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Medios de Comunicación
INTRODUCCIÓN
Como medio de
comunicación se hace referencia al instrumento o forma de contenido
por el cual se realiza el proceso comunicacional. Usualmente se
utiliza el término para hacer referencia a los medios de
comunicación masivos (MCM), sin embargo, otros medios de
comunicación, como el teléfono, no son masivos sino interpersonales.
Los medios de comunicación son instrumentos en constante evolución,
muy probablemente la primera forma de comunicarse entre humanos fue
la de los signos y señales empleados en la prehistoria,[1] los que
fueron evolucionando considerablemente hasta lograr incrementar
sustancialmente la globalización.
ETIMOLOGÍA
Los medios (el plural del “medio”) son un término que refiere a esos
medios organizados de la difusión del hecho, la opinión, etc; tales
como periódicos, la publicidad, las películas de cine, radio,
televisión, el World Wide Web, los libros, los CDs, el DVDs, los
videojuegos, video y otras formas de publicar. Estos son llamados
asi por su finalidad que es informar y en algunos casos entretener.
HISTORIA
Siglo XIV: invención de la imprenta (posiblemente en 1450 por
Johannes Gutenberg)
1605: Johann Carolus se publica en Alemania el primer periódico
Relation aller Fürnemmen und gedenckwürdigen Historien
1895: Cine; los
hermanos Lumière proyectaron públicamente la salida de obreros de
una fábrica francesa en París.
1896: Guillermo Marconi
obtuvo la primera patente del mundo sobre la radio
1896: Alexandr
Stepánovich Popov con un sistema completo de recepción-emisión de
mensajes telegráficos, transmitió el primer mensaje telegráfico
entre dos edificios de la Universidad de San Petersburgo situados a
una distancia de 250 m
1928: primeras
transmisiones comerciales de televisión.
PROPÓSITOS
El propósito principal de los medios de comunicación es,
precisamente, comunicar, pero según su tipo de ideología pueden
especializarse en; informar, educar, transmitir, entretener, formar
opinión, enseñar, etc.
Características
Positivas
Las características positivas de los medios de comunicación residen
en que posibilitan que amplios contenidos de información lleguen a
extendidos lugares del planeta en forma inmediata. Los medios, de
igual manera, hacen posible que muchas relaciones personales se
mantengan unidas o, por lo menos, no desaparezcan por completo. Otro
factor positivo se da en el ámbito económico: quien posea el uso de
los medios puede generar un determinado tipo de consciencia sobre
una especie de producto, es decir, puede generar su propia demanda,
ya que los medios muchas veces cumplen las función de formadores de
opinión. Entonces, visto desde el ámbito empresarial, es un aspecto
ampliamente positivo al hacer posible el marketing.
Características
Negativas
Las características negativas recaen en la manipulación de la
información y el uso de la misma para intereses propios de un grupo
específico. En muchos casos, tiende a formar estereotipos, seguidos
por muchas personas gracias al alcance que adquiere el mensaje en su
difusión (como sucede al generalizar personas o grupos)
TIPOS DE
MEDIOS DE COMUNIACIÓN
La variedad de medios que han surgido con el avance de la tecnología
ha obligado a clasificarlos de algún modo:
LA RADIO
La radio es una tecnología que posibilita la transmisión de señales
mediante la modulación de ondas electromagnéticas. Este medio de
comunicasion es efectivo para el hombre; pues no necesita de
imagenes para poder transmitir la informacion. Y por su alcance
electromagnètico le es mucho mas fácil el poder llegar a lugares
lejanos.
EL TELÉFONO
El teléfono es un dispositivo de telecomunicación diseñado para
transmitir conversación por medio de señales eléctricas. El teléfono
fue creado en conjunto por Alexander Graham Bell y Antonio Meucci en
1877.
EL LIBRO
Un libro es una colección de uno o más trabajos escritos, usualmente
impreso en papel y envuelto en tapas para proteger y organizar el
material impreso. Es uno de los medios de Comunicación más antiguos
que existen. Los hay acerca de diferentes temas
EL PERIÓDICO
Los periódicos son un medio editado normalmente con una periodicidad
diaria o semanal, cuya principal función consiste en presentar
noticias. El periódico además puede defender diferentes posturas
públicas, proporcionar información, aconsejar a sus lectores y en
ocasiones incluyen tiras cómicas, chistes y artículos literarios. En
casi todos los casos y en diferente medida, sus ingresos económicos
se basan en la publicidad. Es calificado como el medio de
comunicación más influyente en materias de opinión.
EL CINE
El Cine es uno de los medios de comunicación más masivos que existen.
Gracias a sus variados géneros puede abarcar una multitud de temas
pensados para una gran diversidad de espectadores.
LA TELEVISIÓN
La palabra "televisión" es un híbrido de la voz griega "Tele" (distancia)
y la latina "visio" (visión). El término televisión se refiere a
todos los aspectos de transmisión y programación, que busca
entretener e informar al televidente con una gran diversidad de
programas
Esta transmisión puede ser efectuada mediante ondas de radio o por
redes especializadas de televisión por cable. El receptor de las
señales es el televisor.
INTERNET
Internet es un método de interconexión de redes de computadoras
implementado en un conjunto de protocolos llamado TCP/IP y garantiza
que redes físicas heterogéneas funcionen como una red (lógica) única.
Hace su aparición por primera vez en 1969, cuando ARPAnet establece
su primera conexión entre tres universidades en California y una en
Utah. Ha tenido la mayor expansión en relación a su corta edad
comparada por la extensión de este medio. Su presencia en casi todo
el mundo, hace de la Internet un medio masivo, donde cada uno puede
informarse de diversos temas en las ediciones digitales de los
periódicos, o escribir según sus ideas en blogs y fotologs o subir
material audiovisual como en el popular sitio Youtube. Algunos dicen
que esto convierte en los principales actores de la internet a los
propios usuarios.
CRÍTICAS A LOS MEDIOS
La subordinación de diferentes medios de comunicación a poderosos
grupos empresarios da origen a los multimedios origina
plutocracia[cita requerida]. De esta forma, de acuerdo a intereses
económicos, políticos y sociales, los multimedios son utilizados
para la consecución de objetivos que trascienden la comunicación
objetiva[cita requerida].
Como forma de contrarrestar esta subordinación han surgido redes de
información autodenominados independientes, colectivos sin fines de
lucro y basados en voluntarios. Entre los más conocido se encuentra
Indymedia
Los medios de comunicacion muchas veces son manipulados como en el
caso del Peru durante la epoca de el Fujimorismo, en el cual todos
los medios informativos fueron comprados.
EL
CONTROL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Noam Chomsky
Este artículo es producto de una conferencia realizada por Noam
Chomsky bajo el título “El Control de los medios de comunicación”,
donde se señala con total claridad cómo actúan los medios en los
Estados Unidos, muchos de los cuales se vanaglorian de la supuesta
libertad de expresión existente en aquel país.
Así como Arturo Jauretche desnudó la función de los diarios en
nuestro país como transmisores del pensamiento y valores de la
oligarquía y sus socios extranjeros, Noam Chomsky ha puesto al
descubierto el papel de los medios de comunicación en los Estados
Unidos, alguna de cuyas conclusiones son aplicables a nuestro país.
Los grandes grupos empresariales asociados a los sucesivos gobiernos
controlan estos medios para evitar que el común de la gente pueda
decidir por sí misma el rumbo de sus vidas, en una supuesta
democracia como la de los Estados Unidos ese control es
indispensable porque no se puede, en teoría, recurrir a la represión
directa como ocurriría en una dictadura.
Según Chomsky la primera operación moderna de propaganda
desarrollada por un gobierno la realizó el presidente Woodrow
Wilson, quién asumió en 1916 con un programa pacifista, Wilson
cambió de idea a poco de asumir y por lo tanto debió convencer al
pueblo norteamericano de las ventajas de la guerra.
Ese presidente decidió la conformación de la Comisión Creel que
tenía por finalidad realizar la propaganda del gobierno, en seis
meses logró revertir la opinión mayoritariamente pacifista por otra
belicista.
Aprovechando ese gran logro se continuó luego de la guerra con el
fantasma del comunismo, que de paso fue aprovechado por los
capitalistas para limitar el sindicalismo obrero, por lo cuál el
poder financiero e industrial prestó un gran apoyo a esa campaña de
propaganda.
Pero paradójicamente quienes confeccionaron estas campañas del
gobierno norteamericano eran intelectuales supuestamente
“progresistas” que al sentirse superiores al común de la gente se
creían con el derecho de pensar por ellos. Esta “intelligentzia”
inventaba las supuestas barbaridades realizadas por los enemigos,
los alemanes primero y los rusos luego.
Chomsky nos hace conocer el pensamiento de un teórico liberal y
periodista, Walter Lippmann, quién participó activamente en
comisiones de propaganda y que sostenía la necesidad de “fabricar
consenso”, esto era imponer en la población ciertas ideas que en
principio no resultaban aceptables.
Estos teóricos de la manipulación de la democracia defendían la idea
que sólo unos pocos podían captar cuales eran los intereses de una
sociedad, esa elite estaba constituida por cierta intelectualidad.
Chomsky señala con acierto que esta teoría desarrollada por lo
liberales coincidía sorprendentemente con la idea leninista de la
vanguardia revolucionaria.
En esta concepción existen dos clases de personas, aquellas cuya
misión es gobernar y pensar, y el resto que constituye el rebaño,
cuya función es ser meros espectadores, a los que de vez en cuando
debe permitírseles la ilusión de que participan en elecciones, que
como en los Estados Unidos, pueden elegir entre dos opciones
idénticas.
Por supuesto que estos intelectuales no hacen otra cosa que servir a
los reales dueños del poder, para lograr acceder a ese destacado
lugar hay que ser obediente, endulzarle el oído a los poderosos y de
esa forma podrán ocupar los puestos ejecutivos.
En nuestro país tenemos muchos ejemplos de periodistas que han hecho
sus carreras diciendo aquello que los dueños de país quieren
escuchar: Neustad, Grondona, Hadad, Longobardi, son ejemplos claros
de cómo defendiendo a los grupos económicos nacionales y a las
multinacionales se puede hacer carrera, incluso llegar a ser dueño
de un medio de comunicación.
Estados Unidos tuvo épocas en que los trabajadores pudieron avanzar
y hacer valer sus derechos, esto provocó la preocupación de los
empresarios y sus políticos a sueldo, pues si los trabajadores y las
clases bajas tomaban conciencia de su poder mediante su organización,
podían provocar un cuestionamiento del orden impuesto por los
grandes capitalistas, con la consecuencia que los ciudadanos
reclamaran mayor cantidad de derechos y un reparto más justo de las
ganancias.
Los empresarios se aseguraron que los obreros no volvieran a tener
nuevos triunfos en el parlamento, para eso gastaron enormes sumas de
dinero en lo que se conoció como la industria de las relaciones
públicas. Así nos cuenta Chomsky que en 1937 ante una importante
huelga en el sector del acero, los empresarios mediante instrumentos
muy sutiles de propaganda presentaron a los huelguistas como
contrarios al interés común, se presentó a los huelguistas como
enemigos de las amas de casa, los otros trabajadores, y no sólo de
los empresarios. Este mecanismo propagandístico le dio mucho
resultado a los grandes capitalistas
Volviendo a nuestro país, digamos que este es un recurso muy
utilizado por la prensa, los gobiernos y obviamente los empresarios,
no sólo contra los trabajadores en huelga, sino también contra los
piqueteros. Es notorio el interés de algunas radios y periódicos de
la Capital Federal para que los gobiernos repriman a los piqueteros.
Es importante destacar el papel que juegan ciertos profesionales e
intelectuales que realizan este tipo de trabajo al servicio de los
dueños de la democracia, mientras que al resto de la población, su
inmensa mayoría, se la trata de mantener al margen de las decisiones,
mirando televisión y digiriendo el mensaje que lo importante en la
vida es consumir más y vivir de acuerdo al modelo de familia que nos
muestran las propagandas.
Los medios de comunicación que se encuadran dentro de la política
definida por Chomsky, tienen dos claros objetivos, por un lado
mantener a los ciudadanos alejados de los temas importantes y por el
otro influenciar al pueblo en las políticas que interesan a los que
controlan los resortes principales de la economía.
En la Argentina existen mecanismos de adormecimiento y
estupidización que logran cierto efecto, tal el caso del proceso de
tinellización y la prédica de las revistas Gente o Caras. Sin
embargo está claro, que desde diciembre de 2001 muy poca gente
confía de los mensajes que provienen de los medios de comunicación,
aunque ciertas campañas desplegadas por Radio 10 y otros medios de
la misma calaña, tienen cierto efecto en sectores de la clase media
porteña, en cuanto a los pedidos de mano dura y represión de
huelguistas y piqueteros, además del desprecio que se evidencia
contra inmigrantes y pobres en general.
Pero en los Estados Unidos estas campañas tienen particular
importancia a partir de la necesidad del Imperio de mantenerse en
permanente estado bélico con su política de agresión de países
débiles. Para mantener esta industria guerrera es imprescindible de
convencer a la población de que su país está en peligro. En ambas
Guerras del Golfo vimos, casi a la totalidad de los medios de
comunicación norteamericanos apoyando y alentado a su gobierno en
las aventuras belicistas.
Por supuesto como bien dice Chomsky, el primer estímulo para que el
pueblo acepte mansamente la política imperial norteamericana es la
apelación constante al miedo, pero ni el mismo Chomsky seguramente
pudo prever que después de los atentados a las Torres Gemelas, este
artículo fue escrito anteriormente, el gobierno apelara tan
sistemáticamente al terror para imponer sus políticas de
intervención armada, incluso desconociendo derechos constitucionales,
espiando a los ciudadanos comunes con métodos propios de Goebells.
Es imprescindible mantener alejados a los ciudadanos comunes de los
asuntos públicos porque de lo contrario, podrían hacerse incómodas
preguntas sobre el elevado gasto militar, que en la mayoría de los
casos beneficia a los empresarios amigos del poder que además son
los que realizan generosas donaciones para las campañas electorales
de ambos partidos.
Pero lamentablemente para los que detentan el poder nunca se llega a
domesticar por completo al rebaño y puedo ocurrir como en la década
del 60 en los Estados Unidos donde gran cantidad de jóvenes se
rebelaron contra la Guerra de Vietnam. Esto provocó una gran
inquietud entre los gobernantes, empresarios y los intelectuales a
su servicio que idearon un contragolpe para volver a colocar todo en
su lugar.
Un intelectual partidario de Ronald Reagan, llamado Norman Podhoretz
habló de “las inhibiciones enfermizas respecto al uso de la fuerza
militar”, o sea los que estaban enfermos eran aquellos que se
negaban a la utilización del conflicto militar como único mecanismo
para la solución de diferencias entre los países.
Otro aspecto muy importante señalado por Chomsky es el relacionado a
la necesidad que tienen los que detentan el poder en los Estados
Unidos de falsificar la historia, de esa manera cuando atacan a un
indefenso país, lo que están haciendo es nada más que defenderse de
enemigos a los que la prensa norteamericana se encargará de retratar
como capaces de realizar las mayores barbaridades.
Desde Vietnam en adelante debieron realizar un gran esfuerzo para
reconstruir la historia, debido a que en aquél tiempo mucha gente
llegó a comprender con claridad lo que estaba ocurriendo, por eso se
hizo necesario replantear la historia y mostrar que los Estados
Unidos al bombardear Vietnam en realidad lo hacían para defender a
los mismos vietnamitas. Por eso Chomsky afirma con total razón: “El
cuadro del mundo que se presenta a la gente no tiene la más mínima
relación con la realidad, ya que la verdad sobre cada asunto queda
enterrada bajo montañas de mentiras”.
Cuando se señalaba esto aún no había gobernado Bush (hijo), que le
dio mayor validez a la afirmación de Chomsky, no obstante de a poco
se están desenterrando las mentiras del imperio de Bush en la
destrucción de Afganistán e Irak.
Como la política de conservadores del tipo Ronald Reagan , y George
Bush padre e hijo, implica el crecimiento de la pobreza en los
Estados Unidos, la reducción de la inversión en cultura y educación,
todo a favor de la grandes corporaciones, es indispensable desviar
la atención del rebaño para que no se percate de lo que está
sucediendo y se le ocurra reclamar, por eso se necesitan las
telenovelas, el deporte a toda hora y que los medios de comunicación
se ocupen de incentivar el miedo a supuesto o reales enemigos, de
igual manera que Hitler difundió entre los alemanes el miedo a los
judíos y gitanos.
Por suerte existen intelectuales como Noam Chomsky que se ha sabido
ganar el respeto de mucha gente que cree en lo él dice, antes que en
lo que afirman los gobernantes. Por suerte en nuestro país la gente
se ha vuelto mucho más desconfiada de lo que señalan los medios de
comunicación. Por suerte existen medios alternativos en la radio,
revistas o internet que pueden mostrar la realidad que los grandes
medios ocultan o distorsionan, y que siguen pensando junto a Chomsky
que : “arruinar la fiesta de los poderosos y de los privilegiados
eso es maravilloso”. Fuente:
geocities.com/elforjista/elcontrol.htm / Wikipedia
FRASES HISTÓRICAS -
100 Frases históricas
ANIVERSARIO | LA
HISTORIA EN BOCA DEL PUEBLO
Hace 70 años, Unamuno se enfrentaba a Millán Astray con una frase,
“Venceréis, pero no convenceréis”, que hoy se utiliza en contextos
ajenos a la Guerra Civil. No es el único caso de expresión que ha
sobrevivido al tiempo en que nació. Magazine propone un viaje por
100 sentencias que han hecho Historia.
Mayra Gómez Kemp: '"Y hasta aquí puedo leer"
José María García: "Ojo al dato"
Butragueño: " Florentino es un ser superior"
Miguel Gila: "Hola, ¿es el enemigo?"
Por Alberto Rojas
Sólo la intervención de Carmen Polo, esposa de Francisco Franco,
impidió que la celebración terminara en tragedia cuando el general
Millán Astray, increpado por Miguel de Unamuno, echó mano de la
pistola para poner las cosas en su sitio. La primera dama cogió a
don Miguel del brazo y lo sacó de aquella sala cuando los
empresarios de pompas fúnebres ya se frotaban las manos. Era el 12
de octubre de 1936, Día de la Raza en una España que ya se
desangraba desde hacía meses por la Guerra Civil. En aquel contexto
bélico, el viejo profesor presidía el acto de exaltación de la
patria en la Universidad de Salamanca –de la que era rector– junto a
Astray, aquel legionario tuerto.
Ante las críticas feroces de Astray hacia Cataluña y el País Vasco
–«dos cánceres en el cuerpo de la nación» que merecían ser
exterminados–, el filósofo alzó la voz y, con gran dominio de sí
mismo, afirmó: «El general Millán Astray quisiera crear una España
nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por
ello desearía una España mutilada». El militar, acompañado por una
escolta de legionarios con metralleta, saltó como un resorte: «¡Muera
la inteligencia! ¡Viva la muerte!». El poeta José María Pemán
intentó mediar entre ellos, pero fue inútil. Unamuno, harto de
discutir, concluyó tajante: «¡Éste es el templo de la inteligencia!
¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su
sagrado recinto. Venceréis, pero no convenceréis».
Hace ya 70 años, Unamuno convirtió aquella frase en una de las más
célebres de la contienda y de la reciente historia de España. Su
desafío verbal ha encontrado más eco en su biografía que todas sus
obras juntas. Su «venceréis, pero no convenceréis» cumple con los 10
mandamientos del mejor eslogan, aquel que, según el publicista Luis
Bassat, puede convertirse en inmortal: corto, memorable, profundo,
brillante, simple, único, impactante, perdurable, creíble y
relevante.
Pero la de Unamuno no fue la única consigna de aquella contienda que
quedó grabada con fuego en el imaginario colectivo. El «No pasarán»
de la propaganda republicana ante el asalto a Madrid de las tropas
rebeldes también se recuerda, se repite, se reutiliza y se extrapola
a otras situaciones. Fuera de nuestras fronteras, Winston Churchill
prometía «sangre, sudor y lágrimas» a sus conciudadanos y les dejó
una frase para la posteridad. Roosevelt, escocido por el bombardeo
japonés de Pearl Harbour, bautizó aquella jornada del 7 de diciembre
de 1941 como «el día de la infamia». Como la convirtió en una
consigna eterna, muchos periódicos la reciclaron para definir la
masacre terrorista del 11-S en sus titulares del 12 de septiembre de
2001. Y es que parece que la Historia se esculpió a base de
oraciones célebres, porque cada acontecimiento histórico tiene la
suya. Desde el «Alea jacta est» de Julio César hasta el «España va
bien» de Aznar, millones de frases jalonan el devenir humano.
Para la Historia de España, «Poderoso caballero es don dinero»
(Quevedo), «Con la Iglesia hemos topado» (Cervantes) o «La vida es
sueño» (Calderón) son sólo tres ejemplos del enorme poso de frases
reutilizables que dejó el Siglo de Oro. Y paradigmas también de lo
que han cambiado los referentes culturales de aquella España a ésta
son las expresiones de Mariñas («Que te calles, Karmele»), Dinio
(«La noche me confunde») o Sofía Mazagatos («Estoy en el
candelabro»).
De hecho, el mundo de la publicidad y del márketing ha evolucionado
hasta el punto de concederle a la frase un valor icónico a la hora
de vender un producto o presentar a un candidato a unas elecciones.
Es más, hoy representa la diferencia entre el fracaso y el éxito.
Hace 70 años, Unamuno se enfrentaba a Millán Astray con una frase,
“Venceréis, pero no convenceréis”, que hoy se utiliza en contextos
ajenos a la Guerra Civil. No es el único caso de expresión que ha
sobrevivido al tiempo en que nació. Magazine propone un viaje por
100 sentencias que han hecho Historia.
1. “Quien da primero, da dos veces”. Hoy es una de las obviedades
más repetidas, pero hubo un personaje que enunció ese razonamiento
antes que nadie (en el s. I d.C.). Fue Séneca, uno de los más
grandes pensadores de todos los tiempos.
2. “Santiago y cierra España”. Dicho popular del s. VIII. Se dice
que Santiago apóstol dirigió este grito de guerra a los cristianos
en la batalla contra Abderramán II. Cerrar, en castellano antiguo,
era embestir, atacar al enemigo.
3. “No se ganó Zamora en una hora”. No fue una hora sino siete meses
los que estuvo la ciudad asediada por Sancho II, que fue traicionado
al final por Bellido Dolfos en el año 1072. La plaza volvió después
a manos de la reina Doña Urraca.
4. “¡Oh, Dios, qué buen vasallo si tuviera buen señor!”. En el
Cantar de Mío Cid (alrededor del año 1200) se recuerda cómo Rodrigo
Díaz de Vivar se enfrentó con el rey Alfonso por cuestiones
personales. Cuando éste le desterró de Castilla, los suyos
pronunciaron estas palabras.
5. “No hay tu tía”. Se trata de una alteración de “no hay tutía o
atutía”. La tutía o atutía era considerada en la Edad Media como un
medicamento de origen árabe (al-tutiya) para las enfermedades de los
ojos.
6. “Los amantes de Teruel. Tonta ella y tonto él”. Se aprovecha de
un relato del siglo XIII, Los amantes de Teruel, que narra el amor
imposible entre Juan Diego Martínez de Marcilla e Isabel de Segura,
para dejar claro que no hay que perder el tiempo con objetivos
difíciles de cumplir.
7. “Por los cerros de Úbeda”. Fernando III, el santo esperaba a un
hidalgo aliado suyo que iba a ayudarle con sus huestes a tomar la
ciudad jienense. Éste, con pocas ganas de guerra, llegó tras la
conquista del año 1233 diciendo que se había perdido por los cerros
de la zona.
8. “Cualquier tiempo pasado fue mejor”. Se difundió en España
gracias a la elegía del poeta Jorge Manrique (1440-1478) a la muerte
de su padre, Rodrigo Manrique, aunque el poeta la tomó de la Biblia,
donde puede leerse tal cual dentro del Eclesiastés.
9. “Tanto monta, monta tanto”. Es lo que ponía en el escudo de armas
de isabel de castilla y fernando de aragón, los Reyes Católicos,
cuando ambos se casaron en 1469. Suele ir acompañada por la
coletilla: “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”.
10. “Que salga el sol por Antequera”. Se emplea para mostrar
despreocupación por un asunto determinado. En la toma de Granada, en
1491, las tropas españolas la usaban como un equivalente a “que
salga el sol por donde salga”. Desde donde se encontraban, el sol no
salía nunca por Antequera, que está al oeste de Granada.
11. “Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”.
Granada caía en 1492 por el empuje de las tropas cristianas,
mientras que Boabdil, el último rey nazarí de la ciudad, se
consolaba ante su madre Aixa, que le reprendía por su actitud
derrotista y su falta de habilidad militar para defender la última
plaza de Al-Andalus.
12. “Llevarla al huerto”. Es una expresión que se utiliza desde
1499, año en el que la alcahueta Celestina, personaje inmortalizado
por Fernando de Rojas, consiguió llevar a Melibea al huerto en que
la esperaba su enamorado Calixto.
13. “Hacer las cuentas del Gran Capitán”. Alude a las tan discutidas
cuentas millonarias que Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran
Capitán, presentó a los Reyes Católicos después de haber conquistado
para ellos el reino de Nápoles en 1504.
14. “Al enemigo que huye, puente de plata”. Es decir, conviene
facilitar la huida del enemigo que nos molesta para librarnos de él
sin tener que combatir. Esta máxima militar tan sobada en la
actualidad pertenece también a Gonzalo Fernández de Córdoba
(1453-1515).
15. “Más vale morir con honra que vivir deshonrado”. Frase de Hernán
Cortés (1485-1547) que ha sido utilizada y transformada por muchos
líderes políticos, pero el que la rescató y la convirtió en inmortal
fue Ernesto Che Guevara (1928-1967), que le dio su toque personal:
“Más vale morir de pie que vivir de rodillas”.
16. “Se armó la de San Quintín”. En esta batalla casi olvidada
(1557), los tercios del Ejército español entraron en Francia desde
Flandes y aniquilaron a las huestes francesas, pero perdieron a la
vez muchos hombres. De esa victoria pírrica nació esta conocida
expresión.
17. “Decíamos ayer”. Tras pasar cuatro primaveras en la cárcel bajo
la acusación de haber traducido partes de la Biblia a la lengua
vulgar, Fray Luis de León volvió a dar clase en su cátedra de
Salamanca en 1576 y utilizó estas mismas palabras para retomar lo
que había dejado a medias durante ese tiempo.
18. “París bien vale una misa”. En 1593, Felipe II, interesado en
que el trono francés lo ocupara su hija Isabel, accedió a que
Enrique III de Navarra, calvinista recalcitrante, se casara con ella
y se convirtiera en rey de los galos siempre que renunciara al
protestantismo y abrazase la fe católica. Y Enrique contestó: “París
bien vale una misa”. Católica, claro.
19. “Mandé mis barcos a luchar contra los ingleses, no contra los
elementos”. La Armada Invencible perdió más barcos por las
tempestades que por el fuego de los buques ingleses. Por eso, cuando
la armada volvió maltrecha a España, Felipe II justificó la derrota
con esta frase en 1588.
20. “Quien fue a Sevilla, perdió su silla”. Procede de un
acontecimiento verídico: en el siglo XVI, el arzobispo de Sevilla
intercambió por un tiempo su puesto con su sobrino, el arzobispo de
Santiago, que era incapaz de dominar la ciudad gallega. Cuando quiso
volver a su tierra, el sobrino se negó a cederle el sillón.
21. “Con la Iglesia hemos topado”. El Quijote es una fuente
inagotable de sentencias célebres extrapolables a cualquier contexto
actual. En un pasaje de la obra, Miguel de Cervantes (1546-1616),
por boca del inmortal hidalgo manchego, expresa la imposibilidad de
enfrentarse con el poder.
22. “Donde una puerta se cierra, otra se abre”. Otra ingeniosidad de
Miguel de Cervantes y su Quijote, una versión del “no hay mal que
por bien no venga” que se utiliza habitualmente para expresar
optimismo ante una situación que parece desesperada.
23. “Ladran, luego cabalgamos”. Cervantes hizo referencia a las
consecuencias de nuestras acciones. Si Don Quijote y Sancho se
hubieran mantenido quietos sobre sus cabalgaduras, los perros nunca
habrían ladrado.
24. “Todos a una, como en Fuenteovejuna”. Como relató Lope de Vega
(1562-1635), el Fénix de las letras españolas, en este pueblo
cordobés la gente se unió para ajusticiar al Comendador, un
auténtico cacique responsable de muchos agravios.
25. “La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come”.
Archirrepetida idea de Francisco de Quevedo (1580-1645), tal vez por
ser la envidia, ya desde el Siglo de Oro, el mal nacional y el más
importante y común de los siete pecados capitales.
26. “Poderoso caballero es Don Dinero”. El célebre soneto de
Francisco de Quevedo pone de manifiesto la importancia del capital
para progresar en la vida, que ya en el siglo XVII era el billete
hacia una existencia terrenal más llevadera. No existe otra
aseveración más extrapolable a la actualidad.
27. “Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son”. En 1636 el
dramaturgo Pedro Calderón de la Barca incluyó en su obra más
célebre, La vida es sueño, esta frase que habla de lo efímero de los
placeres mundanos y de la necesidad de mantener las ilusiones
intactas durante toda nuestra existencia.
28. “Tienes más cuento que Calleja”. Dicho popular que tiene como
protagonista a Saturnino Calleja Fernández, creador y director de
una editorial fundada en 1785, cuya fama se debió a la publicación
de los cuentos infantiles más célebres de la época.
29. “Viva la Pepa”. Grito de los liberales ensalzando la
Constitución de 1812, la primera de la Historia de España, aprobada
el 19 de marzo (San José), después de que el Ejército francés
prohibiera vitorearla en público.
30. “¡Vivan las caenas!”. Se remonta a 1814 y pertenece al pueblo,
que en oposición al “¡Viva la libertad!”, quiso expresar su adhesión
al rey Fernando VII cuando éste estableció el poder absoluto, a su
vuelta del destierro.
31. “Los mismos perros con distinto collar”. Lo dijo Fernando VII al
pasar revista a las tropas en 1823. Cuando los soldados se
presentaron delante del rey, éste se sorprendió al ver que el nuevo
ejército realista estaba formado por los mismos liberales que
acababa de licenciar.
32. “Así se las ponían a Fernando VII”. Hace alusión a los
cortesanos de la camarilla del rey, que cuando jugaban con éste al
billar le ponían las carambolas fáciles para hacerle creer que era
un experto jugador y así tenerlo contento.
33. “Más feo que Picio”. En el siglo XIX, Picio fue un zapatero
granadino condenado a muerte que, de pronto y sin saber muy bien por
qué, fue indultado. De la impresión que le causó el perdón, perdió
pelo, cejas y pestañas y se convirtió en ejemplo de fealdad.
34. “Más ‘cornás’ da el hambre”. Fue la respuesta del torero Manuel
García, El Espartero, cuando un periodista le preguntó si no temía
arriesgarse tanto en la plaza. Murió precisamente de eso, de una
mala corná en 1894.
35. “Más vale tener honra sin barcos que barcos sin honra”. En 1898,
el almirante Cervera decidió sacrificar su flota de navíos de madera
y mantener el honor de la valiente pero decrépita España frente a
los acorazados estadounidenses en la guerra de Cuba. La expresión
quedó para los libros de Historia y para ilustrar la necesidad de
mantener el arrojo incluso cuando todo está perdido.
36. “Más se perdió en Cuba y vinieron silbando”. Aparece con ocasión
de la liquidación del imperio de ultramar en 1898. Alude a la guerra
contra EEUU, a la derrota española y al fatalismo que inundó todo el
país tras esa contienda.
37. “La originalidad es la vuelta a los orígenes”. Antonio Gaudí
(1852-1926), la máxima figura de la arquitectura catalana, definió
así su relación con el arte, su necesidad de acudir a la naturaleza
para interpretar sus formas. Esta frase fue su primer mandamiento y
el más repetido durante su vida.
38. “No las tiene todas consigo”. Este dicho popular del siglo XX
procede del milenario y sabio lenguaje del juego, concretamente del
de los naipes. Hace referencia a una baza en la que no se llevan las
cartas necesarias para ganar el juego.
39. “España mañana será republicana”. Alocución recurrente para
reivindicar la vuelta a los regímenes republicanos y la caída de los
reyes. Se escuchó ya antes de la I y la II República españolas y hoy
todavía se usa como consigna entre los antimonárquicos.
40. “De Madrid al cielo”.Título de novela, letra de chotis, primer
mandamiento del chulapo, esta frase popular la pronuncian los
amantes de la vida en la capital de España, aunque pertenece a una
época, principios del siglo XX, en la que el alcalde no hacía tantas
zanjas.
41. “Si quiere que un problema no se resuelva, cree una comisión”.
Ya a principios del siglo XX, en los ambientes políticos del momento
descubrieron la inutilidad que supone abrir una comisión para
solucionar cualquier problema.
42. “En la pelea, se conoce al soldado; sólo en la victoria, se
conoce al caballero”. Los políticos españoles de la primera mitad
del siglo XX la tomaron prestada del gran dramaturgo Jacinto
Benavente para ilustrar las diferencias entre los que sólo ganan y
los que, además, saben ganar.
43. “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. La poesía ha
regalado al acervo popular miles de expresiones de uso común.
Posiblemente, este verso extraído de los Cantares de Antonio Machado
(1912) sea el más célebre de todos ellos. Hasta Serrat le ha puesto
música.
44. “A mí la legión”. Grito de guerra de la Legión española, creada
por Millán Astray a imagen y semejanza de los antiguos tercios de
Flandes y de la Legión Extranjera francesa durante la contienda con
Marruecos. Se escuchó por vez primera en 1927.
45. “España es el único país que se acuesta monárquico y se levanta
republicano”. En la madrugada del 13 de abril de 1931, al día
siguiente de celebrarse las elecciones municipales, el jefe del
Gobierno de la Monarquía, el almirante Juan B. Aznar, proclamó la
República ante los periodistas gracias a este titular antológico.
46. “Hay gente ‘pa to’”. Tras una corrida en Madrid, el diestro
Rafael Guerra, ‘guerrita’ (1862-1941) ofreció una fiesta a amigos y
periodistas. En esa celebración le presentaron a D. José Ortega y
Gasset, y lo hicieron en calidad de “filósofo”, a lo que el maestro
inquirió: “¿Y eso qué es?”. Le explicaron que se trataba de la
persona que trabajaba sobre las ideas, a lo que el Guerra respondió:
“Hay gente pa tó”.
47. “No pasarán”. Durante la Guerra Civil, con las borlas de los
soldados franquistas asomando ya por las trincheras de la Ciudad
Universitaria, la propaganda republicana empapeló Madrid con esta
célebre consigna. Los rebeldes pasaron, pero el lema sobrevivió a la
toma de la capital de España.
48. “Venceréis, pero no convenceréis”. La puntualización que Miguel
de Unamuno le hizo a Millán Astray el 12 de octubre de 1936 se usa
cada semana en contextos diferentes, como en el deporte, donde cada
jornada de Liga siempre hay un equipo que vence pero no convence.
¿El Madrid de Fabio Capello?
49. “Cautivo y desarmado...”. El último parte de la Guerra Civil
sigue ilustrando cualquier tipo de derrota en la actualidad. Las
palabras emitidas por Radio Nacional han saltado con los años a la
crónica parlamentaria, a los resúmenes deportivos, a los análisis
económicos…
50. “Tienes más moral que el Alcoyano”. Alude al mundo del fútbol y
al equipo del Alcoyano C.F. (de Alcoy, Alicante), que en 1948 iba
perdiendo por 13 goles de diferencia en una eliminatoria de la Copa
del Generalísimo y aún así luchaba con furia por empatar.
51. “Haga como yo, no se meta en política”. Francisco Franco siempre
presumió de no saber demasiado de política y mucho de tácticas
militares. Se trata de una frase inmortal que, según cuenta la
leyenda, utilizaba para rebajar la tensión entre sus ministros en
los años 40.
52. “La poesía es un arma cargada de futuro”. Gabriel Celaya ensalzó
el noble arte de la lírica con esta poesía de título sugerente en
1955, que se convirtió en un ejemplo de testimonio y denuncia, en
instrumento para transformar el mundo después de la II Guerra
Mundial.
53. “El amor es física y química”. Piropo que dedicó el Premio Nobel
Severo Ochoa (1905-1993) a su esposa Carmen, y que sintetiza la
explicación científica sobre los afectos. Después, Joaquín Sabina lo
hizo suyo para titular uno de sus mejores álbumes.
54. “Tengo todo atado y bien atado”. Eso aseguraba en 1975 el
entonces Jefe del Estado Francisco Franco, que lo tenía todo
preparado para que su régimen autoritario le sobreviviera después de
muerto.
55. “No sabe usted con quién está hablando”. Apócrifo y popular,
este dicho fanfarrón y amenazante era moneda de cambio habitual para
los miembros de la Seguridad del Estado en los oscuros tiempos de la
dictadura.
56. “Spain is different”. El ministerio de Turismo del desarrollismo
franquista, regido por Manuel Fraga, acuñó este lema para atraer a
visitantes de toda Europa. Las primeras suecas que se tostaron en
las playas de Benidorm comprobaron eso mismo, que España ya era
diferente.
57. “Hay que ganar por lo civil o por lo criminal”. Máxima
futbolística de Luis Aragonés desde que comenzó a entrenar en 1974.
Su forma de entender el fútbol le ha llevado a ganar muchos títulos,
pero también le ha valido alguna que otra polémica al sabio de
Hortaleza.
58. “La calle es mía”. En 1976, tras un incidente en el que
resultaron muertas varias personas por disparos de la policía
durante el desalojo de una asamblea obrera en la iglesia de San
Francisco de Asís de Vitoria, Manuel Fraga acuñó esta expresión para
dejar claro que nada ni nadie se movería en la vía pública sin su
permiso.
59. “El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos”.
Salvador Dalí (1904-1989), el más revoltoso de los artistas
españoles del siglo XX, enunció un argumento muy imitado después en
el que abogaba por introducir la provocación en las esenciales
reglas de la creación.
60. “Ja soc aquí”. El 23 de octubre de 1977, y tras décadas de
exilio, el político catalán Josep Tarradellas, posteriormente
presidente de la Generalitat, llegaba a Barcelona, pisaba el
aeropuerto de El Prat y soltaba la famosa frase [“Ya estoy aquí”].
61. “Soy ateo por la gracia de Dios”. El cineasta Luis Buñuel
(1900-1983) reconoció su ateísmo militante con una fórmula original
a la altura de su genio: ese dios que él negaba era el mismo que le
había convencido de su inexistencia.
62. “Café para todos”. Su autor fue Ernesto Che Guevara y no se
refería a la Transición española, aunque siempre ilustrará un
proceso en el que lo importante para sus promotores fue que todos,
fueran de la ideología que fueran, tuvieran voz en el futuro
político que se construía.
63. “¡Se sienten, coño!”. El 23 de febrero de 1981, guardias civiles
con tricornio entraron en el Congreso para dinamitar lo que los
españoles habían aprobado pocos años antes. Tejero, el jefe de
aquella tropa enloquecida, impuso el orden a tiros y gritos. Los
unos son aún visibles en la bóveda del hemiciclo. Los otros también:
están alojados ya en el disco duro de la memoria colectiva.
“Fútbol es fútbol”. El entrenador de fútbol de, entre otros, el Real
Madrid, Vujadin Boskov la utilizó en la temporada 81/82 para
referirse a lo imprevisible del balompié. La obviedad quedó
registrada como un alarde de originalidad en los anales del deporte.
65. “Puedo prometer y prometo”. El primer presidente de la recién
nacida democracia española, Adolfo Suárez, usó esta fórmula
reiterativa para convencer a una amplia mayoría de votantes y ganar
las elecciones hasta 1982.
66. “A España no la va a reconocer ni la madre que la parió”.
Alfonso Guerra pronunció estas palabras cuando el PSOE arrasó en las
elecciones generales de 1982. Años después, en plena decadencia de
sus políticas, la derecha la utilizó contra los socialistas.
67. “Sí, sí, sí, nos vamos a París”. Eso es lo que gritaba la masa
enfervorecida después de que la Selección Española de Fútbol le
endosara el mítico 12-1 a Malta en 1983 gracias al cual quedó
clasificada para la Eurocopa de Francia.
68. “Ojo al dato”. Las madrugadas de radio alcanzaron, en los años
80 y 90, su punto culminante cuando se escuchaba esta exclamación en
los labios del inolvidable gurú del periodismo deportivo, José María
García. Anunciaba partidos amañados, conspiraciones, fichajes
imposibles…
69. “El que no esté colocado, que se coloque”. En plena movida
madrileña, el alcalde Enrique Tierno Galván frivolizó con la ingesta
de drogas y la gente que aún no había encontrado su asiento en el
Palacio de los Deportes durante la celebración de un festival de 24
horas organizado por Radio 3.
70. “Si bebes, no conduzcas”. Con un fuerte acento guiri, Steve
Wonder decía esto al volante de un coche (era ciego) mientras
cantaba uno de sus temas más conocidos en 1986. El mensaje se
popularizó y aún hoy se escucha en la barra de los bares cuando
alguien asegura que tiene que volver a su casa conduciendo.
71. “Póntelo, pónselo”. En 1987, esta campaña en favor del uso del
preservativo intentó evitar una peligrosa tendencia entre la
juventud: los casos del sida crecían y los embarazos no deseados se
convertían en un quebradero de cabeza para muchos adolescentes.
72. “Que te pego, leche”. Eran los 80 y el affaire Rumasa ponía de
los nervios al incombustible José María Ruiz Mateos, que se lanzó
contra el ex ministro de Economía Miguel Boyer a la salida de los
juzgados y le sacudió, rompiéndole las gafas, con este improperio
como rúbrica de sus golpes.
73. “Él nunca lo haría”. Desde aquella campaña televisiva, caló la
idea de que el amigo más fiel del hombre jamás abandonaría a su
dueño en una cuneta. El anuncio se popularizó en los 80 y concienció
a muchos propietarios de mascotas.
74. “Hola, ¿es el enemigo?”. El teléfono de Miguel Gila (1919-2001)
llenó durante años los espacios televisivos de la noche de los
sábados. Repetía sus chistes una y otra vez, pero nadie quedaba
indiferente con sus impagables conversaciones entre trincheras.
75. “No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es
lo mismo estar jodido que estar jodiendo”. El Premio Nobel Camilo
José Cela (1916-2002) la utilizó para desmentir la infalibilidad de
cierta fórmula que afirmaba que el participio y el gerundio venían a
significar lo mismo. Pues no.
76. “Busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo”. En 1987,
Manuel Luque, director general de Camp, pronunció uno de los
eslóganes publicitarios más repetidos (y, por tanto, exitosos) de la
historia de la caja tonta para anunciar el detergente Colón.
77. “Y hasta aquí puedo leer”. Mayra Gómez Kemp, timonel de uno de
los programas con más gancho de la historia de la tele, Un, dos,
tres, responda otra vez, leía sus tarjetas y dejaba, con aquella
coletilla inquietante, que el enigma calara entre los concursantes y
televidentes.
78. “Yo he venido aquí a hablar de mi libro”. Al sentirse engañado
por Mercedes Milá, que dedicaba casi todo el tiempo de su programa
de televisión a hablar de otros asuntos que no le interesaban,
Francisco Umbral reivindicó así su oportunidad para promocionar su
obra La década roja en 1995.
79. “El que se mueva no sale en la foto”. Este canto en contra de la
discrepancia tuvo como autor al ex vicepresidente Alfonso Guerra,
que escenificó así la necesidad de unidad y obediencia a un partido,
el PSOE, que se descomponía a mediados de los 90 por los conflictos
internos entre guerristas y felipistas.
80. “Por consiguiente, Felipe presidente”. La coletilla utilizada
por el ex presidente del Gobierno fue usada por los simpatizantes
del PSOE para arengar y animar a Felipe González en los mítines
electorales previos a las elecciones generales de 1992 y 1996.
81. “Márchese, señor González”. El ex presidente José María Aznar
convirtió este latiguillo, repetido hasta la saciedad en dos debates
televisados, en el más célebre en la carrera electoral de 1996.
82. “Programa, programa, programa”. Julio Anguita defendió siempre
la conveniencia de mantenerse fiel a unas directrices que, por
encima de los nombres propios y de promesas electorales, definieran
la política de su partido. Esa ideología quedó registrada de esta
manera en la campaña electoral de 1996.
83. “Pujol, enano, habla castellano”. Aznar ganaba las elecciones
generales de 1996 y sus simpatizantes lo celebraban en los
exteriores de la sede del PP en la madrileña calle de Génova
repitiendo esta consigna. Luego, admitiría que ya hablaba catalán en
privado.
84. “Los hombres engañan más que las mujeres; las mujeres, mejor”.
El trovador Joaquín Sabina ha dejado durante años en su cancionero
miles de versos rescatables, pero ninguno tan fusilado como este
razonamiento, que muestra la promiscuidad masculina y alaba la
astucia femenina.
85. “Todos contra el fuego”. A la altura del “Pezqueñines no,
gracias”, este lema televisivo se ha quedado grabado en la memoria
de varias generaciones de españoles gracias a la canción que se
utilizaba en aquella campaña publicitaria (con Joan Manuel Serrat) y
a que el problema que denunciaba se acrecienta verano a verano.
86. “Siempre negativo, nunca positivo”. Louis Van Gaal, aquel
entrenador malencarado que, entre 1997 y 2000, llenó el Barça de
holandeses, abroncó a un periodista por cuestionar el juego de su
equipo en una rueda de prensa histórica. Su expresiva reprimenda aún
resuena en los pasillos del Camp Nou.
87. “Manda huevos”. Un micrófono que creía apagado le jugó una mala
pasada a Federico Trillo, cuando era presidente del Congreso de los
Diputados (1999), y regaló a sus señorías un enunciado para la
posteridad. Su “¡Manda huevos!” es hoy una de las expresiones más
usadas del acervo popular gracias a la confusión del político con la
megafonía.
88. “Vuelve a casa por Navidad”. Los turrones El Almendro son los
culpables de la coletilla navideña por excelencia en España. ¿Quién
no se refiere a su regreso al hogar familiar durante los últimos
días de diciembre de esta manera?
89. “España va bien”. Estas tres palabras las utilizó el ex
presidente Aznar para definir el estado de la nación y la validez de
su proyecto ante las críticas vertidas desde las butacas socialistas
en una sesión parlamentaria durante la primera legislatura
(1996-2000) en la que gobernó el PP. El mensaje caló bien hondo
entre los miembros de su partido y en los guiñoles televisivos, que
la repitieron machaconamente.
90. “No soy pesimista. Soy un optimista bien informado”. El escritor
Antonio Gala hizo gala de su lucidez para afirmar que el optimismo
bien podía ser una cuestión de ignorancia, y que la información que
nos llega sobre el mundo exterior obliga a ser pesimista.
91. “Trata de arrancarlo, ¡por Dios!”. A 200 metros de la meta, el
coche de Carlos Sáinz se paró cuando el piloto estaba a punto de
ganar su tercer campeonato del Mundo de Rallys en 1999. Su
acompañante, el acelerado Luis Moya, se bajó del vehículo y, preso
de la desesperación, rogó a su compañero que intentara un imposible.
92. “Unos agitan el árbol y otros recogen las nueces”. Xavier
Arzalluz quiso expresar de esta manera la coincidencia de objetivos
que mantenía parte de la clase política vasca con los pistoleros de
ETA. Unos empuñaban las armas, otros lo aprovechaban en las urnas.
93. “Así han sido las cosas y así se las hemos contado”. El ex
presentador Ernesto Sáenz de Buruaga terminaba así sus informativos
de Antena 3, una declaración de intenciones que pretendía mostrar el
compromiso de su cadena con la verdad.
94. “Ya no soy un verso suelto”. En julio de 2002, Alberto Ruiz
Gallardón se definió así para mostrar a su partido que, en algunos
asuntos, había ido un poco por libre. El alcalde de Madrid, que
gusta de pescar votos en los caladeros de la izquierda y la derecha,
logró popularizar la fórmula para nombrar a los políticos díscolos.
95. “La noche me confunde”. El cubano Dinio es el autor de una de
las expresiones más recordadas del corazoneo patrio, una aseveración
que rivaliza con otra del mismo calado intelectual: “Estoy en el
candelabro”, de Sofía Mazagatos.
96. “Nunca máis”. El Prestige sangraba fuel mientras que algunos
decidían si era mejor alejarlo, torpedearlo, llevarlo a puerto…
“Nunca máis”, surgida en aquellos días de 2003, ha visto cómo su
lema es aplicable también a la ola devastadora de incendios que ha
pintado de gris la verde Galicia durante este verano.
97. “La guerra es el estado normal del hombre”. El escritor Arturo
Pérez-Reverte pudo comprobarlo durante sus años de corresponsal de
guerra, ya fuera en el frente o en retaguardia. Para el autor de Las
aventuras del Capitán Alatriste, el hombre sigue siendo un lobo para
el hombre.
98. “Antes muerta que sencilla”. La pequeña María Isabel popularizó
este viejo lema gay vendiendo miles de copias de su No me toques las
palmas que me conozco y ganando el Festival europeo de la canción
Eurojunior 2004 con su pegadizo y repetitivo rap flamenco.
99. “Florentino es un ser superior”. Hubo una época en la que los
jugadores del Real Madrid, los galácticos, dominaban el fútbol
mundial y vendían millones de camisetas. En 2003, en plena orgía de
títulos, Emilio Butragueño, ex vicepresidente del equipo, se deshizo
en elogios hacia el que entonces era su jefe y lo elevó a los
altares.
100. “La vida puede ser maravillosa”. El inigualable Andrés Montes,
el “cantamañanas” de la televisión, como él mismo se autodefine,
popularizó esta consigna vital cuando la Selección Española de
Fútbol disputaba el Mundial de Alemania del pasado verano.