Dicc. de Pesca - S - T

   
 

 

 

 

  

Salabardo: Pequeña red enmarcada y sujeta con un palo o mango. De mayores dimensiones que el redeño.
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Torpedo (Torpedo marmorata): Sin interés para la pesca. Puede ocasionarnos violentos calambrazos.

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LETRA S

S: Inicial de sinking. Palabra inglesa que, adjunta a las características del señuelo artificial o de la línea, indica que no flota, es decir, que trabaja sumergida.

Sábalo: Pez cupleiforme, como la sardina y el arenque, tiene la particularidad de ser anádromo, es decir, que remonta los ríos para desovar. Su carne es muy apreciada y, no hace tanto tiempo, era una captura frecuente en la desembocadura de los grandes ríos, pero la sobreexplotación y la contaminación han conseguido exterminarlo o hacer rara su presencia en muchos de sus biotopos preferidos, en los que fue muy abundante en un pasado cercano.

Saboga: Ver alosa.

Saburnino: Eusk. Ver salvario.

Saburrar: Lastrar la embarcación con arena o con piedra.

Sacabuche: Pequeña bomba de achique de acción manual.

Sacadera: Es una pequeña red enmarcada y con mango que se utiliza para sacar a los peces del agua, evitando que se suelten o que se rompa la línea.

Salabardo: Pequeña red enmarcada y sujeta con un palo o mango. De mayores dimensiones que el redeño.

Salabre: Ver sacadera

Salema: Ver salpa.

Salmón atlántico (Salmo salar): Salmón migratorio que habita únicamente ciertos ríos de la Cornisa Cantábrica. Escasea bastante, pese a los muchos esfuerzos en pro de su conservación que comienzan a dar tímidos resultados. Se pesca con mosca artificial, con cucharilla y, en algunos sitios, con cebo. Es, sin duda, la joya dulceacuícola de la Península.

Salmón del Danubio: Ver hucho.

Salmonete de fango (Mullus barbatus): Su librea es gris con reflejos metálicos plateados o casi negros, mientras que el de roca exhibe vivos colores rojos, naranjas, amarillos o fucsias. También podemos diferenciarlo por la forma del morro, mucho menos achatada en el de roca. No es apreciado ni alcanza un tamaño representativo. Además, el salmonete de fango frecuenta mayores profundidades, por lo que no es habitual su captura por parte de los aficionados.

Salmonete de roca (Mullus surmuletus): Pez que gusta de merodear por todos los lechos "blandos" -ya sean de arena, de fango o mixtos- incluso con muy poca profundidad. El salmonete nunca alcanza un gran tamaño y una pieza que supere 1 kg. peso es algo excepcional. Además, ya señalamos que su boca no es fuerte, aunque sí relativamente grande comparada con su tamaño, por lo que la elección del anzuelo no planteará problemas. En realidad, casi cualquiera le va bien. El bajo de línea tampoco debe ser muy largo y con algo menos de una braza será más que suficiente. El salmonete no es un pez muy exigente en este sentido, y un bajo tirando a corto evitará enredos, en caso de pescar en aguas poco profundas o con la mar revuelta. Así que, con un aparejo muy simple (plomo, quitavueltas, anzuelo) nos arreglaremos bien, sin que debamos utilizar materiales caros o sofisticados. La caña que usaremos puede ser una de las más corrientes que existen en el mercado. El único requisito que debe cumplir es que la puntera sea lo suficientemente sensible para detectar la picada. Sólo acepta cebos blandos provenientes de invertebrados y no todos. Lo mejor consiste en emplear anélidos de casi cualquier tipo, tanto da que sea gusana de rosca, de arena o serrín, americana, coreana, gusano rojo, etc. Todos los gusanos marinos le encantan, por lo que será el mejor cebo que podemos ofrecerle.

Salmónidos: Los salmónidos son peces carnívoros, muy voraces, fuertes y luchadores en el anzuelo, a la par que sabrosos en el plato. Se consideran peces de agua dulce, aunque muchos de los miembros de esta familia posean líneas genéticas susceptibles de vivir y prosperar en el medio marino y, por lo general, la norma es que casi todos los salmónidos -salvo especies como el hucho o el salvelino- migren ocasionalmente o periódicamente al mar, aunque el desove se produzca siempre en tramos oxigenados de agua dulce. La familia de los salmónidos se reparte por casi todo el planeta y en nuestra península cuenta con diversas especies -tanto autóctonas como foráneas- que son siempre objeto de pesca deportiva. Los más emblemáticos son el salmón y la trucha en sus distintas variedades.

Salobre: En sentido técnico, agua que contiene más de 0.5 y menos de 30 gramos por litro de sales totales disueltas. En sentido ecológico, hábitats caracterizados por una mezcla de aguas dulce y salada (por ejemplo, estuarios), una disminución de salinidad, en mares interiores, o un incremento de salinidad, en lagos.

Saltona (mosca): Es una mosca seca que trabaja en superficie en aparejos de varias moscas. Se denomina así, porque su misión es dar pequeños brincos, atrayendo y moviendo a los peces. Generalmente, lleva debajo una mosca ahogada o una ninfa que hace de "rastrera". También puede llevar otra seca en punta.

Salvariego: Ver salvario

Salvario (Trachinus araneus): Este traquínido, como todos los miembros de la familia, vive en lechos arenosos y es un voraz predador. Permanece casi todo el día semienterrado o posado sobre el fondo, sin moverse, acechando cualquier presa que se ponga a tiro. Pertenece a una familia ampliamente difundida en todas nuestras costas y que consta de varias especies muy semejantes entre sí. De hecho, como ocurre con los mugílidos, la gente de cada zona les asigna un único nombre a todos los representantes de la familia, tal es su parecido y sus análogas pautas de conducta. Dada su voracidad, son presas comunes de los aparejos de fondo y muchos son los pescadores novatos que los agarran para desanzuelarlos y sufren su dolorosísima picadura. Estos son los peces más venenosos que tenemos en nuestras costas y sus radios espinosos, tanto de las aletas dorsales como pectorales, están llenos de un veneno de singular virulencia. Esta familia de peces pica a muchos bañistas todos los veranos. A veces permanecen en fondos someros, semienterrados en la arena, y pisarlos es sinónimo de grave picadura. Debemos tratarla con amoniaco cuanto antes, que es el mejor remedio.

Salvelino (Salvelinus fontalis): Salmónido que, pese a los intentos, no ha llegado a aclimatarse salvo en algunos puntos muy concretos de nuestra geografía. Se pesca igual que la trucha común.

Sama: Ver dentón. Se usa en Canarias y otros lugares.

Sama de pluma (Dentex gibbossus): Se distingue del Dentex dentex por poseer los dos primeros radios de la ateta dorsal muy cortos y los dos siguientes muy largos, desproporcionados, a los que debe su nombre vulgar. También se le reconoce por presentar una mancha característica al final de la aleta dorsal. Es prácticamente inexistente en el Cantábrico y su distribución es acaso más meridional que la del dentón, llegando hasta Angola.

Samarugo (Valencia hispanica): Ciprinodóntido ibérico endémico sin ningún interés pesquero, pero de gran importancia faunística. Es uno de los peces más amenazados del planeta.

Sangre (nudo de): es quizás el nudo más empleado para empalmar dos líneas. Todo un clásico que el pescador debe saber dar correctamente.//2. Cebo tradicional de agua dulce, una vez coagulada y en porciones.

Sapo: Ver rape.

Sard: Cat. Ver sargo común.

Sardina (Sardina Pilchardus): Este cupleiforme tan conocido se pesca únicamente con red, de ahí que, en la pesca deportiva, su principal interés sea su utilización como carnada. La sardina es un cebo tradicional que nunca ha perdido vigencia. Y es que la modesta pero siempre efectiva sardina tiene mucho a su favor: primero, su precio y su amplia distribución, lo que posibilita un acceso fácil para cualquier aficionado; y segundo, su demostrada capacidad de atracción, que consigue gracias a un penetrante aroma. Entre los defectos que pudiera presentar, se cuenta el de su poca consistencia en el anzuelo como principal inconveniente, y el de no ser demasiado efectiva si tratamos de capturar pequeños peces de escollera, como los lábridos, que entrarán mejor a los anélidos, o a pequeños crustáceos como las quisquillas. No obstante, para la mayoría de los peces, en especial los de cierta envergadura y todos los pelágicos, la sardina constituye un cebo fantástico, siempre recomendable, especialmente para los aficionados a la pesca nocturna.

Sargo breado (Sargus cervinus, Sargus trifasciatus, Diplodus trifasciatus): Es, sin duda, el que más diferencias presenta dentro de la familia de los sargos, sobre todo en cuanto a hábitos se refiere. El cuerpo aparece, como en el resto, ovalado y comprimido, pero en su estado adulto el perfil es ligeramente convexo, sin llegar a formar una giba como en el género Dentex.

Si bien su silueta es parecida a la de las otras especies con las que se halla estrechamente emparentado, su librea carece del manchón oscuro en el arranque de la aleta caudal, y gruesas bandas color chocolate -que no suelen superar la media docena- se extienden a lo largo de su cuerpo, sobre un fondo en el que se mezclan los tonos plateados con reflejos de oro viejo. También su dentición difiere de la de los demás sargos: Los molares son muy pequeños en comparación y se encuentran separados de los incisivos, que son grandes y adelantados. Acostumbra vagar, cada vez más solitario a medida que crece, por fondos tranquilos de arena y fango, evitando las zonas con mucha piedra y fuertes corrientes que se cuentan entre las favoritas de los otros sargos. Tampoco es un pez que guste de las paredes batidas por el oleaje, ni busca sus presas entre la resaca y la espuma. Parece ser el más vulnerable de los sargos, y su presencia resulta muy escasa en muchas zonas. Sin embargo, en los tramos de costa protegidos es más bien abundante y podemos encontrar ejemplares de gran tamaño, todo lo contrario que en las zonas sobre-explotadas, donde otros sargos prosperan. Aunque en sus periodos juveniles lo encontremos mezclado con otros pequeños sargos, -comunes, picudos y mojarras- incluso formando bálamos de pocos individuos muy cerca de la orilla, con la edad se torna solitario y desciende a mayores profundidades, que suelen oscilar entre los 30 y los 100 m. en su etapa adulta. Una vez preso en el anzuelo, presenta una feroz batalla, en consonancia con el resto de los miembros de la familia. Su carne es, asimismo, muy apreciada, y, para muchos, la mejor de entre todos los sargos.

Sargo común (Diplodus sargus, Sargus rondelettii, Sargus sargus): Como su propio nombre indica, resulta ser el más común, y, tras el real o breado, el que mayores proporciones alcanza. De cuerpo ovalado y comprimido, su librea es plateada con predominio de las oscuras bandas verticales que recorren su cuerpo y se van difuminando a medida que descienden hasta la zona ventral. La aleta caudal es un poco más robusta y ahorquillada que en otros sargos. Llega a alcanzar dos kg. de peso, aunque los mayores ejemplares suelen estar hechos una pena: flacos, descoloridos y, a veces, se observan individuos a los que les faltan varias incisivos. La mancha negra que presenta en el pedúnculo caudal no llega a converger en su parte inferior. Reputados autores señalan la presencia de una subespecie endémica mediterránea (Diplodus sargus sargus) que se diferenciaría de la cantábrica (Diplodus sargus cardenatti) porque, en los ejemplares de mayor edad, desaparecerían las bandas transversales. Vive a profundidades variables que oscilan entre 1 y 50 m. aunque lo más frecuente es que lo hagan en la cota que comprende los 2 y los 20m., donde la luz es abundante y encuentra gran cantidad de nutrientes. Entre sus alimentos favoritos se encuentran los pequeños crustáceos, como los cangrejillos de todo tipo, las quisquillas, los camarones, el cangrejo ermitaño, las pulgas de mar, etcétera, y los moluscos, gasterópodos y bivalvos. También le encantan todos los anélidos, como el gusano de rosca, la americana, la coreana, el de serrín, el rojo, de fango, tita, nadadora, etcétera. También come trozos de pescado o de cefalópodos -sobre todo en invierno y a fondo- y, en general, cualquier alimento de origen animal susceptible de ser hallado en su medio, tanto vivo como muerto. El sargo común -como casi todos los demás sargos- se desenvuelve con suma maestría en las aguas muy batidas, cerca de las rocas y la rompiente, en la que caza y se muestra muy activo.

Sargo imperial: Ver sargo breado.

Sargo picudo (Diplodus puntazzo): Mucho más escaso que otros sargos y sin demasiado interés pesquero, se distingue claramente de los demás por su particular boca, que le da el nombre.

Sargo real: Ver sargo breado.

Sart: Cat. Ver sargo común.

Seitó: Cat. Ver anchoa.

Selabre: Ver sacadera

Seno (de sedal): Es la curva que traza el sedal en el aire o sobre la superficie, una vez el aparejo en el agua.

Sentina: Interior del casco de la nave.

Sepia (Sepia officialis): Este cefalópodo decápodo es muy común en todas nuestras costas, pese a la persecución implacable que sufre. Sin embargo, su gran capacidad de adaptación le asegura su permanencia en zonas muy castigadas de nuestro litoral. La sepia o jibia puede vivir en todo tipo de fondos, desde los desiertos lechos de arena a los más ariscos y rocosos, pasando por los fondos mixtos o las praderas de algas, como la posidonia. Aunque, como todos los cefalópodos, eminentemente nocturna, se alimenta también durante las horas diurnas si se le presenta la ocasión. Su voracidad es inaudita y con su fuerte pico -que nos recuerda al de un loro- será capaz de destrozar un duro cangrejo o el pez más resistente. Se pesca mayoritariamente con redes de arrastre, pero también es susceptible de ser apresada mediante aparejos más artesanales y deportivos. Lo más común es el empleo de guadañas o poteras, pero también podremos hacerlo con un pececillo natural. Entre las muchas técnicas que podemos emplear, destaca la antiquísima pesca con hembra. Se lleva a cabo en la época reproductiva, durante la primavera o al comienzo del estío, y, como señuelo se emplea una hembra viva. Amarrada a un cabo fino o a un sedal, se la pasea por aguas tranquilas a poca velocidad. Lo mejor es llevar la embarcación a remo y proveerse de un amplio salabre o sacadera. Cuando la hembra es detectada por un macho, éste la agarrará con sus tentáculos y lo podremos traer hasta la embarcación, donde le espera el salabre. Una vez a bordo, devolvemos la hembra al agua, para acechar al siguiente macho.

Serrá: Cat. Ver cabra.

Serránidos: Constituyen una familia de peces depredadores, con boca ancha y fuerte, y de gran valor culinario. Entre sus numerosas especies se cuentan peces de pequeña talla como las cabrillas, o gigantes como algunas chernas tropicales que superan con creces 100 kg. Sin embargo, en nuestras aguas, los serránidos más destacables en lo que respecta a la pesca deportiva son la lubina o róbalo -con su pariente cercano, la baila, que es como la lubina pero con algunos puntos o motas y de menor tamaño-, el mero, la cherna y la cabrilla.

Serrano: Ver tordo.

Serreta: Ver abadejo.

Serrucho: Ver bonito.

Servia: Cat. Ver anjova.

Serviola (Seriola dumerili): Esta especie es conocida como lecha o pez limón. Su morfología es muy similar a la del palometón. Es alargado, fusiforme y un poco comprimido. Desde la boca hasta la cola tiene una banda de color dorado, como las manchas de la cabeza, de ahí que se le llame también como pez limón. De régimen pelágico, es un tremendo luchador y se pesca tanto deportiva como profesionalmente.

Sextante: Instrumento de navegación. Suele y debe ir acompañado de tablas.

Silla de combate: Silla específica para el big game o cacea de altura, en la que se sienta el pescador para luchar contra el pez.

Siluro (Siluros glanis): Enorme predador aclimatado en algunos puntos de nuestro país (Mequinenza, río Ebro, etc.), que supera el centenar de kilos. Su pesca cuenta con bastantes entusiastas y se suele realizar con fuertes cañas de mar y aparejos cebados con anguila viva.

Sinking: Ver "S".

Sipia: Cat. Ver sepia.

SL: Iniciales que corresponden a Shooting line, es decir, línea con el peso adelantado concebida para largos lanzados.

Socaire (socairado): En la mar, se dice que algo o alguien está al socaire o socairado cuando se encuentra en la parte resguardada del viento.

Softbaits: Señuelos blandos, generalmente vinilos o similares.

Solla: Ver platija.

Sonda: Instrumento para conocer la profundidad y el relieve del fondo.

Sotavento: La parte opuesta de donde viene el viento con respecto a un punto.

Spent: Término anglosajón para designar al imago que, después de poner los huevos, muere y es arrastrado por la corriente.

Spinnerbait: Señuelo compuesto destinado a la pesca del bass. Consta de una o varias cucharillas, una pequeña brazola metálica y un pulpito o similar que esconde la ancorita.

Spinning: Lance ligero con señuelos.

ST: Iniciales que corresponden a shooting taper. Ver cabeza lanzadora.

Stay: Cable de acero trenzado o similar que sujeta la jarcia al casco.

Steel head: Reo de arco iris.

Streamers: Señuelos artificiales que suelen representar moscas de fantasía, muchas de ellas muy imaginativas, que se asemejan a pequeños monstruos peludos y vistosos.

Subimago: Fase de la metamorfosis de las efémeras entre la ninfa y el imago o estado adulto, que se caracteriza por ser de colores más apagados que el imago.

Sumilla: Eusk. Ver línea madre.

Supralitoral (estrato): Llamamos así a aquella zona que marca el límite de la pleamar. Generalmente sólo es salpicada por las olas, aunque ocasionalmente sea barrida por las tempestades y los grandes oleajes que coinciden con las mareas vivas y los vientos provenientes de la mar. Se da, por consiguiente, una gran concentración salina y mucha diferencia térmica, y es quizás la más pobre desde un punto de vista biológico. En este lugar prosperan algunos líquenes, varias especies de bígaros y algún crustáceo, como el cangrejo zapatero o corredor (Pachyprasus marmoratus) y la cochinilla de mar (Ligia oceanica).

Surf casting: Técnica de pesca que, en origen, significa lanzado a la rompiente. Por extensión se emplea para designar al lanzado pesado en playas y arenales.

Letra T


Tabernero (Ctenolabrus suillus): Pequeño lábrido que no presenta mucho interés para la pesca. De costumbres y aspecto similar al resto de los lábridos.

Tabla: Llamamos así a la parte del río cuyo fondo, generalmente de piedra y liso, remansa la corriente. En algunos casos, estas tablas forman planos inclinados donde se alcanzan profundidades muy superiores a la media de ese río en otros tramos aledaños.

Tablilla: Como indica su nombre, es una pequeña tabla de unos 25 cm. de largo por 5 cm. de ancho, a la que se amarra por el centro un cabo de 50 cm. de sedal muy resistente, con un fuerte anzuelo. En este sedal se pondrá también un trozo de goma -como de llanta de bicicleta o similar- amarrado más en corto para que aminore los violentos tirones del pez preso. Se ceba con grandes cangrejos de los más duros y resistentes, y se entierra en la arena durante la bajamar. Cuando suba la marea y los peces de roca se internen buscando su alimento en estas zonas, encontrarán el cangrejo y quedarán presos en la tablilla, que, si está correctamente enterrada, soportará una fuerza de muchos kilos sin ceder al empuje.
Tacto (pesca al): Sinónimo de pesca a pulso, es decir, pesca a media agua sin emplear flotador.

Takarta: Eusk. Ver faneca.

Tallams: Cat. Ver anjova.

Talón: Llamamos así a la empuñadura o parte baja de la caña. Existen diversos talones que nos darán una idea de para qué está concebida la caña y cómo ha de manejarse. Por ejemplo, las cañas de mosca suelen tener un talón adaptado para su uso con una sola mano, pero en algunas de salmón encontramos talones "de combate", pensados para ser asidos con ambas manos.

Tana: En la costa de Murcia y otras zonas aledañas, se denomina así a la guarida o refugio del pez.

Tangones: Son varas largas que se colocan a ambos lados de la embarcación, por las bandas de babor y de estribor. Sirven para separar del casco los sedales de las cañas cuando se pesca a cacea y evitar así enredos en las líneas. También se conocen popularmente por su nombre en inglés: "outriggers".

Tanqueo: Se conoce por este nombre a la pesca artesanal de túnidos con varas, que llevan a cabo los profesionales. Es una pesquería específica del Cantábrico. Estas varas llevan una línea cebada con pez vivo, generalmente parrocha o bocarte.

Tarrafa: Variante de la jareta o cerco de jareta.

Tejadillo: Alas casi cerradas de montaje de moscas que simulan un pequeño tejado.

Telescópica (Caña): Caña de pescar con esta disposición. Puede tener anillas o no.

Tembladera: Ver torpedo.

Tenca (Tinca tinca): Pez muy común en toda Europa. Habita los fondos de estanques y pantanos, a veces con muy poco oxígeno y fuertes variaciones térmicas. Se pesca con aparejos de fondo. Es un pez desconfiado y no muy apreciado por su frecuente sabor a barro.

Tensor (del sedal): Artilugios varios -básicamente contrapesos, ballestas y péndulos- que sirven para avisar de la picada. Se emplean en la pesca a fondo de grandes ciprínidos y funcionan, bien absorbiendo el hilo sobrante en el momento en que éste se afloja o bien, cuando el pez saque hilo, elevándose, activando en cualquier caso la alarma.

Terminal: Tramo final de la línea de pesca. Suele ser una hijuela o bajo de línea.

Terral: Viento proveniente de tierra.

Teta: Ver actinia.

Tiburón: Nombre genérico para muchas clases de escualos.

Tija: Es la pata del anzuelo, es decir, su parte recta.

Tildal: También llamada zona eulitoral, hace referencia a la parte la costa que permanece sumergida durante la pleamar y que queda en seco con la bajamar.

Timón: Parte de la nave con la que se gobierna la misma.

Timón de fortuna: timón improvisado o de emergencia, al que se recurre cuando por avería no se puede usar el timón. Suele hacerse con un remo.

Tita (Sipunculus Nudus): Cebo muy apreciado en la pesca al lanzado pesado en la mar. Muy resiste y válido para todas las especies litorales.

Tollo: Ver cazón.

Tordo(Labrus tordus): Es de menor tamaño que el durdo o maragota, al cual se parece, y no presenta tanta variación en la coloración de su librea, que suele ser verdosa o parda, algunas veces recordándonos frisos escoceses. Vive a poca profundidad y muerde con decisión el anzuelo cebado con gusana o quisquilla. Lo podemos atrapar con aparejos ligeros de fondo o de flotador con el suficiente calado, como al resto de los lábridos. Pica con decisión y es una presa habitual de los niños que depredan en los puertos y escolleras. El único requisito es que los anzuelos sean pequeños, acorde con el tamaño de su boca. Sus carnes no son muy apreciadas culinariamente, pues, aparte de tener muchas espinas, son blandas, insípidas y con tendencia a la rápida descomposición, aunque esto no quita para que sean comestibles.

Torniquete: Ver quitavueltas.

Torpedo (Torpedo marmorata): Sin interés para la pesca. Puede ocasionarnos violentos calambrazos.

Trasmallo: Ver tresmallo.

Tremielga: Ver torpedo.

Trenzado: Bajo de línea tradicional para la pesca a mosca. Su grosor es descendente: se empalma a la cola de rata por su parte más gruesa y al terminal de sedal por su parte más fina.//2. Sedales de última generación que, a igual diámetro, ofrecen más resistencia, menos memoria y menor elasticidad que la mayoría de los monofilamentos. Sin embargo, muestran más propensión a partir por los nudos.

Tresmallo: Arte que se caracteriza por constar de tres paños superpuestos, de los cuales, el más exterior, es de malla más ancha que los de los del interior, de menor luz. De esta forma, se consigue que el pez entre en el arte y ahí se malle.

Tricópteros: Orden a la que pertenecen varios de los insectos más comunes en los cursos de agua y preferidos por los peces. Son alargados y frágiles, y constituyen la mayoría de las imitaciones de la pesca a mosca.

Tridente: Arpón con tres puntas provisto de un mango de dimensión variable, que se emplea de modo artesanal para capturar peces planos y escorpénidos, debido a su inmovilidad.

Triku: Eusk. Ver erizo de mar.

Trimarán: Nave con tres cascos, generalmente de vela.

Troel: Ver salabardo.

Trompo (Calliostoma zyziphinum): Caracol de mar de pequeñas dimensiones y bello colorido, con una característica forma que le da nombre.

Trucha arco iris (Salmo gairdneri): Originaria del continente americano, su presencia en nuestro país es fruto de una introducción poco afortunada, pues esta especie no ha conseguido adaptarse totalmente a los cursos ibéricos, y son muy escasos los ejemplares que se reproducen libremente en nuestras aguas; sin embargo, ha sido acusada con frecuencia de desplazar a la autóctona, aunque sin demasiadas evidencias científicas. Vive en el curso medio de los ríos, en la zona de transición entre la zona de las truchas comunes y la de los barbos, y es capaz de sobrevivir en aguas más degradadas que su colega autóctono, así como de soportar mayores temperaturas y menor oxigenación. La trucha de arco iris se emplea mayoritariamente en piscicultura, tanto para el consumo humano como para la repoblación de tramos de pesca y de cotos intensivos. Algunos de estos cotos se repueblan varias veces por temporada con ejemplares adultos, -acostumbrados al pienso de la piscifactoría- que atacarán a cualquier aparejo y a cualquier cebo. Las repoblaciones hechas con alevines darán como resultado ejemplares menos oportunistas, y con mayor valor deportivo y gastronómico por razones obvias. Se diferencia sobre todo de la trucha común o autóctona en una banda irisada con múltiples puntitos negros (nunca manchas rojas) y colores de fantasía a los que debe su nombre. Por lo demás, es bastante semejante.

Trucha común (Salmo trutta): Como muchos otros miembros de la familia de los salmónidos, la trucha común hace gala de una amplia variedad morfológica, que se traduce en una gran diversidad de libreas y formas, cambiando éstas en función de la procedencia geográfica, alimentación, edad, etc., aunque mantenga muy similares sus líneas genéticas. Freza en invierno y busca para ello los regatos y zonas altas de los ríos, para, una vez consumado el desove, volver a sus lugares habituales. Dentro de lo que conocemos como trucha común ibérica, se hace a menudo la distinción entre dos subespecies: la trucha común (Salmo trutta fario) y el reo o trucha marisca (S. trutta trutta), que sólo encontramos en los ríos de la cornisa cantábrica, sobre todo en Asturias y Galicia, y que pasa una parte variable de su vida en aguas costeras. La trucha común y el reo se pescan con diversos aparejos y técnicas, comunes también para la trucha de arco iris y proporcionales para el salmón. Podemos usar caña de látigo con mosca seca, que es quizás la variedad más emocionante y deportiva, pero un poco complicada para el pescador inexperto. En cualquier caso, deberemos buscar ríos poco contaminados de aguas frías y oxigenadas -cualquier curso no degradado de montaña- en los que la presencia de salmónidos esté asegurada. En caso de pescar con cebo natural, lo mejor será encarnar con lombrices si ha llovido recientemente, o con los insectos que pueblen la ribera del río a batir. Su distribución abarca toda la Península, aunque en la mitad sur sólo se encuentra en cantidades apreciables en los cursos de montaña. Su talla es muy variable y puede llegar en casos excepcionales hasta los 10 kg. Respecto a su fecundidad, se estima entre los 1.400 a 1.700 huevos por cada kilo de la hembra.

Trucha de fontana: Ver salvelino.

Trucha de lago (Salvelinus namaycush): Inexistente en nuestro país, la trucha que llamamos "de lago", es una común adaptada a este entorno.

Túnidos: Familia de peces predadores pelágicos que cuenta con muchos miembros muy apreciados por las pesquerías comerciales de todo el mundo. En nuestra geografía los más comunes son el bonito, el atún rojo, listado, etc., que se consumen tanto frescos como en conserva.

Txalupa: Bote o pequeña embarcación.

Txamarra: Eusk. Ver nécora.
Txangurro: Eusk. Ver centolla.

Txapasta: Eusk. Sargo pequeño.

Txelba: Eusk. Ver pargo.

Txibilitu: Eusk. Ver gallano.

Txipirón: Eusk. Ver calamar.

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