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Tàpies es hijo del
abogado Josep Tàpies i Mestres y de Maria Puig i Guerra,
hija de una familia de políticos catalanistas. La profesión
de su padre y las relaciones de su familia materna con
miembros de la vida política catalana propiciaron un
ambiente liberal durante la infancia del artista. Tàpies
siempre ha remarcado que la confrontación entre el
anticlericalismo de su padre y el catolicismo ortodoxo de su
madre le llevaron a una búsqueda personal de una nueva
espiritualidad, que encontró en las filosofías y religiones
orientales, principalmente el budismo zen.
Según propia confesión, su vocación artística despertó con
un número de Navidad de la revista D'Ací i d'Allà de 1934,
que presentaba un extenso panorama del arte moderno
internacional. Uno de los hechos que marcaron su vida fue su
convalecencia por tisis a los 18 años, circunstancia que le
hizo replantearse el sentido de su vida, así como su
vocación, ya que durante su recuperación se dedicó
intensamente al dibujo. Los estados febriles que padeció le
provocaron frecuentes alucinaciones que serían primordiales
para el desarrollo de su obra. Durante su estancia en el
sanatorio de Puig d'Olena (1942-1943) se refugió en la
música y la literatura (Ibsen, Nietzsche, Thomas Mann), y
realizó copias de Van Gogh y Picasso.
Compaginó sus estudios de derecho en la Universidad de
Barcelona, que había iniciado en 1943, con su pasión por el
arte. Finalmente se decantó por la pintura y abandonó los
estudios en 1946. De formación autodidacta, tan sólo estudió
brevemente en la academia de Nolasc Valls. Su primer estudio
de pintura lo instaló en Barcelona en 1946.
En 1948 fue uno de los fundadores del movimiento conocido
como Dau al Set, relacionado con el surrealismo y el
dadaísmo. El líder de este movimiento fue el poeta catalán
Joan Brossa y, junto a Tàpies, figuraron Modest Cuixart,
Joan-Josep Tharrats, Joan Ponç, Arnau Puig y Juan Eduardo
Cirlot. El grupo perduró hasta 1956.
Las primeras obras de Tàpies se enmarcaron dentro del
surrealismo, pero pronto cambió de estilo, convirtiéndose en
uno de los principales exponentes del informalismo.
Representante de la llamada “pintura matérica”, Tàpies
utiliza para sus obras materiales que no están considerados
como artísticos, sino más bien de reciclaje o de desecho,
como pueden ser cuerdas, papel o polvo de mármol.
En 1948 expuso por primera vez su obra en el I Salón de
Octubre de Barcelona, mostrando dos obras de 1947: Pintura y
Encolado. Ese año conoció a Joan Miró, uno de sus más
admirados artistas. En 1949 participó en la exposición Un
aspecto de la joven pintura catalana en el Instituto Francés
de Barcelona, donde lo vio Eugeni d'Ors, que lo invitó al
VII Salón de los Once, en Madrid (1950).En 1950 hizo su
primera exposición individual en las Galeries Laietanes de
Barcelona, donde volvió a exponer en 1952. Becado por el
Instituto Francés, viajó a París (1950), donde consiguió
exponer en el concurso internacional Carnegie de Pittsburgh,
y donde conoció a Picasso.
En 1950 fue seleccionado para representar a España en la
Bienal de Venecia, donde participó varias veces. En 1953
expuso en Chicago y Madrid; ese año la marchante Martha
Jackson le organizó una exposición en Nueva York, dándolo a
conocer en Estados Unidos. El mismo año ganó el primer
premio del Salón del Jazz de Barcelona, y conoció al crítico
Michel Tapié, asesor de la Galería Stadler de París, donde
expuso en 1956 y varias veces más desde entonces.
Fue uno de los fundadores del grupo "Taüll" en 1955, junto
con Modest Cuixart, Joan-Josep Tharrats, Marc Aleu, Josep
Guinovart, Jordi Mercadé y Jaume Muxart. Ese año fue
premiado en la III Bienal Hispanoamericana en Barcelona, y
expuso en Estocolmo con Tharrats, presentados por Salvador
Dalí. En 1958 tuvo sala especial en la Bienal de Venecia, y
ganó el primer premio Carnegie y el Premio UNESCO.
En 1960 participó en la exposición New Spanish Painting and
Sculpture en el MOMA de Nueva York.Desde entonces hizo
exposiciones en Barcelona, Madrid, París, Nueva York,
Washington, Berna, Munich, Bilbao, Buenos Aires, Hannover,
Caracas, Zürich, Roma, Sankt Gallen, Colonia, Kassel,
Londres, Cannes, etc., y recibió premios en Tokio (1960),
Nueva York (1964) y Menton (1966). En 1967 entró en la
órbita del marchante Aimé Maeght y expuso en el Musée d'Art
Moderne de París (1973), Nueva York (1975) y en la Fundación
Maeght (1976).
En los años 1970 su obra adquirió un mayor tinte político,
de reivindicación catalanista y de oposición al régimen
franquista, generalmente con palabras y signos sobre los
cuadros, como las cuatro barras de la bandera catalana (El
espíritu catalán, 1971). Ese activismo le llevó igualmente a
acciones como el encierro del convento de los Capuchinos de
Sarrià para constituir un sindicato democrático de
estudiantes (1966) o la marcha a Montserrat en protesta por
el proceso de Burgos (1970), por la que fue encarcelado
durante un corto espacio de tiempo.
Desde entonces ha realizado numerosas exposiciones
personales o de carácter antológico: Tokio, 1976; Nueva
York, 1977; Roma, 1980; Amsterdam, 1980; Madrid, 1980;
Venecia, 1982; Milán, 1985; Viena, 1986; Bruselas, 1986;
MNCARS, Madrid, 2000; Pabellón Micovna del Jardín Real de
Praga, 1991; MOMA, Nueva York, 1992; Museo Guggenheim, Nueva
York, 1995; Kirin Art Space Harajuku, Tokio, 1996; Centro
per l'Arte Contemporanea Luigi Pecci, Prato, 1997.La obra de
Antoni Tàpies se ha expuesto en los principales museos de
arte moderno del mundo. Además de ser nombrado doctor
honoris causa por diversas universidades, Tàpies ha sido
galardonado con diversos premios, entre ellos, el Premio de
la Fundación Wolf de las Artes (1981), la Medalla de Oro de
la Generalidad de Cataluña (1983) y el Premio Príncipe de
Asturias de las Artes (1990).
En 1990 abrió las puertas al público la Fundación Antoni
Tàpies, institución creada por el propio artista para
potenciar el arte contemporáneo, situada en el edificio de
la antigua Editorial Montaner i Simón, obra modernista de
Lluís Domènech i Montaner. La fundación tiene además la
función de museo, contando entre sus fondos con gran
cantidad de obras donadas por el artista, y cuenta asimismo
con una biblioteca y un auditorio.
Tàpies es autor también de escenografías (Or i sal, de Joan
Brossa, 1961) e ilustraciones para libros, principalmente de
Brossa (El pa a la barca, 1963; Fregoli, 1969; Nocturn
matinal, 1970; Poems from the Catalan, 1973; Ú no és ningú,1979);
se ha dedicado igualmente al cartelismo, realizando en 1984
una exposición con su principal obra cartelística, así como
a la producción gráfica: grabados, litografías, serigrafías,
etc.En el año 2002 realizó el cartel para las fiestas de la
Mercè de Barcelona.
Como teórico del arte, Tàpies ha publicado artículos en
Destino, Serra d'Or, La Vanguardia, Avui, etc., la mayoría
recopilados en los libros La práctica del arte (1970), El
arte contra la estética (1974), La realidad como arte (1982)
y Por un arte moderno y progresista (1985), así como la
autobiografía Memoria personal (1977). En sus obras ataca
tanto el arte tradicional como la extrema vanguardia del
arte conceptual.
Con la transición al siglo XXI Tàpies no ha dejado de
recibir numerosos reconocimientos tanto a nivel nacional
como internacional, organizándose exposiciones
retrospectivas de su obra en los mejores museos y galerías
del mundo. En 2003, en ocasión de su octogésimo aniversario,
se celebró una retrospectiva con sus mejores obras en la
Fundación Antoni Tàpies, con asistencia del público en una
jornada de puertas abiertas. Asimismo, en 2004, se organizó
un homenaje a su figura en el MACBA de Barcelona, con una
gran exposición formada por 150 obras realizadas desde los
años 1940 hasta el presente, contando con pinturas,
esculturas, dibujos y diversas creaciones del genial
artista.
Entre sus últimos actos públicos cabe destacar su
colaboración con José Saramago el año 2005 en defensa del
grupo pacifista vasco Elkarri, o la donación el mismo año de
su obra 7 de noviembre al Parlamento de Cataluña con motivo
del 25 aniversario de la restauración del mismo.En octubre
de 2007 cedió una obra original suya a la campaña contra el
cierre de las emisiones de TV3 en Valencia, para que se
vendiesen sus reproducciones a diez euros y así sufragar la
multa impuesta a ACPV por parte de la Generalidad
Valenciana. El mismo año dejó un mensaje en la Caja de las
Letras del Instituto Cervantes que no se abrirá hasta el
2022.
De formación
prácticamente autodidacta en el terreno artístico, Tàpies es
sin embargo un hombre de gran cultura, amante de la
filosofía (Nietzsche), la literatura (Dostoyevski) y la
música (Wagner).Tàpies ha sido un gran defensor de la
cultura catalana, de la que está profundamente imbuido: es
un gran admirador del escritor místico Ramon Llull (del que
realizó un libro de grabados entre 1973 y 1985), así como
del Románico catalán y la arquitectura modernista de Antoni
Gaudí. A la vez, es un admirador del arte y la filosofía
orientales, que como Tàpies diluyen la frontera entre
materia y espíritu, entre el hombre y la naturaleza.
Influido por el budismo, muestra en su obra cómo el dolor,
tanto físico como espiritual, es algo inherente a la vida.
La iniciación de Tàpies en el arte fue a través de dibujos
de corte realista, principalmente retratos de familiares y
amigos. Su primera toma de contacto con el arte de
vanguardia de la época lo llevó a adscribirse a un
surrealismo de tono mágico influenciado por artistas como
Joan Miró, Paul Klee y Max Ernst, estilo que cristalizó en
su etapa de Dau al Set.
Dau al Set es un movimiento influido principalmente por el
dadaísmo y el surrealismo, pero que también se nutre de
múltiples fuentes literarias, filosóficas y musicales:
descubren al místico mallorquín Ramon Llull, a la música de
Wagner, Schönberg y el jazz, a la obra artística de Gaudí y
literaria de Poe y Mallarmé, a la filosofía de Nietzsche y
el existencialismo alemán, a la psicología de Freud y Jung,
etc. Su pintura es figurativa, con un marcado componente
mágico-fantástico, así como un carácter metafísico, de
preocupación por el destino del hombre.
Tras su paso por Dau al Set, en 1951 comienza una fase de
abstracción geométrica, pasando en 1953 al informalismo: en
1951 viajó a París, donde conoce las nuevas corrientes
europeas, así como las nuevas técnicas pictóricas (dripping,
grattage, etc); aquí contactó con artistas informalistas
como Jean Fautrier o Jean Dubuffet. El informalismo fue un
movimiento surgido tras la Segunda Guerra Mundial, que
muestra la huella dejada por el conflicto bélico en una
concepción pesimista del hombre, influenciada por la
filosofía existencialista. Artísticamente, los orígenes del
informalismo se pueden rastrear en la abstracción de
Kandinsky o en los experimentos realizados con diversos
materiales por el dadaísmo. El informalismo busca además la
interrelación con el espectador, dentro del concepto de
“obra abierta” expresado por el teórico italiano Umberto
Eco.
Dentro del informalismo, Tàpies se sitúa dentro de la
denominada “pintura matérica”, también conocida como “art
brut”, que se caracteriza por la mixtificación técnica y el
empleo de materiales heterogéneos, muchas veces de desecho o
de reciclaje, mezclados con los materiales tradicionales del
arte buscando un nuevo lenguaje de expresión artística. Los
principales exponentes de la pintura matérica fueron, además
de Tàpies, los franceses Fautrier y Dubuffet y el español
Manolo Millares.El informalismo matérico será desde los años
1950 el principal medio de expresión de Tàpies, en el que
con distintas peculiaridades aún trabaja.
Las obras más características de Tàpies son las que aplica
su mixtura de diversos materiales en composiciones que
adquieren la consistencia de muros o paredes, a las que
añade distintos elementos distintivos a través de signos que
enfatizan el carácter comunicativo de la obra, semejando el
arte popular del “graffiti”. Esta consistencia de muro
siempre ha atraído a Tàpies, al cual además le gustaba
relacionar su estilo con la etimología de su propio apellido:
“El muro es una imagen que encontré un poco por sorpresa.
Fue después de unas sesiones de pintura en las que me
peleaba tanto con el material plástico que utilizaba y lo
llenaba de tal cantidad de arañazos que, de pronto, el
cuadro cambió, dio un salto cualitativo, y se transformó en
una superficie quieta y tranquila. Me encontré con que había
pintado una pared, un muro, lo cual se relacionaba a la vez
con mi nombre”.
Asimismo, tiene una primordial significación en la obra de
Tàpies el carácter iconográfico que añade a sus
realizaciones a través de distintos signos como cruces,
lunas, asteriscos, letras, números, figuras geométricas,
etc.Para Tàpies estos elementos tienen una significación
alegórica relativa al mundo interior del artista, evocando
temas tan trascendentales como la vida y la muerte, o como
la soledad, la incomunicación o la sexualidad. Cada figura
puede tener un significado concreto: en cuanto a las letras,
A y T son por las iniciales de su nombre o por Antoni y
Teresa –su mujer–; la X como misterio, incógnita, o como
forma de tachar algo; la M la explica de la siguiente manera:
“Todos tenemos una M dibujada en las líneas de la palma de
la mano, lo cual remite a la muerte, y en el pie hay unas
arrugas en forma de S; todo combinado era Muerte Segura”.
Otro rasgo distintivo en Tàpies es la austeridad cromática,
generalmente se mueve en gamas de colores austeros, fríos,
terrosos, como el ocre, marrón, gris, beige o negro.El
artista nos da su propia explicación:
“Si he llegado a hacer cuadros sólo con gris, es en parte
por la reacción que tuve frente al colorismo que
caracterizaba el arte de la generación anterior a la mía,
una pintura en la que se utilizaban mucho los colores
primarios. El hecho de estar rodeado continuamente por el
impacto de la publicidad y las señalizaciones
características de nuestra sociedad también me llevó a
buscar un color más interiorizado, lo que podría definirse
como la penumbra, la luz de los sueños y de nuestro mundo
interior. El color marrón se relaciona con una filosofía muy
ligada al franciscanismo, con el hábito de los frailes
franciscanos. Hay una tendencia a buscar lo que dicen los
colores alegres: el rojo, el amarillo; pero en cambio para
mí, los colores grises y marrones son más interiores, están
más relacionados con el mundo filosófico”.
En su obra Tàpies refleja una gran preocupación por los
problemas del ser humano: la enfermedad, la muerte, la
soledad, el dolor o el sexo. Tàpies nos da una nueva visión
de la realidad más sencilla y cotidiana, enalteciéndola a
cotas de verdadera espiritualidad. La concepción vital de
Tàpies se nutre de la filosofía existencialista, que remarca
la condición material y mortal del hombre, la angustia de la
existencia de que hablaba Sartre;[34] la soledad, la
enfermedad, la pobreza que percibimos en Tàpies la
encontramos también en la obra de Samuel Beckett o Eugène
Ionesco. El existencialismo señala el destino trágico del
hombre, pero también reivindica su libertad, la importancia
del individuo, su capacidad de acción frente a la vida; así,
Tàpies pretende con su arte hacernos reflexionar sobre
nuestra propia existencia:
“Pienso que una obra de arte debería dejar perplejo al
espectador, hacerle meditar sobre el sentido de la vida”.
En los años 1970, influenciado por el pop-art, empezó a
utilizar objetos más sólidos en sus obras, como partes de
muebles. Sin embargo, la utilización de elementos cotidianos
en la obra de Tàpies no tiene el mismo objetivo que en el
pop-art, donde son utilizados para hacer una banalización de
la sociedad de consumo y los medios de comunicación de masas;
en cambio, en Tàpies siempre está presente el sustrato
espiritual, la significación de los elementos sencillos como
evocadores de un mayor orden universal.
Se suele considerar a Tàpies como precursor del arte povera,
en su utilización de materiales pobres y de desecho, aunque
nuevamente hay que remarcar la diferencia conceptual de
ambos estilos.
Técnica [editar]En su obra más característica dentro del
informalismo matérico, Tàpies emplea técnicas que mezclan
los pigmentos tradicionales del arte con materiales como
arena, ropa, paja, etc., con predominio del collage y el
assemblage, y una textura cercana al bajorrelieve.
Tàpies define su técnica como “mixta”: pinta sobre tela, en
formatos medios, en posición horizontal, disponiendo una
capa homogénea de pintura monocromática, sobre la que aplica
la ”mixtura”, mezcla de polvo de mármol triturado,
aglutinante, pigmento y óleo, aplicado con espátula o con
sus propias manos.
Cuando está casi seco hace un grattage con tela de arpillera,
aplicada sobre la superficie, y cuando está adherida la
arranca, creando una estructura de relieve, con zonas
rasgadas, arañadas o incluso horadadas, que contrastan con
los cúmulos y densidades matéricas de otras zonas del cuadro.
A continuación, hace un nuevo grattage con diversos útiles (punzón,
cuchillo, tijeras, pincel). Por último, añade signos (cruces,
lunas, asteriscos, letras, números, etc), en composiciones
que recuerdan el graffiti, así como manchas, aplicadas
mediante dripping.
No añade elementos de fijación, por lo que las obras se
degradan rápidamente –la mixtura es bastante efímera–; sin
embargo, Tàpies defiende la descomposición, como pérdida de
la idea de la eternidad del arte, le gusta que sus obras
reflejen la sensación del paso del tiempo. A ello contribuye
también sus propias huellas en la obra, las incisiones que
practica, que para él son un reflejo de la naturaleza.
Los
inicios de Tàpies fueron en el terreno del dibujo, generalmente en
tinta china, dedicándose principalmente al retrato, preferentemente
de familiares y amigos, de gran realismo: Josep Gudiol, Antoni
Puigvert, Pere Mir i Martorell, Autorretrato (1944).Se empieza a
interesar por técnicas novedosas, y comienza a dejar sus huellas en
la obra: Zoom (1946), retrato invertido, en forma de sol, con un
tono amarillo influido en Van Gogh y un blanco de España muy puro,
dando una fuerte luminosidad.
Hacia 1947 realiza dibujos más fluidos, con influencia de Matisse.
Más tarde comienza su obra ya auténticamente personal, con
materiales espesos y pinceladas cortas y separadas, con un aire
primitivo y expresionista, con una temática mágica y panteísta (Tríptico,
1948).
Durante la etapa de Dau al Set, Tàpies se enmarca en un surrealismo
mágico figurativo, con influencia de Joan Miró, Paul Klee y Max
Ernst: Ninfas, dríadas y arpías (1950), ambiente nocturno, con
influencia de Henri Rousseau en la vegetación; El gato, con
influencia de Klee, fuertes claroscuros, mundo fantástico, irreal,
colores oscuros; El dolor de Brunhilde, con influencia del
expresionismo alemán en los contrastes de color, luz y sombra.
Por último, tras su paso por Dau al Set, en 1951 comienza una fase
de abstracción geométrica, pasando en 1953 al informalismo de
tendencia matérica que será característico de su obra. Sus
realizaciones van adquiriendo una densidad más gruesa, con empastes
muy densos, incorporando el grattage, que suele efectuar con el
pincel invertido, creando relieve. También realiza collages con
papel de periódico o cartulina, y materiales reciclados o incluso
detríticos, mostrando la influencia de Kurt Schwitters (Collage de
cruces, 1947; Collage de cuerdas y arroz). Sus colores típicos son
oscuros: castaño, ocre, beige, marrón, negro; el blanco suele ser “sucio”,
mezclado con tonos oscuros. Tan sólo esporádicamente se explaya en
colores vibrantes, como el rojo (Rojo y negro con zonas arrancadas,
1963-1965) y el azul (Azul y dos cruces, 1980).
Entre 1955 y 1960 tiene su período más radicalmente matérico, con un
estilo austero, con colores neutros, de la tierra, y profusión de
signos: cruz, T (de Tàpies), cruz en aspa (X), 4 (por los cuatro
elementos y los cuatro puntos cardinales, como símbolo de la tierra),
etc.: Gran pintura gris (1956), Gran óvalo (1956), Óvalo blanco
(1957), Pintura en forma de T (1960).
También es importante en la obra de Tàpies la presencia del cuerpo
humano, generalmente en partes separadas, de formas esquemáticas,
muchas veces con apariencia de deterioro, el cuerpo aparece rasgado,
agredido, agujereado. Así lo percibimos en El fuego interior (1953),
torso humano en forma de tela de arpillera descompuesta por
quemaduras; Relieve ocre y rosa (1965), figura femenina arrodillada;
Materia en forma de axila (1968), en que a la figura de un torso
mostrando la axila añade cabellos reales; Cráneo blanco (1981) evoca
las “vanitas” del barroco español, el recordatorio de la caducidad
de la vida; Cuerpo (1986) refleja una figura yaciente, evocadora de
la muerte –lo que se acentúa por la palabara “Tartaros”, el infierno
griego–; Días de Agua I (1987), un cuerpo que se sumerge en olas de
pintura gris, evocando la leyenda de Hero y Leandro.
Otra de las características de Tàpies es su profusa utilización de
los más diversos objetos dentro de sus obras: Caja de cordeles
(1946) ya anticipaba esta tendencia, con una caja llena de cordeles
dispuestos de forma radial que recuerdan una cabellera; Puerta
metálica y violín (1956) es una curiosa composición de los dos
elementos citados, aparentemente antitéticos, uno por su carácter
prosaico y otro por su elevada connotación artística e intelectual;
Paja prensada con X (1969), para Tàpies la paja evoca el renacer de
la vida, su vinculación con los mitos solares; Cojín y botella
(1970), nueva conjunción de dos objetos dispares, pretende
contraponer un cojín de refinado gusto burgués con una simple
botella de vidrio de aire casi proletario.
También son importantes en Tàpies las figuras geométricas, quizá
influidas por el Románico catalán o el arte primitivo y oriental:
Óvalo blanco (1957), círculo como símbolo solar y de perfección y
eternidad; Materia doblada (1981), lienzo semejante al sudario de
Cristo, con ciertas reminiscencias que recuerdan a Zurbarán, pintor
admirado por Tàpies; La escalera (1974), como símbolo de ascensión,
inspirado en obras de Miró como Perro ladrando a la luna o Carnaval
del Arlequín.
Aunque la evolución de la obra tapiana ha sido uniforme desde sus
inicios en el informalismo, con el paso del tiempo se han producido
sutiles diferencias tanto en técnicas como en contenidos: entre 1963
y 1968 recibe cierta influencia del pop-art, en su acercamiento al
mundo de la realidad circundante, en que se destaca el objeto
cotidiano: Materia en forma de sombrero, El marco, La mujer, Materia
en forma de nuez, Mesa y sillas (1968), Materia con manta (1968),
Gran paquete de paja (1968), Paja prensada (1969). Entre 1969 y 1972
da preponderancia a los temas catalanes: Atención Cataluña (1969),
El espíritu catalán (1971), Pintura románica con barretina (1971),
Sardana (1971), Inscripciones y cuatro barras sobre arpillera
(1971-1972), Cataluña-Libertad (1972).
En el periodo 1970-1971 tiene una etapa conceptualista, trabajando
con materiales detríticos, con manchas de grasa o materias brutas:
Pica de lavar con cruz, Mueble con paja, Palangana con Vanguardias,
Paja cubierta con trapo. Después de una época de crisis hasta
finales de los 70, en que se centra en la escultura y el grabado,
desde 1980 renueva técnicas y temáticas, volviendo a un cierto
informalismo. Asimismo, durante esa década, por influencia del arte
postmoderno –especialmente el neoexpresionismo alemán–, incorpora
más elementos figurativos, generalmente como homenaje a estilos y
artistas tradicionales de la historia del arte, como en Recuerdo
(1982), que alude a Leonardo Da Vinci, o Materia ocre (1984) y
Mancha marrón sobre blanco (1986), que evocan al Barroco.
En los años 1990 recibió una serie de encargos institucionales: en
1991 realizó Las cuatro crónicas, en la Sala Tarradellas del Palacio
de la Generalidad de Cataluña.[48] En 1992 se suscitó una fuerte
polémica por el proyecto encargado por el Ayuntamiento de Barcelona
para decorar la Sala Oval del Palacio Nacional de Montjuïc, sede del
MNAC. Tàpies proyectó una escultura en forma de calcetín, de 18
metros de altura, con la significación, según él, de “un humilde
calcetín en cuyo interior se propone la meditación y con el que
quiero representar la importancia en el orden cósmico de las cosas
pequeñas”. Sin embargo, debido al rechazo popular al proyecto y a la
oposición de la Generalidad de Cataluña, la obra finalmente no se
llevó a término. Ese mismo año, Tàpies se encargó de la decoración
mural de los pabellones de Cataluña y del Comité Olímpico
Internacional para la Exposición Universal de Sevilla.
En 1994 Tàpies recibió el encargo por parte de la Universidad Pompeu
Fabra de adecuar un espacio como capilla laica, es decir, como
espacio de recogimiento para la reflexión y la meditación. El
espacio formaba parte del Ágora Rubió i Balaguer de la universidad,
diseñada por el arquitecto Jordi Garcés, que une subterráneamente
los antiguos edificios de los cuarteles de Roger de Llúria y Jaume
I, y que además de la capilla contiene un auditorio y una sala de
exposiciones. Tàpies concibió el espacio como un refugio del mundo
exterior, dejando la estructura arquitectónica como estaba, con
paredes de hormigón, instalando una serie de intervenciones
artísticas para completar el aire de recogimiento de la capilla: el
mural Díptico de la campana y la escultura Serpiente y plato, así
como unas sillas de espadaña colgadas en una pared y una alfombra de
arpillera, todo para producir un ambiente de meditación y reposo. La
escultura se sitúa sobre un altar, con un gran plato de porcelana
sobre el que se sitúa la serpiente; podemos vislumbrar el
antecedente del proyecto del calcetín para el Palacio Nacional, que
también se habría situado sobre un altar.
En escultura, desde sus inicios en la técnica del assemblage en la
década de los 70 pasó a la utilización de la terracota desde 1981 y
del bronce desde 1987, siempre en una línea parecida a la de su
pintura, con técnicas mixtas y utilización de materiales reciclados
o de desecho, en asociaciones a veces insólitas que buscan impactar
al espectador. Destacan su Homenaje a Picasso (Parque de la
Ciudadela, 1983), y el mosaico cerámico de la Plaza de Cataluña de
Sant Boi de Llobregat (1983), así como la instalación titulada Nube
y silla en la Fundación Tàpies (1989).
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ENTREVISTA A ANTONI TÀPIES |
Antoni
Tàpies no es un predicador, pero a ratos lo parece. Lo que más
parece, sin duda, es un tipo especial. No lo digo porque su lenguaje
plástico esté reservado a sensibilidades privilegiadas -que a lo
mejor también- sino porque su verbo -eso es, sobre todo su verbo-
alcanza momentos de una densidad insondable, complicada para un
interlocutor normalito. Yo misma, a lo largo de la entrevista, le
pedí varias veces que repitiera una contestación para hacerla más
fácil a mis entendederas. Tàpies (Barcelona, 1923) accedió sin
replicar, hablaba como haciendo olas con la voz, alargaba las frases
dotándolas de una acariciante placidez y entornaba los párpados para
dar más espiritualidad a sus palabras.
Pero vayamos a lo esencial. Tàpies nos recibió a Chema y a mí a la
hora de la siesta, que es una hora torpona, y en todo momento hizo
gala de una amabilidad diligente, como si nosotros fuéramos los
primeros periodistas del año que pasaban por su estudio. No mostró
ningún atisbo de flaqueza o de hastío, y estuvo muy comprensivo con
las preguntas estúpidas. Fueron casi dos horas de encuentro. El
tiempo transcurría despacio, como transcurren las tardes de
cualquier primavera precipitada, y yo, tal vez por efecto de una
digestión plúmbea, andaba sumida en una especie de nebulosa
sobrenatural. Allí, bajo la penumbra uterina del estudio, todo
parecía ingrávido, y hasta los objetos daban la impresión de estar
atrapados en un extraño magnetismo. Al final una ya no sabía si
Tàpies hablaba de Dios o de los hombres, de los pinceles o del
fútbol, de la política o los peces de colores.
Pregunta.-Si no lo digo reviento, Antoni. Es usted muy trascendente.
En todas las entrevistas que le he leído siempre termina hablando
del cosmos.
Respuesta.-Depende de lo que usted entienda por trascendencia. Yo
soy de esas personas que piensan que lo trascendente está en lo
inmanente. Es decir, frente al más allá yo apuesto por el más acá.
El cosmos somos usted, yo, esta mesa, el cuadro... Cuando hablo del
cosmos me refiero siempre a ese cosmos próximo. Lo demás son
divagaciones. De lo demás no sabemos nada.
P.-Pero yo le he oído mucho ejercer de sabio. Sus teorías sobre la
pincelada zen o pincelada única, por ejemplo, resultan de lo más
curiosas. Según usted, hubo un pintor chino que se puso a buscarla,
la encontró y la guardó en su casa.
R.-Sí.
"Titular un cuadro no es necesario. No hay que limitar la atención
del espectador. Los pintores ya nos hemos liberado de muchas
servidumbres"
P.-¿Sí? Yo creía que era una boutade.
R.-Comprendo que dicho así suene extraño. Pero es verdad. Un amigo
mío encontró una caligrafía zen que se parecía a la idea de la
pincelada única. Entiéndalo como una metáfora: es la ilusión que
tenemos todos los artistas por encontrar esa pincelada... Yo nunca
he conseguido hacer un cuadro de una sola pincelada.
P.-¿Cómo sería un cuadro de una sola pincelada?
R.-De una sencillez máxima. Para expresar cosas importantes no hace
falta utilizar grandes recursos ni imágenes grandiosas. En un gramo
de polvo puede estar contenido todo el universo.
P.-Déjeme ir por partes: ¿el arte hay que explicarlo?
R.-Se pueden dar equivalencias, pistas, pero explicaciones
intelectuales exactas no, porque irían contra la misma idea del
arte. Cuanta más desnudez de palabras, mejor.
P.-Usted, sin embargo, les ha dedicado a sus obras explicaciones
larguísimas y muy complicadas.
R.-Porque me lo han pedido. Empiezan diciéndote que des unas
orientaciones sobre lo que haces, luego quieren más, y más, y más, y
al final acabas escribiendo libros...
P.-¿Y eso no es negar el valor de lo inexplicable?
R.-Claro. Lo ideal sería callarse. Trabajar y callar. Yo nunca entro
en el estudio con una idea premeditada y cuando lo hago suelo fallar.
Me gusta experimentar sobre la marcha. Soy como el científico que
inventa unas píldoras y se las toma para comprobar los efectos
consigo mismo. Todo lo demás, las disquisiciones, las explicaciones,
los discursos, son añadidos que vienen a posteriori y que aportan
más bien poco.
P.-¿Es necesario titular los cuadros?
R.-Ni necesario y tal vez ni siquiera conveniente. No hay que
limitar o dirigir la atención del espectador. Yo he aprendido mucho
de los músicos, hasta hace nada la música era un arte más puro que
la pintura, te decían: "Cuarteto número 3, opus 27", y a partir de
ahí quien escuchaba la composición añadía el resto. Afortunadamente
hoy los pintores ya nos hemos liberado de muchas servidumbres... Yo
me considero ya un señor independiente que hace sus lucubraciones y
se lo monta a su aire.
P.-Cuando ve un bodegón, ¿qué siente?
R.-¿Un bodegón al óleo...?
P.-Sí, un cuadro con frutas y verduras, y una jarra de vino, y esas
cosas típicas de los bodegones clásicos...
R.-Actualmente eso no es arte. Existe una crítica poco rigurosa y
selectiva a este respecto. Picasso me comentó que en cierta ocasión
le enseñaron una obra muy mala y él la rechazó diciendo: "Oiga, que
todavía hay clases".
P.-Se lo pondré más difícil: imagine que le invitan a una casa y lo
primero que ve al llegar es el retrato de la anfitriona sobre la
chimenea. ¿Cómo reacciona? ¿Mira hacia otro lado?
R.-Siempre queda el recurso de hacerse el elegante y murmurar "qué
poético...". Porque ahora los retratos se hacen mejor con una cámara
fotográfica que con unos pinceles. En cualquier caso, yo no
manifestaría mi contrariedad, más bien intentaría creer que son
cuestiones sentimentales. Mucha gente tiene necesidad de rodearse de
los retratos de sus parientes, es algo bastante natural... Mi mujer
tiene muchas fotografías de sus padres, de sus hijos y de sus nietos.
Yo no. Yo me fío más de mi memoria que de las fotos. No necesito ver
las imágenes porque las llevo dentro.
P.-Según leí en cierta ocasión, la idea de reflejar la realidad en
un cuadro a usted le parece, además de pasada de moda, perjudicial
para la salud. ¿Es así?
R.-Lo digo un poco en broma, pero sí, algo hay de cierto. Cada
periodo de la historia del arte refleja la visión del mundo que
tienen los hombres en ese momento determinado, contando con la
aportación de los científicos, y de los filósofos... En el
Renacimiento se inventó la perspectiva, que respondía a la idea del
universo que se tenía entonces. El universo era un espacio vacío
donde había unos personajes cuyos hilos estaban movidos por un ser
sobrenatural. Hoy, en cambio, la ciencia nos ha demostrado que ese
vacío no es cierto, y que entre usted y yo hay unos rayos eléctricos,
o magnéticos, que fluyen continuamente. La materia no es algo
sólido, como creíamos, sino un conjunto de movimientos en positivo y
negativo que luchan siempre...
"Algún pintor, quizá por envidia, ha dicho que Tàpies siempre tiene
a Jordi Pujol al teléfono. Que yo recuerde, me ha llamado una vez"
P.-De acuerdo. ¿Y adónde pretende llegar?
R.-Quiero decir que debemos adaptarnos a los nuevos conocimientos
porque así conoceremos mejor nuestra propia naturaleza y en
consecuencia nos comprenderemos mejor, habrá más solidaridad entre
nosotros, o entre nosotros y la propia naturaleza... A eso me
refiero cuando hablo de la salud.
P.-A usted le pasa como a Miró: no para de mirar el reloj, ¿verdad?
R.-Estadísticamente, estoy viviendo de propina, pues a partir de los
70 años la esperanza de vida es poca. Miro el reloj porque tengo la
impresión de que me va a faltar tiempo para hacer todo lo que quiero
hacer.
P.-¿No comprende las jubilaciones anticipadas?
R.-Sólo pueden entenderse por razones económicas... Si alguien sueña
con jubilarse es que no es feliz. Yo no podría. A mí no me jubilará
jamás nadie porque la idea del tiempo me angustia mucho y pienso que
necesito todavía bastantes años para mejorar mi obra.
P.-¿Eso es perfeccionismo, vitalidad, insatisfacción...? ¿Qué es?
R.-Un poco de todo. Esta manera de ser mía me hace sufrir, pero
también me estimula para seguir trabajando y exponiendo.
Fundamentalmente, se trata de insatisfacción. No sé... Es muy
difícil ser juez y parte de uno mismo. No me conozco tanto como
desearía.
P.-Su querencia por el misticismo es conocida, Antoni. ¿Se siente un
ser privilegiado, distinto?
R.-El misticismo no es un privilegio. Mi querencia por el misticismo
viene dada por la necesidad de inventar una técnica que modifique la
conciencia que tenemos en la vida corriente y llevarla a un grado
distinto.
P.-Me parece que no le entiendo.
R.-Los místicos han descubierto pequeños trucos para cambiar la
conciencia y profundizar más en ella. La técnica del yoga, por
ejemplo...
P.-¿Hace usted yoga?
R.-No, pero el yoga enseña técnicas de concentración mental que son
muy válidas y aplicables a cualquier religión o creencia... De todos
modos, la mística no es, como piensan algunos, ese estado permanente
de éxtasis en el que mucha gente se queda colgada. Son experiencias
transitorias.
P.-En su vida ha tenido algunas experiencias, si no místicas, por lo
menos indescifrables. Usted murió y resucitó...
R.-A los 19 años, por culpa de una intoxicación. Sufrí una asfixia
tremenda y me fui paralizando poco a poco... Mi madre decía: "Se
está acabando, se está acabando...".
P.-Y entonces resucitó.
R.-No. Estuve dos años en cama y tuve mucho tiempo para pensar. Como
no era una enfermedad dolorosa, me permitió recrearme en los
pensamientos y en el arte.
P.-Es decir, que si yo fuera una persona más sensible, tirando a
mística, en esos cuadros suyos donde sólo veo una mancha gris
tendría que ver una experiencia casi religiosa.
R.-En mi obra intento sugerir esas experiencias, pero no puedo
obligar a nadie a que comparta tal sensación. A lo mejor es que
usted no se ha detenido a contemplar un cuadro mío... Le invito a
que lo haga, pero sobre todo, le invito a que no se distraiga, a que
busque la verdad.
P.-Un filósofo budista encontró la verdad después de tirarse una
pila de años cara a la pared...
R.-Sí. Mirar a la pared significa estar de espaldas al mundo.
P.-¿Y se puede estar de espaldas al mundo viviendo en plena selva
urbana, a un tiro de piedra de los bancos y con el teléfono
conectado a los representantes?
R.-Se puede llevar una vida normal y en determinados momentos,
evadirse... El introductor del budismo en China conocía muy bien el
mundo, por eso se puso de espaldas a él. Yo practico ese ejercicio
siempre que puedo.
P.-Volvamos al mundo: ¿catalán o catalanista?
R.-Depende de los momentos. En época de la dictadura me gustaba
mucho utilizar el término catalanista. Era como insistir en la idea
de defender Cataluña, porque resultaba evidente que entonces había
que defenderla de muchas agresiones. Ahora ya tenemos la autonomía y
estamos incluso mejor que en tiempos de la República. Mire, la
historia de Cataluña es modélica. Tiene cosas malísimas, pero el
hecho de ser un país de tránsito nos ha acostumbrado a dialogar y a
tener una base democrática bastante sólida. Nosotros no somos
violentos, como otros. Cataluña, además, fue el primer país de
Europa que tuvo una Constitución de derecho público por escrito. Los
ingleses alardean de haber sido los primeros, pero su Constitución
era oral. Los usatges, en cambio, fueron reglas jurídicas escritas.
P.-En estos momentos de bonanza autonómica, proclamarse catalán o
catalanista equivale a estar integrado en la cultura oficial.
R.-Hum... Ahora soy yo quien no la entiende a usted.
P.-Antes iba contra corriente, Antoni. Hoy está a favor. Cualquier
día lo sacarán en procesión con el Honorable.
R.-Yo no tengo esa impresión... Algún pintor, quizá por envidia, ha
dicho: "Tàpies siempre tiene a Jordi Pujol colgado del teléfono". Es
completamente falso. Que yo recuerde, Jordi Pujol me ha llamado una
sola vez, y fue para pedirme que hiciera una exposición en Cerdeña,
donde hay una colonia que habla catalán. Le dije que no podía porque
carecía de obra disponible.
P.-¿Desmiente entonces que esté próximo al gobierno de la
Generalitat?
R.-Me halaga que un gobierno catalán, elegido democráticamente, me
aprecie y respete, y si puedo corresponder a ese respeto, lo haré
siempre. Mi teléfono, además, está abierto a toda clase de
tendencias y colores.
P.-Incluidos los colores blaugranas.
R.-Sí, he hecho un póster del Barça, aunque no soy socio del club.
P.-El Barça es más que un club.
R.-Claro. Y a mí me parece estupendo que se considere así. Es casi
una obligación mantener los símbolos de identidad del país.
P.-En el póster, usted ignora deliberadamente el Barça de los años
del franquismo. ¿Por qué?
R.-Fue una casualidad. Hice una columna de números ascendente, a
partir del año de la fundación, luego los 25 años...y así hasta el
100. Se lo enseñé a mis hijos y uno de ellos advirtió que me faltaba
el 50 aniversario. Insinuó que podría tratarse de un olvido
freudiano, y como tal lo acepté.
P.-¿El mejor gol de Cruyff, de Maradona o de Rivaldo merecen un
Tàpies?
R.-No hablo de merecimientos. Me apetecía celebrar el aniversario de
un club que ha sido un reducto de la cultura catalana y lo hice a mi
manera. Dicho esto, también añadiré algo: un gol, por espectacular
que sea, jamás me inspirará un cuadro. Fuente: ELMUNDO.ES
-
Zoom (1946) – óleo y blanco de España sobre lienzo, 65 x 54 cm,
Fundación Antoni Tàpies, Barcelona.
-
Cruz de papel de periódico (1947) – collage y acuarela sobre
papel, 40 x 31 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Tríptico (1948) – óleo sobre lienzo, 97 x 65, 97 x 130, 97 x 65
cm, Colección particular, Barcelona.
-
Collage de arroz y cuerdas (1949) – pintura y collage sobre
cartón, 75 x 52,5 cm, Colección particular, París.
-
El
escarnecedor de diademas (1949) – óleo sobre lienzo, 92 x 73 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
La
barbería de los malditos y de los elegidos (1950) – óleo sobre
lienzo, 97 x 130 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Dríadas, ninfas, arpías (1950) – óleo sobre lienzo, 97 x 130 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
El
fuego interior (1953) – técnica mixta sobre tela, 60 x 73 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Blanco con manchas rojas (1954) – técnica mixta sobre tela, 115
x 88 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Tierra y pintura (1956) – técnica mixta sobre madera, 33,5 x
67,5 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Laberinto (1956) – técnica mixta sobre tela, 65 x 81 cm,
Colección particular, Weiden.
-
Pintura ocre (1959) – técnica mixta sobre tela, 240 x 190 cm,
MACBA, Barcelona.
-
M
(1960) – técnica mixta sobre tela montada sobre madera, 195 x
170 cm, Colección particular, Lieja.
-
Relieve con cuerdas (1963) – técnica mixta sobre tela, 148,5 x
114 cm, Fundación Antoni Tàpies.
-
En
forma de silla (1966) – técnica mixta sobre tela, 130 x 97 cm,
Colección particular.
-
Materia en forma de axila (1968) – técnica mixta sobre tela,
65,5 x 100,5 cm, Colección particular.
-
Caja de embalar (1969) – montaje de madera y papel, 170 x 125 x
8 cm, Galería Martha Jackson, Nueva York.
Paja prensada a la X (1969) – técnica mixta sobre tela, 200 x
175 cm, MNCARS, Madrid.
-
Pintura con esposas (1970) – assemblage y pintura sobre tela,
130 x 167 cm, Colección particular.
-
Silla cubierta (1970) – objeto-assemblage, 77,5 x 69,5 x 56,5
cm, Wilhelm-Lehmbruck-Museum der Stadt, Duisburg.
-
Mesa de despacho con paja (1970) – objeto-assemblage, 108 x 130
x 92 cm, Adrien Maeght, París.
-
El
espíritu catalán (1971) – técnica mixta sobre madera, 200 x 270
cm, Colección particular, Madrid.
-
Brazo (1973) – técnica mixta sobre madera, 82 x 130 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
La
escalera (1974) – técnica mixta sobre madera, 250 x 300 cm,
Galería Maeght, París.
-
Efecto de bastón en relieve (1979) – técnica mixta sobre ropa y
tela, 134,5 x 162 cm, Galería Maeght, Barcelona.
-
Materia sobre madera con óvalo (1979) – técnica mixta sobre
madera, 270 x 200 cm, Galería Maeght, París.
-
Azul con dos cruces (1980) – técnica mixta sobre manta y tela,
206 x 146 cm, Colección particular.
-
Dragón (1980) – pintura, lápiz y barniz sobre madera, 89 x 146,5
cm, Colección particular, Barcelona.
-
Desnudo de barniz (1980) – técnica mixta sobre tela, 65 x 100
cm, Colección particular, Barcelona.
-
Amor, a muerte (1980) – pintura sobre tela, 200,5 x 276 cm, IVAM,
Valencia.
Cráneo blanco (1981) – pintura sobre cartón, 52,5 x 42,5 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Pie
sobre blanco (1981) – técnica mixta sobre madera, 162 x 97 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Materia doblada (1981) – técnica mixta sobre tabla, 130 x 130
cm, Galería Maeght, Barcelona.
-
Rojo y negro (1981) – técnica mixta sobre madera, 170 x 195 cm,
Colección particular, North Egremont, Massachusetts.
-
A
tumbada (1982) – pintura y barniz sobre madera, 162 x 261 cm,
Fundación Renault, Boulogne-sur-Mer.
-
Barniz con formas negras (1982) – pintura y barniz sobre tela,
200,5 x 275 cm, Galería Lelong, París.
-
Materia del tiempo (1983) – pintura sobre madera, 270 x 220 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Tríptico de los graffiti (1984) – técnica mixta sobre tela, 195
x 300 cm, Colección particular, Barcelona.
-
M
blanca (1984) – pintura y barniz sobre madera, 270 x 220 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Lector (1984) – pintura sobre tela, 100 x 100 cm, Colección
particular, Barcelona.
-
Materia ocre (1984) – pintura sobre madera, 195 x 170 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Torso (1985) – pintura y barniz sobre madera, 97 x 130 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Dos
bastidores (1985) – pintura y collage sobre madera, 250 x 200
cm, Galería Bayeler, Basilea.
-
Ojos cerrados (1985) – pintura sobre tabla, 97 x 130 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Gran blanco con mano (1985) – pintura y collage sobre madera,
200 x 250 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Capitoné (1986) – pintura y assemblage sobre madera, 130 x 162
cm, Colección particular, Barcelona.
-
Gran díptico de tierra (1987) – técnica mixta sobre madera, 220
x 600 cm, Galería Lelong, París.
-
Puertas y flechas (1987) – pintura, barniz y assemblage sobre
tela, 195,5 x 300 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Blanco y silla (1987) – técnica mixta y assemblage sobre tela,
225 x 330 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Días de Agua II (1987) – pintura, lápiz y collage sobre tela, 60
x 73 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Infinito (1988) – técnica mixta sobre madera, 250 x 330 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Tres dedos (1990) – pintura y barniz sobre tela, 146 x 114 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Nube y silla (1990) – aluminio anodizado y acero inoxidable,
12,7 x 24 x 6,8 cm, Fundación Antoni Tàpies, Barcelona.
-
Inspiración-expiración (1991) – técnica mixta sobre madera, 225
x 200 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Las
cuatro crónicas (1991) – técnica mixta sobre madera, 251 x 600
cm, Palacio de la Generalidad de Cataluña, Barcelona.
-
Pregunta (1992) – collage, pintura y barniz sobre tela, 275 x
200,5 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Perfil metálico (1993) – repujado y collage sobre plancha
metálica, 100 x 84,5 cm, Colección particular, Barcelona.
-
Cabeza (1995) – técnica mixta sobre madera, 116,5 x 89 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Cama (1995) – técnica mixta sobre madera, 225 x 400 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Cuerpo y alambres (1996) – pintura y assemblage sobre madera,
162,5 x 260,5 cm, Fundación Antoni Tàpies, Barcelona.
-
Monólogo (1997) – pintura sobre madera, 175 x 200 cm, Colección
particular, Barcelona.
-
Tierra de sombra (1998) – pintura y assemblage sobre tela, 220 x
270 cm, Fundación Antoni Tàpies, Barcelona.
-
Pie
y cesto (1999) – pintura sobre bronce, 39 x 48 x 52 cm,
Colección particular, Barcelona.
-
Martillo (2002) – pintura sobre tela, 130 x 162 cm, Colección
particular, Barcelona.
-
1/2
(2003) – pintura y barniz sobre madera, 200 x 175 cm, Colección
particular, Barcelona.
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Exposiciones Individuales:
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-
1950: Galerías Layetanas,
Barcelona. Museo Municipal, Mataró.
-
1952: Galerías Layetanas,
Barcelona.
-
1953:
Marshall Field Art Gallery, Chicago. Galerías Biosca,
Madrid. Galería Martha Jackson, Nueva York.
-
1954: Galerías Layetanas,
Barcelona.
-
1955: Club 49, Barcelona.
Sala Gaspar, Barcelona.
-
1956: Galería Stadler,
París. Bienal de Venecia (Sala personal).
-
1959: Galería Martha
Jackson, Nueva York. Gres Gallery,
Washington D.C. David Anderson Gallery, Nueva York. Galería Stadler, París. Museo Nacional de Buenos Aires,
Instituto Torcuato di Tella. Galería Blanche, Estocolmo.
Galería Rudolf Zwirner, Essen.
-
1962:
Kestner-Gesselschaft, Hanover. The Solomon R. Guggenheim
Museum, Nueva York. Kunsthaus, Zurich. Museo Nacional de
Bellas Artes, Caracas. Galería Il Segno, Roma. Galería
Pierre, Estocolmo.
-
1963: Art Museum,
Pasadena. Galería Berggruen, París. Centro Internazionale di
Recerca Estetica, Turín. Martha Jackson Gallery, Nueva York.
-
1964: Galería la
Tartaruga, Roma. Galería Rudolf Zwirner, Colonia. Galería
Stadler, París. Galería Buren, Estocolmo. Galería Agnes
Legort, Montreal. Sala Gaspar, Barcelona.
-
1965: Galería Van de Loo,
Munich. Galería Rudolf Zwirner, Colonia. Institute of Contemporary Art, Londres. Galería Im Erker,
St. Gallen. Sala Gaspar, Barcelona.
-
1966: Cercle Artistic,
Manresa. Galería Biosca, Madrid. Galería Stadler, París.
Galería Jacques Riviére, Cannes. Galería Buren, Estocolmo.
-
1967: Galería Martha
Jackson, Nueva York. Kunstmuseum, St.
Gallen. Galería Maeght, París. Galería Martha
Jackson, Nueva York. Sala Gaspar, Barcelona.
-
1968: Museum des 20
Jahrehunderts, Viena. Galería Im Erker,
St. Gallen. Librería La Hune, París. Kunstverein,
Colonia. Kunstverein, Hamburgo. Galería Martha Jackson,
Nueva York. Galería Maeght, París. Galería Schmela,
Düsseldorf.
-
1969: Galería Maeght,
París. Sala Gaspar, Barcelona. Galería Stadler, París.
Bienal del Grabado de Lubljana (Sala Personal). Museo de
Arte Moderno, Belgrado. Kustverein, Kassel.
-
1970: Galería dell
Ariette, Milán. Galería Blue, Estocolmo. Galería Martha
Jackson, Nueva York.
-
Neue Gallerie,
Baden-Baden.
-
1971: Galería San Luca,
Bolonia. Galería Hachette, Londres. Galería Rössli, Balsthal.
Galería Maeght, Zurich. Sala Pelaires, Palma de Mallorca.
Sala Gaspar, Barcelona.
-
1972: Galería Hans Seel,
Siegen. Galería Maeght, París. Museo Mataró.
-
1973: Galería Börjeson,
Malmö. Galería Wünsche, Hamburgo. Museo Nacional de Arte
Moderno, París. Museo Rath, Ginebra. Galería Jodo Seully,
Los Angeles. Galería 42, Barcelona.
-
Sala Gaspar, Barcelona.
Galería Dau al Set, Barcelona. Galería Juana Mordó, Madrid.
-
1974: Neue
Nationalgalerie, Berlín. Galería Schmela, Düsseldorf. Glynn
Viviean Art Gallery, Nueva York. Galería Martha Jackson,
Nueva York. Galería Hayward, Londres. Galería Maeght, París.
Galería Carl Van der Voort, Ibiza. Galería Juan Martín,
México. Louisiana Museum, Copenhague.
-
1975: Galería Maeght,
Barcelona. Galería Jeanne Castel, París. Galería La Mulassa,
Barcelona. Galería Juana de Aizpuru, Sevilla. Sala Pelaires,
Palma de Mallorca. Galería La Kábala, Madrid. Galería Maeght,
Zurich. Galería Erker, Basilea. Galería Kreisler 2, Madrid.
Beyeler, Basilea. Galería Ciento, Barcelona. Galería Martha
Jackson, Nueva York. Galería Le Scriptorium, París.
-
1976: Galería Carmen
Durango, Valladolid. Galería 3 i 5, Gerona. Galería Rayuela
19, Madrid. Galería Maeght, París. Galería Joan Prats,
Barcelona. Fundación Maeght,
Saint-Paul-de-Vence. The Seibu Museum of Art, Tokyo. Fundación Joan Miró, Barcelona. Galería Maeght, Barcelona.
-
1977: The Albright-Knox
Art Gallery, Buffalo, Nueva York. Sala de Exposiciones del
Banco de Granada. Galería Yerba, Murcia. Museum of
Contemporary Art, Chicago. Biblioteca de la Caixa de
Pensions de Sant Celoni, Barcelona. Marion Koogler McNay
Institute, San Antonio. Sala Celini, Madrid. Des Moines Art
Center, Des Moines. Kunsthalle, Bremen. Galería Terra,
Castellón. Galería Cop d`Ull, Lérida. Museo de Arte
Contemporáneo, Montreal. Staatlische Kunsthallen,
Baden-Baden.
-
1978: Kunstmuseum,
Wintherthur. Galería Lucas, Gandía. Galería Martha Jackson,
Nueva York.
-
Museo Municipal de
l`Abbaye de Sainte Croix, Les Sables d`Olonne. Galería Juana
Mordó, Madrid. Centre d`Estudis Catalans, París. Galería Sen,
Madrid. Galería Amstutz, Zurich. Caixa d`Estalvis Layetana,
Mataró. Galería Artema, Barcelona. Galería Erker, Saint
Gallen. Galería Munro, Hamburgo. Galería Isernhagen,
Iserhagen. Galería Maeght, Barcelona. Hastings
Gallery-Hispanic Institute, Nueva York.
-
1979: Galería Torques,
Santiago de Compostela. Galería A i B, Granollers. Galería
Maeght, París. Badischer Kunstverein, Karlsruhe. Caja de
Ahorros Municipal, Pamplona. Galería Joan Prats, Barcelona.
-
1980: Kunsthalle, Kiel.
Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria, Las Palmas.
Neue Galerie der Satdt
Linz-Wofgang-Gurlitt-Museum, Linz. Studio 2, Roma. Museo Español de Arte Contemporáneo, Madrid. Stedelijk
Museum, Amsterdam.
-
1981: Galería Maeght,
Barcelona. Galería Knoedler, Nueva York. Galería Rayuela,
Madrid.
-
1982: Scuola Grande de
San Giovanni Evangelista de Venecia, Bienal de Venecia.
Galería Maeght, París. Galería Joan Prats, Barcelona.
-
1983: Paraninfo de la
Universidad de Barcelona. Abadía de Senanques, Senanques.
Semanas Catalanas de Karlsruhe: "Tápies, homenatge a Miró" y
"Tápies intim", Galería Maeght, Barcelona.
-
Fundació Joan Miró,
Barcelona.
-
1984: Palacio de San
Telmo, San Sebastián. Galería Maeght-Lelong, Zurich. Galería
Maeght-Lelong, París. Salón de Otoño de Lyon (Sala
Personal). Galería Antonio Machón, Madrid.
-
1985: "ARCO-85", Madrid.
"Tápies-Milano", Palazzo Reale, Milán. Studio Marconi, Milán.
Galería Bergamini, Milán. Galería Seno, Milán. Galería Il
Naviglio, Milán. Galería Schmela, Düsseldorf. "Europalia
85", Museo de Arte Moderno, Bruselas.
-
1986: Künstlerhaus, Viena.
Van Abbemuseum, Eindhoven. "Llull-Tápies", Galería Carlos
Taché, Barcelona. Galería Theo, Madrid. Galería
Maeght-Lelong, Nueva York. Abadía de Montmajour.
-
Barcelona. Galería Lelong,
París.
-
1987: Galería Lelong,
Zurich. Galería Carles Taché, Barcelona.
-
1988: "Tápies, Els Anys
80", Saló del Tinell, Barcelona. Annely
Juda Fine Art, London. Galería Im Erker, St. Gallem. Museo
Cantini, Marsella.
-
1989:
Galería Lelong, Nueva York. Kunstsamlung Nordrheim-Wesfalen,
Düsseldorf.
-
1990:
Museo Ludwig, Colonia. Galería Theo, Madrid. Galería
Edve, Barcelona. Galería Bat, Madrid. Museo Nacional Centro
de Arte Reina Sofía, Madrid. Real Academia de Bellas Artes
de San Fernando, Madrid. Galería Altxerri, San Sebastián.
-
1991: Fundación Joan Miró,
Barcelona. Fundación Antoni Tápies, Barcelona. Galería
Carles Taché, Barcelona. Galeríe Lelong, Nueva York.
Fundación Antoni Tápies, Barcelona. Galerie Lelong, Zurich.
Centro Cultural de Arte Contemporáneo, México D.F. "Celebración
de la miel", Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de
Gran Canaria. "Celebración de la miel", Fundación Calouste
Gulbenkian, Lisboa. "La ansiedad de las influencias",
Fundación Antoni Tápies, Barcelona. "Extensions de la
realitat", Fundación Antoni Tápies, Barcelona. Fundación de
Serralves, Oporto. "Extensions de la realitat", Fundación
Joan Miró, Barcelona. "Tápies: Certeses sentides", Fundación
Antoni Tápies, Barcelona. Galería Maeght, Barcelona. "Homenaje
a Checoslovaquía", Sala Forum, Praga.
-
1992: "Comunicació sobre
el mur", Fundación Antoni Tápies, Barcelona. Galería Nieves
Fernández, Madrid. "Celebración de la miel", Pabellón
Mudéjar, Sevilla. Galería Maior, Pollensa.
-
Sala Celini, Madrid.
Galería Juan Gris, Madrid. "Comunicació sobre el mur",
Instituto Valenciano de Arte Moderno, Valencia. "Tríptico",
Academia Española de Bellas Artes de Roma. Galería Theo,
Valencia. Museum of Modern Art, (Grabados y libros de
artista), Nueva York. "Celebració de la mel", Sala Rekalde,
Bilbao. Museo Nacional de Arte Decorativo, Buenos Aires.
Galería Windsor Kulturgintza, Bilbao.
-
1993: Galería Joan Gaspar,
Barcelona. The Pace Gallery, Nueva York. Pabellón de España,
Bienal de Venecia. Fundación Antoni Tápies, Barcelona.
Galería Zaragoza Gráfica, Zaragoza.
-
1994: "Suite Montseny".
Galería Juan Gris, Madrid. "Obra gráfica, 1947-1990".
Palacio de Sástago, Zaragoza. Galería Maeght, París.
Castillo de Klessheim, Salzburgo, Austria. Waddington
Gallery, Londres. Galería Lemia Art, Sitges. Museo
Rupertinum de Arte Provincial de Salzburgo, Austria. Jeu de
Paume, París. Casa del Parra, Santiago de Compostela.
-
Exposiciones Colectivas
-
1949: "Salón de los
Once", Madrid.
-
1949: "Dau al Set: Un
aspecto de la pintura catalana", Instituto Francés de
Barcelona.
-
1950: "Carneggie
International", Pittsburg. "Dau al Set: Joan Ponç, Modest
Cuixart y Antoni Tápies", Galería Sapi, Barcelona.
-
1951: "Dau al Set", Sala
Caralt, Barcelona.
-
1952: Bienal de Venecia,
Venecia.
-
1953: Bienal de Sao
Paulo, Brasil.
-
1955:
"Phases de l`Art Contemporain", París.
-
1956: Bienal de Venecia,
(Sala Especial), Venecia.
-
1958: Bienal de Venecia,
(Sala Especial), Venecia.
-
1960:
"New Spanish painting and sculpture", Museum of Modern Art,
Nueva York. "Before Picasso after Miró", Guggenheim Museum,
Nueva York.
-
1964:
"Painting and sculpture of a decade", Tate Gallery, Londres.
"España Libre", Rimini, Florencia. "Documenta III",
Kassel.
-
1967: Bienal de
Ljubljana, Yugoslavia.
-
1969: Bienal de Grabado
de Ljubljana (Sala especial), Ljubljana.
-
1974: Exposición
Internacional de Grabado, Alemania.
-
1976: "España: Vanguardia
artística y realidad social", Venecia.
-
1981:
"Zur Spanischen situation 1939 bis 1980", Colonia.
-
1982: "Pintura abstracta
española: 1960-1970", Fundación Juan March, Madrid. "Libros
de Artistas", Biblioteca Nacional, Madrid.
-
1984: "Arte español en el
Congreso", Madrid.
-
1986: "Referencias, un
encuentro artístico en el tiempo", Centro de Arte Reina
Sofía, Madrid.
-
1987: "El siglo de
Picasso", Museo de Arte Moderno de la Villa de París y
Centro de Arte
-
Reina Sofía, Madrid. "Naturalezas
españolas", Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.
-
1989:
"Spanish masterpieces of the 20th century Art", Seibu Museum
of Art, Japón. "Colección Amigos del Centro de Arte
Reina Sofía", Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.
-
1990: "Informalismo en
Cataluña", Centre d' Art Santa Mónica, Barcelona. "Fondos de
la Colección Telefónica", Instituto Valenciano de Arte
Moderno, Valencia. "20 pintores españoles contemporáneos en
la Colección del Banco de España", Sala de xposiciones de la
Estación Marítima de La Coruña.
-
1991: "Informalisme a
Catalunya", Centro de Arte Santa Mónica, Barcelona. "Millares,
Saura, Tápies", Museu Sztuki, Lodz. "Del surrealismo al
informalismo, Arte de los años cincuenta en Madrid", Sala de
Exposiciones de la Comunidad de Madrid. "A. Tápies, A. Llena,
Modest Urgell", Fundación Antoni Tápies, Barcelona. "Poemas
y pinturas", Sala Francisco de Goya, Calcografía Nacional,
Madrid.
-
1992: "Pasajes,
Actualidad del Arte Español", Pabellón de España, Expo' 92,
Sevilla. "XII Salón de los 16", Museo Español de Arte
Contemporáneo, Madrid. "Repetición/Transformación", Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. "Automatismos
paralelos, La Europa de los movimientos experimentales
1944-1956", Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de
Gran Canaria. "Na Miró, Hedendaagse Catalaanse Kunst", Die
neue Kerk, Amsterdam.
-
1993: "Ocho años, Diez
artistas", Sala de Arte Josep Bages, Prat de llobregat,
Barcelona. Bienal de Venecia, Venecia. "Ver a Miró, La
irradiación de Miró en el arte español", Fundación La Caixa,
Madrid. "Artistas catalanes del fondo de arte de la
Generalitat de Catalunya". Librería Blanquerna, Madrid.
-
1994: "Picasso, Miró,
Tapies. Keramische Werke", Hetjens - Museum, Dusseldorf,
Alemania.
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