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5 Introducción
Las características específicas de la radio como
medio de comunicación, de las que se habla extensamente en el capítulo
La
comunicación radiofónica, influyen poderosamente sobre la concepción
y la elaboración de cualquier producto radiofónico, desde una noticia
hasta un anuncio publicitario, pasando por una entrevista, un reportaje,
un dramático o un musical, por citar solo algunos ejemplos. Nada de lo
que se crea para la radio escapa a la mediación técnica y humana que
impone el canal de transmisión, por lo que siempre que te plantees la
construcción de un determinado mensaje tendrás que tener en cuenta
aspectos como la fugacidad, la secuencialidad, la inmediatez, la
heterogeneidad de la audiencia, etc. Y, por supuesto, nunca deberás
pasar por alto las condiciones de recepción del sonido radiofónico:
recuerda, sobre todo, que en un medio como el que nos ocupa hay que
escribir y hablar para el oído, es decir, construir y transmitir textos
claros y directos que, siendo percibidos acústicamente, puedan ser
descodificados con facilidad por el oyente.
A lo largo de este bloque de contenidos vas a descubrir cómo se deben
hacer las cosas en radio para garantizar que la comunicación entre
emisores y receptores sea lo más efectiva posible. ¡Y no sólo eso!
También queremos que conozcas cómo combinar las diferentes materias
primas (voz, música, efectos...), cómo elaborar un guión, cómo
planificar los distintos sonidos que configuran una determinada emisión,
etcétera. En definitiva, vamos a responder a esa pregunta que nosotros
mismos nos formulamos: ¿Cómo se hace?
5.1 La redacción y la locución
Si se habla de escritura para el oído, no cabe duda
que la claridad y la simplicidad en la exposición de las
ideas deben ser los pilares básicos sobre los que se sustente cualquier
redacción radiofónica. La claridad y la sencillez aseguran la
comprensión del mensaje y facilitan su posterior transcripción oral
(locución). Y es que, además de escribir para el oído, la radio comporta,
como sabes, hablar para el oído. (FOTO 1: LOCUTOR EN ESTUDIO)
¿Cómo se
consigue la claridad?
En el terreno de la redacción, la claridad se logra, básicamente,
respetando la lógica gramatical, es decir, procurando que los elementos
que integran una oración sigan la estructura lineal Sujeto + Verbo +
Predicado (S+V+P). De hecho, esta estructura es la que predomina en
nuestras conversaciones cotidianas y, además, contribuye a que las
frases sean mucho más simples, concretas y directas. Para comprobar
empíricamente lo que aquí decimos, escucha estas dos locuciones y fíjate
cómo la alteración del orden lógico propicia que la segunda resulte,
para nuestro oído, mucho más complicada que la primera.
Y es que, como muy
bien señalan los profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona
Amparo Huertas y Juan José Perona en su libro Redacción y locución en
medios audiovisuales: la radio, en toda redacción concebida para
este medio se ha de huir del hipérbaton. "Esta figura, propia de poetas
y literatos, consiste en colocar las palabras o los elementos de la
oración en una sucesión diferente a la lineal, creando una secuencia
sonora poco habitual para el oído y, por consiguiente, de difícil
comprensión oral".
Por otra parte,
para asegurar la claridad es esencial evitar la introducción de
explicaciones (cláusulas) entre el sujeto y el verbo, al tiempo que
también es fundamental no abusar de construcciones sintácticas muy
complejas, ya que siempre acaban dificultando la comprensión de los
textos hablados. Por este motivo, te recomendamos que, en el momento de
afrontar una redacción radiofónica, procures exponer cada idea en una
sola oración. Escucha, sino, lo complicada que resulta esta
locución, en la que se expresan varias ideas en una sola oración
.
El sujeto debe
aparecer explícitamente, puesto que es el protagonista de la acción del
verbo. Por tanto, en la redacción radiofónica no solo será necesario
prescindir del uso de sujetos elípticos, sino que igualmente será bueno
no sustituir el sujeto por un pronombre. Ten en cuenta que el uso del
pronombre obligaría al oyente a recordar cuál es el referente al que ha
sustituido. Esta es la razón que explica que Huertas y Perona
adviertan que, a la hora de redactar para la radio, no conviene que
estén muy alejados elementos estrechamente relacionados entre sí.
Tal y como
sostienen estos dos profesores, frases como Los vecinos de dos
municipios, del norte y del sur de España, Zizurki, en Guipuzcoa y
Rincón de la Victoria, en Málaga, saldrán a la calle para condenar la
violencia de ETA, en las que se distancia notablemente el sujeto del
predicado, exigen un mayor grado de concentración por parte del oyente y
requieren de un mayor esfuerzo en la locución.
Respecto a los
verbos, te recomendamos que los utilices en voz activa. De esta
manera te será más fácil seguir el orden lógico S+V+P al que antes
aludíamos y conseguirás una construcción sintáctica mucho más directa.
Por otra parte, para ganar en eficacia expositiva te aconsejamos que
uses verbos que describan con claridad una acción. Así, por ejemplo,
será más adecuado escribir "declarar" que escribir "prestar
declaración" o "reformar" que "practicar una reforma",
etcétera. De la misma manera, es aconsejable evitar la utilización de
formas negativas: mucho mejor "callaba" que "no hablaba", ya que es
relativamente fácil que las partículas negativas puedan pasar
desapercibidas para el oyente.
Finalmente, y
también en relación con el uso de las formas verbales, la inmediatez de
la radio precisa del uso del presente, sobre todo en el terreno
de la información. Ten en cuenta que, en este medio, el "ayer" nunca es
noticia.
5.2
La planificación sonora y la construcción del espacio
El visionado de cualquier programa de televisión permite observar con
facilidad cómo las cámaras nos enseñan distintos planos del lugar en el
que éste se desarrolla, así como de las personas que intervienen en él.
Como bien habrás podido comprobar, en ocasiones estas personas aparecen
más próximas a nosotros (cuando en pantalla vemos sólo su rostro), o más
lejanas (cuando además del rostro podemos contemplar, por ejemplo, todo
su cuerpo). Lo mismo sucede con el escenario: las cámaras nos lo pueden
mostrar en su totalidad, pero también pueden captar partes o detalles
del mismo.
En el caso de la
radio, los planos sirven igualmente para marcar distancias y definir
espacios, aunque, dadas las características del medio, sólo cabe la
posibilidad de hablar de planos sonoros. Sin embargo, este hecho no
limita las capacidades expresivas de la radio, por lo que nada impide
que, en función de cómo se trabaje la planificación, el oyente pueda
visualizar mentalmente ambientes, paisajes, etcétera, aunque en realidad
no esté viendo nada.
En esencia, el
plano radiofónico no es más que un efecto acústico que genera en el
receptor la sensación de que existe una determinada distancia entre él y
todos aquellos sonidos que está escuchando. Además, como señala el
profesor Armand Balsebre, el plano tiene también un sentido
eminentemente espacial, ya que introduce la segmentación perspectiva de
la realidad (figura/fondo, tamaño/distancia, paisaje sonoro).
5.2.1 Los planos. Tipología
Si escuchas cualquier radiofórmula musical, como por ejemplo los 40
Principales, notarás que tanto la voz del locutor como los temas
musicales que se van sucediendo suenan a un mismo nivel de intensidad y
a una distancia que podríamos calificar como de normal, en tanto que es
la habitual en la comunicación radiofónica. Esto es así porque, en este
caso concreto, tanto el sonido de la voz como el de la música aparecen
en el llamado Primer Plano (PP), es decir, aquel que en la
oscuridad radiofónica recrea la distancia que en otras situaciones
correspondería a la comunicación interpersonal utilizada en las
conversaciones cotidianas. Por este motivo, el Primer Plano expresa o
significa amistad, confianza, proximidad y, lo que es más importante,
naturalidad.
Además del Primer
Plano, en radio tenemos la posibilidad de trabajar con el Primerísimo
Primer Plano (PPP), el Segundo Plano o Plano Fondo (2P) y
el Tercer Plano (3P).
Primerísimo
Primer Plano: Reconstruye la distancia íntima de la comunicación
interpersonal y, bien conseguido, puede generar una doble percepción
espacial:
1.-Espacio íntimo:
cuando a través de la radio el locutor le habla al oído al oyente, le
susurra, o le deja escuchar lo que el radiofonista le dice a alguien al
oído. En este contexto, el Primerísimo Primer Plano expresaría
proximidad, intimidad, seducción
.
2.-Espacio
simbólico: cuando a través de la radio, el locutor reflexiona, habla
consigo mismo. En este caso, el Primerísimo Primer Plano denotaría
misterio, universo expresivo interior, etcétera.
El PPP no suele
utilizarse en la radio actual, aunque sí era frecuente su uso en los
espacios de ficción (radionovelas) que en otra época fueron la estrella
de la programación radiofónica en España. No obstante, en algunos
espacios nocturnos o de madrugada existe una cierta tendencia a
acercarse al micrófono, de tal forma que la voz del locutor o la
locutora de turno suena como si nos estuviera susurrando al oído, en un
intento de conseguir una proximidad máxima con los oyentes
. Por
otra parte, en algunas cuñas publicitarias no es extraño que se haga uso
del PPP representando un espacio simbólico.
Segundo Plano y Tercer Plano: Son niveles de intensidad más bajos,
por lo que cuando algún sonido aparece en Segundo o Tercer Plano (el más
bajo de todos), lo percibimos como más lejano que aquel otro que suena
en Primer Plano. Tanto el Segundo como el Tercer Plano son básicos para
generar en el oyente la ilusión de espacio. Por otra parte, también son
esenciales en la construcción de la perspectiva acústica, la cual se
consigue mediante la superposición narrativamente coherente de distintos
sonidos situados en diferentes planos
5.3. El montaje
radiofónico y sus técnicas
Cualquier emisión es válida para darnos cuenta de que los distintos
componentes del lenguaje radiofónico que la conforman (voz; voz y música;
voz, música y efectos, etcétera) se van sucediendo de manera ordenada.
Así, por ejemplo, si pensamos en una radiofórmula tipo 40 Principales
es fácil observar que mientras el locutor presenta en Primer Plano un
tema, la música suena en un plano inferior (Segundo Plano), para pasar
ésta última a Primer Plano una vez ha concluido dicha presentación. Lo
mismo sucede en un programa informativo. Date cuenta que durante un
sumario que recoge las noticias más destacadas de la jornada, aparece
habitualmente una música en Segundo Plano mientras los locutores hablan
en Primer Plano. En
los dos casos que hemos ejemplificado se da una superposición de
materias primas (voz y música), pero el orden al que antes aludíamos
también está presente cuando los elementos se van sucediendo en el mismo
plano, es decir, sin que haya superposición, sino uno detrás de otro.
Esta armonía es
fruto del montaje radiofónico, al que el profesor Mariano Cebrían, de la
Universidad Complutense de Madrid, se refiere como "la disposición y
combinación de dos o más sonidos radiofónicos o planos sonoros
simultáneos y/o continuos conforme a un tiempo, espacio y ritmo en los
que cada uno adquiere su valor por la relación que establece con los
anteriores, posteriores o con ambos".
Sin embargo, ésta es sólo una primera aproximación al montaje, ya que,
gracias a sus diferentes técnicas, a las que luego nos referiremos, las
posibilidades que se nos presentan son prácticamente infinitas. Como
bien advierte el profesor Balsebre, "la producción y reproducción sonora
de la radio es, antes que nada, un proceso técnico, en virtud de las
características tecnológicas que definen el acto radiofónico. Este
proceso técnico implica la manipulación electrónica y mecánica de los
fragmentos de la realidad sonora: se pueden cortar y mutilar los
segmentos de la realidad previamente grabados por el material
reproductor del sonido; se pueden alterar las cualidades y naturaleza de
la fuente sonora, por variación de los micrófonos, ecualización,
velocidad de disco/cinta, etc., resultando un sonido distintos del que
habíamos percibido en un principio; en resumen, operaciones de montaje
técnico y trucaje sonoro que ponen la tecnología radiofónica al servicio
de la creatividad y la intención comunicativo-expresiva del autor del
mensaje radiofónico".
5.3.1 Montando sobre dos ejes
La arquitectura de un determinado montaje radiofónico se fundamenta, con
independencia de que éste sea más o menos complejo, en torno a dos ejes:
el eje de la simultaneidad y el eje de la sucesión. Veámoslos:
Eje de la
simultaneidad: La radio, por sus características técnicas y su
capacidad de poder generar perspectivas y espacios mediante la
combinación de distintos planos, permite presentar dos o más hechos al
unísono. Este eje posibilita la superposición de las distintas materias
primas que conforman el lenguaje radiofónico.
Eje de la
sucesión: Permite la unión, mediante enlaces imperceptibles, de
materias primas que se van sucediendo en el tiempo de manera yuxtapuesta,
es decir, unas detrás de otras.
Es muy importante
tener en cuenta que en ambos casos, tanto si dos o más sonidos coinciden
en el tiempo como si aparecen uno tras otro, debe existir lo que en los
medios audiovisuales se denomina raccord. En radio, el raccord
hace referencia a todos aquellos aspectos que facilitan la continuidad,
la unión, el enlace, entre dos o más elementos sonoros, ya suenen por
superposición, ya suenen por yuxtaposición. Así, cuando hablamos de
raccord entre voz y música, estamos aludiendo a esos aspectos que
hacen que ambas materias guarden relación. Más adelante incidiremos
sobre esta cuestión.
El concepto de
raccord, un vocablo de origen francés, procede del mundo del cine.
En este ámbito, y también en el de la televisión, raccord se
refiere a cualquier elemento de continuidad entre dos o más planos
visuales. Cuando esta continuidad se rompe (que no es extraño), se habla
entonces de ruptura de raccord. En este sentido, seguro que
alguna vez te habrás percatado de que algo ha fallado en una
película: una puerta que se abría hacía la derecha en una secuencia
luego lo hace hacia la izquierda; un actor que entra en un restaurante
con una americana gris luego sale del mismo con una americana azul,
etcétera.
5.4 El movimiento y la dirección a través del
espacio radiofónico
Ahora que ya conoces los aspectos relativos a la planificación sonora y
al montaje, ha llegado el momento de centrar nuestra atención en una
cuestión algo más compleja, como es la representación del movimiento y
de la dirección en la radio. Pero no te preocupes; procuraremos
explicártela de la forma más clara posible.
De entrada, es
fundamental que sepas que tanto los planos como las figuras del montaje
nos van a ser muy útiles para generar en el oyente la ilusión de que se
está moviendo por un determinado espacio radiofónico. Examinemos algunos
ejemplos:
Imaginemos que por
nuestro receptor estamos escuchando una secuencia de un anuncio de RENFE
en el que se publicita la comodidad de viajar en los nuevos trenes
Talgo. En Primer Plano escuchamos la conversación de una pareja que
habla precisamente sobre las excelencias del trayecto, mientras en
Tercer Plano se oye una música ambiental. A los pocos segundos, también
en Tercer Plano, aparece la voz del revisor que va solicitando los
billetes a los viajeros. Posteriormente esa voz la escuchamos en Segundo
Plano, y finalmente, en Primer Plano pide los billetes a la pareja. Los
cambios de plano de la voz del revisor 3P/2P/PP han reproducido
radiofónicamente el movimiento de éste, que se ha ido acercando
progresivamente a la pareja (que no ha dejado de hablar en Primer Plano
durante toda la secuencia). Posteriormente, el revisor se irá alejando
de la pareja (y también del oyente) mediante una planificación contraria,
es decir, PP/2P/3P.
Esta misma ilusión
de movimiento también se podría haber generado con un Fade In
lento de la voz del revisor (quien periódicamente iría diciendo
"billetes por favor"), seguido de un Fade Out. (SONIDO 21).
Observa cómo en este caso tanto el Fade In (aproximación al Punto
Aquí) como el Fade Out (lejanía del Punto Aquí), adquieren un
claro valor expresivo.
Otro ejemplo
ilustrativo, en este caso haciendo uso de la figura del Fundido
Encadenado, podría ser el siguiente:
Imaginemos que un
periodista realiza un reportaje de 3 minutos sobre el ambiente nocturno
que se respira en un complejo de ocio que acaban de inaugurar en una
ciudad española. Junto con su relato informativo, el periodista decide
incorporar varias secuencias con el objetivo de pasear al oyente
por el lugar sobre el que versa el reportaje. Se trata de un espacio en
el que abundan los bares de copas y las discotecas y en el que
continuamente se oye la música de cada uno de los locales. En la
realidad, si nos trasladásemos a ese lugar, percibiríamos, al salir de
un local y entrar en otro, cómo la música del primero vamos dejándola
atrás mientras la del segundo está cada vez más presente.
Radiofónicamente, esta situación se podría resolver con un Fundido
Encadenado de la música del local X y de la música del local Y mientras
el periodista describe en Primer Plano lo que está viviendo. El oyente
tendrá en todo momento la ilusión de que se está moviendo por el espacio
radiofónico y, en este caso, habremos construido un Punto Aquí móvil,
que consiste en generar en el receptor la sensación de que se está
desplazando por un determinado paisaje sonoro, a imagen y semejanza de
lo que percibimos a través de las pantallas televisivas o
cinematográficas cuando se realiza un travelling.
Por lo que
respecta a la dirección, ésta es prácticamente imposible de representar
en la radio, ya que topamos con importantes condicionantes técnicos.
Aunque una grabación en estéreo lo permitiría, la forma más natural de
generar la ilusión de dirección siempre viene dada por el apoyo verbal
("me desplazo hacia la derecha", "voy en línea recta", "bajo las
escaleras", etc.), y las técnicas de manipulación de la voz (cercanía o
lejanía alterando el tono). De la misma manera, las convenciones
sonoro-narrativas también ayudan a representar la dirección. En este
sentido, pensemos por ejemplo en una ficción radiofónica en la que, en
una determinada secuencia, representamos el entierro de un fallecido y
optamos por hacer uso de un efecto sonoro que evoca un sonido de algo
extraño (simbólicamente el alma del muerto), y que se aleja por Fade
Out. Por convención, todos entendemos que el alma viaja hacia el
cielo y, por tanto, se desplaza hacia arriba.

5.5. El tiempo y la
narración en la radio
Con independencia de lo explicado en el apartado sobre la redacción
radiofónica, cuando nos enfrentamos a la construcción de producciones
complejas, como puede ser la elaboración de un reportaje o de una
pequeña ficción, es importante conocer algunas técnicas narrativas para
aplicarlas correctamente en función de aquello que queramos contar.
No obstante, antes
de entrar en materia, vale la pena comentar ciertos aspectos relativos
al tratamiento del tiempo en la radio, ya que éste es un elemento que
influye poderosamente sobre la narración. Así, por ejemplo, en una
ficción coexisten dos tipos de tiempo que pertenecen a realidades
diferentes. Por una parte, nos encontramos con el llamado tiempo
dramático, que se correspondería con aquel que dura la historia que
contamos. Por otra parte, tenemos el denominado tiempo real, que
se correspondería con la duración del programa en cuestión. Es decir,
podemos recrear toda la vida de una persona (tiempo dramático) en 30
minutos (tiempo real).
De hecho, las
posibilidades de tratar el tiempo en la radio son tres:
-
Respetándolo con total fidelidad: La emisión dura el mismo
tiempo que la acción que se está describiendo, tanto si es en
directo como en diferido. Este es el caso, por ejemplo, de la
retransmisión de un partido de fútbol, de un concierto, de una obra
de teatro, etcétera.
-
Reduciéndolo: La duración de la emisión es inferior a la
duración del hecho que se está narrando. Este sería el caso, por
ejemplo, de un resumen en 3 minutos de una sesión parlamentaria que
en realidad ha durado más de ocho horas.
-
Ampliándolo: La duración de la emisión es superior a la de la
acción o el hecho que se está explicando. Este sería el caso, por
ejemplo, de un reportaje de 30 minutos sobre un devastador terremoto
que en realidad no superó los 45 segundos de duración.
Como ves, el
tiempo se puede manipular. Más adelante volveremos a incidir sobre esta
cuestión, pero antes nos referiremos a las distintas posibilidades
narrativas que nos ofrece el medio. Estas posibilidades son las
siguientes:
-
Continuidad o narración lineal: Es la forma más habitual de
construir los mensajes radiofónicos. Aparece cuando los hechos se
exponen siguiendo un orden cronológico, es decir, en función de cómo
se han ido sucediendo temporalmente en la realidad. Una narración
lineal no implica que nos veamos abocados a contar absolutamente
todo, sino que ya es suficiente con extraer los aspectos que más nos
interesan.
-
Narración invertida: Supone la alteración del orden
cronológico. De hecho, aparece cuando estamos contando un presente y
nos trasladamos a un pasado o a un futuro para luego volver a ese
presente.
-
Narración paralela o paralelismo: Se da cuando presentamos
alternativamente situaciones o hechos ubicados en diferentes
espacios, pero con la particularidad de que coinciden en el tiempo
(por ejemplo, dos personas que van en avión y otras dos personas que
las esperan en el aeropuerto).
Cuando en una
narración lineal-cronológica comprimimos el tiempo, en tanto que
decidimos prescindir de algún intervalo, estaríamos haciendo uso de una
elipsis. Esto sucedería, por ejemplo, si en una producción
radiofónica escuchamos el efecto sonoro 12 campanadas seguido del
efecto Canto de gallo. Hemos pasado de la noche al día, hemos
comprimido el tiempo, pero sin alterar el orden cronológico.
En el caso de una
narración invertida, cuando nos trasladamos al pasado estamos llevando a
cabo lo que en los medios audiovisuales se denomina Flash-back,
mientras que si la traslación es hacia el futuro, entonces hablamos de
Flash-forward. El Flash-back se utiliza básicamente para
recrear recuerdos, vivencias, etcétera, que son esenciales para
comprender el desarrollo de aquello que se está explicando, mientras que
el Flash-forward se usa para representar especulaciones,
ilusiones, presagios, etc. Ten en cuenta que las simples alusiones a
tiempos pasados o futuros no implican directamente una narración
invertida. Para que ésta se de, es necesario que se recreen acciones o
hechos de esos tiempos. Si escuchas con atención este Flash-back
apreciarás con claridad a qué nos referimos cuando hablamos de
recreación. (SONIDO?)
5.5.1 Técnicas de realización. La importancia
de las figuras del montaje
La forma más fácil y convencional de trabajar el tiempo en la radio es
la que consiste en hacer uso de alguno de estos tres recursos: el
narrador, el silencio o la música (a modo de cortina o ráfaga). Sin
embargo, su utilización denota una cierta falta de creatividad y, en
muchas ocasiones, niega la riqueza expresiva de las materias primas que
componen el lenguaje radiofónico.
El narrador sólo
debe usarse cuando resulte imposible describir una acción determinada.
Recuerda que la música y los efectos sonoros cumplen distintas funciones
en la radio. Bastará usarlos adecuadamente para que no tengamos que
recurrir a una voz que los supla. Por otra parte, tampoco es necesario
que un narrador explique, por ejemplo, que nos trasladamos al pasado o
al futuro, o que recorremos un espacio determinado. Algunas figuras del
montaje, como el Fundido o el Fundido Encadenado, son muy válidas para
expresar ese tratamiento del tiempo. No obstante, debemos puntualizar
que la figura ideal para llevar a cabo un flash-back o un
flash-forward es el Fundido Encadenado, ya que, al cruzarse dos
situaciones (por ejemplo tiempo presente/tiempo pasado, o espacio
calle/espacio casa), es mucho más fácil para el oyente percibir el
cambio que se está produciendo.
El Fundido, en
cambio, resulta más idóneo para recrear traslaciones espaciales y
temporales en el marco de una narración lineal-cronológica, al igual que
un Fade Out seguido de un Fade In.
En el caso de una
paralelismo, se aconseja el Encadenado, aunque esto no implica que no se
pueda hacer uso, por ejemplo, de un Fundido Encadenado. Ten en cuenta
que en una narración paralela se muestran acciones que transcurren al
mismo tiempo, aunque en espacios distintos.
Lo que nunca debes
hacer es utilizar un Fundido Encadenado en una narración lineal-cronológica,
ya que, según lo que hemos explicado, en este caso no tiene sentido
hablar de tiempos que se cruzan.
Conviene que sepas,
finalmente, que si realizas una traslación al pasado o al futuro desde
un presente, para asegurar la coherencia narrativa tienes que volver a
ese presente de idéntica forma en que te fuiste, es decir, haciendo uso
de la misma figura del montaje (si la ida fue con un Fundido Encadenado,
la vuelta también lo tiene que ser) y del mismo escenario sonoro. En una
narración paralela, también es importante seguir este consejo y, sobre
todo, definir claramente cada uno de los dos espacios sonoros en los que
transcurren las acciones que se desarrollan al unísono. Es necesario que
cada uno de esos espacios se distinga con nitidez y que el oyente sepa
en qué lugar se encuentra en cada momento.
5.6. El guión radiofónico
El guión es el instrumento que sirve para planificar cualquier programa
radiofónico y, especialmente, para prever todo el material sonoro que
será necesario para su producción. En el guión se detallan, por tanto,
todos los pasos a seguir y, en función del programa al que nos vayamos a
enfrentar, será más o menos exhaustivo. Además, el guión es la pieza
clave para que locutores y técnicos de sonido se entiendan y sepan qué
es lo que configura un espacio en cada momento.
5.6.1 Los distintos tipos de guión
En radio se puede establecer una tipología de guiones en función de tres
variables: 1) la información que contienen; 2) las posibilidades de
realizar modificaciones sobre ellos y 3) la forma en que se nos
presentan.
Según la
información que contienen hablamos de guiones literarios, guiones
técnicos y guiones técnico-literarios, siendo éstos últimos los más
completos.
- Guiones
literarios: Son aquellos que dan una importancia fundamental al
texto que deberá leer el locutor o los locutores. Excluyen las
anotaciones técnicas relativas a planificación, figuras de montaje,
etcétera, y en él solo se señalan, generalmente en mayúscula, los
lugares en los que aparecen músicas y efectos sonoros. Por otra parte,
en el guión constan indicaciones para los radiofonistas, semejantes a
éstas:
Locutora 1
(melancólica): "El estaba allí, sentado junto a mí"
Locutora 2 (riendo): "No digas eso. Jamás estuvo contigo"
-Guiones
técnicos: A diferencia del anterior, en este tipo de guiones imperan
las indicaciones técnicas, mientras que el texto verbal sólo aparece a
medias y, en algunos casos, ni siquiera eso. De hecho, lo que van a
decir los locutores se expresa en forma de ítems (locutor 1: entrada
noticia; locutor 2: cuerpo noticia, locutor 1: despedida, etcétera),
como si se tratase de una simple pauta. Este tipo de guión es el más
usado en la radio actual, sobre todo en programas informativos y
magazines.
-Guiones
técnico-literarios: Son los que contienen toda la información
posible. En ellos aparece el texto verbal completo, así como el conjunto
de las indicaciones técnicas.
Según la
posibilidad de realizar modificaciones, hablamos de guiones
abiertos y de guiones cerrados. Los primeros están concebidos
para que puedan ser modificados en el transcurso del programa, por lo
que presentan una marcada flexibilidad. Los segundos, en cambio, no
admiten modificación alguna. Trabajar con uno u otro dependerá de la
complejidad de la producción y, sobre todo, de las características del
espacio.
Según la
forma que presenten, hablamos de guiones americanos y de guiones
europeos.
El guión
americano se presenta en una sola columna, separando las
indicaciones del técnico y las de los locutores mediante párrafos
sangrados. En estos guiones, las anotaciones técnicas se subrayan,
mientras que el nombre de los/las locutores/as aparece en mayúscula.
Además, se acostumbra a dejar un margen a la izquierda para señalar
posibles modificaciones.
El guión
europeo, en cambio, se presenta en dos o más columnas. La de la
izquierda se reserva siempre para las indicaciones técnicas, mientras
que el resto (que puede ser una o más), se destina al texto íntegro de
los locutores, o al texto en forma de ítems, etcétera.
Es muy importante
que tengas en cuenta que estas tres variables son perfectamente
combinables, de tal forma que puedes elaborar un guión técnico-literario,
cerrado y europeo; o un guión técnico, abierto y europeo; o un guión
literario, cerrado y americano..., y así sucesivamente. Una vez más,
todo dependerá del programa que vayas a producir.
En el apartado
Guiones tipo encontrarás distintos ejemplos que te ayudarán a
ver con claridad estos aspectos y a diferenciar con total nitidez los
guiones en función de las variables tratadas anteriormente.
5.6.2
Claves para la confección de un guión
La
elaboración de un guión radiofónico no es una tarea
complicada. Sin embargo, sí lo es su concepción, es decir,
pensar en todo aquello que vamos a transmitir a través de
las ondas y, lo que es más importante, en cómo lo vamos a
hacer. En cualquier caso, es vital conocer las técnicas a
poner en práctica para plasmar sobre el papel tanto las
indicaciones destinadas al control de sonido como las
dirigidas al locutorio. Lógicamente, el tratamiento de estas
indicaciones guardará una estrecha relación con el tipo de
guión por el que optemos, puesto que no será lo mismo
afrontar un guión literario que uno técnico, como tampoco
será igual diseñar un guión técnico-literario.
Pero
dejando al margen las particularidades, parece evidente que
en un guión, si se quiere que resulte plenamente
comprensible para los técnicos y los locutores, debe quedar
plasmado:
-
El orden en el que sonarán las distintas
materias primas que se utilicen para la producción de un
determinado programa. En algunos casos, también será
oportuno indicar la duración de una música, de un
efecto, etcétera, aunque cuando se conoce bien el
producto, no es absolutamente necesario.
-
El modo de aparición y desaparición de los
sonidos (Primer Plano, Fade In, Segundo Plano,
etc.).
-
El modo de permanencia en antena de un
sonido (podemos mantener, por ejemplo, una música en
Segundo Plano mientras un locutor habla en Primer Plano,
pero también podemos subir esa música a Primer Plano
cuando el locutor calla).
-
El soporte en el que se encuentra
registrado un sonido, así como su descripción (un efecto
sonoro o una melodía pueden estar grabados en un CD, o
en una cinta de cassette, o en una cinta de bobina
abierta, etc.)
Para
expresar sobre el papel estas cuestiones, es habitual
servirse de un código que abrevia tanto los aspectos
relativos a la planificación como los que tienen que ver con
el uso de las figuras del montaje. Así, en un guión
radiofónico indicaremos las órdenes de esta forma:
Planos:
PP = Primer Plano
2P = Segundo Plano
3P = Tercer Plano
PPP = Primerísimo Primer Plano
Figuras del montaje:
F.In ó Fade In = Fade In
F.Out ó Fade Out = Fade Out
F/E = Fundido Encadenado
F = Fundido
E = Encadenado
Resuelve = Resuelve
Descripción de los soportes:
En primer lugar, indicaremos dónde está el sonido: en un CD,
en un disco de vinilo, en un cassette, o si procede de un
micrófono.
En segundo lugar, el corte que se va a utilizar y la cara en
la que se encuentra dicho sonido.
En tercer lugar, el título del corte.
Los
soportes deberán ser numerados, ya que en un programa nada
impide que podamos hacer uso de 3 CD´s, de 2 cintas de
cassette, de 1 disco de vinilio, de 2 micrófonos, etc. Nada
impide, tampoco, que un CD que ya hemos utilizado (por
ejemplo al iniciar el programa), podamos volver a utilizarlo
al final del programa.
Dicho
esto, examinemos las siguientes órdenes técnicas:
PP Disco 1
Cara A/Corte 3
"Devórame otra vez"
Como puedes apreciar, en primer lugar indicamos el
plano en el que aparecerá el sonido, seguido del soporte
en el que se encuentra. Posteriormente, señalamos la
cara y el corte, ya que se trata de un disco de vinilo.
Finalmente, el título de la canción.
PP Micro 2
F/E Micro 2 con Micro 3
Esta orden es algo más compleja. Lo que se pretende
es que con la voz de un locutor que habla por el micro 2
en Primer Plano se haga un Fundido Encadenado con la voz
del que habla por el Micro 3.
Si escuchas cómo sonaría ejecutada, observarás que el
primer locutor sigue hablando hasta que ha finalizado el
cruce con el segundo
.
En la primera línea aparece la indicación PP Micro 2, ya
que, tal y como advertíamos, sería materialmente
imposible realizar un F/E si no estuviera sonando algo
en PP.
Fade In CD 1
Corte 8
"The river"
2P CD1/PP Micro 1
Estas órdenes podrían responder al inicio de un
programa. Fíjate que éste comienza con un "Fade In" de
un tema musical. Cuando el locutor se lo indique al
técnico, éste bajará la música a Segundo Plano y, al
unísono, el locutor comenzará a hablar. La barra
separadora indica, precisamente, que las dos órdenes
coincidirán en el tiempo. Observa, también, el espacio
que se deja entre las diferentes indicaciones técnicas.
Esto facilita la tarea del técnico.
Para
concluir este apartado, señalaremos que en el guión es
aconsejable que aparezca explícitamente cualquier
manipulación técnica que de un sonido se deba hacer desde
control. Ten en cuenta que las mesas de mezclas permiten
simular voces telefónicas, voces metalizadas,
reverberaciones de efectos, músicas y voces, etc. La
reverberación o rever es una breve resonancia,
parecida al eco pero mucho más débil, que se utiliza para
representar ensoñaciones, delirios, fantasías, etc., así
como para recrear la voz de los dioses, los emperadores, los
gigantes, etc. Por otra parte, la rever es también
muy útil para situar al oyente en espacios muy específicos,
como por ejemplo una catedral o una iglesia.
La forma de indicar estas manipulaciones en el guión es muy
sencilla:
Rever PP Micro 1
Rever PP CD 3
Corte 8
"Efecto martillo"
5.6.3
Guiones tipo

Después de todo lo que hemos explicado, creemos que no te
resultará demasiado complicado entender los guiones tipo que
exponemos a continuación.
Ejemplo de
guión literario, cerrado y americano:
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MARÍA
(Entre sollozos): "Jamás podré
olvidarme de él
No es justo lo que me ha pasado"
ANDREA
(Riendo): "No digas eso. Tu nunca lo
quisiste"
MARÍA
(Gritando): "Aléjate de mi. Eres una
bruja".
ANDREA
(Alejándose): "Ya me voy, pero no te
creas que
te será tan fácil deshacerte de mi".
CARETA DE SALIDA
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Ejemplo de guión técnico,
abierto, europeo
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CONTROL
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LOCUTORIO
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PP MICRO 1
F. IN CD 1
CORTE 8
THE RIVER
RESUELVE CD 1
PP MICRO 1
PP CD 2
CORTE 3
RÁFAGA
PP MICRO 2
PP MICRO 1
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Locutor 1: Saluda a la audencia
Locutor 1: Noticia 1
(Visita de Aznar a EEUU)
Locutor 2: Noticia 2
(Temporal en Galicia)
Locutor 1: Noticia 3
(Subida de la gasolina
|
Ejemplo de
guión técnico-literario, cerrado y europeo
Nota: Este guión ha sido extraído del libro El lenguaje
radiofónico, del profesor Armand Balsebre, aunque hemos
introducido algunas modificaciones
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CONTROL
|
MICRÓFONO 1
|
MICRÓFONO 2
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PP CD 1
CORTE 3
Efecto sonoro "aguas submarianas"
2P CD
1/PP MICRO 1
PP M1/2P MICRO 2
PP CD 1
CORTE 3
Efecto sonoro "aguas submarinas"
F/E CD 1
CON DISCO 1
CARA A/CORTE 3
2P DISCO 1/PP MICRO 2
FADE IN
MICRO 1
PP DISCO
1
F/E DISCO
1 CON
DISCO 2
CARA B/CORTE 1
FADE OUT
DISCO 2/PP
MICRO 1
PP CD 1
CORTE 3
Efecto sonoro "aguas submarinas"
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Allí
abajo, realmente no se ve nada, todo está
muy oscuro, las aguas son muy turbias.
Imagínese, un puerto como el de Barcelona:
contaminación, vertedero de miles de
cosas... Yo trabajaba con unas lámparas
especiales y gracias a eso podía ver algo y
hacer mi tarea. Usted comprenderá que
resultaba muy penoso y difícil... De todas
formas, uno sobrevive.
Al principio sí, al principio pasaba mucho
miedo... Eso no se lo deseo a nadie. Ahora
que las cinco pesetas por inmersión podían
con todo, oiga. Imagínese, cómo vivía yo
sacándome a veces hasta 30 pesetas en un día...
Pues me lo gastaba todo, todo...¡Qué vida!
Luego, el
miedo ya no existe. Le pierdes el respeto a
todo, incluso a la muerte. Lo importante es
que tienes un trabajo y puedes echar a tu
familia adelante... Sólo sientes un poco de
fastidio, a veces en invierno, cuando el
frío te cala los huesos, y te pones enfermo
poco a poco... Claro que son riesgos de ser
buzo. Todas las profesiones los tienen...
Tampoco hay que dramatizar... |
Juan Martínez Chico, cincuenta y tres años,
natural de Salamanca. Profesión:
escafandrista.Escafandra: aparato que usan
los buzos, compuesto de una vestidura
impermeable y un casco de bronce
perfectamente cerrado con tubos para renovar
el aire.Escafandrista, buzo, el señor de las
aguas turbias.
1950. El Paralelo, calle de Juan Gris, núm.
17. Una modesta pensión para albergar a un
ambicioso muchacho que acaba de llegar de
Salamanca. Sábado noche en el Molino y algún
paseo por la calle de Tapias, Juan Martínez,
el buzo, ganaba cinco pesetas por inmersión.
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