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Los
géneros periodísticos aparecen vinculados, desde un principio, a la
prensa escrita.
Existen también periódicos diarios
y semanales especializados en información médica (Diario
Médico), económica (Cinco Días, Expansión)
4.0 Introducción
Un género periodístico es una
forma literaria que se emplea para contar cosas de
actualidad a través de un periódico. Estos géneros tienen su
origen en la historia del periodismo y existen varias
etapas. Si te pones a leer un periódico verás que contiene
noticias, artículos, fotografías, anuncios, etc.
En la prensa se diferencian tres
tipos de géneros periodísticos: informativo, opinión e
interpretativo. No es fácil diferenciar unos de otros. Para
eso está Media Prensa y, más exactamente, este bloque. El
género informativo se fundamenta en las noticias y en los
reportajes objetivos. La noticia es el relato de un
acontecimiento de actualidad que suscita interés público. El
reportaje objetivo es un relato que describe un hecho sin
incluir opinión o valoración del periodista.
El género de opinión en los
editoriales y los artículos de opinión. El editorial es el
artículo de opinión del periódico. Los artículos o
comentarios de opinión, cada vez con más presencia, como
habrás observado, constituyen el planteamiento personal de
quien lo escribe sobre un tema de actualidad.
El género interpretativo combina
la información con la opinión y de ese cóctel surgen las
crónicas, los reportajes interpretativos, las entrevistas,
etc. Si tienes que hacer una entrevista a alguien para el
periódico del instituto, no te olvides de leer este bloque,
pues te ayudará a definir la técnica para realizar una buena
entrevista de personalidad.
Como en nuestros días está todo
muy liado, y en la prensa se pueden distinguir los
contenidos según sea el grado de especialización, este
bloque te aportará algunas respuestas sobre el periodismo
especializado y lo importante que resulta ir pensando en
adquirir conocimientos sobre ciertos sectores o temáticas
sociales para ser competitivo y demostrar lo capacitado que
estás.
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Géneros Periodísticos
4.1 El origen de los
géneros
Los géneros periodísticos aparecen
vinculados, desde un principio, a la prensa escrita. Por
este motivo, cuando te preguntes ¿qué es un género
periodístico? debes saber que son las diferentes formas
literarias que se emplean para contar cosas de actualidad,
siempre que después aparezcan en algún medio de
comunicación, en nuestro caso la prensa escrita.
Los géneros están clasificados en
dos grandes apartados. Por un lado, los que se refieren a
los relatos que cuentan los hechos, y por otro, a los
comentarios que se utilizan para ofrecer ideas.
El origen de los géneros
periodísticos ha estado muy relacionado con la historia del
periodismo y, a partir de mediados del siglo XIX, se conocen
varias etapas:
-
a) la del periodismo
ideológico, que predomina en todo el mundo hasta el fin
de la Primera Guerra Mundial. Es doctrinal y
moralizador, al servicio de ideas políticas o
religiosas. Es una etapa en la que la prensa aportaba
muy pocas informaciones y muchos comentarios.
-
b) la del periodismo
informativo, que surge sobre 1870, paralelo al
periodismo ideológico, y que se irá perfilando a partir
de 1914, primero en Inglaterra y después en EEUU, como
un periodismo que se apoya sobre todo en la narración o
en el relato de los hechos. Esta etapa ha sido
denominada como "la Edad de Oro de la Prensa", en la que
los hechos se imponen a los comentarios. Los
anglosajones lo llaman story, y da paso a lo que hoy
conoces como información "pura y dura", aunque en este
género periodístico informativo también entran los
reportajes y las crónicas, con sus respectivas
variantes.
-
c) a partir de 1945, cuando
termina la Segunda Guerra Mundial, se inicia la etapa
del periodismo de explicación. Se busca una mayor
profundidad en las informaciones, para lo que el
periodista utiliza una mezcla entre el relato y el
comentario ¿Para qué? te preguntarás. Para que el
lector, mediante una narración objetiva de los hechos,
entienda los juicios de valor de forma fácil y rápida.
Esta forma de contar cosas se aprecia, sobre todo, en el
género del reportaje en profundidad.
Si te pones a leer un periódico
impreso, observarás diferentes formas de presentar las
informaciones:
1. las noticias o relatos
de hechos
2. los comentarios o
artículos, que permiten desarrollar determinadas ideas
3. las fotografías
4.
los anuncios
Los anuncios corresponden al
apartado de Media Publicidad, pero las noticias y los
artículos, sea cual sea su periodicidad, sí conviene
diferenciarlos dado que contemplan estilos diferentes,
tienen una finalidad distinta y, además, una disposición
psicológica particular por parte de quien los realiza.
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Géneros Periodísticos
4.2 Información y
opinión
En la prensa podemos diferenciar
tres tipos de géneros periodísticos: género informativo,
género de opinión y género interpretativo. Este último surge
como género híbrido entre la información y la opinión y
adopta distintas formas periodísticas.
No te preocupes si en un principio
te cuesta diferenciar unos géneros de otros. Pero si quieres
ser un buen lector de prensa (e incluso un futuro periodista)
debes saber distinguir con claridad la información y la
opinión que aparecen en las páginas de los periódicos.
Los diarios y las revistas
incluyen entre sus contenidos páginas reservadas a la
información (noticias, reportajes objetivos); otras se
reservan para ofrecer opiniones sobre las noticias de
actualidad (editoriales, columnas, artículos de opinión);
también podemos encontrar fórmulas periodísticas que
interpretan la realidad, combinando los datos informativos
con determinados enfoques y juicios personales del propio
periodista (crónicas, reportajes interpretativos,
entrevistas). En la prensa se pueden distinguir tres
actitudes diferentes: informar, opinar e interpretar.
Todas ellas son válidas desde un
punto de vista periodístico. Si bien el lector no debe
encontrar ninguna dificultad para distinguir cuándo se
encuentra ante una información o noticia y cuándo ante un
artículo de opinión. Los géneros periodísticos, los estilos
lingüísticos utilizados, tienen como una de sus finalidades
que el lector de prensa pueda diferenciar estas actitudes.
Los periódicos y revistas,
generalmente para diferenciar con mayor claridad la
información de la opinión, dedican unas páginas específicas
para agrupar todos los contenidos que podríamos clasificar
como opinión. Si estás leyendo una de esas páginas, sabes
que se te ofrecen unos puntos de vista determinados sobre
diversas noticias, siempre con una finalidad implícita por
parte del articulista de convencer al lector de lo acertado
de su postura. Sin embargo, se supone que el resto del
espacio del periódico o revista se destina a la información
y, en todo caso, a la interpretación.
En ocasiones, artículos de opinión
y noticias comparten una misma página, pero en esos casos se
pueden distinguir tipográficamente con claridad: se utilizan
tipos de letra diferentes, se enmarcan los artículos, etc.
Si prestas un poco de atención,
cuando leas un periódico puedes darte cuenta de que el periodista
tiene una actitud esencialmente informativa, de carácter
explicativo, cuando escribe una noticia. Sin embargo, el
editorialista o columnista de opinión lo que hace es abogar
por unos principios o planteamientos empresariales, por lo
que tratará de convencernos de sus propias ideas.
La información, la interpretación
y la opinión que encontramos en la prensa enriquecen nuestra
visión de la actualidad. Son actitudes y géneros que se
complementan pues cada uno desempeña sus propias funciones.
El problema surge si el lector confunde una opinión personal
de un colaborador del periódico con un dato informativo que
se supone objetivo y veraz.
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Géneros Periodísticos
4.3 La noticia
Las noticias o informaciones
constituyen, junto a los reportajes objetivos, los géneros
informativos. La noticia es el relato de un acontecimiento
de actualidad que suscita el interés del público. El
periodista tiene la responsabilidad de relatar con la mayor
objetividad y veracidad posible cómo se han producido esos
acontecimientos o hechos.
La noticia tiene unas funciones
claramente delimitadas y el periodista trata de cumplirlas
con el mayor rigor profesional. El lector recibe la
información sin ningún tipo de valoración personal u opinión
del periodista que ha redactado la noticia.
Cuando te dispongas a redactar una
noticia no debes pretender ser el más original o el más
creativo sino el más preciso, veraz y objetivo. El estilo
lingüístico utilizado está claramente definido por las
siguientes normas: claro, concreto y conciso (las tres ces).
El periodista ordena los datos en
la narración de la noticia en orden decreciente a su importancia:
parte de los datos más importantes para llegar hasta
aquellos menos significativos que cerrarán el cuerpo de su
noticia. Las noticias siguen una estructura de pirámide
invertida.
En la noticia se deben incluir los
datos esenciales para la comprensión del acontecimiento. Se
tiene que proporcionar al público las respuestas a las
llamadas 5 W: Quién, qué, cuándo, dónde, por qué (who, what,
when, where, why, a las que, como vimos en el epígrafe 3.5,
se puede añadir el Cómo (How).
La redacción de la noticia
presenta unas pautas rígidas con escaso margen para la
creatividad u originalidad por parte del profesional de la
información. Sin embargo, es el género que con mayor
eficacia cumple la función que podemos considerar
prioritaria para el periodista: la de informar.
La noticia se compone de tres
partes: titular, lead o entradilla y cuerpo de la noticia.
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Géneros Periodísticos
4.4 El reportaje
Se pueden distinguir dos tipos de
reportajes: el reportaje objetivo y el reportaje
interpretativo. Cada uno de ellos pertenece a un género
periodístico. El reportaje objetivo es considerado un género
informativo, mientras que el reportaje interpretativo se
clasifica como género interpretativo.
El reportaje objetivo cumple en
gran parte las mismas funciones que la noticia. Presenta
bastantes elementos comunes, sobre todo que el periodista
mantiene la objetividad en la presentación de los hechos. Es
un relato descriptivo que no debe incluir opiniones
personales o valoraciones del periodista, si bien este tipo
de reportaje tiene sus propios rasgos característicos que le
diferencian de la noticia. Quizá el más evidente es que su
extensión generalmente es mayor. El reportaje, por tanto,
permite al periodista ofrecer un mayor número de datos
complementarios que cuando redacta una noticia en la que
debe ceñirse a los elementos esenciales, dada la limitación
de espacio con la que trabaja.
También encontramos diferencias en
lo que se refiere al lenguaje. En el caso de la noticia ya
sabes que se aplican unas normas estrictas y un lenguaje
bastante definido. En el reportaje el periodista disfruta de
una mayor libertad expresiva siempre limitada por la función
de informar. Si escribes un reportaje, podrás utilizar
algunas estructuras sintácticas poco frecuentes en las
noticias, o elaborar descripciones más creativas, pero no se
te puede olvidar que lo que pretendes ante todo es informar
con profundidad al lector de unos hechos determinados. Si
nuestra creatividad supone una dificultad añadida para que
el lector pueda recibir esos datos informativos de un modo
claro y directo, nos habremos equivocado en el planteamiento.
Siguen siendo válidas para el reportaje las siguientes
normas que rigen la noticia: objetividad, claridad y
precisión.
El reportaje objetivo consta de
dos partes: el lead y el cuerpo del mismo. El lead del
reportaje pretende ganar la atención del lector desde la
primera frase, a diferencia del lead de la noticia que tiene
como función prioritaria condensar la esencia de la noticia.
No es necesario que el lead del reportaje reúna los datos
esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen.
Pretende atrapar el interés del lector para que continúe la
lectura del reportaje. Para ello puede aplicar distintas
fórmulas de lead utilizando: la ironía, el contraste o la
sorpresa. Cuando el periodista lo considere oportuno podrá
utilizar también el lead informativo característico de la
noticia.
En el cuerpo del reportaje el
periodista tampoco tiene que ceñirse a la estructura de la
pirámide invertida casi obligatoria en las noticias. Además
de aplicar esta estructura cuando la estime conveniente, el
periodista puede combinar datos esenciales con datos
complementarios para mantener el interés del lector y la
intensidad del relato. Recuerda entonces que en el reportaje
no es obligatoria la exposición de los datos en estricto
orden decreciente de importancia.
Dentro del reportaje objetivo
distintos autores diferencian distintos tipos de modalidades
como pueden ser: el reportaje de acontecimiento, el
reportaje de acción, el reportaje corto, etc. El otro gran
tipo de reportaje es el reportaje interpretativo que sí
presenta unas diferencias muy significativas frente al
objetivo. El reportaje interpretativo pertenece a los
llamados géneros híbridos o interpretativos, combinando
componentes propios de los géneros informativos con otros
utilizados en los géneros de opinión.
En el reportaje interpretativo el
periodista relata un hecho de actualidad pero introduce
también determinados juicios de valor. El periodista se
permite abandonar la estricta objetividad utilizando
elementos subjetivos. El movimiento llamado "Nuevo
periodismo", que surgió en EEUU en los años 60, desarrolló
este tipo de reportajes rompiendo muchos de los tabúes y
normas que regían el periodismo.
Los reportajes interpretativos
suelen tener una gran creatividad: la libertad lingüística
es total, la estructura del relato es libre. El autor puede
llegar a recrearse con su propio estilo literario buscando
la originalidad. Todo, o casi todo, le está permitido
siempre y cuando interese al lector. En España tenemos
grandes autores de este tipo de reportajes; por citar alguno,
destacan los de Juan José Millás o Manuel Rivas en las
páginas del suplemento dominical de El País.
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Géneros Periodísticos
4.5 La entrevista
La entrevista puede ser
considerada como un tipo específico de reportaje. Si bien
sus elementos característicos también pueden convertirla en
un género periodístico totalmente diferenciado. Lo que
interesa es tener claro que la entrevista pertenece a los
géneros interpretativos.
La entrevista es un género que
está muy presente hoy en día en la prensa. Tanto los
periódicos como los semanarios u otro tipo de revistas
dedican muchas de sus páginas a ofrecer a sus lectores
entrevistas con aquellos personajes públicos que se
consideran relevantes. Permiten al lector un acercamiento
virtual, un conocimiento directo de aquellos personajes que
le resultan interesantes, admirados, queridos...
Existen distintos tipos de
entrevistas, pero la entrevista periodística por excelencia
es la que se conoce como entrevista de personalidad. El
periodista, en este caso, trata de recoger con veracidad la
personalidad del personaje entrevistado. Comparte con sus
lectores aquellos elementos más significativos de la
conversación que ha mantenido con ese personaje.
La técnica de redacción de la
entrevista consiste en alternar las descripciones o
consideraciones que realiza el periodista con las palabras
textuales del entrevistado. Esa combinación permite que el
lector pueda penetrar en la psicología del personaje. El
periodista introduce en sus consideraciones elementos
interpretativos. Las entrevistas de personalidad suelen
contar con una extensión considerable que puede alcanzar
distintas páginas y suelen ir acompañadas de un reportaje
fotográfico que retrata la imagen del entrevistado, mientras
que el texto de la entrevista pretende retratar el "espíritu"
del mismo.
Los periodistas que realizan este
tipo de entrevistas deben saber persuadir al entrevistado y
crear un clima de conversación lo suficientemente agradable
para que el personaje se muestre tal y como es en realidad.
Posiblemente las entrevistas preferidas por los lectores son
aquellas en las que los entrevistados muestran su verdadera
personalidad, muchas veces oculta tras una imagen pública
determinada.
Conseguir extraer opiniones
interesantes y sinceras del entrevistado depende en gran
parte de la destreza y la psicología del propio periodista.
La entrevista siempre debe transcurrir como una conversación
grata para el entrevistado. En muchas ocasiones el
entrevistado parte de una actitud desconfiada pero las
preguntas y la conversación del periodista consiguen un
talante mucho más expresivo y sincero por su parte.
Para obtener una buena entrevista,
el periodista necesita en primer lugar una buena
documentación sobre el personaje. Necesita conocer aquellos
pasajes más interesantes de su vida y de su obra para poder
realizar preguntas profundas e interesantes. El periodista
puede llevar un guión con las preguntas que previamente ha
pensado y formularlas a lo largo de la conversación, pero no
debe olvidar que en el transcurso de la misma, y ligadas a
las respuestas, pueden aparecer nuevos temas interesantes
sobre los que es conveniente improvisar nuevas cuestiones.
Es fundamental prestar atención a la respuesta que nos
ofrece el entrevistado, un error muy común es que el
periodista enuncie su pregunta y mientras le contestan tan
sólo se preocupa de pensar cuál será la siguiente pregunta
que va a formular.
Si realizas alguna entrevista,
puedes tomar notas y, si te lo permite el entrevistado,
grabar la conversación. Todo ello te resultará muy útil a la
hora de redactar la entrevista, pero no olvides que no debes
distraer nunca al entrevistado con la manipulación de la
grabadora, el cambio de cinta, etc. Tampoco debes fijar tu
mirada en la libreta de las notas.
No te olvides que estás
conversando con ese personaje y que es a él a quien debes
mirar, manifestándole tu atención. ¿A que tú tampoco harías
una confidencia, ni te mostrarías excesivamente expresivo
con una persona que te da la impresión que no escucha porque
parece pensar en otra cosa y no te mira directamente?
El buen periodista sabe
comportarse con la mayor naturalidad y educación con el
entrevistado sin que ello le impida realizar preguntas
presumiblemente incómodas o comprometidas y guiar la
conversación.
Para la redacción de la entrevista
no es obligatorio ceñirse al orden estrictamente cronológico
en que se han ofrecido las respuestas.
Podemos romper ese orden, buscando
agrupar las respuestas por temas, momentos de la biografía
del personaje, etc. Pero sí tienes la obligación ética y
profesional de ser fiel y veraz con las palabras del
entrevistado.
Hay otros tipos de entrevistas
como las realizadas a modo de test o cuestionario fijo,
entrevistas de declaraciones, etc.
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Géneros Periodísticos
4.6 La crónica
La crónica periodística se
considera un género interpretativo. En la prensa española
encontramos abundantes crónicas, aunque posiblemente hasta
ahora podías confundirlas con noticias o incluso con
artículos. Apréndete las siguientes características de la
crónica y así podrás identificarlas sin ninguna dificultad:
En España consideramos crónica la
narración de una noticia en la que se incorporan ciertos
elementos de valoración e interpretativos, aunque estos
siempre tienen un carácter secundario frente a los elementos
estrictamente informativos. Como ves nos encontramos de
nuevo con un género híbrido, como también lo son el
reportaje interpretativo o la entrevista.
La crónica presenta, además, la
peculiaridad de que tiene siempre una cierta continuidad,
aparece con una determinada periodicidad. Bien sea por el
periodista que la firma o por la temática que trata. Por
ejemplo, es fácil encontrar en la mayoría de los periódicos
la crónica taurina del día, o la crónica de sociedad. El
lector interesado en esos temas busca todos los días esas
crónicas. En otras ocasiones hablamos de crónicas firmadas
por determinado periodista que aparecen con cierta
regularidad, como las crónicas del corresponsal del
periódico en Nueva York.
Esta continuidad genera cierta
familiaridad entre el cronista y el lector. El lector conoce
perfectamente el estilo de su cronista taurino favorito, o
reconoce las informaciones firmadas por el corresponsal.
Esta familiaridad permite al cronista escribir en un tono
directo, e incluso llano y desenfadado, que no resultaría
admisible para la redacción de una noticia.
El estilo de la crónica es
objetivo al igual que el de la noticia, pero el periodista
se permite una mayor libertad expresiva en el uso del
lenguaje, hasta el punto de crear un estilo personal.
También puede estructurar la crónica con libertad, sin
aplicar la pirámide invertida con la intención de mantener
el interés desde la primera hasta la última línea.
En la prensa encontramos distintos
tipos de crónicas y todas ellas reúnen las características
citadas diferenciándose por los temas que tratan: crónicas
de sucesos, crónicas deportivas, crónicas taurinas, crónicas
de corresponsales fijos en el extranjero, crónicas de
corresponsales en otras provincias, crónicas de enviados
especiales, crónicas políticas, crónicas de viajes, crónicas
de sociedad, etc.
El corresponsal fijo en una ciudad
extranjera es el periodista que el medio destina a un
determinado país para obtener una información completa, y en
muchos casos exclusiva, de lo que allí pueda suceder.
Este periodista que actúa como
corresponsal debe conocer perfectamente todos los elementos
políticos, culturales, económicos, etc, del país en el que
va a trabajar para poder interpretar correctamente las
informaciones que allí se producen. También debe esforzarse
por ofrecer crónicas que contengan informaciones exclusivas
o enfoques propios no facilitados por las agencias de
noticias u otros medios de comunicación.
Las crónicas del enviado especial
tratan de cumplir las mismas funciones descritas para los
corresponsales, pero en este caso se trata de periodistas
que el medio envía temporalmente para cubrir determinada
información que se está produciendo, o que se presume que en
breve se pueda producir, en una zona geográfica determinada.
Los enviados especiales cuentan
con la desventaja, frente a los corresponsales fijos, de que
necesitan conocer con rapidez las circunstancias de ese
entorno, en muchos casos desconocido hasta entonces, para
poder informar con eficacia.
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Géneros Periodísticos
4.7 El editorial
La prensa añade a sus funciones de
informar e interpretar una tercera que es la de opinar
acerca de la actualidad. Distintas fórmulas periodísticas,
que se pueden definir como géneros de opinión, tratan de
desarrollar esta función.
Una de estas fórmulas es la del
editorial. El editorial es un artículo de opinión que no va
firmado por ninguna persona pero que recoge la opinión
institucional y colectiva del periódico o revista. Ese
carácter institucional otorga a este tipo de artículos una
gran trascendencia pública. Los lectores pueden conocer la
opinión abierta y directa del medio sobre distintos temas de
actualidad, así como sus planteamientos ideológicos
implícitos.
Todos los editoriales opinan
acerca de noticias aparecidas en ese mismo número o en
números recientes. Los temas de actualidad tratados en un
editorial suelen ser aquellos que entrañan una mayor
trascendencia y una gran importancia. Pueden versar sobre
asuntos políticos, económicos, sociales, etc.
Se pueden encontrar editoriales
más polémicos, más fríos, más contundentes, más explicativos,
más expositivos o más combativos, según sea la postura
sostenida por el medio.
Los periodistas que elaboran los
editoriales suelen estar especializados en esa tarea y gozan
de la absoluta confianza del Director. Los periódicos
cuentan con un Consejo editorial que debate, perfila y
decide cuáles van a ser las opiniones institucionales que se
van a defender ante la opinión pública mediante los
editoriales. Los editoriales del día están agrupados en la
que se denomina página editorial.
El editorialista goza de gran
libertad expresiva sin olvidar la necesidad de ser claro y
preciso. El estilo suele ser grave y digno, acorde con la
importancia del tema tratado. Nunca se utiliza el yo
personal del periodista que lo escribe ya que se expresa la
opinión colectiva del periódico o revista.
En el editorial no se utilizan los
párrafos introductorios, el espacio disponible es limitado y
se afronta desde la primera frase el tema sobre el que se
pretende opinar. Cualquier editorial suele contener: una
primera parte que enuncia y recuerda el tema, una segunda en
la que se esarrolla el análisis y la interpretación que
suscita y se finaliza con una tercera con la presentación de
una postura y una opinión concreta.
Esta opinión puede formularse a
modo de solución, pronóstico o crítica. En este tipo de
artículos resultan especialmente decisivos, para conseguir
el propósito editorializante, el primer y último párrafo.
Para redactar un editorial, el
periodista debe conocer con profundidad el tema sobre el que
se va a opinar a fin de que la opinión del periódico nunca
resulte contradictoria, incoherente o con escasa
argumentación ya que esto dañaría la credibilidad general de
la publicación.
Los periódicos reservan los
editoriales para opinar sobre los temas más importantes,
pero cuentan con otras fórmulas para emitir opiniones
institucionales sobre temas de menor calado o para hacerlo
de un modo un tanto más ligero y menos profundo sobre
asuntos de gran interés. Entre estas modalidades podemos
citar los sueltos o los breves, artículos al estilo de
aguijones, y laureles, en los que el periódico premia o
castiga determinados comportamientos de personas o
instituciones.
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Géneros Periodísticos
4.8 El artículo de
opinión
El artículo de opinión tiene una
gran presencia en la prensa. En este tipo de artículos se
emiten opiniones concretas suscitadas por un tema de
actualidad.
Las funciones del artículo son
similares a las del editorial. En él se ofrecen valoraciones,
opiniones y análisis sobre diversas noticias. A diferencia
del editorial, el artículo va firmado y representa la
opinión particular de su autor. En ocasiones, incluso esta
opinión puede disentir manifiestamente de la postura
institucional del periódico expresada en sus editoriales.
Otra diferencia que debes tener en cuenta es que los temas
tratados en los artículos pueden ser mucho más variados
puesto que los editoriales sólo abordan noticias que poseen
una gran relevancia.
La libertad expresiva de la que
gozan los articulistas es casi total, desde luego mucho
mayor que la de los editorialistas. El articulista puede
elegir el tono, la perspectiva, la seriedad, etc, con la que
piensa dirigirse a sus lectores, mientras que el
editorialista siempre está sometido en su escritura a cierta
solemnidad.
El artículo de opinión está
estrechamente ligado al autor, por ello su credibilidad y
capacidad de influencia dependen del prestigio y autoridad
que merezca esa firma a los lectores.
Los artículos suelen tener una
extensión entre las quinientas y las ochocientas palabras y
no tienen por qué ser escritos por periodistas. Cualquier
otro profesional puede expresarse mediante un artículo de
opinión. Pero sean periodistas o no, los articulistas suelen
ser profesionales contrastados con muchos años de
experiencia y una trayectoria conocida por la opinión
pública.
Podemos distinguir dos tipos de
articulistas: los que abordan cualquier tema o asunto de
actualidad y publican sus artículos con una determinada
periodicidad, y los que publican, de forma periódica u
ocasional, artículos referidos a aquellos asuntos que
pertenecen a su especialidad.
Dentro del artículo de opinión se
pueden distinguir las columnas personales. Las columnas son
espacios reservados por los periódicos y revistas a
escritores de notable prestigio, con una periodicidad
regular. La libertad expresiva en estos casos es total con
dos únicas limitaciones: el número de palabras establecido
por el periódico y la claridad debida a los lectores.
Constituyen un género híbrido entre la literatura y el
periodismo.
El columnista debe reunir dos
cualidades: un dominio virtuoso del lenguaje, que
materializa en un estilo propio, y una capacidad para
ofrecer una perspectiva única y diferente sobre hechos
conocidos que pertenecen a la actualidad. El grado de
complicidad que el columnista adquiere con sus lectores es
muy elevado. España cuenta con magníficos columnistas que
debes leer; por citar algunos: Francisco Umbral, Maruja
Torres, Vázquez Montalban, Jaime Capmany, etc.
Elige tus favoritos.
Lorenzo Gomís, importante
periodista y articulista, escribió: "Una columna
periodística está llena de tiempo. Es un recuadro con tiempo
dentro. Es una botella como esas que se echan al mar, desde
una isla, para que un barco que pase la encuentre y lea el
mensaje".
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Géneros Periodísticos
4.9 La crítica
Otro género periodístico que
podemos diferenciar en nuestra prensa es la crítica. La
critica cumple una labor de interpretación de diversos
acontecimientos culturales.
La crítica periodística cumple
tres funciones simultaneas: informa, orienta y educa a los
lectores. La sección cultural y de espectáculos concentra la
mayor parte de las críticas que aparecen en el periódico,
aunque dentro de esta sección encontramos todos los géneros
periodísticos: noticias (un ejemplo son las reseñas
culturales), reportajes, entrevistas, crónicas y también
críticas.
Hoy en día la producción cultural
y artística es altísima, al menos analizada desde valores
estrictamente cuantitativos. Los estrenos cinematográficos
semanales desbordan incluso a los propios cinéfilos.
Las empresas editoriales ofrecen
mensualmente cientos de novedades que están disponibles en
las librerías en un corto espacio de tiempo. El número de
exposiciones que pueden ser visitadas en cualquier capital
de provincia es muy abundante. Desde luego esta gran oferta
cultural es enriquecedora para la sociedad pero también
conlleva una serie de riesgos, probablemente el más
importante sea el de la confusión. La crítica adquiere cada
vez una mayor importancia, precisamente porque su principal
tarea es la de orientar al público y filtrar, en cierto modo,
aquellas obras que reúnen unas mínimas cualidades
artísticas.
La tarea del crítico es siempre
controvertida y no debes olvidar que se mueve en el
territorio de la opinión personal, de la valoración
subjetiva.
Puedes leer dos críticas distintas
sobre un mismo libro con juicios contrapuestos. Mientras que
para un critico un texto puede ser una obra menor de un gran
escritor, para el otro merece la calificación de obra
maestra. Esta libertad del crítico a la hora de aplicar sus
propios criterios artísticos a la obra analizada beneficia a
los lectores que así pueden elegir aquellos críticos que
merecen su credibilidad y que se adecúan a sus propios
gustos.
Resulta imprescindible, para el
periodista que se dedica a la crítica, una gran
especialización en aquella temática que trata. El crítico es
un especialista, o al menos debería serlo, en la materia que
analiza. Debe fundamentar y probar aquello que afirma, sin
caer en el dogmatismo ni en la opinión totalitaria.
La crítica periodística es un
género diferenciado del periodismo por las funciones
específicas que cumple y también por una serie de
características propias: debe ser breve pero no superficial,
ágil y rápida pero al mismo tiempo reflexiva, profunda y
argumentada. Su tono cultural es elevado pero
obligatoriamente debe ser inteligible, comprensible para
cualquier lector: el crítico no debe olvidar que no escribe
para especialistas.
El crítico debe ser fiel a
elevadas exigencias en cuanto a su ética profesional, no
puede dejarse influir por sus propios intereses o
debilidades personales a la hora de realizar su
interpretación y juicio sobre la obra artística. Ni para
elogiar gratuitamente, actuando más de propagandista que de
crítico, ni atacando injustificadamente con la intención de
ridiculizar y perjudicar a la obra y a su autor. Su actitud
debe partir de la ecuanimidad y el respeto a aquello que
juzga, aunque exprese las carencias y defectos que bajo su
criterio presenta. Debe ser positivo, resaltando las
cualidades de lo que juzga en primer lugar y después
referirse a las carencias y las valoraciones negativas.
Si quieres convertirte en un buen
crítico, ten en cuenta que debes reunir las siguientes tres
cualidades: en primer lugar una gran afición y sensibilidad
por el arte que elijas para ejercer la crítica, un profundo
conocimiento del mismo y unos sólidos criterios propios.
Las páginas dedicadas a la cultura
y los espectáculos, así como los suplementos culturales
semanales, son los espacios donde la crítica se desarrolla
con una mayor intensidad. También abundan en cualquier tipo
de revistas, especialmente en aquellas especializadas en el
arte y la cultura.
Existen distintos tipos de
críticas en función de la temática que abordan: crítica
literaria, crítica cinematográfica, crítica teatral, crítica
musical, crítica de arte (pintura, escultura y arquitectura).
En último lugar debemos destacar la crítica de radio y
televisión, que se encarga de valorar sus respectivos
programas.
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Géneros Periodísticos
4.10 Periodismo
especializado
Al margen de los géneros, en la
prensa también podemos distinguir los contenidos en función
de su grado de especialización. La complejidad de la
actualidad y, en general, de nuestras sociedades ha
provocado que la prensa y los periodistas evolucionen hacia
unos mayores niveles de especialización.
Existen publicaciones con una
temática genérica y diversa y otras publicaciones que optan
por especializarse en una materia de la cual se proponen
informar en profundidad a sus lectores. Esa decisión
repercute directamente en el trabajo periodístico y en los
mercados informativos.
Esta es una distinción evidente
que podemos establecer en el campo de la prensa, pero
incluso en un periódico de información general se establecen
secciones con una intención de clasificar y especializar sus
noticias. Los periodistas, sin olvidarse de tener una visión
amplia de la actualidad, necesitan cada vez con mayor
intensidad un conocimiento profundo de aquella parcela
concreta sobre la que informan a sus lectores.
Un periodista que escribe en la
sección de economía requiere un alto grado de
especialización en esa materia para poder comprender y
comunicar con eficacia todas aquellas noticias de actualidad
que repercutan en el mundo económico. Lo mismo sucede con un
periodista especializado en deporte o con otro en política
nacional, salud, ciencia, educación, etc.
Los grandes periódicos tratan de
competir con los medios informativos audiovisuales (radio y
TV) o digitales (información disponible en Internet)
ofreciendo a sus lectores una completa información,
acompañada de interpretación y opinión. Son cada vez más
importantes los cuadernillos o suplementos semanales que se
dedican a ofrecer noticias sobre un tema determinado:
economía y trabajo, ciencia y tecnología, salud, cultura,
educación, etc.
En las redacciones de los
periódicos y revistas conviven los periodistas llamados
generalistas, dispuestos a cubrir e informar sobre cualquier
noticia, y aquellos otros especializados en una temática
concreta. Para el funcionamiento de la prensa, ambos
profesionales son imprescindibles.
El periodista especializado
combina una experiencia profesional y un amplio conocimiento
en una determinada área de especialización con la aplicación
de los conocimientos periodísticos generales que le permiten
informar al público con eficacia. Esta segunda capacidad le
diferencia de los profesionales especialistas, que no son
periodistas pero colaboran con los medios de comunicación
como articulistas o asesores por lo que no dominan el
lenguaje periodístico ni otros muchos conocimientos
específicos que maneja el periodista para informar con
claridad, incluso sobre aquellas noticias más complejas.
Pero los medios escritos también
pueden optar por especializar sus contenidos de una forma
absoluta. Así podemos comprar en los kioscos revistas del
corazón (que sólo informan sobre las noticias denominadas "rosa"
o "del corazón"), revistas de informática, revistas
dedicadas al deporte en general o a un deporte concreto,
revistas científicas, paracientíficas, etc. Este tipo de
prensa cuenta con un público más homogéneo que el que puede
tener una revista de información general y eso tiene una
serie de beneficios empresariales en lo que se refiere a la
venta de publicidad, conocimiento de la audiencia, etc.
Existen también periódicos diarios
y semanales especializados en información médica (Diario
Médico), económica (Cinco Días, Expansión), deportiva (Marca,
AS, Sport, Mundo Deportivo), en información para jóvenes
estudiantes (Magisterio, Gaceta Universitaria, Menos 20,
Menos 25), etc.
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