- 8 Introducción
- 8.1 El breafing de medios
- 8.2 El plan de medios
- 8.3 Medición de la audiencia
- 8.4 Investigación de audiencias
- 8.5 La publicidad por medios
- 8.6 Los diarios
- 8.7 Las revistas
- 8.8 La radio
- 8.9 La televisión
- 8.10 El cine
- 8.11 El medio exterior
- 8.12 Publicidad en Internet
- La creación de esta web
- Videos Publicitarios
- Mapa de la web
INTRODUCCIÓN
Habrás visto que la publicidad aparece de manera más o menos
determinante en todos los medios. En algunos, de hecho,
constituye la base de su financiación y la diferencia entre
poder o no poder existir. Sin embargo nuestro problema es
otro: supón que quieres decir algo importante; algo que te
entusiasma o te preocupa. ¿A quién se lo dices? ¿Qué medio
eliges? ¿Mandas un SMS? ¿Una nota en un papel? ¿Lo dices en
voz alta desde tu pupitre? ¿Lo cuelgas en tu página web?
Depende tanto del propio contenido del mensaje como de
cuánta prisa tengas, de si quieres que sea más o menos
confidencial, más o menos económico, más o menos perdurable…
Lo cierto es que tendrías que pensar, a tu escala, en un
Plan de Medios.
Ahora imagínate que tienes todos los medios de comunicación
al alcance de tu mano. Es importante diseñar un buen Plan
que permita adaptar nuestro mensaje a las peculiaridades de
cada Medio de comunicación y para ello debemos conocer
cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes que
presenta cada uno. Además, la publicidad puede acceder,
además de a la tele, la radio, la prensa, o al cine, a
soportes específicamente publicitarios y a otro medio,
Internet, que está en constante expansión.
Y aún hay más: puedes saber hasta qué punto tu comunicación
está siendo eficaz o no. Hay herramientas que nos permiten
saberlo todo casi con exactitud y es importante que sepas
cuáles son y qué te ofrece cada una.
EL BREAFING DE MEDIOS
El proceso de creación publicitaria está unido
inseparablemente a las particulares condiciones de difusión
del mensaje. Éste se transmite a través de los medios que se
ponen a disposición de la publicidad o que ésta crea. El
anunciante compra en ellos el espacio/ tiempo disponible,
siempre que coincida con sus intereses. Los canales de
transmisión convencionales son los medios de comunicación
masivos y el medio exterior. Los primeros, por lo general,
tienen como objeto principal la difusión de información y
entretenimiento; el medio exterior, sin embargo, nace
específicamente para la función publicitaria.
Los medios son, por tanto, la vía de transmisión utilizada
por la publicidad para llegar al público objetivo de modo
que éste, al recibirlo, pueda reaccionar a la propuesta del
mensaje. Cada medio (prensa, radio, televisión ...) ofrece a
la audiencia diferentes opciones (distintos periódicos,
emisoras, cadenas ...) que denominamos soportes (El País, La
Vanguardia, RNE, Cadena SER, TVE 1, La 2, Tele5 ...).
Para decidir en qué medios y en qué soportes conviene
difundir el mensaje es preciso contar con la información
oportuna, así el departamento de medios (ver epígrafe 4.6.)
o la agencia de medios (epígrafe 3.8.) podrán elegir la
opción más conveniente. Normalmente es el responsable de
cuentas (que analizamos en el epígrafe 4.3.) quien le
entrega al planificador el briefing de medios, informe que
presenta los datos estratégicos sobre la difusión de la
campaña y las instrucciones que han de tenerse en cuenta
(5.4.). Como todo briefing debe ser un documento claro y
breve. Ya explicamos que no podemos hablar de una única
manera de concebir este tipo de informe, pero si los
planificadores cuentan con la siguiente información tendrán
muchas facilidades para realizar un plan de medios
estratégico:
Descripción de la campaña
Objetivos de medios en función de los objetivos
publicitarios, los de comunicación y los de marketing.
Anunciante: presencia geográfica y estacionalidad de su oferta.
Producto: grado de conocimiento en el mercado y publicidad anterior.
Competencia: actividad publicitaria en cuanto a su presencia en medios.
Público objetivo
Definición del público al que va dirigida la campaña y para
el que se diseña la estrategia de comunicación. Su perfil
deberá localizarse en las audiencias de los distintos medios.
Medio/ os solicitados por el
cliente
Cuando el briefing del cliente ha incluido ciertas
condiciones sobre dónde llevar a cabo el lanzamiento de la
campaña, éstas se indican en la información dirigida a los
planificadores. Así podrán seguir la pauta o sugerir mejores
alternativas.
Estrategia creativa
Los responsables de medios deben conocer la estrategia
creativa ya que de esta manera pueden orientar sus
decisiones en función de elementos importantes del mensaje
(color, tamaño, movimiento, sorpresa ...).
Presupuesto de medios
Cifra real prevista destinada a la difusión de la campaña.
Es aquello que está dispuesto a invertir el anunciante en
los medios. Debe contener cualquier orientación dada por él
sobre su distribución.
Calendario de la campaña
Periodo de aparición de la campaña en los medios e
indicaciones, si las hay, sobre periodos de presencia (sistema
de oleadas), fases (lanzamiento y mantenimiento) y duración
total.
El trabajo en equipo entre cuentas,
planner (figura abordada con detalle en el epígrafe 4.3),
creatividad, producción y medios es importante, por eso se
deben realizar tantas reuniones o contactos como sea preciso
para llevar al cliente una solución convincente. El peso del
plan de medios en la decisión de adjudicación de la campaña
es crucial para muchos anunciantes.
EL PLAN DE MEDIOS
El plan de medios es la solución a
la difusión de la campaña, es decir, la respuesta a la
necesidad de llegar al público objetivo y lograr que éste
reciba el mensaje del anunciante. Se lleva a cabo mediante
la planificación de medios, procedimiento que aplica
diferentes técnicas para solventar cómo difundir masivamente
un mensaje de la manera más rentable y eficaz.
Obtener la mejor solución de medios es una tarea compleja ya
que existen cientos de opciones distintas. El mercado de los
medios es amplio, cambiante y desigual, el reparto de las
audiencias es difícil de estimar y, además, se trabaja
siempre con una limitación principal, que no es otra que el
presupuesto disponible. Aún más: cada medio y cada soporte
tienen sus particularidades (códigos, audiencias, formas
publicitarias, alcance, condiciones de recepción, tarifas,
etc.) que en todos los casos deben considerarse a fin de
elegir la alternativa más favorable para alcanzar a los
destinatarios del mensaje.
El plan de medios es asimismo un plan de inversión
publicitaria que en cada anunciante está caracterizado por
dos parámetros: el primero, la cifra total que dedica a la
campaña, integrada por uno o varios mensajes y dividida en
una o varias etapas; el segundo, es la distribución de esa
cifra en el medio o medios seleccionados. Según este último
criterio, encontramos dos planteamientos diferentes:
Difusión a través de un solo medio
(campaña televisiva, en radio, gráfica...), incluso en un
solo soporte.
Difusión a través de una combinación de medios. Suele
elegirse un medio principal, por ejemplo prensa, y uno o
varios de apoyo (por ejemplo, radio y exterior).
Como puedes ver, hacer un plan de
medios significa básicamente hacer una selección óptima de
medios y soportes. Los principales pasos para elaborarlo
son:
Definición de objetivos de medios
El punto de partida para fijar los
objetivos de medios es el briefing recibido. Se establecen
en términos de cobertura (número de personas del público
objetivo con las que se quiere contactar), frecuencia (número
de veces que queremos que este público perciba el mensaje) y
recuerdo (nivel de efecto sobre la memoria que se quiere
provocar, por entender que con ello aumentan las
posibilidades de lograr la reacción buscada).
Elaboración de la estrategia de medios
Como cualquier estrategia, se apoya en la información obtenida a través de la investigación y del conocimiento acumulado por los especialistas. Deben elegirse aquellos medios que mejor respondan a los objetivos y a la creatividad de la campaña. A partir de esta primera consideración la decisión se toma en función de dos aspectos principales:
alcance óptimo o coincidencia de
la audiencia del medio con el público objetivo de la campaña
y el presupuesto disponible, teniendo en cuenta las tarifas
vigentes y también las posibilidades de negociación que
tenemos frente al medio.
Un factor más a considerar para ciertos productos o campañas
son las limitaciones legales ya que, con independencia de
otros requisitos sobre el mensaje, restringen total o
parcialmente el uso de determinados medios. Así ocurre con
la publicidad de tabaco y bebidas alcohólicas o con la
publicidad electoral.
3. Selección de soportes
A la elección de medios le sigue la selección de los soportes concretos en los que se va a insertar el mensaje. Se elegirán las cabeceras de prensa o revistas, las cadenas de televisión o radio, los itinerarios exteriores, salas de cine, lugares en la web ... Los especialistas en medios manejan para ello criterios que les permiten tomar decisiones sobre la rentabilización del presupuesto (OTS, audiencias bruta y útil, duplicación, coste del soporte, coste por mil, coste por impacto útil, coeficiente de rentabilidad ...), se trata de fórmulas y conceptos técnicos que puedes encontrar definidos de forma básica en el Glosario.
4.Programación o distribución del presupuesto
Supone la distribución del presupuesto disponible entre los soportes (espacio y tiempo) específicos seleccionados (espacios de prensa, programación de TV o radio, soportes exteriores ...) durante el periodo total que va a durar la campaña. A este paso se le denomina también distribución de impactos.
5. Evaluación
Como ya sabes (lo vimos en el epígrafe 5.1), todo proceso de planificación finaliza con la medición de los resultados obtenidos a fin de conocer el nivel de acierto en la cobertura, frecuencia y recuerdo previstos. Esta evaluación se realiza actualmente con la ayuda de programas informáticos que cruzan todos los conceptos relacionados con estos tres parámetros (cobertura neta, frecuencia efectiva, GRP’s, rating ...). También puedes consultarlos en el Glosario.
El resultado de este proceso es
una combinación de medios (media mix) que se propone como la
forma más adecuada para que los consumidores, ciudadanos,
votantes o cualquier tipo de público que imagines puedan
recibir el mensaje que se ha diseñado para ellos. En
términos de planificación de medios, cada persona que lo
recibe y que no forma parte del público objetivo es un
impacto no deseado y pagado. En otras palabras, supone un
despilfarro para el anunciante, de ahí que la inversión en
medios sea uno de los temas más discutidos en publicidad.
En España, como en otros países, la inversión publicitaria
se define por cinco características:
Concentración: pocos representan la mayoría de la
inversión. Los presupuestos millonarios proceden de un
número verdaderamente reducido de anunciantes si los
comparamos con el total de empresas, instituciones y
organizaciones que hacen publicidad.
Estacionalidad: se invierte
principalmente en determinados momentos del año debido a los
hábitos generales de vida y consumo y, ya en segundo término,
a la existencia de productos estacionales, cuya salida al
mercado se concentra prácticamente en una época concreta
(cava, helados, bronceadores, antigripales ...).
Sensibilidad: cualquier cambio económico afecta rápidamente
a la inversión publicitaria. A menudo, el menor indicio de
inestabilidad o crisis es la causa de que los presupuestos
previstos para esta actividad se retraigan o se congelen a
la espera de acontecimientos.
Desigualdad: la inversión es diferente de unos medios a
otros. Aunque caben matices, lo tradicional es que sea la
televisión el medio líder en inversión, seguido de los
diarios. Los que representan índices menores son el cine e
internet.
Importancia de los medios no
convencionales: la búsqueda de contacto a través medios
no masivos es cada vez más importante. El marketing directo,
la publicidad en el lugar de venta, el patrocinio y otras
fórmulas son opciones no marginales para muchos anunciantes
(puedes ampliar en el epígrafe 8.5.).
MEDICIÓN DE
AUDIENCIA
La gran mayoría de los medios de
comunicación tienen dos públicos objetivo: la audiencia y
los anunciantes. Estos últimos representan una vía de
ingresos que, desde el punto de vista empresarial, aseguran
en muchos casos la propia existencia del medio. Por esta
razón sus responsables tienen que conocer los intereses de
los anunciantes y establecer con ellos relaciones efectivas.
Anunciantes y medios se necesitan. Aquéllos, para difundir
sus mensajes y llegar a su público, éstos, para financiar
parcial o totalmente su actividad.
Lo que los anunciantes compran al pagar por el espacio/
tiempo de los medios es la oportunidad de contacto con sus
públicos objetivo, por eso ha surgido una especialidad
dentro de la investigación de mercados a la que llamamos
investigación de audiencias y un experto en esta tarea, el
investigador de medios.
La investigación de audiencias estudia los medios de
comunicación masivos como instrumentos de transmisión
publicitaria de los anunciantes, centrándose en tres
aspectos básicos:
la cantidad y calidad de las
audiencias de cada medio,
la estructura de los medios (soportes) y
el contenido publicitario (cantidad y calidad de la
publicidad mediática).
El trabajo de medición de
audiencias se ocupa de contestar a la primera pregunta
básica: ¿cuántos son los que ven, leen, oyen, etc. cada
medio y cada soporte? La cantidad de audiencia que ofrecen
es un elemento prioritario para establecer las tarifas
publicitarias, es decir, los precios que va a tener que
pagar cualquier anunciante que quiera aparecer en ellos, con
independencia de la negociación particular que consigan. En
principio, puede decirse que a mayor audiencia, mayor éxito
publicitario. No obstante, el aspecto cuantitativo no es el
único que se considera, la segunda pregunta que se hace la
investigación de audiencias es ¿quiénes son y cómo son las
audiencias de cada medio y soporte? Y, por último, ¿cuál es
su comportamiento ante ellos?
La medición de audiencias se lleva a cabo mediante el
registro y actualización periódica de datos. A partir de
ellos, anunciantes y agencias toman sus decisiones de
inversión, por lo que la confianza en la información es una
condición importante. Dado que el coste de realización de
estos estudios es muy elevado, la alternativa para contar
con tal información es doble:
Trabajar con los datos que facilitan los soportes sobre su
audiencia, perfil y, en algunos casos, duplicaciones.
Acudir o pertenecer a sociedades independientes dedicadas a la realización de estos estudios.
Esta segunda opción suele ser la
preferida ya que asegura la máxima especialización y
fiabilidad. Las principales fuentes de datos sobre audiencia
son:
Infoadex (1994), empresa que recoge la experiencia en
investigación de Repress y Duplo y que presenta su primer
estudio sobre inversión publicitaria en 1995. Proporciona
datos anuales de publicidad en medios convencionales (diarios,
revistas, suplementos y dominicales, radio, cine, internet y
publicidad exterior) y no convencionales. Sus informes
cuantitativos y cualitativos permiten conocer en cifras
globales la evolución de la publicidad española en los
últimos diez años y, a través de ellas, el funcionamiento de
este mercado. Colaboran con ella diez asociaciones
representativas de anunciantes, agencias de publicidad y de
medios, comercio electrónico y marketing directo, etc.
AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación, 1989), que tiene su origen en la sociedad EGM (Estudio General de Medios), creada en 1975 por 51 empresas (anunciantes, agencias y medios) para elaborar estudios e investigaciones sin ánimo de lucro. Hoy la AIMC tiene como objeto proporcionar información sobre audiencia, estructura de los medios y sus principales soportes y análisis de tendencias. Además de otros datos útiles para la planificación, presenta los perfiles de audiencia, según criterios sociodemográficos y socioeconómicos, de diarios, suplementos, revistas, radio, cine, televisión e internet.
OJD (Oficina de Justificación de la Difusión, 1964), también constituida en sus inicios por anunciantes, agencias y medios con el propósito de facilitar la difusión y la distribución de publicaciones periódicas registradas voluntariamente en cualquiera de las siguientes categorías: diarios, revistas, publicaciones técnicas y profesionales, suplementos, publicaciones gratuitas no profesionales, guías y directorios y publicaciones de distribución gratuita. Proporciona información de 835 publicaciones impresas y 134 medios electrónicos de comunicación inscritos voluntariamente en la OJD.
TNS Audiencia de Medios (Taylor Nelson Sofres Audiencia de Medios), la compañía que actualmente realiza la medición de audiencia de televisión, seguimientos de programación y publicidad a través de la audiometría. Este sistema se basa en el registro simultáneo de los comportamientos básicos realizados en el hogar ante el televisor: encendido, cambio de canal y apagado. Es posible recoger toda esta información al instalar audímetros en el domicilio de un panel de hogares representativos de la población. Este aparato registra, y extrapola después, el día y hora de encendido y apagado del televisor, el canal sintonizado, las personas que están frente a la pantalla, las conexiones a vídeo, videotexto, ordenador, antena parabólica, etc., así como la audiencia de segundos y terceros televisores e incluso de invitados al hogar.
En Televisión tienes más información sobre los sistemas de medición de audiencias, un dato que, como sabes, es también esencial en la elaboración de las parrillas de programación.
La descripción cuantitativa de la
audiencia es imprescindible, pero no suficiente. Saber
cuántas personas están viendo la programación en las
distintas franjas horarias o cuántas compran o leen un
periódico son datos con los que los planificadores de medios
necesitan contar. Saber cuánto invierten los competidores en
los medios y exactamente los soportes y formas publicitarias
que eligen también es de máximo interés. Sin embargo, es
preciso ir más allá si se quiere conocer a fondo la relación
del público con los medios. Recuerda que cuando la
publicidad conecta con las personas a las que se dirige,
ellas son audiencia y que este papel es previo al de
consumidor, ciudadano, solidario, etc (ver epígrafe 7.8.).
Conseguir que el público objetivo se plantee la posibilidad
de actuar de acuerdo con lo que le propone la publicidad (que
colabore, que compre, que elija una marca) es una tarea cada
vez más difícil, a pesar de contar con más medios que nunca.
Para lograrlo hay que conseguir primero que reciba el
mensaje, que le llegue el número suficiente de veces para
que lo recuerde y que lo acepte.
Las causas de la dificultad hay que buscarlas en las
barreras psicológicas y sociológicas (este asunto fue
tratado en el bloque 7) y en las limitaciones del mercado y
de la comunicación publicitaria. Concretemos la situación
actual:
Los medios siguen un proceso de fragmentación (más cadenas, más emisoras, más revistas ...).
Las audiencias se dividen porque la oferta cada vez es mayor.
Los anunciantes evolucionan en
cuanto a sus necesidades (fidelizar y no sólo vender, crear
marcas válidas para mercados más amplios ...), también en
cuanto a su conocimiento sobre comunicación.
El consumidor es un buen conocedor de la publicidad, convive
con ella, la juzga constantemente, está saturado y es
exigente.
Conclusión: la creatividad, incluso la buena creatividad,
tiene que vencer muchas barreras para ser eficaz. A menudo,
por fortuna o por desgracia, la imaginación no es suficiente
para acertar, por eso se utiliza la investigación. A la
investigación cuantitativa, que hemos visto en el epígrafe
anterior, se añaden los resultados de la investigación
cualitativa que llevan a cabo estudios centrados en el
mensaje, en su contenido, analizando la eficacia de la
creatividad y la producción. Trata de profundizar en los
mensajes aparecidos (elementos incorporados, distribución,
formas y códigos utilizados...) en relación con el efecto
que producen sobre la audiencia.
La investigación cualitativa se lleva a cabo mediante dos
pasos básicos:
Creación de un archivo actualizado de la publicidad aparecida sobrenuestro producto, marcas competidoras o del sector. Supone las tareas de:
recorte o grabación de los
anuncios
clasificación según el sistema más oportuno
actualización permanente
2.Análisis de este material para
conocer la estrategia de medios de la competencia, la
evolución publicitaria, las tendencias, las modas, etc.
Este proceso es complejo y se adapta a cada medio. Piensa
que no siempre es fácil localizar todo tipo de publicaciones
o de vallas, o grabar los anuncios aparecidos a lo largo de
la programación de todas las televisiones, emisoras de
radio, cines... Por esta razón se suele encargar a empresas
de nivel nacional o local según las necesidades. Ellas están
especializadas en este tipo de investigación.
A partir de este material se puede estudiar, por ejemplo,
cómo resuelven otras marcas la selección de formas
publicitarias, la ubicación de los anuncios, el tamaño, el
color, la repetición o los elementos que refuerzan el
recuerdo del espectador. Los resultados que arroja este
seguimiento cualitativo permiten orientar las próximas
campañas.
LA
PUBLICIDAD POR MEDIOS
La comunicación de una
organización no tiene como única alternativa la publicidad,
puede hacer llegar su mensaje a través de otros medios. Como
se explica en el Bloque 10, existen otras fórmulas que
permiten incluso un contacto de mayor calidad con los
públicos.
En Media-Radio, Media-Prensa y Media-Televisión se explica
la visión que, desde cada uno de ellos, se tiene de la
publicidad y su función y relevancia dentro de su estructura
y de su organización. En este caso el camino es el inverso ¿Qué
ventajas e inconvenientes ofrece cada medio, según su propia
naturaleza, al mensaje publicitario?
De acuerdo con la definición de publicidad (la vimos en el
epígrafe 2.8.) ésta es una forma de comunicación masiva
precisamente por utilizar los mass media como vehículo de su
mensaje. Cuando se utilizan medios no masivos cada fórmula
de comunicación persuasiva adopta un nombre específico
(marketing directo, marketing promocional, presencia
institucional ...). Son medios no masivos por ejemplo el
correo tradicional, el teléfono, la organización de eventos,
la presencia en puntos de venta, etc. A efectos de inversión,
todas las fórmulas comunicativas publicitarias que no
utilizan medios de comunicación de masas se agrupan bajo el
nombre de publicidad no convencional (las abordaremos con
más detalle en el epígrafe 10.1.). Este criterio ha
familiarizado la idea de que se puede nombrar a todo con la
denominación de publicidad, diferenciando entre medios
masivos o convencionales y medios no convencionales.
Las cifras de inversión siguen registrándose por separado,
lo que permite reconocer la significativa evolución de los
últimos años: mientras que hace unas cuantas décadas el
presupuesto de comunicación externa de la mayoría de los
anunciantes se destinaba a publicidad, esto es, a medios
masivos, hoy se dedica un porcentaje elevado a las otras
maneras más personalizadas de llegar al público. Tanto ha
cambiado el reparto presupuestario que actualmente la
inversión en medios masivos está por debajo del volumen de
negocio que mueven los medios no convencionales.
Los medios masivos se suelen clasificar en función del canal
o canales que emplean para crear y difundir sus contenidos.
Cada uno de ellos determina la utilización de unos códigos y
unas condiciones de decodificación que los publicitarios
deben tener en cuenta. Así nos encontramos con:
Medios gráficos: prensa
diaria, revistas y dominicales
Medios auditivos: radio.
Medios audiovisuales: televisión y cine.
Medio exterior.
Medio on line: internet.
Por otra parte, cada medio y cada soporte masivos ofrecen al anunciante una serie de alternativas de espacio/ tiempo a las que llamamos formas publicitarias. El criterio fundamental que las diferencia es el de dimensión/ duración. Éstas son las principales:
Prensa y revistas: anuncio, encarte, solapa, troquelado, corpóreo, muestras, anuncio por palabras, comunicado...
Radio: cuña, espacio
patrocinado y microprograma.
Televisión: spot, publirreportaje, patrocinio televisivo,
sobreimpresión.
Cine: película.
Exterior: vallas, marquesinas, medios de transporte, mobiliario urbano, cabinas...
Internet: banner, e-mail, web site, intersticial, ciberspot, ventana emergente…
Las formas publicitarias
representan maneras concretas de expresar el mensaje
creativo. En este sentido la creatividad debe adaptarse no
sólo a las condiciones de espacio/ tiempo contratadas, sino
a las características que ofrece cada forma.
En los siguientes epígrafes de este bloque puedes encontrar
algunas peculiaridades de la publicidad en diarios y
revistas, en radio, televisión, cine, exterior y on line. En
ellos tienes los datos aparecidos en 2004 sobre la inversión
del 2003 en España. Si quieres ir siguiendo la evolución
exacta de estas cifras, consulta las revistas publicitarias
o entra en el Estudio de Infoadex. Si lo que te interesa es
la audiencia, consulta el EGM.
LOS DIARIOS
Los diarios son publicaciones periodísticas que aparecen,
salvo excepciones, cada día, todos los días de la semana.
Representan el periodismo que da prioridad a la información,
a la actualidad y a la reflexión. Para la inmensa mayoría,
sean o no sus lectores habituales, es el medio más respetado,
quizá por su herencia histórica y su implicación política y
social.
Desde su origen la prensa diaria presta espacio a los
anunciantes (ver epígrafe 1.7 de Media-Publicidad y el
bloque 6 de media-Prensa), ofreciendo la posibilidad de
contacto con unos lectores acostumbrados a la combinación de
información con anuncios. Domina el segundo puesto del
ranking publicitario por volumen de negocio (Estudio
Infoadex de la Inversión Publicitaria en España 2004), con
1.496 millones de euros, el 26,9% de los medios
convencionales, lo que supone un descenso del 2.3% en
comparación con el año 2002.
Ofrece a los anunciantes características como:
Credibilidad: el lector mantiene una relación de aceptación con su periódico, lo elige personalmente porque quiere informarse y crearse una opinión a través de sus páginas. En principio se registra una disposición a creer y aceptar lo que en él se dice.
Permanencia del mensaje: la prensa
se puede guardar para volver a leer más tarde o para enseñar
a otros. El esfuerzo que requiere hacerlo es muy inferior al
que supondría guardar una emisión televisiva o radiofónica.
Peso informativo: sus mensajes pueden ser amplios, incluso
minuciosos, lo que le distingue dentro de los medios masivos.
Como sabes, los periódicos se
pueden clasificar principalmente por los criterios de
alcance (diarios nacionales, regionales y locales), tipo de
información (diarios de información general y diarios
especializados) y, por último, coste para el lector (prensa
de pago y prensa gratuita).
Desde el punto de vista publicitario la prensa ofrece las
siguientes ventajas e inconvenientes:
VENTAJAS
Flexibilidad geográfica, derivada del elevado número total
de cabeceras o diarios que existen en cada comunidad, zona,
cuidad, etc. Si se quiere alcanzar a un público ubicado en
una zona geográfica determinada, será posible elegir
insertar el anuncio específicamente en el diario o diarios
que se publican allí.
Escasa saturación: los periódicos no tienen un porcentaje tan elevado de anuncios como otros medios, lo que favorece la posibilidad de ser visto y disminuye el rechazo hacia la publicidad.
Crédito del medio: el respeto al medio y la credibilidad alcanzada por un periódico repercuten positivamente sobre las marcas que se publicitan en sus páginas. Un producto que se da a conocer a través de un periódico de gran tirada y crédito transmite que es un lanzamiento importante.
Posibilidad de relectura, de modo
que el mensaje puede ser visto más de una vez sin que el
anunciante tenga que invertir en el segundo o tercer impacto.
Tiempo de recepción: el individuo elige cuánto tiempo quiere
dedicarle al anuncio, puede pensar sobre los datos, la
propuesta o las imágenes que se presentan, puede recortar el
anuncio o tomar nota del teléfono o la web que aparece en él.
INCONVENIENTES
Menor calidad de impresión, derivada de la propia calidad
del papel utilizado y del proceso gráfico con el que es
preciso trabajar. Este aspecto ha mejorado mucho gracias a
la evolución de las artes gráficas que han introducido ya el
color y reformado el secado de tintas, entre otras mejoras,
respetando básicamente el bajo precio de venta del periódico.
Segmentación relativa del público: aunque la mayoría de los periódicos de información general segmentan ideológicamente, por lo demás, personas muy distintas pueden leer el mismo periódico, lo que dificulta la localización de públicos concretos.
Las formas publicitarias disponibles en prensa diaria son verdaderos clásicos dentro de la publicidad. El anuncio (página, doble página, media página, robapágina, faldón o pie de página, columna y módulos) y los encartes (pieza gráfica independiente que se incluye en el interior del periódico y que se puede separar y conservar), además de los anuncios por palabras o clasificados, que ocupan su propia sección en el periódico.
LAS REVISTAS
Las revistas son el medio gráfico de mayor calidad desde el
punto de vista técnico, aparecen en kioscos y tiendas con
una periodicidad mayor que los diarios y alcanzan por lo
general un nivel más alto de especialización temática. Están
en el tercer lugar en el ranking publicitario por volumen de
negocio (Estudio Infoadex de la Inversión Publicitaria en
España 2004), con 601,2 millones de euros, el 10,8% de los
medios convencionales, lo que supone un aumento del 1.9% en
comparación con el año 2002.
Para muchos anunciantes las revistas son un soporte habitual
debido a sus características:
Nivel de especialización: hay distintos tipos de comprador de revistas e incluso de lector de revistas, pero cabe señalar en la mayoría de los casos un punto en común: eligen la publicación por el tipo de información, por los contenidos que incluye. Las revistas suelen especializarse para interesar y mantener a un público que busca ampliar información sobre temas que le motivan.
Nivel de estima hacia el medio:
quien compra la revista paga un precio que no siempre
considera bajo, quien la lee y se interesa por sus artículos
puede llegar a coleccionarla, muchos la recomiendan o la
enseñan a otros interesados por los asuntos de los que trata.
Las revistas se pueden clasificar principalmente por
criterios de orientación (para público no especializado,
técnicas y de investigación), temáticos (actualidad,
economía, moda, corazón, motor, informática, decoración
...), periodicidad (revistas semanales, mensuales o de otra
periodicidad) y de distribución (venta en kioscos y otros
puntos o suscripción).
Dentro de este medio ocupan un lugar propio los suplementos
y dominicales, publicaciones que se obtienen al comprar un
diario. En general nunca es posible su adquisición separada,
de modo que los periódicos las ofrecen en determinados días
de la semana como un complemento informativo y un incentivo
para la compra. Técnicamente muchas de ellas son revistas,
siempre que tengan entidad propia; de hecho compiten con
ellas en formato, calidad y como soporte publicitario.
Ocupan por sí mismos el sexto lugar en el ranking
publicitario por volumen de negocio (Estudio Infoadex de la
Inversión Publicitaria en España 2004), con 105.9 millones
de euros, lo que supone el 1,9% de los medios convencionales,
0.8% menos que en 2002.
Publicitariamente hablando, la cara y la cruz de las
revistas son, a grandes rasgos las siguientes:
VENTAJAS
Coinciden con los diarios en la posibilidad de relectura y
en el tiempo de recepción, que también es decidido por el
lector (ver epígrafe 8.6.), aunque no son sus únicas
ventajas.
Mayor calidad de impresión: el papel utilizado y los
procesos gráficos, así como una periodicidad más amplia que
en el caso de los diarios permiten ofrecer a los anunciantes
magníficas condiciones técnicas para sus anuncios.
Flexibilidad en las acciones publicitarias: por las mismas razones, estas publicaciones son más flexibles con las formas publicitarias y las acciones que los anunciantes quieren insertar para asegurar el efecto buscado.
Buena segmentación del público: en las revistas, la segmentación ideológica no es tan significativa, sin en embargo destacan por la selección demográfica y socieconómica de los lectores. Esto quiere decir que los perfiles de público objetivo (ver epígrafe 7.2.) están mejor definidos por edad, sexo, hábitat, posición en el hogar, actividad profesional, nivel de ingresos y clase social).
Menor rechazo publicitario, consecuencia de la relación nivel de especialización de la revista-perfil específico de audiencia. La publicidad provoca probablemente menos rechazo cuanto más orientada está a productos, servicios, marcas y opciones en los que el lector está interesado y esto es posible cuanto más especializada es la revista.
INCONVENIENTES
Audiencia limitada: las revistas restringen
inevitablemente su público a medida que se especializan.
Explican además esta desventaja el precio de venta y el
hecho de que los lectores pueden estar básicamente
informados de muchos de los temas que tocan a través de
medios como la televisión, la radio o internet.
Menor segmentación geográfica: aunque la difusión de las revistas se ha facilitado mucho desde el punto de vista geográfico, no es comparable con la prensa. Existe un número significativo de diarios locales pero no de revistas locales, de ahí que la mayoría de ellas tengan vocación nacional.
Frecuente saturación
publicitaria en muchas de ellas: la mayor aceptación de
publicidad realmente orientada a los lectores convive con el
rechazo por el exceso de publicidad que registran algunas de
estas publicaciones.
Las formas publicitarias que ofrecen las revistas llamadas
“de consumo” a los anunciantes se multiplican: anuncio (página,
doble página, media, robapágina, faldón o pié, columna),
interior de portada, contraportadas, encartes (pieza gráfica
independiente que se incluye en el interior de la revista y
que se puede separar y conservar), solapas, troquelados,
inclusión de corpóreos (regalos promocionales, por ejemplo)
o de sachettes (muestras de producto) y comunicado o nota de
prensa son los principales.
LA RADIO
La radio representa un medio único en su forma de transmitir
los contenidos, que se benefician de una inmediatez
informativa basada en la simultaneidad hecho-noticia. Las
ondas hertzianas proponen a los anunciantes una manera
diferente de llegar al público objetivo. De la radio siempre
se dice que es el medio más popular y más unido al ciudadano
medio. Sobre él la audiencia manifiesta sin pudor que oírla
es un hábito y que se trata de un medio apreciado, incluso
querido. Sobre las características específicas del medio,
puedes consultar Media-Radio.
La publicidad ha formado parte de la historia de la radio
(1.8.), ésta ha creado para ella formas propias y de gran
autenticidad, como el jingle, ejemplo de máxima convivencia
entre el contenido del medio y la presencia del anunciante.
Ocupa el cuarto lugar en el ranking publicitario por volumen
de negocio (Estudio Infoadex de la Inversión Publicitaria en
España 2004), con 508,6 millones de euros, el 9,1% de los
medios convencionales, lo que supone un 4,9% más que los
484.9 millones de 2002.
La cercanía y la inmediatez son pues las principales
características de la radio debidas, entre otras, a las
siguientes condiciones:
Flexibilidad geográfica y horaria:
es posible escuchar la radio en cualquier punto del país; no
sólo el número de emisoras es muy elevado, sino que cada
zona geográfica cuenta con emisiones propias.
Recepción individual y cómoda: a diferencia de sus inicios,
el medio es hoy de consumo individual y la persona elige el
momento, el lugar, la emisora y la forma de escuchar la
radio. Por otra parte, apenas debe hacer ningún esfuerzo,
sólo estar ahí y escuchar.
Complicidad: el oyente tiene la sensación de que le están
hablando a él o a ella, muchas veces tiene la posibilidad de
llamar y dar su opinión y, en determinados horarios o con
determinados locutores, puede alcanzarse la sensación de
intimidad.
Volatilidad del mensaje: en radio lo que no se escucha en el
momento se pierde, no es posible releer o revisar. Dentro de
cada tiempo de emisión el mensaje cambia constantemente y se
actualiza.
El medio radio se puede clasificar
principalmente por los criterios de difusión (emisión
nacional, normalmente a través de la conexión en cadena con
la red de emisoras, y emisión local, de producción propia),
tipo de información (radio convencional y radio fórmula),
formas de emisión (onda media, AM, y frecuencia modulada,
FM) y titularidad del capital (radio pública y privada).
A menudo la radio es elegida como medio de apoyo de otro
principal que lleva el peso de la difusión. De un modo o de
otro proporciona a la publicidad sus ventajas y sus
inconvenientes:
VENTAJAS
Mantiene la audiencia en distintos lugares (ubicuidad del
medio): al ser un medio de recepción versátil, aumentan las
posibilidades de contacto, ya que el público puede escuchar
la radio en el hogar, en el puesto de trabajo, viajando,
conduciendo, etc.
Alta segmentación geográfica: La banda de FM (ver epígrafe
3.1 de Media-Radio), por sus características técnicas de su
modulación (las ondas de FM no pueden traspasar accidentes
geográficos como montañas o cordilleras), favorece que la
radio sea un buen medio para realizar campañas locales,
específicamente dirigidas a un público emplazado en un área
específica, evitando la pérdida de eficacia a través de
lanzamientos más masivos.
Segmentación demográfica y psicográfica: es la programación
la que permite segmentar la audiencia según variables como
la edad o los gustos. En la radio convencional los perfiles
de público van cambiando a medida que se emite música joven,
clásica, informativos, programas de entretenimiento,
deportivos ... La radio fórmula, esencialmente musical,
selecciona un público más específico.
Cuenta con la imaginación del público: la voz, la música,
los efectos y el silencio crean un mensaje que cada persona
termina por completar con su imaginación.
Bajo coste: tanto la producción del mensaje publicitario
como las tarifas del medio, son comparativamente hablando,
un aspecto por lo general favorable a la decisión de
incluirlo en el plan de medios.
INCONVENIENTES
Relativo grado de atención: se oye la radio mientras
se realizan otras tareas y, auque cambiar de canal no es tan
frecuente como en televisión, el grado de atención disminuye
en función de distintas razones (concentración en otra
labor, distancia respecto al aparato receptor, intervención
de otras personas, etc.).
Impacto limitado: la volatilidad del mensaje, su
escasa permanencia y la forma de recepción del medio
disminuyen la calidad del contacto publicitario. Como
solución se utiliza la repetición, aunque, como ya hemos
dicho, ésta no debe ser indiscriminada.
Falta de especialización: la radio tradicional
dirigida a la familia ofrece cierta especialización a lo
largo de su programación, sin embargo apenas hay variedad
real en el enfoque de emisoras, sólo en música y algunos
casos aislados como el caso de Intereconomía.
“No es visual”: en la sociedad del audiovisual parece
que cuando falta la imagen y el movimiento algo no está
acabado.
Las formas publicitarias disponibles en radio participan de las citadas características de inmediatez, complicidad y volatilidad. La cuña responde a muchas de las expectativas de impacto, con mensajes breves aparecidos en los espacios destinados a la publicidad del programa o a los bloques entre programas o próximos a las señales horarias. Como alternativas, los espacios patrocinados (con un mensaje al inicio y/o final de una parte de la emisión en la que hace referencia expresa a que la marca patrocina esta información) y el microprograma o consultorio (programa de corta duración dedicado en exclusiva al mensaje del anunciante que se resuelve con preguntas y respuestas. Su gran ventaja es la duración).
Es habitual que todos los textos y
discursos sobre televisión empiecen afirmando que es el gran
medio de comunicación de nuestro tiempo, “el medio rey”, el
electrodoméstico imprescindible o la forma de
entretenimiento más extendida en el mundo desarrollado. Su
transmisión conjunta de palabras, sonidos, imágenes, señales
convencionales y movimiento desafía barreras territoriales,
culturales y también ideológicas y sociales. Hoy es difícil
conocer a alguien que ni tenga, ni vea la televisión.
Para los investigadores de audiencias es quizá el medio más
estimulante debido a su evolución. La desaparición en España
de la televisión única en 1984, la entrada de la televisión
privada en 1990, la multiplicación de la oferta (satélite,
local y cable) y el potencial próximo convierten a este
medio en un objeto de estudio interesante, al tiempo que en
un campo de máxima complejidad a la hora de aconsejar una
compra eficiente.
Éste es el medio donde más se invierte en publicidad y el
que más crece, representa el 41.6% de la inversión en medios
convencionales (Estudio Infoadex de la Inversión
Publicitaria en España 2004), lo que supone 2.315,2 millones
de euros, un 6.6% más que en 2002. Es el líder en el ranking
publicitario por volumen de negocio.
Entre las características de la televisión destacamos las
tres más básicas:
Carácter audiovisual: esta
naturaleza y la riqueza de su mensaje en cuanto a códigos
utilizados consigue una forma de comunicación que multiplica
las posibilidades de impacto en la audiencia.
“La atracción hacia lo audiovisual”: parece que la
combinación de luz, movimiento y sonido atrae la atención
antes que otros muchos estímulos, es lo que los expertos
llaman la pulsión escópica (impulso natural y reflejo a
mirar hacia cualquier estímulo que llame nuestra atención),
haciendo referencia a los estímulos internos del organismo
que impulsan a la acción. Si entramos en un lugar con un
televisor encendido, seguramente nuestra mirada se irá hacia
la pantalla. Más allá de los fenómenos físicos o naturales,
el dominio de lo audiovisual se ha convertido en un signo
que diferencia a nuestra sociedad de cualquier otra
anterior.
Audiencias masivas: si las comparamos con las que
proporcionan otros medios, sigue ganando la televisión en la
mayoría de los casos. Aun contando con el reparto de la
audiencia entre las diferentes cadenas, que ha convertido en
insólitos aquellos picos de ocho o diez millones de
espectadores de cuando sólo existían los dos canales de TVE,
sigue ofreciendo a sus mensajes una enorme difusión y
notoriedad.
El medio televisivo se puede
clasificar principalmente por los criterios de alcance o
cobertura (nacional, autonómica y local), coste para la
audiencia (televisión gratuita y de pago) y titularidad del
capital (televisión pública y privada). En términos de
inversión publicitaria la clasificación que suele manejarse
distingue entre cadenas y emisiones de televisión nacionales
y autonómicas y “otras televisiones”, en las que se agrupan
los canales locales y las televisiones por cable y por
satélite.
Desde el punto de vista publicitario, este medio ofrece las
ventajas e inconvenientes más llamativos:
VENTAJAS
Rapidez de penetración, lo que le hace especialmente
atractivo y adecuado para el lanzamiento de los productos de
consumo y, en general, cuando el objetivo es lograr impactar
en poco tiempo.
Flexibilidad geográfica y temporal: comparte esta
característica con la radio puesto que se han superado
cualquier limitación técnica para hacer que la señal llegue
a cualquier punto. El número de televisores crece y no sólo
en los hogares, es posible encontrarlos en muchos lugares
públicos. Los horarios de emisión son muy amplios y la
oferta es creciente.
Calidad del mensaje, resultado de dos factores: el primero
es la capacidad de impacto derivado de la combinación de
distintos códigos, el telespectador puede mirarlo,
escucharlo, cantarlo, leer el mensaje que aparece... El
segundo factor es el nivel actual de la producción
publicitaria audiovisual.
INCONVENIENTES
Falta de especialización: si la especialización en radio es
muy relativa, en la televisión tradicional, es decir, la
gratuita, tampoco es significativa. En publicidad se suele
decir que intentar llegar a públicos muy específicos a
través de la televisión es como matar pulgas a cañonazos.
Saturación publicitaria: las empresas de televisión se
financian parcial o totalmente mediante publicidad, cuanto
más espacio venden más ingresos (puedes ampliar esta
información en el bloque 3 de Media-Televisión). Por su
parte, los anunciantes buscan la máxima presencia en las
mejores condiciones y eso desequilibra el tiempo dedicado a
las marcas. Hay demasiada publicidad, dicen la mayoría de
los espectadores, y reclaman que se limite.
Dudas sobre la eficacia: a la saturación se une la huida de
la audiencia ante la publicidad, sobre todo si consideramos
lo fácil que resulta cambiar de canal gracias al mando a
distancia. El zapping en los cortes publicitarios es una
sombra que vuela sobre las expectativas de aquellos planes
de medios que sugieren al anunciante centrar exclusivamente
su esfuerzo en spots de televisión.
Coste elevado: la producción de la publicidad en TV no es
barata y las tarifas, aunque se hayan moderado y haya sitio
para la negociación, multiplican el presupuesto de la
campaña.
En cuanto a las formas publicitarias disponibles para el anunciante se puede hablar también de una evolución motivada por la prioridad de responder a las necesidad de rentabilizar su presencia en el medio. Al tradicional spot generalmente de 20 ó 25 segundos situado en los bloques publicitarios de la parrilla de programación y el poco utilizado publirreportaje (anuncio de uno a tres minutos de duración emitido en el bloque publicitario), se han sumado los patrocinios televisivos (de dos tipos, uno semejante al de radio, con un mensaje al inicio y/o final de un programa o una información en el que se cita expresamente la marca patrocinadora; en el otro el mensaje se incorpora al contenido del programa, ya que es el propio presentador o una tercera persona quien lo dice), las telepromociones (espacios dedicados a la promoción de un producto, servicio o causa también durante el desarrollo del programa, pueden adoptar alguna forma de concurso e incluir la participación de la audiencia) y las sobreimpresiones (inserción en pantalla de la marca, el eslogan o cualquier elemento publicitario, de modo que el telespectador lo ve al tiempo que mira su programa). Junto a estas nuevas formas publicitarias han aparecido otras alternativas de inserción en los medios, son el emplazamiento de producto y bartering, puedes ver en qué consisten en el epígrafe 10.6.
EL CINE
Cine es sinónimo de entretenimiento, palomitas, estrellas e
historias, casi todas inolvidables. Pocos inventos se han
convertido, como este, en objeto de imaginación y análisis,
en industria y, al tiempo, en fábrica de sueños para
personas de cualquier edad, nacionalidad y condición.
Produce una fascinación en el público mayor que la que se
manifiesta ante cualquier otro medio de comunicación. Aunque
su audiencia no sea comparable a la de la televisión, logra
mantener, a diferencia de ella, la etiqueta de “arte de
acceso popular”.
El cine es un producto de consumo voluntario y deseado en el
que la publicidad también está presente cumpliendo un papel
fundamentalmente de apoyo. Es el segundo medio que más crece
-un 5% en sobre las cifras del 2002 (Estudio Infoadex de la
Inversión Publicitaria en España 2004)- aunque ocupa el
octavo y último lugar en el ranking publicitario por volumen
de negocio, con 47.6 millones de euros, el 0.9% de los
medios convencionales.
En muchos aspectos el cine es un medio opuesto al otro gran
medio audiovisual, el televisivo, con el que comparte su
naturaleza básica aunque proponiendo al espectador y al
anunciante ofertas diferentes:
Las mejores condiciones de
recepción: a las condiciones que proporciona el carácter
audiovisual y la atracción por esta forma de transmitir los
mensajes, ya explicadas en anteriormente en el epígrafe 8.9,
se suman las características de la recepción: gran pantalla,
alta calidad de imagen y sonido, concentración en el mensaje
por la proyección a oscuras, etc.
Capacidad expresiva: el medio aporta al mensaje no sólo sus
condiciones de recepción, sino sus valores expresivos. El
hecho es que ningún otro medio de comunicación ha recibido
el título de séptimo arte.
Bajo nivel de audiencia: el cine no ofrece grandes
audiencias desde un punto de vista estrictamente
cuantitativo.
Los soportes del cine son cada una
de las salas y, lógicamente, se restringen al ámbito local,
por eso la clasificación de este medio se centra en la
categoría de las salas, diferenciadas por el tamaño y la
oferta de películas (gran sala y multicines) y, en todo caso,
por el tipo de proyección (versión original o doblada). Se
contratan salas o circuitos de acuerdo con la cobertura
geográfica que se quiere lograr.
Los planificadores de medios observan al cine desde sus
posibilidades para llegar a la audiencia. Esto es lo que ven:
VENTAJAS
Calidad del impacto, consecuencia de las condiciones de
recepción que ofrece el medio. Esto está relacionado con una
alta tasa de recordación. La publicidad en cine, por lo
general, impacta y se recuerda más.
Saturación inexistente, ya que el número de anuncios que se
proyectan es muy reducido.
Gran calidad, aunque con contrastes. Se distingue muy bien
la publicidad de las grandes marcas, sugerente, expresiva, y
la de pequeños anunciantes de la zona que aciertan sin duda
en la oportunidad de contacto con su público pero no cuentan
con medios profesionales.
Actitud positiva del espectador: ha elegido ir al cine, lo
concibe como tiempo de ocio, una diversión ante la que
demuestra una clara actitud positiva. Su atención sobre la
pantalla es máxima.
Cierta flexibilidad geográfica: el número de salas se redujo
pero también se han abierto nuevas, hoy la mayoría de las
poblaciones tienen cerca o relativamente cerca la oferta de
la cartelera.
INCONVENIENTES
Segmentación geográfica local: el medio permite plantear
compañas de cobertura nacional, regional y local, aunque es
en este último terreno en el que ofrece su máxima capacidad,
ya que puede plantearse la difusión específica en una zona o
en determinados barrios de una ciudad.
Escasa penetración: al contrario que la televisión, no es un
medio que permita conseguir audiencias grandes en poco
tiempo.
Escasa flexibilidad temporal: el número total de sesiones es
muy reducido, al día sólo se podrán hacer dos o tres pases.
No efecto de repetición: el anuncio se pasa una sola vez por
sesión. La mayoría de los espectadores va poco al cine. En
caso de que alguien haya ido tres veces al mes se habrá
expuesto al anuncio como máximo tres veces, aunque es
posible que la campaña no estuviera en pantalla durante todo
ese tiempo, o que haya ido a otro cine donde no la ponían o
que haya llegado tarde, justo al comienzo de la película.
Alto coste de producción: un anuncio para cine es una
película de cortísima duración pero su presupuesto tiene las
mismas partidas y el coste de hacerlo con calidad es elevado.
Además es preciso enviar copias a cada una de las salas, lo
que aumenta aún más el precio total.
El cine ofrece la película como
forma publicitaria, es el equivalente al spot televisivo con
una duración mayor, en torno a los treinta o cuarenta
segundos. Ambos medios comparten la aspiración del
anunciante de poder colocar su mensaje dentro de la propia
programación, en lugar de en los espacios reservados a
publicidad. El emplazamiento de producto o product placement
es también una práctica frecuente en cine (ver epígrafe
10.6.).
EL MEDIO EXTERIOR
El medio exterior suele nombrarse
como el “genuino” medio publicitario. Su origen histórico (ver
epígrafe 1.2.) y su exclusiva función publicitaria le han
hecho ganarse esta denominación. Se trata de un elemento
urbano que cumple una función primordial de difusión,
aparejada a otra, la decorativa, ya que pasa a ser un
componente más del paisaje. Sus mensajes deben responder al
instante que les dedicamos cuando andamos, esperamos o
pasamos en coche o en otro medio de transporte: cortos,
sintéticos, sencillos e impactantes.
La propuesta de este medio responde a una fórmula básica de
contacto con las personas que frecuentan determinados
lugares, donde viven, trabajan, hacen deporte o se divierten.
Consiste en colocar mensajes que pueden leerse o mirarse sin
necesidad de ningún canal o aparato mediador. Para ampliar
su zona de influencia, se estudia la ubicación de los
mensajes a lo largo de los itinerarios que recorren. Tan
sencillo como eficaz. El medio exterior es utilizado por los
anunciantes, que en el 2003 han invertido 422.3 millones de
euros, lo que representa el 7,6% de los medios
convencionales (Estudio Infoadex de la Inversión
Publicitaria en España 2004). Ocupa el quinto lugar en el
ranking publicitario por volumen de negocio y registra un
aumento del 3.3% en comparación con el año 2002.
Entre sus características destacan:
Simplicidad del mensaje, aspecto
que puede verse como cualidad o inconveniente, pero que sin
duda responde al tipo de comunicación que se puede
establecer en la calle con la audiencia.
Gran alcance de la población local: lo ve todo aquel que
pasa al lado de los soportes exteriores, sin embargo es
necesario que haya un contacto visual directo para recibir
el mensaje y el soporte no se puede comprar ni hacer un uso
individual del mismo.
Posibles mejoras futuras, derivadas de la evolución de los
materiales, de la aplicación de los sistemas multimedia y de
la creciente investigación que se realiza sobre el medio.
Se puede clasificar en función del
tipo de soporte y concretamente del su dimensión (plano o
tridimensional), de su movilidad (fijos o móviles) y del
material que utiliza (gráfico, lona y luminoso entre otros).
Su contratación cada vez es más flexible, tanto en número de
soportes como en períodos mínimos. Poco a poco los métodos
de planificación y medición de cobertura y frecuencia van
facilitando la selección de los circuitos más eficaces.
Desde el punto de vista publicitario ofrecen las siguientes
ventajas e inconvenientes:
VENTAJAS
Flexibilidad geográfica: los soportes exteriores se pueden
ubicar en los emplazamientos establecidos en cualquier punto
geográfico.
Calidad de impacto, cuestión relacionada con dos variables:
el acierto del mensaje, determinado por las condiciones de
recepción, y la oportunidad que ofrecen algunas ubicaciones
de repetir el número de impactos. Por ejemplo, cada vez que
vas a coger el autobús o pasas cerca de la parada de tu
casa, sea andando o en coche, tienes delante el anuncio de
la marquesina. Al día o la semana puede tratarse de un
número significativo de impactos.
Variedad de soportes: ofrece opciones muy diferenciadas,
adaptables a las necesidades y a los presupuestos. Desde
hace tiempo la búsqueda de nuevas posibilidades es constante.
INCONVENIENTES
Escasa selectividad: sólo pueden acceder a sus mensajes
quienes estén presentes en el lugar donde se ha ubicado la
valla, la marquesina, etc., a no ser que se transmitan sus
imágenes a través de los medios.
Coste elevado para los anunciantes locales, lo que es
curioso tratándose de un medio eminentemente local. Esta
condición explica que las campañas importantes de publicidad
exterior se deban sólo a las grandes marcas.
Efectivamente, las formas
publicitarias disponibles en medio exterior son muy
numerosas y variadas, tanto en dimensión como en diseño.
Éstas son las más demandadas: vallas, herederas directas del
cartel, que producen gran impacto por su tamaño y las
mejoras que se han ido aplicando; postes, vallas en alto con
pie en forma de columna; marquesinas, que contactan con el
público que espera el autobús o que pasa cerca de ellas;
medios de transporte, que convierten el soporte en móvil
enseñando el mensaje a lo largo del recorrido, tanto a los
que utilizan ese transporte como a los que están cerca de él,
si son exteriores, o a los que viajan en él si son
interiores; mobiliario urbano, que ofrece las superficies de
papeleras, puntos de información, contenedores y todo tipo
de muppis o oppis.; cabinas telefónicas, que se
comercializan para publicidad; lonas, que recubren los
edificios ofreciendo una enorme superficie que capta
privilegiadamente la atención; y la llamada publicidad
estática, que sitúa sus soportes en recintos en los que se
espera una gran afluencia de público, su éxito se debe a la
posibilidad de retransmisión televisiva de los actos o
eventos que se celebran en ellos.
PUBLICIDAD
EN INTERNET
Internet es el último medio de comunicación que se suma a la
cultura de masas, actuando como fuente de información y vía
de entretenimiento, compra, formación, creación de negocios,
movilización social, etc. Como en casos anteriores de
irrupción de un canal distinto, ha provocado un aluvión de
análisis, críticas y exageraciones sobre lo que podía
provocar. La llamada revolución de internet es una
aportación histórica de los 90 basada en las nuevas
tecnologías y llamada a quedarse para siempre, como antes lo
han hecho cada uno de los medios masivos que estamos
estudiando.
Probablemente, lo que internet comparte con la prensa, el
cine, la radio, la televisión y la incuestionable
comunicación exterior no sea otra cosa que la innovación,
aunque puede citarse algo más: También este medio, el más
joven, ha buscado apoyo financiero en la publicidad
ofreciendo a los anunciantes nuevas posibilidades on line
para llegar a sus públicos.
Actualmente internet ocupa el séptimo lugar del ranking
publicitario por volumen de negocio (Estudio Infoadex de la
Inversión Publicitaria en España 2004), con 74.6 millones de
euros, el 1,3% de los medios convencionales, cifra que como
en años anteriores registra un nuevo crecimiento.
La novedad del medio junior es la interactividad, que
potencia en el usuario la sensación de intervenir en el
proceso de comunicación, él selecciona entre todas las
fuentes de información y decide por dónde va a navegar. El
proceso se matiza con las siguientes características:
Contacto personal: el internauta
accede de manera individual al medio, de modo que el mensaje
llega a su pantalla y se dirige a él como si fuera un
destinatario privilegiado. Es un medio con un enorme
potencial para alcanzar a las masas que busca provocar la
sensación de estar creado específicamente para ti.
Medio interactivo, audiencia activa: la audiencia que entra
en internet ejerce un papel activo y se sabe protagonista.
Además, “estar conectado” se premia socialmente con la
imagen de estar al día, ser moderno, aspiración eterna que
en cada momento pretendemos demostrar ante nuestros grupos
de pertenencia o aspiración.
Carácter de descubrimiento: el medio está dando a la mayoría
la posibilidad de entrar en un mundo nuevo, con visos de no
tener límites, para ofrecer todo tipo de información y de
acceso a múltiples opciones.
Desde el punto de vista publicitario, el reto es captar la atención de un usuario que tiene mayor control del entorno y cantidades ingentes de información y mensajes llamativos a su disposición. Para hacer efectivo el contacto, internet ofrece al anunciante ventajas e inconvenientes:
VENTAJAS
Selección específica del público objetivo: los que disponen
de esta tecnología y gustan de probar cosas nuevas ven en
internet un medio perfecto. Jóvenes y profesionales suelen
ser un público abierto a las propuestas informativas y
promocionales que le llegan a su PC.
Posibilidad de cerrar la compra: al ver el anuncio la
audiencia puede usar el medio para entrar en contacto,
solicitar más información e, incluso, realizar la compra.
Esto supone como mínimo un ahorro de tiempo y esfuerzo.
Espacio único: la publicidad y el resto de contenidos
comparten el mismo el espacio, de modo que el espectador no
puede hacer zapping.
Calidad de impacto, derivado de las buenas condiciones de
recepción. La publicidad en internet se beneficia del nivel
de concentración al que llega la audiencia en este medio.
Quien está delante de la pantalla no está haciendo otras
cosas como le pasa al oyente de radio, ni se duerme como
cuando está viendo la tele. Él está conectado, se engancha.
INCONVENIENTES
Deja fuera a segmentos enteros de población, aunque es una
cuestión que con seguridad irá cambiando con el tiempo. Por
el momento todos aquellos que no dispongan de un ordenador,
de conexión a la red y de conocimiento del medio no podrán
acceder a la publicidad. Con internet se llega a los
internautas.
Relativa fiabilidad de los mensajes: la naturaleza del medio
permite la circulación de todo tipo de mensajes, con y sin
fuente fiable y con una gran capacidad de parecer real. El
conocimiento de algunos casos de fraude y la sensación de
anonimato que favorece la red pueden afectar a la
credibilidad de sus mensajes.
Rechazo a los mensajes comerciales: los usuarios suelen ser
sensibles con la publicidad, a la que en muchas ocasiones
considera invasiva, por su recepción no solicitada, su
repetición y su insistencia, sobre todo el llamado spam que
se está convirtiendo, junto con los virus, en el principal
problema de la comunicación eficaz vía internet.
Audiencia limitada: aunque su potencial está demostrado, es
preciso mirar las cifras totales antes de caer en la ceguera
de pensar que este medio “puede con todo”, como se ha
repetido muchas veces. En todo caso, para eso hay que
esperar.
La publicidad on line ha ido rápido en la creación de nuevas formas publicitarias, hasta el punto de que ya se puede hablar de una evolución motivada por la búsqueda de respuestas a las necesidades de los organizaciones que invierten en internet. Los primeros anuncios son los banners o banderolas publicitarias, situados normalmente de forma horizontal en la página web o en el espacio reservado para ellos, pueden tener distintos tamaños y la mayoría son animados. Desde el banner han surgido muchas otras fórmulas, las más importantes son: el e-mail marketing o correo electrónico, que se dirige a la dirección del público para mantenerle informado, proponer ofertas y otras alternativas; la web site, o página web, un espacio en la red diseñado para dar a conocer la empresa, las personas que lo dirigen, sus productos y servicios, sus actividades, su filosofía...; el intersticial, verdaderos spots de 5 a 10 segundos de duración, emitidos en la pantalla de ordenador; el ciberspot, un spot creado por ordenador que, a diferencia del intersticial, no se descarga sólo, ya que requiere la instalación de un programa que permite su visualización; otras formas intrusivas son la ventana emergente o por-up window, que aparece sin aviso y el roadblock, que presenta un anuncio en una página web no solicitada; y el anuncio editorial o advertorial, publicidad con formato de noticia y estilo periodístico. Igual que en TV o cine, se utiliza el patrocinio, el emplazamiento de producto y el bartering, (ver epígrafe 10.6.)

