Fichas de Profesiones

 

 

 

 

 

 

 

Pensar es el trabajo más díficil que existe. Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas
personas que lo practiquen.
Henry Ford

 

La flautista

 

El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
Benjamin Franklin

 

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Fichas de profesiones

01 PROFESIÓN... FUNCIÓN... OCUPACIÓN...

Una ocupación es lo que una persona hace en un momento determinado, la forma que tiene de ocupar el tiempo laboral. Es frecuente que las personas cambien de ocupación. En cambio, no es tan frecuente que cambien de profesión. La profesión se caracteriza por los conocimientos técnicos adquiridos a través de formación y a veces acreditada por una certificación. La profesión remite a unos conocimientos teóricos. La finalidad de cualquier profesión es conseguir una ocupación, un lugar de trabajo, que permita ejercitarla. Pero puede pasar, perfectamente, que un profesional esté en el paro, es decir que no tenga ocupación.

Por lo tanto, las nuevas ocupaciones están siendo resueltas por profesionales de distinto signo, de distinta formación, de distinta categoría. Profesionales que compiten entre si por un puesto de trabajo, cada uno con sus puntos fuertes y deficiencias, para cubrir una nueva área de actividad que irá tomando forma progresivamente.

Las nuevas profesiones aparecerán cuando se consoliden estas nuevas actividades ocupacionales de manera que, de una forma estable, permitan configurar un perfil profesional formado específicamente para esas tareas laborales.

Por eso, antes de seguir, vale la pena tomar nota de la distinción sociológica y terminológica de las profesiones según si son tradicionales, emergentes o nuevas, siguiendo al italiano Nicola Cacace, uno de los expertos más reconocidos en el análisis de las profesiones

Las profesiones tradicionales son profesiones presentes en el mercado desde antiguo, cuya demanda de empleo, por distintas causas, está estancada o en retroceso.

En este grupo predominan las profesiones de baja cualificación. Algunos ejemplos son el agricultor tradicional, el tornero o el portero de fincas urbanas.

Las profesiones emergentes son profesiones conocidas que están presentes en el mercado desde hace tiempo pero cuya demanda por parte de los contratantes crece todavía a un ritmo superior a la media. Ello sucede porque las profesiones en cuestión han sabido innovar continuamente sus respectivos contenidos, a fin de responder a los cambios y a las necesidades de la sociedad. En este grupo están presentes todos los niveles formativos.

Algunos ejemplos de profesiones emergentes son enfermería, ingeniero, geriatra, programador de ordenadores o taxista.

Las nuevas profesiones son aquellas profesiones que aún no existen en número significativo en el país y en un periodo concreto, pero cuya demanda crece a unos porcentajes muy elevados. Generalmente se trata de profesiones de cualificación media-alta, con un nivel de titulado superior o medio, pero puede haber excepciones importantes, de más bajo nivel.

En realidad, debido al ritmo vertiginoso de cambios en el mercado de trabajo, se hace muy difícil ordenar las nuevas profesiones de una forma clara y completa.

La clasificación que propongo se basa en el libro "Nuevas profesiones y empleo en el cambio de siglo" de Nicolas Cacace, pero a sido adaptada al caso español y al año 2000.

Se estructura en 9 grandes grupos de nuevas profesiones que, según sus estimaciones para el año 2005 van a generar en Europa 7.300.000, cifra importante, pero que aún solo representaría el 5,2% del total del empleo continental.

02 Las transformaciones sociales y los cambios en el mercado de trabajo

Los cambios sociales que se han producido en Europa y en el conjunto de las sociedades occidentales han sido muy profundos y han afectado intensamente el mercado de trabajo, la economía y los estilos de vida de los ciudadanos.

Desgraciadamente, la mundialización de la economía no ha significado que la evolución del empleo o de la sociedad del bienestar evolucione a un ritmo paralelo en todo el planeta.

Estas conclusiones tienen validez para las sociedades occidentales, particularmente, la europea, donde, a pesar de las lógicas desigualdades entre estados, se ha producido un crecimiento económico alentador y una transformación del mercado de trabajo basada en el aumento de la población activa pero también del número de parados.

Si tratamos de sintetizar las principales transformaciones sociales y en las mentalidades que han afectado al empleo y, en general, a toda la actividad económica europea, podemos señalar:

La modificación de las pirámides demográficas causada por el alargamiento de la esperanza de vida y la caída de la natalidad.
La extensión de los sistemas educativos no sólo por la universalización de la escolarización obligatoria de los 3 a los 16 años sino, también y voluntariamente, en la formación secundaria y superior post-obligatoria.

La importante, aunque aún insuficiente, incorporación de la mujer en el mercado de trabajo una vez alcanzado un nivel de escolarización y de éxito escolar superior al de los varones y una radical transformación de las estructuras familiares.

Los cambios en las pautas de consumo, en la interelación con el entorno y el tiempo y en los estilos de vida que se expresan en cambios en los gastos de las familias y la necesidad de adquirir nuevos servicios, la organización distinta del tiempo de trabajo y del tiempo libre y la modificación del sistema de valores.

La demanda de un crecimiento económico sostenible que combine la actividad empresarial con la calidad de vida y la protección del medio ambiente. La aceptación social que la marginación y la exclusión de algunos colectivos exige la dedicación de esfuerzos económicos y la implicación de las administraciones y de la sociedad civil en su resolución. El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación ha supuesto no sólo un cambio radical en los sistemas de producción y comercialización de las empresas y organizaciones sino, también, una notable modificación de las pautas de consumo.

La amplitud y profundidad de estas transformaciones culturales, sociales y económicas es de tal dimensión que, aunque es demasiado pronto como para certificarlo, los expertos consideran que estamos entrando en una nueva era postindustrial donde el conocimiento y la información serán más relevantes que la fuerza física, la capacidad productiva y, quizás, el propio capital.

La aparición de nuevas necesidades sociales, la globalización de las relaciones económicas, la creación de un mercado único de capitales, mercancías y profesionales en Europa y la entrada de lleno en la sociedad de la información son los cuatro grandes retos que los europeos tenemos encima de la mesa. Cuatro grandes retos con gran repercusión en la cantidad y calidad del empleo que se puede generar o destruir en los próximos años.

En 1994, Jacques Delors, en aquel momento Presidente de la Comisión Europea, detectó estas cuestiones y se planteó, en forma de libro blanco, cuáles eran los retos y principales pistas para que Europa entrara en el siglo XXI bajo una perspectiva de crecimiento, competitividad y empleo y lanzó a la palestra pública conceptos como los de Nuevos Yacimientos de Empleo (NYE) y el de Sociedad de la Información (SI) sobre los cuales nos extenderemos en este artículo por su repercusión en las nuevas ocupaciones y en las nuevas profesiones.

Entre las muchas cuestiones que se plantean en ese libro premonitorio, la Comisión Europea destaca seis prioridades de acción al servicio del empleo para los estados miembro. Son prioridades dignas de ser mencionadas porque determinan las líneas estratégicas básicas de las políticas laborales de los gobiernos de los países de la UE y, por lo tanto, ayudan a entender por donde se están dedicando presupuestos públicos y esfuerzos en reformas políticas.

03 Las prioridades de acción al servicio del empleo son:

Aumento de la flexibilidad externa e interna

Las principales recetas son el aumento de la movilidad geográfica y acercar de forma más intensiva la escuela, el instituto, la universidad y la empresa. Confianza en la descentralización y en la iniciativa privada, local y regional

Esta medida consiste en facilitar la participación a las empresas y las administraciones locales y autonómicas en la capacidad de gestionar la ordenación del tiempo de trabajo y el estímulo de nuevas profesiones y puestos de trabajo.
Reducción del coste relativo del trabajo poco cualificado

Intentar que las cargas fiscales graven fiscalmente menos a las rentas bajas que a las altas, para evitar la economía sumergida y un paro estructural en determinadas regiones.

04 Renovación profunda de las políticas de empleo

Esta renovación consiste en primar las políticas activas de formación, información, colocación y acompañamiento al desempleado, antes que las políticas pasivas de subsidio al parado y, también, en facilitar la ocupación en los nuevos yacimientos de empleo.

05 Detección y encuentro de las nuevas necesidades

Facilitar la creación de una economía social que, mediante el estímulo de la oferta y la demanda, resuelva las necesidades sociales de los sectores más débiles y generar desde los gobiernos demanda ante los nuevos retos de la economía sostenible. Es decir, fomentar los NYE.
Apuesta por la educación y la formación a lo largo de toda la vida

Hacer pedagogía de la necesidad de la formación permanente y tener una actitud favorable hacia el aprendizaje, arbitrar entre el aumento de la población universitaria y la calidad de la educación superior, entre la formación profesional y la universitaria, entre la educación tradicional y presencial y la formación on-line y abierta.
Estas prioridades que destaca la Comisión Europea tienen que ser enmarcadas en un contexto laboral concreto donde coexiste el paro y la rápida generación de nuevos puestos de trabajo en determinados sectores, la falta de profesionales cualificados de determinadas especialidades y la inmigración por falta de mano de obra disponible, las jubilaciones anticipadas y el alargamiento del período exclusivamente formativo de los jóvenes europeos.

Estas paradojas denotan el radical y acelerado cambio en el mercado de trabajo en Europa y en el conjunto de las sociedades occidentales. Una transformación que vamos a desgranar a continuación para señalar cuales son las actividades económicas más dinámicas y cuales las que se están quedando obsoletas y, por lo tanto, cuales son las ocupaciones y profesiones que ganan protagonismo y cuáles pierden fuelle o, simplemente, desaparecerán. Esta obsolescencia de determinadas profesiones no es un proceso nuevo. Baste recordar la práctica muerte de los oficios artesanales como consecuencia de la revolución industrial.

Desde los años 70 el mercado de trabajo europeo ha sufrido importantes cambios de tendencia que han llevado a generar una importante masa de paro que, de no corregirse, puede convertirse en paro estructural.

A pesar de los muchos puntos en común que tienen los diversos países de la UE, nos centraremos en el caso español. En España, en 25 años, la población potencialmente activa -aquella que está dispuesta a trabajar y que tiene entre 16 y 64 años- ha pasado de 21,1 millones en 1970 a 26,4 millones, Ha crecido 5,3 millones. En cambio, la población ocupada -aquella población activa que tiene un puesto de trabajo- se mantiene en 13 millones desde 1970.

La población activa ha crecido mientras que la población ocupada se ha estancado. La diferencia es el paro. Eso se explica porque a partir de 1974 en España se inició una pérdida de empleo absoluto hasta 1985, en un volumen de 1,5 millones de ciudadanos. La recuperación económica de mediados de los años ochenta impulsó el crecimiento del empleo hasta superar ligeramente, en el año 1991, los valores de los principios de los setenta. Desde entonces la nueva fase de crisis volvió a hacer caer el empleo. La recuperación de los últimos noventa hace que la masa global de empleo sea, aproximadamente la misma que a principios de los años setenta en la época de máxima ocupación. Insistimos, el crecimiento de la población potencialmente activa ha sido muy superior a la creación de empleo.

De todo ello, los analistas del mercado laboral hemos aprendido que ya no basta con crecimiento económico para generar lugares de trabajo. Por ejemplo, entre 1980 i 1996, la economía española creció un 40% i el número de ocupados sólo en 1,1 millones. La divergencia entre el incremento del producto interior bruto y el empleo se explica por el aumento constante de la productividad por empleado.

A pesar de lo esmirriado del crecimiento de la población ocupada en España, cabe señalar que no todas las ramas de actividad han evolucionado de la misma manera. Concretamente, 18 ramas han sufrido pérdidas netas de empleo hasta sumar más de un millón de puestos de trabajo, de los cuales casi seiscientos mil corresponden al sector primario, es decir, agricultura, ganadería y silvicultura. En el sentido contrario, 24 ramas de actividad han generado un millón setecientos mil ocupados, de los cuales, casi un 75% corresponde a seis ramas de actividad: servicios a empresas, sanidad y servicios sociales, educación, administración, hostelería y construcción. Estas variaciones del empleo han acentuado el perfil terciario de la ocupación en España, representando los servicios ya más del 61% de los ocupados, 8,5 puntos más que 15 años antes. El sector primario ha pasado de representar el 14,4% en 1988 al 8,6% en 1996.

06 Los nuevos yacimientos de empleo

Los nuevos yacimientos de empleo (NYE), también denominados filones de ocupación, son el término utilizado por el Libro Blanco de Delors para describir aquellas actividades laborales que satisfacen las nuevas necesidades sociales. Estas actividades son muy heterogéneas, pero obligatoriamente deben tener en común cuatro características:

Cubren necesidades sociales insatisfechas.

Se configuran en mercados incompletos.

Tienen un ámbito de producción o prestación localmente definido. Tienen un alto potencial en la generación de puestos de trabajo. En una sociedad marcada por los cambios demográficos, en las condiciones y expectativas de calidad de vida, en el trabajo y en la gestión del tiempo y su la relación con el medio ambiente, los sociólogos y otros expertos de la Comisión Europea han identificado 19 ámbitos de actividad ocupacional que se pueden agrupar en cuatro grandes grupos:

07 Los servicios de la vida cotidiana

En el ámbito de la vida diaria de la familia y el hogar hay actualmente altos niveles de autoaprovisionamiento de actividades como son la atención a personas dependientes (mayores o con alguna disminución), la limpieza y el cuidado del hogar y de la ropa, la compra diaria, las reparaciones del hogar, el traslado de los hijos a la escuela, su vigilancia y atención durante los mediodías o durante la jornada laboral si son muy pequeños. Estas actividades que, "naturalmente" las desarrollaba algún miembro de la familia extensa -normalmente de sexo femenino-, están siendo traspasadas a "proveedores" externos por los cambios en el papel de la mujer en la familia y el trabajo y la modificación de la familia tradicional. Actualmente, hay una alta demanda insatisfecha de puestos de trabajo relacionados con la vida cotidiana de las familias y un destacado nivel de insatisfacción de cómo se resuelven en el presente.

Otros servicios de la vida cotidiana que van a hacer aparecer nuevas ocupaciones son la ayuda a jóvenes con dificultades en la educación o por su riesgo de exclusión social y todos los servicios de mediación y asesoría en la resolución de conflictos familiares, escolares, laborales, con la justicia o la administración.

08 Los servicios de mejora de la calidad de vida

Si analizamos las principales demandas y valoraciones de lo que se ha denominado servicios de mejora de la calidad de vida, la proporción de familias que expresan la existencia de un déficit o insatisfacción acerca de su situación es igualmente importante. Son actividades ocupacionales que difícilmente pueden autoproveerse los particulares y, por lo tanto, deben ser proveídas por empresas y administraciones. Muchas personas expresan la necesidad reformar su vivienda, gestionar eficazmente el ahorro energético y mantenerla y ampliar los sistemas de seguridad del inmueble, perciben déficits en la seguridad ciudadana en espacios públicos y en transporte colectivo, en el transporte intramunicipal y intermunicipal, en la información sobre movilidad, en la mejora de los espacios públicos y la convivencia en los barrios y pueblos.

09 Los servicios de ocio

Por lo que hace referencia a las necesidades vinculadas con el tiempo libre de las personas podemos hablar ya de realidades y no de futuribles. A pesar de ello, la ocupación en este sector tiene una potencialidad clarísima. Más de un 50% de la población realiza estancias turísticas de corta duración, participa en fiestas populares, asiste a conciertos musicales o practica un deporte en una instalación con profesionales. Pero se percibe que este porcentaje puede subir muy fácilmente en la próxima década.

El turismo rural, cultural, de aventura o especializado por temáticas o sectores es ya la primera industria nacional. El patrimonio cultural popular o de elite se va a revalorizar como elemento turístico y de difusión de la cultura, lo que va a desarrollar las tareas de restauración y la creación de nuevos centros artísticos y de nueva oferta cultural-folclórica con sus consecuencias ocupacionales. El deporte, finalmente, requiere, cada vez más sus gestores, sus educadores y sus profesionales.

10 Los servicios medioambientales

En último lugar, la importante crecida de la preocupación social por el estado ambiental del entorno inmediato conlleva la necesidad de optimizar la gestión privada y pública de los residuos, del agua, del aire y de invertir en la minimización y el control de la contaminación atmosférica y acústica. Las empresas, las administraciones y los particulares van a invertir en estas cuestiones.

La población, además reclama la ampliación y mejora de los espacios naturales y del acceso a ellos y su disfrute y conocimiento

Ámbito Actividades

1. Servicios de la vida cotidiana
1.1 Servicios a domicilio
Ayudas burocráticas
Producción y reparto de comidas a domicilio
Reparto de mercancías a domicilio
Acompañamiento de personas de edad al exterior
Servicio de limpieza a domicilio
Atención de personas de edad

1.2 Atención a la infancia
Guarderías
Preescolar
Guarderías Fuera De Horario Escolar
Atención Durante Enfermedades
Actividades extraescolares deportivas
Atención a niños con problemas
Colonias escolares
Colonias deportivas
Guarderías de empresa o de colectivo de empresas

1.3 Nuevas tecnologías de la información y de la comunicación
A individuos:
Aplicaciones telemáticas
Telemedicina
Multimedia ocio
Multimedia educativa
Comercio telemático
Reserva teleservicio
Acceso a la información (Internet)
Vigilancia domicilio
Información telemática local
Teletrabajo
A empresas:
Formación permanente
Acceso a información empresarial especializada
Técnicas de producción
Adaptación a las fluctuaciones del mercado
Ampliación de mercados
Servicios administrativos
Edición asistida por ordenador
Software especializado
Teleservicios
Vigilancia a empresas
Al sector público local:
Teleadministración
Apoyo al teletrabajo
Apoyo a los teleservicios
Cohesión socioterritorial: acceso a información común
Racionalización de los transportes públicos
Ayuda a la circulación

1.4 Ayuda a los jóvenes con dificultades
Ayuda extraescolar a escolares con dificultades (frente al fracaso escolar)
Reinserción de la delincuencia
Reinserción de la drogadicción
Ayuda a minusvalía

02 Ámbito Actividades

2. Servicios de mejora de la calidad de vida
2.1 mejora de alojamientos
Rehabilitación y reparaciones de interiores de inmuebles
Rehabilitación del exterior de inmuebles
Mantenimiento y vigilancia de inmuebles

2.2 Seguridad
Vigilancia de lugares públicos
Vigilancia en transportes colectivos
Instalaciones de seguridad en domicilios
Instalaciones de seguridad en empresas
Instalaciones de seguridad en lugares públicos
Televigilancia

2.3 Transportes colectivos locales
Mejora del confort técnico de los transportes públicos
Mejora del acceso de los minusválidos a los transportes públicos
Creación de nuevas formas de organización del transporte colectivo urbano (empresas multiservicios, suministros, mantenimiento de vehículos, asociaciones locales entre bus y taxi)
Acompañamiento a personas con dificultades
Seguridad
Información (acogida, consejo, turismo...)
Vigilancia de vehículos
Microtransportes especializados temática o zonalmente

2.4 Revalorización de espacios urbanos
Redefinición polifuncional de los espacios fuertemente funcionales hacia la convivencialidad
Remodelación y rehabilitación
Actuaciones con elevados componentes de empleos especializados que permiten mantener oficios y la recalificación
Mantenimiento de los espacios públicos

2.5 Comercio de proximidad
En zona rural: adaptación a los cambios en la composición de la población (permanente o flotante)
En las zonas urbanas periféricas: introducción del comercio de proximidad como forma de revalorización y de adaptación a las nuevas formas de vida (trabajo de las mujeres, envejecimiento de la población)

2.6 Gestión de la energía
Ahorro energético en los edificios y viviendas
Asesoramiento al ahorro energético de las familias
Utilización de nuevas fuentes de energía

3.0 Ámbito Actividades

3. Servicios de ocio
3.1 Turismo
Turismo rural
Turismo cultural
Turismo de aventura
Turismo especializado (rutas, circuitos)
Organización de actividades y acontecimientos
Turismo de tercer edad

3.2 Audiovisual
Producción de películas
Distribución de películas
Producción de emisiones de TV
Difusión de producciones de TV
Televisión interactiva (acceso a distancia a museos, bibliotecas...)
Producción de vídeo-multimedia comerciales (p.e.presentación de empresas, instituciones, productos)

3.3 Valorización del patrimonio cultural
Restauración (demanda de artesanos cualificados)
Creación de centros culturales (artistas, conservadores...)
Difusión de la cultura (acogida, guías, científicos, técnicos, editores...)
Oferta cotidiana y mantenimiento (vigilantes, gestores de flujos turísticos...)

3.4 Desarrollo cultural local
Potenciación de la cultura popular (potencial endógeno)
(vinculación entre revalorización, mantenimiento, transmisión, difusión conservación) (papel local y vinculación con turismo cultural y expansión multimedia de los proyectos culturales)

3.5 Deporte
Gestión de clubes deportivos
Inserción por el deporte
Educación deportiva y deporte para la salud
Deporte profesional y de espectáculo

4.0 Ámbito Actividades

4. Servicios medioambientales
4.1 Gestión de residuos
Recogida y tratamiento selectivo de residuos
Recuperación y comercialización de los materiales selectivos

4.2 Gestión del agua
Protección de las fuentes
Limpieza y mantenimiento de los cursos fluviales
Saneamiento de las cuencas
Protección contra las aguas contaminadas
Gestión de infraestructuras
Educación pública en el uso del agua: ciudadanos y empresas
El agua como elemento de ocio

4.3 protección y mantenimiento de zonas naturales
Controlar la degradación
Programas de parques naturales, reservas, programas de reforestación o de reconstitución de terrenos
Protección de espacio "salvaje"
Protección de espacios de acogida

4.4 Reglamentación y control de la polución y las instalaciones correspondientes
Aportación de bienes y servicios ligados a tecnologías menos contaminantes
Exportación de tecnología de proceso
Tecnología de economización de energía
Sensibilización respecto al control de la polución y el ahorro energético: entre los ciudadanos y las empresas.

La verdad es que precisamente por su novedad y por aparecer como respuesta a necesidades sociales que, a menudo, no tienen capacidad de ser cubiertas por el libre mercado por el elevado coste relativo comparado, mayoritariamente, los Nuevos Yacimientos de Empleo (NYE), no van a convertirse automáticamente en puestos de trabajo estables y con óptimas condiciones de trabajo, es decir, con altos salarios, posibilidades de formación permanente y jornadas laborales buenas.

Los NYE están ocupando, actualmente a un 60% de población femenina, por un 40% masculina, datos que contrastan con el mercado de trabajo. Pero hay grandes diferencias. La feminización es total en el trabajo doméstico, la educación infantil y los servicios sociales. En cambio en los ámbitos de la seguridad, por ejemplo, el peso de los hombres es del 90%. Sería deseable que las nuevas ocupaciones no perpetúen las desigualdades y segmentaciones por razón de sexo.

Por otro lado, no todas las nuevas ocupaciones van a ser cubiertas por profesionales con un nivel de estudios alto, universitario o no. Como se demuestra en la tabla siguiente, hay una importante segmentación de las nuevas ocupaciones por nivel de estudios y, como ya hemos dicho, por género.

NIVEL DE ESTUDIOS BAJO NIVEL DE ESTUDIOS ALTO
MUJERES Volumen ocupación:
Limpieza
Trabajadoras domésticas
Higiene Personal
Volumen de ocupación:

Servicios Sociales
Turismo y ocio
Publicidad y relaciones públicas

HOMBRES Volumen de ocupación
Seguridad
Comercio de proximidad
Agricultura Ecológica
Medio Ambiente
Volumen Ocupación

Informática y telecomunicaciones
Profesionales del derecho laboral
Naturaleza y cuidado de animales domésticos
Hogar/decoradores
Artistas y deportistas

Fuente: QUIT de la UAB

Cabe señalar que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTI) se pueden considerar como un NYE porque cumplen las cuatro características conceptuales para así ser etiquetadas. No obstante, la eclosión de las NTI tiene tal relevancia que, del nuevo sistema productivo que se deriva de ella lo hemos denominado Nueva Economía y de la sociedad que la desarrolla, Sociedad de la Información y del Conocimiento.

Las ocupaciones de la nueva economía

La sociedad de la información no es una posibilidad. La sociedad de la información ya es una realidad que transforma el modo en que vivimos, nos divertimos, hacemos negocios, nos organizamos, interactuamos y, también, estudiamos y trabajamos.

La tecnología digital, por lo tanto, no sólo está transformando los sectores económicos de las telecomunicaciones, la informática, la información y los medios audiovisuales. La tecnología digital ha irrumpido en todos los sectores de actividad, en todo tipo de empresas y para cualquier tipo de profesión. Las tecnologías de la información se han convertido en el corazón y en el alma de la Nueva Economía de la que Internet sería su sistema nervioso.

A pesar de eso, es bueno saber que en España el mercado de las nuevas tecnologías y el uso de Internet no están tan desarrollados como en el resto de los países europeos -nórdicos y anglosajones- ni en los Estados Unidos, lo que permite prever que la expansión económica y sus implicaciones laborales aún tienen mucho que demostrar aquí.

El sector de las tecnologías de la Información (TI) abarca los productos relacionados con la búsqueda, organización, almacenaje, y distribución de la información y los procedimientos para manejarlos. Como hemos visto al principio de este artículo, es el sector que genera más puestos de trabajo y ha sido la espoleta que ha hecho estallar la Nueva Economía.

La Nueva Economía ha pasado de tener una importancia marginal a suponer más de una cuarta parte del PIB español y modificar la estructura económica a partir de:

El papel creciente de los sistemas de información como fuente de competitividad entre empresas y con las nuevas TI como multiplicadoras de la productividad.

El marco competitivo de las empresas se ha transformado totalmente gracias a las posibilidades abiertas por las nuevas TI, facilitando y promoviendo la convergencia de sectores o el nacimiento de nuevos modelos de negocio alrededor del comercio electrónico en Internet.

El nacimiento de una nueva forma de empresa, denominada e-corporación, capaz de operar en un mercado mundial sin necesidad a partir del desarrollo de internet.

Las TI han dejado de ser un recurso escaso. Están disponibles y son rápidamente aplicables a una mejora sustancial de la eficiencia de las empresas y organizaciones de todo tipo. Aunque en el caso de las pequeñas y medianas empresas (PYME) esta lógica no ha llegado a todas partes y debería intensificarse profundamente, las PYME están aumentando sus esfuerzos por incluir actividades de innovación tecnológica en su estratégica competitiva y en su quehacer diario. Lo mismo sirve para las administraciones públicas, los centros de formación y el tercer sector.

La Asociación Española de Tecnologías de la Información (SEDISI) afirmaba en 1999 que podían generarse unos 20.000 empleos en el sector de las TI, con una alta cualificación y valor añadido para el conjunto de la economía. También estimaba que podían generarse unos 60.000 puestos de trabajo indirectos en el conjunto de la economía. Según estimaciones del Gobierno, en el año 2005 el sector de las telecomunicaciones facturará en España 10 billones de pesetas (5% del PIB del Estado), el doble respecto a 10 años antes.

Las actividades ocupacionales que se derivan de las nuevas TI y de la comunicación son, en primer lugar, las relacionadas con la fabricación, prestación, distribución y mantenimiento de equipos y servicios informáticos y de telecomunicaciones.

Todo lo que es facilitar el acceso de las empresas y particulares a la información a través de internet o los nuevos sistemas de información (WAP, UMTS, etc.) y las nuevas formas de distribución de esta información (TV cable, satélite, digital etc.) también están generando muchos puestos de trabajo en el sector de las nuevas TI.

Ninguna de estas anteriores actividades tendría sentido si a través de la red no se presentasen contenidos adecuados y de interés para los usuarios de la información. Por lo tanto, las TI también están facilitando la explosión de las actividades creativas, de producción multimedia, de nuevos servicios a las personas, empresas e instituciones y de comercio electrónico en todos los ámbitos de la comunicación, el entretenimiento y la cultura.

Entre estas actividades destaca la potencialidad de la educación y formación a distancia, la búsqueda de empleo y selección de personal y todos los servicios de asesoramiento médico, jurídico, fiscal, etc.

Además de todas las nuevas ocupaciones no podemos olvidar las modificaciones en las pautas de trabajo y en los procesos productivos que Internet y las TI están generando.

Las TI están modificando las ocupaciones relacionadas con la publicidad, el marketing, la comunicación y las relaciones públicas. El mundo del diseño se está expandiendo radicalmente gracias a las TI. Los medios de comunicación ya no son lo que eran después de la eclosión de internet.

Cualquier empresa de servicios tiene que tener previsto desarrollar un servicio de atención al cliente. Cualquier empresa debe entender que la gestión de la información de clientes, de proveedores, de recursos, etc. está en la base de su éxito a medio plazo.

Internet y todas las actividades ocupacionales que se derivan de su expansión en las empresas punto com y en las tradicionales no dejan, por lo tanto, de ser un Nuevo Yacimiento de Empleo (NYE) pero su impacto es tan grande sobre el resto del mercado de trabajo y de la economía que hemos preferido tratarlos en un punto y aparte.

El teletrabajo

Uno de los factores que más ha contribuido a la radical transformación en las ocupaciones de la nueva economía es el teletrabajo. A su vez, el teletrabajo ha recibido las consecuencias de la revolución tecnológica que es tamos viviendo.

El teletrabajo, no obstante, no sólo sirve para las profesiones tecnológicas. El teletrabajo se puede aplicar a las profesiones tradicionales, a las emergentes y a las nuevas profesiones.

Según la Unión Europea el teletrabajo son "todas aquellas actividades profesionales realizadas lejos de un centro de producción o de un centro de servicios (…) que utilizan las técnicas modernas de telecomunicación i tratamiento de la información y que generan un valor añadido económico". Dicho de otra manera, el teletrabajador es aquella persona que empleada fija o eventual por su empresa mediante un ordenador, teléfono, módem o fax, impresora o cualquier combinación de estos elementos realiza un trabajo y se comunica con sus cotrabajadores desde fuera de la oficina.

De todas maneras no es lo mismo trabajar en casa que teletrabajar. La diferencia está en las telecomunicaciones. Aquel consultor de una empresa de estudios de mercado atareado que se lleva trabajo en casa porque no ha podido finalizarlo en el tiempo previsto en la oficina no es un teletrabajador, aunque después envíe el informe que ha realizado por correo electrónico. Aquel empleado de una editorial que cuando debe leer uno de los artículos para la colección que coordina se queda en casa, tampoco es un teletrabajador. Si que serían un teletrabajador el mismo consultor si tuviera organizado su tiempo laboral de tal manera que unos días a la semana trabajase desde casa y se comunicase vía módem o teléfono con sus compañeros de oficina y jefes no sólo para enviar el resultado de su informe sino para coordinar los nuevos encargos, y relacionarse con los clientes y proveedores. Un teletrabajador puede trabajar desde casa, desde centros de teletrabajo -donde hay personas de distintas empresas que utilizan los recursos tecnológicos para trabajar y para comunicarse con sus empresas respectivas-, o desde el trabajo móvil, es decir, a partir de un ordenador portátil con módem de conexión a internet y una gran movilidad.

El teletrabajo lo puede hacer un profesional independiente o autónomo, un empleado teletrabajador a tiempo completo o a tiempo parcial, ya sea de forma fija o con horarios flexibles. Pero no todas las empresas ni todos los trabajadores pueden teletrabajar. Hay cuatro requerimientos mínimos que se deben cumplir para que el teletrabajo sea un éxito:

Que en una empresa se trabaje por objetivos y evaluando resultados y no por tiempos de trabajo

Que la empresa y el teletrabajador adecuen la organización y los procedimientos de trabajo a las nuevas necesidades

Que se utilice extensamente i intensamente la informática

Que las telecomunicaciones de la empresa y del entorno laboral del teletrabajador sean adecuadas y existan sistemas de acceso externo a la información de la empresa.

Los teletrabajadores actúan en casi todos los campos profesionales, pero hay unos en los que el desarrollo informático y el tipo de actividad ha facilitado el teletrabajo que se haya desarrollado más que en otros. Estos campos, ordenados de más importantes a menos son:

Consultoria y servicios a las empresas
Programación y servicios informáticos
Consultoría y servicios financieros
Marketing
Servicios y atención médica
Artes gráficas, visuales y multimedia
Relaciones públicas y publicidad
Contabilidad y auditoría
Escritores, guionistas y creadores de contenidos
Comerciales y vendedores independientes

El 74% de las profesiones relacionadas con estas ocupaciones están relacionadas con la información y el conocimiento, ya sea en su vertiente del tratamiento de los datos, en su vertiente técnica o en su vertiente de gestión.

Para finalizar este bloque del artículo dedicado al teletrabajo, un método de trabajo que está creciendo continuamente en España, pero que, como casi todo en esta vida, tiene ventajas e inconvenientes que afectan a las los teletrabajadores, a sus empresas y al modelo de sociedad al que aspiramos.

Ventajas  Sociales

El teletrabajo reduce la contaminación, la congestión del tráfico y el consumo energético provocados por el desplazamiento al trabajo situado en las grandes ciudades. Facilita la integración al mundo del trabajo de personas con dificultad de desplazamiento (madres con bebes, discapacitados, presos, etc.). Aumenta la calidad de vida. Ofrece nuevas oportunidades de trabajo. Evita la concentración de población en grandes núcleos urbanos y el empobrecimiento de las zonas más desfavorecidas.

Para las empresas

En general, el teletrabajo reduce los gastos. Ahorra espacio de oficina. Según varios estudios, aumenta la productividad de los trabajadores y mejora la calidad del trabajo realizado. Facilita la fidelización de personal interesante para la empresa y ayuda a captar nuevos profesionales. Amortiza la inversión en informática y sistemas de información, aumenta el uso del ordenador y permite descentralizar las actividades de la empresa. La empresa se hace más flexible ante variaciones repentinas de volumen de trabajo y mejora la comunicación interna.

Para los trabajadores

Reduce los gastos sobretodo en el transporte y en el cuidado de los hijos al reducir el tiempo de estar fuera de casa. En algunos casos, otorga un horario más flexible. Amplia la accesibilidad al mercado de trabajo, ya que reduce la importancia de las distancias respecto al lugar de trabajo. Según varios estudios, aumenta la satisfacción laboral y la autonomía del trabajador, también su responsabilidad. Permite un aumento de los ingresos de los trabajadores cualificados y aumenta la calidad de vida.

Inconvenientes Sociales

El teletrabajo favorece la sociedad aislada, formada por individuos y no por comunidades o colectivos. Rompe con algunos esquemas tradicionales de la distribución del tiempo y el calendario laboral que repercutirá directamente en los estilos de vida y los comportamientos de la sociedad del siglo XXI.

Para las empresas

Se pierde la comunicación informal. Hay menos control sobre el teletrabajador y más dificultad para conseguir crear una atmósfera de equipo y una cultura de empresa. Se pierde, también la parte de aprendizaje informal tan importante en las empresas que tienen poco organizados los sistemas de formación y reciclaje de los trabajadores. Disminuye la seguridad de la información y aumentan los riesgos o los costes de protegerla.

Para los trabajadores

La propensión al trabajo a destajo y por lo tanto a la explotación de trabajador es superior. Los puestos de trabajo pueden ser más precarios si el teletrabajo es solo una forma de traspasar determinados costes de infraestructura a los empleados. Hay más propensión al estrés, al trabajar sólo y menor contacto con los centros de dirección de una empresa, lo que dificulta la capacidad de promoción interna.

Las competencias profesionales

La incorporación a la nueva economía y la adaptación o inserción a un mercado de trabajo que se transforma a gran velocidad no se podrá desarrollar por parte de un o una profesional si sólo se plantea el objetivo de adquirir un conjunto de conocimientos y destrezas a través de un sistema de formación reglada de tipo medio o superior y de su formación continua.

Por mucho que valoremos la importancia de la formación dirigida a la adquisición de conocimientos técnico-científicos y culturales, hay una serie de competencias clave que se asocia más a unas conductas y unas actitudes de las personas. Estas competencias son transversales porqué afectan a muchos sectores de actividad, a muchos lugares de trabajo y, lo que es más relevante, están muy en sincronía con las nuevas necesidades y las nuevas situaciones laborales.

Estas actitudes que conforman las competencias clave de los profesionales del presente y el futuro no son un mero complemento útil a las competencias técnicas para las cuales uno a sido contratado o valorado en su puesto de trabajo. Estas competencias deben incorporarse en el curriculum de la formación profesional como elementos identificadores de una actitud profesional adecuada a los tiempos modernos.

La primera de las capacidades clave es la capacidad de resolución de problemas, es decir, la disposición y habilidad para enfrentarse y dar respuesta a una situación determinada mediante la organización y/o aplicación de una estrategia o secuencia operativa -identificación del problema, diagnóstico, formulación de soluciones y evaluación- definida o no para encontrar la solución.

La segunda es la capacidad de organización del trabajo o, dicho de otro modo, la disposición y habilidad para crear las condiciones adecuadas de utilización de los recursos humanos o materiales existentes pera desarrollar las tareas con el máximo de eficacia y eficiencia.

La capacidad de responsabilidad en el trabajo es la disposición para implicarse en el trabajo, considerándola la expresión de la competencia profesional y personal y cuidando de que el funcionamiento de los recursos humanos y materiales sea el adecuado.

La capacidad de trabajar en equipo es la disposición y habilidad para colaborar de manera coordinada en la tarea realizada conjuntamente por un equipo de personas para conquistar un objetivo propuesto.

La quinta capacidad es la de autonomía es decir, la capacidad de realizar una tarea de forma independiente, ejecutándola de principio hasta el final, sin necesidad de recibir ninguna ayuda o apoyo. Esta capacidad de trabajar de forma autónoma no quiere decir, no obstante, que en ciertas etapas o tareas concretas el profesional no pueda ser asesorado.

La sexta es la capacidad de relación interpersonal. Por este término entendemos la disposición y habilidad para comunicarse con los otros con el trato adecuado, con atención y simpatía.

La última de las capacidades clave que hemos seleccionado es la capacidad de iniciativa o habilidad y disposición para tomar decisiones sobre propuestas o acciones. Si estas propuestas van en la línea de mejorar el proceso productivo, el servicio a los clientes o el producto, podríamos estar ya hablando de la capacidad de innovación.

Por lo tanto, es imprescindible que el sistema educativo, desde la educación infantil hasta la educación universitaria incorpore en sus métodos y en su tiempo formativo el interés por fomentar estas habilidades y disposiciones.

La escuela y la universidad del siglo XXI debería obsesionarse por transmitir todos los conocimientos que la cultura y la ciencia moderna nos ha obsequiado a través del trabajo lento y a menudo poco gratificado de investigadores y científicos. Por mucho que se intente, es imposible que los años de formación de nuestros estudiantes puedan absorber la ingente producción de contenidos dignos de ser estudiados.

Por lo tanto, más vale dar prioridad a la construcción de una buena base cultural no sólo en lenguas, historia y geografía, si no también en matemáticas, informática e internet y, en relación con lo que hemos estado hablando, facilitar una mentalidad abierta hacia la formación continua, la búsqueda de información, la inquietud por aprender y la adquisición de unas habilidades y disposiciones válidas para el trabajo y la vida en sociedad.

Todo lo otro, si hay interés, ya se irá aprendiendo.

Para finalizar este capítulo, queremos desmitificar la idea de que las nuevas profesiones sólo están al alcance de la mano de los titulados superiores. Estos, a pesar de que son el grupo más numeroso de profesionales si los agrupamos por su nivel de formación no constituyen la mayoría absoluta en las nuevas profesiones. Pero la clasificación de los profesionales por su nivel de formación reglada puede quedar obsoleta en pocos años, dado que los cambios tecnológicos y en los sistemas de producción y de comunicación se producen a un ritmo tan vertiginoso que será más relevante la evolución en la formación continua que sepa mantener una persona que no el título conseguido antes de entrar en el mercado laboral.

Debemos, por lo tanto, revisar el papel de la educación, en especial la obligatoria y reglada, como consecuencia de las nuevas TI y del advenimiento de la sociedad del conocimiento. Los programas que conforman el curriculum de un estudiante no pueden seguir enseñando las mismas cosas de la misma manera, a base de acumular conocimiento y no ofrecer metodologías para disponer de los mejores recursos en los contenidos necesarios para cada momento de su vida y de su carrera profesional.

Es evidente que una buena base conocimientos de cultura general es indispensable. Esta claro que para ejercer una profesión se deben tener unos conocimientos técnicos especializados. También parece comprobado que un nivel aceptable de idiomas -especialmente el inglés- o de conocimientos informáticos o de internet debe tener cualquier profesional.

Pero, como afirma el ingeniero catalán Joan Majó, experto de la Unión Europea en Sociedad de la Información y exministro de Industria, el exceso de información es la causa principal de la falta de conocimiento actual en muchos ciudadanos y profesionales. La habilidad para encontrar y procesar sólo la información necesaria para desarrollar una profesión es ya, actualmente, tan relevante como los estudios realizados en un centro educativo. Por esta razón, Majó considera que en la escuela o en la universidad "se debe enseñar a la gente a desaprender, porque desaprender significa aceptar que lo que no sabes no vale, … una actitud nueva que tiene que crearse, una actitud de renovación, de flexibilidad, de relativismo respecto de determinados conocimientos".

Ya no es tan necesario saber muchas cosas como entender que lo importante es saber aprenderlas en el momento en que las necesitemos. El proceso de formación de una persona, de desarrollo de su profesión, deberá permanecer a lo largo de toda su vida activa y la adquisición de una parte fundamental de esta información será en lenguaje audiovisual y no escrito.

 

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Este sitio se actualizó por última vez el 16/06/08