
HISTORIA DEL RASTRO - FERIAS - EL RASTRO Y LA CULTURA
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ETAPAS Y CAMBIOS HISTÓRICOS -
COMPRAS - ROPAS RASTRILLO
Es difícil describir con
exactitud las etapas y los cambios históricos del Rastro. Apuntaremos
aquí las etapas conocidas a través de los documentos y testimonios
recopilados hasta nuestros días.
En los siglos XV, XVI y
XVII, ropavejeros, mataderos y tenerías con los curtidores de pieles se
asentaron en este barrio de las afueras de la Villa de Madrid y pronto
fomentaron un comercio activo (Orígenes del Rastro). En 1497 se abrió el
primer matadero municipal que durará poco tiempo: el Matadero Viejo.
Será remplazado por otro
más abajo el “matadero abajo”en el Cerrillo del Rastro. Queda dibujado
en el Plano de De Wit hacia 1635 (posiblemente elaborado en 1623).
En 1650, el matadero del
Cerrillo del Rastro estaría reconstruido y muy bien anotado en el Plano
de Texeira de 1656 (Documentos y Planos antiguos).
En 1669, otro matadero
antiguo cercano a la Puerta de Toledo se reconstruyó y amplió para
degüello de carneros, vacas, cabras, incluso toros lidiados y matados en
las corridas. El matadero del Cerrillo del Rastro empezó a dedicarse a
la matanza exclusiva de cerdos. Curiosamente, los dos mataderos
repetidamente remodelados o ampliados subsistieron hasta el año 1928,
fecha en la cual fueron trasladados al Barrio de Legazpi donde se
inauguró otro nuevo.
Por lo cual en la mitad del
siglo XVII, de punta a punta del barrio, se juntaban los negocios de la
carnicería y curtidos de pieles con fabrica de zapatos, correajes,
bastos y monturas, además de otros comercios de ropa, fábricas de
productos derivados del sebo (velas, cirios y candelas).
Al final del siglo XVIII,
empezaron a instalarse también vendedores de productos comestibles,
tahonas, enseres y trastos de todo tipo, herramientas, quincalla e
incluso objetos robados. Los nuevos puestos invadían la Plazuela del
Rastro y la Ribera de Curtidores; luego vino una orden del Concejo que
alejó las tenerías de la zona para evitar la contaminación del agua del
río. Es justamente cuando ellos empiezan a desaparecer que el nombre de
Ribera de Curtidores aparece en el Plano de Chalmandrier (Ribera de
Courtidores) en 1761 y en el Plano de Espinosa realizado en 1769.
(Documentos y Planos antiguos).
En el siglo XIX, llegaron
los chamarileros, las almonedas, los anticuarios, las tiendas de
compra-venta de muebles y objetos de valor, prendas y alhajas, los
comercios de libros antiguos. También se organizaron los Bazares y las
Galerías. Poco a poco, el Rastro se separó del matadero y adquirió un
aspecto diferente al de sus orígenes. Durante la semana, el matadero
siguió activo, rodeado de todo tipo de venta. El domingo por la mañana,
los puestos desmontables se instalaron cada vez más numerosos, lo que
atrajo a muchos madrileños y viajeros. Este mercado espontáneo y
desordenado de cosas de valor en medio de enseres de todo tipo provocaba
entre sus visitantes una búsqueda del tesoro. En 1861, Mesonero Romanos
lo describe en su obra El antiguo Madrid en 1861. En 1876, Fernández de
los Ríos en la Guía de Madrid habla del Rastro de los domingos por la
mañana donde se venden cosas antiguas “de mérito” en medio de
desperdicios.
En varias ocasiones (1854,
1885 y 1933), se trató de trasladar el Rastro de los puestos
desmontables a otra parte. Pero nunca fue posible. El mercado siguió en
su sitio.
En el siglo XX hasta los
años 70, el Rastro de los domingos y festivos se parece mucho a la
descripción del mercado diario hecha por Mesonero Romanos. También se
parece a lo que cuenta Fernández de los Ríos del mercado de domingo y a
las fotografías y grabados de la época con puestos desmontables en la
Plaza de Cascorro y Ribera de Curtidores. La venta se extendió
rápidamente alrededor de los mataderos del Rastro y de la Puerta de
Toledo, tanto en la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo como en el suelo
de las aceras de las calles de todo el barrio. Durante los días
laborables siguieron colocándose muchos puestos permanentes.
En 1902, el soldado Eloy
Gonzalo, hijo de la Inclusa de Madrid, fue declarado héroe por su lucha
en las casas de Cascorro en Cuba y el Rey Alfonso XIII erigió una
estatua en su honor en la Plazuela del Rastro a la altura de la salida
de la Calle de la Ruda. A pesar de que la plaza tomó unos años después
el nombre de Nicolás Salmerón, esto no lo quiso saber nadie. La Plaza se
llamó Cascorro y ... ¡su héroe también! Se aceptó oficialmente este
nombre en 1941 con la placa correspondiente. La plaza de Cascorro con su
estatua así como la Ribera de Curtidores son ahora el lugar más
emblemático del Rastro.
En 1905, se derribó el
“tapón del Rastro”. La manzana triangular de estas viejas casas, con la
estatua tan cercana, molestaba el paso de la gente. Con esta operación
desaparecieron la calle San Damasco y la calle del Cuervo que la
rodeaban y la Plaza quedó ampliada hasta la Calle de San Millán y la
Calle del Duque de Alba.
En 1928, los dos mataderos
de la zona fueron trasladados al barrio de Legazpi y en el solar del
Cerrillo se construyó la Tenencia de Alcaldía de la Arganzuela separando
así la Plaza de Cascorro de la Plaza del General Vara del Rey. Este
edificio bastante grande será inaugurado por el Ayuntamiento como
Escuela Mayor de Danza a principios del siglo XXI.
A partir de los años 70,
muchos artesanos se acomodaron en la plaza de Cascorro y atrajeron a
bastante público.
En 1984, el Ayuntamiento de
Madrid empezó un plan de reducción drástica del Rastro que continuará
los años siguientes. Se prohibieron puestos en muchas calles el domingo
y los que tenían todavía un carácter permanente durante la semana se
quedaron confinados en un tramo de la Ribera de Curtidores entre la
calle de la Ruda y la Calle Mira el Sol de martes a sábado (Boletín del
Ayuntamiento de Madrid del 27 de diciembre de 1984).
En 1988 y 1989, el
Ayuntamiento de Madrid remodeló el Rastro reduciendo otra vez en gran
manera los puestos e imponiendo contribución anual a los vendedores que
obtuvieron un permiso, siempre provisional y a renovar. Quedaron un poco
más de 1.700 puestos.
En los años 90, se
eliminaron definitivamente los puestos permanentes que se montaban de
martes a sábado. Esta acción se hizo a petición de muchos comerciantes
de tiendas.
En el año 2000, una
Ordenanza actualmente en vigor sometió a todos los vendedores llamados
“ambulantes” de puestos desmontables en el Rastro de domingos y
festivos.
El Rastro desde el siglo
XVII hasta nuestros días fue un barrio de gran actividad y comercio que
los madrileños así como los forasteros de muchas partes frecuentaban
asiduamente a pesar de los inconvenientes derivados del ruido, del
desorden, de los olores, de los pícaros y ladrones, incluso de la falta
de higiene. Y durante siglos, el Rastro guardará esta contradicción que
le pertenece.
ETIMOLOGÍA:Debe su nombre a que
antaño se ubicaban varias curtidurías en torno a la
calle de la Ribera de Curtidores a proximidad
del matadero que se encontraba en la ribera del Río
Manzanares, por lo que al transportar arrastrando
las reses ya muertas con sus pieles desde el
matadero hasta las curtidurías, se dejaba un
rastro de sangre.
LOCALIZACIÓN Y HORARIO:
Según la normativa municipal, el Rastro tiene lugar
todos los domingos y días festivos del año entre las
9:00 y las 15:00 horas en el barrio de Embajadores,
en el distrito Centro. Un máximo de 3 500 puestos de
venta se extienden en torno a la Plaza de Cascorro y
su monumento dedicado a Eloy Gonzalo en el extremo
norte, el eje de la calle de Ribera de Curtidores y
calles aledañas, la calle Embajadores al este, y la
Ronda de Toledo y la Plaza del Campillo del Mundo
Nuevo al sur.TRANSPORTE
La red del Metro de
Madrid permite el acceso al rastro desde la líneas:
-
Línea 3 en sus estaciones de Embajadores,
Estación de Lavapiés y
Sol.
-
Línea 5 en sus estaciones de La Latina,
Puerta de Toledo,
Acacias.
-
Línea 2 en sus estaciones de Sol y
Opera.
También se puede acceder
desde las líneas de autobuses de la Empresa
Municipal de Transportes de Madrid o EMT en sus
recorridos cercanos a algunas calles de la
celebración del Rastro. Y a través de Cercanías
Renfe
-
Embajadores
DESCRIPCIÓN:
Para el escritor alemán
Hans Magnus Enzensberger el rastro es la última
frontera de Europa con África, constatando la
diversidad de personas de diferentes países y etnias
que afluyen en busca de curiosidades y gangas, hacer
turismo, degustar la gastronomía de madrid o
simplemente pasearse. Tradicionalmente, la actividad
comercial se centra en artículos que no se
comercializan en los mercados y establecimientos
clásicos como mercancías viejas y extrañas, rarezas
y objetos diversos.
RITMO DEL MERCADO
:Dentro del horario del
Rastro, la afluencia del público es variable en
función de sus intereses. Según la página de
promoción del mercado, si se está interesado en
vivir la experiencia como turisa lo aconsejable es
acudir a las 11.00, que es la hora a partir de la
cual se congrega un mayor número de gente. Si lo que
se desea es regatear en algunos de los puestos con
la intención de adquirir algún artículo lo
aconsejable es pasarse antes: entre las 9.00 y las
10.00. El momento álgido del mercado es hacia las
13.00.
A medida que se acerca el mediodía la gente suele
acercarse a los bares que hayen los extremos y en
torno a la Plaza de Cascorro y toma allí un chato de
vino acompañado de alguna tapa que puede ser: unas
sardinas a la parrilla, o unas berenjenas en vinagre
junto con una caña ... la oferta es diversa. En este
momento el rastro empieza a bajar en número de gente
y va disolviéndose poco a poco hasta que a las 15.00
o 16.00 (depende de si es invierno o verano) ya no
hay casi puestos.
Existen calles y plazas que por
tradición, o por la congregación de
puestos especializados, se centran
en ofrecer un tipo de producto en
particular:
El rastro en la cultura
/
EN LA
CINEMATROGRAFÍA
- La
película "Domingo de Carnaval" del
cineasta Edgar Neville que en 1945
dirige una película de una trama
policiaca ambientada en el Rastro de
Madrid.
- En la
película "Día tras día", del director de
cine José María Forqué rodada en 1951
existen un par de escenas ambientadas en
el rastro.
- La
película "Laberinto de pasiones" (1982)
del cineasta español Pedro Almodóvar.
EN LA LITERATURA
El escritor Ramón
Gómez de la Serna sintió interés por el
madrileñismo castizo y encontró una forma de
renovar el costumbrismo que se había
utilizado en su descripción en la metáfora
del mercadillo de Madrid, al que dedicó su
libro El Rastro, donde los objetos
infortunados y abandonados son salvados por
su evocación lírica. El escritor y
periodista Pedro de Répide escribe una
novela denominada "Del Rastro a Maravillas".
EN LA MÚSICA
:El cantante Patxi
Andión hizo famosa una canción en los 70
sobre el rastro de Madrid, con el
estribillo: Una dos y tres una dos y tres lo
que usted no quiera para el rastro es.
CURIOSIDADES:
El cantante
denominado El Fary en sus tiempos iniciales una vez grabados
y editados los discos, él mismo los vendía en el Rastro de
Madrid.
La cantante
Olvido Gara conocida por el nombre artístico de Alaska
frecuenta y congrega gente en sus inicios de su carrera en
el rastro madrileño, en lo que se llamaba el rollo (y más
tarde se rebautizaría como la movida).
El Cantante
Español Joaquin Sabina menciona a El Rastro en canciones
como C"on la frente marchita" de su album Mentiras Piadosas
y En su canción "Dieguitos y Mafaldas".
EL RASTRO DE
LOS DOMINGOS Y FESTIVOS:
El Rastro de los domingos empezó a ser una
realidad en el siglo XIX aunque todavía se vendía de todo en el barrio
durante la semana. No se sabe exactamente cuando se asentó el mercado
fuera de los días hábiles
Durante siglos hubo comercio en las aceras y
vendedores que "deambulaban" en las calles del barrio y en la Plazuela
del Rastro (Plaza de Cascorro) mientras estaban los mataderos abiertos.
Y esta venta aumentó a lo largo de los años con puestos colocados en la
calle, imponiéndose gracias al interés del público.
En El antiguo Madrid, obra editada en
1861, Mesonero Romanos describe el Rastro como una venta de "todos
los ustensilios, muebles, ropas y cachivaches averiados por el tiempo,
castigados por la fortuna, ó sustraídos por el ingenio á sus legítimos
dueños. Allí es donde acuden á proveerse de los respectivos menesteres
las clases desvalidas, los jornaleros y artesanos; á las miserables
covachas de aquellos mauleros cubiertas literalmente de retales de paño,
de telas de todos los colores; á los tinglados de los chamarileros,
henchidos de herramientas, cerraduras, cazos, sartenes, velones,
relojes, cadenas y otras baratijas; á los montones improvisados de
libros, estampas y cuadros viejos, que cubren el pequeño espacio de
pavimento que dejan los puestos fijos, asisten diariamente
en busca de alguna ganga ó chiripa los aficionados veteranos,
rebuscadores de antigüedades, arqueólogos y numismáticos de deshecho,
bibliógrafos y coleccionistas de viejo..." Este cuadro del mercado
de todos los días representa con bastante exactitud lo que se conoció en
el siglo XX como el Rastro hasta el día de hoy, a pesar de la
reordenación y reducción que se le impuso.
Lo cierto es que, en la segunda mitad del
siglo XIX, el mercado se instaló el domingo además de los días hábiles
hasta celebrarse casi exclusivamente los domingos. Esto lo confirma
Fernández de los Ríos en su Guía de Madrid de 1876. "Celébrase los
domingos por la mañana en la Rivera de Curtidores, y todavía se suelen
encontrar, entre infinidad de cosas, cuya utilidad y valor no se
comprenden, otras antiguas de mérito, que con ellas van revueltas á
aquel heterogéneo depósito de desperdicios." Paulatinamente, llegó
a ser una costumbre madrileña visitar el Rastro todos los días festivos.
PROPUESTA PARA
LA MEJORA DEL RASTRO:
realizada por NEARCO
para la Junta Municipal de Distrito de Centro del Excelentísimo
Ayuntamiento de Madrid
1.
CARACTERIZACIÓN DEL RASTRO:
En prácticamente todas
las grandes ciudades europeas, y en muchas americanas, perviven
mercados tradicionales que han heredado emplazamientos y, en buena
parte, tradiciones centenarias. El Rastro de Madrid es uno de ellos
y, aunque con antecedentes en el siglo XIV, desde el siglo XVI ha
aglutinado en torno a la Ribera de Curtidores a comerciantes,
artesanos, hospedajes, establecimientos de restauración y a vecinos
para los que El Rastro da identidad propia. Buena parte de esa
fisonomía sobrevive, a veces con mínimas adaptaciones, y hace del
Rastro un espacio singular y una referencia tanto para los
madrileños como para los turistas nacionales y extranjeros. El
Rastro constituye, también, una referencia social y cultural, ha
sido escenario privilegiado en etapas concretas de la vida de la
ciudad, como en el siglo de Oro, los años posteriores a la elección
de la primera corporación democrática... sus calles y personajes han
sido elemento de inspiración para escritores como Quevedo o Ramón
Gómez de la Serna y, más recientemente, para cineastas como Carlos
Saura, fotógrafos y músicos (Patxi Andión o Parrita). Hoy cuenta con
personalidades de la vida política y cultural que han escogido vivir
en sus proximidades. El Rastro, al estar al lado de una las puertas
de Madrid (la de Toledo), ha sido lugar de asentamiento de
inmigrantes (nacionales o extranjeros). Flujos que varían según las
épocas y que han ido formando la identidad social del barrio. El
Rastro es hoy un universo urbano metáfora del mestizaje que la
ciudad ha tenido desde su creación y está pintado por todos los
colores humanos que se dan cita en Madrid. Si bien es símbolo de lo
más castizo, de la estirpe más vieja de la capital, es también
símbolo de lo más mestizo, de la conjunción de diferentes idiomas,
acentos y civilizaciones. El distrito Centro y más concretamente el
barrio de Embajadores, a la que estadísticamente pertenece El Rastro
y su zona de influencia, sigue recibiendo a los nuevos inmigrantes,
en mayor número y variedad de origen que ningún otro barrio de
Madrid: América latina, Magreb, África negra, Asía y más
recientemente, Europa del Este.
Esa realidad
demográfica debe tenerse en cuenta en cualquier proyecto de
intervención de la zona.
|
|
MADRID |
Distrito CENTRO |
Embajadores |
|
Total |
3.182.138 |
151.568 |
50.998 |
|
Españoles |
2.749.668 |
110.258 |
35.263 |
|
Extranjeros
% del total |
432.470
13,6% |
41.310
27,3% |
15.735
30,9% |
Fuente: Madrid Datos,
Ayuntamiento de Madrid
Algunas notas
identificativas del Rastro: El Rastro, mercado de Ribera de
Curtidores y zonas aledañas, está unido a la historia social,
económica y cultural del centro de Madrid desde hace 400 años.
Alrededor de El Rastro se ha construido un tejido social y
económico, que aunque se adapta a los tiempos, mantiene
características propias: pequeño comerciante, artesanos, diversidad
demográfica... En la última década se observa una rápida
transformación de la zona de influencia. Desde el punto de vista
comercial, se ha producido una rápida desaparición del comercio de
barrio sustituido por tiendas al mayor. Desde el punto de vista
demográfico ha aumentado rápidamente la población extranjera, con la
aparición de comercios y lugares de encuentro y ocio de diversas
nacionalidades.
-
Como mercado sigue conservando buena parte de su estructura y
espíritu: mercado de antigüedades, de oportunidades, de
mercancías viejas y extrañas (objetos imposibles de encontrar en
otro sitio) y productos propios de la venta ambulante
(fundamentalmente textiles, utensilios para el hogar, y
artesanía). Su Ordenanza excluye productos alimenticios, la
venta de animales y los que conlleven riesgo sanitario. En el
Rastro se dan cita distintos tipos de vendedores, siempre
sometidos a la obtención de licencia. Pueden ser un profesional
o habitual de la venta y tener también establecimiento fijo
(comerciantes) y/o sólo puestos (vendedores). Pero también
pueden ser personas que sólo ejercen la venta en su puesto del
Rastro, como actividad única o complementaria. Las
preocupaciones e intereses de todos ellos no son, por tanto
idénticas, pero todas ellas han de tenerse en cuenta para que el
Rastro conserve la diversidad que hoy es una de sus
características más apreciadas.
-
Lugar de encuentro ciudadano para madrileños y visitantes. Si
hasta los años 70, El Rastro era principalmente un mercado para
madrileños, el fenómeno del turismo urbano (nacional y
extranjero) y de la “movida madrileña” pusieron al Rastro en el
itinerario turístico obligado de los visitantes de Madrid. Esa
tendencia parece haberse interrumpido en los últimos años y es
motivo de preocupación tanto para comerciante y vendedores como
para el sector turístico madrileño y los responsables
municipales.
-
En una ciudad
relativamente reciente como Madrid, El Rastro es una de sus
instituciones más antiguas. Los rastros son uno de los espacios
más revitalizados cómo polo de atracción para ciudadanos y
visitantes en las políticas de promoción turística y comercial
de ciudades con casco histórico. Es una tendencia que se observa
en toda Europa. Si el Rastro no existiese, habría que inventarlo
en una estrategia de promocionar a Madrid como destino
turístico. Y habría que situarlo, precisamente, donde está desde
hace 400 años.
-
El Rastro es más
que el nombre de un mercado o la identificación de una zona de
la ciudad: rastro es en castellano el genérico para los mercados
de sus mismas características. Y así en español nos referimos a
la Pulgas como el rastro de París, a Porto bello, como el rastro
de Londres... El Rastro ha conseguido lo que es el mayor
objetivo en estrategia comercial, que su nombre (marca) sirva
par identificar un producto o servicio. Sin embargo, el Rastro,
al igual que el conjunto de la ciudad, se haya sometido a
cambios de todo tipo (demográficos, sociales, comerciales,
culturales…) que hacen necesario adaptarlo a las necesidades y
expectativas de todos los que permiten su supervivencia:
visitantes, vecinos, comerciante, vendedores y, en general,
todos aquellos que hacen de El Rastro un espacio vivo. En los
últimos años se observan, pues, cambios que están afectando al
Rastro y su zona de influencia:
-
Cambios en los hábitos de compra que van unidos a nuevas ofertas
de ocio y comerciales: o Apertura de centros comerciales y ocio
en Domingos y festivos. o Aparición de mercadillos locales que
replican parte de la oferta de El Rastro. o Popularización del
pago por métodos electrónicos y a crédito. o Preferencia por el
diseño moderno en la decoración, frente al rústico o tradicional
de hace unos años. o Oferta comercial de todo tipo de producto
por cadenas internacionales a precios muy competitivos Zara, HM,
CASA, Ikea, todo a 100...).
-
Los visitantes
tienen exigencias más altas en cuestiones como: o La facilidad
de acceso por medios de transporte público y, sobre todo,
privado (dificultad de circular y aparcar). o Comodidad en la
circulación entre los puestos, las aglomeraciones desaniman al
peatón y dificultan el acceso a los puestos. o De información
sobre itinerarios. o De seguridad personal (perdidas, robos...)
Los vecinos desean mayor calidad en su hábitat: o Facilidad
de acceso y circulación. o Mayor seguridad (robos,
evacuación...) Renovación de edificios y espacios urbanos. o
Menos ruidos. o Más comercio tradicional. Esos cambios y
presiones tienen repercusión en la percepción que del Rastro
tienen sus visitantes, vecinos, comerciantes, vendedores y
opinión pública, en general y han ido generando las siguientes
caracterizaciones negativas que deben tenerse en cuenta en el
análisis que permitirá establecer el Plan de Mejora del Rastro:
-
El Rastro es
percibido como un lugar inseguro tanto por vendedores,
comerciantes, vecinos y visitantes:
-
Inseguro para las personas, especialmente en caso de emergencia
sanitaria.
-
Inseguro para los
bienes, especialmente robos.
-
El Rastro tanto
como mercado de Domingo y festivos, como comercio fijo, ha
perdido visitantes.
-
Según estimaciones de policía municipal y vendedores y
comerciantes entre un 30 y un 50%.
-
Esa menor afluencia
tiene efectos en las ventas del todo el sector.
-
El Rastro es un
lugar que no está señalizado ni como zona turística ni como
mercado y, por lo tanto se percibe como desordenado, lo que
desincentiva su visita.
-
Carece de señalización de itinerarios turísticos para su
recorrido durante la semana.
-
Carece de mapas o indicadores de situación de puestos durante la
celebración del mercado.
-
Es visto como un
lugar sucio y deteriorado: Falta de completar el programa de
renovación de fachadas y edificios. Comercios y puestos con
una estética poco actualizada.
-
El Rastro parece
haber perdido identidad y derivado hacia una oferta más
homogénea.
-
Los objetos raros o
de segunda mano (el mercado de viejo) han ido perdiendo terreno
frente a productos nuevos, no artesanos que se repiten y se
pueden encontrar habitualmente en otros comercios El Rastro
ya no es lugar de obligada visita para los turistas, españoles o
extranjeros, que visitan Madrid. No hay itinerario turístico.
-
No ofrece la oferta
de servicios( ocio / comercial) que busca el turista habitual.
Los comerciantes, vendedores y vecinos han manifestado en los
últimos años su preocupación por el deterioro urbanístico y
económico de la zona. El Ayuntamiento de Madrid, consciente de
esta situación decide afrontar su mejora para eliminar las
caracterizaciones negativas, reformular un proyecto para el
Rastro del siglo XXI, en un proceso en el que la participación
ciudadana es esencial para asegurar el más amplio consenso. El
Rastro cobrará el protagonismo que se merece ante entornos muy
sensibilizados: sector turístico, vecinos, comerciantes,
vendedores… El Ayuntamiento de Madrid entiende que debe
realizarse un plan para el barrio. Un plan para convertirlo en
el escaparate más emblemático del nuevo pulso cultural de la
ciudad. Un plan para potenciar sus virtudes como sedimento de
culturas, como vaso comunicante entre lo viejo y lo moderno,
entre la ciudad de siempre y la ciudad transformada.
OBJETIVO ESTRATÉGICO
Mejorar el Rastro para
generar la revitalización de la zona:
-
Revitalización económica: de comercios y puestos del propio
Rastro, pero también de actividades complementarias
(restauración, servicios, asistencia a los consumidores…)
-
Revitalización vecinal: un barrio para vivir y disfrutar.
Revitalización turística: un lugar que visitar, una oferta
turística y comercial que aprovechar.
El Rastro es una
oportunidad y no un problema:
-
El Rastro como
espacio de desarrollo económico y comercial de un Madrid
próspero: las ofertas comerciales y los hábitos de compra han
evolucionado. Sin embargo hay cada vez mayor demanda de
productos (tradicionales, artesanales, étnicos, singulares...) y
de fórmulas (mercadillo de nuevo - especialmente ropa- venta de
objetos por traslado o renovación- “garage sale”-...) que son
propios al concepto del Rastro. Una mejora del Rastro implicará
un efecto dominó en todos los comercios y servicios de la zona.
La transformación del barrio será una consecuencia colateral en
el medio plazo. El Rastro como espacio de integración social
y cultural: Madrid ciudad abierta. Mejorar el Rastro contribuirá
a mejorar la calidad de vida de los vecinos, con una
consecuencia directa en hacer que el barrio sea atractivo para
permanecer en él o para trasladarse a él.
-
El Rastro y su zona
de influencia eje de atracción turística de Madrid y uno de los
iconos madrileños para su posicionamiento nacional e
internacional. El Rastro reúne todas las características
necesarias para ser una atracción turística de primer orden: su
emplazamiento en la zona antigua de Madrid, su tradición y su
oferta comercial.
EJES PARA LA MEJORA DEL
RASTRO
-
Seguridad: Un Rastro donde la seguridad no sólo este garantizada
sino también sea percibida.
-
Puestos: Reordenación de los puestos, con la participación de
las partes interesadas.
-
Creación marca Rastro: Creación de una marca para el Rastro que
sirva de elemento de identificación y posicionamiento.
-
Adaptación de espacios urbanos: Readaptación de espacios urbanos
que respondan a las mejoras que se introduzcan.
-
Renovación de la oferta de productos y servicios: Gastronomía -
Venta de segunda mano de particular a particular(“garage sale”)
-
Escaparate cultural: Un Rastro abierto a la integración
cultural, con una reorientación de los puestos y una
reordenación y ampliación del espacio para reflejar el Madrid
multicultural: Mercados de artesanía del Mundo, Mercado de las
Especias…
-
Actividades culturales de calidad que animen el espacio y sean
polo de atracción.
La comunicación del
proyecto de mejora de El Rastro es un aspecto estratégico. Los
elementos sobre los que articular la comunicación sobre el Rastro
serán:
1. La seguridad del
Rastro
2. Las nuevas ofertas
que podrán gozar los visitantes del mercado.
3. Las mejoras para los
visitantes, ciudadanos de Madrid, los vecinos del barrio y los
vendedores y comerciantes.
4. El Rastro un mercado
singular en un barrio histórico 12.
SEGURIDAD:
El análisis de la
seguridad en el Rastro y las propuestas para garantizarla de una
manera eficaz constituyen uno de los ejes fundamentales para la
mejora del Rastro y uno de los que debe ser objeto de debate con el
concurso de especialistas para que las medidas que se adopten
respondan a la magnitud real del problema. La seguridad es una
demanda de los dos sectores cuya interacción produce la existencia
del Rastro como centro de visita y zona comercial: los vendedores
y comerciantes los visitantes y compradores La percepción debe
ser confirmada con un diagnóstico sobre datos comparativos con otras
zonas semejantes y otros periodos para poder valorarlo y adoptar
medidas eficaces. El análisis de la seguridad, en todo caso, deberá
tener en cuenta no solo los datos objetivos que los informes
policiales aportarán: nº de denuncias, tipologías de delitos, etc.
sino también y, fundamentalmente, la seguridad percibida, ya que no
existe, necesariamente, una correlación entre la comisión de faltas
y delitos, que constituye la base para la valoración objetiva de la
seguridad, y la percepción de una persona o un colectivo sobre la
seguridad en una zona concreta. Mientras que el control para la
prevención de los delitos, esto es, la disuasión a los potenciales
delincuentes, así como la persecución de los mismos y la atención a
las victimas es una labor policial, la percepción sobre la falta de
seguridad se construye con un conjunto de elementos objetivos
(victimas directas, visión de la comisión de delitos) y subjetivos
(comentarios de terceros, opinión publica, medios de comunicación)
que hay que analizar para gestionar también con eficacia la imagen
del Rastro como un lugar inseguro que produce, sin duda alguna, un
efecto disuasivo entre potenciales visitantes. Por ello, junto a las
medidas policiales y de control, será necesario desarrollar otras de
carácter informativo para que la mejora sea percibida adecuadamente.
Una vez la seguridad esté garantizada con los niveles adecuados, la
percepción de esa garantía debe construirse sobre elementos
objetivables: visibilidad policial, colaboración de comerciantes y
vendedores, asistencia a las víctimas, existencia de traductores
para visitantes extranjeros, etc. y ser un elemento que se resalte
en la política de comunicación e información.
-
La percepción de
inseguridad para el visitante tiene diferentes orígenes:
-
La insuficiente
visibilidad de la policía que patrulla.
-
La presencia de
vendedores ilegales (top manta), que provocan actuaciones
policiales visibles y da sensación de descontrol e inseguridad.
-
La dificultad de
dar una respuesta rápida y satisfactoria a las victimas de los
delitos (generalmente robo sin agresión).
-
Por la dificultad
de orientarse y circular (especialmente para los extranjeros y
visitantes ocasionales y en las horas punta). Es necesario
realizar un análisis ad hoc que valide esas percepciones y que
tenga en cuenta: Estudios y propuestas anteriores. Datos
comparativos reales de los delitos que se cometen (venta ilegal,
robos con intimidación, sin intimidación, agresiones...).
Tipología del delincuente. Lugares y días en que se cometen.
Avance de soluciones, en la que deberá reflejarse una adaptación
de los recursos policiales al volumen de delitos y la
realización de una campaña en colaboración con los sectores
afectados para combatir la inseguridad percibida. Las medidas a
adoptar tienen que contemplar, al menos, cuatro supuestos:
-
1. Los delitos
contra la propiedad y las personas (robos, agresiones...)
-
2. Los delitos
contra la propiedad intelectual e industrial: piratería, top
manta.
-
3. La venta ilegal
vulnerando las ordenanzas municipales.
-
4. La inseguridad
percibida.
PUESTOS
La actual Ordenanza del
Rastro, aprobada con el consenso de todas las fuerzas políticas en
2000 dedica buena parte de sus disposiciones a la ordenación de los
puestos de venta, desde su número (3.500 módulos), hasta sus
dimensiones, y características esenciales. Así pues, toda aportación
sustancial al estado actual debe hacerse con las máximas
precauciones y consenso. La reflexión sobre los puestos de venta
tiene diferentes aspectos a los que la consulta de las partes
afectadas irá aportando elementos de juicio que fundamenten las
medidas a adoptar, sin ignorar el marco normativo pertinente:
Espacios físicos
-
El visitante de El
Rastro debe ser más que un turista que se pasea y que responde
al estímulo de compra de lo que encuentra accidentalmente. El
visitante debe ser considerado como un posible comprador.
-
La ubicación de los
puestos, además de otras consideraciones debería responder al
principio de eficacia. Al menos al del itinerario señalizado.
-
La ubicación debe
respetar, en cualquier caso, y de forma estricta el principio de
seguridad de la circulación de visitantes y de evacuación, tanto
de visitantes como de vecinos.
Adjudicación
Fisonomía / estética
-
El carácter
“informal” de este mercado debería conciliarse con un esfuerzo
de comerciantes y vendedores en la mejora estética de sus
puestos y establecimientos para contribuir al atractivo del
entorno.
-
El visitante es
cada vez más sensible a la estética del entor
En este eje es también
esencial contar con la opinión cualificada de especialistas en
mercadotecnia, hacer un análisis comparativo de otros mercados
similares para incorporar las mejores prácticas y respetar
escrupulosamente el carácter participativo de todo el proceso. En
todo caso, las medidas propuestas deberán tener en cuenta los
distintos intereses:
01 - El interés
general, que se puede concretar en la consecución del objetivo
estratégico Revitalización del Rastro
-
a) Mejora de la
seguridad (tránsito de visitantes y evacuación).
-
b) Mejora de la
orientación de los compradores, mediante señalización adecuada.
-
c) Mejora de la
habitabilidad vecinal, El Rastro es más que un mercado, es un
espacio urbano habitado.
-
d) Desarrollo de su
capacidad de atracción turística, mejora y ampliación de
servicios complementarios, especialmente: Información -
restauración
02 - Los intereses
particulares de vecinos
03 Los intereses
particulares de comerciantes
04 - Los intereses
particulares de vendedores
-
a) Derechos
adquiridos: Ubicación de puestos o participación en su
modificación.
-
b) Expectativas
legítimas: Recuperación de espacios, actividades y días de
mercado perdidos en los últimos años.
MARCA
RASTRO:
La marca Rastro
necesita una identidad gráfica que contribuya a relanzar el producto
“Rastro”. Su proceso de creación debe hacerse como el mismo Rastro:
de una manera participativa, abierta, cosmopolita y a la vez
castiza. El Rastro es varias cosas a la vez: un espacio urbano para
la convivencia, un mercado callejero, una referencia para los
visitantes y turistas que saben que el Rastro constituye un lugar
definido en la geografía que hay que recorrer, y todas esas
funciones que cumple como promotor de convivencia, encuentro e
intercambio comercial constituye un imaginario que es uno de los
rasgos más genuinos de Madrid. Sin embargo, como potente imaginario
carece de un símbolo, de un icono, no solo que concrete visualmente
ese imaginario, sino que lo convierta en un elemento de
identificación, en una marca capaz de precisar, indicar y orientar
al visitante y de atribuir a productos y servicios que obtenemos en
el Rastro su origen, de una señal que permita ver al comprador y
exhibir a los que lo contemplen el compromiso que adquirimos con el
Rastro al visitarlo. Por todo ello, proponemos la creación de una
marca para el Rastro a través de un concurso abierto que definirá
tanto las identidades gráficas como las aplicaciones.
-
El proceso de
creación de una marca Rastro es muestra de una voluntad de
revitalización del mercado que sirve, además, como un elemento
de publicidad que pone al Rastro en el foco de atención.
Identificar una imagen gráfica para el Rastro al tiempo que se
difunde el plan que renovará la zona y contribuirá a desarrollar
elementos de modernización desde la tradición del Rastro.
-
Una vez definida,
sirve para consolidar el proyecto, para desarrollar elementos
útiles a la vez que estéticos: mapas, folletos, señalización…
-
La comercialización
de productos (merchandising) Rastro constituirá además de una
fuente de generación de recursos, publicidad indirecta.
-
El icono sirve para
identificar la zona y se integra en la señalización.
El proceso de elección
de un logotipo para el Rastro, ayuda a posicionar el objetivo
estratégico del proyecto:
-
Permite articular la difusión de un Plan de Trabajo para ordenar
la mejora del Rastro.
-
Permite escenificar los aspectos más determinantes del Rastro en
esta estrategia: su carácter cosmopolita y arraigado, su perfil
de integración comunitaria y su naturaleza de “escaparate” de
Madrid.
ADAPTACIÓN DE ESPACIOS
URBANOS>
La adaptación de
espacios urbanos a la mejora de El Rastro es una intervención
esencial y que cae de lleno en las distintas competencias
municipales. Por ello, este eje será el que precise de una mayor
aportación de los distintos servicios municipales, pero al mismo
tiempo, no puede ser hurtado a las aportaciones de todos los
colectivos interesados. Entre esos colectivos, y al lado de vecinos,
comerciantes, vendedores están el reto de ciudadanos y colectivos
profesionales como arquitectos y urbanistas. Entre los aspectos a
considerar estarían:
Incorporación al proyecto de Mejora del Rastro su zona de
influencia, no para ampliar el mercado, sino para completar la
oferta global (comercial y de ocio) en torno al Rastro y la
intervención urbanística pertinente.
-
Adecuación de las plazas y calles para su compatibilidad
comercial y circulación de visitantes. La zona ha ido sufriendo
diferentes intervenciones urbanísticas que deberán completarse
una vez se termine el proceso de definición de las diferentes
actuaciones para la mejora.
-
Reordenación del trafico y accesos Completará el aspecto
urbanístico, facilitando y no desmotivando la visita y
respondiendo a las expectativas de los vecinos de la zona.
-
Ordenación de la carga y descarga En función de las necesidades
y de acuerdo con la Ordenanza municipal en proyecto sobre este
aspecto. Limpieza, tanto de espacios como de edificios.
-
Señalización Señalizar tiene dos beneficios inmediatos: La zona
queda claramente individualizada y se consolida su identidad.
-
Los visitantes se
orientan, lo que da sensación de seguridad y comodidad, talante
indispensable para tener una disposición favorable para el
disfrute de todas las ofertas que el Rastro aglutina.
RENOVACIÓN DE LA OFERTA:
El Rastro tiene que
completar y renovar su oferta actual incorporando, a su oferta
directa o en su zona de influencia, productos y servicios que son
reclamados por el visitante / consumidor actual. La renovación de la
oferta necesita de:
-
Definición de
los productos o servicios
-
Delimitación y organización de los espacios
-
Reglamentación, sí necesario, de su prestación
-
Calendario de implantación
Algunas sugerencias:
-
Renovación de la oferta gastronómica, insuficiente en número y
necesitada de renovación en los establecimientos y variedad.
-
La oferta
gastronómica (terrazas, bares, restaurantes..) ha servido para
revitalizar zonas adyacentes (Plaza de la Paja) y tiene un
amplio margen de mejora, tanto en cantidad como en calidad.
-
Mercado de segunda mano (“garage sale”), de particular a
particular que complete al tradicional de viejo (con puesto
fijo).
La movilidad de población de una ciudad como Madrid y los
hábitos de compra y decoración han hecho proliferar en otras
ciudades esa fórmula de venta de enseres domésticos de
particular a particular con motivo de traslados o renovaciones.
Poco habitual hasta ahora en nuestra cultura de consumo y venta,
es reclamada por el ciudadano y necesita de un espacio donde
realizarse.
ESPACIO CULTURAL:
El Rastro no sólo es un
mercadillo, sino también un espacio cultural, un punto de encuentro,
un lugar para la convivencia. Por ello, una propuesta de mejora del
Rastro, necesariamente ha de tener en cuenta esta dimensión de
referencia cultural, para integrar las distintas culturas que en él
se dan cita completando tanto la oferta comercial con actividades
paralelas que sean a la vez una respuesta a la pluralidad cultural y
al dinamismo de la ciudad, de sus músicos y creadores y una oferta
complementaria para que el Rastro refuerce su imagen de lugar de
visita entre las rutas de la ciudad.
Actividades culturales de calidad que animen el espacio y sean polo
de atracción para turistas, y que den al Rastro un aire lúdico y
festivo: actividades musicales, teatro de calle, marionetas…
-
Para ello, y junto a la utilización de espacios públicos al aire
libre, como la Plaza del Mercado de la Puerta de Toledo, debe
buscarse también la utilización e integración de
infraestructuras existentes en la zona, como el Teatro Pavón.
-
Reflejo del Madrid multicultural y ciudad de acogida y por lo
tanto, integración en la oferta cultural de programación de
músicas y tendencias del mundo, reflejadas ya en un barrio
crecientemente multicultural.
PROPUESTA PARA LA
ORGANIZACIÓN
Y...FUNCIONAMIENTO
DE
“MESA PARA LA MEJORA DEL RASTRO”
La gestión de un
proyecto complejo como la Mejora del Rastro que ha generado tantas
expectativas y pretende constituirse en un elemento significativo de
la identidad de Madrid e influir decisivamente en su zona de
influencia, necesita construirse en torno a La generación de
consenso social a traves de la participación de todas las partes
interesadas. Por lo tanto, es necesario:
Crear un espacio de
participación con asociaciones.
-
Colaborar con las asociaciones pertinentes para encauzar el
debate social y resolver los conflictos y las crisis.
-
Implicar a los Colegios Profesionales y otros colectivos
(Arquitectos, urbanistas, fundaciones, medios de comunicación…)
Objetivos de la Mesa:
-
Servir de marco de participación de los colectivos directamente
afectados por la Mejora del Rastro.
-
Dar credibilidad y
legitimidad al proyecto.
-
Adoptar conclusiones y recomendaciones que contribuyan a definir
el Plan Mejora del Rastro.
Organización del procedimiento de trabajo de la Mesa: La Oficina del
Centro, dependiente del Área de Gobierno de Economía y Participación
Ciudadana y la Junta Municipal de Distrito de Centro serán las
encargadas de actuar como Secretaría de la Mesa, preparando y
coordinado sus reuniones y asistiéndola técnicamente para asegurar
la eficacia de sus trabajos.
1. Agenda y calendario
-
a) Realización de
reuniones plenarias de trabajo sobre cada uno de los ejes de
reflexión.
-
b) Las reuniones se
celebrarán según la agenda y el calendario propuesto por la
Secretaria de la Mesa y aprobados por el Pleno de la Mesa.
2. Procedimiento de
trabajo
-
a) Cada asociación
miembro de la Mesa hará llegar a la Secretaría su propuesta
sobre cada cuestión. Las propuestas se circularán entre el reto
de los miembros de la mesa.
-
b) La Secretaría
preparará para cada reunión un documento integrando las
distintas propuestas, resaltando los puntos de acuerdo y de
desacuerdo y planteando un proyecto de conclusiones.
-
c) El plenario
analizará ese documento y adoptará sus conclusiones y
recomendaciones.
3. Invitación a
personalidades y expertos para presentar sus opiniones sobre la
Mejora. Debe realizarse también una encuesta a visitantes y
consumidores.
4. Incorporación de los
informes técnicos solicitados como elementos de debate.
El Ayuntamiento pondrá
a disposición de los miembros de la Mesa aquellos documentos o
informes que puedan contribuir a enriquecer el debate. Las
asociaciones pueden acompañar sus propuestas de la documentación que
consideren oportuna
5. Redacción de
conclusiones y recomendaciones.
De cada reunión se
elaborará un acta que recogerá la postura de cada asociación y las
conclusiones adoptadas. Las actas se enviarán a los miembros de la
Mesa y se aprobarán en la reunión posterior.
FUENTE DE ESTOS ARTÍCULOS
http://es.wikipedia.org/wiki/El_Rastro_de_Madrid
Otras webs que hablan del Rastro:
http://www.elrastro.org/ - http://www.mirastro.com/elrastro.htm

Fuentes de las fotos:
Miguel A.
B. González - Colaborador español
Photomadrid.com
/
Madridman.com /
Madridfotos.com
/
Fotopaises.com
/
Recursos.cnice.mec.es
/
Navidaddigital.com
/
Fotomusica.com
/
Flickr.com /
Madridteacher
Estos son los mejores datos del idioma
español que he encontrado en internet. Los mismos no son de mi autoría y tampoco me pertenecen, los he recopilado
desde de la red. He intentado dentro de mis
posibilidades poner todas las fuentes posibles, sin embargo
puede que inadvertidamente me haya olvidado de alguna, si es
así, podéis enviarme un correo a:
esf@espanolsinfronteras.com