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El valiente tiene miedo del contrario; el
cobarde, de su propio temor.
Francisco de Quevedo
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Hay libros cortos que, para
entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.
Francisco de Quevedo
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INTRODUCCIÓN
La Fonología es la rama de la gramática
que estudia las unidades fónicas o fonemas como elementos abstractos
de valor funcional o diferenciador dentro del sistema de cada lengua.
La fonología es una
disciplina lingüística que debe su desarrollo, ya en época moderna,
a los estudios estructuralistas de Trubetzkoy, Roman Jakobson y
—especialmente al Círculo Lingüístico de Praga. En el siglo XIX,
esta disciplina posibilitó la clasificación sistemática de los
sonidos de un gran número de lenguas desconocidas hasta entonces.
Dentro del proceso
general de comunicación, la fonología es el componente básico que
sirve para codificar una determinada lengua en sus componentes
menores, los fonemas, elementos con valor contrastivo a partir de
los cuales se forman otras unidades mayores (letras, sílabas,
morfemas, palabras, sintagmas, oraciones y discurso) mediante la
aplicación de una serie de reglas.
Todo el proceso de la comunicación lingüística se basa en la
conversión de un significado en materia sonora y, además, en la
capacidad que tienen los hablantes para asociar a unas determinadas
combinaciones de sonidos unos significados precisos. Por tanto, un
primer acercamiento a una lengua ha de centrarse en dos aspectos
fundamentales: a) el estudio de la materia fónica, tanto desde el
punto de vista del emisor como del receptor; b) investigar la
capacidad que tienen las combinaciones de sonidos para asociarse con
unos significados determinados y, además, cómo la materia sonora es
capaz de distinguir unos significados de otros.
Ante el plano material
del lenguaje la lingüística se plantea, por ejemplo, cómo se
pronuncia una b, qué características acústicas posee y cómo todas
las posibles consonantes b se identifican como tales,
distinguiéndose de otras parecidas como p o m. El conjunto de toda
esta problemática pertenece al estudio de la fonética, rama
lingüística que estudia la sustancia de los sonidos de una lengua y
también todos los restantes elementos fónicos que contribuyen a la
formación de los mensajes, frente a la fonología propiamente dicha,
que estudia la forma de este material fónico (o su posición como
unidad dentro de un sistema de interrelaciones). Es decir: la
fonética se centra en la estructura material del sonido, su
producción y sus cualidades físicas, mientras que la fonología se
ocupa de la función que tienen los elementos fónicos en el lenguaje
y su capacidad para formar signos y mensajes diferentes. Las
unidades de la fonética son los sonidos, realidades concretas del
habla, mientras que las de la fonología son los fonemas, elementos
abstractos que forman el sistema de una lengua. En español, por
ejemplo, existe un único fonema /b/, al que corresponden dos sonidos
específicos que dependen del contexto articulatorio: el oclusivo [b]
(como en barco) y el fricativo [b] (como en alcoba). Los fonemas,
por su definición de unidades sistemáticas, forman repertorios
limitados, mientras que los sonidos admiten más posibilidades
articulatorias dentro de las limitaciones propias del aparato
fonador. A pesar de que todos los seres humanos pueden pronunciar
cualquier sonido, cada comunidad lingüística acota este continuum en
un grupo reducido de fonemas que forman el sistema de su lengua. Lo
que en una variedad lingüística es un mero sonido, sin valor
contrastivo, puede ser en otra un verdadero fonema. Por ejemplo, el
sonido nasal velarizado [õ] del español ganga (variante del fonema
/n/ delante de consonantes velares como esta g) corresponde en
inglés al fonema velar /õ/ de sing 'cantar' (en donde se opone
contrastivamente al nasal /n/ de sin 'pecado'.
Ambas disciplinas,
fonética y fonología, son interdependientes, pues resulta totalmente
imposible estudiar el conjunto de reglas que ordenan una materia
sonora sin antes haber analizado la materia en cuestión. Los
hablantes sólo son capaces de distinguir un sonido de otro, dentro
de una lengua dada, por su carácter de "sustancia formada",
conformada por la red de relaciones que constituye el sistema
fonológico de esa lengua. Aunque por comodidad expositiva se
acostumbre a estudiar la fonología y la fonética como un todo
independiente de las restantes disciplinas gramaticales (morfología,
sintaxis, lexicología), hay que tener presente que el estudio de la
primera siempre precede al de la segunda.
Desde un punto de
vista sincrónico existen dos clases de fonología: 1) fonología
léxica, que trata de las diferencias fónicas que, en una lengua
dada, son capaces de diferenciar los significados de las palabras
aisladas; 2) fonología sintáctica, centrada en las diferencias
fónicas que establecen una delimitación de la palabra dentro de
unidades mayores como el sintagma y la frase. Desde el punto de
vista diacrónico se establece el estudio de la fonología histórica,
que se ocupa de establecer las relaciones y agrupaciones de los
fonemas en la evolución de una lengua particular.
Diferencias
existentes entre fonética y fonoIogía
Hasta antes de
Ferdinand de Saussure se confundían fonética y fonología a tal punto
de utilizar las palabras como sinónimos. Mas con Saussure en “Curso
de Lingüística General” se determinaron las diferencias que hicieron
nacer la ciencia que ahora conocemos con el nombre de Fonología.
Saussure dice: “ La
fisiología de los sonidos se denomina a menudo fonética. Este
término nos parece impropio; nosotros lo sustituimos por el de
fonología. Porque fonética designó al principio, y debe seguir
designando, el estudio de las evoluciones de los sonidos; no hay que
confundir bajo un mismo nombre dos estudios absolutamente distintos.
L a fonética es una ciencia histórica: analiza acontecimientos,
transformaciones, y se mueve en el tiempo - estudio diacrónico.
La fonología está al
margen del tiempo, porque el mecanismo de la articulación es siempre
semejante a sí mismo”.
Así mismo establecemos
que los dos estudios no se confunden de tal modo que podemos decir
que se oponen, pues la fonética es una parte esencial de la lengua
mientras que la fonología es una disciplina auxiliar.
Otros aspectos son; la
fonética no estudia los sonidos en general, sino los sonidos del
lenguaje (es necesario excluir de su estudio aquellos que no tienen
carácter lingüístico como el bostezo o el sollozo), así mismo la
fonología no estudia sólo relaciones lingüísticas puras, sino que
dichas relaciones tienen forma de sustancia fónica.
La fonética estudia
los sonidos del lenguaje verbal, los elementos físicos y
fisiológicos con ellos relacionados, prescindiendo de su
significado; mientras que la fonología no trata de los elementos
fónicos en sí , sino de sus funciones dentro del sistema, aunque se
basa en las descripciones que le proporciona la fonética , la
fonología establece los fonemas de una lengua. Los fonemas, a
diferencia de los sonidos, son entidades inmateriales y sociales.
Utilizando la dicotomía establecida por Saussure - langue et parole
- , los fonemas pertenecen a la primera y los sonidos a la segunda.
Un estudio fonético
será aquel en el que se da cuenta de las múltiples posibilidades de
pronunciación que ofrece el hablar concreto.
A
pesar de esto, estas dos disciplinas no deben considerarse como
autónomas e independientes, pues el análisis de los elementos
fónicos realizados por el hablante carecería de sentido si no va
acompañado de la organización de los mismos en un sistema de
oposiciones con valor fonológico.
Fonemas del español
Todas las variedades de español
tienen estos fonemas, para los que se especifican los rasgos
fonéticos o rasgos distintivos mínimos:
/a/: Fonema vocálico de apertura máxima (alófonos: [a],
[ɑ]).
/B/: Fonema obstruyente bilabial sonoro (grafías: b, v y w,
alófonos: [b], [β]).
/č/: Fonema africado palatal (grafía ch).
/D/: Fonema obstruyente coronal-alveolar sonoro (alófonos:
[d], [δ]).
/e/: Fonema vocálico palatal de apertura media (alófonos:
[e], [ɛ]).
/f/: Fonema fricativo labio-dental, en muchas zonas se
realiza fricativo bilabial[ɸ].
/G/: Fonema obstruyente velar sonoro (grafías g y gu,
alófonos: [g], [γ]).
/i/: Fonema vocálico palatal y apertura mínima.
/x/: Fonema fricativo velar (grafías g y j, alófonos: [x],
[χ])
/k/: Fonema oclusivo velar sordo (grafías c y qu).
/l/: Fonema lateral (coronal-)alveolar.
/m/: Fonema nasal labial.
/n/: Fonema nasal (coronal-)alveolar.
/ñ/: Fonema nasal palatal.
/o/: Fonema vocálico velar de apertura media (alófonos: [o],
[ɔ]).
/p/: Fonema oclusivo (bi)labial sordo.
/r con lo que tiene la c ebn la che/: Fonema vibrante simple
(grafía -r-, -r).
/r/(rr): Fonema vibrante múltiple (grafía -rr-, r-). En
muchas regiones de América no hay vibración para rr sino un
sonido fricativo o asibilado (Bolivia, Ecuador, interior de
Perú, norte de Argentina).
/s/: Fonema fricativo (coronal-)alveolar (grafía s, en
algunas variedades z y c).
/t/: Fonema oclusivo (coronal-)alveolar sordo.
/u/: Fonema vocálico velar de apertura mínima.
/y/: Fonema sonorante palatal (grafía y, en las zonas
yeístas también corresponde a ll. A principio de palabra se
realiza como africada palatal, en interior de palabra
algunas variedades lo pronuncian como aproximante [ʝ] y
otras fricativa [ʃ] o [ʒ]).
Se pueden hacer las siguientes
generalizaciones sobre la pronunciación:
Todos los fonemas vocálicos, nasales, laterales y vibrantes
(sonorantes) se realizan como sonidos sonoros.
Todos los fonemas fricativos se
realizan como sonidos sordos.
El rasgo de sonoridad sólo es relevante para las
obstruyentes no fricativas.
Las vocales velares /o, u/ además
están coarticuladas con los labios y son redondeadas.
Fonemas adicionales en otras
Algunas otras variedades constan además de los fonemas:
/θ/: Fonema consonántico, interdental, fricativo y sordo (grafías
c y z) que existe en el español de España a excepción de
parte de Andalucía. Aisladamente se han detectado restos de
/θ/ en el interior de Perú (Cuzco) en los números 12, 13 o
en el verbo decir. [θ] también puede aparecer como variante
del fonema /s/ en zonas de seseo como la costa andaluza y
más limitadamente entre hablantes de la costa peruana.
/λ/: Fonema lateral palatal (grafía
ll). Es el fonema tradicional del español estándar, hoy
presente, especialmente, en zonas rurales del centro y norte
de España, entre los hablantes de las zonas bilingües vasca
y catalana, y en América /λ/ es mayoritario en Bolivia,
Paraguay, interior de Perú, norte de Argentina y zonas de
Colombia (véase la página de discusión).
/h/: Fonema fricativo, laringal (grafía
h). Existe en algunas variedades de andaluz y del español
caribeño donde se conserva esa aspiración como reflejo de la
antigua F inicial latina en algunas palabras (halar, harto,
heder, higo, huir), pero en casi todas las variedades este
fonema desapareció después del siglo XVII). Además, [h] es
la realización del fonema /x/ en buena parte de Andalucía,
en Canarias, ribera caribeña (Antillas, América
central,Venezuela) y toda Colombia.
En Andalucía occidental existe una
oposición fonológica entre vocales abiertas y cerradas, que
es muy visible por ejemplo en la formación del plural.
Además de estas variaciones en el
inventario fonémico, el número de alófonos que presentan los
fonemas del español presentan peculiares en algunas
variedades. Por ejemplo en la modalidad lingüística andaluza
las secuencias /s+b/, /s+d/ y /s+g/ dan lugar a las
fricativas sordas [Φ],[θ] y [x] (estando el primer alófono
ausente de otras variedades de español).
Problemas
con la grafía
En cuanto a la grafía cabe tener en cuenta que:
C en la mayoría de variedades representa en los fonemas /s/
o /k/ según la vocal que siga, pero en algunas variedades
puede representar también al fonema /θ/.
H, no es un fonema en la mayoría de variedades, porque es
muda.
V y W son formas alternativas del fonema /B/.
X es la letra formada por la unión de /G/+/s/ o de /k/
Aparición
/ ñ / 0.24 / ch / 0.32 / rr / 0.64 / y / 0.69 / x / 0.74 / f
/ 0.75 / g / 0.94 / b / 1.92 / p / 2.58 / m / 2.62 / u /
3.05 / k / 3.94 / d / 4.84 / t / 4.92 / l / 5.05 / r / 6.19
/ i / 7.46 / n / 7.78 / o / 9.28 / s / 9.61 / a / 12.31 / e
/ 14.13
Fonema
Cada una de las unidades
fonológicas mínimas que en el sistema de una lengua pueden
oponerse a otras con las que se hallan en relación de
oposición o contraste significativo: los fonemas /p/ y /b/
distinguen significados en palabras como "pata" y "bata".
Sinónimos: Sonido, alófono, fono.
Por su condición de unidades fonológicas distintivas, los
fonemas pertenecen a la lengua, entendida en el sentido
saussuriano de 'sistema estructurado de signos exteriores al
hablante', mientras que los sonidos, su representación
material, pertenecen al habla, que constituye la producción
fonética particular de los hablantes. Una palabra como cabo
está integrada por cuatro fonemas, /k/+/a/+/b/+/o/, que son
los elementos mínimos de la lengua que sirven para oponer su
significado al de otros lexemas como rabo, cubo, caro o cabe
(en donde cada fonema se sustituye por otro con el que entra
en oposición). No obstante, su realización material se
produce mediante los sonidos específicos [k]+[a]+[b]+[o], en
donde /b/ se pronuncia como el fricativo [b] entre dos
vocales; el hecho de que este último se pronuncie de forma
más enfática como el oclusivo [b] no hace que la palabra
cabo varíe de significado, y tanto el hablante como el
oyente la entenderán perfectamente. Un ejemplo aún más claro
es el de los participios españoles acabados en -ado (pasado,
llegado, tomado, etc.): aunque se pretenda pronunciar /pasádo/,
que es el esquema mental que todo hablante posee de la
palabra y el elemento que entra en oposición paradigmática
con otros de la lengua (como pasar, pasando, paso...), la
pronunciación habitual tiende a favorecer la forma [pasáo],
que no dificulta su correcta comprensión. En general, puede
decirse que los fonemas son los sonidos "ideales" o "intencionales",
que corresponden a distintos sonidos materiales.
Dentro de cada lengua, el número de fonemas es fijo y
limitado (ya que cualquier sistema estructurado requiere que
esto sea así para poder establecer las oposiciones
pertinentes entre sus elementos), pero los sonidos son
ilimitados y varían según el contexto fonético o la
pronunciación individual de los hablantes. En español, por
ejemplo, al fonema /n/ corresponden distintas realizaciones
sonoras: labiodental (como en confuso), interdental (once),
dental (andar), alveolar (nada), palatal (ancho), velar
(hangar). No ha que pensar que los fonemas y los sonidos son
elementos absolutos: lo que en una lengua puede ser un
simple sonido, en otra es capaz de funcionar como fonema con
valor distintivo (por ejemplo, el anterior sonido velar de
/n/ en español es un fonema en inglés, en donde sirve para
diferenciar sing 'cantar' de sin 'pecado' en el mismo
contexto).
Cuando se afirma que los fonemas son "unidades contrastivas"
se alude al hecho de que su valor dentro de la lengua viene
dado no por sí mismos, sino en función de las oposiciones
que establecen con otros miembros afines. Por ejemplo, la
presencia o ausencia de vibración en las cuerdas vocales (rasgo
conocido como "sonoridad") es una característica
fonológicamente diferencial dentro del par /d/ — /t/, ya que,
aunque ambas son consonantes dentales y oclusivas, la
primera es sonora (vibran las cuerdas vocales) y la segunda
sorda (no vibran). Esto posibilita la existencia de pares
contrastivos como domar — tomar. En una lengua como el
islandés, por el contrario, no se produce esta oposición, ya
que no existe el fonema /d/: una palabra como dalur 'valle'
se pronuncia como talur. Por lo tanto, otra posible
definición de fonema es 'haz de rasgos diferenciales',
frente a los sonidos, que están compuestos por rasgos tanto
distintivos como no distintivos.
Fonemática
Rama de la fonología que estudia
los fonemas dentro del discurso como unidades contrastivas
capaces de diferenciar significados: la fonemática ha sido
capaz de aislar y analizar muchas lenguas desconocidas que
no se representaban por escrito.
La fonemática se ocupa del estudio de los
fonemas en su faceta de elementos con valor contrastivo
dentro del discurso. Se trata, por tanto, de la aplicación
práctica de la fonología (al igual que la lexicografía lo es
con respecto a la lexicología). Por ejemplo, entre las
palabras casa y cama existe una diferencia de significado
notable, pero mínima en lo que respecta a sus fonemas:
/k/+/a/+/s/+/a/ y /k/+/a/+/m/+/a/. La fonemática se ocupa de
cómo la distinción entre /s/ y /m/ sirve para establecer una
oposición entre estos dos lexemas. En particular, estudia la
distinta configuración de sus rasgos distintivos, subunidades compositivas que diferencian los fonemas a un
nivel inferior. En el anterior ejemplo, el fonema /s/
tendría los rasgos [+sibilante] y [-sonoro], mientras que /m/
sería [+nasal] y [+sonoro]
DICCIÓN, ENTONACIÓN Y GRUPO FÓNICO:
DICCIÓN
Es la manera de pronunciación dentro de las condiciones que
imponen las reglas gramaticales.
Demóstenes opinaba que la pronunciación es lo más
importante, la misma debe ser clara y entendible.
El desconocimiento del idioma hace que cometamos muchos
errores imperdonables.
Por tanto el buen locutor y el buen orador deben profundizar
en el estudio y práctica de la ortología, que nos enseña la
correcta pronunciación de las palabras.
ENTONACIÓN:
Es el grado de elocución, inflexión y expresión de la voz
alcanzada, para lograr una expresión oral de máxima calidad.
TONO:
Es un elemento sonoro, no verbal. La entonación juega un
papel muy importante en la comunicación oral sobre todo en
la oratoria.
Para dar más sentido y mayor expresividad a las palabras,
debe graduarse con pequeños matices diferentes, la
intensidad y volumen de la voz.
Debemos hablar con el tono de voz normal, a menos que
vayamos a imitar a una persona.
Hay que saber variar la voz dentro del tono que es normal,
no debe hablarse siempre en el mismo tono, pues esto crea
monotonía.
Alguien ha dicho: “La entonación no debe adormecer a causa
de su monotonía, herir por la vehemencia o molestar por la
ironía, a no ser que esa sea la intención del orador por
motivos determinados”.
La entonación puede ser ascendente, descendente y mixta.
La ascendente sugiere interrogación, indecisión,
incertidumbre, duda o suspenso.
La descendente sugiere firmeza, determinación, certeza,
decisión o confianza.
La mixta es doble, a la vez, ascendente y descendente, nos
puede sugerir una situación de conflicto o una contradicción
de los significados y se usa frecuentemente para denotar
ironía o sarcasmo o para exponer una sugerencia.
GRUPO FÓNICO:
Es la porción de discursos comprendida entre dos pausas.
El grupo fónico medio oscila en español entre las ocho y las
once sílabas, puede haber claro está, grupo fónico de menos
sílabas, como por ejemplo ‘si’, contestando a una pregunta.
Es importante el grupo fónico, porque los comportamientos
tonales del final de cada grupo fónico nos dan unos niveles
determinados que son las características principales de la
entonación.
LAS PAUSAS, EL RITMO Y EL ÉNFASIS.
PAUSAS:
Son las interrupciones o detenciones que realizamos cuando
hablamos o leemos.
Las pausas se originan por dos razones: Fisiológicas y
lingüísticas.
Lo ideal es que coincidan las dos. Fisiológicamente vienen
determinadas por la necesidad de respirar y lingüísticamente
porque señalan el final de una expresión.
Las pausas sirven para puntuar los pensamientos, del mismo
modo que
la coma, punto y coma y punto, sirven para separar las
palabras escritas en grupos de pensamientos, las pausas de
distintas duración nos ayudan a separar las palabras
habladas en unidades que tienen un significado en conjunto.
La pausa permite fácilmente las inflexiones de la voz, el
cambio de tono y ritmo y en definitiva contribuye, si se
hace buen uso de ella, a mantener más viva la atención.
Una parrafada sin pausa es una monotonía aterradora.
El uso inadecuado de las mismas, resulta tan perjudicial y
confuso para el oyente, como el uso de inadecuada puntuación
en un escrito.
Las pausas pueden ser:
Psicológicas: cuando el animo del orador quiere permitir al
auditorio un momento de reflexión.
Lógicas: se usan cuando lo exige el contexto y la frase,
generalmente son breves; al término de una frase importante
o de mayor duración, cuando se va a abordar un nuevo
desarrollo, en cuyo caso no siempre será fácil distinguirlas
de las
Pausas psicológicas.
Afectivas: cuando se desea suscitar la emoción del oyente.
Respiratorias: cuando agotada la respiración se hace forzosa
inspiración.
Una modalidad en la pausa, es el silencio, especialmente
querido y deseado por el que habla, se requiere mucho
dominio de la situación y de uno mismo.
Durante ese silencio un buen orador sabe con gestos y
expresiones sobrias, mantener el interés de los oyentes, de
ahí que se hable de la elocuencia del silencio, aunque en
todo momento debe tenerse presente que debe ser, un silencio
justificado
RITMO:
La relación entre los acentos y las pausas crean esa
cadencia o pulsación que se conoce con el nombre de ritmo.
Si esa relación se manifiesta por intérvalos
de tiempos breves o iguales, se habrá obtenido un ritmo
rápido y monótono.
Si se manifiesta por intervalos de tiempo muy alejados entre
sí o muy irregulares, no se advertirá el ritmo en el primer
caso y en el segundo caso será caótico.
El ritmo está íntimamente ligado con la velocidad en el
habla.
Hay momentos en que deberá hablar con más velocidad que
otras.
Una persona de temperamento excitable, habla siempre a un
ritmo
apresurado, mientras que una persona tranquila lo hace a un
ritmo más lento.
Pero la persona entusiasta y reflexiva evitará tanto un
extremo como el otro y variará su ritmo, empleando esta
variación para demostrar la intensidad
de sus convicciones o la profundidad de sus sentimientos.
ÉNFASIS:
Es dar sentido a lo que se dice, acentuar a lo que tiene más
interés.
Lo que es la médula de un párrafo puede pasar muchas veces
inadvertida por no cuidarse este aspecto tan importante de
la dicción.
Debe evitarse no obstante, caer en dos prácticas viciosas;
el uso exagerado de la fuerza enfática y
el uso del énfasis de manera continua.
EL TIMBRE:
Es el sonido característico de una voz.
Esta cualidad es la que nos permite identificar quien está
hablando, sea por radio, TV, teléfono o personalmente, por
el solo sonido de la voz.
Cada persona tiene su timbre o sonido peculiar de voz, esta
dependerá de las condiciones individuales de los órganos
fonéticos.
LA INTENSIDAD:
Es el mayor o menor grado de fuerza al emitir sonidos del
habla.
Cuando hablamos en voz baja lo hacemos con poca intensidad.
No debe confundirse el tono con la intensidad.
Hay factores determinantes en la intensidad; la emoción, la
circunstancia, el estilo, etc.
LA
ARTICULACIÓN - SU IMPORTANCIA.
Articular bien, es pronunciar distintamente todas las
consonantes.
Debe tenerse en cuenta que la lengua es el órgano que
contribuye de modo más importante a la claridad de los
sonidos de las palabras, porque aunque la boca tiene la
apertura necesaria, los sonidos producidos no pueden
modularse si la lengua permanece inactiva o se mueve con
torpeza.
Los labios también son muy importantes para una
pronunciación clara, si se dejan excesivamente relajados, el
resultado es una serie de murmullos confusos, especialmente
en los sonidos P B M F, que exigen una enérgica acción
labial
Cuando se habla ante un micrófono, debe evitarse, claro
está, la emisión excesivamente explosiva de las consonantes,
pero en otros casos deben emplearse los labios con
movimientos de mayor firmeza para dar más rotundidad a las
palabras.
Articular bien, entre otras cosas, permite hacerse
comprender claramente, incluso, cuando se habla en voz baja.
A veces locutores, oradores y actores descuidan la
articulación, esto provoca la poca comprensión de lo que se
dice, y por tanto, se pierde el interés del público.
Algunos locutores de radio no pronuncian claramente los
finales de las palabras, sobre todo, si son esdrújulas o
sobreesdrújulas.
Como al final de una frase pronunciada suele descender el
tono, la última sílaba se apaga, no se oye y es preciso
darle intensidad, más aún si se trata de una esdrújula.
CUALIDADES DE LA ARTICULACIÓN
CLARIDAD, INTENSIDAD, FLEXIBILIDAD Y ÉNFASIS
CLARIDAD: O nitidez es la primera cualidad de la
articulación, debe accionarse correctamente el maxilar
inferior, la lengua y los labios para lograr una dicción
bien definida.
Ciertos hábitos viciosos que no se han corregido a tiempo,
son los causantes de una defectuosa dicción. Es preciso
hablar despacio para articular con claridad.
INTENSIDAD: El factor que en mayor grado afecta la
inteligibilidad, es probablemente el nivel sonoro de las
palabras, que depende a su vez, por una parte, de la
distancia entre el emisor y el receptor y por otra de la
intensidad de los ruidos ambientales, ya que estos pueden
enmascarar o debilitar los sonidos.
Una voz llega más lejos mientras más intensa es, cuanto más
aguda es, porque la frecuencia de las vibraciones es mayor.
Existen instrumentos para medir con precisión la intensidad
sonora, pero no es probable que el orador los tenga, aunque
siempre se puede apreciar por las expresiones de los oyentes
mas alejados, si se está escuchando correctamente lo que se
dice.
Es pues una de las responsabilidades básicas del disertante
u orador, hacer el uso mas adecuado de su fuerza vocal, es
decir debe hablar con intensidad suficiente para ser oído
por el auditorio.
Se debe aprender a graduar con pequeños matices
diferenciales la intensidad y volumen de la voz. Si el
orador quiere dar la impresión de energía, debe aumentar la
fuerza de su voz, es decir, debe hablar con intensidad
suficiente para ser oído por el auditorio, correctamente.
Hablar en voz baja puede sugerir que el orador no está
seguro de sí o que no cree verdaderamente aquello que dice.
A veces para atraer más la atención o para provocarla, será
necesario bajar mucho el volumen de la voz, en otros casos
será conveniente levantarla más, lo cual es un recurso muy
eficaz para despertar el interés cuando está languideciendo.
Es posible hacer reaccionar a una audiencia apática, si de
pronto pronunciáramos una frase con aumento de volumen, pero
sin olvidar que ese efecto no se produce por el aumento
sonoro en sí mismo, sino por lo que supone de contraste con
frases o palabras anteriores.
FLEXIBILIDAD: Un discurso puede perfectamente ser
inteligible pero es posible que deje en quien lo escucha,
una nebulosa sensación, que frustre de ese modo la
comunicación al auditorio.
Esto sucede cuando la voz carece de la flexibilidad
necesaria para expresar significados finos y emocionales de
los que por regla depende una pronunciación exacta y
agradable.
¿Qué hacer para que las ideas centrales se destaquen sobre
las demás?
Lógicamente, tener la flexibilidad necesaria y eso se logra
haciendo uso de cualidades importantísimas como la velocidad,
las pausas, el ritmo y el tono, elementos necesarios para
dar claridad y vivacidad a la expresión oral.
Veamos:
VELOCIDAD: la mayor parte de los que hablan con excesiva
velocidad fatigan a quienes quisieran escucharle.
Otras en cambio, hablan con excesiva y desesperante lentitud.
¿A qué velocidad debe hablarse?
Se puede decir que se habla con mayor velocidad si se trata
un tema superficial, que puede seguirse fácilmente, por el
auditorio o de un tema suficientemente conocido.
Se habla con menor velocidad, cuando los oyentes están poco
familiarizados con el asunto que se trata, o cuando el nivel
intelectual de aquellos sea muy diverso.
En su mayoría, las personas hablan a una velocidad de 120 a
180 palabras por minutos, pero no es posible hacerlo a una
velocidad uniforme.
Lo correcto es que la velocidad se ajuste al tipo
de sentimientos o pensamientos que el orador trata de
transmitir.
La rapidez en el hablar es un obstáculo para mejorar la
dicción y corregir sus defectos, pero la lentitud por sí
sola no resuelve ni si quiera la claridad.
Hay que hablar lentamente, pero con un ejercicio para frenar
el impulso instintivo de correr, para acostumbrarse a
utilizar más los músculos de la boca y dominarlos mejor.
Para adquirir el hábito de silabear y vocalizar, para que no
se pierda una sola palabra en el camino. Pero una vez
lograda una más clara vocalización, la velocidad ha de
adecuarse al tema, al auditorio y al valor de las ideas que
quieran destacarse.
LOS VICIOS DE LA DICCIÓN AL IGUAL QUE AL CUERPO DESTRUYEN EL
LENGUAJE Vicios de la dicción. Por vicios de dicción se
entiende toda imperfección grave, toda deformación que
impide una correcta pronunciación de palabras,
frases u oraciones.
ALGUNOS VICIOS
El Ceceo. Consiste en pronunciar la “s” como si fuera “z” .
ejs.: zapo por sapo, bazura por basura, dezastre por
desastre.
El Seseo. Defecto de pronunciación que consiste en
pronunciar la “ce” o la zeta como si fuera “S”.
Siseo. Es la pronunciación repetidamente del sonido
inarticulado de S y Ch. Quien escucha esta imperfección
experimenta una desagradable sensación de que le estuvieran
silbando al oído.
Lambdacismo, lalación o lalaísmo. Es el empleo defectuoso de
“la” y “las” en lugar de “le” y “les”, Ejs.: la dijeron, en
lugar que le dijeron o las sucedió por les sucedió.
Tautología. Es la repetición inútil de una idea, por varias
palabras que no añaden nada al sentido de la expresión. Ej.:
subir para arriba, entrar para adentro, etc.
Yeísmo. Es un fenómeno muy extendido en España e
Hispanoamérica y predominante en las zonas de Argentina, en
su pronunciación de la “Y”, al extremo de que casi la
convierte en “ch”, así como la pronunciación de la “elle”
como “ye”. Ej.,: Caye en vez de calle, poyo en lugar de
pollo.
Vocalización. Es la transformación de una consonante en
vocal. Ejs.: Lactancia-laitancia, lección, leicion,
perfecto-peifecto.
Leísmo. Es el empleo de la forma “le” del pronombre como
única en el acusatorio masculino singular. Ejs.: Aquel libro
no te le presto, por no te lo presto.
Las muletillas o estribillos. Entendemos por muletillas,
toda voz o frase que una persona repite por hábito vicioso
en la conversación. Ejs.: E ee, aaa, este, pues, o sea. Es
en suma, cualquier expresión que una persona reitere de
forma constante, innecesariamente.
Mascullar. Es una malsana costumbre de hablar en forma poco
clara, lo que la gente llama “entre dientes” y que provoca
una expresión incomprensible.
Los gazapos. El diccionario Larausse define por gazapo, un
disparate y un yerro cometido al hablar o escribir. Ejs.:
hayga, por haya, mas mal-por peor, amígdalas-por amígdalas,
aruñar, por arañar, semáforo-por semáforo, rompido-por roto.
PADRE DE LA FONOLOGÍA
Roman Jakobson
Roman Jakobson RUSO - Román Ósipovich Yakobsón; Moscú, 11 de
octubre de 1896 - Boston, Estados Unidos, 18 de julio de
1982) fue un lingüista, fonólogo y teórico de la literatura
ruso.
BIOGRAFÍA
Nacido en Moscú, e interesado de muy joven por la poesía (tuvo
un gran profesor en la secundaria), Jakobson inició en esa
capital estudios de lenguas orientales y estudió en su
Universidad. En su etapa juvenil conoció el auge del gran
simbolismo ruso (Blok, Biely) y de los poetas vanguardistas
(Jlebnikov, entre otros).
En 1914, con sólo 18 años, impulsó la creación del Círculo
Lingüístico de Moscú, cuya primera reunión se celebró al año
siguiente. Ya entonces se ocupaba de cuestiones de poética,
dentro del movimiento conocido como Formalismo ruso, e
iniciaba su larga relación con el fonólogo Trubetzkoy. Se
trasladó a Praga en 1920 y allí contribuyó a fundar y animar
el influyente Círculo Lingüístico de Praga, aunque enseña en
la universidad de Brno. Defendió su tesis doctoral en Praga
en 1930 pero la invasión nazi de Checoslovaquia le obligará
a abandonar la ciudad, a causa de su origen judío, en 1939.
Enseñó a continuación en Copenhague, Oslo y Uppsala. La
invasión nazi de Noruega y la amenaza de invasión de Suecia
le obligaron a emigrar de nuevo, esta vez a Estados Unidos
en 1941. Allí fundó el Círculo Lingüístico de Nueva York.
Enseñó en Columbia, Harvard y en el MIT. En la ciudad de
acogida tuvo ocasión de tratar a Claude Lévi-Strauss,
entonces exiliado, y de influir en sus planteamientos
estructurales de la antropología, de suerte que, más
adelante, Jakobson fue reivindicado y sus libros bien
difundidos en Francia, desde donde llegaron a España, entre
otros países. tambien tuvo un gran exito vendiendo ropa con
sus padres, de alli saco dinero para pager sus estudios
TEORÍA
La obra de Jakobson, aunque
considerable, es dispersa y no está sistematizada en grandes
obras. Consta de 475 títulos, de los que 374 son libros o
artículos y 101 son textos diversos (poemas, prefacios,
introducciones o artículos periodísticos). Además, buena
parte de ella se ha realizado en colaboración con otros
autores. Hasta 1939 se ocupa principalmente de poética y
teoría de la literatura. En los años americanos domina la
lingüística.
Jakobson era un investigador teórico más que un empírico y
se siente a gusto en la multidisciplinariedad. Su obra toca
simultáneamente las disciplinas de la antropología, la
patología del lenguaje, la estilística, el folclore y la
teoría de la información. Por ello recurrió a una veintena
de colaboradores diferentes en distintas disciplinas. Suya
es la primera definición moderna del fonema: "Impresión
mental de un sonido, unidad mínima distintiva o vehículo
semántico mínimo". Reduce todas las oposiciones fonológicas
posibles a solamente doce: vocálico/no vocálico,
consonántico/no consonántico, compacto/difuso, sonoro/no
sonoro, nasal/oral, etc., lo que ha suscitado muchas
objeciones, sobre todo por su carácter reduccionista (se le
achaca una tendencia excesiva hacia las clasificaciones
binarias, que no siempre se ajustan a una realidad
lingüística más variada). Pero fue un pionero de la
fonología diacrónica con su trabajo de 1931.
Sus investigaciones sobre el lenguaje infantil fueron
también muy innovadoras, al destacar el papel universal que
en el mismo tienen las oclusivas y las nasales. También son
modélicos, sugerentes y pioneros sus estudios sobre las
afasias, en los que deslinda dos tipos de anomalías: las
relacionadas con la selección de unidades lingüísticas o
anomalías paradigmáticas, y las relacionadas con la
combinación de las mismas, o anomalías sintagmáticas. Este
estudio provocó un interés apasionado en los neurólogos y
los psiquiatras y la renovación de los estudios médicos en
este campo.
La estilística y la poética son sin duda las preocupaciones
más antiguas y profundas de Jakobson. Sus teorías se
desarrollaron dentro del formalismo ruso, que constituía una
reacción contra una tradición de teoría literaria rusa
excesivamente dominada por los aspectos sociales, y por
tanto concede mucha importancia a las formas, desde las más
simples (recurrencias fónicas) a las más complejas (géneros
literarios). Sus teorías se presentan fundamentalmente en el
artículo "Lingüística y poética", de 1960, incluido en sus
Ensayos de lingüística general.
De su teoría de la información, constituida en 1948 y
articulada en torno a los factores de la comunicación (emisor,
receptor, referente, canal, mensaje y código), Jakobson
dedujo la existencia de seis funciones del lenguaje: la
expresiva, la apelativa, la representativa, la fática, la
poética y la metalingüística, completando así el modelo de
Karl Bühler.
Esta síntesis, tan operativa, ha sido muy utilizada. A
juicio de algunos, no "soluciona" las funciones del lenguaje,
pues añade una función estética y no explica debidamente la
función lúdica del lenguaje, que no podría incluirse sin
problemas dentro de la función poética.
CRÍTICAS
Kerbrat Orecchioni es una de las principales criticas al
esquema de la comunicación[1] elaborado por Jakobson y lo
hace partiendo de distintos puntos. Primero comienza
criticando la noción de código que plantea el lingüista ruso.
Según ella, es inexacto que los dos participantes de la
comunicación, aun si pertenecen a la "misma comunidad
lingüística", hablen exactamente la misma "lengua", y que su
competencia se identifique con "el archiespañol" de un "archilocutor-alocutario".
Con esto, nos quiere decir que la comunicación no se funda
sobre un código único compartido por ambos participantes de
la comunicación, sino que cada participante posee su propio
idiolecto, compatibles entre ambos. Agrega también que al
haberse multiplicado por dos la noción de código, estos se
insertan en la esfera del emisor y receptor. Cada uno de
estos dos idiolectos tiene dos aspectos: Una competencia
lingüística desde el punto de vista de la producción (propia
del emisor) y una competencia lingüística desde el punto de
vista de la interpretación (propia del receptor). La noción
de competencia no es mas que la suma de todas las
posibilidades lingüísticas de un sujeto, es decir, todo lo
que es susceptible de crear (emisor) e interpretar
(receptor).
Además de criticar ciertos aspectos del esquema, Kerbrat
Orecchioni agrega mas nociones. Una de ellas es la del
"Universo del Discurso", que son las limitaciones que poseen
los hablantes para expresarse, ya que es ?inexacto presentar
al emisor como alguien que elige libremente tal o cual ítem
léxico, como si los tomara de un "stock" de sus actitudes
lingüísticas. Estas limitaciones dependen de dos factores
básicos: Las condiciones concretas de la comunicación y Los
caracteres temáticos y retóricos del discurso.
Agrega también las nociones de Competencias no lingüísticas,
a las que divide en dos: Las determinaciones psicológicas y
psicoanalíticas, que desempeñan un papel importante en las
operaciones de codificación/decodificación y las
competencias culturales (que no son mas que el conjunto de
los conocimientos implícitos que poseen sobre el mundo) e
ideológicos (el conjunto de los sistemas de interpretación y
de evaluación del universo referencial) que mantienen
relaciones con las competencias lingüísticas y cuya
especifidad contribuye a acentuar las diferencias de
idiolectos.
Y para finalizar, agrega la noción de Modelos de producción
y de interpretación, que no son mas que los procesos y
reglas generales que se ponen a funcionar cuando los
individuos se acercan a un acto enunciativo. Estos modelos
son comunes a todas las personas, ya que todos realizamos
los mismos procedimientos cuando emitimos/recibimos mensajes.
Obras
Notas sobre la evolución fonológica del ruso comparada con
la de otras lenguas eslavas, 1929.
Principios de fonología histórica,
1931.
Contribución a la teoría general de los casos, 1936.
Sobre la teoría de las afinidades fonológicas entre las
lenguas, 1938.
Lenguaje infantil, afasia y leyes
fonéticas generales, Upsala, 1941. >> Trad.: Lenguaje
infantil y afasia, Ayuso, 1974.
Las categorías verbales, 1950.
Fundamentals of Language, La Haya,
1956, con Morris Halle. >> Trad.: Fundamentos del Lenguaje,
Ciencia Nueva, 1967.
Essais de linguistique générale, París, 1963. >> Trad.:
Ensayos de lingüística general, colección de once de sus
artículos elaborados en Estados Unidos y posteriores a 1950.
Essais de linguistique générale,
II, París, 1973. Continuación del anterior.
El caso Maiakovski, Icaria, 1977.
Questions de poétique, Seil, 1973. >> Trad.: Ensayos de
poética, FCE, 1977, or. 1973.
Dialogues. >> Trad.: Lingüistica,
poética, tiempo, Crítica, 1981, or. 1980, importante
entrevista.
Russie folie poésie, Seuil, 1986, presentados por T.
Todorov.
FONO
En el habla humana, fono es cada
uno de los segmentos de características acústicas
particulares y con duración típica en que podemos dividir la
secuencia sonora.
Cada fono viene caracterizado por un espectro de frecuencias
características y un tiempo de emisión característico (típicamente
20-60 ms).
En el análisis del habla se usa el análisis espectrográfico
que permite descomponer las ondas sonoras el habla en
superposición de ondas más simples de frecuencias fijas. Los
fonos similares entre sí se representan por signos
alfabéticos entre corchetes []
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Recopilado
de: Enciclopedia Micronet / Biografía de Roman Jakobson de
Wikipedia / Grupos Fónicos
incoralsonidosyexperiencias.blogia.com
- EL IDIOMA QUE HABLAMOS. VEAMOSLO ... como una sopa de letras, así..con
colores y sonidos.
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artículos. |