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10
Introducción
Criticar al medio televisivo es fácil, sin
embargo con frecuencia nos olvidamos de que la televisión
es un instrumento; un instrumento poderoso, pero
instrumento al fin, y no reparamos en los esfuerzos que
muchos profesionales realizan a lo largo y ancho del planeta
en aras de la formación, simplemente porque sus
esfuerzos no ocupan el codiciado Prime Time.
Son muchas las personas que diariamente
se benefician de las posibilidades del medio para hacer
llegar la labor formativa -el colegio, el instituto,
la academia o la universidad- a lugares inaccesibles de
nuestro planeta a los que es mucho más fácil -o
económicamente viable- trasladar una antena y un
televisor, que levantar un edificio y dotarlo de los
materiales y personal necesarios.
La oferta de canales dedicados a la
formación va en aumento y puede constituir –y en muchos
casos constituye- una alternativa eficaz a la
enseñanza presencial cuando ésta, por miles de motivos, no
resulta accesible.

10.1
¿Educación formal VS. educación informal?
Hoy,
ya nadie tiene dudas acerca de la veracidad de la afirmación
“la televisión se ha convertido en uno de los principales
agentes de socialización”. Es decir, que los programas
de la pequeña pantalla son un condimento básico en el
‘alimento’ de los primeros años de vida de los individuos,
sobre todo a la hora de incorporar el conjunto de reglas y
comportamientos de una determinada sociedad.
Junto a la familia y a la educación formal o reglada (educación
Primaria y Secundaria), la televisión es una de las
principales fuentes de conocimiento y de autoridad
en las sociedades occidentales. A través de sus
contenidos, el medio televisivo difunde modelos de vida,
normas de comportamiento, valores sociales... a los
televidentes de todas las edades y de todas partes del mundo.
Pese a la contrastada importancia de la televisión en la
vida de todos los días, numerosas voces (comunicólogos,
pediatras, padres, etc.) denuncian a menudo que los
contenidos y los valores de la “tele” no se orientan en
función del desarrollo adecuado de los más jóvenes. Son
numerosas las investigaciones que demuestran que los
programas emitidos poseen un carácter claramente conservador
y que resaltan valores como la competitividad, el
individualismo, el echar mano a la violencia para
resolver los conflictos, la estimulación al consumo...
(Alonso y otros, 1995).
Además, debemos considerar que los niños y jóvenes no sólo
consumen los programas que están pensados especialmente para
ellos sino que también son asiduos televidentes de programas
dirigidos a públicos adultos, muchos de éstos fuera del
horario de protección al menor, que según la normativa
vigente en la UE comienza a partir de las diez de la noche.
A partir de estas constataciones se ha planteado el
conflicto: ¿la televisión y sus efectos interfieren en
los objetivos educativos declarados como
deseables por la sociedad en general, y por las
instituciones de enseñanza en particular?
Es verdad que, salvo excepciones, el conjunto del medio
televisivo, puntal de la denominada educación informal,
establece una relación con la educación formal (reglada
e impartida en colegios e institutos por maestros y
profesores) más propicia a la competencia que a una
amigable complementariedad. En muchas ocasiones, los
mensajes que emanan de estas dos instancias de formación
son contradictorios.
Pese a esta conflictiva relación entre el sistema de
educación formal y la televisión, es importante subrayar que
la televisión por sí misma no enseña nada, y son
muchos quienes consideran que es un simple electrodoméstico.
Pero por otro lado, numerosas investigaciones desarrolladas
a partir de los años 60, indican que el contexto social,
familiar y económico en los que se encuentran
inmersos los pequeños televidentes es decisivo a la hora
de valorar los efectos de la exposición frente al
televisor. En este sentido la televisión actúa más
reforzando tendencias y supliendo carencias que como una
fuente de cambios de actitudes y comportamientos.

10.2 La escuela
en la televisión
Al dar
sus primeros pasos el medio televisivo, inmediatamente
surgió la pregunta: ¿es la televisión un instrumento útil
para apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje?
Desde entonces numerosos debates e investigaciones han
procurado dar con una repuesta a este interrogante que no
parece tener una respuesta rotunda.
Un informe elaborado por la empresa
GECA (Gabinete de Estudios
de la Comunicación Audiovisual), a mediados de los años 90,
para la Secretaría de Educación de España, señala que “los
niños que ven una programación educativa de calidad
de forma regular aprenden más y mejor que los
que no la ven; también se demuestra que la ayuda de un
educador, padre o maestro durante el visionado de los
programas mejora la calidad de aprendizaje del niño” (GECA,
1995).
La emisora pública japonesa,
NHK (Nippon Hoso
Kyokai), y el
Premio Japón, el más prestigioso premio de programas
educativos de todo el mundo, encargaron en 1993 un estudio
sobre el estado de las emisiones educativas a nivel
mundial. Los principales problemas que entonces fueron
denunciados -la violencia presente en los programas para
menores, el incremento de la publicidad en las franjas
horarias dedicadas a niños y adolescentes, y la poca
importancia que en general se le da a la programación
infantil en las televisiones- parecen haberse agravado en el
transcurso de los últimos diez años. Además, dicho informe
subrayó la escasa cantidad y variedad de programas existente
para los púberes.
Sin embargo, este panorama poco halagüeño tiene sus matices...
Algunos países –tal es el caso, por ejemplo, de Reino
Unido, Japón, Australia o, en nuestra
comunidad lingüística, México- vienen invirtiendo
desde hace décadas grandes sumas de dinero, millones de
euros por año, en la producción y emisión de programas
de televisión educativos que vinculan sus programaciones con
los contenidos específicos de uno o varios cursos lectivos.
Así, desde el punto de vista de la programación es
posible distinguir:
-
Programas para niños y niñas en edad preescolar.
-
Programas para el nivel de educación Primaria.
-
Programas para el nivel de educación Secundaria.
-
Programas para el nivel de educación Universitaria.
-
Programas para la educación permanente de adultos.
En las
últimas décadas, la irrupción de la televisión por cable y
de las plataformas de televisión vía satélite directa al
hogar han propiciado el crecimiento exponencial
de la cantidad de horas de programación ofertadas. Si
bien es cierto que en su mayor parte éstas están dedicadas a
ampliar una oferta de contenidos basada en el ocio y el
entretenimiento (deportes y películas principalmente),
también lo es que los espacios dedicados a la formación y a
la educación se han incrementado levemente (en buena parte
por el esfuerzo de las televisiones autonómicas).
Por otra parte, Internet en su versión banda ancha se
presenta como la última promesa que permitirá a la
producción, ya no audiovisual, sino multimedia, vencer el
obstáculo de la distancia para llegar a individuos, empresas
y centros de formación con contenidos al servicio de los
sistemas de educación reglada, la formación
permanente y el reciclaje profesional, como es el
caso de los propios programas educativos del CNICE,
iniciativa pública a la que, sin ir más lejos, el propio
proyecto MEDIA pertenece.
10.3 El caso de Sesame Street / Barrio Sésamo
La
Children’s Television Workshop
(CTW) es una organización civil estadounidense, sin ánimo de
lucro, creada en marzo de 1968, que produce y realiza
programas de televisión para niños y niñas de entre dos y
doce años de edad. Entre los programas más destacados de
la factoría CTW se encuentran clásicos como “3-2-1 Contact”
(programa de ciencias y tecnologías para niños de 8 a 12
años), “Ghostwriter” (programa de misterio y aventuras para
niños y niñas de 7 a 10 años), “Encyclopedia” (serie de 23
episodios en formato comedia para ofrecer informaciones
varias a la familia)... y, por supuesto, “Sesame
Street” o, en su versión española, “Barrio Sésamo”.
“Sesame Street”
es un programa emblemático, un hito en la compleja
historia establecida entre educación y televisión que llegó
a convertirse en un programa de reconocido éxito
internacional y, a través de múltiples adaptaciones, en el
modelo a seguir a la hora de conjugar entretenimiento
y educación para niños.
Esta serie educativa, ideada a finales de la década de 1960,
fue concebida con la finalidad de apoyar la
educación preescolar de los niños en su primera infancia
(de 3 a 5 años de edad) de zonas urbanas y clases
modestas que miraban televisión en sus casas o en las
guarderías. La base de su éxito estuvo en que, por primera
vez, en un programa educativo se conjugaron técnicas
propias de la televisión comercial y del mundo del
entretenimiento con las aportaciones de profesionales de la
educación y de las ciencias del comportamiento. Esto es:
ritmos rápidos en los cambios de plano, una pensada banda
sonora, variados recursos humorísticos y reiteración de
mensajes al servicio de que los niños fueran capaces de
reconocer y usar letras, números y formas geométricas...
La versión oficial en inglés fue emitida en más de
cuarenta países. En algunos, como en Israel o Japón, los
niños mayores y los adultos encontraron en el visionado y la
audición de la versión original de “Sesame Street” un medio
para mejorar la capacidad de hablar y aprender inglés.
Asimismo, esta premiada serie educativa contó con decenas de
adaptaciones a otros idiomas, entre las que se cuentan las
realizadas en idioma español en España y México.
La versión española de esta serie, titulada “Barrio Sésamo”,
fue coproducida y emitida por Televisión Española (TVE) en
los años 80. Muchos bautizaron a la serie como “el programa
de Espinete”, en alusión a uno de sus protagonistas, un
enorme erizo rosa llamado Espinete.
Recientemente, la CTW ha realizado una
prueba piloto, en la ciudad estadounidense de Las Vegas,
del primer programa de televisión interactiva de “Sesame
Street”;
se trató de una
demostración de cinco minutos que se caracteriza por una
interactividad lúdica dirigida a los más pequeños.
Sus productores afirman que
la versión interactiva de
“Sesame Street” permite todas las posibilidades del
mítico programa, junto con la opción de interactuar con
los queridos personajes (Epi y Blas, Elmo, el Conde, Ernie,
etc.) a través del televisor y un descodificador. Asimismo,
el sitio en Internet del programa,
Sesamestreet.com,
actualmente visitado por millones de usuarios, ofrece algo a
cada miembro de la familia: juegos, historias, dibujos para
colorear, consejos para padres y una comunidad interactiva
para construir páginas web, entre otros recursos.
10.4 La enseñanza de idiomas a través de la televisión
A la
hora de adquirir una lengua distinta de la materna, el
método tradicional de enseñanza y aprendizaje de idiomas,
es decir, las clases con la presencia de un profesor y
varios alumnos, sigue vigente. Las escuelas primarias
y secundarias o los institutos de enseñanza de idiomas
mantienen una posición de liderazgo en un campo que se ha
ido enriqueciendo a partir del desarrollo de nuevos
medios y soportes de difusión, entre los que destaca la
televisión.
¿Quién no recuerda haber visto aquellos programas de
televisión, generalmente emitidos en la franja de
programación matinal, cuyo objetivo era, y sigue siendo,
la enseñanza de idiomas? En éstos es común ver cómo
un grupo de actores representa diversas situaciones a las
que se puede llegar a enfrentar un hipotético turista (en el
avión, en la Aduana, tratando de pedir algo de comer...). La
repetición de las escenas con sus diálogos, el empleo de
diferentes acentos y las palabras básicas sobreimpresas en
la pantalla del televisor han sido (y son) recursos
habituales. Por ejemplo, este es el caso del mundialmente
conocido curso de enseñanza de la lengua inglesa “Follow
Me” (coproducido por la BBC y la editora Longman), que
en España emitió el Grupo RTVE, por radio y televisión,
complementado con guías de apoyo y material impreso, a lo
largo de los años 80. Caso similar es el del primer curso de
portugués por televisión abierta para la región del MERCOSUR,
“Conhecendo o Brasil”, presentado hacia finales de 1999
por la
Televisión
Educativa de Brasil.
Asimismo, los productores
televisivos experimentaron con otro tipo de programas,
pensados para que los más pequeños diesen sus primeros pasos
en una segunda lengua, en los que son personajes de pura
ficción (dibujos animados o muñecos) los encargados de
enseñar el alfabeto, las palabras claves, los números...
valiéndose, por ejemplo, de canciones fáciles de memorizar
y, por supuesto, de la repetición. En esta línea, la
británica BBC creó a un amigable monstruo verde, Muzzy,
para enseñar a los pequeños inglés, español, francés,
italiano, alemán o japonés. Y la cadena estadounidense
Nickelodeon produce la
serie de dibujos animados “Dora,
the explorer”, seguida a mediados de 2003 por más de un
millón de niños mayoritariamente angloparlantes, quienes
aprenden todos los días una nueva palabra española.
En
España,
el Ministerio de Educación suscribió un acuerdo de
colaboración con la BBC para producir el curso de inglés a
distancia “That’s English!”. Estructurado en nueve
módulos, el curso comenzó a emitirse en la franja horaria
matutina de La 2 de TVE hacia el otoño de 1993.
En otros países, como en Japón, la cadena de
televisión educativa de la NHK, la
Educational TV
Programs (ETV), ofrece una gran variedad de
programas y de niveles para aprender inglés, francés,
español, alemán, ruso, italiano, chino, coreano, japonés
para extranjeros, etc. Otro ejemplo nos lo proporciona el
británico
Channel 4
que dentro de su programación escolar incluye dos programas
de enseñanza de idiomas para niños de 9 a 12 años de edad (francés
y las diversas lenguas europeas) y para Secundaria tres
programas de francés, uno de irlandés, uno de español y uno
de alemán.
Con el desarrollo de nuevos soportes audiovisuales y
multimedia (vídeocasetes, CD-Rom, DVD, Internet) muchos de
los “viejos” programas de televisión dedicados a la
enseñanza de idiomas
encuentran un nuevo y enriquecido ciclo de vida.
Por otra parte, a través
de la televisión vía satélite son muchos los
telespectadores que encuentran en las señales
internacionales de los distintos canales de televisión en su
lengua de origen el ejercicio ideal para su entrenamiento
auditivo.
Tampoco conviene olvidar la posibilidad que se ofrece en
muchas emisiones de televisión de poder elegir entre la
versión original o la versión doblada de algunas películas o
series extranjeras, lo que se conoce como emisión dual,
ofreciendo además la opción de subtitulado, bien vía
teletexto, bien como servicio específico, dependiendo del
tipo de plataforma.
10.5 La
televisión en la escuela:
aprender a ver TV
La
nociones de “educación para la comunicación” o de “educación
para los medios” se han ido desarrollando con el
transcurso de los últimos años con el aporte de
especialistas en educación y en medios de comunicación
procedentes de diversas regiones del mundo. Básicamente
estos conceptos hacen referencia a la necesidad de
abordar los llamados medios masivos de comunicación y a sus
contenidos desde una perspectiva analítica a partir de
un conjunto de herramientas escolares. Hoy se ha hecho
corriente fomentar la formación crítica de los
telespectadores para que en su rol de ciudadanos se
sirvan de los medios, en nuestro caso de la televisión, a
partir de la reflexión, el análisis y la participación.
Como señala Joan Ferrés (1998), “una escuela que no
enseña a ver televisión es una escuela que no educa”.
Así, es deseable que las escuelas e institutos ofrezcan
pautas de interpretación y de análisis, tanto del
funcionamiento del conjunto televisivo como de sus programas
principales: publicidad, series, filmes e informativos. La
responsabilidad formativa de estas instituciones pasa
tanto por educar en la televisión como por
educar con la televisión.
En el primer caso, educar en la televisión, se trata
de convertir en materia de estudio al medio al que
los niños dedican más horas diarias de atención; para ello,
maestros y profesores deben educar a sus alumnos en el
lenguaje audiovisual, enseñar los mecanismos técnicos y
económicos del funcionamiento del medio, y ofrecer
herramientas para el análisis crítico de los programas
que combatan el visionado fascinado y acrítico corriente.
En cambio, educar con la televisión implica
incorporar didácticamente la oferta televisiva a todos los
niveles de enseñanza del proceso de enseñanza-aprendizaje. A
grandes rasgos, los materiales televisivos que pueden ser
aprovechados en las aulas para complementar la formación
en las distintas áreas pueden ser divididos en dos grandes
grupos, a saber:
-
Los programas educativos (pensados para la
dinámica escolar y las múltiples necesidades
curriculares) emitidos por televisiones educativas o por
las televisiones públicas o privadas,
-
El resto de la programación, caracterizada por su
alta capacidad de motivación y seducción entre los
alumnos.
Sin duda, la formación del profesorado es un
elemento clave en la utilización o el rechazo de tecnologías
audiovisuales en el proceso educativo. Los docentes
manifiestan, básicamente, tres tipos de respuesta frente
a las tecnologías audiovisuales, en general, y a la
televisión en particular (Alonso y otros, 1995):
-
Unos
niegan que la televisión contribuya
positivamente al proceso educativo; le achacan a la
televisión difundir un discurso basado en la
fragmentación y en la discontinuidad, donde lo emocional
prima por sobre lo racional. Para el discurso
racionalista que manejan las instituciones educativas,
la televisión es un enemigo de primer orden;
-
Hay quienes sólo utilizan la televisión
o la reproducción de vídeos, de forma no sistemática,
como mero apoyo adicional al trabajo que
realizan en el aula;
-
Otros
creen indispensable modificar el sistema educativo
(infraestructura de los centros escolares, contenidos
curriculares y formación de educadores) teniendo en
cuenta el nuevo entorno tecnológico (Internet, incluida)
y los nuevos contenidos audiovisuales y multimedia.

10.6 La formación
permanente
Si
tenemos en cuenta el poder de informar, educar y entretener
que tienen las televisiones en nuestras sociedades, sin duda,
la concentración en pocas manos de la producción y
difusión de programas plantea un desafío político de
primer orden para el funcionamiento de las sociedades.
Desde finales de los años sesenta, en Estados Unidos y
Canadá, y ya en los setenta en diversos países de Europa y
de Iberoamérica, han sido muchos los que han impulsado
movimientos y prácticas alternativas a una televisión
dominada por intereses comerciales o bajo un estricto
control político (o ambas cosas al mismo tiempo), la
producción en vídeo por parte de distintos grupos
sociales se presenta como una alternativa al status quo
televisivo. En su origen esos trabajos se denominaban de
vídeocomunitario, haciendo referencia a una forma de
trabajo realizada y producida por o en comunidades pequeñas.
El objetivo final consiste en exponer las ideas con los
elementos del lenguaje audiovisual.
Durante el transcurso de las últimas décadas, distintas
comunidades accedieron a la utilización de equipos
audiovisuales. Este acceso se basó en el abaratamiento de
unos equipos de grabación portátiles cada vez más
ligeros. Entonces, tomar las cámaras para documentar la
realidad social o la intimidad familiar fue posible para un
creciente número de interesados. Muchas veces las
imágenes grabadas por organizaciones no
gubernamentales de carácter social, comunitario,
sindical, cooperativo, político, cultural étnico o religioso
se convirtieron en instrumentos de intervención y
denuncia al registrar acontecimientos sociales
conflictivos. Además, estas imágenes contribuyeron a
conformar las incipientes memorias audiovisuales de los
distintas comunidades.
Al analizar cómo utilizan el vídeo los diferentes grupos
sociales se observa una diversidad de propuestas y
actuaciones y, a pesar de que existe un gran abanico de
posibilidades de convertir el uso de los equipos
audiovisuales en una manera de establecer procesos de
formación permanente en grupos y comunidades, podemos
establecer la siguiente tipología:
-
Auto-evaluación:
se graban reuniones, actuaciones, ensayos... con la
finalidad de exhibir los materiales internamente para
analizar posturas, comportamientos, dicción, etc. No hay
una exhibición pública de los materiales grabados.
Parece muy adecuada para fijar un recorrido temporal tal
como por ejemplo el desarrollo de las actividades de un
curso académico, la puesta en marcha de una obra de
teatro, etc.
-
Intervención:
definida como la acción de un grupo que, después del
conocimiento de un determinado problema o crisis, decide
intervenir con el uso de los medios audiovisuales. Una
parte esencial tiene lugar en el momento de la visión de
lo grabado y en el debate público que se establece a
partir de las imágenes.
-
Animación:
consiste en un trabajo más continuado y largo y tiene
conexiones conceptuales con la creación de publicaciones
escritas locales. La realización de una revista
audiovisual, quizá emitida en las ondas de una
televisión local, puede producir identificación
emocional, cohesión y comunicación entre los habitantes
de la localidad, especialmente en aquellos momentos
significativos como las fiestas.
Pese
a la democratización,
en cuanto a la producción de imágenes en movimiento, aún
resta encontrar fórmulas satisfactorias que permitan que
efectivamente esos materiales vean la luz pública más allá
de sus restringidos ámbitos de origen.
10.7 Los canales
universitarios
La
relación establecida entre el campo educativo y las
tecnologías capaces de preservar y difundir contenidos
pedagógicos es histórica y compleja. En la historia más
reciente de ésta relación, las universidades y los
centros de formación a distancia han estado a la
vanguardia de las instituciones educativas a la hora de
incorporar las denominadas Tecnologías de la Información y
de la Comunicación (TIC) en el sistema educativo.
En el terreno audiovisual, a la emisión de productos
pedagógicos a través de los sistemas de televisión -hertziana
originalmente, y, más tarde, por satélite y cable- se han
sumado la edición de estos programas en distintos
soportes (VHS, CD-Rom, DVD) y la posibilidad de
difundirlos por redes comerciales y a través de Internet.
Del conjunto de las megauniversidades
líderes en la utilización de tecnologías, entre las que
guarda un lugar relevante la televisión, se destacan:
-
La británica
Open University (OU):
fundada en 1971, es el ejemplo internacional a la hora
de referirnos acerca de las universidades a distancia.
Hacia finales del siglo pasado contaba con más de
160.000 alumnos registrados. En el sitio web de
la OU es posible encontrar profusa información y
recursos pedagógicos (bases de datos, enlaces de interés,
selecciones bibliográficas, etc.). Asimismo, se
encuentra una sección titulada The OU in TV (La
Open University en TV) donde es posible consultar la
programación de las señales BBC 1 y BBC 2
relacionada con los cursos de la OU. Por su parte, la
corporación pública de radiotelevisión británica, BBC,
cuenta con un departamento de educación encargado de
desarrollar el servicio
BBC Learning,
dentro del cual el centro de producción de la OU,
denominado BBC OUPC, está a cargo del diseño y la
producción de los programas de radio y televisión para
la Universidad.
-
Centre National d’Enseignement à Distance
(CNED): es principal centro en lengua francesa de
formación a distancia. Creado en 1939, este centro
público imparte más de 3.000 tipos de formación para un
amplio rango de usuarios: escuela primaria, colegios,
universidades, vida profesional, formación permanente...
El CNED registró en 2001 una treintena de producciones
audiovisuales a cargo de un equipo de 30 especialistas
en distintos soportes audiovisuales como DVD, CD-Rom,
concebidos para su difusión vía Internet.
-
En España, la
Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED) ofrece a la
comunidad hispanohablante cursos abiertos y a distancia.
A través de
TeleUNED,
un medio por el que difunde en directo eventos
académicos y culturales, da a conocer su extensa
videoteca organizada en torno a un amplio espectro de
temas de interés científico y cultural, y muestra en
diferido por Internet la programación de su televisión
educativa que, desde hace tiempo se emite los fines de
semana por la segunda cadena de TVE. La particularidad
más sobresaliente de TeleUNED, es que, en todas las
posibilidades señaladas, se sirve de un apoyo gráfico
complementario presentado de manera sincrónica con el
vídeo que enriquece la presentación general y le
confiere su especial singularidad.

10.8
La experiencia de los canales educativos
A
nivel internacional, son numerosas y variopintas las
experiencias de utilización de la televisión con fines
educativos. Éstas están en estrecha relación con las
características propias de cada nación y, particularmente,
con sus sistemas televisivos y sus modelos educativos.
Algunas prácticas, desarrolladas a lo largo de varias
décadas y que tuvieron sus orígenes en los primeros pasos
del medio, se han visto potenciadas con la evolución
tecnológica de la industria televisiva (enorme ampliación de
la oferta televisiva a través del cable o de las antenas
parabólicas).
En Europa, desde finales de la década de 1980, y pese al
desarrollo tecnológico señalado, la privatización de parte
de las emisoras de televisión pública, la apertura del
sector a las empresas comerciales y el aumento de los costes
en la producción de programas han puesto en crisis
algunos de los modelos de televisión educativa
tradicionales. Tales son los casos que presentan Austria,
Dinamarca, Italia, Grecia o los países de Europa del Este.
En contraposición, otros países han reforzado sus
servicios de televisión educativa. Pueden servirnos de
ejemplo lo ocurrido en países como Holanda, donde existen
tres organismos encargados de difundir programas educativos
para la población en edad escolar y para los adultos; Reino
Unido, donde a la destacada actuación de la BBC en
este campo se sumó en 1993 la presencia de la cadena privada
Channel 4 TV, la cual oferta una franja de
programación educativa:
Channel 4
Learning; Alemania, donde los terceros canales de
cobertura regional surgidos en los años 60 ofrecen programas
educativos y culturales.
Fuera de Europa se destaca la excelencia de las experiencias
desarrolladas en Canadá. Un buen ejemplo de ello es la
cadena regional pública
TV
Ontario que, creada en 1970, cuenta con dos canales:
TVO, en inglés, y La Chaîne, en francés. El
hecho de contar con un 70 por ciento de programas para
niños y de educación a distancia para adultos la
convierte en la más importante de las televisiones
educativas canadienses.
En el ámbito
iberoamericano,
pese a la desidia de la mayor parte las televisiones
públicas y privadas en este campo, se destaca la experiencia
encarada por la Asociación de
Televisión Educativa Iberoamericana (ATEI) y su señal de
televisión educativa. Con sede en Madrid, ATEI es una
organización, creada a partir de la elaboración del Plan
de Televisión Educativa Iberoamericana en 1992, que
congrega a más de 200 instituciones asociadas pertenecientes
a diferentes países iberoamericanos y juntos establecen una
red de organismos educativos y culturales dedicada a
la producción y difusión de materiales educativos a
través de su señal digital vía satélite. Esta señal que
llega diariamente a gran parte de los continentes americano
y europeo, consta de tres pases diarios de emisión matutina,
vespertina y nocturna en emisiones que han sido agrupadas de
acuerdo a diferentes temáticas, horarios, audiencias y
objetivos educativos.
A sus asociados, y según sus propias descripciones, la ATEI
ofrece un medio de comunicación educativa de alcance
incalculable para la formación profesional, permanente y de
postgrado a distancia de docentes y de otras diversas
profesiones.
10.9
Programación educativa en español vía internet
En los
últimos años los sistemas de medios de comunicación de masas
y de educación se han visto alterados por el desarrollo y la
difusión de nuevas tecnologías de la información y la
comunicación (conocidas por sus siglas TIC), con Internet
a la cabeza.
En muchas ocasiones se ha descrito a la red de redes -medio
que viene a superar la “unidireccionalidad” de la
televisión- como el elemento que llega para revolucionar
el proceso de enseñanza-aprendizaje. Las posibilidades
de una enseñanza a distancia virtual e interactiva junto a
la gran cantidad de recursos informativos que dan vida a
Internet fueron las bases sobre las que muchos estudiosos
pronosticaron cambios radicales en las instituciones
educativas (¡hasta se ha llegado a predecir la
desaparición de las aulas y los maestros tradicionales!).
Hoy, con cierta perspectiva, podemos afirmar que aún queda
mucho camino por recorrer para lograr un ensamblado
convenientemente entre el sistema educativo y las TIC.
Investigadores y docentes (Gallego y otros, 2003) han
analizado la historia de la relación entre las TIC y las
instituciones educativas en los últimos lustros en
España, diferenciando, básicamente, tres etapas:
-
Primera etapa:
se caracterizó por la fascinación y adquisición de
los primeros equipos informáticos. Surge entonces
una nueva asignatura troncal, Nuevas Tecnologías
Aplicadas a la Educación, que se incluyó en los nuevos
planes de las Escuelas de Magisterio o Centros de
Formación del Profesorado. Fue también la etapa de las
primeras compras de equipos de vídeo y ordenadores
personales al que accedieron las instituciones
educativas.
-
Segunda etapa:
una importante parte de los centros educativos y,
particularmente, sus aulas de Informática fueron
conectadas a Internet. En forma paralela, muchos
profesores adquirieron ordenadores personales y
de forma autodidacta comenzaron a explorar las
potencialidades del software y de la propia Red.
-
Tercera etapa:
actualmente nos encontramos en una etapa donde se
procura integrar la informática en el diseño
curricular. Crece la importancia de los contenidos
educativos interactivos y de la disponibilidad de bases
de recursos audiovisuales (incluidos los producidos
originalmente para el consumo televisivo) y multimedia
que se pueden ofertar a través de Internet.
A
partir de la completa digitalización
(producción y distribución) de los programas educativos y
culturales audiovisuales que permiten Internet y la
televisión digital, se ha comenzado a hablar de la “educación
digital”. Sin embargo, en la mayoría de los países
iberoamericanos las conexiones a la Red son escasas y, en el
caso de los sectores de población conectados, el ancho de
banda (canal por el cual “viajan” los contenidos) al cual se
accede es determinante a la hora de acceder a la oferta
online.
Un ejemplo pionero de difusión de materiales didácticos
o instruccionales a través de Internet es el de la
Asociación de Televisión
Educativa Iberoamericana (ATEI) a través de su Videoteca.
Así, a través del sitio web de ATEI es posible
acceder a una oferta de “programación bajo demanda” que
permite ver programas televisivos ya emitidos.
La nueva apuesta está cifrada en la proliferación
de la denominada “banda ancha”, puesto que la capacidad
de transmisión de ésta permite el intercambio de información
a velocidades que superan ampliamente a las conexiones
telefónicas tradicionales o el ADSL. En consecuencia, la
banda ancha es capaz de llevar hasta el aula todo aquello
que los niños y jóvenes ya están acostumbrados a
experimentar a través de su natural relación con medios
tan poderosos como la televisión -imágenes en movimiento,
con sonido y a todo color- con la potencia de la
instantaneidad e interactividad que brinda Internet.
10.10 Preparándote para trabajar en televisión
En España el número de
lugares, esparcidos a lo largo y ancho del país, dedicados a
la enseñanza y formación profesional y técnica de los
trabajadores de los medios audiovisuales está creciendo. La
multiplicación de las señales televisivas (canales
autonómicos, televisión privada, plataformas de satélites,
etc.) y, consecuentemente, de las horas de programación de
las emisoras ha dado como resultado un mercado dinámico y
competitivo que tras un período de crecimiento enfrenta, en
los primeros años de esta década, severos ajustes de
personal. Por otra parte, la incorporación de las nuevas
tecnologías digitales plantea a las empresas del sector
el desafío de la permanente formación de las plantillas.
El avance de un estudio sobre el empleo y la formación en el
mercado audiovisual español (cadenas de televisión, pero
también agencias de noticias, productoras y distribuidoras
de cine, salas de baile, etc.) realizado por la
Entidad para la Gestión de
los Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) y
la
Fundación
Tripartita para la Formación en el empleo, constató a
mediados de 2003 que existen cerca de 8.300 empresas de
producción audiovisual. La mayoría de estas empresas se
encuentra radicada en la Comunidad de Madrid y en total
emplean a unos 359.100 trabajadores, de los cuales unos
110.000 (casi un tercio) son trabajadores por cuenta
propia (se pagan la cuota de Seguridad Social, no tienen
derecho a la prestación por desempleo y no tienen
posibilidad de acceder a cursos de formación continua).
Al
mismo tiempo que el sector televisivo se expandió
y que las empresas desarrollaron cursos de actualización
para sus trabajadores, creció la oferta educativa
dando lugar a distintos centros y niveles de formación, la
mayoría de éstos situados en Madrid y Barcelona. La
revista areavisual.com ofrece un registro
completo de centros públicos y privados de enseñanza
audiovisual en España y el exterior. A continuación
ofrecemos un listado conteniendo algunas de las principales
instituciones educativas públicas:
-
Escuela de
Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de
Madrid (ECAM): situado en la
Ciudad de la Imagen de Madrid, la ECAM presenta
especialidades en Dirección, Dirección Artística,
Fotografía, Montaje, Producción, Sonido, etc..
-
Escuela
Superior de Cine y Audiovisual de Cataluña
(ESCAC):
centro emblemático en Barcelona, cuya titulación es
Graduación Superior en Cine y Audiovisuales, ofrece,
además, seminarios específicos (por ejemplo: guión de
Series Televisivas de larga duración).
-
Instituto Oficial de Radio y Televisión
(IORTV): es el Centro de Formación de Radiotelevisión
Española (RTVE). Creado en 1975, ofrece ciclos, cursos
especializados, formación permanente del personal de
RTVE, etc. Edita una importante serie de materiales a
través de su Servicio de Publicaciones.
-
Escuela
Municipal de Medios Audiovisuales
(EMAV): formación reglada de Ciclo Formativo de Grado
Superior dependiente del ayuntamiento de Barcelona.
Tiene un acuerdo con
Barcelona TV
dónde los alumnos realizan prácticas.
-
A su vez, el consistorio madrileño
realiza cursos similares en el Instituto Municipal de
Empleo y Formación - IMEFE (www.imefe.es).
-
A nivel universitario, esta oferta se
completa con las titulaciones de Comunicación
Audiovisual y cursos de postgrado que imparten muchas de
las universidades públicas o privadas presentes en
España.
-
A
nivel internacional no podemos dejar de mencionar la
formación que ofrece la
Escuela Internacional de Cine y TV (EICTV), San Antonio
de los Baños, Cuba. Un centro de excelencia en la
formación audiovisual de habla hispana. Información:
eictv@eictv.org.cu.
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