- Modismos
-
Ahorcar, o colgar, los libros. [Uso figurado y familiar]
Abandonar los estudios.
-
Cantar a libro abierto. [Uso
figurado] Cantar de memoria y sin preparación ninguna una
composición musical.
-
Gran libro. El que se usa en las
oficinas de deuda pública para anotar las inscripciones
nominativas de las rentas perpetuas a cargo del Estado, sean de
comunidades, corporaciones, instituciones o personas
particulares.
Hablar como un libro. [Uso figurado] Hablar con corrección,
elegancia y autoridad.
-
Hacer uno libro nuevo. [Uso
figurado y familiar] Enmendarse de los vicios pasados y empezar
una nueva vida más virtuosa. 2. [Uso figurado y familiar]
Introducir cualquier tipo de novedad en su vida en general, o en
algún otro ámbito.
-
Libro antifonal, o antifonario. El
de coro que contiene las antífonas de todo el año.
-
Libro de, o del, acuerdo. [Derecho]
Aquel en el que se hacen constar las resoluciones que adopta un
tribunal sobre los objetos de aplicación general u otros que no
sean la sustanciación, vista y fallo de los pleitos y causas.
-
Libro de acuerdos. Aquel en que se
recogen las resoluciones tomadas en las sesiones de los
ayuntamientos u otras corporaciones.
-
Libro de asiento. El que sirve
para anotar lo que debe recordarse o tenerse presente.
-
Libro de becerro. El de manejo
habitual que se tenía en las iglesias y monasterios para copiar
los privilegios.
-
Libro de caballerías. Especie de
novela en que se cuentan las hazañas y hechos fabulosos de
caballeros aventureros o andantes.
-
Libro de cabecera. El que se tiene
a mano para leerlo antes de dormir. 2. [Por extensión] Cualquier
libro por el que se tiene preferencia especial.
-
Libro de caja. El que usan los
comerciantes para anotar las entradas y salidas de dinero.
-
Libro de coro. El de tamaño grande
y hojas de pergamino, en el que están escritos los rezos que se
cantan en el coro y sus notas musicales.
-
Libro de cuentas ajustadas.
Compendio de contabilidad elemental, dispuesto en diversas
tablas de uso fácil.
-
Libro de escolaridad. El que
recoge las calificaciones obtenidas por el alumno en cada curso.
-
Libro de familia. Aquel en que
constan los datos de una familia, referentes al estado civil de
los esposos y al nacimiento de los hijos.
-
Libro de horas. Aquel que contiene
las horas canónicas.
-
Libro de las cuarenta hojas. [Uso
figurado y familiar] Baraja de naipes.
Libro de la vida. [Teología, uso figurado] Conocimiento que Dios
tiene de los elegidos predestinados a la gloria.
-
Libro de lo salvado. Aquel en el
que se registraban las mercedes, gracias y concesiones que
hacían los reyes.
-
Libro de mano. El manuscrito.
-
Libro de memoria. El que sirve
para apuntar lo que necesita ser recordado.
-
Libro de texto. El que se usa en
las aulas para que los alumnos estudien por él.
Libro entonatorio. El que sirve para entonar en el coro.
-
Libro maestro. El que sirve para
registrar los movimientos económicos que se producen en una
casa. 2. [Milicia] Aquel en el que constan las filiaciones y las
partidas que recibe el soldado.
-
Libro procesionario. El que se
lleva en las procesiones y en el que constan las preces y
oraciones que hay que cantar.
-
Libro ritual. El que enseña el
orden de las ceremonias sagradas y la administración de los
sacramentos.
-
Libro sagrado. Cada uno de los que
componen la Sagrada Escritura (ú. m. en plural).
-
Libros sapienciales (o morales).
Los contenidos en la Sagrada Escritura, denominados Proverbios,
Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico,
que contienen numerosas máximas sabias y edificantes (véase
Literatura Sapiencial).
-
Libro verde. [Uso figurado y
familiar] Aquel en el que se escriben curiosidades acerca de
algunos países, linajes o personas, y de lo que tienen de bueno
y malo. 2. [Uso figurado y familiar] Persona que se dedica a
tales averiguaciones.
-
Meterse uno en libros de
caballerías. [Uso figurado] Inmiscuirse en asuntos que no le
atañen o para los cuales no ha sido requerido.
-
No estar una cosa en los libros de
uno. [Uso figurado y familiar] Serle ajena una materia, o ser
ajena a su forma de pensar.
-
No haber necesidad de, o no ser
menester, abrir ni cerrar ningún libro para una cosa. [uso
figurado y familiar] No requerir dicha cosa cavilación o estudio
por ser muy clara o fácil.
-
Quemar uno sus libros. [Uso
figurado] Frase usada para dar peso a la propia opinión o
contrariar la ajena.