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Introducción
¿Sabes
cuáles son los orígenes de la prensa? Seguro que has oído
hablar muchas veces de un tal Gutenberg y que, gracias a él,
podemos leer libros, periódicos y revistas. Pero, ¿la
historia de la prensa se inicia en la llamada "era
Gutenberg"? ¿Su evolución ha sido la misma en todas las
partes del mundo?
Es conveniente que conozcas las principales diferencias que
se han producido en esa historia de la prensa hasta nuestros
días. Su desarrollo ha estado ligado a importantes
acontecimientos socioculturales, económicos, tecnológicos,
etc. Por estos motivos, la prensa nos ayuda (si accedemos a
una hemeroteca) a conocer la historia del hombre, de nuestra
sociedad.
Qué interesante puede resultar saber cuál ha sido la
historia de la prensa en Europa, a raíz de la revolución
industrial y su consolidación durante el siglo XX. La
aparición de las primeras Gacetas en Iberoamérica en
pleno proceso colonial. O cómo ha afectado e influido en los
Estados Unidos de Norteamérica, sobre todo el llamado "periodismo
de masas".
¿Te apetece conocer cuál fue la primera publicación impresa
en España o qué importancia tuvo la prensa en la transición
española? A lo largo de este primer bloque, vas a comprobar,
también, cómo la historia de nuestro país, durante los
siglos XIX y XX está muy relacionada con la creación de
periódicos, con el intento de control de los mismos, su
influencia y su capacidad para trasladar a la opinión
pública española aquellos acontecimientos que se sucedían y
que resultaban de interés nacional.
Si quieres saber cuándo aparecen el ABC, The
Times, El Mundo del Siglo XXI o The New York Times,
qué significan y qué aportan a sus respectivas comunidades,
este bloque sobre la Historia de la Prensa te resultará un
presente muy agradable con el que contarás en el futuro.
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de la Prensa
1.1 Los
orígenes.
La
escritura se inventa en Mesopotamia aunque, en una primera
fase, es ideográfica. Los primeros documentos escritos que
se conservan se atribuyen a los sumerios y son anteriores al
3000 a.C. y, aunque se conoce escritura protoalfabética en
torno a los años 1000 o 1300 a.C., habrá que esperar al 800
a.C. para que los griegos separen las vocales de las
consonantes y establezcan las bases del alfabeto que
utilizas hoy.
Con el alfabeto el hombre aprende a plasmar su creatividad
por escrito y se empiezan a escribir los primeros grandes
relatos de la historia, muchos de ellos considerados como
los antecedentes del reporterismo actual (La Iliada,
Homero, siglo IX a. C.) Con los grandes relatos se produce
entre los griegos el auge del libro copiado (siglo V a. C.),
que era un
papiro enrollado. Ptolomeo, que gobernó Egipto,
con la ayuda de los grandes intelectuales helénicos, logró
reunir la que se dice "la mayor biblioteca del mundo", que
fue la gran biblioteca de Alejandría.
Desde el siglo III a. C. en Roma comienzan a imitarse las
obras griegas. El tráfico de libros y escritos pasa a
obtener tal desarrollo que es en esta época cuando surgen
los primeros libreros, se hacen lecturas públicas y se
anuncian publicaciones en los pórticos del Foro. En la época
de Julio Cesar existían las llamadas Crónica Oficial
que son derivaciones del Calendario y las Actas diurna,
populi romani, donde participaron Cicerón, Plinio,
Tácito, etc., y que recogían el día a día de la Urbe: si
había un acusado famoso, las defunciones y los nacimientos,
las listas de procesados, y sobre todo el relato de los
éxitos bélicos. Además existían los enterados que
eran noticias recitadas a cambio de dinero, una forma de
divulgación muy aprovechada para la implantación del
cristianismo por todo el imperio romano. Posteriormente, las
invasiones bárbaras romperán esta estructura de comunicación
y la harán cambiar de manos con la invasión de Egipto por
los árabes en el 639 d. C.
El uso del papiro y del
pergamino
pasa a ser casi un monopolio del mundo árabe, de tal forma
que el sistema comunicacional de Occidente tuvo que
vincularse a la jerarquía cristiana. A la misma hora,
domingos y días festivos, la totalidad de la población de
Europa celebraba el mismo ritual, el de la misa, que se
utilizaba para transmitir todo tipo de mensajes. Cualquier
documento escrito quedó reservado al ámbito de los
monasterios.
Llegada la Edad Media empieza a florecer el comercio, con él
los juglares y los trovadores, y con las rutas de la seda se
introduce el papel en Europa a través de España, más o menos
en el siglo X (en el Monasterio de Silos se conserva el
Misal Toledano que es de papel) Durante los siguientes
siglos seguirán proliferando los documentos escritos gracias
a las universidades, y en el S. XIV la transmisión de
noticias dio otro gran salto, también de la mano de España,
con el dominio de las rutas marítimas. El descubrimiento de
América (1492) generó una gran necesidad de conocimiento: se
recuperó la tradición china de imprimir libros con tablas de
madera entintadas, se revitalizó el sistema de correo que
habían creado los romanos, con lo que se impone el género
epistolar no sólo para comunicar, sino también para la
divulgación científica, y comenzaron a circular las hojas
volantes. En este ambiente surgió la figura del copista,
un oficio determinante para la historia de la prensa.
Ya en el Renacimiento se manejaban cuatro tipos de
documentos: las crónicas, narraciones históricas
propagandísticas e institucionales muy parecidas a las
Actas diurna; las cartas-diario, que realizaban
las casas comerciales para comunicar cualquier asunto
relacionado con los negocios y terminaron dando información
política y militar; los almanaques, muy populares,
incluían predicciones astrales, avances del tiempo, consejos...
fueron un gran vehículo culturizador de las amplias capas
analfabetas de la población; los avvisi, que
surgieron en los focos comerciales italianos y que se
extendieron por toda Europa con diferentes nombres. Eran
unos folios plegados con noticias relacionadas con el
tráfico de mercancías, precios y sucesos curiosos. Salían
una vez por semana y su precio era una moneda conocida como
gazzetta, que al final terminó dándole el nombre. Las
gacetas son el mejor ejemplo del "noticierismo manuscrito".
Se vendían en las plazas y a través del correo regular.
Llegó un momento en el que los copistas no eran capaces de
satisfacer la demanda y como el papel ya se había instalado
en Europa se investigaba continuamente en
sistemas de impresión rápidos.
Johann Gensfleich zum Gutenberg fue uno de esos
investigadores. Alrededor de 1434 residía en Estrasburgo y
trabajaba en su invento perfeccionándolo hasta terminar, en
1456, una Biblia de cuarenta y dos líneas (también
llamada la Biblia de Gutenberg) con una
imprenta de tipos móviles tan
perfeccionada que no se modificó hasta el siglo XVIII.
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de la Prensa
1.2.
La era Gutenberg
Con el
florecimiento de las ciudades en el s. XVI, las noticias de
los descubrimientos y los viajes se amplía la visión del
mundo que se tenía hasta ese momento y se produce una
demanda de información desconocida hasta entonces que sólo
podía cubrir el nuevo sistema de impresión rápida inventado
por Gutenberg en 1450: la imprenta. En los años siguientes,
el nuevo sistema se extendió rápidamente por toda Europa
porque permitía reproducir de forma sencilla los libros que
antes eran manuscritos (entre 1450 y 1500 se imprimieron más
de 6.000 obras diferentes), así es que del noticierismo
manuscrito de los orígenes, se pasó paulatinamente al
noticierismo impreso.
Al principio, se hacen publicaciones ocasionales (fueron muy
famosas las "hojas volanderas" alemanas conocidas como
Newe Zeitung) de cuatro a ocho páginas plegadas, sin
cabecera ni anuncios, que se ocupaban cada vez de un único
tema. Los más comunes eran las guerras contra los turcos,
los viajes, los descubrimientos, la rebelión de Lutero, la
división religiosa en Europa, etc. Se vendían en las
imprentas, en las librerías o en puestos ambulantes. A lo
largo de todo el siglo XVI los "ocasionales" van dando lugar
a impresos periódicos que comienzan a ser regulares en el s.
XVII que es cuando se considera el comienzo de la historia
del periodismo en su sentido estricto, aunque ya se
encuentran publicaciones periódicas antes: a parte de los
almanaques o los Price currents ingleses que ofrecían
información comercial, estaban los anuales y semestrales que
resumían las principales noticias del año como los
Messrelationen que se vendían en la feria de Frankfurt.
Las hojas informativas tenían gran aceptación por parte del
público, lo que las convertía en un medio influyente y, por
esta razón, los gobernantes comenzaron a prohibir su
distribución y a crear publicaciones oficiales para evitar
las críticas a sus gobiernos. Así, llegó el nacimiento y la
estabilización de las primeras gacetas semanales en el s.
XVII. Las pioneras se encuentran en Alemania y los Países
Bajos. En 1609 en Estrasburgo salía un semanal con el nombre
genérico de Relation y en Wolfenbütel (Alemania) otro
con el de Aviso Relation oder Zeitung. Pero la más
importante fue la Gazette, fundada en París en 1631
por Théophraste Renaudot, considerado el primer periodista
de la historia.
La Gazette era un semanal, de pequeño formato y con
cuatro páginas de noticias breves y sin opinión, próximo al
poder y que se vendía principalmente mediante suscripción.
París también es cuna de los primeros periódicos literarios
y científicos, como Le Journal des Savants (1665), y
de la prensa de sociedad (Mercure Galant, 1672).
Hasta el s. XVIII no se publicó el primer diario francés, se
le llamó Le Journal de París (1777) y salió sólo con
cuatro páginas.
En Italia, la imprenta tuvo una implantación algo más tardía.
Las primeras gacetas semanales italianas surgen en Florencia
y Génova, sobre los años 1636 y 1639, aunque aún persisten
La Gazzetta di Mantova
(1664) y
Gazzetta di Parma
(1734) como diarios de información general.
En
España, la primera publicación semanal fue la Gaceta de
Madrid, también de carácter oficial. Tuvo su origen en
el ocasional Gazeta Nueva que apareció en Madrid en
1661 como "Relación o gaceta de algunos particulares así
políticos como militares" y que recogía los avisos y
noticias relativas a su título. Pronto se convirtió en un
órgano de información de carácter oficioso y en 1697 cambió
su nombre por el de Gaceta de Madrid.
A lo largo del XVII se imponen grandes restricciones a la
prensa mediante concesión de licencias y otras limitaciones
relacionadas con la censura civil y religiosa, aunque eso no
impide que a principios del XVIII la prensa semanal sea ya
un fenómeno generalizado en toda Europa. En estas gacetas
aparecen formas rudimentarias de publicidad comercial y son
el embrión de publicaciones de carácter literario, satírico
y científico muy importantes en los siglos siguientes.
Con pequeños matices, el nacimiento de las primeras
publicaciones periódicas semanales fue muy similar en toda
Europa, salvo en el caso de Gran Bretaña, que merece un
especial tratamiento por ser pionera en establecer las
primeras normas de regulación y censura, con el famoso
decreto de la "Star Chamber" de 1637, y el primer régimen de
libertad de prensa tras la revolución de 1688. Se abolió la
censura previa y, en 1702 en un clima de gran libertad
aunque con restricciones para la crítica al gobierno, se
fundó el primer diario del Reino Unido, el Daily Courant.
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de la Prensa
1.3. La prensa en Europa
A lo
largo del XVII, en Inglaterra, se imponen grandes
restricciones a la prensa, mediante concesión de licencias y
otras limitaciones como el famoso decreto de la "Star
Chamber" de 1637 que establecía las normas de regulación de
la prensa. Tras la revolución de 1688 se abolió la censura
previa y en 1702, con un clima de gran libertad si bien no
se podía criticar al gobierno, se fundó el primer diario del
Reino Unido, el Daily Courant.
La Ilustración inglesa (Milton, Locke, etc.) influyó en
Francia y estableció los cimientos de la Revolución francesa
de 1789, de tintes burgueses, y favoreció el nacimiento de
la Prensa como una nueva fuerza en toda la Europa
continental. En 1777 nació el primer diario francés, Le
Journal de París que tenía sólo cuatro páginas. En la
capital de la prensa italiana, Milán, apareció el primer
periódico literario Il Café (1774-1776). En 1785,
John Walter fundó el decano de la prensa inglesa, el
Times. Se
produjo tal auge de los periódicos, que se crean las
primeras formas de verdadero periodismo político, sobre todo
en Francia e Italia, donde aparecen los Monitori. La
clase política ya es consciente del enorme potencial de los
medios impresos y su influencia en la opinión pública. Por
esta razón, Napoleón mantuvo un gran interés por el control
de la prensa. Tras la caída de Napoleón, en Gran Bretaña y
Francia (con muchos problemas) se impuso el liberalismo
burgués, mientras en el resto de Europa mandaba la censura y
una extrema vigilancia de los periódicos, lo que provoca que
la libertad de prensa se convierta en la bandera de todos
los sectores progresistas.
En 1836 Emile Girandin editó La Presse, antecedente
de la prensa industrial y denominada "prensa barata", que
competirá con Le Siècle. Doce años más tarde, en
Italia, surgió La Gazzetta del Popolo, en competencia
con La Gazzetta Piamontesa, que posteriormente se
convierte en la actual
La Stampa.
En el siglo XIX una serie de factores influirán en el
desarrollo de la prensa:
a)
La aceptación progresiva del constitucionalismo
b) La Revolución Industrial, que provoca el fenómeno de
la urbanización, lo que implica la aparición de la
prensa obrera, y
c) El desarrollo de la enseñanza: la progresiva
alfabetización hace que se demanden más noticias y más
actuales.
De
1870 a 1914 es la "Edad de Oro" de la prensa europea. La
libertad de prensa facilita la aparición de centenares de
cabeceras que se clasifican como prensa de élite:
Le Journal des Débats, Le Figaro, el influyente Le
Temps o el
Frankfurter Zeitung
Allgemeine; prensa especializada:
Il Sole,
primer diario económico y comercial de Italia; prensa
política: L’Humanité; y prensa de masas:
Le Petit Journal, Le Petit Parisien, Le Matin y Le
Journal, con tiradas millonarias en Francia y en Italia
Il Secolo, primer periódico moderno, el
Corriere della Sera
o Il Messaggero.
La prensa europea durante las dos guerras mundiales se
limitó a defender sus respectivos intereses, tanto de los
aliados como de los germanófilos, lo que convirtió a los
periódicos en referentes estratégicos y propagandísticos. Al
finalizar la Segunda Guerra Mundial se inicia un proceso de
consolidación y se crean grandes grupos de prensa en la
Europa Occidental. Surgen nuevos periódicos y revistas, como
Le Monde, Le
Nouvel Observateur y
Liberation,
L’Express y Le Point en Francia;
Bild Zeitung,
Die Zeit, Der
Spiegel y Stern, en Alemania; e
Il Manifesto
y
La Repubblica,
en Italia. Si quieres saber más sobre Inglaterra y España,
debes ir a los apartados correspondientes a esos dos países.
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de la Prensa
1.4.
Prensa industrial del Reino Unido.
La
historia del periodismo británico se inicia a partir de la
introducción de la imprenta en el país, en 1476 en
Westminster gracias a Caxton, un impresor que había
trabajado en los Países Bajos y había aprendido el arte de
imprimir en Colonia. Desde estos primeros momentos, los
distintos gobiernos monárquicos británicos utilizarán
diversos sistemas de control para regular el desarrollo de
la imprenta hasta el siglo XVIII, en este momento el
panorama inglés es muy distinto al del resto de Europa
debido al control liberal de la información. Gran Bretaña
salió muy dañada de la guerra napoleónica. Las secuelas
provocarán las primeras revueltas y protestas sociales. La
industrialización creciente crea una capa social obrera que
demandará más derechos políticos, mejoras laborales y que se
va a constituir como un público potencial que estimulará la
aparición de nuevas publicaciones. En 1802 nace el Weekly
Political Register de W. Cobbett, considerado como el
primer periódico obrero y popular, pero el máximo
representante de la prensa industrial inglesa es el The
poor man’s Guardian.
El
The Times,
que fundó John Walter en 1785 y es el diario decano de la
prensa inglesa, vivió su etapa dorada, al igual que el
conjunto de la prensa británica, en la primera mitad del XIX
durante la "era victoriana". En 1885 se suprimió el impuesto
público sobre los periódicos y el precio de éstos bajó. Se
inició la fase de la prensa barata que ya has visto también
en el resto de Europa. El principal periódico es el
Daily Telegraph.
Los precios irán disminuyendo a lo largo del XIX dado que se
abarata el papel, se dispone de mejores máquinas de
impresión y aumenta la tirada de ejemplares. Además se
fomenta la educación que provoca más lectores potenciales,
se dan reformas electorales y se crean las agencias de
noticias (Reuters).
Todo ello, como puedes imaginar, genera un aumento de la
circulación y crecerá la publicidad, por lo que un periódico
en Gran Bretaña a principios del XX costaba medio penique.
Al igual que ocurre en otros países, se crean grandes grupos
de prensa durante el último siglo controlados por
empresarios de la comunicación, más interesados en los
beneficios económicos. Por ejemplo, lord Northcliffe llegó a
controlar el Daily Mail, el Times,
The Observer
y el
Daily Mirror,
este último dirigido al público femenino, y en el
año 1934 se había convertido en el primer periódico inglés
con formato tabloide. ¿Qué le diferencia del periódico
normal? Su tamaño (la mitad de un periódico normal), la
profundidad para cubrir las noticias (informa más a fondo) y
tiene muchas más ilustraciones. En 1939 la tirada global de
los diarios nacionales ingleses era de 10,6 millones, más
del doble que en 1920, utilizándose los periódicos para
fortalecer los objetivos e ideas políticas de los
principales editores. Si ahora te acercas a un kiosco de
prensa verás cómo ciertos periódicos te ofrecen videos,
juegos, libros, si abonas un suplemento sobre el precio de
venta. Bueno, pues ya en 1933, el Daily Herald
ofrecía a sus lectores una colección de Dickens en 16
volúmenes por 11 chelines más unos cupones del diario. Esta
nueva forma de vender fue seguida de inmediato por sus
competidores.
Una vez finalizada la II Guerra Mundial el número de
periódicos en el Reino Unido descendió a la mitad debido a
la disminución de los ingresos publicitarios, que se
desviaban a otros medios como la televisión, y a la fuerte
competencia, al coste tecnológico y a los problemas
laborables. Desde 1945 se desarrolla la quinta generación de
medios de masas, que hereda de las anteriores el mercado,
algunas formas sensacionalistas y el lenguaje. ¿Y qué
novedades se incorporan, pensarás? La imagen como elemento
de comunicación preferente.
El principal representante de esta tendencia es
The Sun,
el primero en ventas con unos 4 millones de
ejemplares.
En nuestros días la prensa británica mantiene su compromiso
entre el servicio público y el sector privado, con un
interés mayoritario por la información nacional y un marcado
desarrollo hacia la concentración de medios que han
provocado la aparición de grandes monopolios, como por
ejemplo Pearson PLC, que
edita el principal diario económico británico, el
Financial Times.
También te resaltamos la entrada de Murdoch en el
mercado inglés mediante la News International, con la
que adquirió The Times y el Sunday Times, en
1981, compitiendo con el otro magnate de la prensa inglesa
Robert Maxwell, propietario del grupo Mirror.
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de la Prensa
1.5. Periodismo
de masas en EE.UU.
El
primer periódico de tirada continua en la colonia americana
fue el Boston News-Letter, fundado por John Campbell
en 1704. Contenía noticias financieras y del extranjero en
un momento de severidad extrema por parte de la metrópoli
inglesa que ejercía un gran control de la imprenta y que,
con la censura y los impuestos, impedía el derecho a la
libertad de prensa. Durante la Revolución Americana dos
periódicos jugaron un papel a favor de la Independencia: el
Pennsylvania Magazine de Tom Paine y el Boston
Gazette de Sam Adams. El primer periódico de Nueva York
fue The Gazette, en 1725, al que siguió el New
York Weekly Journal, editado por John Peter Zenger, que
sería arrestado y acusado de sedición por publicar ciertas
críticas contra el Gobernador británico. Zenger fue juzgado
y declarado inocente, lo que supuso un precedente para la
libertad de expresión en Estados Unidos. Durante el último
cuarto del siglo XVIII, todavía bajo la dominación británica,
el número de periódicos se acercaba al medio centenar y sus
contenidos eran más ensayos que noticias, con una línea
claramente independentista.
El primer diario estadounidense nace en Filadelfia, el
Pennsylvania Evening Post en 1783. A principios del XIX
había unos veinte periódicos diarios, cifra que fue en
aumento según se propagaba la Revolución Industrial. En
1833, Benjamin Henry Day editó la primera edición del New
York Sun, pionero de la prensa barata que dominó el
mercado periodístico de este país hasta finales del XIX y
que dio paso al periódico moderno destinado a una audiencia
masiva, con unos contenidos de "interés humano",
abiertamente sensacionalista y cuyo precio era un centavo.
Tuvo un gran éxito por lo que tenía mucha publicidad que
ocupaba gran parte del periódico. Pronto aparecieron
imitadores: el New York Tribune en 1841, de Horace
Greeley, republicano y antiesclavista, considerado un gran
vivero del periodismo norteamericano, y el sudista New
York Herald (fundado por Gordon Bennett en 1835), que
alcanzaron decenas de miles de ejemplares. El tercer gran
periódico que nace en esta época es
The New York Times,
en 1851, de Henry Raymond. Las razones por las que surge
este tipo de prensa de masas son: los adelantos tecnológicos,
un papel más barato, el desarrollo de unas rotativas más
rápidas, un fuerte porcentaje de publicidad y la creación de
la Agencia
AP (Associated Press),
en 1848, mediante la unión de seis periódicos de Nueva York,
para compartir los costes de la transmisión telegráfica de
noticias desde Washington y Boston hasta Nueva York.
Dispones de un capítulo entero acerca de las agencias de
información para saciar tu curiosidad.
En plena "edad de oro" del periodismo, que abarcó desde la
segunda mitad del XIX hasta la Primera Guerra Mundial,
Joseph Pulitzer lanza el New York World en 1883, y
renace el periodismo de masas, sensacionalista, bautizado
como el "New Journalism". Pero será William Randolph
Hearst, con el San Francisco Examiner y el New
York Morning Journal, quien competirá con Pulitzer,
convirtiéndose en el máximo representante del
sensacionalismo periodístico y a quien se le responsabiliza
del "Yellow Journalism" o prensa amarilla, que tiene su
cúspide con la guerra hispano-norteamericana participando de
forma activa en una contienda a la que se llamó la "guerra
de Hearst". Cuando se inicia la Primera Guerra Mundial,
Hearst y su cadena de periódicos no toman una postura
claramente aliada, frente a los New York Herald o el
mismo
The New York Times,
que se sitúan a favor de la intervención contra Alemania.
Tras la guerra aparece la tercera generación de la prensa de
masas, conocida como el "Jazz Journalism". Entre 1919 y 1926
surgen el
Daily News,
el Daily Mirror (de Hearst) y el Daily Graphic,
con un formato tabloide y con un papel primordial para las
ilustraciones fotográficas, que en muchos casos ocupan toda
la primera plana. Los años sesenta son de bonanza económica
y de creatividad cultural lo que genera un gran activismo
periodístico. Destaca el periodismo de investigación cuyo
mejor trabajo periodístico fue el escándalo político
conocido como Watergate, que provocó la dimisión del
presidente Richard Nixon en 1974.
Respecto a las publicaciones no diarias, en 1922 el
Readers Digest
comenzó a publicar versiones concentradas de artículos y
otros textos procedentes de otras revistas. Esta idea del
matrimonio Wallace tiene en la actualidad tiradas súper
millonarias. Un año más tarde, Henry Luce ponía en
circulación el primer número de la revista
Time,
convencido de la necesidad de profundizar en las
informaciones y de una prensa semanal de mayor calidad. Luce
también lanzó otro semanario de información económica
Fortune
con enorme éxito.
Newsweek,
principal competencia de
Time, se
fundo en 1933.
El periódico con mayor tirada diaria, cerca de 2 millones de
ejemplares, en la actualidad es el
Wall Street Journal,
una publicación especializada dirigida a profesionales con
noticias de interés general. Los principales periódicos para
el gran público son
USA Today,
que impone un nuevo lenguaje tecno-informativo, con una
circulación diaria que ronda el millón y medio de ejemplares,
y
Daily News,
con más de 1,3 millones.
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de la Prensa
1.6. Prensa en Iberoamérica
Cuando
los españoles llegaron a tierras americanas encontraron
sistemas de comunicación muy importantes en aquellas
civilizaciones precolombinas: la inca de Perú, la maya de
Centroamérica y la azteca de México. Los conquistadores
españoles sentían la necesidad de libros, sobre todo los
misioneros para el adoctrinamiento, pero en las colonias, el
control de la imprenta fue muy rígido y la primera que llegó
a México en 1536, enviada desde Sevilla, la solicitó el
obispo de México, Juan de Zumárraga.
México fue el pionero en la publicación de gacetas, hojas
volantes que manifestaron el quehacer periodístico y
establecieron una periodicidad fija hasta que en 1722 surge
la Gaceta de México y Noticias de Nueva España,
primera en aparecer en las colonias españolas. En Guatemala
apareció la segunda en 1729 la Gaceta de Guatemala.
Una tercera publicación nació en Perú, la Gaceta de Lima,
en 1743. La imprenta llegó a la Habana en 1735 y en 1764
surgió la Gaceta de La Habana.
Las gacetas literarias y los mercurios fueron el vehículo
ideal del pensamiento ilustrado para llegar a la nueva
sociedad americana que dio origen al periodismo criollo y
emancipador: Gaceta Literaria de México (1788); El
Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e
Historiográfico del Río de la Plata, de 1801, primer
diario argentino; la Gazzeta de Río de Janeiro,
primer periódico brasileño en 1808; la Gaceta de Caracas
(1812) o La Aurora, primer diario de Chile, en
1812.
El siglo XIX se caracteriza por un periodismo
antinapoleónico y revolucionario. Las imprentas lanzaron
proclamas patrióticas de adhesión a la monarquía española y
contra el invasor francés. Pero es un momento de manifestar
ideas de independencia y de hacer un periodismo político,
anti absolutista, que culminó con el Trienio Liberal. A lo
largo de este siglo, las publicaciones de diferente signo
político se centraban en un objetivo principal: la
emancipación de la metrópoli española. Para esta labor nacen
diarios de gran calidad, que se ocupaban del seguimiento
serio y exhaustivo de la noticia de actualidad incorporando
profundos análisis de sus consecuencias. Este camino que
había iniciado The Times en Inglaterra o El
Imparcial en España, en Iberoamérica es seguido por
La Nación
de Buenos Aires o El Siglo de Montevideo. Cuando en
1870 aparece La Prensa, el más importante diario
argentino, su lema fue: "Libertad, Progreso y Civilización".
En Perú a lo largo de "etapa caudillista", nació el
periódico
El Comercio
(1839), uno de los grandes supervivientes que aún quedan en
el continente americano.
La consolidación de las nuevas naciones con el triunfo del
liberalismo facilita el desarrollo del periodismo de masas.
La aparición del periodismo como empresa en las últimas
décadas del XIX llevará a la prensa iberoamericana,
políticamente independiente y progubernamental, a centrarse
en fines comerciales. En 1896 apareció
El Imparcial
en México, que inauguró la etapa del periodismo
industrializado, con un precio muy bajo, que introdujo el
amarillismo informativo, y se dedicó a la defensa de las
clases poderosas. En Chile, en 1827, se empezó a editar en
Valparaíso El Mercurio, modelo periodístico que aún
hoy tiene una gran influencia en la opinión pública e
instrumento imprescindible para conocer la historia chilena.
En la etapa de inicios del XX su modelo a imitar será el
New York Herald.
Después de la II Guerra Mundial se han dado todo tipo de
regímenes políticos, desde democracias a dictaduras,
militares y marxistas. La mayor parte de los periódicos son
de propiedad privada y forman parte, en general, de
importantes grupos de comunicación, que a su vez
suelen estar muy relacionados con los estados. La prensa se
concentra, principalmente, en áreas urbanas, y el
analfabetismo, la dispersión, la marginación de grupos, la
miseria y la falta de comunicaciones apropiadas han impedido
que la prensa llegue a toda la población, por lo que el
medio por excelencia de socialización, de adoctrinamiento,
medio informativo único y no superado, en la mayoría de los
países iberoamericanos, ha sido y es la radio.
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de la Prensa
1.7.
Otros continentes
El
siglo XIX es el siglo del desarrollo de la prensa en el
Japón y en las antiguas naciones de la Corona Británica. El
desarrollo de la prensa en países como Canadá, Australia o
la India ha estado influido por la colonización, que motivó
el nacimiento de la prensa bajo el control de las
autoridades coloniales y creció fiel al modelo de periodismo
inglés hasta prácticamente el siglo XX. Los impresores
acompañaron al resto de colonos en el proceso de expansión
territorial en el último tramo del XIX, pero las largas
distancias entre los principales centros urbanos hacían muy
difícil la aparición de diarios nacionales.
La India formó parte del Imperio Británico desde 1763, y en
1780 nació la primera publicación: Bengal Gazette or
Calcuta Advertiser. Pronto aparecen publicaciones un
tanto sensacionalistas, como Madras Courier o el
Bombay Herald, que tuvieron problemas con el gobernador
británico y los agentes de la Compañía de las Indias
Orientales, que ocupaban de administrar todo el territorio.
En 1838 nació el primer periódico nacional
Times of India,
en Bombay. Después de la revuelta de los Cipayos
(1857), la Corona británica asumió el gobierno directo de la
India. Pero en 1885 nació el Congreso Nacional Indio, al
cual pertenecían varios editores de periódicos. Destacarte
como los más significativos, que abogaban por la
independencia, a G.A. Natesan, que fundó el Indian Review
y, sobre todo, a Mahatma Gandhi, que inició su actividad
periodística en Africa del Sur donde fundó Indian Opinión
(1906) desde la que ya defendió la resistencia pacífica. Al
regresar a la India, continuó con su actividad nacionalista
y pacífica, ayudándose de los semanarios Young India
y Navajivan. La madurez del movimiento nacionalista
terminaría imponiéndose y la India adquiere su independencia
después de la II Guerra Mundial, en 1947.
En Canadá han existido siempre dos sistemas de prensa, uno
anglófono con centro en Ontario, y otro francófono con
centro en Québec. La prensa colonial tiene como referente la
Halifax Gezette (1752). Tras la revolución americana y
la independencia nació en 1844 en Toronto el primer diario
popular:
The Globe.
El primer periódico australiano fue el The Sydney Gazette
and New South Wales Advertiser en 1803, impreso por un
convicto que había trabajado en el Times londinense.
La prensa en Australia se caracteriza por la libertad que
supuso la abolición de la censura en 1824 y la desaparición
del impuesto del Timbre en 1830. En 1824 se fundó el primer
periódico a favor de la emancipación The Australian,
que junto con The Monitor, precursor de la prensa
sensacionalista, se caracterizan por sus críticas al
gobernador. El primer periódico moderno es el
Sydney Morning Herald
(1831). Durante el desarrollo demográfico y cuando
mayores eran las tensiones políticas en la colonia, se fundó
The Age
en 1854, si bien el órgano del nacionalismo australiano fue
The Bulletin, en 1880. The Age a finales del
XIX era el periódico con mayor difusión del Imperio
británico fuera de Londres. Ya en el XX, destaca la creación
en la Australia Meridional, sobre los años sesenta, del
imperio multimedia internacional de Rupert Murdoch. Inició
su grupo a partir del News de Adelaida, al que sumo
el Daily Mirror de Sydney, The Australian, el
Daily Telegraph y el Sunday Mirror. A finales
del XX, News Corporation publicaba 10 diarios metropolitanos,
40 periódicos suburbanos, 16 periódicos de provincias y
cuatro revistas.
El Japón es en nuestros días uno de los gigantes de la
información en el mundo. La prensa japonesa ocupa el segundo
lugar entre todos los países por la tirada global de sus
periódicos diarios, por detrás de los Estados Unidos, y
domina en el número de cabeceras. El Japón se acerca a los
600 ejemplares diarios por mil habitantes, lo que le sitúa a
la altura de países como Suecia o Gran Bretaña.
La primera publicación periódica impresa en lengua japonesa
fue el Kampan Batavia Shimbun, en 1862. El primer
periódico en lengua inglesa en Japón, el Nagasaki
Shipping List and Advertiser, surgió en 1861 y con la
restauración meiji en 1867 el Japón iba a pasar del
feudalismo y el aislamiento a convertirse en una potencia
industrial y comercial, además de una potencia militar.
Aparecieron los primeros periódicos modernos japoneses, que
sustituyeron la antigua tradición de los bandos Kawara. El
Hokkoku Shimbun
fue el primero de ellos, mientras que el primer
diario, el Yokohama Mainichi, se lanzó en 1870,
seguido en 1874 por el que aún sigue siendo uno de los
periódicos más populares del Japón, el Yomiuri Shimburi.
En nuestros días, además se publican el
Asahi Shimbun,
el Asahi Evening News, o el
Japan Times.
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de la Prensa
1.8. España hasta el
siglo XX
Como en el resto de los países europeos, los inicios de la
prensa en España están en el noticierismo manuscrito (epígrafe
1.1.) y relaciones que aparecen en distintas
ciudades con la imprenta (epígrafe
1.1.) y que hablaban sobre la Reconquista, el
descubrimiento de América, actos religiosos y profanos, etc.
En 1697, la Gazeta de Madrid se convierte en el
primer periódico semanal español. Tenía dos secciones: una
internacional y otra con información nacional que incluía
noticias de la Corte, el Rey, los nombramientos, etc. Muchas
ciudades españolas editarían sus propias gacetas a imitación
de la madrileña: Sevilla, Zaragoza, Valencia, etc.
A lo largo del siglo XVIII aparecen distintas publicaciones
periódicas, algunas de carácter erudito o cultural, con
contenidos enciclopédicos como el Diario de los literatos
de España. Otras de carácter satírico, orígenes de lo
que sería el periodismo crítico, cuyo mejor ejemplo es El
Duende Crítico que se atrevió a cuestionar la política
de la Corona Española hasta que desapareció al ser arrestado
su redactor. El 1 de febrero de 1758 apareció el primer
periódico diario de nuestra historia, el Diario de
Madrid. España fue uno de los primeros países europeos
en disponer de un diario gracias al que se considera el
primer periodista profesional español: Mariano Nipho.
A finales del siglo XVIII se editan periódicos en los que
comienzan a introducirse en España las ideas ilustradas que
habían aparecido en Francia. Destacan El Pensador y
El Censor. Muchos de ellos sufrirían la represión de
los tribunales de la temida Inquisición a causa de sus
críticas a la Iglesia o la Corona, y se llegarán a prohibir
todas las publicaciones periódicas con excepción de la
Gaceta de Madrid y el Diario de Madrid.
En cuanto a otras ciudades, las más activas fueron las del
este y el sur de la península. Se comenzaron a editar el
Diario de Barcelona (1792), el Diario histórico y
político de Sevilla (1792), el Diario de Zaragoza,
el Diario Pinciano de Valladolid y hasta dieciséis
cabeceras distintas que se publicaban en Cádiz.
Con la invasión napoleónica (1808) y la consiguiente Guerra
de la Independencia, la prensa española vivirá uno de sus
periodos de mayor esplendor. Las Cortes de Cádiz establecen
la libertad de imprenta eliminando cualquier censura previa,
algo que confirmaría la Constitución de Cádiz de 1812.
Supondría el nacimiento de la prensa política y aparecerían
periódicos liberales como el Semanario Patriótico o
El Robespierre Español, y serviles: El Censor
general o El Sol de Cádiz. A partir de ese
momento, la historia de nuestro periodismo del siglo XIX e
incluso de gran parte del siglo XX hasta la Guerra Civil
estaría marcada por la prensa política o por lo que también
se conoce como "periódicos de partido". Periódicos que
buscaban la difusión de unas ideas políticas determinadas,
generalmente de corta vida y escasa difusión por la escasez
de recursos económicos. Con el regreso de Fernando VII se
perseguirá todo lo relacionado con el liberalismo y estos
periódicos serán prohibidos.
El
pronunciamiento de Riego (1820) impondrá al Rey el respeto a
la libertad de imprenta por lo que renacerá la prensa
liberal. En los periódicos se identifican las distintas
corrientes internas del liberalismo español: los exaltados (El
Conservador, El Espectador, El Eco de Padilla), los
moderados (El Universal, El Imparcial) e incluso los
"josefinos" o afrancesados. También algunos periódicos
liberales satíricos como El Zurriago.. Pero, gracias
a los "Cien mil hijos de San Luis", el Rey recupera su poder
absolutista y vuelve a eliminar todos los periódicos
liberales aplicando una dura censura. En ese tiempo surge la
prensa ultraabsolutista: El Diario Realista, El defensor
del Rey, etc.
Según se acerca el fin del reinado de Fernando VII la
censura se va suavizando tímidamente. Es entonces cuando
aparece una figura enorme de nuestro periodismo: Mariano
José de Larra.
La actividad periodística de Larra se desarrolla entre 1828
y 1837. Escribe en distintos periódicos sus artículos,
generalmente críticos, acerca de la sociedad y las
costumbres de los españoles, incluyendo siempre que le era
posible críticas al sistema político, aguzando el ingenio
para eludir la censura. A partir de 1834 utilizaría su
célebre seudónimo de Fígaro.
Su escritura tenía un estilo propio, satírico, elegante,
ágil. Recordemos sus artículos en El Pobrecito hablador,
La Revista española, El Observador, El Mundo, El
Redactor general, etc. Por desgracia su periodismo de
opinión fue tan genial como breve pues el 13 de febrero de
1837 decidió quitarse la vida, con tan solo 38 años.
Durante el sexenio revolucionario y la I República
(1868-1874) se recupera la total libertad de prensa. Al
igual que había sucedido en 1808, se produce una auténtica
explosión de periódicos de todas las tendencias políticas:
carlistas, alfonsinos, radicales, progresistas,
constitucionalistas, republicanos...
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de la Prensa
1.9
España hasta 1975
En el
último tercio del siglo XIX la prensa española experimenta
un cambio trascendental: nace el periodismo informativo y se
acaba el predominio existente desde el siglo XVIII de la
prensa de opinión. Es el preludio de los periódicos actuales.
Los periódicos de partido fueron desplazados por los de
empresa o prensa industrial. Se empezó a buscar la
rentabilidad económica y se alcanzaron tiradas importantes,
consiguiendo ingresos con la venta de los ejemplares y con
la publicidad.
Los primeros periódicos de estas características fueron
Las Novedades, fundado por Ángel Fernández de los Ríos
en 1850, que incluía esencialmente noticias divididas en
secciones, y La Correspondencia de España que era una
apuesta abiertamente informativa frente a la abundancia de
periódicos políticos que en ese momento predominan en
España. Comenzaba la "edad de oro del periodismo español".
Surgen importantes periódicos como
Las Provincias
(Valencia, 1866),
La Voz de Galicia
(A Coruña, 1872),
La Vanguardia
(Barcelona, 1881), El Adelanto de Salamanca (1883);
Heraldo de Aragón,
etc. También aparecen revistas gráficas semanales con
ilustraciones y fotografías, como La Ilustración española
y americana, Blanco y Negro y Nuevo Mundo.
En la década de los 80 hay que destacar a los dos únicos
periódicos españoles que imprimían en rotativa con
papel continuo: El Imparcial, fundado en 1867 por
Eduardo Gasset, y que alcanzó tiradas de 140.000 ejemplares,
y El Liberal, que nació en 1879 fruto de una escisión
en la redacción del primero. Este último estaba dirigido por
Miguel Moya, tenía edición en Madrid, Barcelona, Bilbao y
Sevilla y una orientación política a la izquierda de su
antecesor. La rotativa abarató los costes y permitió bajar
el precio de venta del periódico aumentándose con ello el
número de ventas totales por lo que también comienzan a
utilizarse titulares más atractivos para captar a más
lectores.
En 1890 aparece el Heraldo de Madrid y en 1905
ABC,
que surge como un diario novedoso por la
abundante información gráfica y por el moderno formato. En
1906 El Liberal, El Imparcial y El Heraldo de
Madrid se asocian para aumentar su dominio, aunque son
acusados por sus competidores de trust monopolista, y en
1917 nace un periódico que causaría sensación por su calidad:
El Sol. Tenía doce páginas (frente a las ocho de la
mayor parte de sus competidores) con abundante información
local, cultural e internacional, incluía también suplementos
semanales. Su promotor fue Nicolás María de Urgoiti. El
filósofo José Ortega y Gasset escribía casi a diario en sus
páginas y era su auténtica referencia intelectual. Otros
periódicos importantes de esos años fueron: El Debate, La
Voz, La Libertad e Informaciones.
En 1923 llegó la dictadura de Primo de Rivera, gran
retroceso para la prensa al establecer la censura previa y,
en 1931, la II República, bien vista en principio (excepto
por ABC, monárquico) y muy criticada después. Surge
una dura prensa opositora tanto a la derecha como a la
izquierda. Son tiempos de movilización política y, de nuevo,
de periódicos de partido: carlistas, monárquicos,
integristas, fascistas, anarquistas y comunistas. Todos de
limitada difusión pero que acentuaban la inestabilidad del
sistema político. En Cataluña y en el País Vasco surge una
importante prensa nacionalista: Euskadi (Bilbao),
El Día de San Sebastián, L`Opinió, L` Humanitat, etc.
En
1936 estalló la Guerra Civil y la información desapareció en
las dos zonas combatientes para convertirse en descarada
propaganda. En la zona republicana, los periódicos de
derechas fueron confiscados y puestos al servicio del bando
republicano. Del mismo modo procedió el bando que se había
sublevado contra la República con los de izquierdas. La
Iglesia puso toda su organización al servicio de la
propaganda franquista y la Falange llegaría a contar con
distintas publicaciones. Lo fundamental era levantar el
ánimo de los combatientes e intimidar al enemigo. Para ello
surgen los periódicos de campaña y los de las unidades
militares. También se procuró influir en los distintos
corresponsales extranjeros para que la prensa internacional
apoyase a uno u otro bando en cuestión.
Tras la Guerra Civil vinieron los 40 años de dictadura
militar del general Franco que mantendría como una obsesión
constante el control de la prensa y de los demás medios de
comunicación, aunque se pueden distinguir dos períodos:
1939-1966 y 1966-1975. En el primero, la censura previa se
aplica con extremo rigor. Se eliminan todos los medios de
comunicación que habían estado vinculados a la República, se
introducen en los textos consignas propagandísticas y se
designa a los directores de todos los periódicos. La prensa
se hace monótona, sin margen para la mínima crítica. Hay
tres tipos de periódicos: los de propiedad privada (como
ABC, La Vanguardia, La Voz de Galicia, etc.), los de la
Iglesia (Ya) y los del "movimiento" (destaca
Arriba). También hay que recordar al diario Pueblo,
propiedad de los sindicatos verticales y escuela de muchos
de los periodistas que iban a protagonizar la renovación de
la prensa durante la transición. El segundo período comienza
en 1966 con la aprobación de la llamada "Ley Fraga" que
supuso un punto de inflexión con una relativa apertura del
sistema informativo: se comenzó a publicar información antes
impensable (diario Madrid) y la prensa oficial fue
perdiendo mucho terreno. Aparecen revistas mensuales y
semanales que tenían menor vigilancia que los diarios y
fueron decisivas para difundir ideas acerca de la necesaria
salida de la dictadura: Cuadernos para el Diálogo,
Triunfo, Destino o Cambio 16. También
proliferaron las revistas del corazón: Hola, Diez Minutos,
Lecturas,
Semana...
y alcanzó importante éxito el semanario de sucesos El
Caso. Los periódicos deportivos más leídos eran
As y
Marca.
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de la Prensa
1.10 España democrática
Tras
la Guerra Civil, España tendría que esperar casi 40 años,
hasta 1975, para recuperar un sistema democrático y dejar de
sufrir el control constante sobre la prensa y los demás
medios de comunicación, aunque se puede hablar algún que
otro tímido avance durante esos años.
Un ejemplo de esos intentos de adaptación a los tiempos fue
la famosa "Ley Fraga", aprobada en el año 1966. Una Ley de
Prensa, cuyo artífice fue Manuel Fraga Iribarne, el actual
Presidente de la Xunta de Galicia, que supuso una relativa
apertura del sistema informativo, de forma que los
periódicos y la prensa en general comenzaron a tratar temas
algo más variados y con una mentalidad un poco más moderna,
aunque seguía siendo muy importante el control del régimen.
La "Ley Fraga" ayudó a la prensa de propiedad privada a
alcanzar mayor protagonismo e ir desplazando , poco a poco,
a los periódicos de la Iglesia y del "movimiento", pero no
fue la solución, desde luego. Sin ir más lejos, el diario
Madrid trató de aprovecharse de las posibilidades de
libertad informativa que propició la ley, pero debió
aprovecharse "en exceso" porque fue cerrado en 1971.
La llegada de la democracia y la Constitución de 1978
supusieron una verdadera revolución en los medios de
comunicación españoles. Los periódicos experimentaron
importantes cambios de propiedad, gozaron de la libertad de
expresión y sufrieron una profunda renovación tecnológica.
En 1976 aparecieron dos diarios que revitalizaron el
panorama periodístico español:
El País y
Diario 16. El primero era un proyecto periodístico
que venía preparándose con esmero desde años antes de la
muerte de Franco. Inspirado por el hijo de Ortega y Gasset,
José Ortega Spotorno, dirigido por Juan Luis Cebrián, y
respaldado por un fuerte grupo financiero. El periódico
planteaba como objetivo la construcción de una democracia
plena con una profunda renovación de la sociedad española.
Su éxito fue rotundo y conseguiría alcanzar el liderazgo de
ventas de los periódicos de información general hasta la
actualidad. En los años 80 publicará también una edición
internacional y será la base para la creación del grupo de
comunicación multimedia español más poderoso: PRISA, (http://www.prisa.es)
que agrupa, a El País, una parte de las grandes
cadenas de radio (SER, Cadena 40, Dial,M-80), empresas de
televisión (Canal Plus, Localia TV; Canal Satélite Digital),
As; editoriales importantísimas como Santillana,
Alfaguara, etc. Por su parte, Diario 16 surgió con
una firme voluntad de defender con vigor el sistema
democrático y realizar un periodismo trepidante y de calidad.
Junto a Cambio 16 permitiría la constitución de otra
fuerte empresa: Grupo 16 que controlaba distintas
publicaciones y fue muy importante hasta su declive en los
años 90. Muchos autores identifican a Diario 16 como
el periódico de la transición por excelencia.
En cuanto a los periódicos que provenían de la etapa
franquista, se encontraban con dificultades para poder
adaptarse a los nuevos tiempos. Todos los pertenecientes a
la prensa del movimiento: Informaciones, Pueblo, El
Alcázar o Arriba acabarían desapareciendo de los
kioscos españoles en pocos años. Tan solo algunos periódicos
regionales y locales que también provenían del Movimiento
consiguieron sobrevivir gracias a que pasaron a manos
privadas y fueron completamente renovados.
Con la democracia se potencian las publicaciones económicas,
Cinco días
y
Expansión,
ganan lectores las revistas del corazón y aparecen algunas
revistas de carácter erótico-satírico como Sal y Pimienta
o
El Jueves.
También aparecen nuevas revistas semanales de información
general, dos con mucho éxito:
Interviú,
nacida en 1976 y Tiempo en 1982.
Los históricos
ABC y
Ya consiguieron adaptarse a los nuevos tiempos, aunque
al final sólo sobrevivió ABC, que tuvo que superar
importantes dificultades. Bajo la dirección de Luis María
Ansón, actual director y fundador del diario
La Razón,
se convierte en uno de los periódicos más vendidos del país
y se convierte en el testigo de toda la historia de nuestro
siglo XX. Ya desapareció en 1993.
En los 80 se refuerza la prensa regional con nuevos
periódicos y la consolidación de otros veteranos.
El Correo
(del Grupo Correo, actualmente el más poderoso en la prensa
local y autonómica),
El Periódico de
Catalunya (del Grupo Z),
La Vanguardia,
La Voz de Galicia
y el
Heraldo de Aragón
son los que alcanzan las mayores tiradas. Distintas empresas
extranjeras comienzan a comprar periódicos y revistas
españolas y empiezan a editarse periódicos gratuitos
financiados exclusivamente con la publicidad (Menos 20,
Gaceta Universitaria, Diario Médico).
En 1989 el director de Diario 16 -Pedro J. Ramírez-
junto a un grupo de sus redactores y con el apoyo de
distintos financieros, decide lanzar un nuevo periódico:
El Mundo del siglo XX.
Un diario cuidado al máximo en su diseño que practicaría
un periodismo de investigación y de denuncia. Ha conseguido
ser el segundo periódico de información general de mayor
difusión, por detrás de El País.
Fuente:
recursos.cnice.mec.es/media/index.html
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