Las Novelas Ejemplares

   
 
 

 

 

 

 

 

 

 1 Introducción

Es una colección de novelas cortas que se publicó en Madrid en el año 1613. Son doce novelas que siguen este orden: La gitanilla, El amante liberal, Rinconete y Cortadillo, La española inglesa, El licenciado Vidriera, La fuerza de la sangre, El celoso extremeño, La ilustre fregona, Las dos doncellas, La señora Cornelia, El casamiento engañoso y El Coloquio de los perros. Es habitual que los editores incluyan entre ellas La tía fingida, que se descubrió en 1788 en un manuscrito que contiene versiones expurgadas de El celoso extremeño y de Rinconete y Cortadillo

Las novelas intercaladas en el Don Quijote guardan cierta afinidad con las de esta colección, gozando la de El curioso impertinente-que fue publicada aparte en 1608 por el editor parisiense Oudin-de tal éxito que debió de influir mucho en la idea de Cervantes de recopilar el volumen.

En el prólogo, el propio autor reivindicará su mérito por haber sido el primero que había escrito novelas en lengua española, aprovechando para declarar los motivos que le llevaron a llamarlas "ejemplares": <<Heles dado nombre de exemplares, y si bien lo miras, no ay ninguna de quien no se pueda sacar algún exemplo provechoso>>. La crítica romántica ha querido ver en esta declaración una rigurosa obediencia a las prescripciones del Concilio de Trento, en contraste con el matiz profano de las novelas, configurando de este modo la imagen de un Cervantes hipócrita y reaccionario, falso como el liberal y revolucionario que habían entendido otros críticos. Otros han visto la ejemplaridad en su aspecto estético.

Lo cierto es que no existen verdaderos motivos para no tener fe en el autor, pues la intención moralizadora también es atribuida por ejemplo al Don Quijote, que sería un ataque contra los libros de caballerías. En cualquier caso, no debemos olvidar que todo el arte del barroco se desarrolla bajo la influencia de la doctrina aristotélica, que ve en el arte precisamente el oficio de proponer verdades ejemplares y universales.

La crítica ha clasificado las Novelas ejemplares en varios grupos, según los aspectos de la narrativa cervantina. Una de estas clasificaciones es la propuesta por Valbuena Prat, el cual distingue tres grupos: uno idealista, que es el más débil y donde prevalecen los elementos de pura invención, y que engloba las novelas de tipo "italianizante" como El amante liberal, Las dos doncellas, La señora Cornelia y La fuerza de la sangre; otro sería el grupo "ideorrealista", que es en el que los elementos fantásticos se mezclan en mayor o menor medida con el realismo español, como La gitanilla, La ilustre fregona y El celoso extremeño; y por fin, un último grupo que es el realista, donde se incluyen novelas como Rinconete y Cortadillo, El casamiento engañoso, El coloquio de los perros, El licenciado Vidriera y La tía fingida, si admitimos que ésta es de Cervantes.

Es indudable que el valor estético contenido en las novelas variará según si el idealismo cede el lugar al realismo, pero es imposible establecer una línea de desarrollo, puesto que todas son, en su idealismo y cronológicamente, contemporáneas. Lo más sencillo es determinar una distinción más estable según grado estético de las novelas, que, no cabe duda, se resienten de una distinta génesis ideal: novelas en las que el autor se basa en esquemas tradicionales, caballerescos y pastoriles, en que la vida permanece externa a los sucesos, y novelas donde la creación toma valor por su carácter de acto personal absoluto, conseguido a través de una síntesis puramente estética.

En el primer grupo, podemos incluir las llamadas novelas "idealistas" e "italianizantes", donde los protagonistas están concebidos según una ideal de perfección caballeresca que sustituye a la pintura concreta de los caracteres, realizando esquemas abstractos. Sirvan como ejemplos El amante liberal, la novela de Las dos doncellas, La señora Cornelia o La española inglesa, donde está mas acentuado el exotismo romántico y el gusto barroco de la intriga. La ejemplaridad de las novelas de aventuras de tipo bizantino se basa en la intervención de la Providencia, que soluciona todo conflicto y procura siempre el final feliz, siendo presentada en La fuerza de la sangre como un instinto natural.

Las novelas "ideorrealistas" representan el paso del "pathos" rápido y abstracto del primer grupo al plenamente individualizado del tercero. En estas novelas los personajes continúan perteneciendo a una jerarquía sentimental y la intriga se apodera de ellos y los arrastra por los estrechos y artificiosos caminos de la novela barroca. La gitanilla es, por ejemplo, una de las creaciones poéticas más logradas de Cervantes, referida al amor que se entrega por entero a la belleza trascendental de un caballero. La idealización de los modelos, que nos recuerda el estilo de La Galatea, se extiende por toda la novela, pero aquí el relato tiene ya una relación directa con la vida social concreta en la que se individualizan las personas y las cosas.

Esta fusión de elementos novelescos y realistas aparece también en La ilustre fregona. No es así en El celoso extremeño, puesto que en esta novela Cervantes está ya libre de todo esquema preestablecido. El ímpetu de la acción queda contenido y las fantasías se arrancan de lo novelesco y se llevan al mundo de lo cotidiano. La obra trata del tema del amor concreto, que informa las novelas insertas en el Quijote y sobre cuya teoría gira el epicentro de La Galatea. Este motivo será recogido en otras obras de la literatura española como en El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín.

En Rinconete y Cortadillo la acción desaparece, subordinada a una aguda atención de la realidad. Se trata de un cuadro picaresco cuya sorprendente intensidad visual se nos antoja prodigiosa. En él podremos comprobar las simpatías que despiertan en el autor los andrajosos y los pobres, que luego contrastará con una leve ironía que conformará el tono cómico de la novela. El casamiento engañoso y El coloquio de los perros forman, sin ninguna duda, la obra maestra de la colección. De todos los episodios que se evocan, nace un cuadro duro y sombrío que refleja una sociedad en disolución, ante la cual la indulgente ironía cervantina cede el lugar al sarcasmo "quevedesco".

El licenciado Vidriera se puede considerar también otro más de los puntos culminantes del arte cervantino. Muchos de sus críticos han visto la figura del protagonista como una excusa para mostrar una serie de pautas según la moda de la época.

La tía fingida, que se llama doña Claudia de Astudillo y Quiñones, se dedica a explotar continuamente la treta de la doncellez de una joven, llamada Esperanza, asegurándose así importantes ganancias y beneficios. Cuando dos estudiantes de Salamanca están ya casi a punto de caer en la trampa y morder el anzuelo, un amigo suyo que es bastante más conocedor de la vida, don Félix, compra a la criada de tan ilustres damas y se introduce en su propia casa, logrando escuchar las instrucciones que la avispada tía da a la sobrina. En el momento más inoportuno le viene al joven un ataque de tos que hace que sea descubierto por doña Claudia, provocándose un tumulto que altera la noche y que hace que tenga que intervenir la justicia, la cual detiene a las mujeres. Los estudiantes, ya conocida la astucia, no desean quedarse en ayunas y liberan a Esperanza de la policía. Uno de ellos, ya ha sido presa de la fascinación de la fingida sobrina y se pone de acuerdo con el otro para casarse con ella.

El motivo de que se haya puesto en duda la autenticidad de ésta novela como cervantina no es sino que se han identificado pasajes enteros incluidos en la novela y que tienen su origen en los Diálogos del Aretino. Contra esto debemos tener en cuenta que se han podido observar parecidos procedimientos en otras obras del genial escritor, por lo que si la cuestión de la atribución la tenemos que decidir únicamente por las citadas objeciones, se podría resolver afirmativamente teniendo en cuenta las manifiestas similitudes estilísticas.

Siendo escritas entre la primera y la segunda parte del Quijote, las Novelas ejemplares vienen a representar el momento más complejo y rico de la narrativa cervantina. Se rompe el esquema tradicional de la novela italiana y se alcanza incluso en los relatos del primer grupo, un cierto equilibrio en la estética interna que es independiente de toda regla aparente y fija.

En el tercer grupo, las fórmulas racionales que deciden las marcha del relato son sustituidas por la evolución espontánea de la vida, captada en el ritmo de su elaboración. El autor llega a conseguir el efecto de la decisión del rumbo del relato puesta en manos del desarrollo espontáneo de la vida a través de procedimientos estéticos, en los que la construcción y anotación de los sentimientos se encuentran con respuestas vivas que marcan las etapas del relato.

Cervantes acierta utilizando ideas agudamente deducidas de la situación y realizando pinturas sobrias que gozan de un estilo extremadamente lúcido y preciso en el que la vida se refleja en todos sus aspectos. La acción puede ser ardiente por el choque de los instintos elementales, o por contra, distendida en una sonrisa irónica y resignada.

1.1  El amante liberal - Resúmen

Ricardo es un caballero siciliano que está cautivo en Turquía y que cuenta a su amigo, el renegado Mahamut, la causa de su cautiverio.

En Trápana vivía una doncella que se llamaba Leonisa, cuya hermosura es descrita por Cervantes a través de las palabras de Ricardo y guiándose rigurosamente por los cánones de la retórica idealizante del renacimiento (<<... una por quién los poetas cantaban que tenían los cabellos de oro, y que eran sus ojos dos resplandecientes soles y sus mejillas, purpúreas rosas; sus dientes, perlas; sus labios, rubíes; su garganta, alabastro; y que sus partes con el todo y el todo con sus partes hacían una maravillosa y concertada armonía...>>).

Ricardo se enamora de ella pero no es correspondido, ya que al parecer ella sentía inclinación por Cornelio. Durante una reyerta entre Ricardo y Cornelio y sus parientes en un jardín de la costa, aparecen los turcos y se llevan cautivos a Ricardo y a Leonisa, mientras que Cornelio puede huir a tiempo. Las desventuras les separan, llegando a creer Ricardo que Leonisa había muerto durante una tempestad. Una vez terminado el relato de Ricardo y encontrándose juntos los nobles turcos Ali y Hazán y el cadí de la ciudad, llega un judío que quiere vender una hermosísima cristiana, que no es si no Leonisa.

Ali y Hazán se proponen entonces adquirirla para el Gran Turco, pero guardando el secreto deseo de gozarla. El cadí, que también la desea, toma una determinación, que será quedarse con ella y mandarla al Gran Turco en nombre de Ali y de Hazán. Más tarde, Ricardo se pone de acuerdo con Mahamut y entra al servicio del cadí.

La acción a partir de aquí se se complica, pues el señor encargará a los dos criados la misión de convencer a Leonisa para que acceda a sus deseos. Mientras, la esposa del cadí, que se llamaba Halima, comenzará a sentir atracción por Ricardo, por lo que encargará a Leonisa una misión semejante. Todo esto origina que se produzca el encuentro y reconocimiento de ambos. Mientras tanto, como Ali y Hazán reclaman que le sea entregada la esclava al Gran Turco, los dos criados proponen a su señor un ardid para que durante el viaje se puedan realizar sus deseos haciendo desaparecer a su esposa.

Ellos, por otra parte, ya tienen preparado otro plan para poder escapar con Leonisa, mientras que Halima también creerá tener preparado el suyo. El bajel del cadí se ve repentinamente atacado por dos naves, una de piratas y otra de cristianos, que realmente no son sino las naves de Ali y de Hazán, que pretenden capturar a Leonisa. Ambas naves lucharán hasta destrozarse. Ricardo y Mahamut consiguen así hacerse dueños de la situación y retornar felices a Sicilia.

Pero Ricardo, al llegar, no quiere ninguna recompensa más que la felicidad de Leonisa. Y por esto, creyendo que ella estaba todavía enamorada de Cornelio, se la entrega generosamente. La propia Leonisa reaccionará manifestando que su voluntad antes dudosa era ahora decididamente favorable a Ricardo. <<... y la fama de Ricardo, saliendo de los términos de Sicilia se extendió por todos los de Italia y de otras muchas partes, debajo del nombre de Amante Liberal>>

Análisis de la obra

El cervantino tema del cautiverio siempre es tratado como obra autobiográfica. De todos modos nos resulta complicado diferenciar los elementos inventados y los reales, no obstante el autor siempre subordinará lo histórico al arte en sí.

·La fuente fundamental de la que se parte en la concepción de esta obra es Leucipe y Clitofonte de Aquiles Tacio, autor bizantino del siglo III d. C.

·El amante liberal tiene implícita una crítica literaria a determinados aspectos de la novelística bizantina y a las imitaciones modernas, aunque esto no significa que el autor se manifieste mordazmente.
De hecho Cervantes sabrá apreciar el enorme potencial artístico de este género narrativo.

Ya al inicio de la novela se nos puede revelar que el tema del cautiverio no será en esta historia tema fundamental, al contrario que lo ha sido en otras obras. El cautiverio se presenta como entorno propicio para la representación de una accidentada relación amorosa.
La omnisciencia autorial de Cervantes está justificada por la fama que Ricardo, el protagonista, había conseguido, por lo que la historia habría llegado hasta el autor, que se encarga de novelizarla.
Esto podría explicar porqué los matices del ánimo de los personajes son solamente supuestos y ofrecidos a la deducción del lector que además recibe las experiencias de cada personaje narradas por el mismo, con lo que se crea una maraña de biografías entrelazadas; así como el porqué el relato se presenta como sacado de una hipotética leyenda transmitida oralmente.

Se justifican los relatos de experiencias personales con la inquisición del autor por saberlos. Así, se crea todo un mar de historias que es representativo de las características bizantinas.

Otro aspecto destacable es la relación entre artificiosos narradores y despreocupados oyentes,que nos revela la ausencia de una verdadera relación humana. También se ridiculiza el interés extremado de los personajes por la curiosidad de las historias antes, incluso, que por su propia muerte. No dejan de ser sutiles parodias del tan bizantino afán de curiosear.

Por otra parte es imposible analizar El amante liberal sin prestar atención a la maestría con que se producen las interrupciones al relato principal para realizar las narraciones exigidas por la historia. Estas destacan por ser escuetas e introducidas en los momentos más oprtunos, con lo que se cumple su función a la vez que se aumenta el interés del lector sin necesidad de calmar su paciencia. De la misma manera debemos resaltar las manifiestas evasiones a las descripciones sentimentales y a los ornamentos, aunque en algunas ocasiones, por imprescindibles, los utiliza. Desde luego que esto no puede ser razón para acusar a Cervantes de retórico ya que realmente vemos una motivación dirigida a la comicidad, no obstante dirigirá sus palabras a los que añoran las sensiblerías y a los autores que se las proporcionan.

Cualquier desvío del tema central queda resuelto tajantemente y así se consiguen abreviar los relalos no necesarios al transcurso de la historia y los que han sido conocidos en momentos anteriores de la obra.

Característica común de la obra cervantina son las continuas referencias a la magnífica belleza de los personajes femeninos, sin embargo siempre son puestas en boca de personajes que nos revelan una momentanea exaltación y una cortesía exagerada y desproporcionada, aunque es relevante que otros personajes censuren a los anteriores. De hecho la intención paródica en la extrema belleza nos hace ver lo intrancendente de este aspecto ante la importancia de la belleza interna, la belleza real. En muchas ocasiones hay ciertas expresiones amaneradas que el autor utilizará para parodiar las novelas bizantinas antiguas y modernas.

En El amante liberal los acontecimientos nunca se pueden considerar anecdóticos, sino que conllevan consecuencias fundamentales para el posterior desarrollo de la novela. Por ejemplo el tema de la muerte es tratado de forma racional y con el buen gusto literario de Cervantes, en contra del habitual sensacionalismo de la novela bizantina.

Otro rasgo importante en la literatura de esa época es la virginidad. Para entender la supervivencia de una heroina después de la aventura se debe manifestar explícitamente su virginidad, así se evita también el escepticismo de los lectores. Cervantes usa este elemento para satisfacer las expectativas de sus contemporáneos. El autor incluso diferenciará su alejamiento de la mera inclusión del tema sexual y explicará a sus mayores críticos el simbolismo para que sean capaces de aceptar cualquier caso extraño de virginidad, jocosamente, aunque sólo sea por cortesía. Además se denota el interés de Cervantes por la problemática de los amores cruzados o enfrentados consiguiendo con su tratamiento un desarrollo más completo en lo referente a la conducta de los personajes.

El entramado de la obra queda subordinado al planteamiento y resolución del problema sentimental en la relación amorosa de los dos protagonistas, empleando detalles implícitamente útiles. Toda la novela gira en torno al tema mencionado al principio, la posibilidad de comprar el amor, matizándose las diferencias entre el verdadero amor y el deseo y embelesamiento del que no es genuino, que sólo se guía por una voluntad. Al final es suficientemente expresivo el hecho de que el amante liberal llegue a respetar a su amada, la cual, no le entrega su voluntad, ni renuncia a ella, sino que la une amorosamente y con armonía a la de él.

·Esta ejemplar novela con un hilo narrativo ingenioso y perfeccionado, en el la descripción individual queda en un segundo plano, en favor de la dinámica de la historia y del relato de aventuras.

1.2  El casamiento engañoso - Resúmen

Es la más breve de las Novelas ejemplares. El alférez Campuzano, esperando encontrar una vida de comodidades y delicias, decide contraer matrimonio con Estefanía, una mujer galante que se confiesa arrepentida de su pasado y ansiosa por conseguir una vida más tranquila.

La luna de miel es alegre y le hace concebir esperanzas de una vida feliz aunque poco después, el despreocupado alférez se enterará de que su esposa no tiene propiedad ni sobre la camisa que lleva, y que la casa en que le ha acogido y festejado es de una amiga que se la había dejado en custodia.

La mujer escapa llevándose un collar de Campuzano, el cual se consuela por la falsedad del mismo, pero también le dejará, como compensación, una enfermedad venérea. Esta novela es sólo un pretexto para introducir El coloquio de los perros.

Análisis

El casamiento engañoso junto con Coloquio de los perros son considerados una sola novela, cargada de grandes complicaciones ideológicas y artísticas que son salvadas genialmente por Cervantes.

En un primer contacto con la obra que analizamos se observa una sorprendente diferencia en cuanto a su volumen en comparación con el de las restantes novelas ejemplares, y muy directamente con el de Coloquio de los perros, lo que ya nos revela la unidad conceptual y la interdependencia de ambos relatos.

El personaje prinicipal, Campuzano, es víctima de una profunda desesperación provocada por la burla que le hace la mujer a la que él también pensaba burlar. A partir de aquí observamos los numerosos pensamientos y emociones que se enfrentan en su mente, de los que pronto se empezará a recuperar, consolándose con el truco que él también consiguió hacerle a la mujer que le engañó.
Está claro que en ese momento no sabía que doña Estefanía, que así se llamaba la señora, era la que al final se vengaría, pues le había contagiado una enfermedad venérea de graves efectos físicos y psicológicos.

Durante su estancia en el hospital será cuando escuche los coloquios de los perros, que por inverosímiles, causarán gran impresión en la vida del personaje. No dejará de escribirlos, maravillándose de lo sabio de los diálogos, propios de eruditos más que de animales.

Confiesa sus imaginaciones a su amigo el licenciado Peralta, el cual, sin dejar de mostrarnos su jocosidad ante tal asunto, accede a leer el coloquio con la condición de que Campuzano deje de intentar convencerle de lo verídico del caso.

El protagonista, que está convencido de que su vida a sido una vida de perros, se identificará metafóricamente con el perro Berganza, que será escuchado por el perro Cipión, su amigo Peralta. La metáfora está en la representación del perro como animal fiel y leal, que es la actitud de Campuzano para con la vida, y que es recompensado con ingratitud y a veces con crueldad. Se llega a cuestionar si existe diferencia entre la irracionalidad animal y la racionalidad humana.

No obstante, para entender con exactitud el sentido de esta novela, nos remitiremos al Coloquio de los perros, el cual debe ser comprendido como continuidad de la historia y como unidad temática y ejemplarizante.

1.3 El celoso extremeño - Resúmen

La historia nos presenta un desigual matrimonio entre Carrizales, indiano rico que se establece en Sevilla, y Leonora. Él tiene ya sesenta y ocho años y ella tan sólo catorce.

Aunque el comportamiento de Leonora es intachable, él enloquece por los celos y encierra a su mujer en una torre, apartándola de cualquier contacto con el mundo exterior.

Sin embargo, un joven galán, Loaysa, que se enamora de Leonora, consigue burlar el estricto aislamiento, utilizando variadas tretas (hacerse cantor, mendigo, colaboración de una tercera).
 

El adulterio no se llega a producir, ya que, estando ya en la cama los dos posibles amantes, un violento e inesperado letargo adormece a los dos jóvenes. Una vez que están dormidos, son sorprendidos por el celoso marido. La venganza nos hace ver a Carrizales con una infinita simpatía puesto que hace testamento a favor de su mujer y le ruega que se case, cuando él muera, con el joven del que ella está verdaderamente enamorada.

El viejo muere de resultas de la pena y la joven viuda se interna en un convento. El análisis de las pasiones de cada uno de estos tres personajes se convierte en una magistral filigrana de delicadeza y de exquisito tacto. Tiene un admirable análisis y un magnífico desarrollo que hacen de la novelita cervantina una obra maestra.

La lasciva terquedad del joven enamorado, la cruda lujuria de la dueña, el escozor de los permanentes celos del viejo..., todo está delicada y perfectamente reflejado; y sobre todo, la absoluta condición de pureza de Leonora, que queda salvada incólume al borde del máximo peligro.

Debe destacarse esto, tanto más cuanto sabemos de la existencia de otra versión distinta de la impresa (manuscrito llamado de Porras de la Cámara, año 1606) en la que el adulterio se consuma. La pureza y la fragilidad de Leonora quedan consagradas y reconocidas cuando el burlado Carrizales, ya en el final, dramático pero también suave, disculpa con nobles palabras el pecado de su mujer.

Este es otro de los elementos que confirman esta novela como ejemplar en numerosos sentidos.

Análisis

Como obra de perfección de la novela corta española, muchos críticos se han encargado de intentar identificar los orígenes e influencias de esta obra con el único fin de hacer entendible su maestría.

Nuestra intención, sin embargo, será la búsqueda de elementos que nos ayuden a conformar un análisis lo más completo posible de El celoso extremeño.

Una primera fuente la encontramos en la fábula española de la Disciplina clericalis, de la que Cervantes tomará el popular aspecto humano de los celos.

·La historia tendrá también representados diversos motivos mitológicos, con una función típicamente simbólica, que nos recuerdan entre otros el Ovidio de Mercurio. Además se encuentran referencias a pasajes de la Biblia, como por ejemplo la parábola del "hijo pródigo". Otros rasgos comunes a la literarura anterior se hallan en algún cuento marroquí y en la literatura italiana antigua, como el tema de los celos. Las referencias más claras que encontramos están en el Orlando Innamorato, el Orlando furioso, una novella de Straparola, el Filocolo, y el Decamerón de Bocaccio. Todas nos sugieren aspectos de similitud, o al menos de referencia, aunque la fundamental base para los episodios cervantinos sea la quinta novelle de Bandello en su primera parte.

·De los grandes pensadores de la época y del propio Bandello tomará el tópico del amor libremente correspondido, censurando la actitud paterna que obliga el casamiento contra una voluntad.

·Encontramos el rasgo común de enfocar la intención de la novela y su ejemplaridad en el entretenimiento, y particularmente mostrando como la mujer que está decidida a engañar a su marido lo conseguirá aún cuando éste la vigile y controle, aunque esto no supone una justificación de la ejemplaridad de la historia y de su contenido moral, sino que ésta se enmarca además en una creacción artística relacionada con aspectos humanos que son implícitos al contexto y a la expresión. Así la entrega de una hija se representa entre la satisfacción codiciosa de los padres y la trágica desdicha de la nueva esposa, situación en la que Cervantes cuestiona además la supuesta capacidad de sacrificio que deben tener unos padres de orígen noble.

·Se satirizan los desmesurados y grotescos celos que surgen en el anciano que casa con una joven, que el autor nos induce a pensar lógicos al pasado retorcido de un viejo que se ha de ver víctima como él hizo víctimas en tiempos anteriores. Esto no deja de ser un aviso de los problemas psicológicos e interiores del personaje. Los impedimentos extremados harán que la joven acabe siendo infiel, no por no sentirse atraida por su marido, sino como liberación a la prisión en que se ve sometida. Esta prisión es la casa, que será la verdadera protagonista de la novela, no sólo por su simbolismo, sino también porque nos revela más aspectos internos del personaje anciano, en función de la forma en que se rodea para vivir.

·El autor emplea elementos recuperados de sus conocimientos, pero con la particularidad de que les confiere funciones que antes no tenían, y que por lo tanto acaban siendo originales, como por ejemplo los personajes de los criados, inspirados en Aquiles Tacio y Bandello, que contra su original función exclusiva de enredar la intriga se nos confirman como individuos con sus propios rasgos de personalidad, o como el elemento de la falsa alarma que se utiliza como consecuencia natural de una reacción, mientras que sus inspiradores lo dejan a las claras como la mera función de excitar al lector, de despertar su interés.

·El hecho de que el adulterio sea, según nos dice Cervantes, sólo de pensamiento, a sugerido su deseo de depurar lo cuestionable moralmente, de rehacer el aspecto estético de la novela o de pulir los caracteres de los personajes. No obstante se acusa de inverosímil el salvamiento de la virtud de la protagonista, que por otro lado se ha visto como justificable en la medida que el autor nunca especifica que se produzca ninguna relación sexual, y que además se identifica como un entendimiento profundo de lo complejo de la psicología femenina y humana. Aunque la visión más bien estricta y rígida de la condición humana general será uno de los propósitos de ejemplaridad, tanto desde el punto de vista de la moralidad y la fisolofía, como desde el literario.

·La imagen que recibimos de la mujer casada es la de una joven obligada a la vida adulta, pero con las lógicas pasiones de su edad, que están reprimidas. De todos modos, todas las situaciones conllevan aspectos íntimos y particulares de los personajes, como la compasión o las ironías sufridas por la vida, como cuando el viejo se da cuenta de que la fidelidad de su esposa era firme y con determinación, aún sin tantos extremos de celos. Otros rasgos de personalidad que quedan manifiestos pueden ser la hipocresía, el egoísmo, los afectos, etc.

Recordemos por ejemplo como se enfocan los pensamientos del marido como un egoísta que ve en su casamiento un mero trato comercial, y en sus relaciones con los demás debe obtener siempre algo a cambio, aunque luego sorprendentemente Cervantes rehuya la posibilidad de una venganza en un personaje de rasgos tan marcadamente negativos, lo que ha servido a numerosos críticos para sus argumentos, pero debemos de proclamarnos en favor del autor e incluso alabar su determinación para configurar una personalidad verosímil, pues queda como compleja y humana, como es la personalidad de cualquiera de nosotros. Además nos apoyamos en que el autor, en varias de sus obras, no dudará en provocar situaciones que acaben irremediablemente en una cruenta venganza.

·Al final quiere corregirse y enmendar todos los errores que continuamente ha estado cometiendo, aunque esas reparaciones no le son concedidas, pues hasta en el último pasaje se manifestará su consolidada mezquindad, que junto al verdadero deseo de librar las culpas, formarán una complejísima lucha interior.

·Esta novela queda pues confirmada como una historia a través de la cual Cervantes no cesa de presentarnos personajes individualizados, personalizados, y con una completa y compleja personalidad, que es presentada y analizada a través de las determinadas situaciones a la que se deben de enfrentar los individuos, dejándonos entreveer las virtudes y los defectos, así como los rasgos de personalidad.

1.4 Las dos doncellas - Resúmen

En Castilblanco, un pequeño pueblo con tan sólo dos mesones, llega al anochecer un apuesto caballero que solicita hospedaje. La huéspeda le comunica que únicamente queda un aposento que puedan poner a su disposición y que, además, éste tiene dos camas y si llegara alguna otra persona debería compartir con él la habitación.

El caballero abona un ducado de oro por las dos camas para así conseguir estar solo, pero la sobornable ama no está dispuesta a renunciar al pago que le ofrece otro caballero que desea compartir el aposento para solventar su intriga sobre el misterioso caballero.

Gracias al alguacil, este nuevo personaje se instala en el aposento a pasar la noche. Cuando transcurre la noche, el misterioso caballero comienza a proferir lastimosas quejas y razones. El recién llegado le pregunta sorprendido por la causa de su estado, a lo que el otro comienza a contarle que en realidad no es varón, sino una noble doncella de Andalucía que se ha visto obligada a huir de su casa. Va en busca de Marco Antonio, su enamorado, al que se había entregado bajo palabra de matrimonio. Tras entregarla una sortija, Marco Antonio desapareció del lugar partiendo hacia Barcelona para embarcarse rumbo a Italia.

La doncella y su hermano le siguen, encontrándose en su camino un grupo de viajeros atacados por bandoleros. Una de las víctimas les dice que partía de Andalucía para dirigirse a Italia, y a partir de ahí continuarán el camino juntos. Ante las sospechas de Teodosia, que se hacía llamar ahora Teodoro, de que el doncel que les acompaña es también una dama, le fuerza a confesar su condición, sin confesar ella la suya propia. Resulta que el doncel se llama Leocadia y también va en busca de Marco Antonio, que le prometió matrimonio, aunque sin que ella se le hubiera entregado.

A la llegada a Barcelona Cervantes hará un encendido elogio de la ciudad, mientras que los personajes se sorprenderán por el alboroto formado por la gente de galeras, entre las cuales, peleándose, se encuentra Marco Antonio. Los viajeros y el herido galán son acogidos en casa de un caballero catalán. Leocadia reclamará sus derechos a Marco Antonio, aunque éste afirma que el derecho sólo lo tiene una mujer, su prometida, que se llama Teodosia. Ésta descubre su engaño y es reconocida por Marco Antonio, mientras que Leocadia, por otra parte, acepta el ofrecimiento de casamiento que le hace el hermano de Teodosia, Rafael.

Las dos parejas emprenderán regreso al lugar, pero antes de llegar se encuentran con tres caballeros que se desafían y que resultan ser los padres de los enamorados viajeros. Una vez deshecho el equívoco, vuelven todos alegres a sus hogares

Análisis de la obra

Las críticas a esta novela han sido siempre negativas, calificándola de imperfecta, vulgar, inverosímil y escrita sin mucha gana.

Muchos la han considerado una novela de relleno para llegar a completar las doce que se habían comprometido con el editor.

Se llega incluso a considerar que no tiene ningún atractivo literario, y hasta algunos editores actuales muestran una actitud de disculpa por tener que editarla junto con las demás.

Se detecta la influencia de la novela italiana, y al menos se da por buena su originalidad a la hora de representar acontecimientos, tanto por la precisa caracterización como por las implicaciones histórico-sociales y literarias.

Uno de los mayores motivos de censura es su tema imposible, su inverosimilitud, como en el caso de las coincidencias inexplicables, que sólo se podrían justificar por la intención de Cervantes para alegrar al lector, siempre teniendo en cuenta que esta inverosimilitud depende, sobre todo, de sus justificaciones estéticas, de tema y de forma.

Se producen confrontaciones entre los personajes que sirven como elemento estructural de la novela, siendo frecuentes las discusiones, enfrentamientos dialogados, polémicas, interpelaciones y exhortaciones, contra la manifiesta escasez de acciones reales, de anécdotas o de otros elementos que no sean completamente imprescindibles para recrear los conflictos internos de los personajes.

También se juega, para recreacción del autor, con los cambios inmediatos de escena, que provocan inevitablemente la aparición repentina de los personajes.

La obra se puede calificar de comedia en prosa, con los aspectos dramáticos y teatrales estructurados en la obra por medio de secuencias escénicas que, a través de problemas sociales y humanos, tienen la función de presentarnos los conflictos entre determinados valores, intereses o personalidades.

Un rasgo característico de las obras cervantinas que podemos observar en esta novela son las pausas remarcadas con silencios que nos preludian un desenlace o contestación que normalmente tendrá carácter correctivo o de represión.

Los personajes quedan caracterizados con un denominador común, que es la proliferación de malas tendencias o algunas cuestionables como elementos de su personalidad. El protagonista reconoce que sus comportamientos han sido debidos a su juventud, a su poco juicio, y nos revela en confesión todas sus faltas así como su arrepentimiento y su deseo de pagar todas sus deudas. Esta conversión que se produce en el personaje se ha llegado a engrandecer en base a determinadas consideraciones espirituales, aunque tan repentino cambio en un joven que se había caracterizado por su frivolidad se podría interpretar más sencillamente como el miedo que tiene por su inminente muerte y las posibles consecuencias que le podría acarrear su anterior vida desordenada.

A una de las doncellas aparecidas en esta historia se la muestra con una personalidad marcada por el interés, que está dispuesta a casarse únicamente por el título que va a obtener y por la riqueza de la que podrá disfrutar, con un sentido puramente práctico y de utilidad. Esto deslegitima la entidad del matrimonio, pues el protagonista busca una gratificación amorosa y la doncella una conveniencia económica y social.

Se refleja también otro elemento común en otras obrar como es el de la importancia de no hacer público un agravio. Es peor la pequeña deshonra hecha pública y puesta en boca de todos, que una gran deshonra que nadie conozca.

El desenlance que se desarrolla al final de la novela, cuando se desafía a muerte a los padres, se ha interpretado siempre como una caracterización caballeresca que no tiene mucho sentido ni una función clara teniendo en cuenta todos los acontecimientos anteriores, aunque no obstante se podría interpretar como una hiriente ironía por medio de la cual podemos nosotros descubrir y apreciar la estupenda concepción artística e importante satírica de la que se compone la novela.

Observamos, desde un punto de vista psicológico, como se trata el asunto de la conocida expresión "de tal palo tal astilla", entendiéndose que el modo incorrecto de ser y de estar de los jóvenes es consecuencia natural y lógica del modo de vida rígido e irracional y de la educación que reciben de sus padres, que, por supuesto, no quedan exentos de su parte de culpa.

Las dos doncellas es una novela caracterizada por su realismo y por su valor histórico, ya que revela la situación y condición moral de dos generaciones de españoles que vivieron enfrentadas. Se puede tener la opinión de que tenía por objeto imitar a los italianos, aprovechándose el autor del género y estilo de sus cuentos, más no debemos pasar por alto la forma en que Cervantes toma cualquier influencia, pues nunca se limita a la imitación, sino que se sirve también a poner objeciones y modificaciones del género en que se fundamenta. Sin duda alguna esta obra es una particular crítica, por medio de la ironía, a su sociedad cortesana contamporánea y a la literatura que de ella se nutría. Una ironía que se nos revela en numerosas ocasiones, como por ejemplo en el retórico lenguaje empleado por los personajes, seguramente influenciados por las comedias de capa y espada de las que eran tan aficionados.

Si tuvieramos que exponer el valor fundamental de esta novela, sería el de ser la primera novela corta española de temática cortesana, y su ejemplaridad radica en las recomendaciones que se indican, tanto de orden ético como estético.

1.5 La española inglesa - Resúmen

Un caballero inglés lleva de Cádiz a su patria, como despojo de guerra, una doncella (Isabela), la cual es educada como una hija, por él y por su esposa. Era de tan excepcional hermosura y discreción que el hijo de los dos señores ingleses (Ricaredo) se enamora de ella y la pide a sus padres por esposa.

Concertados los desposorios, la reina Isabel les llama a corte, a la que Isabela se presenta, ya como esposa de Ricaredo, vestida a al usanza española <<con una saya entera de raso verde acuchillada y forrada en rica tela de oro, tomadas las cuchilladas con unas eses de perlas, y toda ella bordada de riquísimas perlas: collar y cintura de diamantes, y con abanico a modo de las señoras damas españolas; sus mismos cabellos, que eran muchos, rubios y largos, entretejidos y sembrados de diamantes y perlas, la servían de tocado>>.

Ya en palacio, y ante la reina, al quedarse sola, <<pareció lo mismo que parece la estrella o exhalación que por la región del fuego en serena y sosegada noche suele moverse, o bien así como rayos del sol que al salir del día por entre dos montañas se descubre: todo esto pareció, y aun cometa que pronosticó el incendio de más de una alma de los que allí estaban, a quién amor abrasó con los rayos de los hermosos soles de Isabela>>.

La reina prendada de Isabela, la toma a su servicio y exige de Ricaredo hazañas que le hagan digno de su amada. <<Dos navíos - dice la reina - están para partirse en corso, de los cuales he hecho general al barón de Lansac>>. Ricaredo, será capitán de uno de ellos, y deberá partir a los días. Pero Ricaredo, católico en secreto, como su familia, en un país de protestantes, le asaltan graves problemas de conciencia, ya que deberá luchar contra los católicos o, si no lo hace, pasará por católico y por cobarde y no obtendrá el premio de Isabela.

Ya en alta mar, muere el barón de Lansac y Ricaredo asume el mando. Encuentra a dos galeras, con enseña turca, que llevan preso un navío portugués. Les atacan y vencen. El navío portugués regresaba de las Indias con un cargamento precioso, del que se apodera Ricaredo, que deja en libertad a los prisioneros, en su mayoría católicos españoles. Un matrimonio viejo, los cuales resultan ser los padres de Isabela, le pide que les lleve a Inglaterra, en donde poco después hacen su entrada triunfal.

Padres e hija se reconocen, y la reina accede al matrimonio de los enamorados. Más he aquí que el "arrogante y altivo " conde Arnesto, hijo de la camarera mayor de la reina, se ha enamorado de Isabela, y obliga a su madre a pedirla a la reina. Esta mantiene su palabra, el conde reta a Ricaredo, pero es detenido por la guardia real, y la madre desesperada envenena a la muchacha, que es salvada in extremis a cambio de su belleza.

A pesar de su fealdad, Ricaredo persiste en desposarla. Con todo, sus padres conciertan un nuevo matrimonio con una heredera escocesa. Isabela y sus padres marchan hacia España, después de que Ricaredo ha prometido a la "española inglesa" que irá a buscarla en el término de dos años. Ya en España, Isabela recobra su extraordinaria belleza. Llegan noticias confusas de la muerte de Ricaredo, e Isabela, desconsolada, profesa en un convento. Pero se presenta el enamorado, que había caído en poder de los corsarios, y se celebran las bodas. <<Esta novela - moraliza Cervantes - nos podría enseñar cuánto puede la virtud y cuánto la hermosura, pues son bastante juntas y cada una de por sí a enamorar aun hasta los mismos enemigos, y de cómo sabe el cielo sacar de las mayores adversidades nuestros mayores provechos>>. La crítica suele considerar La española inglesa como una de las novelas ejemplares de tono idealista y de concepción italianizante.

Lo más importante de ella no son las situaciones narrativas, los problemas del alma (que por un momento asoman en el relato en la persona de Ricaredo, capitán de la armada), el perfil psicológico de los personajes (que es siempre exterior y decorativo), sino la misma narración en sí: los raptos, las anagnórisis, los amores desdichados, etc.

Es interesante notar el hecho de que Cervantes, apasionado cantor de la derrota de la Invencible (Véase Poesías), sitúe la acción en la corte de Isabel de Inglaterra, que es vista más allá de los límites de un fervor nacionalista. Por ejemplo, la reina gusta de hablar en español (<<Habladme en español, que yo lo entiendo bien y gustaré de ello>>) y, cuando le dicen que Isabela es católica, contesta <<que por eso la estimaba en más, pues también sabía guardar la ley que sus padres le habían enseñado>>.

Análisis de la obra

En numerosas ocasiones Cervantes ha dejado ver su convicción sobre el valor literario de las novelas de caballerías. Así se puede explicar su afán por revitalizar el género. Recordamos las recomendaciones que Cervantes realizó en el Persiles, pensando ya en un nuevo libro de esta clase.

Recomendaciones que, aunque aplicables a varias tipos de novelas, ya hacían la función de depurar los defectos y debilidades de las novelas caballerescas antiguas y de actualizar los temas

La española inglesa es ante todo una novela narrativa que guarda las características de la literatura caballeresca tradicional. Esta obra se suele clasificar como novela de corte bizantino, tanto por su técnica narrativa como por sus contenidos. La historia de amor, las aventuras, las separaciones y los reencuentros inesperados, los peligros y dificultades, la unión definitiva de los amantes, y otros elementos característicos. Aún así consideraremos esta obra, por su concepción y su estructura novelística, como novela de caballerías, pues la técnica narrativa bizantica característica se presenta esporádicamente y sólo de manera clara al final, cuando Ricaredo expone sus experiencias corrigiendo toda la información que ya se tenía de él.

Podríamos definir esta novela como innovadora, pues incluye los elementos característicos tradicionales notablemente actualizados, lo que hace que se configure como un libro de caballerías moderno, de interés actual y con un propósito ideológico y literario ejemplar. Pese a ser una obra innovadora no significa que no haya existido un modelo de inspiración, que en este caso ha sido el Amadís de Gaula, del que Cervantes tomará trazos en lo referente a la trama y a las caracterizaciones de los personajes.

En un primer lugar encontramos la similitud entre los amores secretos iniciales de Ricaredo e Isabela y de Amadís y Oriana. Comienza el amor a edad temprana, y en ambos casos tanto Ricaredo como Amadís sufren por no poder hacer manifiestos sus deseos. Salvando la diferencia entre el inicio de ambas relaciones, que en el Amadís serán las de una aventura amorosa, a diferencia del fin que persigue Ricaredo, que no es otro que el matrimonio, las jóvenes amadas quedan con la reina en ambos casos, mientras que los jóvenes parten a combatir para hacer las hazañas suficientes que les hagan merecer a sus amadas.

El desarrollo de la ceremonia por la que Ricaredo es enviado a la batalla es un recordatorio de la conducta típica de los caballeros andantes literarios. El postrarse de rodillas para agradecer la oportunidad concedida por la reina, el despedirse con gran emoción de la persona amada, la muestra de magnanimidad para con sus adversarios, la vuelta triunfal a Londres con las joyas y especias ganadas, y otros muchos detalles, nos llevan a la clásica figura caballeresca.

Esta culmina con el regreso del glorioso joven a palacio, donde realiza una entrada espectacular cargada de matices de gran similitud a la que podemos ver en el Amadís. Matices como el maravilloso resplandor de las armas que portan, o como la admiración y atracción que provocan en todas las cortesanas. En este último aspecto la novela cervantina coincidirá con el Amadís en presentar la figura de una doncella muy joven que cree tener al protagonista por su caballero.

Nos resulta también familiar a la novela de caballerías la amable discrección y las promesas que aparecen en la conversación que mantíenen la reina y su heróico vasallo, asi como la común presentación de los enemigos de los buenos caballeros como individuos muy malvados y poderosos, de manera que encontramos a Arcalaus y Dardán en el Amadís como equivalentes de la figura del conde Arnesto en La Española Inglesa. También es habitual que este tipo de novelas incluyan cómplices a los antagonistas, como la rencorosa camarera mayor de la reina, que será la encargada de vengarse del rechazo de la bella doncella al conde, transformándola en un monstruo de fealdad por medio del envenenamiento, que es una acción también frecuentemente utilizada. La figura de Ricaredo queda ennoblecida ya que esto no es impedimento ni freno a su amor por ella.

El antes mencionado uso del veneno será comunmente utilizado en las novelas de caballerías para complicar la trama. Se produce una transformación grotesca e inmediata que quedará rápidamente anulada por medio de las artes mágicas. ·Se puede apreciar otra señal del paralelismo entre las dos novelas en el peregrinaje que lleva a Ricaredo hasta Roma, confesándose ante el Sumo Pontífice y besándole los pies; mientras que la penitencia de Amadís le llevará hasta la Peña Pobre, donde se confesará y besará los pies al ermitaño.

En Italia Ricaredo será víctima de la traición del conde Arnesto. El paje del protagonista volverá a Londres convencido de su muerte, y la noticia llegará a oidos de Isabela. Este pasaje nos recuerda el episodio en que Amadís también sufrirá una traición y será dado por muerto cuando Arcalaus haga difundir la falsa noticia. Cervantes conseguirá reflejar uno de los momentos más sentimentales de sus obras, cuando nos relata la escena en que Isabela recibe la noticia. Lejos de socorridos dramatismos, nos mostrará el espíritu de la joven, consciente de que su amor no será separado por la muerte cuando no lo ha sido en la vida. La decisión de tomar los hábitos es aprovechada para añadir matices místicos a la novela, como la igualdad entre el amor humano y el divino.

Nos encontramos con ciertas reseñas autobiográficas en el cautiverio que sufre Ricaredo a manos de unos piratas argelinos, que no obstante quedarán subordinadas a la verdadera creación poética.

Este libro de caballerías también contará con las características justificaciones de autenticidad históricas y geográficas, enclavando la acción en la época de luchas políticas y militares entre Inglaterra y España, y en diversos países europeos y Argel. Desde luego esto no significa que el entorno histórico de la novela sea el verdadero, sino que el tema y la manera de plantearlo darán forma al momento de la acción. Esto nos lleva a que los detalles sean tribulaciones más o menos razonables del autor que tienen un carácter meramente simbólico.

La Española Inglesa es la única obra cervantina que señala exhaustivamente las actividades financieras de sus personajes, aunque es comprensible si tenemos en cuenta la obligada credibilidad de una obra desarrollada dentro del ambiente de hostilidad entre España e Inglaterra.

Desde luego que esta novela de caballerías es experiencia viva del mundo contemporáneo del autor. Aun con los reconocidos enfrentamientos entre católicos y protestantes, éstos no son impedimento para que se nos aparezca el Cervantes cristiano y humanista, es decir, la afiliación religiosa no presupondrá determinadas virtudes o conductas. De hecho podemos interpretar el matrimonio entre el inglés Ricaredo y la española Isabela como una unión fraterna de dos pueblos enfrentados.

1.6 La fuerza de la sangre - Resúmen

La fuerza de la sangre cuenta la historia de Leocadia, una joven que es violada por un libertino de una noble familia de Toledo.

El nombre del autor del ultraje se nos oculta con gran intriga y, según Cervantes, se referirá a él como Rodolfo para no descubrir su verdadera identidad.

Nace Luisico, el niño fruto del delito, y es criado en casa de sus abuelos en un ambiente saludable que le ayuda a crecer hermoso, sano e inteligente.

Cuando ya cuenta siete años de edad y su desconocido padre se había trasladado a Italia, Luisico es arrollado por un apresurado caballero ante la casa donde su madre sufrió la violación.

El niño queda tendido en la calzada gravemente herido. Mientras, desde una ventana, hay un hombre que se siente en la obligación de socorrerle y que sin saberlo es realmente su abuelo. Los rasgos del infante le recuerdan a los de su hijo ausente y sin dudarlo, impulsado por la fuerza de la sangre, lo acoge en su casa y lo atiende.

En este momento será cuando Leocadia se decide a revelar su secreto, provocando así la reparación por parte de Rodolfo, que es inducido por la llamada de sus padres.

Esta novela tiene todos los rasgos de las novelas ideorrealistas que se desarrollan bajo los guiones de las intrigas y los artificios, presentando la fuerza de la sangre como un instinto puramente natural.

Análisis de la obra

Esta novela ha sufrido constantes críticas en lo referente a los graves defectos que se detectan. Tanto la estructura novelística que es tachada de ingenua, como el tema inverosimil y los personajes psicológicamente insuficientes son los motivos fundamentales de las críticas, aunque ultimamente se justica a Miguel de Cervantes por su concepción poético-simbólica de la obra.

La novela se puede distribuir en dos partes en base a la caida y la posterior restauración del personaje, lo que ayudaa la intervención sobrenatural de las milagrosas coincidencias en cuanto a la recuperación de la honra.

Otra forma de ver La fuerza de la sangre, nos lleva a una representación perfectamente verosímil de una experiencia personal trágica que está motivada por causas bastantes típicas en la sociedad contemporánea de Cervantes. Debemos obviar una posible explicación de perdón divino así como cualquier caracterización defectuosa de alguno de los personajes. No hay planteamientos de problemas de ningún género, ni moral ni político, que puedan distraer al lector en su recreación con la obra.

El hecho del rapto y la violación sufriendo un estado de delirio nos ayuda a enterder que el propio hecho no corresponda a una intención específica de satisfacción sexual de la víctima. De hecho en un primer instante Leocadia ha perdido el conocimiento, y cuando Rodolfo intenta poseerla de nuevo ella se defiende y dejará claro su absoluta inocencia aunque esto no supondrá que la sociedad que la rodea no la considere deshonrada. Incluso pedirá a su violador que igual que le quitó la fama, le quite la vida. La misma víctima mencionará sus diecisiete años como insuficiente vida para sufrir tanta desdicha y se considerará destrozada para siempre e instataneamente madurada.

Al punto Leocadia pedirá que la deje en un lugar solitario desde el que pueda orientarse para ir a su casa, lo que nos hace ver de nuevo la necesidad de la víctima de comportarse como si fuese la malhechora para evitar así el conocimiento de su desdicha. Al volver y poner el hecho en conocimiento de sus padres éstos quedarán tristes y horrorizados aunque con prudencia le harán ver que la deshonra está en el pecado y que ella es virtuosa por su honra ya que no ha pecado ni en dicho ni en pensamiento. Estas palabras reflejan la comprensión y ternura paterna, la solidaridad característica del evangelismo cristiano. De hecho la familia de Leocadia es la verdadera protagonista de la novela que por sus escasosrecursos económicos sabrán que nunca será reparado el agravio, y es por esto que el padre la convencerá de que no identifique al ofensor y de que se entregue a la única justicia que ellos pueden disfrutar, que es la justicia divina.

A consecuencia de esta tragedia la vida de Leocadia transcurrirá con gran recogimiento y sufrimiento, y su juventud será trágicamente truncada ocultando su embarazo y renunciando a su instinto materno, haciendose pasar por prima de su hijo.

Cervantes criticará a la clase nobiliaria, pero solo a los que de ésta desdecían sus responsabilidades morales de su categoría social, para él la nobleza de la sangre no determina la calidad del individuo, y así tanto la familia de Leocadia como el entorno del propio Rodolfo y él mismo, se nutren de personajes virtuosos y sabios y de personajes mezquinos y ruines. La explicación de la despreciable conducta de este último no solo se encuentra en sus compañías sino también en la descuidada educación paterna que peca de demasiado indulgente y permisiva. El padre le invitará a marchar a Italia argumentando que no solo se podía ser caballero en la propia patria, aunque se oculta la intención de salvar la honra de toda la familia.

Particularmente importante al desenlace de la novela es el hecho de que Luisico, el fruto de la violación, sea atropellado por un caballo y recogido por el padre de Rodolfo, su abuelo. Gracias a esto y a la discrecion y buen hacer de los personajes, se resuelve el conocimiento de la desgracia y se busca una solución feliz.

El matrimonio del violador y la agraviada no se establece con las premisas del amor, el propio Rodolfo desconoce la verdadera identidad de la que será su esposa, y su único deseo es gozarla. Incluso las diligencias del matrimonio no coinciden con las de ahora, hecho que también se explica porque en esa época el único requisito es la voluntad de los contrayentes y no como en la actualidad que se requieren las prevenciones justas y santas.

Por fín Leocadia se verá honrada y en contraposicíón a las tinieblas de su primera desgracia verá en ésta una experiencia luminosa. Será simbolo de siu redención la triunfal entrada durante el banquete.

Esta resolución es la más propicia para todos, la familia de Leocadia ve restaurada la honra y recuperada la dicha de su hija, mientras que los padres de Rodolfo ya son abuelos legítimos de Luisico, su único nieto. Rodolfo gozará de uina mujer hermosa que excita particularmente su sexualidad, como nos evidencian la gran descendencia que dejaron. La naturaleza lujuriosa de Rodolfo es la fuerza de la sangre.

1.7  La Gitanilla - Resúmen

Es la primera de las Novelas ejemplares y una de las más populares de Miguel de Cervantes. La fecha de su composición no se conoce con exactitud.

La gitanilla Preciosa ha sido educada en todas las artes gitanas por una vieja que dice ser su tía, la cual la ha convertido en una encantadora joven que encandila por su gracia en el bailar, en el cantar y en predecir la buenaventura, a cuantos la ven.

De ella se enamora también un joven caballero llamado don Juan de Cárcamo, aunque Preciosa, considerando que la belleza debe estar unida a la honestidad, pone como condición no sólo el matrimonio, sino también una prueba previa de dos años, en los cuales don Juan, abandonando su condición y sus riquezas, tendrá que vivir junto a ella como hermano.

El joven acepta las condiciones y abandona la familia, haciéndola creer que se marcha a combatir en Flandes. Entrará a formar parte de la tribu gitana con un nuevo nombre, el de Andrés Caballero, asumiendo y acatando todas las leyes y costumbres de sus nuevos compañeros menos el robo, el cual evita pagando con moneda todo lo que presenta como robado.

En un pueblo cerca de Murcia la hija de un mesonero se enamora de Andrés y como éste la rechaza, la joven en venganza esconde en el bagaje del falso gitano algunos objetos de valor, haciendo que sea prendido. Un soldado que es sobrino del alcalde está decidido a castigar al gitano ladrón, pero Andrés, como buen noble, empuñará su propia espada para matarlo. Es detenido con toda la tribu y conducido, cargado de cadenas, a Murcia. Así, se le encierra en la cárcel en espera de que sea juzgado.

Preciosa decidirá marchar a casa del gobernador para solicitar el perdón de su amado. Ante lo que se avecinaba, la vieja gitana se pone en contacto con el magistrado y su esposa y les hace una revelación que lo salva todo. Resulta que Preciosa es la hija que ellos perdieron cuando era niña, que no fue perdida sino robada precisamente por ella, demostrándolo con los vestidos que todavía conserva y otros detalles. La alegría de los padres es extraordinaria.

Preciosa, a su vez, descubrirá la verdadera personalidad de Andrés, mientras que los parientes de la víctima serán obligados a callar mediante una importante suma de dinero. Al final, todo termina en alegres bodas con el consentimiento del padre de don Juan. La agraciada figura de la "gitanilla" queda resaltada sugestivamente con su casta malicia, que han hecho verla por algunos críticos como <<fusión de amor embrujado y de sonrisa angelical>>, o como la imagen de una <<Carmen en estado de inocencia>>.

Detalles líricos muy acertados de Cervantes, como "Hermosita, hermosita", "Cabecita, cabecita", etc., que tienen un exquisito tono popular, conforman una especie de coro musical a la obra.

Análisis de la obra

La gitanilla, novela cuestionada en la verosimilitud de las virtudes de la protagonista, no deja de provocar entusiasmo, y también sorpresa en cuanto a las implicaciones del autor en la personalidad del personaje.

Es clara la relación directa entre Cervantes y Preciosa, que no obstante despierta suspicacias por el fuerte contraste entre el clásico pensamiento humanista cervantino y la detallada visión del ser humano que se realiza en la obra.

Aquí se nos revela el conocido pensamiento de Cervantes por el que la condición de noble implica enormes ventajas, aunque esta condición no suponga distinciones de carácter, de alma o de espíritu con otras condiciones consideradas inferiores.

Se observan en esta novela dos inspiraciones fundamentales. De una parte un Coloquio erasmiano referente a los cortejos y a los matrimonios cristianos, con el que enfoca el planteamiento de la compleja relación amorosa y del feliz matrimonio final de los dos protagonistas, afrontando el problema de las diferencias de clases de los amantes y concluyendo con la idea del verdadero amor que se encuentra por encima de todo y que se consigue a costa de cualquier sacrificio. También se dan suficientes circunstancias como para pensar que Cervantes se inspiró en las dos Eglogas de Juan del Encina.

La similitud que guardan Preciosa y la pastorcica Pascuala de Juan del Encina es, cuando menos, esencial. Ambas, aunque de baja cuna, triunfan en lo referente a sus relaciones con los demás, mostrando su sentido común, su ingenio, su discrección, su precocidaz, y muchas otras virtudes que hacen que sean causa de admiración. Podríamos decir que la diferencia fundamental radica en la elemental caracterización de Pascualilla, que Cervantes, con su gitana, convertirá en una profunda muestra de la personalización de un personaje.

Se muestra también gran parecido en cuanto a la presentación de nobles galanes que afirman no burlarse de ellas al manifestar su amor, y que, sin dudarlo, ofrecen sus riquezas como prueba de su verdadera entrega, poniéndo a su disposición una elevación en el puesto social. A esto ambas mujeres coincidarán en poner como condición a la demostración de que el amor es real y no una burla que el galán haga justificación de sus orígenes, así como que, condición fundamental en el desarrollo, el pretendiente esté dispuesto a igualarse a ellas.

Preciosa, la gitanilla, pedirá a Don Juan que adquiera la condición de gitano, y sólo después, cuando se conozcan bien y sepan que existe el amor, se casen. Desde luego que esto no puede ser causa para que pretendamos banalizar las personalidades de las que exigen tantas condiciones al amor, pues debemos comprender lo razonable de sus sospechas y lo prudente de sus deseos, que no son otros que saber la verdad del solicitante, alejándose de cualquier intención meramente material.

Rasgo común será la respuesta afirmativa de ambos caballeros. Se deciden a asumir nombres acordes a la posición que van a asumir, y mientras que Don Juan se llamará Andrés Caballero, el Escudero que pretende a la "pastorcica" tomará el nombre de Gil.

Cervantes nos introducirá del mismo modo en el complicado mundo de los celos, donde el que verdaderamente ame deberá ser confiado. Nos expone perfectamente lo interno de los personajes, cuando Don Juan nunca sea capaz de librarse de los celos por completo, que en verdad son injustificados, pues Preciosa es discreta hasta el punto de aceptar el punto de celos de su enamorado aunque no sean de razón. Esta muestra de luchas internas de los personajes configurarán las características de la personalidad que nos transmiten.

En este rasgo de la novela cobra gran importancia el paje-poeta, que va a buscar a preciosa y la alaga y adula hasta que descubre el amor ya existente, a lo cual expresa sus mejores deseos y gana la amistad del gitano reciente. Esto plantea el problema de si es verdadera amistad o pretende confirmar la falta de motivos de sus celos, que sufren al ver la satisfacción mostrada por la gitanilla ante tantas alabanzas.

Si analizamos más detenidamente este personaje podremos encontrar su equivalente en Mingo, el rival de Gil. Personifican una pasión pasajera y efímera a la vez que poligámica y egocéntrica, justificando su amor por la belleza de su amada, con lo que van abandonando cada mujer al encontrar otra más bella. Esto no significa que el paje-poeta no idolatre a Preciosa, y que careciendo de recursos, la componga romances y sonetos para que los cante y baile, y así se haga la mejor romancera del mundo.

Sueña y se ilusiona, e incluso llega a creer haberla enamorado, pero la gitana lo rechaza con firmeza pero no sin delicadeza. Esta negativa se puede explicar no sólo por las caprichosas decisiones del corazón, sino también porque él sólo alaba belleza y no cualidades personales, a las que Preciosa da suma importancia, pues así se explica también que Don Juan esté viviendo en su entorno para conocerla bien.

Las apariciones espóradicas de este personaje junto con su afición a la poesía, en la que tiene como musa a la gitanilla, nos presenta cierta metáfora en la obra sobre la conceptualización poética cervantina. En muchas ocasiones se muestra a Preciosa como equivalente de la poesía y al paje-poeta como portavoz de los pensamientos de Cervantes con respecto al género. De hecho, las esporádicas intervenciones del personaje nos recuerdan las inconstantes incursiones del propio autor en la poesía.

Hay un noble pensamiento en Cervantes por el que las personas, al margen de su condición social, tienen las mismas cualidades espirituales, internas. Partiendo de esta premisa no podemos considerar como una manera de justificar las virtudes de Preciosa el hecho de que en la última parte de la novela se explique el verdadero orígen noble de tan virtuosa gitana. No obstante el autor sigue la corriente de la literatura pastoril, con el tópico del menosprecio de la corte y la alabanza de la aldea.

El modo en que se hace referencia a la vida gitana nos hace verla como atractiva e idílica, aunque con más agudeza y detenimiento encontraremos contradicciones y calificativos que nos abrirán las puertas de una visión más cruda. Aspectos variados de la manifiesta explotación de la mujer, como el castigo o muerte en caso de adulterio, aunque sólo fuese sospechado, o el concepto de amistad como ley por la que no se debe solicitar prenda de otro, pueden tener diferentes lecturas.

El autor en definitiva se encarga de enfrentar la holgazana vida gitana y su aprovechamiento de otros, sus argucias, interéses y peligros, con la rutina, ambiciones, convencionalismos y otros elementos de la sociedad paya. Al fin y al cabo se dan rasgos de cada entorno que, unas veces solapadamente y otras abiertamente, nos hacen adoptar una postura crítica. Se utilizan para esto los sentimientos de los personajes, los detalles cómicos pero a la vez críticos, los tópicos formales de las buenaventuras, los romances de Preciosa, y otra serie de matices que hacen que el lector tome una postura irónica más que de indignación.

Como nexo de unión a todo lo anterior encontramos las constantes manifestaciones en cuanto a los prejuicios de la época, contra lo que Cervantes magnificará el espíritu del individuo, aunque éste deba elevar su clase social por el azar y no por sus virtudes. Como idea fija se nos muestra la virtud como resultado de la inflexibilidad frente a todas las tentaciones del mundo, y la poco común genuina nobleza que por rara no significa que no pueda personificarse en cualquier ser humano que se proponga obtenerla.

En esta novela se consigue resolver el conflicto entre los libros pastoriles clásicos y el mundo bucólico moderno, subordinando las nociones filosóficas a los personajes y dando a los elementos su curso natural, ajenos a las necesidades de la historia. La prosa será cercana, equilibrada y penetrante, y sencilla pero precisa a la vez, mientras que los cantos y poemas se integrarán oportunamente pero de forma dinámica.

Cervantes inicia sus novelas ejemplares con esta novela corta, ejemplar en su tema y actualización del género pastoril, que afronta la realidad con una actitud crítica salpicada de elementos filosóficos.

1.8 La ilustre fregona - Resúmen

Esta novela ejemplar fue publicada en el año 1613, aunque la fecha de su redacción se sitúa generalmente entre los años 1597 y 1603. La obra se constituye como una visión de la vida española de finales del siglo XVI, debido a lo cual, y al margen de su gran interés literario, se convierte además en un documento de incalculable valor para el conocimiento de la sociedad de aquella época.

Cervantes crea una narración de las aventuras y desventuras de dos hijos procedentes de nobles familias, que deciden meterse a pícaros por el simple afán de correr aventuras y de conocer el riesgo.

Estos nobles disfrazados de pícaros nos permiten comprobar unas concepciones de carácter social y estético muy diferentes de aquéllas en que los nobles vestían como pastores y ansiaban una vida bucólica. Al inicio de la obra, después de los tres años que han transcurrido para don Diego de Carriazo en las "almadrabas de Zahara", Cervantes profiere repentinamente una invocación a los pícaros : <<¡Oh pícaros de cocina, sucios, gordos y lucios, tullidos falsos, cicateruelos de Zocodover y de la plaza de Madrid, vistosos oracioneros, esportilleros de Sevilla, mandilejos de la hampa, con toda la caterva innumerable que se encierra debajo de este de "pícaro"! Bajad el toldo, animad el brío, no os llaméis pícaros si no habéis cursado dos cursos en la academia de la pesca de los atunes. ¡Allí, allí, que está en su centro el trabajo junto con la poltronería! Allí está la suciedad limpia, la gordura rolliza, la hambre pronta, la hartura abundante, sin disfraz de vicio; el juego siempre, las pendencias por momentos, las muertes por puntos, las pullas a cada paso.

Los bailes como en bodas, las seguidillas como en estampa, los romances con estribos, la poesía sin acciones. Aquí se canta, allí se reniega, acullá se riñe, acá se juega, y por todo se hurta. Allí campea la libertad y luce el trabajo; allí van, o envían, muchos padres principales a buscar a sus hijos, y los hallan; y tanto sienten sacarlos de aquella vida como si los llevaran a dar muerte>>.

De vuelta a su tierra y con su familia, don Diego de Carriazo es enviado a Salamanca, junto con su amigo don Tomás de Avendaño, donde se dirigen para estudiar latín y griego. Pero en Valladolid despedirán al ayo que les acompaña con una carta en la que le dicen de su marcha a Flandes. La verdadera intención es ir a las famosas Almadrabas.

Llegados a Toledo se aposentan en el mesón conocido como el del Sevillano, que tiene gran fama, debida sobre todo a una de las doncellas que allí sirve, <<la más hermosa fregona que se sabe>> y de la que un mozo de mulas hace el siguiente elogio : <<Es dura como el mármol, y Zahareña como una villana de Zayago, y áspera como una ortiga; pero tiene una cara de pascua y un rostro de buen año; en una mejilla tiene el sol, y en la otra la luna; la una es hecha de rosas y la otra de claveles, y entre ambas hay también azucenas y jazmines>>.

Esta doncella llamada Constanza, no era hija ni parienta de los mesoneros, ni tampoco era "fregona", sino que se dedicaba a lavar la plata. En cuanto la vio, Avendaño quedó enamorado de ella, y decidió, junto con Carriazo, quedarse en el mesón. Cambian sus nombres por los de Tomás Pedro y Lope Asturiano respectivamente, y mientras uno ejerce de mozo de cebada el otro hace el oficio de aguador.

Surge entonces el gran cuadro que nos presenta la vida en el mesón y la de la gente baja de la ciudad: las serenatas a Constanza, los amores de la Gallega y la Arguello, el baile del contrapás, el incidente de Lope con los aguadores y su pleito del asno, etc. Los versos amorosos dedicados por el falso Tomás a la bella Constanza son descubiertos por el mesonero por el libro de la cuenta de la cebada. Entonces éste decide, por fin, expresar sus sentimientos y su condición a Constanza, y así lo hace en una carta.

Pero no recibe, por la discreción de la doncella, sino una respuesta prudente y discreta. Transcurrido un tiempo, y a instancias del Corregidor de la ciudad, se declara públicamente el origen de Constanza, que resulta ser hija de una noble señora que la dió a luz en el mesón y que disimulaba su estado antes del parto, con la excusa de padecer hidropesía. Allí dejó a Constanza que ahora tiene ya quince años, entregando al mesonero una importante suma de dinero y unas señas con las que pudiera después ser reconocida como hija suya.

Un día después de la revelación hecha por el mesonero al Corregidor, llegan al mesón los señores de Carriazo y de Avendaño, padres de los fingidos Lope y Tomás. El padre, don Diego de Carriazo, va buscando a una hija que tuvo años atrás con una noble señora, y de la cual sus señas y destino le han sido transmitidas ahora por un antiguo mayordomo de la dama.

Esta hija no es otra que Constanza. Verificado el reconocimiento de la hija y de los hijos, y aclaradas ya todas las situaciones, Constanza se casa con su enamorado, don Juan de Avendaño. <<Dio ocasión la historia de "la ilustre fregona" - dice Cervantes - a que los poetas del dorado Tajo ejercitasen sus plumas en solemnizar y en alabar la sin par hermosura de Constanza...>>. Varios críticos han querido ver en la figura de Constanza una alusión a la hija natural de Cervantes: Isabel de Saavedra. Finalmente es de obligada mención la magnífica glosa de Azorín de La ilustre fregona, "La fragancia del vaso" (cfr. Castilla).

1.9 Licenciado Vidrieira - Resúmen

Tomás Rodaja es un pobre diablo recogido por compasión por dos estudiantes de buena familia. Frecuenta con sus protectores la universidad y allí se distingue por su excelente inteligencia y por su amor a la ciencia. Motivado por su encendido espíritu aventurero, Rodaja abandona los estudios y se enrola en un Tercio.

Se dirige a Italia, donde vive largo tiempo, gustando de apreciar las delicias de aquel país, que a los españoles de aquella época se les antojaba como un paraíso en la tierra.

Vuelto a Salamanca para continuar con sus estudios, será víctima de las artes de una mujer, quien, para acaparar la voluntad del joven, le suministra un elixir amoroso que, tras haberle tenido largo tiempo entre la vida y la muerte, le deja sumido en una extraña locura por la que se cree hecho de vidrio, de modo que evita todos los contactos personales con el prójimo, por temor de que su cuerpo se haga añicos.

Por esta extraña obsesión que sufre se le conoce como el Licenciado Vidriera, y todos van en busca de su compañía y escuchan divertidos y jocosos las frases agudas y despreocupadas que pronuncia sobre cualquier tema que sea expuesto por los asistentes, los cuales se mantienen estupefactos y divertidos con tan extraña locura. Cuando por fin está curado, se dispone a defender causas ante el tribunal.

Pero es aquí donde se llega a la solución paradójica de la novela: los hombres que juzgaban interesante al anormal y se admiraban ante sus locuras, se muestran ahora indiferentes ante su normalidad, y Tomás Rodaja, visto en la obligación de ganarse el sustento diario, se enrola en los Tercios de Flandes.

La novela es, sin duda, después del Quijote, la obra mejor lograda de Cervantes. Las frases que el autor pone en boca de su personaje son bastante originales, aunque no están coordinadas según una dirección unitaria del pensamiento. Si Cervantes hubiera conseguido esto, habría creado, a poca distancia del primero, un segundo Don Quijote.

Análisis de la obra

Existen dos tesis básicas a la hora de enfrentarnos con el análisis de esta novela. Por una parte se entiende como una excusa de Cervantes para, a través del protagonista, el licenciado Vidriera, crear una obra con las características de una literatura por aquella época en boga, cargada de ingenio, sentencias, chistes y otros elementos.

Una segunda postura se inclina por ver esta novela como un todo en el que las partes se unen con armonía dependiendo del carácter del personaje protagonista.

·Desde luego el licenciado Vidriera se nos presenta moral e intelectualmente íntegro, inteligente, y con grandes aspiraciones, pero superado por la incomprensión y la ignorancia ante sus intenciones. Este protagonista nos recuerda la común característica del muchacho de pobre orígen que pretende conseguir a través de sus estudios un alto puesto en la sociedad y una honra para sus padres, para su tierra, y para sí mismo.

Está claro que el virtuosismo de su inteligencia, con los altos fines que se propone a través del estudio un muchacho que no sabe ni leer ni escribir, nos hablan a las claras del verdadero carácter del personaje, que no obstante no deja de ser representante del tópico antes mencionado. Tomás se caracterizará no sólo por su buen entendimiento, sino también por su discrección intelectual.

Sus principales estudios serán de leyes, tanto por su vocación y su gusto por la ciencia de la justicia, como por la necesidad de prepararse para una profesión que le asegure su desahogo económico. Era comúnmente aceptado que las ciencias de leyes eran para estudiantes que no disponían de unos padres que les pudieran mantener, y que las ciencias de las letras humanas engrandecían, pero no daban dinero. De todos modos Tomás empleará parte de su tiempo también a la poesía, que la verá como la ciencia del deleite y la maravilla, la ciencia que usa de muchas otras ciencias y con adorno deleita al mundo.

·Nuestro protagonista habrá de distinguir entre los poetas buenos y malos. Estos últimos los verá como la idiotez y la arrogancia del mundo, con sus gestos absurdos, sus críticas contra otros poetas no menos malos, sus expresiones invariables repetidas hasta la saciedad. Será severo crítico de la falsa poesía pero también alavará y apreciará a los poetas buenos, aunque sean pocos. El mismo nos dice que escribió versos pero que, autocriticándose, los dejará por meros intentos de hacer buena poesía.

·La formación de Tomás es vasta y multifacética, y podemos intuir sus lecturas de poetas clásicos y modernos, de filósofos idealistas, racionalistas, cínicos, estoicos, textos sagrados, bíblicos, evangélicos, de tratados históricos y geográficos, de teóricos satíricos, morales, literarios, de refraneros, de literatura costumbrista y de folklore. A su vez sabemos también de su devoción religiosa porque siempre tendrá consigo las Horas de Nuestra Señora. Su afición al teatro será otro de sus gustos que lo igualará en importancia a la literatura, entendiendo de los actores y autores de comedias como necesarios, que ponen en las tablas a juicio su trabajo y que son dignos de alabanza por los enormes sacrificios que encaran para contentar a otros. Criticará a los que de este oficio no dejan de ostentar su condición de nobleza, así como el trato que en el teatro se hace de las cosas divinas, que para Tomás debería de ser motivo de cerrar compañías o de destierro. Otro de sus intereses culturales será la pintura, que juzgará como de los que imitan la naturaleza, y como de los que la vomitan.

·La extraordinaria cultura obtenida por el protagonista se enmarca en el ámbito universitario de la ciudad de Salamanca, que ejercerá una fuerte atracción tanto por su ambiente como por las posibilidades de seguir aumentando los estudios. También completará su formación en Italia, formación no sólo intelectual, sino también personal, ganando en discrección y en apreciación de la belleza que el mundo puede emanar. Visitará varias ciudades de ese país, que le presentará desde las delicias gastronómicas de Génova, hasta la indiscutible belleza veneciana. Queda claro pues el intelectualismo de Tomás, no sólo libresco y de universidad, sino también humanista y de experiencias vitales. A través del personaje Miguel de Cervantes aprovecha la ocasión para adjetivar la belleza y grandeza de los lugares que él también había visitado.

·De la experiencia italiana se puede entresacar la crítica que Tomás hace contra las prácticas devocionales de Loreto, la oculta defensa a la corriente erasmista, la actitud de reproche contra los representantes de la iglesia, las posibles tendencias antisemitas, su interés por la bollante economía italiana, etc. Miguel de Cervantes autobiografiará sus experiencias. Aunque no será su personaje, si que se indentificará con sus vivencias y con su situación frente al resto del mundo. El viaje conseguirá, en general, que la visión de España sea exenta de patriotismos y de dogmas, y que el personaje cuente con mayores experiencias, con mayor sabiduría, y con más elementos a la hora de ejercer una crítica objetiva.

·Aún con lo complicado del mundo intelectual del personaje principal, este no puede ser acusado de uraño o solitario caballero de los libros. En contra, todo el que lo conoce le parece de una persona simpática y agradable, que goza de un gran número de amistades y que acostumbra a contar con las benevolencias de las personas que le conocen, que al punto están dispuestos a ofrecerle su compañía, su casa, o lo que fuera menester. También podría interpretarse por algunas menciones de la obra que el personaje pudiera no ser defensor de las mujeres, mas las mismas sátiras son empleadas para los dos géneros, e incluso las citas corresponden más a dichos de la época. · El rechazo que el protagonista hace de una mujer que se apasiona por él no podemos interpretarlo como crítica del desconocimiento del amor, sino que es mas bien motivo de alabanza a la discreción del estudiante, teniendo en cuenta que dicha mujer se nos presenta de vida alegre. No obstante tomás no contará con ningún amor aunque debemos recordar las loas a la belleza de las mujeres genovesas.

·Otro rasgo característico del personaje son sus continúas críticas a todo, si bien ya hemos especificado que siempre criticará haciendo una diferenciación entre lo bueno y lo malo, entre los buenos poetas y los malos poetas, entre los pintores que imitan la naturaleza y los que la vomitan, entre los buenos médicos y los dañinos, entre las cortesanas sanas y las que no lo son. Siempre distingue en todo grupo los buenos y malos, aunque haya ocasiones en que no mencione ambos bandos. También cuenta en su favor que las severas críticas se convierten en alabanzas y estimas para los buenos, "levantándolos sobre el cuerno de la luna".

·La locura que sufrirá Tomás cuando coma el membrillo que le da la rencorosa dama desdeñada, hará que vea todo como hecho de vidrio. Esta metáfora nos mostrará el matiz psicológico de la cordura de Tomás, de su clara conciencia y comprensión de la precaria función de la verdad en el mundo. El vidrio es la materia que refleja la verdad, que refleja la virtud perseguida por el licenciado pero que también es frágil y delicada. Que puede sufrir ante cualquier contacto violento y que es susceptible de quebrar ante las amenazas de la mentira y la ignorancia. La aprensión del hombre de vidrio nos muestra el hombre fiel a sí mismo que es consciente de los constantes peligros que le amenazan.

Ante todos se muestra completamente cuerdo, contestando con la propiedad y agudeza que le caracterizan, y su única locura será el creerse de vidrio, aunque más que creerse de vidrio, su única locura será proclamarlo abiertamente para así intentar conseguir su objetivo de permanecer inquebrantable. Cuando ya está curado de su locura insistirá en que siempre dirá la verdad para demostrar así su cordura, y viajará a Flandes junto a su amigo el capitán Valdivia. Su primera intención de servir como soldado no se verá cumplida, y aunque el capitán intente pagarle sin estar en lista Tomás volverá a demostrar su integridad y su conciencia negándose a ello.

El motivo de no alistarse lo encontramos en la pérdida de su libertad individual de pensamiento y de obrar que para él tanto valor tenía. ·Cervantes acabó de eternizar la vida de Tomás por las armas. Le dejó fama de prudente y valentísimo soldado, en contraposición de la constante imprudencia que nos mostró, diciendo a todos siempre la verdad. El licenciado Vidriera nos plantea una serie de problemas filisóficos y morales que se conjugan con los estéticos.

1.10 El coloquio de los perros - Resúmen

La breve novela ejemplar El casamiento engañoso es considerada comúnmente como mero pretexto para introducir, a modo de intermedio literario, El coloquio de los perros. Mientras el protagonista narra a su amigo Peralta sus tristes aventuras, afirmará haber oído hablar, mientras permanecía ingresado en el hospital, a dos perros, Cipión y Berganza, y le leerá la relación que él mismo había escrito.

La introducción es una muestra más del ingenio del autor, porque así se consigue que el carácter absolutamente imaginativo del intermedio, quede justificado por el estado morboso del presunto narrador.

El perro Berganza se dedica a narrar su vida a su compañero Cipión, el cual se limita a comentar con amarga filosofía los pasajes más destacados. Los matarifes del matadero público de Sevilla donde Berganza comienza su odisea canina, no paran de robar lo mejor de sus barraganas; los pastores al servicio de los cuales estará luego Berganza parecen ser dibujados a propósito para alzarlos como contrafiguras de los que son presentados en las novelas y poemas de tema pastoril; no se limitan a ser toscos y vulgares, sino que además, con la excusa de los lobos, destruyen sistemáticamente los rebaños de su año para conseguir su propio beneficio.

Ya recogido por un mercader, Berganza conocerá, en compañía de los hijos de éste, las delicias y holganzas de la vida estudiantil, pasando después al servicio de un inspector de policía prevaricador, que es cómplice de las prostitutas y de los ladrones, y compadre del afamado Monipodio, protagonista inolvidable de Rinconete y Cortadillo.

Más tarde será recogido por un soldado que después de enseñarle una serie de juegos y trucos, le convierte en un perro sabio para poder vivir a costa suya. La hechicera Cañizares le familiarizará con las artes mágicas y le hará una extraña y curiosa revelación. Él es hijo, como Cipión, de la difunta bruja Montiela, y por eso precisamente pueden los dos perros hablar de cuando en cuando. Berganza seguirá pasando después por el servicio a la gente más diversa: gitanos, moriscos, cómicos, etc., y en todas partes será testigo del hambre y la miseria, pudiendo comprobar las vergüenzas en que está sumergido el género humano.

Esta triste reseña se termina en el hospital, que se convierte en el último refugio de los dos perros, y donde Berganza encuentra los últimos despojos de la miserable humanidad: un poeta exagerado en versos esdrújulos y sin verbos, un alquimista, un matemático y un utopista que cree haber encontrado el modo de solucionar el déficit del presupuesto regio obligando a los súbditos para que se comprometan a ayunar una vez al mes, entregando después la cantidad ahorrada de este modo al erario. Como al amanecer cesa la facultad de hablar de la que gozan ambos perros, el relato de Berganza queda interrumpido con la salida del sol.

Se deja, así, para otra ocasión, la historia de la vida de Cipión. La narración con que nos deleita Berganza constituye una breve pero densísima novela picaresca, en la que el protagonista es un ser no-humano, por lo que la sátira social, aunque no sea nueva en sus temas, toma así un particular y singular relieve. Los hombres son tan malvados y perversos que provocan repugnancia hasta en un perro.

Aquí radica la clave satírica de la composición en que Cervantes universaliza del modo más drástico sus propios desengaños y amarguras de hombre de buena voluntad, sufriendo ante el espectáculo de las injusticias sociales de su época.

1.11 Rinconete y Cortadillo - Resúmen

Yendo por el camino que va de Castilla a Andalucía, dos muchachos vagabundos llamados Rincón y Cortado se encuentran a la puerta de una taberna.

Ambos se reconocen de la misma calaña y tras una rigurosa ceremonia en la que se dicen uno a otro con extremada gravedad su nombre y profesión, uno tramposo y el otro cortabolsas, deciden entablar amistad y consagrar su alianza desbancando en un juego de naipes a un incauto mozo de mulas que se cree afortunadamente admitido como tercer personaje en una partida que ellos juegan.

El mozo de mulas no conoce las tretas de los dos muchachos, pero aun así se propone quitarles el dinero perdido, aunque los dos pícaros no dudan en utilizar sus armas. Acogidos en una tropa de gente que se dirige a Sevilla, son fieles a su costumbre y roban la valija de un francés que viaja con el grupo. Una vez llegados a la ciudad y después de un paseo rápido por ella, comienzan su actividad convirtiéndose uno en mozo de plaza y robando Cortado la bolsa a un sacristán. Hay otro muchacho, llamado Ganchuelo, que observa la escena, y que después se apresura a advertirles de que para robar en la plaza de Sevilla es necesario pasar por la aduna del señor Monipodio, es decir, inscribirse en los registros del hampa sevillana.

Acompañados de Ganchuelo, éste les instruye sobre los ritos y estatutos de la honorable asociación, sobre las ramificaciones de aguaciles, rufianes, mendigos y escribanos. Los dos muchachos son presentados ante Monipodio, el cual los examina y acoge en la cofradía, asignándoles los nombres de Rinconete y Cortadillo y eximiéndoles del noviciado reglamentario.

Mientras es celebrada la promoción de los dos nuevos reclutas, un aguacil llega a pedir la bolsa robada al sacristán, a lo que Cortadillo la entrega, por lo que Monipodio le pone el apelativo de "el bueno". Los muchachos participan después en una cena ofrecida por las mujeres a sus encubridores, interrumpida por la llegada de la ramera Cariharta, que viene a dar queja de los malos tratos que recibe del rufián Repolido.

Monipodio promete justicia y la damas se complacen con la Cariharta por las pruebas de afecto recibidas de su Repolido, cuando éste se presenta y, ofendido por la actitud irónica de los demás rufianes, se dispone a provocar una pelea, la Cariharta se arroja a sus brazos suplicante.

Monipodio, después de apaciguar a los contendientes y solucionada una pendencia por la que un caballero se negaba a pagar a la asociación el precio de una cuchillada inferida a un criado en lugar del amo a quien estaba destinada, comienza a designar las tareas de los afiliados. Manda leer a Rinconete unas <<Memorias de las cuchilladas que se han de dar esta semana>> y un <<Memorial de agravios comunes, conviene a saber: redomazos, untos de miera, clavazón de sambenitos y cuernos, matracas, espantos, alborotos y cuchilladas fingidas, publicación de libelos, etc.>>. Distribuye después las necesarias herramientas y luego de dar su bendición a todos, los deja convocados para el domingo siguiente.

Análisis de la obra

Esta novela con rasgos picarescos se presupone inspirada en Guzmán de Alfarache, popular novela picaresca, aunque a diferencia de fuentes tomadas en otras obras aquí no se tiene la intención de imitar o hacer parodia del género literario en cuestión, sino que se intenta avisar de las consecuencias negativas que en numerosos aspectos puede acarrear su lectura.

·La obra se inicia planteando los juveniles deseos de Rinconete y Cortadillo por emular las aventuras y andanzas vividas por los pícaros literarios representados por Alemán.

A diferencia de estos, escapan de sus casas realmente para buscar entretenimiento, más que libertad o buena vida, aunque acabarán encontrando las enormes diferencias entre los libros y la realidad y las perjudiciales consecuencias morales del camino que han decidido tomar. Cervantes mantendrá con firmeza su opinión de la opción del hombre para el bien, sin dejar de reconocer las pocas veces en que se elige esa opción, por lo que el hecho de tomarla se muestra como una verdadera hazaña heroica.

·Los primeros rasgos personales que se apuntan se caracterizan por ocultar en un principio sus orígenes y secretos, para luego realizar una suerte de confesiones cargadas de mentiras e invenciones que, ante todo, debemos considerar obligadas por las circunstancias en que se producen. Cervantes aquí ya aprovecha para satirizar la calidad espiritual de algunos orígenes. Los personajes se adentran en una consecución de historias con las que aumentar su imagen de pícaros maduros, utilizando refranes y expresando habilidades que ya dan por auténticas. Esto genera un enfrentamiento verbal con la intención de superarse en sus destrezas, en sus fechorías, que cuanto más numerosas mejor queda confirmado el pícaro.

·En este momento se comienzan a presentar en boca de los personajes elementos característicos de los pícaros como el cambiar de nombre, la obligación de cumplir con su condición siempre que tengan ocasión, la habilidad para cambiar de vestimenta según las necesidades, el considerar los sucesos extraordinarios como consecuencias del destino o de la suerte, y otros.

También hay particularidades en la obra en cuanto a la relación que mantienen Rinconete y Cortadillo, en la que el primero siempre manifestará una determinada autoridad por ser el mayor de los dos, en cuanto a los tratamientos respetuosos entre ambos personajes, que no deja de ser una referencia al verdadero status social del que proceden, en cuanto a la causa común que les hace abandonar su casa y buscar la vida libre, en cuanto a los constantes viajes para conocer nuevas ciudades.

Algunos de estos y otros aspectos explicarán las diferencias existentes entre los personajes clásicos pícaros y los cervantinos, que nace desde el primer momento en que estos últimos eligen su condición sin motivos reales de índole económica, social o personal. De hecho la sobrevivencia material no será una gran preocupación.

·En el transcurso de la novela se nos plantea la oportunidad de ver a los dos protagonistas como convertidos ya en verdaderos pícaros, ajenos a su primera intención, que es únicamente el entretenimiento y el conocimiento de ese modo de vida. No obstante al reconocer su esencia deciden repudiar la vida picaresca.

·Aparece un personaje, el mozo de la esportilla, que se describe con una directa y sincera actuación personal por la que nos explica su anómala forma de comprender el mundo con cómicas hipérboles e impropiedades lingüísticas. Será considerado una creacción maestra de la literatura, como todas las que Cervantes hace nacer de su inspiración en la novela de Alemán.

·Otra inclusión importante será la figura de Monipodio y su "sindicato del crimen", una especie de cofradía de malhechores ordenada y configurada con sus propias leyes, que se podría comparar con una sociedad de mendigos pícaros organizada y jerarquizada al igual que cualquier otra normal, excepto en su concepción del mal, que para los pícaros es hacer el bien, mientras que en la sociedad normal se hace a sabiendas. Así se ha visto esta organización como una metáfora de la sociedad contemporánea del autor, representando la decadencia nacional, como era habitual en las obras satíricas del momento, reflejando además la hipocresía y los aspectos deplorables de la condición humana.

Monipodio se crea con sus propios rasgos individuales y como individuo personalizado dentro de la novela. No obstante Cervantes destacará al resto de los presentes con menciones que no por escasas dejan de entreveer particularidades de cada uno. Utilizará todo este escenario en su conjunto para revelarnos su maestría en las descripciones de gestos, ademanes y expresiones que caracterizan a los personajes y su condición, y además aprovechará todas las circunstancias de la novela para insertar poemas. También encontramos críticas a las innovaciones "superiores" de Lope, sin limitarse sólo a los aspectos técnicos y visibles de su obra, sino dedicando también su atención a los valores superficiales y falsos que se transmitían, como por ejemplo el honor o la moral.

·El epílogo de la obra buscará la actuación del lector despertando la curiosidad por el desenlace final, invitándolo a conjeturar la conclusión de los destinos de los personajes, aunque no podemos olvidar la finalidad fundamental de la novela, que no es otra que activar el razonamiento del lector para determinar los efectos negativos de esa vida. ·La forma de estructurar la historia nos sugiere su calificación dentro del género teatral, que únicamente se evita con la función que Rinconete y Cortadillo desempeñan en el desarrollo. La sucesiva incorporación del característico coloquio erasmiano se salva con las enormes posibilidades de la técnica novelística cervantina, empleando cada uno según su adecuación a lo que se deseaba expresar en cada momento, lo que no ha sido inconveniente para que la obra se haya considerado en numerosas ocasiones como un verdadero cuadro de costumbres en lugar de una novela.

·El todo gira en torno a las constantes ideas de la satirización y de la capacidad correctiva de una conciencia moral e intelectual, enfrentando las enormes diferencias que existen entre las creencias y las conductas ideales y lo que luego se practica en la realidad, a través de una novela picaresca perfectamente actualizada y adecuada a su época.

1.12 La señora Cornelia

La ciudad de Bolonia es donde se desarrolla la acción de la obra. Allí están cursando estudios dos caballeros españoles, don Antonio de Ysunça y don Juan de Gamboa. Una noche ambos, aunque por separado, son protagonistas de una sorprendente aventura.

Don Juan es llamado desde una puerta y recibe de forma misteriosa un niño recién nacido, aderezado con ricos pañales. Él lo lleva a su casa y se lo entrega al ama para que lo cuide.

Al salir más tarde en busca de su compañero don Antonio, se encuentra una reyerta en plena calle e interviene para ayudar a un caballero que está luchando sólo contra una gran cantidad de enemigos. Gracias a la ayuda del caballero español, éstos huyen y el italiano, con grandes muestras de agradecimiento, aunque sin declararle su nombre, le entrega su sombrero, el cual luce una cintilla de diamantes por la que pudo deducir que se debía tratar de un señor muy principal.

Don Antonio, por otro lado, se encuentra con una dama que le solicita protección, y éste la conduce a su casa. La dama resulta ser una de las más hermosas mujeres de la ciudad. Se llamaba doña Cornelia Bentivoglio. Al mostrarse a los dos españoles y descubrir sus rostro, mostró <<en él el mismo de la luna, cuando más hermoso y más claro se muestra; llovíanle líquidas perlas de los ojos, y limpiábaselas con un lienço blanquíssimo, y con unas manos tales, que entre ellas y el lienço fuera de buen juycio el que supiera diferenciar la blancura>>.

A pesar de la vigilancia que sufría por su hermano Lorenço - les explicaba ella -, el duque de Ferrara, Alfonso de Este, la consiguió seducir bajo palabra de matrimonio. Aquel mismo día se había producido una riña entre Lorenço y el ofensor de Cornelia, cuando éste se dirigía a buscarla para hacerla su esposa. En esta riña fue en la que participó don Juan en favor del duque. Doña Cornelia mientras tanto estaba esperando en casa de una prima suya, donde se había ocultado para disimular su vergonzoso estado, dando a luz un niño que debía ser entregado a don Fabio, que era un criado del duque, y que por error le fue dado a don Juan.

Al oír el ruido de la reyerta, ella huye de la casa y es cuando se encuentra con don Antonio. Lorenço, que no sabe que su hermana se halla en casa de los caballeros españoles, pide a éstos que le acompañen para verse con el duque de Ferrara. Camino de esta ciudad, encuentran al duque, que reconoce por el sombrero a don Juan, que había ido en su ayuda la noche de la pelea.

Por esto se produce la reconciliación de todos dando el duque palabra a Lorenço de que se casará con su hermana, y que si hasta ese momento no lo había hecho había sido simplemente porque no quería contradecir el deseo de su vieja madre, que se obstinaba en que se casara con una dama de alta condición. Don Juan y don Antonio comunican el paradero de Cornelia y del niño y conducen a todos a su casa, aunque al llegar allí, se encuentran que el ama se ha llevado consigo a Cornelia y al niño.

De regreso a Ferrara, el duque pasa por una aldea donde se encuentra un párroco amigo suyo y es allí donde encuentra a Cornelia y el niño. El ama los había escondido allí por temor a las represalias de Lorenço. En presencia de todos y con su alegría, tienen lugar las bodas del duque con Cornelia.

Análisis de la obra

Esta novela está inspirada en los elementos habituales de las novelas italianas de enredo, que tienen gran cantidad de elementos teatrales y su aspecto ejemplarizante en lo estético, con una función de correción y superación.

La novela italiana se evoca artísticamente, de forma premeditada por Cervantes, con términos y expresiones características de la misma.

·El tema viene inspirado por La fuga, novela anónima que guarda importantes similitudes con la cervantina.

·Se manifiesta el propósito del autor de españolizar el tradicional género novelístico italiano realizando fundamentales modificaciones. Las motivaciones de los personajes cumplen una importante función en el desarrollo de la historia, afectando a la estructura de la novela. Motivaciones como el afán por las aventuras, la acción y las nuevas experiencias, así como la curiosidad ante lo insólito, o la facilidad para inmiscuirse en cualquier enredo ajeno. La inverosimilitud es otro elemento presente en la obra, aunque debemos tener en cuenta que Cervantes subordinará lo argumental al tema conceptual principal de la novela.

·Otros atributos personales que se adjudican a los personajes son su discreción, sus buenos orígenes, la amabilidad y la honradez, y algunos más que hacen que queden idealizados. Se muestra también el enfrentamiento verbal entre españoles e italianos que refleja un resentimiento por la relación social y psicológica entre los nacionales y los extranjeros. De todos modos, esto implica a la vez que los personajes a