|
|
El ánimo que piensa en lo que puede temer,
empieza a temer en lo que puede pensar.
Francisco de Quevedo
Las honestas palabras nos dan un claro
indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe.
Miguel de Cervantes
I. Introducción
La
ortografía es la rama de la gramática que se ocupa de la escritura
correcta. Por convencionales que resulten las reglas que regulan la
ortografía, es obligación de todos los usuarios de nuestra lengua
conocer dichas reglas a fin de utilizarla con la mayor corrección. La
enseñanza de esta normativa se encuentra rodeada de una, a mi juicio
correcta, mala fama que lleva a un cierto menosprecio de la ortografía (siendo
este un efecto desdichado). Efectivamente, la memorización de un enorme
número de reglas, de carácter poco general las más de ellas, con un
sinnúmero de excepciones, ha supuesto un tormento para generaciones de
escolares. La potenciación de este método, en detrimento de la inducción
ortográfica a partir de la experiencia lectora, ha llevado a los pobres
resultados observados.
Sin
entrar en el debate sobre la reforma de la ortografía, con la cual no
puedo estar más que a favor (en la línea del documento redactado por
David Galadí-Enríquez, disponible en http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/reforma.html),
me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la
ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las reglas
definidas por la Real Academia Española para la colocación de la tilde
en las palabras. A diferencia de las que regulan la escritura de la
palabra que, al estar basadas muchas veces en criterios etimológicos, no
resultan evidentes, la colocación de la tilde se hace siguiendo unos
criterios objetivos que hacen unívoca la tarea de colocar la tilde.
El
castellano es un idioma cuasifonético en su escritura. Un texto correcta
y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por cualquier
persona, sea o no hispanohablante (lo cual no sucede, por ejemplo, con
el idioma inglés). Por comodidad, desidia, deficiencias educativas, o
por falta de facilidades tecnológicas, el uso de la tilde (no sólo, pero
especialmente, en el entorno de Internet) va retrocediendo.
La
primera versión de este documento (bastante fragmentaria) se basó en las
normas citadas en mis libros de Lengua Española de EGB (aproximadamente
secundaria para los no españoles) y en diversos libros de estilo (el del
diario El País, de España, y el de la agencia española de noticias EFE).
Para esta versión, que pretendo que sea totalmente exhaustiva, he
seguido las siguientes referencias:
-
Gómez Torrego, L., Manual de Español Correcto, volumen I. ARCO/LIBROS,
Madrid, 1996.
-
Carratalá, F., Manual de Ortografía Española. Ed. Castalia, Madrid,
1997.
Volver al inicio de
Acentuación
II. Definiciones
Se
denomina acento prosódico (o simplemente acento) a la mayor fuerza de
pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra (a la que se
denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser tónica, si alguna de las
sílabas que la componen presenta este acento, o átona, si ninguna de sus
sílabas sobresale de las demás. Cualquier palabra pronunciada sola,
fuera de contexto, es tónica. Solo en el contexto del discurso es
posible determinar si una palabra es átona.
Las
palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el uso
extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las siguientes:
-
los artículos determinados: el, la, lo, los, las...
-
las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu, su...
-
los pronombres personales que realizan la función de complemento sin
preposición: me, nos, te, os, le, la, lo, los, las, les, se.
-
los relativos: que, cuanto, quien, cuyo.
-
los adverbios relativos con funciones no interrogativas o
exclamativas: donde, cuanto...
-
el
adverbio tan.
-
las conjunciones: y, o, que, si, pues, aunque...
-
casi todas las preposiciones: de, con, a...
-
la
partícula cual cuando equivale a como (Como un ciclón = Cual ciclón).
Las
únicas palabras que poseen dos acentos prosódicos son los adverbios de
modo formados mediante la adición del sufijo -mente a un adjetivo. El
primer acento es el del adjetivo; el segundo es el correspondiente al
sufijo.
Se
llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (') que baja de
derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone, en los casos
adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de la palabra.
Volver al inicio de
Acentuación
III.
Clasificación de las palabras según su acento
Las
palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico en la última
sílaba.
-
con-ver-sar
-
pas-tor
-
o-ra-ción
-
com-pe-tir
-
va-lor
-
Or-le-ans
Las
palabras llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en la
penúltima sílaba.
-
pro-tes-tan-te
-
li-bro
-
di-fí-cil
-
ra-bi-no
-
bí-ceps
-
án-gel
Las
palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en la
antepenúltima sílaba.
-
prés-ta-mo
-
hi-pó-cri-ta
-
ag-nós-ti-co
-
cré-di-to
-
lle-gá-ba-mos
Las
palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en
una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de dos tipos de
palabras:
Volver al inicio de
Acentuación
IV. Reglas básicas
Los
monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan aquellos
monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos, en cuyo
caso se coloca tilde en el monosílabo tónico. Esta tilde se denomina
tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los monosílabos) se describe
en el apartado correspondiente.
Se
acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, o en n o s solas.
-
tam-bién
-
ja-más
-
lec-ción
-
se-gún
-
a-de-más
Las
palabras agudas que no terminan en vocal, o en n o s solas, nunca se
acentúan.
-
vir-tud
-
na-cio-nal
-
re-loj
-
a-co-me-ter
-
Or-le-ans
-
fe-liz
Nunca
se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal, o en n o s solas.
-
me-dios
-
lla-na
-
re-ve-la
-
mo-do
-
sub-jun-ti-vo
Las
palabras llanas que terminan en otras letras siempre se acentúan (a
estos efectos no se considera la letra x representada por los fonemas
/k/ + /s/, sino como tal, y por tanto, las palabras llanas terminadas en
x llevan tilde).
-
di-fí-cil
-
cár-cel
-
au-to-mó-vil
-
bí-ceps
-
Gon-zá-lez
-
i-nú-til
-
án-trax
Todas
las palabras esdrújulas se acentúan.
-
ás-pe-ra
-
es-drú-jula
-
ca-tó-li-co
-
pro-pó-si-to
-
éx-ta-sis
El
caso de las palabras sobreesdrújulas se estudia en el apartado decicado
a la acentuación de las palabras compuestas.
Volver al inicio de
Acentuación
V. Tilde diacrítica
La
tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para distinguir entre
diversos significados del vocablo, según que sean tónicos o átonos. La
tilde se coloca sobre la palabra tónica aunque según las reglas
generales no corresponda colocar tilde. Hay varias categorías:
-
monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros
átonos:
-
más (adverbio de cantidad): Quiero más
comida.
-
mas (conjunción adversativa con el
significado de pero): Le pagan, mas no es suficiente.
-
tú (pronombre personal): Es preciso que vengas tú.
-
tu (adjetivo posesivo): Dale tu cartera.
-
él (pronombre personal): ¿Estuviste con él?.
-
el (artículo): El vino está bueno
-
mí (pronombre personal): Todo esto es
para mí.
-
mi (adjetivo posesivo): Trae mi
calendario.
-
mi (nombre común): Concierto para oboe en
mi bemol mayor.
-
sí (adverbio de afirmación): Él sí quería.
-
sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia
sí.
-
si (conjunción condicional): Vendrá si
quiero.
-
si (conjunción de interrogativas directa):
Pregúntale si quiere venir.
-
si (nombre común): Concierto para piano y orquesta en si
bemol.
-
dé (verbo dar; cuando se le une algún
pronombre, también se acentúa): Déme ese dinero.
-
de (preposición).
-
sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé
nada, Sé un poco más educado.
-
se (pronombre personal y reflexivo).
-
té (nombre común): Póngame un té.
-
te (pronombre personal): Te voy a dar.
-
Para
evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en
caso de que no existiese confusión, podemos prescindir
de la tilde):
-
aun (resto de casos): Ni aun él pudo
hacerlo.
-
sólo (adverbio equivalente a solamente):
Sólo me quieres para eso.
-
solo (adjetivo con el significado de sin
compañía): No estés sólo.
-
Determinantes y pronombres demostrativos:
-
los pronombres éste, ésta, ése, ésa,
aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde
para diferenciarlos de los determinantes equivalentes.
-
los determinantes este, esta, ese, esa,
aquel y aquella y sus plurales no llevan tilde nunca.
-
esto, eso y aquello no llevan tilde nunca,
puesto que son siempre pronombres.
Hay
que tener en cuenta que nunca llevan tilde los pronombres demostrativos
que actúan como antecedentes de un pronombre relativo sin coma
interpuesta entre ambos: Esos que trajiste no con adecuados.
-
En
interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter
dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz
interrogativo o dubitativo, aunque no existan signos de
puntuación o admiración), también se acentúan:
-
cómo: ¡Cómo que no!, Me pregunto cómo
habrá venido.
-
cuál: Esa es la habitación en la cual
estuvieron, ¿Cuál es el tuyo?.
-
quién: ¿Quién lo ha dicho?
-
quién: ¿Quién lo ha dicho?
-
dónde: ¡Dónde fuiste a pedir dinero!.
-
cuándo: Hazlo cuando tengas tiempo, ¿Cuándo
vienes?.
-
cuánto, cuán: No te imaginas cuán
ridículo estás, ¿Cuantas cosas has traído?.
-
por qué (partícula interrogativa): ¿Por
qué no vienes?.
-
por que (grupo átono formado por la
preposición por más pronombre relativo o conjunción
subordinante que). En el primer caso siempre es posible
intercalar un artículo determinado: ¿Cuál es la razón
por (la) que te fuiste?. La segunda aparece cuando el
verbo antecedente rige la preposición por: Se decidió
por que viniera Pepe.
-
porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré porque
me lo pides, Porque te quiero a ti...
-
porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión.
-
-
El
hecho de que tales palabras vayan en una oración
interrogativa o exclamativa no significa que tengan sentido
exclamativo o interrogativo. Si no lo tienen, no deben
llevar tilde:
VI. Diptongos,
triptongos e hiatos
VI.1. Definiciones
Un
diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma sílaba, una
de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u). Por tanto, cuando
observemos que las dos vocales que aparecen juntas dentro de una misma
sílaba son abiertas (a, e u o), podemos afirmar que no hay diptongo. Por
ejemplo, existirá diptongo en palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do...,
pero no en hé-ro-e, a-ho-ra...
Existen tres tipos de diptongos:
-
diptongos crecientes, formados por una vocal cerrada más una vocal
abierta: ia, ie, io, ua, ue, uo.
-
diptongos decrecientes, formados a su vez por una vocal abierta más
una vocal cerrada: ai, ei, oi, au, eu, ou. Cuando se encuentran al
final de la palabra, los diptongos ai, ei y oi se escriben ay, ay y
oy, respectivamente.
-
diptongos formados por dos vocales cerradas, como iu, ui (este
último se escribe uy cuando se encuentra a final de palabra [salvo
en el caso de benjuí y algún otro más raro]). A efectos de
acentuación, tal como estudiaremos posteriormente, los grupos
formados por iu o ui se consideran siempre diptongos.
Un
triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales que aparecen
dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es siempre
abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas. Existen siete
posibles triptongos:
-
uai (escrito uay cuando este triptongo se halla a final de palabra):
a-ve-ri-guáis, U-ru-guay...
-
uei (escrito uey cuando se encuentra a final de palabra): a-ve-ri-güéis,
Ca-ma-güey...
-
iai: i-ni-ciáis...
-
iei: i-ni-ciéis...
-
iau: miau...
-
ioi: hioi-des...
-
uau: guau...
La
presencia de una h intercalada no invalida la existencia de un posible
diptongo o triptongo.
Cuando
dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra, pero no
forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato. Existen
tres clases de hiatos:
-
hiato producido por el encuentro por dos vocales abiertas. Siempre
que se encuentran dos vocales abiertas, se produce un hiato: re-hén,
al-de-a, le-ón...
-
hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada tónica,
situada delante o detrás de una vocal abierta átona: ba-hí-a, o-í-do,
fan-ta-sí-a...
-
hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada átona con
abierta tónica (gui-ón, tru-hán...). Es el caso menos frecuente. Se
trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n.
Como
ya se ha comentado, el encuentro entre dos vocales cerradas, a efectos
de acentuación, se considera como diptongo.
Volver al inicio de
Acentuación
VI.2. Colocación de la
tilde
Diptongos
La
acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo tanto,
si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a esta
le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se
coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos algún ejemplo: co-rréis,
hués-ped...
Cuando
son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o iu), a efectos
de acentuación, se considera que se trata de un diptongo. Del mismo modo
que para el resto de los diptongos, si a dicho diptongo le corresponde
una tilde, esta se coloca en el segundo elemento: ben-juí, cuí-da-te,
je-suí-ti-co, des-truí, pero je-sui-ta, des-truir...
Existen excepciones a esta última regla. Las formas verbales huí, huís,
huía, huían y huías (y sus equivalentes del verbo fluir) se acentúan.
Los
onomásticos y patronímicos de origen catalán terminados en -iu o -ius,
con acento prosódico en la i se escriben sin tilde: Montoliu...
Se
escriben también sin tilde los vocablos agudos terminados en au, eu y ou.
Se trata por lo general de patronímicos de origen catalán: Aribau, Salou,
Bernabeu...
La y
precedida de vocal al final de una palabra se considera como una
consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las palabras
agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy se escriben sin tilde (guirigay,
virrey...). No así sus plurales que constituyen palabras agudas
terminadas en s. Los agudos terminados en uy (generalmente topónimos
como Bernuy) siguen la misma norma y no se acentúan (sí lo hace benjuí).
Triptongos
En los
triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca la
tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis...
En los
triptongos agudos terminados en -uay y -uey se siguen las mismas normas
citadas en los diptongos respecto a la y final y, por tanto, no se
acentúan palabras como buey, Uruguay...
Hiatos
Si el
hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se coloca
según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo...
Si una
de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho debido a
que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra, la
tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le
correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír, re-ú-no,
ba-ra-hún-da...
Cuando
la vocal tónica es la abierta, se coloca sobre ella la tilde, toda vez
que se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n: lié,
Sión, truhán...
Volver al inicio de
Acentuación
VII. La tilde
en las palabras compuestas
-
si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples,
sólo lleva tilde la última componente si a la palabra compuesta le
corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo, cortafríos,
radiocomunicación... (pierde su tilde siempre la primera componente
de la misma aunque la llevara cuando era simple: asimismo,
decimoséptimo, tiovivo...).
-
si las palabras se unen mediante guión (conservando la primera
invariante la terminación masculina singular), cada vocablo conserva
su tilde si ya la tenía previamente: físico-químico, anglo-soviético...
-
en el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del
sufijo -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene la
tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía:
ágil-mente, rápida-mente...
-
cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o
varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se...
-
si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios
pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos
ponerla: vámonos (de vamos), dáselo (de da), entrégaselo (de entrega)
...
Volver al inicio de
Acentuación
VIII. Acentuaciones dobles
-
poseen doble acentuación las siguientes
palabras. Se recomienda la forma de la primera columna:
-
alveolo
alvéolo
-
chófer
chofer
-
conclave
cónclave
-
dinamo
dínamo
-
fútbol
futbol
-
gladíolo
gladiolo
-
medula
médula
-
olimpiada olimpíada
-
omóplato
omoplato
-
ósmosis
osmosis
-
pabilo
pábilo
-
pentagrama pentágrama
-
período
periodo
-
reuma
reúma
-
palabras
terminadas en -iaco/-íaco (y sus correspondientes femeninos).
La primera es preferible:
-
austriaco
austríaco
-
policiaco
policíaco
-
Zodiaco
Zodíaco
-
amoniaco
amoníaco
-
cardiaco
cardíaco
-
hay
también doble acentuación en los presentes de indicativo de
algunos verbos. Se indica, como de costumbre, la
pronunciación recomendada en primer lugar (sólo se indica la
primera persona):
IX. Acentuaciones
incorrectas
-
incluyo aquí una serie de palabras que se acentúan de dos
formas diferentes, aunque la Real Academia sólo considera
como correcta una de ellas. Honestamente, considero que el
uso ha conferido carta de naturaleza a muchas de las
acentuaciones no reconocidas por la Academia. De todas
formas, ahí van (en la primera columna coloco la forma
correcta, y en la segunda la incorrecta):
-
expedito expédito
-
libido
líbido
-
prístino
pristino
-
intervalo intérvalo
-
Mondariz Mondáriz
-
Trevélez Trévelez
-
Nobel
Nóbel
-
accésit
áccesit
-
cenit
cénit
-
coctel
cóctel
-
elite
élite
-
fútil
futil
-
táctil
tactil
-
Sáhara
Sahara
-
méster
mester
-
Los
verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar llevan
diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar la
conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas
excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar,
que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en
la conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o).
-
El resto verbos que terminan en -uar, aún
llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la
conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo.
X. Otras consideraciones
-
las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les
corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y
Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que
constituye la base de la Ortografía. Es cierto, no obstante, que en
el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, texto no
normativo de 1974, se rebaja la norma a una recomendación.
-
las formas verbales fue, fui, vio y dio no llevan tilde por tratarse
de monosílabos. Aunque antiguamente sí la llevaban, las últimas
normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta excepción.
-
la conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números
(siempre que se escriban con cifra, no con letra).
-
las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su
tilde según las reglas generales (vademécum, currículum,
accésit...).
-
las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía
original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán
acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su
pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner.
-
si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo
que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según
las reglas generales (lo que se conoce por exónimos, como París,
Aquisgrán, Milán, Lérida...)
Advertencias
Las presentes reglas son, según mis
conocimientos, básicamente correctas. No obstante, entre las diferentes
excepciones, así como entre las palabras con acentuaciones incorrectas,
pudiera haber alguna inconsistencia o error. Cualquier aspecto concreto
debería ser consultado en una ortografía o diccionario antes de ser
tomado como cierto. El autor declina toda responsabilidad por faltas de
ortografía cometidas en estricto cumplimiento de las reglas aquí
enumeradas.
Conocimientos de Miguel Ángel Monjas
Llorente (mmonjas@eunet.es). Todos los derechos reservados.
Volver al inicio de
Acentuación
|