

Carlos Enrique Pellegrini nació en Charribéry en 1800. Realizó estudios
en el colegio de su ciudad natal, donde obtuvo un primer premio de
dibujo, en la Universidad de Turín y la Escuela Politécnica de París.
Recibió Su diploma de ingeniero en 1825 y, contratado por Juan Larrea, a
pedido de Rivadavia, vino a Buenos Aires en noviembre de 1828.
Perteneció durante breve plazo al departamento de Ingenieros
Hidráulicos, que fue suprimido por el general Viamonte. La desocupación
lo indujo a tratar de aprovechar sus dotes de dibujante y pintor. Se
vinculó con el litógrafo Bacle y se dedicó especialmente a hacer
retratos, ejecutando entre octubre de 1830 y septiembre de 1831
doscientos de estos trabajos, por los cuales cobró en total 17.000
pesos. Su actividad como retratista prosiguió hasta 1837, año en que
resolvió dedicarse a las tareas del campo y compró una estancia en
Cañuelas. En 1841 se casó con María Bevans Bright. Fruto de este
matrimonio fue Carlos Pellegrini, que alcanzó la dignidad de presidente
de la república. En el mismo año de su boda, el ingeniero-artista fundó
con Luis Aldao la Litografía de las Artes, que publicó gran número de
estampas. Después de Caseros, vendió su estancia y volvió a Buenos
Aires, fundó la Revista del Plata (1853) y desplegó actividad como
ingeniero y arquitecto. Su obra principal en este terreno fue la
edificación del nuevo Teatro Colón. Espíritu culto e inquieto, también
se dedicó en cierta época a la composición poética. Son, sin embargo,
sus dibujos, sus acuarelas y sus litografías los que inmortalizaron a
Pellegrini, fallecido en 1875.


Ángel Della
Valle nació en Buenos Aires en 1852. Realizó sus primeros estudios
artísticos en esta ciudad y se perfeccionó en Florencia bajo la
dirección de Ciseri. Desde su regreso a la Argentina se dedicó a la
enseñanza artística en la academia de la Asociación Estímulo de Bellas
Artes, donde formó alumnos de la categoría de Boggio, Daneri y Victorica.
Simultáneamente, realizaba su obra de pintor retratista y autor de
lienzos inspirados por el campo argentino. Participó de las exposiciones
organizadas por el Ateneo, donde se distinguió con cuadros tales como La
vuelta del malón (1892), que le dieron celebridad. Falleció en Buenos
Aires en 1903.


Pintor y litógrafo. Nació
en Buenos Aires, el 8 de febrero de 1813, de la unión de don José María
Morel y Pérez y de doña Juliana Miró. Hizo el estudio de las primeras
letras en la ciudad natal, y luego cursó la enseñanza del dibujo en la
Universidad de Buenos Aires desde el año 1827 a 1830, según consta en
los libros de exámenes de aquella institución. El primer año, fue
discípulo del pintor sueco José Guth, y les siguientes del italiano don
Pablo Caccianiga. En el último año, obtuvo la clasificación de
sobresaliente, dejando definitivamente la Universidad a fines de 1830, a
los 17 años de edad. Para esa época, su nombre era considerado entre la
gente culta como una promesa en el arte de la pintura, siendo elogiado
por Marcos Sastre en su "Salón Literario". Sus óleos, acuarelas y
litografías lo destacaron en ese sentido. Su paleta ejecutó escenas
rosistas; pintó el Combate de la Caballería en la época de Rosas, y la
Carga de la Caballería del ejército federal. Solamente tienen valor las
obras realizadas por Morel hasta el aire 1845. Entre ellas se destacan,
el Mercado de carretas en la Plaza Monserrat, cuadro en el que figuran
una treintena de personajes, uno de los mejores compuestos de la
primitiva pintura argentina. Se le atribuye la tela Payada en una
pulpería, Caballería Gaucha y La Carreta, conservándose además algunos
óleos en el Museo Histórico Nacional; la acuarela titulada Montonero,
nos da como los otros una idea de lo que debieron ser aquellas terribles
luchas y la composición de esos ejércitos. Pintó también La Calle Larga
de Barracas, tela de asuntos religiosos, y retratos de los que sólo se
conocen las miniaturas de su cuñado José María Dupuy, del general José
Félix Aldao y su esposa, la de Vicente Corvalán, la del general Juan
Manuel de Rosas y doña Encarnación Ezcurra, ejecutadas conjuntamente,
estas últimas, con su amigo Fernando García del Molino, en 1836. Realizó
en 1839, dos retratos al óleo, que señalan su culminación en el género:
los de Patricio Peralta Ramos y el de Macedonia Escardó. En 1840, hizo
el de Florencio Escardó. Morel fue uno de los mejores litógrafos de la
época. En sus láminas campea un notable sentido de la composición. Su
primera estampa data de 1836: El descendimiento, y luego litografió la
Catedral de Buenos Aires, dibujada por Pellegrini. Igualmente por la
"Litografía de las Artes", publicó una pieza Caballo espantado, siendo
de la misma época El ombú y coraceros. En 1839, para la "Litografía
Argentina", de Gregorio Ibarra diseñó Morel ocho láminas, de las cuales
las más hermosas y evocativas son Una hora antes de partir y La media
caña, que fue descripta admirablemente por Hilario Ascasubi en sus
versos. Entre los retratos litografiados por More1 sobresalen tres de
Rosas; uno del doctor Felipe Arana, dibujado con gran soltura y firmeza
de trazo, como también los de los doctores Vicente López, Manuel
Insiarte, José María Gómez de Fronseca y Monseñor Mariano Medrano. En
1845, apareció el último y a la vez mejor trabajo que realizara: el
álbum Usos y costumbres del Río de la Plata. Buenos Aires. Litografía de
las Artes. Existe una versión meramente oral y carente de valor que
señala a José María Dupuy casado con una hermana de Morel, que hacia
1842, fue bárbaramente degollado por orden de Rosas en Santos Lugares,
siendo también allí conducido por equivocación el artista. Se dice
además que minutos antes de ser ejecutado, se le hizo saber la
suspensión de la sentencia produciéndole una fuerte impresión que le
ocasionó un serio trastorno mental. A la luz de la investigación
científica esos hechos errados han sido refutados. Poco afecto a la
política resista, nuestro biografiado embarcó rumbo a Río de Janeiro, a
principio de 1842, regresando al país dos aires después, en que compuso
los retratos señalados y su álbum. A partir de esa fecha, sólo ejecutó
obras de mérito relativo, copias en su mayor parte, carentes de la
fuerza expresiva de otras épocas. Así lo demuestra la tela: Combate de
los bajíos de Arregui, que se conserva en el Museo Histórico Nacional,
fechada en 1848. Pasó el resto de su vida pintando telas de asuntos
religiosos que luego destruía, experimentando manifestaciones de
declinación mental, que no le habrían impedido proseguir, al menos por
un tiempo, su labor regular. Murió en Quilmes (Prov. de Bs. As.), el 10
de septiembre de 1894, a los 81 años. Sus restos reposan en el
cementerio de aquella localidad. Fernando García del Molino, de quien
fue íntimo amigo y hasta asociado, pintó al óleo un retrato de Carlos
Morel, representándolo de recia contextura, tez de un moreno mate
sonrosado y ojos y cabellera negrísimos.


Nace el 24
de enero de 1823 en Buenos Aires. Hijo único de Juan Martín de
Pueyrredón, antiguo Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de
la Plata, y de María Calixta Tellechea y Caviedes. Tres años antes
Emeric Essex Vidal publicó su Picturesque Illustration of Buenos Ayres
and Montevideo.
Se educó en el Colegio de la Independencia, dirigido por Percy Lews.
Hacia 1835 viaja con su familia a Europa donde completa su educación. En
el período lectivo van a París y el resto del año en Cádiz, donde tienen
un negocio de importación de cueros.
Se graduó
de ingeniero en el Instituto Politécnico de París; después de su regreso
a la Argentina intervino en la restauración de construcciones
históricas, tales como la de la capilla de la Recoleta, la pirámide de
la Plaza de Mayo y la remodelación de la Casa de Gobierno; trazó los
planos para la quinta de Olivos, la mansión construida por Miguel de
Azcuénaga y más tarde obsequiada al país como residencia presidencial;
se destacó con singular distinción por sus pinturas evocativas de la
gente, escenas y costumbres de la Argentina de la época; coadyuvó para
hacer del gaucho una figura familiar por todo el ámbito de la nación;
entre sus más famosas pinturas figuran: Hombre ciego (Cádiz, 1846),
Retrato de Manuelita Rosas (Buenos Aires, 185 l), Autorretrato, La
Siesta, Juan Bautista Peña, San Isidro, El Rodeo, Lavanderas del Bajo
Belgrano (1865), Un alto en el camino, Gauchos.
Murió el 3 de noviembre de 1870 en la quinta Santa Calixta, conocida
como "Cinco Esquinas", que se encontraba en las barrancas del Socorro.
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