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EL DÍA
DEL PADRE - FIESTA DEL MES DE MARZO
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ORÍGENES DEL DÍA DEL PADRE
Tal vez muchas personas pueden pensar que la celebración del día del
padre surgió sólo para comercializar alguna fecha o bien para vender
algunos productos, pero no, ya que la idea surgió con otra
intención.
La idea de dicha celebración surgió gracias a la señora Sonora Smart
Dodd, oriunda de Washington, Estados Unidos, quien quería de alguna
manera reconocer a su padre que se hizo cargo de todos sus hijos al
morir su esposa.
Fue en el año de 1909 cuando la señora Dodd hizo esta propuesta sin
obtener buenas noticias y fue hasta el 19 de junio de 1910 en
Spokane, Washington fue cuando se celebró por primera vez el día del
padre.
Ya adulta, Sonora vio en su padre un hombre valeroso, cariñoso y
desinteresado, que había realizado todo tipo de sacrificios para
sacar adelante a su familia. Debido a que su padre había nacido en
junio, Sonora escogió el 19 de junio de 1910 como fecha para
celebrar el Día del Padre en honor al suyo.
En 1924 el presidente Calvin Coolidge apoyó la idea y convirtió el
Día del Padre en una celebración nacional.
Finalmente en 1966, el Presidente Lyndon Johnson firmó una
proclamación presidencial que declaraba el tercer domingo de junio
como Día del Padre en Estados Unidos. La mayoría de países del
continente americano se sumaron también a dicho festejo.
En América Latina se celebra el Día del Padre cada tercer domingo
del mes de junio, dónde se festeja a los tíos, abuelos y padres en
general.
En España y en casi la mayoría de todos los países, el día del padre
es el 19 de marzo con motivo de la festividad de San José, el padre
de Jesús
SABRÁS LO
QUE ES SER PADRE...
Solamente sabrás lo que es ser padre, cuando sientas muy hondo el
latido de ese pedazo de tu corazón sobre tu pecho, henchido de
legítimo orgullo.
Sabrás lo que es ser padre cuando comprendas que el fruto de tu
sueño es ahora una realidad palpitante, ternura en piel viva y
mirada inocente ante tu regocijo.
Conocerás la dicha de ser padre cuando entiendas que tu sueño ya
jamás será completo, cuando sepas del llanto de la madrugada, de tus
largas ojeras y la satisfacción de ver a tu renuevo tranquilamente
dormido, aunque tú no lo puedas hacer.
Únicamente sabrás lo
que es hacerse padre cuando radiante pasees a tu hijo en su dorado
cochecito, le hables aunque sepas que no te entiende aún y lo veas
descubriendo asombrado cada pequeña cosa que constituirá su primera
lección de filosofía.
Sabrás lo que significa ser padre cuando en la noche corras por esa
medicina que necesita para aliviar su fiebre, al llevar la cuenta de
sus vacunas y cuando de puntillas te acerques a su cuna a escuchar
su respiración, acompasada y feliz.
Cuando por primera vez
te diga papá, ría cuando lo lances al aire y no sienta el peligro
porque tú le das seguridad con tu sonrisa, cuando le impulses a dar
sus primeros pasos, inequívoca señal de que empieza el camino hacia
su destino y corras detrás de su bicicleta donde afanosamente
pedalea los primeros caminos y distancias del peregrinar futuro de
su vida.
Sabrás la maravilla que
posees cuando lo lleves por vez primera a la escuela y veas sus ojos
llorosos porque no quiere separarse de ti y sientas el alma
adolorida al alejarte dejándolo en medio de otros egoísmos que, sin
embargo, le enseñarán a ser compartido.
Cuando te muestre sus
primeros garrapateados dibujos, incipiente Picasso que preludia en
ellos el afán por la belleza que se esconde en su corazón. Y sobre
todo cuando se abrace a ti, tomando tu mano simbolizando con ello la
confianza de tu fortaleza, que le dará seguridad en su andar.
Sabrás lo que es ser
padre cuando reclame tu tiempo y tu tengas que buscarlo y
encontrarlo en donde puedas, cuando lo lleves al circo y a la playa
y al paseo cansado pero gratificante, cuando juntos sueñen en las
vacaciones en que ambos se pertenecerán por completo, cuando le
enseñes a jugar y a llenar rompecabezas y juntos caminen por el
parque cualquier tarde esplendorosa de abril.
Comprenderás la
maravilla que Dios te concedió, cuando te rete con sus primeras
preguntas y de momento no sepas cómo contestarlas, cuando le ayudes
a escribir la carta a Papá Noel y esperes la vigilia de la Navidad
con el ansia compartida de una nueva niñez tuya y descubra en tu
abrazo, en tu caricia y en tu beso incondicional, cuánto le amas.
Sabrás lo que es ser
padre cuando lo lleves a que toque a Dios por primera vez, le
enseñes a rezar por todos y sienta que tu cariño es algo en lo que
puede confiadamente descansar. Y cuando ves que va creciendo y tú lo
acompañas, va avanzando y tú estás a su lado, y se va haciendo
adolescente y en ese proceso tú no lo dejas, por duro que sea el ver
que poco a poco se desprende de ti, para ir en busca de sí mismo.
Sabrás lo que es ser
padre cuando oigas el reclamo inesperado y su deseo de
independencia. El día que deje de acompañarte, porque sus amigos lo
esperan y sientas que tu corazón se estremece, porque el día llegó
antes de lo que pensabas y sientas profundamente que así debe ser,
porque es el precio que pagarás por el aprendizaje de su vuelo
definitivo.
Y finalmente sabrás lo
que es ser padre cuando un día tu hijo tenga que partir para
estudiar en otro lugar, o a un trabajo distante y la nostalgia
consuma las horas que antes feliz disfrutaste en su compañía y
quizás sea el teléfono o el internet la lejana liga que te una a él.
Y sobre todo cuando
alguien venga y lo lleve de tu lado para perseguir otro arco iris,
el de su propia vida, compartida con alguien a quien amará y tú
deberás aceptarlo, porque esa es la ley de la vida y tu hijo te fue
solamente prestado por un tiempo.
Entonces sabrás lo que
es saberte padre. Que no estudiaste para ello, pero lo viviste y lo
seguirás viviendo. Y el regocijo que eso te proporcionará deberá
entonces ser mayor que el dolor que supone el sentir que algo muy
tierno se despide de tu alma. Pero es sólo entonces que podrás saber
con plenitud, la maravillosa experiencia, regalo de Dios vivo, que
es saberse padre. Rubén Núñez de Cáceres V.
SER PADRE HOY - El
cerebro de un padre
Todos saben o imaginan -si aún no lo vivieron- que el nacimiento de
un hijo cambia a las personas . Pero, ¿qué sucede realmente en el
cerebro del hombre cuando se convierte en padre?
Por el momento, un
grupo de investigadores de la Universidad de Princeton , EE.UU,
empezó a esbozar una respuesta a partir de un estudio con minúsculos
monos llamados titís (Callithrix jacchus) que sugiere que ser padre
podría alterar la materia gris. De hecho, encontraron que la
estructura del cerebro es distinta en los titís que son papás en
comparación con los que no lo son; al mismo tiempo que descubrieron
que los cerebros de los primeros eran más receptivos a una hormona
relacionada con la memoria y el aprendizaje. Esta es la primera vez
que se trata de establecer una relación entre la crianza paterna y
los cambios físicos y químicos en el cerebro de un primate. Los
resultados fueron publicados en la edición de septiembre de la
revista Nature Neuroscience .
Los titís son una
especie de monos tropicales que viven en América Central y en
Sudamérica (Colombia, Brasil, Perú y Paraguay). Son relativamente
pequeños, tímidos y fáciles de domesticar. La mayoría de los titís
están considerados como especies amenazadas, debido sobre todo a la
destrucción de su hábitat. Viven en grupos que defienden su
territorio, asustando intrusos con chillidos y persecuciones
amenazadoras. Son muy importantes en la cooperación grupal, se les
suele ver por parejas sentados o durmiendo. La hembra suele dar a
luz una camada que oscila entre una y tres crías después de unos 5
meses de gestación. Normalmente los grupos familiares son integrados
por una pareja y sus hijos, que a su vez se integran a grupos
territoriales. La madre, es la que cría; sin embargo los padres
cuidan con intensidad a sus crías pequeñas, cargándolas,
protegiéndolas y alimentándolas.
"A diferencia de muchos otros mamíferos machos, los titís que son
papás participan mucho en el cuidado de sus hijos", destacó Yevgenia
Kozorovitskiy, estudiante de postgrado de neurociencia en Princeton
y una de las autoras del trabajo junto a Maria Hughes, Kim Lee y
Elizabeth Gould. I nvestigaciones anteriores sugieren que los padres
titís cargan a sus crías el 70 por ciento del tiempo durante su
primer mes de vida. "Además, la complejidad de sus cerebros los hace
un buen modelo para examinar los procesos que podrían ocurrir en los
humanos", apuntó Kozorovitskiy.
Según el estudio, titulado "Fatherhood affects dendritic spines and
vasopressin V1a receptors in the primate prefrontal cortex", que
comparó los cerebros de los papás primerizos y los titís que eran
padres con experiencia con los cerebros de machos titís adultos que
no eran padres, se observó que los que habían vivido la paternidad
tenían una mayor densidad de "espinas" que se formaban en las
dendritas, las microscópicas ramificaciones de las neuronas que
están implicadas en la recepción de los estímulos. En otras
palabras, quienes eran padres tenían una mayor densidad de
conexiones en una región del cerebro conocida como la corteza
prefrontal que juega un papel crucial en funciones cerebrales
superiores como la cognición. Obviamente esta región está más
evolucionada en humanos.
Pero esto no fue todo,
los investigadores también encontraron que los cerebros de los titís
papás tenían más receptores de una hormona, que en los humanos es
crucial para el aprendizaje y la memoria, conocida como vasopresina,
un neuropéptido, en esa región; la cual se piensa que participa en
la conducta paterna y la formación de lazos sociales. Eso significa
que sus cerebros podían procesar una mayor cantidad de esta
sustancia química que los de los que no eran padres. Incluso,
agregan los especialistas, había más de estos receptores en los
padres cuyos bebés eran más jóvenes por lo que se sugiere que este
cambio podría ser causado por el contacto con las crías .
Después de estudiar la
estructura del cerebro de estos pequeños monos, los científicos
divulgaron que como las hembras, los machos también experimentan
cambios agudos en sus hormonas una vez que comienzan la paternidad.
Aunque todavía no está claro cómo sucedieron esos cambios en los
cerebros de los titís, por lo que hay que explorar la causa y el
efecto; pero si se demostró que "la experiencia de ser papá altera
dramáticamente regiones cerebrales que son importantes para la
cognición", destacó Yevgenia Kozorovitskiy. Y concluyó que, hasta
nuevas investigaciones, esto es "lo más cercano en relevancia en
humanos que se puede obtener con un animal experimental". Fuente:
Mariana Nisebe en Clarín
SER PADRE - TODO UN DESAFÍO
Hasta hace algunos años, en un padre se buscaba la seguridad
económica y familiar, los mimos, los cariños, las caricias o los
consuelos eran actos propios de la madre. Los tiempos cambian y con
ellos el concepto de ser padre, hay una mayor implicación en la
crianza de un hijo, en su bienestar educativo y emocional, la
relación padre e hijo ha cambiado radicalmente, sin duda para
beneficio de ambos, pero ser padre es todo un desafío.
Muchos de estos nuevos papás son padres inexpertos que no han podido
seguir un modelo, ya que sus padres actuaban de forma muy diferente,
aunque ellos si servirán de modelo a sus hijos, gracias a su nueva
manera de actuar las siguientes generaciones serán consolidadas, con
padres con más experiencia y buen aprendizaje. Los niños que se
conviertan en padres en un futuro, habrán tenido un modelo que les
servirá para mostrar lo bonita y satisfactoria que es la nueva
paternidad.
Poco a poco desaparece el estereotipo del padre cabeza y sustento de
la familia, el nuevo padre busca tiempo para compartir con su hijo,
atrás quedó la falta de tiempo o el cansancio para poder atender
adecuadamente a un hijo. La incorporación de la mujer al mundo
laboral ha tenido mucho que ver, pero también la nueva mentalidad,
la concienciación de la importancia que conlleva educar a un hijo en
todos los aspectos, etc.
El mundo laboral no permite un disfrute pleno de los hijos, ni a las
mamás ni a los papás, y este hecho requiere intentar combinar
trabajo, tareas y la educación y atención de los niños. Muchos son
los padres que terminan estresándose y sufriendo psicológicamente
por la falta de tiempo y dedicación que pueden dar a la familia, el
hecho de no haber tenido un modelo a seguir ha influido, deben
aprender por ellos mismos los modos de actuar correctos, en ese
camino buscando una coordinación y una perfección suelen cometerse
algunos errores pero es normal, ellos aprenden por sí mismos y no
han tenido la ayuda de un modelo de padre, el suyo.
Muchos de los padres actúan con sus hijos como les hubiera gustado
que actuasen sus propios padres con ellos, comparten tiempo con su
hijo, protegen y mantienen a la familia, muestran el amor que
procesan por sus hijos, educan, enseñan, juegan, etc., es un hecho
que los hace aún más merecedores de la condición de ser padres a
diferencia de las anteriores generaciones. La mujer siempre ha
tenido un modelo a seguir para ser una madre adecuada, le cuesta
mucho menos ser una buena madre que atiende a sus hijos en todos los
aspectos.
Los nuevos padres demuestran una gran tenacidad y muchas ganas de
ayudar a los hijos, de darles todo aquello necesario para un
desarrollo adecuado y a pesar de ser generaciones inexpertas en esta
tarea, la de ser padre con todos sus efectos, están demostrando que
son merecedores de la nueva condición, padres modélicos para sus
hijos.
EL
SÍNDROME DE ATLAS - LOS NUEVOS PADRES
Los tiempos han cambiado, la mentalidad ha evolucionado y sin duda
los nuevos papás también. Son más juguetones, dulces y cariñosos que
antaño. La evolución que ha sufrido el concepto de ser papá ha
traído muchos beneficios a las nuevas generaciones de niños, aunque
también hay que reconocer que han surgido algunas dificultades para
que se hagan respetar, pero esto es un mal menor que se solventa con
el camino adecuado.
Antaño los padres eran muy autoritarios y de difícil acceso para sus
hijos, demostraban mucho menos el cariño y les costaba bastante
jugar con sus hijos. La educación era bastante severa y el niño
tenia un profundo respeto y algo de temor por la figura paternal.
Hoy en día, los papás disfrutan con la experiencia de ser padres, se
muestran muy cariñosos y están implicados al 100% en la educación
del niño. Los nuevos papás exigen más de si mismos, son cómplices de
la educación y desarrollo de sus hijos y, si es necesario muestran
notas autoritarias para mantener el respeto. No hay duda de que la
mentalidad y el concepto de ser padre ha cambiado.
Según los psicólogos, los nuevos padres están más disponibles para
con sus hijos pero también están más confusos, lo que les hace
desarrollar menos la autoestima. El psiquiatra inglés Tim Cantopher
identificó el llamado “Síndrome de Atlas”, se trata de un nuevo tipo
de depresión que afecta a los nuevos padres. Este síndrome se
caracteriza sobre todo por el afán de perfeccionismo que se persigue,
desean ser unos padres impecables pero sin renunciar a ningún
aspecto como su carrera profesional o sus hobbies.
Cuando se persigue algo así, lo único que se consigue es que se
estresen más y sufren las consecuencias de ello. Según Aldo Naouri,
psicoanalista y pediatra francés, la era del padre autoritario
finalizó, ahora los padres están al servicio de los hijos al igual
que lo están las madres. Según este psicoanalista, los padres se
convierten en otra madre y los hijos que están protegidos por “dos
madres” suelen crecer con problemas, cosa con la que no estamos de
acuerdo, pues generalmente en la educación de un niño el papá y la
mamá se complementan, lo que creemos que en todo caso le beneficia.
Hay que ser padre pero no exceder la perfección, ni tampoco
sobreproteger a los hijos, es difícil pero hay que aprender. Es un
maravilloso camino que hay que llevar con un gran sentido del
equilibrio para el bienestar del niño. Un libro que aconsejamos para
leer y que trata varios temas sobre ser padres es “Ser padres hoy”,
en este libro hay un gran numero de consejos y guías para realizar
la función de ser padre adecuadamente.
CÓMO SER UN BUEN PADRE
Las tareas de los papás
modernos - Verónica Wolman, Univision Online
Las películas se han ocupado de caricaturizarlos con miles de
escenas tragicómicas sobre su supuesta inutilidad cuando tienen que
cuidar a sus bebés. Sin embargo, lejos de lo que sucede en la
pantalla, y como contraparte del avance femenino en el terreno
laboral, hoy vemos que los hombres ocupan espacios tradicionalmente
considerados de mujeres y, salvo la lactancia, comparten todas las
tareas de cuidado y crianza de un recién nacido. Pero ¿qué significa
ser papá?, ¿Cuál es el rol de los padres? ¿Cómo ser un un buen papá?
¿QUÉ ES UN PADRE?
Aunque el protagonismo y la importancia de la función del padre es
algo que está súper reconocido y aceptado en los tiempos que corren,
poco se habla de lo que significa ser papá y de la relación especial
que un padre tiene con su hijo.
Los roles del papá
Hay diferencias de roles que están planteadas desde el comienzo: De
niños, los varones suenan con ser bomberos, astronautas o médicos
mientras que las niñas juegan a ser madres y tener muchos hijos. A
pesar de que los lugares y sentimientos nunca serán iguales, la
llegada de un hijo conmociona tanto a la mamá como al papá y genera
un sentimiento de angustia y responsabilidad que acompañará para
siempre ese inmenso amor por él.
Hoy los padres pueden expresar su amor por sus hijos, jugar con
ternura, dialogar libremente con ellos, colaborar en el día a día de
sus crianza construir con su pequeño un vínculo indestructible que
ambos necesitan para sentirse valorados y para poder desarrollarse
plenamente.
"El día a día para mí es fundamental, desde el primer día me
involucré en lo que pasaba con mismo hijos, de hecho hasta realicé
un cambio de trabajo y ordeno mi agenda tratando de estar en casa
con mis hijos el mayor tiempo posible", explica Leandro Bertoni,
sociólogo y papá de dos varones.
¿Seré un buen padre? ¿Podré proveer a mi hijo de todo lo que
necesite? ¿Mi esposa y mi relación de pareja, cambiarán para siempre?
Estas son sólo algunas de las preguntas que se realizan los padres
al enfrentarse con la nueva situación.
“Que surja la angustia por el nuevo rol es totalmente normal, uno es
porque el nuevo papá se siente como un tercero en cuanto a la
relación la de la mamá con su bebé. El padre se siente afuera de la
relación entrañable que establecen madre e hijo, y siente celos
tanto por la madre como por el hijo. Esa mujer que antes lo amaba y
necesitaba parece no querer nada más que estar con su bebé, y ese
niño con el cual soñó tanto tiempo, ahora lo excluye porque sus
necesidades se dirigen principalmente a la madre”, explica la
psicoanalista Sandra Goldstein.
LA ANGUSTIA DE SER
PADRE
Esa angustia de los primeros tiempos parece ser casi inevitable.
“Lo que más me asustó cuando me convertí en papá es la
responsabilidad que sentí, el darme cuenta de que estaba a cargo de
la parte emocional y económica de esa criatura. No sentí celos,
estaba tan asustado que sólo pensaba en todo lo que se me venía
encima”, confiesa Bertoni.
Pero por otra parte, los expertos señalan que la llegada de un hijo
revive nuestra propia historia como hijos y con nuestros padres.
“Al mismo tiempo, el nuevo papá se angustia porque en esta exclusión
de su esposa e hijo revive el haber sido de niño excluido en la
pareja de sus propios padres. La paternidad nos hace pensar en cómo
fueron nuestros padres, en qué relación interna mantenemos con ellos.
No es una ecuación matemática: las personas que no tenido un padre
presente o no han llevado una buena relación con su padre, pueden
ejercer una excelente función paterna, depende de cómo han elaborado
su historia y su relación con sus padres”, asegura Goldstein.
CALIDAD VERSUS
CANTIDAD
La vieja discusión entre calidad y cantidad de tiempo que pasas con
tu bebé se acentúa cuando se trata de la relación padre-hijo, ya que
en la mayoría de los casos, los padres trabajan y están físicamente
muchas más horas fuera de la casa que la mamá de un recién nacido.
Los expertos aseguran que lo importante es que el papá cumpla lo que
ellos denominan la función paterna y no sólo el tiempo que comparte
con su hijo.
“La función paterna es principalmente poner límites en esa relación
entre madre hijo, crear el lugar para un tercero en esa simbiosis,
intermediar esa relación, propiciando la separación, con amor pero
estableciendo límites y trasmitiendo valores. Esa función la puede
cumplir el padre biológico, adoptivo, el nuevo marido de la madre u
otra persona, alguien que rompa con la ilusión de que madre e hijo
no necesitan a nadie más en el mundo”, dice Goldstein.
Es fundamental que recuerdes que todo momento es bueno para
establecer un vínculo con tu bebé. Desde el primer día, la relación
padre-bebé se convierte en algo fundamental para ambos, aunque
algunos padres se intimidan o no se atreven a jugar con el bebé
delante de otras personas por temor a ser criticado si hace algo
incorrecto o por miedo a hacer el ridículo.
“La calidad es mucho más importante que la cantidad. La cantidad de
horas puede ser hueca, inconsistente. Es mejor poco pero bueno, que
mucho pero mal. A un padre lo define su función, mas allá del tiempo
que pase con su hijo”, señala Goldstein.
MIEDO A LA TERNURA
Al bebé le da mucho placer el contacto físico, las palabras, las
caricias, ese momento en que su papá lo levanta, lo acuna y lo mima.
Si la vergüenza es tu problema, lleva a tu hijo a un lugar donde te
sientas a gusto y juega con el sin que nadie los interrumpa.
"Lo más importante es la calidad, porque sin calidad de tiempo no
hay nada. Pero como segunda instancia, para mí es fundamental,
mantener la calidad y aumentar la cantidad”, agrega Bertoni.
El momento del baño suele ser la hora de los papás, además de que
generalmente se da antes de las comidas y a una hora del día en que
la mamá está muy cansada, con lo cual toda ayuda será muy bienvenida.
Hay miles de cosas que puedes hacer con tu bebé en el agua.
Hacerlo dormir, cambiarle los pañales, preparar un biberón, un paseo
por el barrio, todo momento se convierte en una oportunidad para
demostrarle cuanto lo amas.
BUENO PARA AMBOS
Al comienzo del camino de la paternidad para el padre puede resultar
un poco difícil insertarse en la dupla formada por su mamá y un bebé
que parece que lo único que le importa es estar prendido al pecho
las 24 horas.
Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para involucrarte
mas en la vida de tu bebe:
Leer: todo lo que puedas encontrar escrito sobre bebés te será muy
instructivo y útil para entender sus necesidades, las etapas que
atraviesa y cómo puedes ayudarlo en su maduración.
Estar: es importante
que intentes estar presente lo mas que puedas en la casa y alrededor
de tu hijo, siempre que tu trabajo te lo permita. Aprovecha cada
instante después del trabajo o durantes los fines de semana que
tengas libre para estar con el, salir a dar un paseo y construir con
un vínculo con tu hijo.
Practicar: cuantas más
veces lo bañes o le cambies el pañal, mejor lo harás. Cuantas más
veces le des de comer y cuanto más tiempo pases con él, más lo
conocerás y más rápidamente podrás interpretar y satisfacer sus
necesidades.
Inclúyete en aquellos momentos en que el bebé está con su mamá, y
ofrécele a ella hacerte cargo del cuidado del bebé aunque ella no te
lo pida.
Si tu esposa le da el
pecho a tu bebé, acércaselo cuando sea hora de comer, ayúdala con
los provechitos y trata de que en todo momento te sienta como uno
más del equipo, como un verdadero socio.
A SER PADRE SE
APRENDE
Lo importante es que en todo momento recuerdes que tu participación
en la vida de tu pequeño desde el primer día mejorará la relación
con él a corto y largo plazo y lo ayudará a desarrollarse mejor.
Tal como ocurre con la maternidad, a ser padre se aprende. Los niños
valoran más que sus padres les dediquen toda su atención unas horas
al día a que pasen todo el día con ellos sin prestarles verdadera
atención.
Un gran número de investigaciones así lo demuestran: los niños que
cuentan con la presencia y dedicación de sus padres son más seguros
de sí mismos, se desarrollan de una forma más saludable, crecen más
felices y poseen un mejor rendimiento escolar.
Pero no sólo en los niños se ven los beneficios: cada día existe
mayor evidencia científica de que los papás que se involucran en la
crianza de sus hijos son más saludables, participan más de
actividades comunitarias, poseen una mejor relación con sus propios
hermanos y padres, fortalecen sus relación de pareja, se vuelven más
eficientes en el trabajo, se estresan menos por cuestiones laborales
y tienen claro que su familia está en la cima de su lista de
prioridades.
Según investigaciones realizadas por el Radcliffe Public Policy
Institute, en Cambridge Massachussets, los padres que trabajan
señalan que su familia está por encima que su carrera y dos tercios
de ellos estarían dispuestos a resignar parte de su salario por
tener más tiempo para pasar con su familia.
“Yo lo he hecho siempre así, todos mis movimientos laborales los
realizo en torno a mi familia, siempre me las ingenio para reunirme
por trabajo aunque sea a las 7 de la mañana pero trato de nunca
hacerlo a las 8 de la noche, que es la hora que le dedico a mis
hijos...Para mí ser padre es principalmente un desafió, el más
importante es lograr que mis hijos sean buenas personas y para eso
trato de ser yo una buena persona, de mostrarles valores con
ejemplos de la vida cotidiana. Antes me parecía sencillo: en mi caso,
sólo tenía claro no quería parecerme a mi papá pero me di cuenta de
que no se trata sólo de eso. Ser papá es mucho más difícil de lo que
me imaginaba pero por supuesto que vale la pena”, agrega Bertoni.
UN PADRE MUY ESPECIAL - SAN JOSÉ
"La madre de Jesús estaba desposada con José, y antes de vivir
juntos, resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu
Santo. José, su esposo, que era bueno y no quería denunciarla,
decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esta
resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu
mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.
Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él
salvará a su pueblo de los pecados. (...) Cuando José se despertó,
hizo lo que había mandado el ángel del Señor, y se llevó a casa a su
mujer. Y sin que él hubiera tenido relación con ella, dio a luz un
hijo; y él le puso por nombre Jesús".(Evangelio de Mateo 1,18-25)
Tal y como narran los evangelios, a José lo recordamos como
descendiente del linaje de David (Mt 1,20 y Mt 13,55), la estirpe
humana de la que nació Jesús. Pero por encima de todo lo tenemos en
el recuerdo por su fe, por su fidelidad y por el deseo de querer
seguir los deseos de Dios por muy difíciles e increíbles que
parecieran. ¿Te imaginas amigo cibernauta que tu novia se quedara
embarazada y que a través de un sueño se te comunicara que el hijo
que lleva es obra del Espíritu Santo?. Hay que tener fe, y esto es
lo que tuvo nuestro amigo José. Cabe decir, que según las leyes de
aquella época, si una mujer quedaba embarazada de otra persona que
no era su novio, podía morir apedreada si éste la denunciaba. José
se convierte en un hombre justo y fiel a Dios, preguntándose qué era
lo mejor para María.
El Padre de José
José de Nazaret aparece en la historia evangélica a punto de casarse
con una muchacha llamada María. Precisamente de María sabemos los
nombres de sus padres gracias a los evangelios apócrifos: Joaquín y
Ana; pero de José únicamente conocemos algo de su padre, y aún con
ciertas dudas, ya que aparece con dos nombres distintos en los
evangelios. Según Mateo se llamaba Jacob (Mt 1,16) y según Lucas
Helí (Lc 3,23). Algunos exegetas han afirmado que Jacob y Helí eran
hermanos y que por la "ley del levirato" uno era el padre biológico
y el otro el legal. La "ley del levirato" nos sale descrita en el
libro del Deuteronomio (Dt 25,5-6) y consistía en que si dos
hermanos vivían juntos y uno de ellos moría sin hijos, su hermano se
casaría con la esposa de éste, o sea, con su cuñada. Pero la verdad
es que no se sabe con certeza si el padre de José era el de Jacob o
el de Helí y lo de la "ley del levirato" son simples hipótesis.
Huida a Egipto
Tras asumir la paternidad de Jesús con todas sus consecuencias,
enseguida se encuentra frente a otra decisión, igualmente difícil:
marcharse de Belén para salvar a Jesús ante la ira de Herodes que
ordena matar a todos los niños cuando él cree que el niño que ha
nacido (Jesús) le va a tomar el trono. El Evangelio de Mateo lo
narra así:
"Tan pronto como los magos se marcharon, un ángel del Señor se
apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su
madre, huye a Egipto y estate allí hasta que yo te avise, porque
Herodes va a buscar al niño para matarlo" (Mt 2,13)
Si te fijas, amigo cibernauta, los evangelios nos presentan a la
Sagrada Familia igual que aquellos primeros israelitas que tuvieron
que huir a Egipto y que después volverían a su Tierra Prometida. Y
efectivamente, la Sagrada Familia emprendió camino a Egipto.
Incluso, hay en El Cairo, un barrio muy bonito, el barrio copto, en
el cuál, según la tradición copta, pasaron allí unos años José,
María y Jesús. Muchos historiados de la Biblia creen que la Sagrada
Familia nunca llegó a Egipto y que lo que hicieron fue huir "camino
de Egipto". ¡Como aquél que está en Tarragona y dice "me voy camino
de Valencia" y se queda en Tortosa!. Pero bueno ... el Evangelio de
Mateo dice bien claro "huye a Egipto" y no vamos ahora a contradecir
las escrituras y ni mucho menos a mis amigos coptos de El cairo que
son muy simpáticos!
De vuelta a Israel
Una vez fallecido Herodes, un ángel del Señor se apareció de nuevo a
José y le invitó a regresar a su Tierra, más concretamente en
Nazaret para iniciar allí la historia de su hijo, la del Hijo de
Dios. A partir de entonces, José sale muy poco en los evangelios, el
caso más flamante es el de la peregrinación a Jerusalén, donde va
acompañado de su esposa y de Jesús. En aquellos momentos, Jesús solo
tenía 12 años. Sus padres solían ir cada año a Jerusalén por las
fiestas de Pascua. Es aquél conocido relato en el que Jesús se queda
en el templo de Jerusalén a discutir con los doctores de la ley.
Podéis leer la narración el Evangelio de Lucas (Lc 2,41-59).
La edad de José
¿Cuándo murió José? Esta es otra de las preguntas del millón de
dólares. La última aparición de José en los evangelios es ésta que
te acabo de explicar, o sea, en la que Jesús tiene 12 años. Según
Josep Lligadas en el libro "San José, el Creyente" editado por el
Centro de Pastoral Litúrgica de Barcelona, José habría muerto antes
del relato evangélico de la bodas de Caná, ya que en dicho fragmento
no se menciona a José y si en cambio a María. Sería lógico que si
María y Jesús estaban invitados a una boda, José también estuviera
con ellos, pero el evangelista no lo menciona, de allí dicha
suposición. Lo más probable, por tanto, es que José muriese antes de
que Jesús abandonase Nazaret para iniciar su predicación.
Pero... también hay otros historiadores de la Biblia que creen que
José habría muerto dada su anciana edad. La edad de José es un tema
muy discutido, hay unos que creen que era joven y otros que creen
que ya tenía sus añitos. Estos últimos se basan en los llamados
"Evangelios Apócrifos", textos no reconocidos como oficiales por la
Iglesia Católica, y que en algunas ocasiones han servido, tal como
te he comentado al principio, para saber curiosidades, como los
nombres de los padres de la Virgen María entre otras cosas.
Según el evangelio apócrifo titulado "Historia de José el
Carpintero", José habría muerto a la edad de 111 años!, incluso nos
dice la fecha, el 20 de julio .
Más datos apócrifos
En el mismo evangelio apócrifo "Historia de José el carpintero" se
nos dice que José, antes de casarse con María, era un hombre viudo y
que ya tenía cuatro varones y dos hembras: Judas, Josetos, Santiago,
Simón, Lisia y Lidia. También nos cuenta que "era un varón justo y
alababa a Dios en todas sus obras. Acostumbraba a salir forastero
con frecuencia para ejercer el oficio de carpintero en compañía de
sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos".
María, según el apócrifo, era una muchacha que vivía en el Templo de
Jerusalén sirviendo a Dios en toda santidad, y con doce años de
edad. Había pasado sus tres primeros años en la casa de sus padres,
y los nueve restantes en el templo. Pero al acercarse la edad de la
menstruación, no podía quedarse allí porque según las leyes de
entonces, provocaría la impureza del recinto sagrado. Es por este
motivo que los sacerdotes del templo decidieron convocar a la tribu
de Judá y tomaron de ella a doce familias (12 hombres) para buscar a
un varón y desposarlo con ella. La suerte recayó sobre José, a quién
la "Historia de José el carpintero" lo define como "el buen viejo
José".
Según el apócrifo,
María tenía 15 años de edad cuando dio a luz a Jesús, mientras que
José tenía 92 . Repito, amigo cibernauta, que estos datos son del
evangelio apócrifo "Historia de José el carpintero", texto no
reconocido como "oficial" por la Iglesia Católica.
La vara de San José
Esta es otra de las tradiciones que van ligadas con nuestro amigo.
Se cuenta que mientras José estaba en el templo junto a los otros
jefes de las 12 familias para encontrar esposo a María en profunda
oración, su vara (bastón) seca que sostenía entre sus manos floreció
y al mismo tiempo una paloma blanca descendió sobre su cabeza. Este
acto, simboliza el deseo de Dios en que José fuera el esposo de
María.
Devoción
La devoción a San José es muy extendida en todo el mundo, hay
numerosas oraciones, gozos, novenas, el rezo de los siete domingos
.... También era un nombre muy común en Catalunya, hasta el punto,
que se hizo famoso un refrán: "De Joseps, Joans i ases, n'hi ha per
totes les cases" (De Josés, Juanes y asnos hay en todas las casas).
Pero últimamente en Catalunya se ha perdido bastante la tradición de
poner este nombre entre los recién nacidos, valga como muestra, que
en el año 1998 no figuraba entre los 24 nombres más utilizados para
los recién bautizados. Muchos santos se han llamado así: José de
Arimatea, José de Calasanz, José de Copertino, Josep Oriol, José
Pignatelli ... En la diócesis de Girona, sólo hay dos iglesias
parroquiales bajo su nombre, una en la misma ciudad y otra en el
pueblo de La Canya.
¿Por qué a los José se les llama también Pepe?
Esta es una curiosidad muy divertida y como todo tiene su
explicación. Como ya sabes, José no es el padre biológico de Jesús,
es un padre putativo (que se tiene por padre pero sin serlo). Fíjate
que las iniciales de Padre Putativo son PP (y eso no tiene nada que
ver con el ¡¡Partido Popular!!). Las iniciales PP se hicieron muy
famosas, ya que figuraron en las imágenes del santo e incluso,
muchas veces, cuando se leía un fragmento del evangelio o de algún
teólogo en el cual salía el nombre de José, se añadía acontinuación
las iniciales PP. ¡Ya ves que no hay ningún secreto!
Patronazgo
San José es por excelencia el patrón de los carpinteros, ya que
ejerció esta profesión según nos narra el Evangelio de Mateo (Mt
13,54-55) y por extensión, lo es también de todas aquellas personas
que trabajan en oficios manuales. Los ingenieros técnicos
industriales también le piden protección.
Así mismo, el Papa Pío
IX lo declaró en 1870, patrón de la Iglesia Católica universal.
También es el patrón de los seminarios católicos, de ahí que la
Iglesia Católica celebre el domingo después a esta festividad el
"Día del Seminario". Este patronazgo es fácil de entender, ya que
como padre, educó a su hijo Jesús en Nazaret y le preparó durante
muchos años para su ministerio. ¿Quien mejor que San José para que
proteja a los que serán futuros sacerdotes?.
En 1955 otro Papa, en
este caso Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero el día
primero de mayo para cristianizar la Fiesta del Trabajo que había
nacido en 1889. Es por tanto, el patrón de todos los trabajadores
(¡incluso para los que hacen ver que trabajan!).
La devoción popular ha creído que José murió en brazos de Jesús y de
María, sin duda falleció en buena compañía!. Es por este motivo que
se le pide auxilio para tener una buena muerte.
Se le otorga la protección de los padres de familia y de las
personas indecisas. Diferentes comunidades religiosas se amparan en
él y países como Bélgica, Canadá o Perú lo tienen como protector.
Y no cabe olvidar que el 19 de marzo es también el día del padre,
una festividad en honor a nuestros padres, como padre fue José de
Jesús.
POESÍAS PARA EL PAPÁ
Recuerda papá
Que si no juegas ahora conmigo,
cuando tu quieras hacerlo ya habrè crecido.
Que la armonìa entre tù y mamà
me darà seguridad ante la vida y
harà de mì un triunfador o un frustrado.
Que de tu amor depende mi capacidad
de amar cuando sea adulto.
Que soy muy feliz cuando me llevas
dormido hasta mi cama.
Que lo que yo aprendo contigo
lo recordarè toda la vida.
Que si oramos juntos
aprendo a comunicarme con Dios.
Que el amor y respeto
que demuestres por nuestros semejantes
serà el amor y el respeto
que yo les tenga cuando sea adulto.
Que yo tambièn tengo intereses personales.
Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
Y Que te necesito como mi mejor amigo!.
Autor Anonimo
POESÍAS PARA EL PADRE
Cuando venga tu padre...
Inútil amenaza, tú seguirás jugando,
y romperás los vidrios, si quiere el pelotazo,
y harás mal los deberes, si asciende por tu mente,
airoso y desplegado, tu sueño en barrilete.
-Cuando venga tu padre...
Mas tu padre comprende,
y escuchará los cargos fingiéndose enojado,
hasta que tú te alejes.
Después, dirá en voz baja,
que así como ésta tuya, fue traviesa su infancia.
Y en tendido descanso, desandará dichoso
los ojos entornados, los días de "rabona",
los juegos en tejado, el rostro de la madre
y aquel padre tan hombre que los dejó temprano.
Y sentirá de pronto el terror de perderte,
o de que tu lo pierdas, y buscará tus pasos,
e irá con tu recuerdo trepando
hasta la rama lejana de aquel árbol,
follaje, como entonces,
refugio de ese miedo de suelo de los pájaros.
-Cuando venga tu padre...
y quien llega es un niño adormecido en hombre,
que en vez de reprenderte, se enternece añorando.
Matilde Alba Swann
MI PADRE CUANDO YO TENÍA...
4 años : Mi papá puede hacer de todo.
5 años : Mi papá sabe un montón.
6 años : Mi papá es más inteligente que el tuyo.
8 años : Mi papá no sabe exactamente todo.
10 años : En la época en que mi papá creció,
las cosas seguramente eran distintas.
12 años : Oh, bueno, claro,mi padre no sabe nada de eso.
Es demasiado viejo para recordar su infancia.
14 años : No le hagas caso a mi viejo.
¡Es tan anticuado!
21 años : ¿Él? Por favor, está fuera de onda,
sin recuperación posible.
25 años : Papá sabe un poco de eso,
pero no puede ser de otra manera,
puesto que ya tiene sus años.
30 años : No voy a hacer nada hasta no hablar con papá.
40 años : Me pregunto cómo habría manejado esto papá.
Era inteligente y tenía un mundo de experiencia.
50 años : Daría cualquier cosa por que papá estuviera aquí
para poder hablar esto con él.
Lástima que no valoré lo inteligente que era.
Podría haber aprendido mucho de él.
Ann Landers
MI QUERIDO, MI VIEJO, MI AMIGO...
Esos tus cabellos blancos, bonitos
ese hablar cansado, profundo
que me lee todo lo escrito
y me enseña tanto del mundo.
Esos pasos lentos que ahora
caminando siempre conmigo,
ya corrieron tanto en la vida
mi querido, mi viejo, mi amigo.
Esa vida llena de historias
y de arrugas marcadas por el viento,
recuerdos de antiguas victorias
son lágrimas lloradas al viento.
Tu voz dulce y serena me calma,
y me ofrece refugio y abrigo,
va calando dentro de mi alma,
mi querido, mi viejo, mi amigo.
Tu pasado vive presente
en las experiencias sentidas,
y en tu corazón consciente
de las cosas bellas de la vida.
Tu sonrisa franca me anima
tu consejo sabio me cría
abro el corazón y te digo
mi querido, mi viejo, mi amigo.
Yo, te he dicho casi todo,
y casi todo es poco,
frente a lo que yo siento.
Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo...
Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo...
Mirando tus cabellos
tan bonitos
abro el corazón
mi querido, mi viejo, mi amigo...
Roberto Carlos
MI VIEJO
Es un buen tipo mi viejo
que anda solo y esperando,
tiene la tristeza larga
de tanto venir andando.
Yo lo miro desde lejos,
pero somos tan distintos;
es que creció con el siglo
con tranvía y vino tinto.
Viejo mi querido viejo
ahora ya camina lerdo;
como perdonando el viento
yo soy tu sangre mi viejo
Yo, soy tu silencio y tu tiempo.
El tiene los ojos buenos
y una figura pesada;
la edad se le vino encima
sin carnaval ni comparsa.
Yo tengo los años nuevos
y el hombre los años viejos;
el dolor lo lleva adentro
y tiene historia sin tiempo.
Viejo mi querido viejo,
ahora ya camina lerdo
como perdonando al viento;
yo soy tu sangre mi viejo.
yo, soy tu silencio y tu tiempo.
Piero
Fuente de estos
artículos:
serpadrehoy.blogspot.com
/
bebesymas.com /
elangeldelaweb/jose.htm
/
amorpostales.com/Historia-Del-Dia-Del-Padre
/
univision.com
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