Dichos y Frases D

 
 
 

 

    

Dar al traste con algo
Destruirse o estropearse una cosa. La enfermedad de Julia ha dado al traste con todos nuestro.
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Dar esquinazo
Abandonar a alguien. Despistar a alguien que te acosa o persigue. Literalmente, doblar una...

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DICCIONARIO DE REFRANES, ADAGIOS, PROVERBIOS MODISMOS, LOCUCIONES Y FRASES PROVERBIALES DE LA LENGUA ESPAÑOLA Recogidos y glosados por

El Ilmo. Sr. D. José María Sbarbi
OBRA PÓSTUMA
Ordenada, corregida y publicada bajo la dirección
D. Manuel José García

LETRA D - DICCIONARIO DE REFRANES

Da algo si tienes, mucho si puedes.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Da Dios bragas al que no tiene nalgas.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Dádiva de lo mal ganado no la recibe Dios con agrado.
Dádiva de ruin a su dueño parece.
Dádiva forzada no merece gracias.
Dádivas quebrantan peñas.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Dale con que va a llover.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Dale una paliza a tu mujer todos los días, si tú no sabes por qué, ella sí lo sabe.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñalo a pescar y comerá siempre.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Da lo tuyo antes de morir, y disponte a sufrir.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Dama tocada, dama jugada.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Dame dineros y no consejos.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Dame gordura, darte he hermosura.
Dame gordura y te daré hermosura.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Dame pan y dime tonto.
Dame pan y llámame perro.
Dame pan y llámame tonto.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Dame pega sin mancha y te daré moza sin tacha.
Dame qué elegir y me darás que sufrir.
Dame rojura y te daré hermosura.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Dame venta y te daré cuenta.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Dan darán, dicen las campanas.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Dando dando, palomita volando.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Dando y dando, pajarito volando.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Daño merecido, no agravia.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Dar al olvido.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Dar antes que amagar.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Dar caramelo.
Dar carne al lobo.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Dar con la horma de su zapato.
Dar con la puerta en la cara.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Dar de comer al diablo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Dar el consejo y el vencejo.
Dar en el clavo.
Dar gato por liebre, no sólo en las ventas suele verse.
Dar gusto da gusto.
Dar gusto, da gusto.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Dar la callada por respuesta.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Dar la última mano.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Darle a uno mala espina.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mi y a todos.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Dar palos de ciego.
Dar pañuelos a quién no tienen narices.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Dar patadas de burro.
Dar puntadas.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
Dar tiro.
Dar una de cal y otra de arena.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura es mala certadura.
Dar una fría y otra caliente.
Dar una higa al médico.
Dar un cuarto al pregonero.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Dar y tejer es buen saber.
Date a deseo y olerás a poleo.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Date buena vida, temerás más la caída.
Date prisa lentamente.
Date prisa, pero no corras.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Da voces al lobo y te responderá el eco.
Da y ten y habrás bien.
Da y ten, y harás bien.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
De airado a loco va muy poco.
De airado a loco, va muy poco.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
De algo murió mi abuela.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
De amigo a amigo, la sangre en el ojo, el culo en remojo.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
De amores el primero, de lunas las de enero.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
De aquellos polvos vienen estos lodos.
De aquí a cien años, todos calvos.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
De arriero a arriero no pasa dinero.
De ausente a muerto, no va un dedo.
De comer bien a comer mal, va en un real.
De uvas a peras.
De bajada todos los santos ayudan
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
De barbero a barbero no pasa dinero.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
De bien en mejor.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
De boca para fuera.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
De broma en broma, la verdad se asoma.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
De buena casa, buena brasa.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
De buena semilla, buena cosecha.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
De buena vid planta la viña y de buena madre toma la hija.
De buen caldo, buenas sopas.
De buen chaparrón, buen remojón.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
De cabo a sargento, y no está contento.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
De casa del abad, comer y llevar.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
De casa ruín nunca buen aguinaldo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
De casta le viene al galgo.
De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
De casta le viene al galgo, ser rabicorto y patilargo.
De casta le viene al galgo, tener el rabo largo.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
De cenas y penas están las sepulturas llenas.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
De chica candela, grande hoguera.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
De chiquito hasta el asno es bonito.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Decir bien y obrar mejor.
Decir, dice cualquiera; hacer sólo el que lo sepa, quiera y pueda.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Decir, me pesó; callar, no.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Decir refranes es decir verdades.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
De comerciar a robar, poco va.
De comidas y de cenas están las sepulturas llenas.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
De cualquier maya sale un ratón.
De cualquier maya, sale un ratón.
De cualquier nube sale un chubasco.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
De cuentos suele irse a chismes.
De cuero ajeno, correas largas.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
De desagradecidos está el infierno henchido.
De desagradecidos está el infierno lleno.
De desagradecidos está el mundo lleno.
De descansar, nadie murió jamás.
De desgraciados está el mundo lleno.
De día beata, de noche gata.
De día no veo y de noche me espulgo.
De día y con sol.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
De dientes pa'fuera.
De diestro a diestro, el más presto.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
De dinero y bondad, siempre la mitad.
De dinero y calidad, la mitad de la mitad.
De dinero y de bondad, la mitad de la mitad.
De dinero y de bondad quita siempre la mitad.
De dinero y santidad, la mitad de la mitad.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
De Dios abajo, cada cual vive de su trabajo.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
De Dios viene el bien, y de las abejas, la miel.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
De dolor, nadie murió.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
De donde no hay no se puede sacar.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
De donde no piensan, salta la liebre.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
De donde vino el asno, vendrá la albarda.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
De dos males, elige el menor.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
De dos que se quieren bien, con uno que coma basta.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
De el comer y el razcar, el trabajo es comenzar.
De enamorado a loco va muy poco.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
De ensalada, dos bocados y dejada.
De esa manera, mi abuela.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
De ese infierno no salen chispas.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
De esperanzas vive el hombre, y muere de desilusiones.
De esperanzas vive el hombre, y muere de disilusiones.
De esta agua no beberé.
De esta capa nadie se escapa.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
De esta vida sacarás lo que disfrutes, nada más.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
De esto que nada me cuesta, llenemos la cesta.
De esto que no cuesta, llenemos la cesta.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
De fuera vendrá quien de casa te echará.
De fuera vendrá, quien de casa te echará.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
De furioso a loco, va muy poco.
De golosos y tragones están llenos los panteones.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
De grandes cenas están las sepulturas llenas.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aun el pan.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
De higos a brevas, larga las lleva.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
De hijos y de bienes tu casa llenes.
De hijos y de bienes, tu casa llenes.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
De hombres leales, estan llenos los hospitales.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
De hoy a mañana se cae una casa.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
De inteligentes y de sabios es perdonar injurias y olvidar agravios.
De inteligentes y de sabios, es perdonar injurias y olvidar agravios.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Deja al que está muriendo, y acude a la que está pariendo.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Dejadle correr, que él parará.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Deja la h de ayer para hoy.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Deja que el buey mee que descansa.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
De joven maromero y de viejo payaso.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
De la abundancia del corazón habla la boca.
De la abundancia del corazón, habla la boca.
De la abundancia viene la vagancia.
De la boca del ladrón, todos lo son.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
De la calle vendrá quien de tu casa te echará.
De la calle vendrá, quien de tu casa te echará.
De la carta al timón, al revés la corrección.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
De la casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De la continua lección nace la ciencia.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
De la discusión surge la luz.
De la esperanza vive el cautivo.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Del agua fría el gato escaldado huye.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.
Del agua mansa me libre Dios, que de la turbia me libro yo.
Del agua mansa no fíes nada.
Del agua mansa se asombra el perro.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
Del agua vertida, nunca toda recogida.
Del ahogado, el sombrero.
Del ahorro viene el logro.
Del ahorro viene la posesión.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
De la mala mujer no te guíes, y de la buena no te fíes.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
De la mano a la boca, se pierde la sopa.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.
De la mar, el mero y de la tierra el cordero.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
De la "mar" el salmón y de la tierra el jamón.
De la mar el salmón y de la tierra el jamón.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Del amor al odio, sólo hay un paso.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Del amo y del mulo, cuanto más lejos más seguros.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
De la mujer el consejo primero, del hombre el postrero.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
De la mujer y el dinero, no te burles caballero.
De la mujer y el dinero no te burles compañero.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
De la noche a la mañana, pierde la oveja su lana.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
De la panza sale la danza.
De la panza, sale la danza.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Del árbol caído, todos hacen leña.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
De la risa al duelo un pelo.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
De las carreras nada queda, sólo el cansancio.
De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
De la tierra el carnero; y de la huerta el puerro.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
De la vista nace el amor.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Del bien al mal, no hay un canto de real.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Del comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Del cuerdo al loco va muy poco.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Del cuero sale la correa.
Del cuero salen las correas.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
Del dicho al hecho, hay mucho trecho.
Del dicho al hecho hay un buen trecho.
Del dicho al hecho, va mucho trecho.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
De lejos llegarán, y de casa nos echarán.
De lejos parecen y de cerca son.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
De lengua me como un plato.
Del favor nace el ingrato.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
De limpios y tragones están llenos los panteones.
De limpios y valentones, están llenos los panteones.
Del jefe y del mulo, cuanto más lejos mas seguro.
Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Del joven voy, del viejo vengo.
Del lunes la luna es buena.
Del mal, el menos.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Del mal vino, buena borrachera.
Del mar, el mero, y de la tierra el carnero.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Del mirar nace el desear.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Del monte sale, con que se arde.
Del necio, a veces, buen consejo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
De lo bendito, poquito.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Del ocio nace el feo negocio.
Del odio al amor hay solo un paso.
De lo perdido, lo que aparezca.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
De lo que come el grillo, poquillo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
De lo que no cuesta, llena la cesta.
De lo que no sabes, no hables.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
De lo que no veas, ni la mitad te creas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
De lo que se come se cría.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
De lo que veas, la mitad creas.
De los 50 para arriba, no te mojes ni la barriga.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
De los celos, se engendran los cuernos.
De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.
De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.
De los enemigos los menos.
De los escarmentados nacen los avisados.
De los escarmentados, nacen los avisados.
De los escarmentados surjen los avisados.
De los hijos, el que muere, el más querido.
De los hijos, el que muere es el más querido.
De los hombres se hacen los obispos.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
De los muertos no se hable sino bien.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
De lo vedado, un solo bocado.
Del plato a la boca se cae la sopa.
Del plato a la boca, se cae la sopa.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Del precipitar nace el arrepentir.
Del que jura, teme la impostura.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Del que mucho cela su mujer, guárdate como de Lucifer.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Del que tiene dinero suenan bien hasta los pedos.
Del que tiene dinero, suenan bien hasta los pedos.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Del reir viene el gemir.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Del santo me eto, del pillo, no tanto.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Del trabajo nace el descansar.
Del tronco caído todos hacen leña.
De luengas vías, luengas mentiras.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
De lunes a martes, pocos se llevan las artes.
De lunes la luna es buena.
Del uso viene el abuso.
Del viejo el consejo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
De mala ropa no sale un buen traje.
De mala sangre, malas morcillas.
De malas tripas, malas morcillas.
De mala vid, mal sarmiento.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Demasiado al Este es el Oeste.
Demasiado pedo para la mula.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
De mercader a ladrón, un escalón.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
De mi maíz ni un grano.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
De morir hay mil modos; de nacer uno sólo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
De músico, poeta y loco todos tenemos un poco.
De músico, poeta, y loco, todos tenemos un poco.
De músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
De Navidad a San Juan, año cabal.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
De necios es huir de consejos.
De necios es huir del consejo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.
De ninguno seas muy compañero.
De noche madrugan los arrieros.
De noche todos los gatos son negros.
De noche todos los gatos son pardos.
De noche, todos los gatos son pardos.
De noche todos los gatos son prietos.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Dentro de cien años todos calvos.
Dentro de cien años, todos calvos.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
De oveja negra, borrego blanco.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
De padre carpintero, hijo zoquete.
De padres asientos, hijos taburetes.
De padres bocois hijos cubetas.
De padres cantores, hijos jilgueros.
De padres gatos, hijos michinos.
De padres michos, hijos michines.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
De penas y de cenas, están las sepulturas llenas.
De pequeñico se doma al mimbre.
De perdidas al río.
De perdidos, al río.
De persona palabrera, nunca te creas.
De petaca ajena, la mano se llena.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
De pico, todos somos ricos.
De pies a cabeza.
De poder a poder, acuéstome con mi mujer.
De poetas, tontos y locos, todos tenemos un poco.
De poeta y loco, todos tenemos un poco.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
De poniente, ni viento ni gente.
De poniente, ni viento, ni gente.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
De puta a puta, taconazo.
De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
De quien mucho miente, huye la gente.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
De raza le viene al galgo el ser rabilargo.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
De refranes y cantes tiene el pueblo mil millares.
De refrán y afán pocos se librarán.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
De ruin madera no harás buena mesa.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
De sabios es cambiar de parecer.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
De sabios es variar de opinión.
De saltamontes a chicharra poco marra.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Desde chica, la ortiga pica.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Deseando bienes y aguantando males, pasan su vida los mortales.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
De Segovia ni la burra ni la novia.
De Segovia, ni la burra, ni la novia.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
De sol de tarde, Dios te guarde.
De sólo aire no vive nadie.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
De Soria, ni aire ni novia.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Despacio al pensar, y pronto al ejecutar.
Despacio, que llevo prisa.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Despacio voy, porque deprisa estoy.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Despacito y buena letra.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Después de beber, cada uno da su parecer.
Después de beber, cada uno dice su parecer.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después de la cena.
Después de comer miel, nada sabe bien.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Después de comer, ni un sobre has de leer.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Después de el lunes viene el martes.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Después de la resaca viene la pleamar.
Después de la risa viene el llanto.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Después de la tempestad viene la calma.
Después de la tempestad, viene la calma.
Después de la tempestad viene la serenidad.
Después de la tormenta viene la calma.
Después del burro muerto, la cebada al rabo.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Después del gusto, que venga el susto.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Después del relámpago viene el trueno.
Después de niño ahogado, tapan el pozo.
Después de perdido el barco todos son pilotos.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Despues de puta y hechicera, se torno candelera.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Después de verme robado, compré un candado.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Destruye al león cuando sólo es un cachorro.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
De suerte contentos, uno de cientos.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Desvestir un santo para vestir otro.
De tal árbol tal astilla.
De tal árbol tal madera.
De tal colmena tal enjambre.
De tales devociones, tales costurones.
De tal jarro, tal tepalcate.
De tal palo tal astilla.
De tal palo, tal astilla.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
De tierra de alacranes, pocos panes.
De todas maneras, aguaderas.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
De todos modos, Juan te llamas.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Detrás de la leche nada eches.
Detrás de la risa viene el llanto.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Detrás de la soga va el caldero.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Detrás de los picos van los chicos.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
De trigo o de avena, mi casa llena.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
De tus herederos, sé tu el primero.
De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.
De tus hijos sólo esperes, lo que con tus padres hicieres.
Deuda pagada, otra empezada.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
De una espina, nace una rosa.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
De una mentira ciento se derivan.
De una mentira, ciento se derivan.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
De un golpe no se derriba un roble.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
De un hombrecillo iracundo, se ríe todo el mundo.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
De un peligro, con otro me libro.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
De veinte a sesenta, cornamenta.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Día de agua, taberna o fragua.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Días de mucho, vísperas de nada.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Días y ollas hacen grandes obras.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Día vivido, día perdido.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero peor es no llegar a eso.
Dicen que la educación se mama.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Dichosos los ojos que te ven.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Difama, que algo queda.
Dificulto que el chancho chifle.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Dijo la sartén al cazo: quítate allá, que me tiznas.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Dijo mi padre que porfiase, pero que no apostase.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Dijo un gran doctor que si no hay celos, no hay amor.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Diligencia vale más que ciencia.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Dime cuánto traes y te diré cuánto vales.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Dime matagatos, que he matado un gato.
Di mentira, y sacarás verdad.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Dinero de canto, se va rodando.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Dinero guardado, barco amarrado.
Dinero llama a dinero.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Dineros y amores, diablos y locuras, mal se disimulan.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Dinero y pecados, cada cual los tiene callados.
Dios acude siempre.
Dios aflige a los que bien quiere.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Dios aprieta pero no ahoga.
Dios aprieta, pero no ahorca.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Dios castiga, pero no ha palo.
Dios castiga, pero no ha palos.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Dios castiga sin dar voces.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Dios castiga sin vara y sin fuete.
Dios castiga, y no da voces.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Dios consiente, pero no siempre.
Dios consiente, pero no siempre. Mario sardina.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Dios da bragas al que no tiene culo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Dios da bragas a quien no tiene culo. Mario sardina.
Dios da frío según la ropa.
Dios da habas al que no tiene quijadas.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Dios da mocos a quien no tiene pañuelos.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Dios era bueno para negociante.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Dios escribe recto con renglones torcidos.
Dios es más grande que el mundo.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Dios está en todas partes.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Dios le da pan, al que no tiene dientes.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Dios le da pañuelo, a quien no tiene mocos.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Dios los cría y el diablo los junta.
Dios los cría y ellos se juntan.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Dios no desampara a sus hijos.
Dios no espera año para castigar.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Dios no se queda con nada de nadie.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Dios os libre del hombre de un solo libro.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Dios sabe lo que hace.
Dios tarda, pero no olvida.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Disfruta, come y bebe: que la vida es breve.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Divide y vencerás.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Doctor que cura a sus enfermos no hace carrera ni dineros.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Domingo de Ramos, el que no estrena se condena.
Domingo de Ramos, quien no estrena no saca manos.
Domingo, domingo, día de pingo.
Domingo sucio, semana puerca.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Donde ajos ha, vino habrá.
Donde aprietan, no chorrea.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Donde comen cuatro comen cinco.
Donde comen dos comen tres.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Donde dije digo, digo Diego.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Donde entra beber, sale saber.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Donde entra el beber, sale el saber.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Donde entra el sol, no entra el médico.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Donde está el rey, a cien leguas.
Donde está la aguja está el dedal.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Donde fueres, haz lo que vieres.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Donde hay amor, hay dolor.
Donde hay amor, no hay temor.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Donde hay caridad, hay paz.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Donde hay carne, hay hermosura.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Donde hay confianza, da asco.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Donde hay gana, hay maña.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Donde hay hambre, no hay pan duro.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Donde hay leyes, hay trampas.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Donde hay obras, hay sobras.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Donde hay patrón no manda criado.
Donde hay patrón, no manda criado.
Donde hay patrón no manda marinero.
Donde hay patrón, no manda marinero.
Donde hay pelo hay alegría.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Donde hubo pan migajas quedan.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Donde humo sale, fuego hay.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Donde las dan las toman.
Donde las dan, las toman.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Donde las dan las toman, y callar es bueno.
Donde las dan, las toman, y callar es bueno.
Donde las dejan, las cobran.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Donde lloran esta el muerto.
Donde lloran está el muerto.
Donde lo hay, se gasta.
Donde manda capitán, no gobierna marinero.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Donde manda el amo se ata la burra.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Donde menos se piensa, salta la liebre.
Donde menos se piensa se levanta la liebre.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Donde mores no enamores.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Donde no está el dueño, está el duelo.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Donde no hay cabeza, todo se vuelve rabo.
Donde no hay celos no hay amor.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Donde no hay harina todo es mohína.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Donde no hay mata, no hay patata.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Donde no hay regla se pone ella.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Donde no manda capitán, no manda marinero.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Donde pan comes migas quedan.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Donde pongo el ojo, pongo la bala.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Donde se pace, que no donde se nace.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Donde te quieren mucho no vayas a menudo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Donde uno piensa, otro sueña.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Donde va el perrito, va el gatito.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Donde yeguas hay, potros nacen.
Don Din nunca parece ruin.
Don López, que mata siete de un golpe.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Dos agujas no se pinchan.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Dos cabezas piensan más que una.
Dos cabezas piensan mejor que una.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Dos es compañía, tres multitud.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Doshijas y una madre, tres diablos para un padre.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Dos negaciones afirman, pero tres no confirman.
Dos no discuten si uno no quiere.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Dos no riñen si uno no quiere.
Dos no riñen, si uno no quiere.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Dos testigos matan a un hombre.
Dos tetas tienen mas fuerza que una yunta de bueyes.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Dulce y vino, borracho fino.
Dura el nombre más que el hombre.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Duro de cocer, duro de comer.
 

  • Dar al traste con algo (irse algo al traste)

  • Destruirse o estropearse una cosa. La enfermedad de Julia ha dado al traste con todos nuestro planes de vacaciones. Irse al traste es un antiguo término marinero que significaba «nau­fragar una embarcación», especialmente tras haberse estre­llado contra un acantilado. 

  • Dar calabazas

  • Tiene esta expresión dos significados. En el lenguaje estudiantil vale por suspender. En el examen de Física me han dado calabazas. Significa también abandonar, rechazar, dejar al novio o a la novia. Raquel le ha dado calabazas a Joa­quín... Era de suponer. La calabaza es símbolo de lo vano, de lo que no vale nada, por estar muchas de ellas -como las de los peregrinos de Santiago, que sirven como depósito de líquidos o como flotadores-vacías por dentro y porque, por lo general, son fruto de poca estima entre la gente. 

  • Dar coces contra el aguijón

  • ¿Se imaginan a un caballo coceando el aguijón, o sea, la vara terminada en una punta metálica con la que en el campo se pica a los toros? ¿Quién saldría perdiendo, la vara o el caballo? Evidentemente, el equino. Sería algo así como lanzar un melón contra un cuchillo... Por eso la expresión se usa para referirnos a alguien que intenta insistentemente luchar contra una fuerza superior. Nada... Que no consi­go entender las Matemáticas. Intentar estudiarlas es como dar coces contra el aguijón. La expresión tiene unos orígenes remotísimos. Aparece ya en el Nuevo Testamento, cuando se narra la conversión de San Pablo. (Hechos de los Apósto­les. IX. 3-5): «-Saulo, Saulo, Por qué me persigues. (...)-¿Quién eres tú, Señor? (...)-Soy Jesucristo, a quien tú persigues. Difícil es para ti dar coces contra el aguijón (...)» 

  • Dar cornadas al aire

  • Esforzarse inútilmente por conseguir algo. Lo mismo que hace el toro cuando intenta atrapar a quienes lo acosan o cuando se duele tras haberle sido colocadas las banderillas. Llevo ya dos años intentando escribir una novela y me parece que lo voy a dejar, porque es como dar cornadas al aire. 

  • Dar cuartos al pregonero

  • Proclamar una noticia que debería permanecer en secreto. Te pedí que no dijeras a nadie que me caso. No entiendo por qué has tenido que dar cuartos al pregonero. Un cuarto era una moneda fraccionaria antigua; de hecho, cuartos aún es sinónimo de dinero en la lengua coloquial. La gente de los pueblos que quería que el pregonero anunciase pública­mente alguna noticia, algo que vendían, que necesitaban o que se les había perdido tenía que darle una propina, tinos cuartos. 

  • Dar cuerda (carrete) a alguien

  • Animar a una persona, seguirle la corriente, para que siga hablando, como si se tratase de un objeto mecánico al que hay que dar cuerda para que funcione o, en el caso de dar carrete, de un pez al que hay que dejar libertad de movi­mientos soltando un poco de sedal para que se canse. Cuan­do te encuentres con Paco no le des cuerda, porque es un pesa­do y te hace perder dos horas contándote su vida. (Ver Tener carrete.) 

  • Dar de lado
    Apartarse del trato con alguien. Rehuir a una persona. Antes, cuando era rico, tenía un montón de amigos. Ahora, que soy pobre, todos me han dado de lacio.

  • Dar de sí
    Estirarse una cosa, especialmente una prenda y, en sentido figurado, esforzarse una persona al máximo, consumir una gran parte de sus energías. Como te pongas los zapatos sin desatar antes los cordones los vas a dar de sí. / Llevo toda la semana trabajando once horas diarias. Yo ya no puedo dar más de sí. Sí es una forma del pronombre reflexivo se que tiene uso sólo en expresiones como la que nos ocupa y en otras construcciones con preposición como a sí mismo, por sí mismo, para sí, en sí...

  • Dar duro con hueso (contra tieso)
    Tratar de imponer con firmeza la propia opinión a alguien que tiene una opinión diversa y que la mantiene también con gran fuerza. Tropezarse con alguien que tiene un carácter tan fuerte e inquebrantable como el propio. Es prácticamente imposible que el presidente del gobierno y el jefe de la oposición jamás se pongan de acuerdo. Dan cloro con hueso, aunque, por el bien del país, sería conveniente que uno de los dos cediera. La imagen es clara: un objeto duro tratando de quebrar otro de la misma dureza. ¿Cuál se romperá antes?

  • Dar el do de pecho
    Realizar un esfuerzo extraordinario para conseguir algo. El equipo, aunque estaba sin tres jugadores titulares, ha dado el do de pecho y hemos conseguido ganar un partido muy difícil. La expresión procede del inundo de la música y se explica porque entre los cantantes líricos el do de pecho es la nota musical más aguda y de realización más difícil que alcanza un cantante.

  • Dar el motete
    Aburrir. Molestar a alguien con discursos repetitivos o interminables. El motete era un tipo de composición musical que se repetía insistentemente durante las celebraciones religiosas.

  • Dar el pego
    Engañar. Hacer creer lo que no es. Este abrigo es de piel sin¬tética, pero ¿a que da el pego? La expresión se origina en una trampa que antiguamente se hacía en algunos juegos de cartas y que consistía en untar algunas de ellas levemente con una sustancia pegajosa para que quedasen unidas entre sí o para que lo sintiera quien las repartía.

  • Dar el tostón
    Aburrir. Molestar. Tostón era, y es en algunos lugares (le España, un trozo de pan frito o tostado (de ahí el nombre) con el que se acompañaban algunas comidas. El tal trozo, complicado de comer por lo grande y seco, suele resultar cíe difícil y pesada digestión. De ahí que, trasladando lo dicho al campo de las relaciones humanas, dé el tostón quien sea pesado, repetitivo y, metafóricamente hablando, difícil de digerir, o como se dice en español coloquial, de tragar. Como adjetivo, es un tostón la persona o cosa con las características antes reseñadas.

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  • La explicación de algunos de estos dichos pertenecen al Dicc. de Dichos y Frases hechas de Alberto B. Jiménez

  • Si te animas a enviarme la explicación de los demás dichos házmelo por este correo:  esf@espanolsinfronteras.com

 

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