
fingida, si admitimos que ésta es de Cervantes.
Es indudable que el valor estético contenido en las novelas
variará según si el idealismo cede el lugar al realismo,
pero es imposible establecer una línea de desarrollo, puesto
que todas son, en su idealismo y cronológicamente,
contemporáneas. Lo más sencillo es determinar una distinción
más estable según grado estético de las novelas, que, no
cabe duda, se resienten de una distinta génesis ideal:
novelas en las que el autor se basa en esquemas
tradicionales, caballerescos y pastoriles, en que la vida
permanece externa a los sucesos, y novelas donde la creación
toma valor por su carácter de acto personal absoluto,
conseguido a través de una síntesis puramente estética.
En el primer grupo, podemos incluir las llamadas novelas
"idealistas" e "italianizantes", donde los protagonistas
están concebidos según una ideal de perfección caballeresca
que sustituye a la pintura concreta de los caracteres,
realizando esquemas abstractos. Sirvan como ejemplos El
amante liberal, la novela de Las dos doncellas, La
señora Cornelia o
La española inglesa, donde está mas acentuado el
exotismo romántico y el gusto barroco de la intriga. La
ejemplaridad de las novelas de aventuras de tipo bizantino
se basa en la intervención de la Providencia, que soluciona
todo conflicto y procura siempre el final feliz, siendo
presentada en La fuerza de la sangre como un instinto
natural.
Las novelas "ideorrealistas" representan el paso del "pathos"
rápido y abstracto del primer grupo al plenamente
individualizado del tercero. En estas novelas los personajes
continúan perteneciendo a una jerarquía sentimental y la
intriga se apodera de ellos y los arrastra por los estrechos
y artificiosos caminos de la novela barroca. La gitanilla
es, por ejemplo, una de las creaciones poéticas más logradas
de Cervantes, referida al amor que se entrega por entero a
la belleza trascendental de un caballero. La idealización de
los modelos, que nos recuerda el estilo de La Galatea,
se extiende por toda la novela, pero aquí el relato tiene ya
una relación directa con la vida social concreta en la que
se individualizan las personas y las cosas.
Esta fusión de elementos novelescos y realistas aparece
también en La ilustre fregona. No es así en El
celoso extremeño, puesto que en esta novela Cervantes
está ya libre de todo esquema preestablecido. El ímpetu de
la acción queda contenido y las fantasías se arrancan de lo
novelesco y se llevan al mundo de lo cotidiano. La obra
trata del tema del amor concreto, que informa las novelas
insertas en el Quijote y sobre cuya teoría gira el
epicentro de La Galatea. Este motivo será recogido en
otras obras de la literatura española como en El sí de
las niñas de Leandro Fernández de Moratín.
En Rinconete y Cortadillo la acción desaparece,
subordinada a una aguda atención de la realidad. Se trata de
un cuadro picaresco cuya sorprendente intensidad visual se
nos antoja prodigiosa. En él podremos comprobar las
simpatías que despiertan en el autor los andrajosos y los
pobres, que luego contrastará con una leve ironía que
conformará el tono cómico de la novela. El casamiento
engañoso y El coloquio de los perros forman, sin
ninguna duda, la obra maestra de la colección. De todos los
episodios que se evocan, nace un cuadro duro y sombrío que
refleja una sociedad en disolución, ante la cual la
indulgente ironía cervantina cede el lugar al sarcasmo
"quevedesco".
El licenciado Vidriera se puede considerar también
otro más de los puntos culminantes del arte cervantino.
Muchos de sus críticos han visto la figura del protagonista
como una excusa para mostrar una serie de pautas según la
moda de la época.
La tía fingida, que se llama doña Claudia de
Astudillo y Quiñones, se dedica a explotar continuamente la
treta de la doncellez de una joven, llamada Esperanza,
asegurándose así importantes ganancias y beneficios. Cuando
dos estudiantes de Salamanca están ya casi a punto de caer
en la trampa y morder el anzuelo, un amigo suyo que es
bastante más conocedor de la vida, don Félix, compra a la
criada de tan ilustres damas y se introduce en su propia
casa, logrando escuchar las instrucciones que la avispada
tía da a la sobrina. En el momento más inoportuno le viene
al joven un ataque de tos que hace que sea descubierto por
doña Claudia, provocándose un tumulto que altera la noche y
que hace que tenga que intervenir la justicia, la cual
detiene a las mujeres. Los estudiantes, ya conocida la
astucia, no desean quedarse en ayunas y liberan a Esperanza
de la policía. Uno de ellos, ya ha sido presa de la
fascinación de la fingida sobrina y se pone de acuerdo con
el otro para casarse con ella.
El motivo de que se haya puesto en duda la autenticidad de
ésta novela como cervantina no es sino que se han
identificado pasajes enteros incluidos en la novela y que
tienen su origen en los Diálogos del Aretino. Contra
esto debemos tener en cuenta que se han podido observar
parecidos procedimientos en otras obras del genial escritor,
por lo que si la cuestión de la atribución la tenemos que
decidir únicamente por las citadas objeciones, se podría
resolver afirmativamente teniendo en cuenta las manifiestas
similitudes estilísticas.
Siendo escritas entre la primera y la segunda parte del
Quijote, las Novelas ejemplares vienen a
representar el momento más complejo y rico de la narrativa
cervantina. Se rompe el esquema tradicional de la novela
italiana y se alcanza incluso en los relatos del primer
grupo, un cierto equilibrio en la estética interna que es
independiente de toda regla aparente y fija.
En el tercer grupo, las fórmulas racionales que deciden las
marcha del relato son sustituidas por la evolución
espontánea de la vida, captada en el ritmo de su
elaboración. El autor llega a conseguir el efecto de la
decisión del rumbo del relato puesta en manos del desarrollo
espontáneo de la vida a través de procedimientos estéticos,
en los que la construcción y anotación de los sentimientos
se encuentran con respuestas vivas que marcan las etapas del
relato.
Cervantes acierta utilizando ideas agudamente deducidas de
la situación y realizando pinturas sobrias que gozan de un
estilo extremadamente lúcido y preciso en el que la vida se
refleja en todos sus aspectos. La acción puede ser ardiente
por el choque de los instintos elementales, o por contra,
distendida en una sonrisa irónica y resignada.
1.1 El
amante liberal - Resúmen
Ricardo es un caballero siciliano que está cautivo en
Turquía y que cuenta a su amigo, el renegado Mahamut, la
causa de su cautiverio.
En Trápana vivía una doncella que se llamaba Leonisa, cuya
hermosura es descrita por Cervantes a través de las palabras
de Ricardo y guiándose rigurosamente por los cánones de la
retórica idealizante del renacimiento (<<... una por quién
los poetas cantaban que tenían los cabellos de oro, y que
eran sus ojos dos resplandecientes soles y sus mejillas,
purpúreas rosas; sus dientes, perlas; sus labios, rubíes; su
garganta, alabastro; y que sus partes con el todo y el todo
con sus partes hacían una maravillosa y concertada
armonía...>>).
Ricardo se enamora de ella pero no es correspondido, ya que
al parecer ella sentía inclinación por Cornelio. Durante una
reyerta entre Ricardo y Cornelio y sus parientes en un
jardín de la costa, aparecen los turcos y se llevan cautivos
a Ricardo y a Leonisa, mientras que Cornelio puede huir a
tiempo. Las desventuras les separan, llegando a creer
Ricardo que Leonisa había muerto durante una tempestad. Una
vez terminado el relato de Ricardo y encontrándose juntos
los nobles turcos Ali y Hazán y el cadí de la ciudad, llega
un judío que quiere vender una hermosísima cristiana, que no
es si no Leonisa.
Ali y Hazán se proponen entonces adquirirla para el Gran
Turco, pero guardando el secreto deseo de gozarla. El cadí,
que también la desea, toma una determinación, que será
quedarse con ella y mandarla al Gran Turco en nombre de Ali
y de Hazán. Más tarde, Ricardo se pone de acuerdo con
Mahamut y entra al servicio del cadí.
La acción a partir de aquí se se complica, pues el señor
encargará a los dos criados la misión de convencer a Leonisa
para que acceda a sus deseos. Mientras, la esposa del cadí,
que se llamaba Halima, comenzará a sentir atracción por
Ricardo, por lo que encargará a Leonisa una misión
semejante. Todo esto origina que se produzca el encuentro y
reconocimiento de ambos. Mientras tanto, como Ali y Hazán
reclaman que le sea entregada la esclava al Gran Turco, los
dos criados proponen a su señor un ardid para que durante el
viaje se puedan realizar sus deseos haciendo desaparecer a
su esposa.
Ellos, por otra parte, ya tienen preparado otro plan para
poder escapar con Leonisa, mientras que Halima también
creerá tener preparado el suyo. El bajel del cadí se ve
repentinamente atacado por dos naves, una de piratas y otra
de cristianos, que realmente no son sino las naves de Ali y
de Hazán, que pretenden capturar a Leonisa. Ambas naves
lucharán hasta destrozarse. Ricardo y Mahamut consiguen así
hacerse dueños de la situación y retornar felices a Sicilia.
Pero Ricardo, al llegar, no quiere ninguna recompensa más
que la felicidad de Leonisa. Y por esto, creyendo que ella
estaba todavía enamorada de Cornelio, se la entrega
generosamente. La propia Leonisa reaccionará manifestando
que su voluntad antes dudosa era ahora decididamente
favorable a Ricardo. <<... y la fama de Ricardo, saliendo de
los términos de Sicilia se extendió por todos los de Italia
y de otras muchas partes, debajo del nombre de Amante
Liberal>>
Análisis de la
obra
El cervantino
tema del cautiverio siempre es tratado como obra
autobiográfica. De todos modos nos resulta complicado
diferenciar los elementos inventados y los reales, no
obstante el autor siempre subordinará lo histórico al arte
en sí.
·La fuente fundamental de la que se parte en la concepción
de esta obra es Leucipe y Clitofonte de Aquiles Tacio, autor
bizantino del siglo III d. C.
·El amante liberal tiene implícita una crítica literaria a
determinados aspectos de la novelística bizantina y a las
imitaciones modernas, aunque esto no significa que el autor
se manifieste mordazmente.
De hecho Cervantes sabrá apreciar el enorme potencial
artístico de este género narrativo.
Ya al inicio de la novela se nos puede revelar que el tema
del cautiverio no será en esta historia tema fundamental, al
contrario que lo ha sido en otras obras. El cautiverio se
presenta como entorno propicio para la representación de una
accidentada relación amorosa.
La omnisciencia autorial de Cervantes está justificada por
la fama que Ricardo, el protagonista, había conseguido, por
lo que la historia habría llegado hasta el autor, que se
encarga de novelizarla.
Esto podría explicar porqué los matices del ánimo de los
personajes son solamente supuestos y ofrecidos a la
deducción del lector que además recibe las experiencias de
cada personaje narradas por el mismo, con lo que se crea una
maraña de biografías entrelazadas; así como el porqué el
relato se presenta como sacado de una hipotética leyenda
transmitida oralmente.
Se justifican los relatos de experiencias personales con la
inquisición del autor por saberlos. Así, se crea todo un mar
de historias que es representativo de las características
bizantinas.
Otro aspecto destacable es la relación entre artificiosos
narradores y despreocupados oyentes,que nos revela la
ausencia de una verdadera relación humana. También se
ridiculiza el interés extremado de los personajes por la
curiosidad de las historias antes, incluso, que por su
propia muerte. No dejan de ser sutiles parodias del tan
bizantino afán de curiosear.
Por otra parte es imposible analizar El amante liberal sin
prestar atención a la maestría con que se producen las
interrupciones al relato principal para realizar las
narraciones exigidas por la historia. Estas destacan por ser
escuetas e introducidas en los momentos más oprtunos, con lo
que se cumple su función a la vez que se aumenta el interés
del lector sin necesidad de calmar su paciencia. De la misma
manera debemos resaltar las manifiestas evasiones a las
descripciones sentimentales y a los ornamentos, aunque en
algunas ocasiones, por imprescindibles, los utiliza. Desde
luego que esto no puede ser razón para acusar a Cervantes de
retórico ya que realmente vemos una motivación dirigida a la
comicidad, no obstante dirigirá sus palabras a los que
añoran las sensiblerías y a los autores que se las
proporcionan.
Cualquier desvío del tema central queda resuelto
tajantemente y así se consiguen abreviar los relalos no
necesarios al transcurso de la historia y los que han sido
conocidos en momentos anteriores de la obra.
Característica común de la obra cervantina son las continuas
referencias a la magnífica belleza de los personajes
femeninos, sin embargo siempre son puestas en boca de
personajes que nos revelan una momentanea exaltación y una
cortesía exagerada y desproporcionada, aunque es relevante
que otros personajes censuren a los anteriores. De hecho la
intención paródica en la extrema belleza nos hace ver lo
intrancendente de este aspecto ante la importancia de la
belleza interna, la belleza real. En muchas ocasiones hay
ciertas expresiones amaneradas que el autor utilizará para
parodiar las novelas bizantinas antiguas y modernas.
En El amante liberal los acontecimientos nunca se pueden
considerar anecdóticos, sino que conllevan consecuencias
fundamentales para el posterior desarrollo de la novela. Por
ejemplo el tema de la muerte es tratado de forma racional y
con el buen gusto literario de Cervantes, en contra del
habitual sensacionalismo de la novela bizantina.
Otro rasgo importante en la literatura de esa época es la
virginidad. Para entender la supervivencia de una heroina
después de la aventura se debe manifestar explícitamente su
virginidad, así se evita también el escepticismo de los
lectores. Cervantes usa este elemento para satisfacer las
expectativas de sus contemporáneos. El autor incluso
diferenciará su alejamiento de la mera inclusión del tema
sexual y explicará a sus mayores críticos el simbolismo para
que sean capaces de aceptar cualquier caso extraño de
virginidad, jocosamente, aunque sólo sea por cortesía.
Además se denota el interés de Cervantes por la problemática
de los amores cruzados o enfrentados consiguiendo con su
tratamiento un desarrollo más completo en lo referente a la
conducta de los personajes.
El entramado de la obra queda subordinado al planteamiento y
resolución del problema sentimental en la relación amorosa
de los dos protagonistas, empleando detalles implícitamente
útiles. Toda la novela gira en torno al tema mencionado al
principio, la posibilidad de comprar el amor, matizándose
las diferencias entre el verdadero amor y el deseo y
embelesamiento del que no es genuino, que sólo se guía por
una voluntad. Al final es suficientemente expresivo el hecho
de que el amante liberal llegue a respetar a su amada, la
cual, no le entrega su voluntad, ni renuncia a ella, sino
que la une amorosamente y con armonía a la de él.
·Esta ejemplar novela con un hilo narrativo ingenioso y
perfeccionado, en el la descripción individual queda en un
segundo plano, en favor de la dinámica de la historia y del
relato de aventuras.
1.2 El
casamiento engañoso - Resúmen
Es la más breve
de las Novelas ejemplares. El alférez Campuzano,
esperando encontrar una vida de comodidades y delicias,
decide contraer matrimonio con Estefanía, una mujer galante
que se confiesa arrepentida de su pasado y ansiosa por
conseguir una vida más tranquila.
La luna de miel es alegre y le hace concebir esperanzas de
una vida feliz aunque poco después, el despreocupado alférez
se enterará de que su esposa no tiene propiedad ni sobre la
camisa que lleva, y que la casa en que le ha acogido y
festejado es de una amiga que se la había dejado en
custodia.
La mujer escapa
llevándose un collar de Campuzano, el cual se consuela por
la falsedad del mismo, pero también le dejará, como
compensación, una enfermedad venérea. Esta novela es sólo un
pretexto para introducir El coloquio de los perros.
Análisis
El casamiento
engañoso junto con Coloquio de los perros son considerados
una sola novela, cargada de grandes complicaciones
ideológicas y artísticas que son salvadas genialmente por
Cervantes.
En un primer contacto con la obra que analizamos se observa
una sorprendente diferencia en cuanto a su volumen en
comparación con el de las restantes novelas ejemplares, y
muy directamente con el de Coloquio de los perros, lo que ya
nos revela la unidad conceptual y la interdependencia de
ambos relatos.
El personaje
prinicipal, Campuzano, es víctima de una profunda
desesperación provocada por la burla que le hace la mujer a
la que él también pensaba burlar. A partir de aquí
observamos los numerosos pensamientos y emociones que se
enfrentan en su mente, de los que pronto se empezará a
recuperar, consolándose con el truco que él también
consiguió hacerle a la mujer que le engañó.
Está claro que en ese momento no sabía que doña Estefanía,
que así se llamaba la señora, era la que al final se
vengaría, pues le había contagiado una enfermedad venérea de
graves efectos físicos y psicológicos.
Durante su estancia en el hospital será cuando escuche los
coloquios de los perros, que por inverosímiles, causarán
gran impresión en la vida del personaje. No dejará de
escribirlos, maravillándose de lo sabio de los diálogos,
propios de eruditos más que de animales.
Confiesa sus imaginaciones a su amigo el licenciado Peralta,
el cual, sin dejar de mostrarnos su jocosidad ante tal
asunto, accede a leer el coloquio con la condición de que
Campuzano deje de intentar convencerle de lo verídico del
caso.
El protagonista, que está convencido de que su vida a sido
una vida de perros, se identificará metafóricamente con el
perro Berganza, que será escuchado por el perro Cipión, su
amigo Peralta. La metáfora está en la representación del
perro como animal fiel y leal, que es la actitud de
Campuzano para con la vida, y que es recompensado con
ingratitud y a veces con crueldad. Se llega a cuestionar si
existe diferencia entre la irracionalidad animal y la
racionalidad humana.
No obstante, para entender con exactitud el sentido de esta
novela, nos remitiremos al Coloquio de los perros, el cual
debe ser comprendido como continuidad de la historia y como
unidad temática y ejemplarizante.
1.3 El celoso
extremeño - Resúmen
La historia nos
presenta un desigual matrimonio entre Carrizales, indiano
rico que se establece en Sevilla, y Leonora. Él tiene ya
sesenta y ocho años y ella tan sólo catorce.
Aunque el comportamiento de Leonora es intachable, él
enloquece por los celos y encierra a su mujer en una torre,
apartándola de cualquier contacto con el mundo exterior.
Sin embargo, un joven galán, Loaysa, que se enamora de
Leonora, consigue burlar el estricto aislamiento, utilizando
variadas tretas (hacerse cantor, mendigo, colaboración de
una tercera).
El adulterio no
se llega a producir, ya que, estando ya en la cama los dos
posibles amantes, un violento e inesperado letargo adormece
a los dos jóvenes. Una vez que están dormidos, son
sorprendidos por el celoso marido. La venganza nos hace ver
a Carrizales con una infinita simpatía puesto que hace
testamento a favor de su mujer y le ruega que se case,
cuando él muera, con el joven del que ella está
verdaderamente enamorada.
El viejo muere de resultas de la pena y la joven viuda se
interna en un convento. El análisis de las pasiones de cada
uno de estos tres personajes se convierte en una magistral
filigrana de delicadeza y de exquisito tacto. Tiene un
admirable análisis y un magnífico desarrollo que hacen de la
novelita cervantina una obra maestra.
La lasciva terquedad del joven enamorado, la cruda lujuria
de la dueña, el escozor de los permanentes celos del
viejo..., todo está delicada y perfectamente reflejado; y
sobre todo, la absoluta condición de pureza de Leonora, que
queda salvada incólume al borde del máximo peligro.
Debe destacarse esto, tanto más cuanto sabemos de la
existencia de otra versión distinta de la impresa
(manuscrito llamado de Porras de la Cámara, año 1606) en la
que el adulterio se consuma. La pureza y la fragilidad de
Leonora quedan consagradas y reconocidas cuando el burlado
Carrizales, ya en el final, dramático pero también suave,
disculpa con nobles palabras el pecado de su mujer.
Este es otro de los elementos que confirman esta novela como
ejemplar en numerosos sentidos.
Análisis
Como obra de
perfección de la novela corta española, muchos críticos se
han encargado de intentar identificar los orígenes e
influencias de esta obra con el único fin de hacer
entendible su maestría.
Nuestra intención, sin embargo, será la búsqueda de
elementos que nos ayuden a conformar un análisis lo más
completo posible de El celoso extremeño.
Una primera fuente la encontramos en la fábula española de
la Disciplina clericalis, de la que Cervantes tomará el
popular aspecto humano de los celos.
·La historia
tendrá también representados diversos motivos mitológicos,
con una función típicamente simbólica, que nos recuerdan
entre otros el Ovidio de Mercurio. Además se encuentran
referencias a pasajes de la Biblia, como por ejemplo la
parábola del "hijo pródigo". Otros rasgos comunes a la
literarura anterior se hallan en algún cuento marroquí y en
la literatura italiana antigua, como el tema de los celos.
Las referencias más claras que encontramos están en el
Orlando Innamorato, el Orlando furioso, una novella de
Straparola, el Filocolo, y el Decamerón de Bocaccio. Todas
nos sugieren aspectos de similitud, o al menos de
referencia, aunque la fundamental base para los episodios
cervantinos sea la quinta novelle de Bandello en su primera
parte.
·De los grandes pensadores de la época y del propio Bandello
tomará el tópico del amor libremente correspondido,
censurando la actitud paterna que obliga el casamiento
contra una voluntad.
·Encontramos el rasgo común de enfocar la intención de la
novela y su ejemplaridad en el entretenimiento, y
particularmente mostrando como la mujer que está decidida a
engañar a su marido lo conseguirá aún cuando éste la vigile
y controle, aunque esto no supone una justificación de la
ejemplaridad de la historia y de su contenido moral, sino
que ésta se enmarca además en una creacción artística
relacionada con aspectos humanos que son implícitos al
contexto y a la expresión. Así la entrega de una hija se
representa entre la satisfacción codiciosa de los padres y
la trágica desdicha de la nueva esposa, situación en la que
Cervantes cuestiona además la supuesta capacidad de
sacrificio que deben tener unos padres de orígen noble.
·Se satirizan los desmesurados y grotescos celos que surgen
en el anciano que casa con una joven, que el autor nos
induce a pensar lógicos al pasado retorcido de un viejo que
se ha de ver víctima como él hizo víctimas en tiempos
anteriores. Esto no deja de ser un aviso de los problemas
psicológicos e interiores del personaje. Los impedimentos
extremados harán que la joven acabe siendo infiel, no por no
sentirse atraida por su marido, sino como liberación a la
prisión en que se ve sometida. Esta prisión es la casa, que
será la verdadera protagonista de la novela, no sólo por su
simbolismo, sino también porque nos revela más aspectos
internos del personaje anciano, en función de la forma en
que se rodea para vivir.
·El autor emplea elementos recuperados de sus conocimientos,
pero con la particularidad de que les confiere funciones que
antes no tenían, y que por lo tanto acaban siendo
originales, como por ejemplo los personajes de los criados,
inspirados en Aquiles Tacio y Bandello, que contra su
original función exclusiva de enredar la intriga se nos
confirman como individuos con sus propios rasgos de
personalidad, o como el elemento de la falsa alarma que se
utiliza como consecuencia natural de una reacción, mientras
que sus inspiradores lo dejan a las claras como la mera
función de excitar al lector, de despertar su interés.
·El hecho de que el adulterio sea, según nos dice Cervantes,
sólo de pensamiento, a sugerido su deseo de depurar lo
cuestionable moralmente, de rehacer el aspecto estético de
la novela o de pulir los caracteres de los personajes. No
obstante se acusa de inverosímil el salvamiento de la virtud
de la protagonista, que por otro lado se ha visto como
justificable en la medida que el autor nunca especifica que
se produzca ninguna relación sexual, y que además se
identifica como un entendimiento profundo de lo complejo de
la psicología femenina y humana. Aunque la visión más bien
estricta y rígida de la condición humana general será uno de
los propósitos de ejemplaridad, tanto desde el punto de
vista de la moralidad y la fisolofía, como desde el
literario.
·La imagen que recibimos de la mujer casada es la de una
joven obligada a la vida adulta, pero con las lógicas
pasiones de su edad, que están reprimidas. De todos modos,
todas las situaciones conllevan aspectos íntimos y
particulares de los personajes, como la compasión o las
ironías sufridas por la vida, como cuando el viejo se da
cuenta de que la fidelidad de su esposa era firme y con
determinación, aún sin tantos extremos de celos. Otros
rasgos de personalidad que quedan manifiestos pueden ser la
hipocresía, el egoísmo, los afectos, etc.
Recordemos por ejemplo como se enfocan los pensamientos del
marido como un egoísta que ve en su casamiento un mero trato
comercial, y en sus relaciones con los demás debe obtener
siempre algo a cambio, aunque luego sorprendentemente
Cervantes rehuya la posibilidad de una venganza en un
personaje de rasgos tan marcadamente negativos, lo que ha
servido a numerosos críticos para sus argumentos, pero
debemos de proclamarnos en favor del autor e incluso alabar
su determinación para configurar una personalidad verosímil,
pues queda como compleja y humana, como es la personalidad
de cualquiera de nosotros. Además nos apoyamos en que el
autor, en varias de sus obras, no dudará en provocar
situaciones que acaben irremediablemente en una cruenta
venganza.
·Al final quiere corregirse y enmendar todos los errores que
continuamente ha estado cometiendo, aunque esas reparaciones
no le son concedidas, pues hasta en el último pasaje se
manifestará su consolidada mezquindad, que junto al
verdadero deseo de librar las culpas, formarán una
complejísima lucha interior.
·Esta novela queda pues confirmada como una historia a
través de la cual Cervantes no cesa de presentarnos
personajes individualizados, personalizados, y con una
completa y compleja personalidad, que es presentada y
analizada a través de las determinadas situaciones a la que
se deben de enfrentar los individuos, dejándonos entreveer
las virtudes y los defectos, así como los rasgos de
personalidad.
1.4 Las dos
doncellas - Resúmen
En Castilblanco,
un pequeño pueblo con tan sólo dos mesones, llega al
anochecer un apuesto caballero que solicita hospedaje. La
huéspeda le comunica que únicamente queda un aposento que
puedan poner a su disposición y que, además, éste tiene dos
camas y si llegara alguna otra persona debería compartir con
él la habitación.
El caballero abona un ducado de oro por las dos camas para
así conseguir estar solo, pero la sobornable ama no está
dispuesta a renunciar al pago que le ofrece otro caballero
que desea compartir el aposento para solventar su intriga
sobre el misterioso caballero.
Gracias al alguacil, este nuevo personaje se instala en el
aposento a pasar la noche. Cuando transcurre la noche, el
misterioso caballero comienza a proferir lastimosas quejas y
razones. El recién llegado le pregunta sorprendido por la
causa de su estado, a lo que el otro comienza a contarle que
en realidad no es varón, sino una noble doncella de
Andalucía que se ha visto obligada a huir de su casa. Va en
busca de Marco Antonio, su enamorado, al que se había
entregado bajo palabra de matrimonio. Tras entregarla una
sortija, Marco Antonio desapareció del lugar partiendo hacia
Barcelona para embarcarse rumbo a Italia.
La doncella y su hermano le siguen, encontrándose en su
camino un grupo de viajeros atacados por bandoleros. Una de
las víctimas les dice que partía de Andalucía para dirigirse
a Italia, y a partir de ahí continuarán el camino juntos.
Ante las sospechas de Teodosia, que se hacía llamar ahora
Teodoro, de que el doncel que les acompaña es también una
dama, le fuerza a confesar su condición, sin confesar ella
la suya propia. Resulta que el doncel se llama Leocadia y
también va en busca de Marco Antonio, que le prometió
matrimonio, aunque sin que ella se le hubiera entregado.
A la llegada a Barcelona Cervantes hará un encendido elogio
de la ciudad, mientras que los personajes se sorprenderán
por el alboroto formado por la gente de galeras, entre las
cuales, peleándose, se encuentra Marco Antonio. Los viajeros
y el herido galán son acogidos en casa de un caballero
catalán. Leocadia reclamará sus derechos a Marco Antonio,
aunque éste afirma que el derecho sólo lo tiene una mujer,
su prometida, que se llama Teodosia. Ésta descubre su engaño
y es reconocida por Marco Antonio, mientras que Leocadia,
por otra parte, acepta el ofrecimiento de casamiento que le
hace el hermano de Teodosia, Rafael.
Las dos parejas emprenderán regreso al lugar, pero antes de
llegar se encuentran con tres caballeros que se desafían y
que resultan ser los padres de los enamorados viajeros. Una
vez deshecho el equívoco, vuelven todos alegres a sus
hogares
Análisis de la
obra
Las críticas a
esta novela han sido siempre negativas, calificándola de
imperfecta, vulgar, inverosímil y escrita sin mucha gana.
Muchos la han considerado una novela de relleno para llegar
a completar las doce que se habían comprometido con el
editor.
Se llega incluso a considerar que no tiene ningún atractivo
literario, y hasta algunos editores actuales muestran una
actitud de disculpa por tener que editarla junto con las
demás.
Se detecta la
influencia de la novela italiana, y al menos se da por buena
su originalidad a la hora de representar acontecimientos,
tanto por la precisa caracterización como por las
implicaciones histórico-sociales y literarias.
Uno de los mayores motivos de censura es su tema imposible,
su inverosimilitud, como en el caso de las coincidencias
inexplicables, que sólo se podrían justificar por la
intención de Cervantes para alegrar al lector, siempre
teniendo en cuenta que esta inverosimilitud depende, sobre
todo, de sus justificaciones estéticas, de tema y de forma.
Se producen confrontaciones entre los personajes que sirven
como elemento estructural de la novela, siendo frecuentes
las discusiones, enfrentamientos dialogados, polémicas,
interpelaciones y exhortaciones, contra la manifiesta
escasez de acciones reales, de anécdotas o de otros
elementos que no sean completamente imprescindibles para
recrear los conflictos internos de los personajes.
También se juega, para recreacción del autor, con los
cambios inmediatos de escena, que provocan inevitablemente
la aparición repentina de los personajes.
La obra se puede calificar de comedia en prosa, con los
aspectos dramáticos y teatrales estructurados en la obra por
medio de secuencias escénicas que, a través de problemas
sociales y humanos, tienen la función de presentarnos los
conflictos entre determinados valores, intereses o
personalidades.
Un rasgo característico de las obras cervantinas que podemos
observar en esta novela son las pausas remarcadas con
silencios que nos preludian un desenlace o contestación que
normalmente tendrá carácter correctivo o de represión.
Los personajes quedan caracterizados con un denominador
común, que es la proliferación de malas tendencias o algunas
cuestionables como elementos de su personalidad. El
protagonista reconoce que sus comportamientos han sido
debidos a su juventud, a su poco juicio, y nos revela en
confesión todas sus faltas así como su arrepentimiento y su
deseo de pagar todas sus deudas. Esta conversión que se
produce en el personaje se ha llegado a engrandecer en base
a determinadas consideraciones espirituales, aunque tan
repentino cambio en un joven que se había caracterizado por
su frivolidad se podría interpretar más sencillamente como
el miedo que tiene por su inminente muerte y las posibles
consecuencias que le podría acarrear su anterior vida
desordenada.
A una de las doncellas aparecidas en esta historia se la
muestra con una personalidad marcada por el interés, que
está dispuesta a casarse únicamente por el título que va a
obtener y por la riqueza de la que podrá disfrutar, con un
sentido puramente práctico y de utilidad. Esto deslegitima
la entidad del matrimonio, pues el protagonista busca una
gratificación amorosa y la doncella una conveniencia
económica y social.
Se refleja también otro elemento común en otras obrar como
es el de la importancia de no hacer público un agravio. Es
peor la pequeña deshonra hecha pública y puesta en boca de
todos, que una gran deshonra que nadie conozca.
El desenlance que se desarrolla al final de la novela,
cuando se desafía a muerte a los padres, se ha interpretado
siempre como una caracterización caballeresca que no tiene
mucho sentido ni una función clara teniendo en cuenta todos
los acontecimientos anteriores, aunque no obstante se podría
interpretar como una hiriente ironía por medio de la cual
podemos nosotros descubrir y apreciar la estupenda
concepción artística e importante satírica de la que se
compone la novela.
Observamos, desde un punto de vista psicológico, como se
trata el asunto de la conocida expresión "de tal palo tal
astilla", entendiéndose que el modo incorrecto de ser y de
estar de los jóvenes es consecuencia natural y lógica del
modo de vida rígido e irracional y de la educación que
reciben de sus padres, que, por supuesto, no quedan exentos
de su parte de culpa.
Las dos doncellas es una novela caracterizada por su
realismo y por su valor histórico, ya que revela la
situación y condición moral de dos generaciones de españoles
que vivieron enfrentadas. Se puede tener la opinión de que
tenía por objeto imitar a los italianos, aprovechándose el
autor del género y estilo de sus cuentos, más no debemos
pasar por alto la forma en que Cervantes toma cualquier
influencia, pues nunca se limita a la imitación, sino que se
sirve también a poner objeciones y modificaciones del género
en que se fundamenta. Sin duda alguna esta obra es una
particular crítica, por medio de la ironía, a su sociedad
cortesana contamporánea y a la literatura que de ella se
nutría. Una ironía que se nos revela en numerosas ocasiones,
como por ejemplo en el retórico lenguaje empleado por los
personajes, seguramente influenciados por las comedias de
capa y espada de las que eran tan aficionados.
Si tuvieramos que exponer el valor fundamental de esta
novela, sería el de ser la primera novela corta española de
temática cortesana, y su ejemplaridad radica en las
recomendaciones que se indican, tanto de orden ético como
estético.
1.5 La española
inglesa - Resúmen
Un caballero
inglés lleva de Cádiz a su patria, como despojo de guerra,
una doncella (Isabela), la cual es educada como una hija,
por él y por su esposa. Era de tan excepcional hermosura y
discreción que el hijo de los dos señores ingleses (Ricaredo)
se enamora de ella y la pide a sus padres por esposa.
Concertados los desposorios, la reina Isabel les llama a
corte, a la que Isabela se presenta, ya como esposa de
Ricaredo, vestida a al usanza española <<con una saya entera
de raso verde acuchillada y forrada en rica tela de oro,
tomadas las cuchilladas con unas eses de perlas, y toda ella
bordada de riquísimas perlas: collar y cintura de diamantes,
y con abanico a modo de las señoras damas españolas; sus
mismos cabellos, que eran muchos, rubios y largos,
entretejidos y sembrados de diamantes y perlas, la servían
de tocado>>.
Ya en palacio,
y ante la reina, al quedarse sola, <<pareció lo mismo que
parece la estrella o exhalación que por la región del fuego
en serena y sosegada noche suele moverse, o bien así como
rayos del sol que al salir del día por entre dos montañas se
descubre: todo esto pareció, y aun cometa que pronosticó el
incendio de más de una alma de los que allí estaban, a quién
amor abrasó con los rayos de los hermosos soles de
Isabela>>.
La reina prendada de Isabela, la toma a su servicio y exige
de Ricaredo hazañas que le hagan digno de su amada. <<Dos
navíos - dice la reina - están para partirse en corso, de
los cuales he hecho general al barón de Lansac>>. Ricaredo,
será capitán de uno de ellos, y deberá partir a los días.
Pero Ricaredo, católico en secreto, como su familia, en un
país de protestantes, le asaltan graves problemas de
conciencia, ya que deberá luchar contra los católicos o, si
no lo hace, pasará por católico y por cobarde y no obtendrá
el premio de Isabela.
Ya en alta mar, muere el barón de Lansac y Ricaredo asume el
mando. Encuentra a dos galeras, con enseña turca, que llevan
preso un navío portugués. Les atacan y vencen. El navío
portugués regresaba de las Indias con un cargamento
precioso, del que se apodera Ricaredo, que deja en libertad
a los prisioneros, en su mayoría católicos españoles. Un
matrimonio viejo, los cuales resultan ser los padres de
Isabela, le pide que les lleve a Inglaterra, en donde poco
después hacen su entrada triunfal.
Padres e hija se reconocen, y la reina accede al matrimonio
de los enamorados. Más he aquí que el "arrogante y altivo "
conde Arnesto, hijo de la camarera mayor de la reina, se ha
enamorado de Isabela, y obliga a su madre a pedirla a la
reina. Esta mantiene su palabra, el conde reta a Ricaredo,
pero es detenido por la guardia real, y la madre desesperada
envenena a la muchacha, que es salvada in extremis a cambio
de su belleza.
A pesar de su fealdad, Ricaredo persiste en desposarla. Con
todo, sus padres conciertan un nuevo matrimonio con una
heredera escocesa. Isabela y sus padres marchan hacia
España, después de que Ricaredo ha prometido a la "española
inglesa" que irá a buscarla en el término de dos años. Ya en
España, Isabela recobra su extraordinaria belleza. Llegan
noticias confusas de la muerte de Ricaredo, e Isabela,
desconsolada, profesa en un convento. Pero se presenta el
enamorado, que había caído en poder de los corsarios, y se
celebran las bodas. <<Esta novela - moraliza Cervantes - nos
podría enseñar cuánto puede la virtud y cuánto la hermosura,
pues son bastante juntas y cada una de por sí a enamorar aun
hasta los mismos enemigos, y de cómo sabe el cielo sacar de
las mayores adversidades nuestros mayores provechos>>. La
crítica suele considerar La española inglesa como una
de las novelas ejemplares de tono idealista y de concepción
italianizante.
Lo más importante de ella no son las situaciones narrativas,
los problemas del alma (que por un momento asoman en el
relato en la persona de Ricaredo, capitán de la armada), el
perfil psicológico de los personajes (que es siempre
exterior y decorativo), sino la misma narración en sí: los
raptos, las anagnórisis, los amores desdichados, etc.
Es interesante notar el hecho de que Cervantes, apasionado
cantor de la derrota de la Invencible (Véase Poesías), sitúe
la acción en la corte de Isabel de Inglaterra, que es vista
más allá de los límites de un fervor nacionalista. Por
ejemplo, la reina gusta de hablar en español (<<Habladme en
español, que yo lo entiendo bien y gustaré de ello>>) y,
cuando le dicen que Isabela es católica, contesta <<que por
eso la estimaba en más, pues también sabía guardar la ley
que sus padres le habían enseñado>>.
Análisis de la
obra
En numerosas ocasiones Cervantes
ha dejado ver su convicción sobre el valor literario de las
novelas de caballerías. Así se puede explicar su afán por
revitalizar el género. Recordamos las recomendaciones que
Cervantes realizó en el Persiles, pensando ya en un nuevo
libro de esta clase.
Recomendaciones que, aunque aplicables a varias tipos de
novelas, ya hacían la función de depurar los defectos y
debilidades de las novelas caballerescas antiguas y de
actualizar los temas
La española inglesa es ante todo
una novela narrativa que guarda las características de la
literatura caballeresca tradicional. Esta obra se suele
clasificar como novela de corte bizantino, tanto por su
técnica narrativa como por sus contenidos. La historia de
amor, las aventuras, las separaciones y los reencuentros
inesperados, los peligros y dificultades, la unión
definitiva de los amantes, y otros elementos
característicos. Aún así consideraremos esta obra, por su
concepción y su estructura novelística, como novela de
caballerías, pues la técnica narrativa bizantica
característica se presenta esporádicamente y sólo de manera
clara al final, cuando Ricaredo expone sus experiencias
corrigiendo toda la información que ya se tenía de él.
Podríamos definir esta novela como innovadora, pues incluye
los elementos característicos tradicionales notablemente
actualizados, lo que hace que se configure como un libro de
caballerías moderno, de interés actual y con un propósito
ideológico y literario ejemplar. Pese a ser una obra
innovadora no significa que no haya existido un modelo de
inspiración, que en este caso ha sido el Amadís de Gaula,
del que Cervantes tomará trazos en lo referente a la trama y
a las caracterizaciones de los personajes.
En un primer lugar encontramos la similitud entre los amores
secretos iniciales de Ricaredo e Isabela y de Amadís y
Oriana. Comienza el amor a edad temprana, y en ambos casos
tanto Ricaredo como Amadís sufren por no poder hacer
manifiestos sus deseos. Salvando la diferencia entre el
inicio de ambas relaciones, que en el Amadís serán las de
una aventura amorosa, a diferencia del fin que persigue
Ricaredo, que no es otro que el matrimonio, las jóvenes
amadas quedan con la reina en ambos casos, mientras que los
jóvenes parten a combatir para hacer las hazañas suficientes
que les hagan merecer a sus amadas.
El desarrollo de la ceremonia por la que Ricaredo es enviado
a la batalla es un recordatorio de la conducta típica de los
caballeros andantes literarios. El postrarse de rodillas
para agradecer la oportunidad concedida por la reina, el
despedirse con gran emoción de la persona amada, la muestra
de magnanimidad para con sus adversarios, la vuelta triunfal
a Londres con las joyas y especias ganadas, y otros muchos
detalles, nos llevan a la clásica figura caballeresca.
Esta culmina con el regreso del glorioso joven a palacio,
donde realiza una entrada espectacular cargada de matices de
gran similitud a la que podemos ver en el Amadís. Matices
como el maravilloso resplandor de las armas que portan, o
como la admiración y atracción que provocan en todas las
cortesanas. En este último aspecto la novela cervantina
coincidirá con el Amadís en presentar la figura de una
doncella muy joven que cree tener al protagonista por su
caballero.
Nos resulta también familiar a la novela de caballerías la
amable discrección y las promesas que aparecen en la
conversación que mantíenen la reina y su heróico vasallo,
asi como la común presentación de los enemigos de los buenos
caballeros como individuos muy malvados y poderosos, de
manera que encontramos a Arcalaus y Dardán en el Amadís como
equivalentes de la figura del conde Arnesto en La Española
Inglesa. También es habitual que este tipo de novelas
incluyan cómplices a los antagonistas, como la rencorosa
camarera mayor de la reina, que será la encargada de
vengarse del rechazo de la bella doncella al conde,
transformándola en un monstruo de fealdad por medio del
envenenamiento, que es una acción también frecuentemente
utilizada. La figura de Ricaredo queda ennoblecida ya que
esto no es impedimento ni freno a su amor por ella.
El antes mencionado uso del veneno será comunmente utilizado
en las novelas de caballerías para complicar la trama. Se
produce una transformación grotesca e inmediata que quedará
rápidamente anulada por medio de las artes mágicas. ·Se
puede apreciar otra señal del paralelismo entre las dos
novelas en el peregrinaje que lleva a Ricaredo hasta Roma,
confesándose ante el Sumo Pontífice y besándole los pies;
mientras que la penitencia de Amadís le llevará hasta la
Peña Pobre, donde se confesará y besará los pies al
ermitaño.
En Italia Ricaredo será víctima de la traición del conde
Arnesto. El paje del protagonista volverá a Londres
convencido de su muerte, y la noticia llegará a oidos de
Isabela. Este pasaje nos recuerda el episodio en que Amadís
también sufrirá una traición y será dado por muerto cuando
Arcalaus haga difundir la falsa noticia. Cervantes
conseguirá reflejar uno de los momentos más sentimentales de
sus obras, cuando nos relata la escena en que Isabela recibe
la noticia. Lejos de socorridos dramatismos, nos mostrará el
espíritu de la joven, consciente de que su amor no será
separado por la muerte cuando no lo ha sido en la vida. La
decisión de tomar los hábitos es aprovechada para añadir
matices místicos a la novela, como la igualdad entre el amor
humano y el divino.
Nos encontramos con ciertas reseñas autobiográficas en el
cautiverio que sufre Ricaredo a manos de unos piratas
argelinos, que no obstante quedarán subordinadas a la
verdadera creación poética.
Este libro de caballerías también contará con las
características justificaciones de autenticidad históricas y
geográficas, enclavando la acción en la época de luchas
políticas y militares entre Inglaterra y España, y en
diversos países europeos y Argel. Desde luego esto no
significa que el entorno histórico de la novela sea el
verdadero, sino que el tema y la manera de plantearlo darán
forma al momento de la acción. Esto nos lleva a que los
detalles sean tribulaciones más o menos razonables del autor
que tienen un carácter meramente simbólico.
La Española Inglesa es la única obra cervantina que señala
exhaustivamente las actividades financieras de sus
personajes, aunque es comprensible si tenemos en cuenta la
obligada credibilidad de una obra desarrollada dentro del
ambiente de hostilidad entre España e Inglaterra.
Desde luego que esta novela de caballerías es experiencia
viva del mundo contemporáneo del autor. Aun con los
reconocidos enfrentamientos entre católicos y protestantes,
éstos no son impedimento para que se nos aparezca el
Cervantes cristiano y humanista, es decir, la afiliación
religiosa no presupondrá determinadas virtudes o conductas.
De hecho podemos interpretar el matrimonio entre el inglés
Ricaredo y la española Isabela como una unión fraterna de
dos pueblos enfrentados.
1.6 La fuerza
de la sangre - Resúmen
La fuerza de
la sangre cuenta la historia de Leocadia, una joven que
es violada por un libertino de una noble familia de Toledo.
El nombre del autor del ultraje se nos oculta con gran
intriga y, según Cervantes, se referirá a él como Rodolfo
para no descubrir su verdadera identidad.
Nace Luisico, el niño fruto del delito, y es criado en casa
de sus abuelos en un ambiente saludable que le ayuda a
crecer hermoso, sano e inteligente.
Cuando ya
cuenta siete años de edad y su desconocido padre se había
trasladado a Italia, Luisico es arrollado por un apresurado
caballero ante la casa donde su madre sufrió la violación.
El niño queda tendido en la calzada gravemente herido.
Mientras, desde una ventana, hay un hombre que se siente en
la obligación de socorrerle y que sin saberlo es realmente
su abuelo. Los rasgos del infante le recuerdan a los de su
hijo ausente y sin dudarlo, impulsado por la fuerza de la
sangre, lo acoge en su casa y lo atiende.
En este momento será cuando Leocadia se decide a revelar su
secreto, provocando así la reparación por parte de Rodolfo,
que es inducido por la llamada de sus padres.
Esta novela tiene todos los rasgos de las novelas
ideorrealistas que se desarrollan bajo los guiones de las
intrigas y los artificios, presentando la fuerza de la
sangre como un instinto puramente natural.
Análisis de la
obra
Esta novela ha
sufrido constantes críticas en lo referente a los graves
defectos que se detectan. Tanto la estructura novelística
que es tachada de ingenua, como el tema inverosimil y los
personajes psicológicamente insuficientes son los motivos
fundamentales de las críticas, aunque ultimamente se justica
a Miguel de Cervantes por su concepción poético-simbólica de
la obra.
La novela se puede distribuir en dos partes en base a la
caida y la posterior restauración del personaje, lo que
ayudaa la intervención sobrenatural de las milagrosas
coincidencias en cuanto a la recuperación de la honra.
Otra forma de
ver La fuerza de la sangre, nos lleva a una representación
perfectamente verosímil de una experiencia personal trágica
que está motivada por causas bastantes típicas en la
sociedad contemporánea de Cervantes. Debemos obviar una
posible explicación de perdón divino así como cualquier
caracterización defectuosa de alguno de los personajes. No
hay planteamientos de problemas de ningún género, ni moral
ni político, que puedan distraer al lector en su recreación
con la obra.
El hecho del rapto y la violación sufriendo un estado de
delirio nos ayuda a enterder que el propio hecho no
corresponda a una intención específica de satisfacción
sexual de la víctima. De hecho en un primer instante
Leocadia ha perdido el conocimiento, y cuando Rodolfo
intenta poseerla de nuevo ella se defiende y dejará claro su
absoluta inocencia aunque esto no supondrá que la sociedad
que la rodea no la considere deshonrada. Incluso pedirá a su
violador que igual que le quitó la fama, le quite la vida.
La misma víctima mencionará sus diecisiete años como
insuficiente vida para sufrir tanta desdicha y se
considerará destrozada para siempre e instataneamente
madurada.
Al punto Leocadia pedirá que la deje en un lugar solitario
desde el que pueda orientarse para ir a su casa, lo que nos
hace ver de nuevo la necesidad de la víctima de comportarse
como si fuese la malhechora para evitar así el conocimiento
de su desdicha. Al volver y poner el hecho en conocimiento
de sus padres éstos quedarán tristes y horrorizados aunque
con prudencia le harán ver que la deshonra está en el pecado
y que ella es virtuosa por su honra ya que no ha pecado ni
en dicho ni en pensamiento. Estas palabras reflejan la
comprensión y ternura paterna, la solidaridad característica
del evangelismo cristiano. De hecho la familia de Leocadia
es la verdadera protagonista de la novela que por sus
escasosrecursos económicos sabrán que nunca será reparado el
agravio, y es por esto que el padre la convencerá de que no
identifique al ofensor y de que se entregue a la única
justicia que ellos pueden disfrutar, que es la justicia
divina.
A consecuencia de esta tragedia la vida de Leocadia
transcurrirá con gran recogimiento y sufrimiento, y su
juventud será trágicamente truncada ocultando su embarazo y
renunciando a su instinto materno, haciendose pasar por
prima de su hijo.
Cervantes criticará a la clase nobiliaria, pero solo a los
que de ésta desdecían sus responsabilidades morales de su
categoría social, para él la nobleza de la sangre no
determina la calidad del individuo, y así tanto la familia
de Leocadia como el entorno del propio Rodolfo y él mismo,
se nutren de personajes virtuosos y sabios y de personajes
mezquinos y ruines. La explicación de la despreciable
conducta de este último no solo se encuentra en sus
compañías sino también en la descuidada educación paterna
que peca de demasiado indulgente y permisiva. El padre le
invitará a marchar a Italia argumentando que no solo se
podía ser caballero en la propia patria, aunque se oculta la
intención de salvar la honra de toda la familia.
Particularmente importante al desenlace de la novela es el
hecho de que Luisico, el fruto de la violación, sea
atropellado por un caballo y recogido por el padre de
Rodolfo, su abuelo. Gracias a esto y a la discrecion y buen
hacer de los personajes, se resuelve el conocimiento de la
desgracia y se busca una solución feliz.
El matrimonio del violador y la agraviada no se establece
con las premisas del amor, el propio Rodolfo desconoce la
verdadera identidad de la que será su esposa, y su único
deseo es gozarla. Incluso las diligencias del matrimonio no
coinciden con las de ahora, hecho que también se explica
porque en esa época el único requisito es la voluntad de los
contrayentes y no como en la actualidad que se requieren las
prevenciones justas y santas.
Por fín Leocadia se verá honrada y en contraposicíón a las
tinieblas de su primera desgracia verá en ésta una
experiencia luminosa. Será simbolo de siu redención la
triunfal entrada durante el banquete.
Esta resolución es la más propicia para todos, la familia de
Leocadia ve restaurada la honra y recuperada la dicha de su
hija, mientras que los padres de Rodolfo ya son abuelos
legítimos de Luisico, su único nieto. Rodolfo gozará de uina
mujer hermosa que excita particularmente su sexualidad, como
nos evidencian la gran descendencia que dejaron. La
naturaleza lujuriosa de Rodolfo es la fuerza de la sangre.
1.7 La Gitanilla
- Resúmen
Es la primera
de las Novelas ejemplares y una de las más populares
de Miguel de Cervantes. La fecha de su composición no se
conoce con exactitud.
La gitanilla Preciosa ha sido educada en todas las artes
gitanas por una vieja que dice ser su tía, la cual la ha
convertido en una encantadora joven que encandila por su
gracia en el bailar, en el cantar y en predecir la
buenaventura, a cuantos la ven.
De ella se
enamora también un joven caballero llamado don Juan de
Cárcamo, aunque Preciosa, considerando que la belleza debe
estar unida a la honestidad, pone como condición no sólo el
matrimonio, sino también una prueba previa de dos años, en
los cuales don Juan, abandonando su condición y sus
riquezas, tendrá que vivir junto a ella como hermano.
El joven acepta las condiciones y abandona la familia,
haciéndola creer que se marcha a combatir en Flandes.
Entrará a formar parte de la tribu gitana con un nuevo
nombre, el de Andrés Caballero, asumiendo y acatando todas
las leyes y costumbres de sus nuevos compañeros menos el
robo, el cual evita pagando con moneda todo lo que presenta
como robado.
En un pueblo cerca de Murcia la hija de un mesonero se
enamora de Andrés y como éste la rechaza, la joven en
venganza esconde en el bagaje del falso gitano algunos
objetos de valor, haciendo que sea prendido. Un soldado que
es sobrino del alcalde está decidido a castigar al gitano
ladrón, pero Andrés, como buen noble, empuñará su propia
espada para matarlo. Es detenido con toda la tribu y
conducido, cargado de cadenas, a Murcia. Así, se le encierra
en la cárcel en espera de que sea juzgado.
Preciosa decidirá marchar a casa del gobernador para
solicitar el perdón de su amado. Ante lo que se avecinaba,
la vieja gitana se pone en contacto con el magistrado y su
esposa y les hace una revelación que lo salva todo. Resulta
que Preciosa es la hija que ellos perdieron cuando era niña,
que no fue perdida sino robada precisamente por ella,
demostrándolo con los vestidos que todavía conserva y otros
detalles. La alegría de los padres es extraordinaria.
Preciosa, a su vez, descubrirá la verdadera personalidad de
Andrés, mientras que los parientes de la víctima serán
obligados a callar mediante una importante suma de dinero.
Al final, todo termina en alegres bodas con el
consentimiento del padre de don Juan. La agraciada figura de
la "gitanilla" queda resaltada sugestivamente con su casta
malicia, que han hecho verla por algunos críticos como
<<fusión de amor embrujado y de sonrisa angelical>>, o como
la imagen de una <<Carmen en estado de inocencia>>.
Detalles líricos muy acertados de Cervantes, como
"Hermosita, hermosita", "Cabecita, cabecita", etc., que
tienen un exquisito tono popular, conforman una especie de
coro musical a la obra.
Análisis de la
obra
La gitanilla,
novela cuestionada en la verosimilitud de las virtudes de la
protagonista, no deja de provocar entusiasmo, y también
sorpresa en cuanto a las implicaciones del autor en la
personalidad del personaje.
Es clara la relación directa entre Cervantes y Preciosa, que
no obstante despierta suspicacias por el fuerte contraste
entre el clásico pensamiento humanista cervantino y la
detallada visión del ser humano que se realiza en la obra.
Aquí se nos
revela el conocido pensamiento de Cervantes por el que la
condición de noble implica enormes ventajas, aunque esta
condición no suponga distinciones de carácter, de alma o de
espíritu con otras condiciones consideradas inferiores.
Se observan en esta novela dos inspiraciones fundamentales.
De una parte un Coloquio erasmiano referente a los cortejos
y a los matrimonios cristianos, con el que enfoca el
planteamiento de la compleja relación amorosa y del feliz
matrimonio final de los dos protagonistas, afrontando el
problema de las diferencias de clases de los amantes y
concluyendo con la idea del verdadero amor que se encuentra
por encima de todo y que se consigue a costa de cualquier
sacrificio. También se dan suficientes circunstancias como
para pensar que Cervantes se inspiró en las dos Eglogas de
Juan del Encina.
La similitud que guardan Preciosa y la pastorcica Pascuala
de Juan del Encina es, cuando menos, esencial. Ambas, aunque
de baja cuna, triunfan en lo referente a sus relaciones con
los demás, mostrando su sentido común, su ingenio, su
discrección, su precocidaz, y muchas otras virtudes que
hacen que sean causa de admiración. Podríamos decir que la
diferencia fundamental radica en la elemental
caracterización de Pascualilla, que Cervantes, con su
gitana, convertirá en una profunda muestra de la
personalización de un personaje.
Se muestra también gran parecido en cuanto a la presentación
de nobles galanes que afirman no burlarse de ellas al
manifestar su amor, y que, sin dudarlo, ofrecen sus riquezas
como prueba de su verdadera entrega, poniéndo a su
disposición una elevación en el puesto social. A esto ambas
mujeres coincidarán en poner como condición a la
demostración de que el amor es real y no una burla que el
galán haga justificación de sus orígenes, así como que,
condición fundamental en el desarrollo, el pretendiente esté
dispuesto a igualarse a ellas.
Preciosa, la gitanilla, pedirá a Don Juan que adquiera la
condición de gitano, y sólo después, cuando se conozcan bien
y sepan que existe el amor, se casen. Desde luego que esto
no puede ser causa para que pretendamos banalizar las
personalidades de las que exigen tantas condiciones al amor,
pues debemos comprender lo razonable de sus sospechas y lo
prudente de sus deseos, que no son otros que saber la verdad
del solicitante, alejándose de cualquier intención meramente
material.
Rasgo común será la respuesta afirmativa de ambos
caballeros. Se deciden a asumir nombres acordes a la
posición que van a asumir, y mientras que Don Juan se
llamará Andrés Caballero, el Escudero que pretende a la "pastorcica"
tomará el nombre de Gil.
Cervantes nos introducirá del mismo modo en el complicado
mundo de los celos, donde el que verdaderamente ame deberá
ser confiado. Nos expone perfectamente lo interno de los
personajes, cuando Don Juan nunca sea capaz de librarse de
los celos por completo, que en verdad son injustificados,
pues Preciosa es discreta hasta el punto de aceptar el punto
de celos de su enamorado aunque no sean de razón. Esta
muestra de luchas internas de los personajes configurarán
las características de la personalidad que nos transmiten.
En este rasgo de la novela cobra gran importancia el
paje-poeta, que va a buscar a preciosa y la alaga y adula
hasta que descubre el amor ya existente, a lo cual expresa
sus mejores deseos y gana la amistad del gitano reciente.
Esto plantea el problema de si es verdadera amistad o
pretende confirmar la falta de motivos de sus celos, que
sufren al ver la satisfacción mostrada por la gitanilla ante
tantas alabanzas.
Si analizamos más detenidamente este personaje podremos
encontrar su equivalente en Mingo, el rival de Gil.
Personifican una pasión pasajera y efímera a la vez que
poligámica y egocéntrica, justificando su amor por la
belleza de su amada, con lo que van abandonando cada mujer
al encontrar otra más bella. Esto no significa que el
paje-poeta no idolatre a Preciosa, y que careciendo de
recursos, la componga romances y sonetos para que los cante
y baile, y así se haga la mejor romancera del mundo.
Sueña y se ilusiona, e incluso llega a creer haberla
enamorado, pero la gitana lo rechaza con firmeza pero no sin
delicadeza. Esta negativa se puede explicar no sólo por las
caprichosas decisiones del corazón, sino también porque él
sólo alaba belleza y no cualidades personales, a las que
Preciosa da suma importancia, pues así se explica también
que Don Juan esté viviendo en su entorno para conocerla
bien.
Las apariciones espóradicas de este personaje junto con su
afición a la poesía, en la que tiene como musa a la
gitanilla, nos presenta cierta metáfora en la obra sobre la
conceptualización poética cervantina. En muchas ocasiones se
muestra a Preciosa como equivalente de la poesía y al
paje-poeta como portavoz de los pensamientos de Cervantes
con respecto al género. De hecho, las esporádicas
intervenciones del personaje nos recuerdan las inconstantes
incursiones del propio autor en la poesía.
Hay un noble pensamiento en Cervantes por el que las
personas, al margen de su condición social, tienen las
mismas cualidades espirituales, internas. Partiendo de esta
premisa no podemos considerar como una manera de justificar
las virtudes de Preciosa el hecho de que en la última parte
de la novela se explique el verdadero orígen noble de tan
virtuosa gitana. No obstante el autor sigue la corriente de
la literatura pastoril, con el tópico del menosprecio de la
corte y la alabanza de la aldea.
El modo en que se hace referencia a la vida gitana nos hace
verla como atractiva e idílica, aunque con más agudeza y
detenimiento encontraremos contradicciones y calificativos
que nos abrirán las puertas de una visión más cruda.
Aspectos variados de la manifiesta explotación de la mujer,
como el castigo o muerte en caso de adulterio, aunque sólo
fuese sospechado, o el concepto de amistad como ley por la
que no se debe solicitar prenda de otro, pueden tener
diferentes lecturas.
El autor en definitiva se encarga de enfrentar la holgazana
vida gitana y su aprovechamiento de otros, sus argucias,
interéses y peligros, con la rutina, ambiciones,
convencionalismos y otros elementos de la sociedad paya. Al
fin y al cabo se dan rasgos de cada entorno que, unas veces
solapadamente y otras abiertamente, nos hacen adoptar una
postura crítica. Se utilizan para esto los sentimientos de
los personajes, los detalles cómicos pero a la vez críticos,
los tópicos formales de las buenaventuras, los romances de
Preciosa, y otra serie de matices que hacen que el lector
tome una postura irónica más que de indignación.
Como nexo de unión a todo lo anterior encontramos las
constantes manifestaciones en cuanto a los prejuicios de la
época, contra lo que Cervantes magnificará el espíritu del
individuo, aunque éste deba elevar su clase social por el
azar y no por sus virtudes. Como idea fija se nos muestra la
virtud como resultado de la inflexibilidad frente a todas
las tentaciones del mundo, y la poco común genuina nobleza
que por rara no significa que no pueda personificarse en
cualquier ser humano que se proponga obtenerla.
En esta novela se consigue resolver el conflicto entre los
libros pastoriles clásicos y el mundo bucólico moderno,
subordinando las nociones filosóficas a los personajes y
dando a los elementos su curso natural, ajenos a las
necesidades de la historia. La prosa será cercana,
equilibrada y penetrante, y sencilla pero precisa a la vez,
mientras que los cantos y poemas se integrarán oportunamente
pero de forma dinámica.
Cervantes inicia sus novelas ejemplares con esta novela
corta, ejemplar en su tema y actualización del género
pastoril, que afronta la realidad con una actitud crítica
salpicada de elementos filosóficos.
1.8 La ilustre
fregona - Resúmen
Esta novela
ejemplar fue publicada en el año 1613, aunque la fecha de su
redacción se sitúa generalmente entre los años 1597 y 1603.
La obra se constituye como una visión de la vida española de
finales del siglo XVI, debido a lo cual, y al margen de su
gran interés literario, se convierte además en un documento
de incalculable valor para el conocimiento de la sociedad de
aquella época.
Cervantes crea una narración de las aventuras y desventuras
de dos hijos procedentes de nobles familias, que deciden
meterse a pícaros por el simple afán de correr aventuras y
de conocer el riesgo.
Estos nobles
disfrazados de pícaros nos permiten comprobar unas
concepciones de carácter social y estético muy diferentes de
aquéllas en que los nobles vestían como pastores y ansiaban
una vida bucólica. Al inicio de la obra, después de los tres
años que han transcurrido para don Diego de Carriazo en las
"almadrabas de Zahara", Cervantes profiere repentinamente
una invocación a los pícaros : <<¡Oh pícaros de cocina,
sucios, gordos y lucios, tullidos falsos, cicateruelos de
Zocodover y de la plaza de Madrid, vistosos oracioneros,
esportilleros de Sevilla, mandilejos de la hampa, con toda
la caterva innumerable que se encierra debajo de este de
"pícaro"! Bajad el toldo, animad el brío, no os llaméis
pícaros si no habéis cursado dos cursos en la academia de la
pesca de los atunes. ¡Allí, allí, que está en su centro el
trabajo junto con la poltronería! Allí está la suciedad
limpia, la gordura rolliza, la hambre pronta, la hartura
abundante, sin disfraz de vicio; el juego siempre, las
pendencias por momentos, las muertes por puntos, las pullas
a cada paso.
Los bailes como
en bodas, las seguidillas como en estampa, los romances con
estribos, la poesía sin acciones. Aquí se canta, allí se
reniega, acullá se riñe, acá se juega, y por todo se hurta.
Allí campea la libertad y luce el trabajo; allí van, o
envían, muchos padres principales a buscar a sus hijos, y
los hallan; y tanto sienten sacarlos de aquella vida como si
los llevaran a dar muerte>>.
De vuelta a su tierra y con su familia, don Diego de
Carriazo es enviado a Salamanca, junto con su amigo don
Tomás de Avendaño, donde se dirigen para estudiar latín y
griego. Pero en Valladolid despedirán al ayo que les
acompaña con una carta en la que le dicen de su marcha a
Flandes. La verdadera intención es ir a las famosas
Almadrabas.
Llegados a Toledo se aposentan en el mesón conocido como el
del Sevillano, que tiene gran fama, debida sobre todo a una
de las doncellas que allí sirve, <<la más hermosa fregona
que se sabe>> y de la que un mozo de mulas hace el siguiente
elogio : <<Es dura como el mármol, y Zahareña como una
villana de Zayago, y áspera como una ortiga; pero tiene una
cara de pascua y un rostro de buen año; en una mejilla tiene
el sol, y en la otra la luna; la una es hecha de rosas y la
otra de claveles, y entre ambas hay también azucenas y
jazmines>>.
Esta doncella llamada Constanza, no era hija ni parienta de
los mesoneros, ni tampoco era "fregona", sino que se
dedicaba a lavar la plata. En cuanto la vio, Avendaño quedó
enamorado de ella, y decidió, junto con Carriazo, quedarse
en el mesón. Cambian sus nombres por los de Tomás Pedro y
Lope Asturiano respectivamente, y mientras uno ejerce de
mozo de cebada el otro hace el oficio de aguador.
Surge entonces el gran cuadro que nos presenta la vida en el
mesón y la de la gente baja de la ciudad: las serenatas a
Constanza, los amores de la Gallega y la Arguello, el baile
del contrapás, el incidente de Lope con los aguadores y su
pleito del asno, etc. Los versos amorosos dedicados por el
falso Tomás a la bella Constanza son descubiertos por el
mesonero por el libro de la cuenta de la cebada. Entonces
éste decide, por fin, expresar sus sentimientos y su
condición a Constanza, y así lo hace en una carta.
Pero no recibe, por la discreción de la doncella, sino una
respuesta prudente y discreta. Transcurrido un tiempo, y a
instancias del Corregidor de la ciudad, se declara
públicamente el origen de Constanza, que resulta ser hija de
una noble señora que la dió a luz en el mesón y que
disimulaba su estado antes del parto, con la excusa de
padecer hidropesía. Allí dejó a Constanza que ahora tiene ya
quince años, entregando al mesonero una importante suma de
dinero y unas señas con las que pudiera después ser
reconocida como hija suya.
Un día después de la revelación hecha por el mesonero al
Corregidor, llegan al mesón los señores de Carriazo y de
Avendaño, padres de los fingidos Lope y Tomás. El padre, don
Diego de Carriazo, va buscando a una hija que tuvo años
atrás con una noble señora, y de la cual sus señas y destino
le han sido transmitidas ahora por un antiguo mayordomo de
la dama.
Esta hija no es otra que Constanza. Verificado el
reconocimiento de la hija y de los hijos, y aclaradas ya
todas las situaciones, Constanza se casa con su enamorado,
don Juan de Avendaño. <<Dio ocasión la historia de "la
ilustre fregona" - dice Cervantes - a que los poetas del
dorado Tajo ejercitasen sus plumas en solemnizar y en alabar
la sin par hermosura de Constanza...>>. Varios críticos han
querido ver en la figura de Constanza una alusión a la hija
natural de Cervantes: Isabel de Saavedra. Finalmente es de
obligada mención la magnífica glosa de Azorín de La
ilustre fregona, "La fragancia del vaso" (cfr.
Castilla).
1.9 Licenciado
Vidrieira - Resúmen
Tomás Rodaja es
un pobre diablo recogido por compasión por dos estudiantes
de buena familia. Frecuenta con sus protectores la
universidad y allí se distingue por su excelente
inteligencia y por su amor a la ciencia. Motivado por su
encendido espíritu aventurero, Rodaja abandona los estudios
y se enrola en un Tercio.
Se dirige a Italia, donde vive largo tiempo, gustando de
apreciar las delicias de aquel país, que a los españoles de
aquella época se les antojaba como un paraíso en la tierra.
Vuelto a
Salamanca para continuar con sus estudios, será víctima de
las artes de una mujer, quien, para acaparar la voluntad del
joven, le suministra un elixir amoroso que, tras haberle
tenido largo tiempo entre la vida y la muerte, le deja
sumido en una extraña locura por la que se cree hecho de
vidrio, de modo que evita todos los contactos personales con
el prójimo, por temor de que su cuerpo se haga añicos.
Por esta extraña obsesión que sufre se le conoce como el
Licenciado Vidriera, y todos van en busca de su compañía y
escuchan divertidos y jocosos las frases agudas y
despreocupadas que pronuncia sobre cualquier tema que sea
expuesto por los asistentes, los cuales se mantienen
estupefactos y divertidos con tan extraña locura. Cuando por
fin está curado, se dispone a defender causas ante el
tribunal.
Pero es aquí donde se llega a la solución paradójica de la
novela: los hombres que juzgaban interesante al anormal y se
admiraban ante sus locuras, se muestran ahora indiferentes
ante su normalidad, y Tomás Rodaja, visto en la obligación
de ganarse el sustento diario, se enrola en los Tercios de
Flandes.
La novela es, sin duda, después del Quijote, la obra
mejor lograda de Cervantes. Las frases que el autor pone en
boca de su personaje son bastante originales, aunque no
están coordinadas según una dirección unitaria del
pensamiento. Si Cervantes hubiera conseguido esto, habría
creado, a poca distancia del primero, un segundo Don
Quijote.
Análisis de la
obra
Existen dos tesis básicas a la hora de enfrentarnos con el
análisis de esta novela. Por una parte se entiende como una
excusa de Cervantes para, a través del protagonista, el
licenciado Vidriera, crear una obra con las características
de una literatura por aquella época en boga, cargada de
ingenio, sentencias, chistes y otros elementos.
Una segunda postura se inclina por ver esta novela como un
todo en el que las partes se unen con armonía dependiendo
del carácter del personaje protagonista.
·Desde luego el
licenciado Vidriera se nos presenta moral e intelectualmente
íntegro, inteligente, y con grandes aspiraciones, pero
superado por la incomprensión y la ignorancia ante sus
intenciones. Este protagonista nos recuerda la común
característica del muchacho de pobre orígen que pretende
conseguir a través de sus estudios un alto puesto en la
sociedad y una honra para sus padres, para su tierra, y para
sí mismo.
Está claro que el virtuosismo de su inteligencia, con los
altos fines que se propone a través del estudio un muchacho
que no sabe ni leer ni escribir, nos hablan a las claras del
verdadero carácter del personaje, que no obstante no deja de
ser representante del tópico antes mencionado. Tomás se
caracterizará no sólo por su buen entendimiento, sino
también por su discrección intelectual.
Sus principales estudios serán de leyes, tanto por su
vocación y su gusto por la ciencia de la justicia, como por
la necesidad de prepararse para una profesión que le asegure
su desahogo económico. Era comúnmente aceptado que las
ciencias de leyes eran para estudiantes que no disponían de
unos padres que les pudieran mantener, y que las ciencias de
las letras humanas engrandecían, pero no daban dinero. De
todos modos Tomás empleará parte de su tiempo también a la
poesía, que la verá como la ciencia del deleite y la
maravilla, la ciencia que usa de muchas otras ciencias y con
adorno deleita al mundo.
·Nuestro protagonista habrá de distinguir entre los poetas
buenos y malos. Estos últimos los verá como la idiotez y la
arrogancia del mundo, con sus gestos absurdos, sus críticas
contra otros poetas no menos malos, sus expresiones
invariables repetidas hasta la saciedad. Será severo crítico
de la falsa poesía pero también alavará y apreciará a los
poetas buenos, aunque sean pocos. El mismo nos dice que
escribió versos pero que, autocriticándose, los dejará por
meros intentos de hacer buena poesía.
·La formación de Tomás es vasta y multifacética, y podemos
intuir sus lecturas de poetas clásicos y modernos, de
filósofos idealistas, racionalistas, cínicos, estoicos,
textos sagrados, bíblicos, evangélicos, de tratados
históricos y geográficos, de teóricos satíricos, morales,
literarios, de refraneros, de literatura costumbrista y de
folklore. A su vez sabemos también de su devoción religiosa
porque siempre tendrá consigo las Horas de Nuestra Señora.
Su afición al teatro será otro de sus gustos que lo igualará
en importancia a la literatura, entendiendo de los actores y
autores de comedias como necesarios, que ponen en las tablas
a juicio su trabajo y que son dignos de alabanza por los
enormes sacrificios que encaran para contentar a otros.
Criticará a los que de este oficio no dejan de ostentar su
condición de nobleza, así como el trato que en el teatro se
hace de las cosas divinas, que para Tomás debería de ser
motivo de cerrar compañías o de destierro. Otro de sus
intereses culturales será la pintura, que juzgará como de
los que imitan la naturaleza, y como de los que la vomitan.
·La extraordinaria cultura obtenida por el protagonista se
enmarca en el ámbito universitario de la ciudad de
Salamanca, que ejercerá una fuerte atracción tanto por su
ambiente como por las posibilidades de seguir aumentando los
estudios. También completará su formación en Italia,
formación no sólo intelectual, sino también personal,
ganando en discrección y en apreciación de la belleza que el
mundo puede emanar. Visitará varias ciudades de ese país,
que le presentará desde las delicias gastronómicas de
Génova, hasta la indiscutible belleza veneciana. Queda claro
pues el intelectualismo de Tomás, no sólo libresco y de
universidad, sino también humanista y de experiencias
vitales. A través del personaje Miguel de Cervantes
aprovecha la ocasión para adjetivar la belleza y grandeza de
los lugares que él también había visitado.
·De la experiencia italiana se puede entresacar la crítica
que Tomás hace contra las prácticas devocionales de Loreto,
la oculta defensa a la corriente erasmista, la actitud de
reproche contra los representantes de la iglesia, las
posibles tendencias antisemitas, su interés por la bollante
economía italiana, etc. Miguel de Cervantes autobiografiará
sus experiencias. Aunque no será su personaje, si que se
indentificará con sus vivencias y con su situación frente al
resto del mundo. El viaje conseguirá, en general, que la
visión de España sea exenta de patriotismos y de dogmas, y
que el personaje cuente con mayores experiencias, con mayor
sabiduría, y con más elementos a la hora de ejercer una
crítica objetiva.
·Aún con lo complicado del mundo intelectual del personaje
principal, este no puede ser acusado de uraño o solitario
caballero de los libros. En contra, todo el que lo conoce le
parece de una persona simpática y agradable, que goza de un
gran número de amistades y que acostumbra a contar con las
benevolencias de las personas que le conocen, que al punto
están dispuestos a ofrecerle su compañía, su casa, o lo que
fuera menester. También podría interpretarse por algunas
menciones de la obra que el personaje pudiera no ser
defensor de las mujeres, mas las mismas sátiras son
empleadas para los dos géneros, e incluso las citas
corresponden más a dichos de la época. · El rechazo que el
protagonista hace de una mujer que se apasiona por él no
podemos interpretarlo como crítica del desconocimiento del
amor, sino que es mas bien motivo de alabanza a la
discreción del estudiante, teniendo en cuenta que dicha
mujer se nos presenta de vida alegre. No obstante tomás no
contará con ningún amor aunque debemos recordar las loas a
la belleza de las mujeres genovesas.
·Otro rasgo característico del personaje son sus continúas
críticas a todo, si bien ya hemos especificado que siempre
criticará haciendo una diferenciación entre lo bueno y lo
malo, entre los buenos poetas y los malos poetas, entre los
pintores que imitan la naturaleza y los que la vomitan,
entre los buenos médicos y los dañinos, entre las cortesanas
sanas y las que no lo son. Siempre distingue en todo grupo
los buenos y malos, aunque haya ocasiones en que no mencione
ambos bandos. También cuenta en su favor que las severas
críticas se convierten en alabanzas y estimas para los
buenos, "levantándolos sobre el cuerno de la luna".
·La locura que sufrirá Tomás cuando coma el membrillo que le
da la rencorosa dama desdeñada, hará que vea todo como hecho
de vidrio. Esta metáfora nos mostrará el matiz psicológico
de la cordura de Tomás, de su clara conciencia y comprensión
de la precaria función de la verdad en el mundo. El vidrio
es la materia que refleja la verdad, que refleja la virtud
perseguida por el licenciado pero que también es frágil y
delicada. Que puede sufrir ante cualquier contacto violento
y que es susceptible de quebrar ante las amenazas de la
mentira y la ignorancia. La aprensión del hombre de vidrio
nos muestra el hombre fiel a sí mismo que es consciente de
los constantes peligros que le amenazan.
Ante todos se muestra completamente cuerdo, contestando con
la propiedad y agudeza que le caracterizan, y su única
locura será el creerse de vidrio, aunque más que creerse de
vidrio, su única locura será proclamarlo abiertamente para
así intentar conseguir su objetivo de permanecer
inquebrantable. Cuando ya está curado de su locura insistirá
en que siempre dirá la verdad para demostrar así su cordura,
y viajará a Flandes junto a su amigo el capitán Valdivia. Su
primera intención de servir como soldado no se verá
cumplida, y aunque el capitán intente pagarle sin estar en
lista Tomás volverá a demostrar su integridad y su
conciencia negándose a ello.
El motivo de no alistarse lo encontramos en la pérdida de su
libertad individual de pensamiento y de obrar que para él
tanto valor tenía. ·Cervantes acabó de eternizar la vida de
Tomás por las armas. Le dejó fama de prudente y valentísimo
soldado, en contraposición de la constante imprudencia que
nos mostró, diciendo a todos siempre la verdad. El
licenciado Vidriera nos plantea una serie de problemas
filisóficos y morales que se conjugan con los estéticos.
1.10 El
coloquio de los perros - Resúmen
La breve novela
ejemplar El casamiento engañoso es considerada
comúnmente como mero pretexto para introducir, a modo de
intermedio literario, El coloquio de los perros.
Mientras el protagonista narra a su amigo Peralta sus
tristes aventuras, afirmará haber oído hablar, mientras
permanecía ingresado en el hospital, a dos perros, Cipión y
Berganza, y le leerá la relación que él mismo había escrito.
La introducción es una muestra más del ingenio del autor,
porque así se consigue que el carácter absolutamente
imaginativo del intermedio, quede justificado por el estado
morboso del presunto narrador.
El perro Berganza se dedica a
narrar su vida a su compañero Cipión, el cual se limita a
comentar con amarga filosofía los pasajes más destacados.
Los matarifes del matadero público de Sevilla donde Berganza
comienza su odisea canina, no paran de robar lo mejor de sus
barraganas; los pastores al servicio de los cuales estará
luego Berganza parecen ser dibujados a propósito para
alzarlos como contrafiguras de los que son presentados en
las novelas y poemas de tema pastoril; no se limitan a ser
toscos y vulgares, sino que además, con la excusa de los
lobos, destruyen sistemáticamente los rebaños de su año para
conseguir su propio beneficio.
Ya recogido por un mercader, Berganza conocerá, en compañía
de los hijos de éste, las delicias y holganzas de la vida
estudiantil, pasando después al servicio de un inspector de
policía prevaricador, que es cómplice de las prostitutas y
de los ladrones, y compadre del afamado Monipodio,
protagonista inolvidable de Rinconete y Cortadillo.
Más tarde será recogido por un soldado que después de
enseñarle una serie de juegos y trucos, le convierte en un
perro sabio para poder vivir a costa suya. La hechicera
Cañizares le familiarizará con las artes mágicas y le hará
una extraña y curiosa revelación. Él es hijo, como Cipión,
de la difunta bruja Montiela, y por eso precisamente pueden
los dos perros hablar de cuando en cuando. Berganza seguirá
pasando después por el servicio a la gente más diversa:
gitanos, moriscos, cómicos, etc., y en todas partes será
testigo del hambre y la miseria, pudiendo comprobar las
vergüenzas en que está sumergido el género humano.
Esta triste reseña se termina en el hospital, que se
convierte en el último refugio de los dos perros, y donde
Berganza encuentra los últimos despojos de la miserable
humanidad: un poeta exagerado en versos esdrújulos y sin
verbos, un alquimista, un matemático y un utopista que cree
haber encontrado el modo de solucionar el déficit del
presupuesto regio obligando a los súbditos para que se
comprometan a ayunar una vez al mes, entregando después la
cantidad ahorrada de este modo al erario. Como al amanecer
cesa la facultad de hablar de la que gozan ambos perros, el
relato de Berganza queda interrumpido con la salida del sol.
Se deja, así, para otra ocasión, la historia de la vida de
Cipión. La narración con que nos deleita Berganza constituye
una breve pero densísima novela picaresca, en la que el
protagonista es un ser no-humano, por lo que la sátira
social, aunque no sea nueva en sus temas, toma así un
particular y singular relieve. Los hombres son tan malvados
y perversos que provocan repugnancia hasta en un perro.
Aquí radica la clave satírica de la composición en que
Cervantes universaliza del modo más drástico sus propios
desengaños y amarguras de hombre de buena voluntad,
sufriendo ante el espectáculo de las injusticias sociales de
su época.
1.11
Rinconete y Cortadillo - Resúmen
Yendo por el
camino que va de Castilla a Andalucía, dos muchachos
vagabundos llamados Rincón y Cortado se encuentran a la
puerta de una taberna.
Ambos se reconocen de la misma calaña y tras una rigurosa
ceremonia en la que se dicen uno a otro con extremada
gravedad su nombre y profesión, uno tramposo y el otro
cortabolsas, deciden entablar amistad y consagrar su alianza
desbancando en un juego de naipes a un incauto mozo de mulas
que se cree afortunadamente admitido como tercer personaje
en una partida que ellos juegan.
El mozo de
mulas no conoce las tretas de los dos muchachos, pero aun
así se propone quitarles el dinero perdido, aunque los dos
pícaros no dudan en utilizar sus armas. Acogidos en una
tropa de gente que se dirige a Sevilla, son fieles a su
costumbre y roban la valija de un francés que viaja con el
grupo. Una vez llegados a la ciudad y después de un paseo
rápido por ella, comienzan su actividad convirtiéndose uno
en mozo de plaza y robando Cortado la bolsa a un sacristán.
Hay otro muchacho, llamado Ganchuelo, que observa la escena,
y que después se apresura a advertirles de que para robar en
la plaza de Sevilla es necesario pasar por la aduna del
señor Monipodio, es decir, inscribirse en los registros del
hampa sevillana.
Acompañados de Ganchuelo, éste les instruye sobre los ritos
y estatutos de la honorable asociación, sobre las
ramificaciones de aguaciles, rufianes, mendigos y
escribanos. Los dos muchachos son presentados ante
Monipodio, el cual los examina y acoge en la cofradía,
asignándoles los nombres de Rinconete y Cortadillo y
eximiéndoles del noviciado reglamentario.
Mientras es celebrada la promoción de los dos nuevos
reclutas, un aguacil llega a pedir la bolsa robada al
sacristán, a lo que Cortadillo la entrega, por lo que
Monipodio le pone el apelativo de "el bueno". Los muchachos
participan después en una cena ofrecida por las mujeres a
sus encubridores, interrumpida por la llegada de la ramera
Cariharta, que viene a dar queja de los malos tratos que
recibe del rufián Repolido.
Monipodio promete justicia y la damas se complacen con la
Cariharta por las pruebas de afecto recibidas de su Repolido,
cuando éste se presenta y, ofendido por la actitud irónica
de los demás rufianes, se dispone a provocar una pelea, la
Cariharta se arroja a sus brazos suplicante.
Monipodio, después de apaciguar a los contendientes y
solucionada una pendencia por la que un caballero se negaba
a pagar a la asociación el precio de una cuchillada inferida
a un criado en lugar del amo a quien estaba destinada,
comienza a designar las tareas de los afiliados. Manda leer
a Rinconete unas <<Memorias de las cuchilladas que se han de
dar esta semana>> y un <<Memorial de agravios comunes,
conviene a saber: redomazos, untos de miera, clavazón de
sambenitos y cuernos, matracas, espantos, alborotos y
cuchilladas fingidas, publicación de libelos, etc.>>.
Distribuye después las necesarias herramientas y luego de
dar su bendición a todos, los deja convocados para el
domingo siguiente.
Análisis de la
obra
Esta novela con
rasgos picarescos se presupone inspirada en Guzmán de
Alfarache, popular novela picaresca, aunque a diferencia de
fuentes tomadas en otras obras aquí no se tiene la intención
de imitar o hacer parodia del género literario en cuestión,
sino que se intenta avisar de las consecuencias negativas
que en numerosos aspectos puede acarrear su lectura.
·La obra se inicia planteando los juveniles deseos de
Rinconete y Cortadillo por emular las aventuras y andanzas
vividas por los pícaros literarios representados por Alemán.
A diferencia de estos, escapan de
sus casas realmente para buscar entretenimiento, más que
libertad o buena vida, aunque acabarán encontrando las
enormes diferencias entre los libros y la realidad y las
perjudiciales consecuencias morales del camino que han
decidido tomar. Cervantes mantendrá con firmeza su opinión
de la opción del hombre para el bien, sin dejar de reconocer
las pocas veces en que se elige esa opción, por lo que el
hecho de tomarla se muestra como una verdadera hazaña
heroica.
·Los primeros rasgos personales que se apuntan se
caracterizan por ocultar en un principio sus orígenes y
secretos, para luego realizar una suerte de confesiones
cargadas de mentiras e invenciones que, ante todo, debemos
considerar obligadas por las circunstancias en que se
producen. Cervantes aquí ya aprovecha para satirizar la
calidad espiritual de algunos orígenes. Los personajes se
adentran en una consecución de historias con las que
aumentar su imagen de pícaros maduros, utilizando refranes y
expresando habilidades que ya dan por auténticas. Esto
genera un enfrentamiento verbal con la intención de
superarse en sus destrezas, en sus fechorías, que cuanto más
numerosas mejor queda confirmado el pícaro.
·En este momento se comienzan a presentar en boca de los
personajes elementos característicos de los pícaros como el
cambiar de nombre, la obligación de cumplir con su condición
siempre que tengan ocasión, la habilidad para cambiar de
vestimenta según las necesidades, el considerar los sucesos
extraordinarios como consecuencias del destino o de la
suerte, y otros.
También hay particularidades en la obra en cuanto a la
relación que mantienen Rinconete y Cortadillo, en la que el
primero siempre manifestará una determinada autoridad por
ser el mayor de los dos, en cuanto a los tratamientos
respetuosos entre ambos personajes, que no deja de ser una
referencia al verdadero status social del que proceden, en
cuanto a la causa común que les hace abandonar su casa y
buscar la vida libre, en cuanto a los constantes viajes para
conocer nuevas ciudades.
Algunos de estos y otros aspectos explicarán las diferencias
existentes entre los personajes clásicos pícaros y los
cervantinos, que nace desde el primer momento en que estos
últimos eligen su condición sin motivos reales de índole
económica, social o personal. De hecho la sobrevivencia
material no será una gran preocupación.
·En el transcurso de la novela se nos plantea la oportunidad
de ver a los dos protagonistas como convertidos ya en
verdaderos pícaros, ajenos a su primera intención, que es
únicamente el entretenimiento y el conocimiento de ese modo
de vida. No obstante al reconocer su esencia deciden
repudiar la vida picaresca.
·Aparece un personaje, el mozo de la esportilla, que se
describe con una directa y sincera actuación personal por la
que nos explica su anómala forma de comprender el mundo con
cómicas hipérboles e impropiedades lingüísticas. Será
considerado una creacción maestra de la literatura, como
todas las que Cervantes hace nacer de su inspiración en la
novela de Alemán.
·Otra inclusión importante será la figura de Monipodio y su
"sindicato del crimen", una especie de cofradía de
malhechores ordenada y configurada con sus propias leyes,
que se podría comparar con una sociedad de mendigos pícaros
organizada y jerarquizada al igual que cualquier otra
normal, excepto en su concepción del mal, que para los
pícaros es hacer el bien, mientras que en la sociedad normal
se hace a sabiendas. Así se ha visto esta organización como
una metáfora de la sociedad contemporánea del autor,
representando la decadencia nacional, como era habitual en
las obras satíricas del momento, reflejando además la
hipocresía y los aspectos deplorables de la condición
humana.
Monipodio se crea con sus propios rasgos individuales y como
individuo personalizado dentro de la novela. No obstante
Cervantes destacará al resto de los presentes con menciones
que no por escasas dejan de entreveer particularidades de
cada uno. Utilizará todo este escenario en su conjunto para
revelarnos su maestría en las descripciones de gestos,
ademanes y expresiones que caracterizan a los personajes y
su condición, y además aprovechará todas las circunstancias
de la novela para insertar poemas. También encontramos
críticas a las innovaciones "superiores" de Lope, sin
limitarse sólo a los aspectos técnicos y visibles de su
obra, sino dedicando también su atención a los valores
superficiales y falsos que se transmitían, como por ejemplo
el honor o la moral.
·El epílogo de la obra buscará la actuación del lector
despertando la curiosidad por el desenlace final,
invitándolo a conjeturar la conclusión de los destinos de
los personajes, aunque no podemos olvidar la finalidad
fundamental de la novela, que no es otra que activar el
razonamiento del lector para determinar los efectos
negativos de esa vida. ·La forma de estructurar la historia
nos sugiere su calificación dentro del género teatral, que
únicamente se evita con la función que Rinconete y
Cortadillo desempeñan en el desarrollo. La sucesiva
incorporación del característico coloquio erasmiano se salva
con las enormes posibilidades de la técnica novelística
cervantina, empleando cada uno según su adecuación a lo que
se deseaba expresar en cada momento, lo que no ha sido
inconveniente para que la obra se haya considerado en
numerosas ocasiones como un verdadero cuadro de costumbres
en lugar de una novela.
·El todo gira en torno a las constantes ideas de la
satirización y de la capacidad correctiva de una conciencia
moral e intelectual, enfrentando las enormes diferencias que
existen entre las creencias y las conductas ideales y lo que
luego se practica en la realidad, a través de una novela
picaresca perfectamente actualizada y adecuada a su época.
1.12 La señora Cornelia
La ciudad de
Bolonia es donde se desarrolla la acción de la obra. Allí
están cursando estudios dos caballeros españoles, don
Antonio de Ysunça y don Juan de Gamboa. Una noche ambos,
aunque por separado, son protagonistas de una sorprendente
aventura.
Don Juan es llamado desde una puerta y recibe de forma
misteriosa un niño recién nacido, aderezado con ricos
pañales. Él lo lleva a su casa y se lo entrega al ama para
que lo cuide.
Al salir más tarde en busca de su
compañero don Antonio, se encuentra una reyerta en plena
calle e interviene para ayudar a un caballero que está
luchando sólo contra una gran cantidad de enemigos. Gracias
a la ayuda del caballero español, éstos huyen y el italiano,
con grandes muestras de agradecimiento, aunque sin
declararle su nombre, le entrega su sombrero, el cual luce
una cintilla de diamantes por la que pudo deducir que se
debía tratar de un señor muy principal.
Don Antonio, por otro lado, se encuentra con una dama que le
solicita protección, y éste la conduce a su casa. La dama
resulta ser una de las más hermosas mujeres de la ciudad. Se
llamaba doña Cornelia Bentivoglio. Al mostrarse a los dos
españoles y descubrir sus rostro, mostró <<en él el mismo de
la luna, cuando más hermoso y más claro se muestra;
llovíanle líquidas perlas de los ojos, y limpiábaselas con
un lienço blanquíssimo, y con unas manos tales, que entre
ellas y el lienço fuera de buen juycio el que supiera
diferenciar la blancura>>.
A pesar de la vigilancia que sufría por su hermano Lorenço -
les explicaba ella -, el duque de Ferrara, Alfonso de Este,
la consiguió seducir bajo palabra de matrimonio. Aquel mismo
día se había producido una riña entre Lorenço y el ofensor
de Cornelia, cuando éste se dirigía a buscarla para hacerla
su esposa. En esta riña fue en la que participó don Juan en
favor del duque. Doña Cornelia mientras tanto estaba
esperando en casa de una prima suya, donde se había ocultado
para disimular su vergonzoso estado, dando a luz un niño que
debía ser entregado a don Fabio, que era un criado del
duque, y que por error le fue dado a don Juan.
Al oír el ruido de la reyerta, ella huye de la casa y es
cuando se encuentra con don Antonio. Lorenço, que no sabe
que su hermana se halla en casa de los caballeros españoles,
pide a éstos que le acompañen para verse con el duque de
Ferrara. Camino de esta ciudad, encuentran al duque, que
reconoce por el sombrero a don Juan, que había ido en su
ayuda la noche de la pelea.
Por esto se produce la reconciliación de todos dando el
duque palabra a Lorenço de que se casará con su hermana, y
que si hasta ese momento no lo había hecho había sido
simplemente porque no quería contradecir el deseo de su
vieja madre, que se obstinaba en que se casara con una dama
de alta condición. Don Juan y don Antonio comunican el
paradero de Cornelia y del niño y conducen a todos a su
casa, aunque al llegar allí, se encuentran que el ama se ha
llevado consigo a Cornelia y al niño.
De regreso a Ferrara, el duque pasa por una aldea donde se
encuentra un párroco amigo suyo y es allí donde encuentra a
Cornelia y el niño. El ama los había escondido allí por
temor a las represalias de Lorenço. En presencia de todos y
con su alegría, tienen lugar las bodas del duque con
Cornelia.
Análisis de la
obra
Esta novela
está inspirada en los elementos habituales de las novelas
italianas de enredo, que tienen gran cantidad de elementos
teatrales y su aspecto ejemplarizante en lo estético, con
una función de correción y superación.
La novela italiana se evoca artísticamente, de forma
premeditada por Cervantes, con términos y expresiones
características de la misma.
·El tema viene inspirado por La fuga, novela anónima que
guarda importantes similitudes con la cervantina.
·Se manifiesta
el propósito del autor de españolizar el tradicional género
novelístico italiano realizando fundamentales
modificaciones. Las motivaciones de los personajes cumplen
una importante función en el desarrollo de la historia,
afectando a la estructura de la novela. Motivaciones como el
afán por las aventuras, la acción y las nuevas experiencias,
así como la curiosidad ante lo insólito, o la facilidad para
inmiscuirse en cualquier enredo ajeno. La inverosimilitud es
otro elemento presente en la obra, aunque debemos tener en
cuenta que Cervantes subordinará lo argumental al tema
conceptual principal de la novela.
·Otros atributos personales que se adjudican a los
personajes son su discreción, sus buenos orígenes, la
amabilidad y la honradez, y algunos más que hacen que queden
idealizados. Se muestra también el enfrentamiento verbal
entre españoles e italianos que refleja un resentimiento por
la relación social y psicológica entre los nacionales y los
extranjeros. De todos modos, esto implica a la vez que los
personajes acudan rápidamente a cualquier solicitud de
extranjeros, pues así se consigue mantener la buena imagen
de la nación. Nos dejan una sensación de afanosos
solucionadores de enrevesados problemas y complicaciones,
aunque no podemos mantener que esto guarde alguna relación
con lo que es para un escritor su relación con la creacción
o con la obra a la que se enfrenta.
·En La señora Cornelia Cervantes se hace autor omnisciente,
y enmarca la acción con comentarios y explicaciones de los
personajes en los momentos más oportunos, con lo que les
caracteriza, sin muchos detalles, y les hace intervenir de
forma dinámica e individualizada.
·La estructura basada en la consecución de cuentos sobre
cuentos de extensión variada y expresados con las
perspectivas individuales de cada personaje, ayuda a crear
la sensación de ambiente teatral con una relación muy
directa entre actores y espectadores. Se consigue que el
lector llegue a identificarse totalmente con las
expectativas del personaje, convirtiendose, en cierto modo,
en observador de un espectáculo. Para todo esto es necesario
utilizar una técnica narrativa dinámica y que utilice el
suspense, revelando por medio de relatos, determinados
aspectos de la forma de ser de los personajes.
·En un principio Cornelia obtiene el favor del lector por su
amor sincero y su deseo de liberarse de una vida de
encierro, aunque algunos detalles nos harán vislumbrar su
imprudencia e indiscreción. También nos encontramos con su
vanidad, que se hace clara cuando ella misma nos habla de su
belleza. En la técnica narrativa cada situación será el
resultado en conflicto de una situación anterior, lo que
provocará diferentes versiones, que en ocasiones serán
semejantes y en otras diferentes. Se aprecian más adelante
otras tendencias personales negativas, como el egoísmo, que
son jocosamente presentadas en cuentos inventados.
·Cervantes no se olvidará de hacer sugerencias para dejar
explicado lo que pudiera parecer inverosímil. La estructura
básica de la novela se puede estudiar como un enigma inicial
con diferentes versiones, que debe ser resuelto de la forma
más satisfactoria para todos, y esto se hace por medio de
dos personajes que hacen de nexo con el resto. Son numerosos
los obstáculos que hacen más difícil el conseguir
interpretar correctamente los acontecimientos. Estos
obstáculos son debidos a los complejos y prejuicios
personales y a lo predispuesto de la moral y psicología de
los personajes.
·La desconfianza tiene un valor de coincidencia entre todos
que es lo que también estructura toda la novela, y que
determina un desenlace sin acción, basado en la palabra. La
trama no deja de ser una metáfora de esa desconfianza, que
crea desconcierto en el lector, que en ocasiones deambula
entre las diferentes opciones que se plantean. En la novela
se refleja perfectamente la vida cotidiana y la condición
humana, buscándose lo novedoso y sorprendente con el fin de
satisfacer la curiosidad y admiración del lector.
·En Cervantes todos los elementos tendrán y manifestarán su
funcionalidad, y la señora Cornelia será un modelo estético
y morl para la novela corta de enredo.
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