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PLAZA MAYOR DE MADRID -
SALAMANCA - CÁCERES - LIMA
El
origen de la Plaza Mayor es la Plaza del Arrabal,
situada fuera de la muralla medieval, una plaza
abierta hacia el campo. Se rehabilitó en la época de
Felipe III, con el diseño del arquitecto Juan Gómez
de Mora en 1617. Sufrió varios incendios y después
de uno de ellos, en 1790, el arquitecto Juan de
Villanueva decide cerrar la plaza todavía más.
Curiosidades: la actual Junta Municipal Centro del
Ayuntamiento de Madrid fue el primer edificio
construido en la plaza; era La Real Casa de
Panadería, que era panadería en planta baja y la
residencia de los Reyes en las plantas superiores
La plaza mayor es, posiblemente, una de las
plazas más visitadas de la ciudad. Ofrece al turista
y a sus habitantes multitud de zonas de
esparcimiento diurnas y sobre todo, nocturnas.
Creada
en el siglo XVIII, por Juan de Villanueva tras un
gran incendio que destruyó gran parte de la plaza,
realmente se empezó a construir a comienzos del
siglo XVII.
Un bello conjunto arquitectónico, el
más representativo del Madrid de los Austrias, que
tuvo a Lope de Vega como maestro de ceremonias.
En ella
se representan obras teatrales, fiestas y es zona
fundamental en las Navidades madrileñas.
Bajo
sus arcos, puede encontrar innumerables tiendas
ornamentadas al estilo del viejo Madrid, y los
domingos puede ver a una multitud de personas que se
dedican a la filatelia, siendo un emplazamiento
inigualable para la compra-venta de monedas, sellos,
etc.
Está
muy bien resguardada, por calles tan importantes
como la de Cuchilleros, o Mayor, las cuales se
pueden definir como prolongaciones externas de la
plaza, pues tanto su estructura como su economía
son, si no idénticas, muy parecidas.
Para
acceder desde el hotel, hay que tomar su anexa Calle
del Carmen, hasta llegar a Sol. Rodee la Puerta del
Sol hacia la derecha, y la tercera calle es la Calle
Mayor. Tome ésta calle, y a partir de la segunda
calle a la izquierda, se tiene acceso directo a la
plaza.
Para ir
a la calle Cuchilleros, hay que seguir por la calle
Mayor, y rodear la plaza a la izquierda. Se podrá
ver el Mercado de San Miguel en su comienzo, dando
paso a la calle con su bella estructura
arquitectónica.
HISTORIA DE LA PLANTA
PARCELARIA DEL ENTORNO DE LA PLAZA MAYOR MADRILEÑA
Es el
carácter singular de la Plaza Mayor de Madrid lo que
ha motivado desde hace mucho tiempo la profusión de
estudios sobre ella vertidos. Estudios muy variados,
pues muchas son las procedencias de sus autores:
historiadores del arte, de la ciudad, arquitectos,
etc. que suponen interesantes y valiosas
aportaciones acerca de su génesis, de su significado
urbanístico y valores arquitectónicos, de su
condición como contenedora de actividades,
residentes y acontecimientos. Sin embargo, los
geógrafos no están presentes como estudiosos de la
plaza madrileña, quizás porque piensan que sobre la
Plaza Mayor ya está todo dicho. Y nada más incierto.
Al menos eso es lo que nos parece a aquellos que
estamos interesados por el paisaje urbano.
Pretendemos, pues, indagar en uno de los elementos
del paisaje, cual es la planta parcelaria, y
abordaremos la historia del plano parcelario porque
se ha demostrado como pieza clave para la
interpretación del paisaje urbano, pues no en balde
condiciona la amplitud y muchas de las
características de la edificación, sino también
toda trama urbana carente de planeamiento (Brandis,
1995, 1998). Pero además, la variada gama de
tamaños y formas que presentan las parcelas es
respuesta al contexto temporal, espacial, social,
político, económico y cultural en que se desenvuelve
la sociedad y que tanto tienen que decir en la forma
que adquiere el paisaje urbano.
En fin, se
trata de un estudio cuya última pretensión es la de
contribuir al mayor conocimiento de la Plaza Mayor
madrileña, donde cada elemento del paisaje tiene un
significado presente, pero a la vez histórico y
retrospectivo, pues «los legados de las fases
urbanas anteriores suponen otras tantas
obligaciones que pesan, de distinta forma, sobre el
futuro del espacio» (Chaline, 1981, 101).
1.
LA RESISTENCIA DEL
TRAZADO MEDIEVAL A LA REGULARIDAD SETECENTISTA
El
contraste que se observa entre la regularidad
del gran vacío central que conforma la plaza y
la irregularidad del entorno edificado, cabe
interpretarlo como resultado de la
sobreimposición del diseño setecentista a un
trazado que tiene su origen en la formación de
los arrabales extramuros del recinto medieval.
Esta herencia se reconoce en el trazado de los
antiguos caminos de Alcalá, Toledo y Atocha que
partían de la puerta de Guadalajara, sita en el
amurallamiento, y en la Cava de San Miguel y
Cuchilleros que seguían el trazado del foso de
la muralla. También se observa en algunas calles
secundarias que aumentaban los accesos a la
plaza, llamada entonces, del Arrabal, y la unían
con otros centros de concurrencia. Así, la calle
de Felipe III era el camino más corto a la
parroquia de San Ginés y la de Zaragoza lo era a
la de Santa Cruz. Con el trazado de la plaza,
culminado en 1617, se abren nuevas calles que
agilizan el acceso a la misma y aumentan su
comunicación con el exterior. Surgen las calles
de la Sal, enlace directo con el convento e
iglesia de San Felipe el Real, la del Arco del
Triunfo, en forma de pasaje cubierto, y la de
Botoneras, conformándose así el trazado actual
del callejero (Figura 1).
Aunque
las pervivencias del suelo ocupado previo al
trazado de la plaza son difíciles de precisar,
debido a la ausencia de cartografía por aquel
entonces, hay estudios que permiten dibujar
parte del perímetro de las manzanas que
aparecen en el lugar a finales del siglo XV
(Montero Vallejo, 1987), así como fuentes
documentales que ayudan a precisar la
localización de algunas parcelas en el umbral
del siglo XVII (Iñíguez, 1950) (Urgoiti, 1954).
Están
datadas instalaciones desde mediados del XV en
lo que fueron terrenos de propios que el
Concejo se reservó entre la muralla y el arrabal
de Santa Cruz. Las construcciones, que bordeaban
una zona deprimida que en origen fue laguna y
luego muladar, fueron proliferando. Lo codiciado
del lugar, al ir adquiriendo centralidad por el
crecimiento de la villa hacia el este, propició
que algunas casas llegaran a instalarse en el
centro de la plaza, y que no desaparezcan hasta
1581, al construirse en el lado norte la Casa
Panadería, según el proyecto que hiciese de la
plaza Juan de Herrera, e iniciarse también las
expropiaciones en el este y sur de la misma. La
regularización del lado oeste será más tardía,
por la dificultad que entraña el enorme desnivel
que existe entre la plaza y la Cava de San
Miguel, llevándose a efecto bajo la supervisión
de Gómez de Mora en 1617 (Figura 2).
Pero
los intentos de reforma de la plaza desde
finales del siglo XV van paralelos a toda una
serie de disposiciones que, con el objeto de
mejorar el entorno

pretenden
renovar también el caserío de las travesías. Así, la
nueva Junta de Urbanismo, creada en 1590, ordena la
alineación de la calle Mayor y propone la sustitución de
los pilares de madera por otros de piedra en las plazas
y calles que contasen con soportales. También, la Junta
de Aposento fomenta la reedificación con las
disposiciones que dicta a partir de 1584, y por las que
gozarán de exención de huésped por ocho años las casas
que se labren...

Fuentes:
Íñiguez (1950), Urgorri (1954) y Montero (1987).
en la plaza y su entorno de acuerdo a las condiciones
que exijan las ordenanzas, llegando a ampliar las
exenciones a perpetuidad a cambio de un canon en
metálico en 1588. De esta forma, la sustitución del
caserío permitía liberarse de por vida de la carga de
aposento y hacer rentable el costo de las obras con la
obtención de rentas más altas. Pese a todo, el ritmo de
la construcción de nuevas casas es lento, persistiendo
todavía en 1617 algunas edificaciones antiguas en torno
a la plaza, que obligan a la Junta de Obras a notificar
a sus dueños la urgencia de su derribo ante el estado de
deterioro que presentan (ASA,
1617).
Estas disposiciones, orientadas a estimular la
sustitución del caserío y a conseguir la traza regular
de la plaza, fueron aprovechadas por algunos
propietarios, especialmente los de las calles de Mayor
y Toledo que eran las de mayor tránsito, y así se
entiende que buen número de casas se renovaran por estas
fechas. Por el contrario, el caserío que da fachada a la
plaza se resiste, en parte motivado porque el diseño
uniforme de las fachadas encarece las obras, por lo que
para estimular su terminación se concede en 1620-21
privilegio perpetuo sin carga en metálico a las casas
de la plaza que faltasen por levantar, disposición que
fue bien acogida por los propietarios (Figura 3). Del
resto del...

Fuente: Planimetría General de
Madrid (1750).
espacio
ocupado en estos momentos no tenemos certidumbre de sus
lindes parcelarias, pues se privilegiaron con
posterioridad, teniendo que esperar a la aproximación
que nos permite la perspectiva caballera del plano de
Teixeira de 1656.
En definitiva, de la sobreimposición del diseño regular
de la plaza al trazado previo sólo resultó el
alineamiento de la fachada de las manzanas que la
conformaban, perviviendo en el resto el viario
arrabalero medieval. Éste, con¬tactaba con la plaza de
forma asimétrica, a veces con trazo sinuoso y con
di¬ferentes anchos, presentando al suroeste desniveles
considerables. No se co¬rrigió, pues, el trazado
caminero, aunque la edificación del entorno pretendió
disimular esta realidad, y así Gómez de Mora labró
pasajes cubiertos en las calles de Toledo, Sal, Arco del
Triunfo, Botoneras y Zaragoza, con una ar¬quitectura que
intentaba asemejarse a la de la plaza; más tarde
Villanueva en 1790 simularía mediante arcos falsos la
falta de simetría de las calles afluen¬tes (Bonet, 1967,
1978)
2. UN PARCELARIO DE ACTIVA Y COMPLEJA DINÁMICA
El plano parcelario actual es
producto tanto de la dinámica que se desa¬rrolla desde
el siglo XVII como de la resistencia de estructuras
anteriores y que todavía se reconocen. La conjunción de
fenómenos de cambios y de per¬manencias que inciden a lo
largo de todo el proceso de constitución del dise¬ño
parcelario, permiten entender la variada gama de tamaños
y formas que presentan hoy las parcelas.
Las herencias parcelarias
existentes desde hace más de un siglo se iden¬tifican en
dos tercios de las fincas, siendo numerosas las que se
remontan al siglo XVII en correspondencia con lo antiguo
de la ocupación. Pero quizás lo que sorprenda sea
apreciar parcelas cuyo diseño responde a la dinámica más
actual, bien por agregación o segregación de parcelas,
pero sin producir la sustitución del caserío. Se trata,
por un lado, de fusiones de fincas que se han resuelto
con obras de reestructuración interna, esto es, abriendo
huecos en las medianerías interiores para su
comunicación, modificado las cubiertas y retocado las
fachadas. Pero también, por otro lado, han sido las
reformas exteriores en las fachadas y cubiertas de
varias parcelas que, al recibir un tra¬tamiento
uniforme, enmascaran la permanencia de la anterior
distribución (Figura 4). La morfología que
presentan las parcelas sólo puede ser interpretada a la
luz de la dinámica que ha tenido lugar a lo largo del
proceso. El parcelario de menor superficie se
corresponde con la situación más antigua, en la que la
atomización de las fincas, salvo excepciones, es lo
generalizado en consonan...

Fuentes:
Planimetría General de Madrid (1750). Plano de Ibáñez
Ibero (1872-74) y Plano Parcelario de 1999.
cia con su origen de arrabal
extramuros y con los altos precios del suelo alcanzados
al adquirir centralidad por la construcción de la Plaza
Mayor. Así, se estipula en 1617 como superficie mínima
exigida para las casas que se labra¬sen en la plaza, y
que quisieran acogerse a la exención de aposento, la de
15 por 75 pies (80 metros cuadrados), sin embargo, se
certifican casas de menores superficies que obtuvieron
el privilegio (Corral, 1973). Por otro lado, en la forma
que adoptan algunas parcelas se puede reconocer el
trazado camine¬ro, de estrecha línea de fachada y
desproporcionada profundidad, que impo¬nen las vías
principales.
Las parcelas que datan del
siglo XVIII son producto, en parte, de agregaciones con
el objeto de aumentar las menguadas superficies de las
pree¬xistentes, proceso de actuación sobre el parcelario
heredado que es muy co¬mún en las ciudades europeas a
partir del Renacimiento. A mediados de siglo, en unos
momentos en que la plaza y las manzanas que la enmarcan
dis¬frutan de la máxima centralidad, se registra un
total de 240 fincas que pro¬ceden de 293 antiguas
parcelas, habiéndose ampliado considerablemente la
superficie de algunas al fusionarse con las colindantes.
Destacan por su ta¬maño las dos casas consistoriales, la
Casa Panadería en el lienzo norte y la Casa Carnicería
en el del sur. Y aunque se detecta la segregación de
algunas fincas, la pervivencia del parcelario más
antiguo es aun notoria, y de ahí que más de las tres
cuartas partes de las fincas no superen los 100 metros
cuadrados (Figura 5).
Mayor representación tienen
las parcelas que resultan de los aconteci¬mientos
habidos a lo largo del XIX al cambiar de manos muchas
propiedades tras la desvinculación de los títulos y
mayorazgos y la desamortización de los bienes
eclesiásticos. Pero antes, también contribuye al cambio
la reforma que soporta la plaza por el incendio de 1790
y que destruye en su totalidad el lien¬zo oeste y
parcialmente el del sur, momento a partir del cual se
adopta el pro¬yecto de Juan de Villanueva,
incorporándose un nuevo diseño arquitectónico para la
totalidad de la plaza y algunas travesías. De nuevo hay
propietarios que se muestran reacios a la reedificación
por el alto costo que suponen las nue¬vas fachadas, lo
que provoca la intervención del Ayuntamiento que compra
al¬gunas parcelas, las fusiona y levanta casas más
grandes, consiguiendo de esta manera ampliar la
superficie de las fincas. La desvinculación de los
títulos y mayorazgos y las desamortizaciones que se
suceden a lo largo del siglo, posi¬bilitan la compra de
fincas y la agregación de muchas de ellas con el fin de
conseguir casas más grandes. Así pues, en la dinámica
parcelaria sigue pre¬dominando la tendencia a la
ampliación de las fincas, perdiéndose entre 1764 y 1874
aproximadamente 104 parcelas, en su mayoría de pequeño
tamaño y disminuyendo, en consecuencia, la
representación de las de menor superficie a algo más de
la mitad (Figura 6).
|
CUADRO 1 |
|
Superficie de las parcelas en 1750, 1874 Y 1999
|
|
Superficie |
1750 |
1874 |
1999 |
|
m2 |
Parcelas |
% |
Parcelas |
% |
Parcelas |
% |
|
–100 |
194 |
81 |
79 |
57 |
25 |
25 |
|
100-249 |
35 |
14,5 |
43 |
31 |
42 |
42 |
|
250-499 |
6 |
2,5 |
11 |
8 |
27 |
27 |
|
500 y más |
5 |
2 |
4 |
3 |
5 |
5 |
|
Total |
240 |
100,0 |
137 |
100,0 |
99 |
100,0 |
Fuente: Planimetría General de
Madrid (1750), Plano Parcelario de Ibáñez Ibero
(1872-74) y Plano Parcelario (1999).
En definitiva, la utilidad que
el análisis de la cartografía a gran escala tiene para
la interpretación del paisaje urbano es obvia. Además,
la comparación de planos parcelarios de distintas fechas
permite no sólo identificar y situar cronológicamente
las fincas que componen las manzanas de la Plaza Mayor,
sino también registrar al detalle las modificaciones que
soporta la planta a lo largo del tiempo. Pero será a la
luz de toda la serie de factores de muy variada índole
que se suceden donde encontramos las claves de la
interpreatación de la variada gama de tamaños y formas
que presentan hoy las parcelas.
Fuente:
Plano de Ibáñez Ibero (1872-74) y Plano Parcelario de
1999.
Anales de
Geografía de la Universidad Complutense.
Vol.
extraordinario (2002) 189-201
BIBLIOGRAFÍA
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CORREA, A. (1967): «El Plano de Juan Gómez de Mora de la
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Madrid de Felipe II», Revista de Bibliotecas, Archivos y
Museos, Madrid, n.º 59-60, pp. 3-108. MONTERO VALLEJO,
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Arrabal», Anales del Instituto de Estudios Madrileños,
Madrid, XXIV, pp. 203-215. URGORRI CASADO, F. (1954):
«El ensanche de Madrid en tiempos de Enrique IV y Juan
II. La urbanización de las cavas», Revista de
Bibliotecas, Archivos y Muse¬os, Madrid, vol. XXIII, pp.
3-63. 201 Anales de Geografía de la Universidad
Complutense Vol. extraordinario (2002) 189-201. Dolores
BRANDIS Departamento de Geografía Humana. U.C.M.
PLAZA MAYOR DE SALAMANCA
Nació de modo natural junto a
la antigua Puerta del Sol de la muralla y, por
encontrarse allí la iglesia de San Martín fue conocida
como Plaza de San Martín.
Por entonces era mucho
más grande y se extendía no solamente por la actual
plaza, sino que comprendía la plaza del mercado, la del
Corrillo y la del Poeta Iglesias, siendo considerada
como "La plaza más grande de la cristiandad", en la cual
se realizaban simultáneamente todas las funciones de una
plaza (fiestas, mercado, etc.).
En 1724 se
segrega la plaza actual y se comienza a construir su
perímetro por el arquitecto Alberto de Churriguera,
trasladándose a ella el Ayuntamiento (las Casas
Consistoriales) lo que le da el rango de Plaza Mayor.
Muerto Churriguera, termina la obra Andrés García de
Quiñones (1755).
El ala este, llamada Pabellón
Real, muestra entre sus arcos medallones con el busto de
algunos reyes de España. Este ala fue la primera que se
construyó, ya que servía como muro de contención para
hacer horizontal el suelo de la nueva plaza. En las
otras alas los medallones representan a otros personajes
ilustres (santos, sabios, descubridores, etc).
El
aspecto actual, en lo que se refiere al pavimento
(baldosas de granito gris, con marcas de granito rosa)
se hizo hacia 1955. Hasta entonces tenía un jardín
central, con árboles, arriates de flor y un quiosco de
música en su centro. Una calle adoquinada lo
contorneaba.
PLAZA MAYOR DE VALDERAS
La Plaza Mayor de Valderas se
encuentra dentro del casco antiguo y dentro de la
primera muralla. Es una plaza porticada (hoy en dos de
sus lados), típica plaza castellana. Aquí está situada
la iglesia parroquial de Santa María del Azogue,
documentada en el año 1144. También está el edificio
herreriano de la antigua Casa Consistorial que según la
leyenda, se levantó en el solar de una casa ilustre
perteneciente a doña María de Zarzas, heroína de la
ciudad en tiempos del musulmán Alcama (siglo VIII).
Frontera con esta casa y haciendo esquina con Valderrama
y Castillos se encuentra una de las casas más antiguas
de Valderas. Conserva el alero y las cabeceras de las
vigas en forma de voluta. En la fachada tiene vigas al
descubierto en forma de equis. En un edificio de
construcción reciente se puede ver la placa
conmemorativa del ministro Demetrio Alonso Castillo, que
nació en una casa ubicada en ese lugar.
PLAZA MAYOR DE CÁCERES
Plaza Mayor, es un barrio y
espacio público monumental de Cáceres, punto principal
de entrada a la ciudad monumental.
Limita por el
este con parte del lienzo de la muralla, el más
conocido, con la torre de Bujaco, el arco de la Estrella
y la torre de los Púlpitos. En la parte sur se encuentra
el ayuntamiento y el foro de los Balbos y comienza la
calle Pintores, la más comercial de Cáceres. En la
fachada Oeste destacan sus soportales y se encuentra
plagada por bares, restaurantes y diversas tiendas. En
el centro de la plaza hay un paseo construido en 2001.
Durante siglos, ha sido el
punto de reunión, centro de la vida social y comercial
de la ciudad. La plaza nació en un solar equidistante de
los dos principales núcleos de población extramuros de
la ciudad en el siglo XIV: las viviendas alrededor de la
iglesia de Santiago y las casas en torno a la puerta de
Coria. En aquel momento, esta explanada rectangular
ligeramente en cuesta era el lugar idóneo para la
celebración de ferias, mercados y eventos lúdicos. Así,
el centro de la ciudad pasa de ser la explanada aneja a
la iglesia de Santa María a ocupar este lugar, que, con
el transcurso de los años, se conformará como la plaza
principal o mayor de la ciudad.
PLAZA MAYOR DE VALLADOLID
La Plaza Mayor de Valladolid
está situada en el centro de la ciudad de Valladolid a
pocos metros de otros monumentos significativos como la
Iglesia de San Benito o la Iglesia de Santa María La
Antigua
Presidida por el fundador de la ciudad,
el Conde Ansúrez, la Plaza Mayor constituye el principal
espacio de encuentro de los vallisoletanos.
Su
existencia comenzó a definirse a mediados del siglo XIII
cuando el mercado se desplazó desde la Plaza de Santa
María a la Plaza del Mercado, que desde comienzos del
XVI se llamó Plaza Mayor. Los distintos gremios se
fueron instalando en torno a ella, y fue el monasterio
de San Francisco hasta 1499 el edificio más importante
en las inmediaciones. A partir de esa fecha, por mandato
de los Reyes Católicos fue la Casa del Municipio la que
presidió la vida de la ciudad.
Tras su
destruccion en 1561 a causa de un grave incendio de la
antigua Plaza del Mercado y gracias a la intervención
directa de Felipe II, se inicia su urbanización como
lugar de reunión y coincidencia de los comerciantes que
llegaban de todos los lugares del Reino.
Felipe
II ordena la reconstrucción de la parte incendiadaEl
proyecto de reconstrucción es obra de Francisco de
Salamanca, arquitecto real, con él nació la urbanística
moderna pues esta plaza supone un hito para España y
América siendo esta la gran aportación de la
arquitectura barroca española.
La Plaza Mayor de
Valladolid es la primera plaza mayor regular de España,
cerrada y con soportales, espacio destinado a ser
utilizado como mercado y como escenario de las
celebraciones públicas tan queridas a la monarquía de
los Habsburgo, para lo cual habían sido diseñadas con
grandes balconadas que facilitaran la visión de los
espectáculos, y sirvió de modelo, desde el siglo XVII,
para otras muchas en España (como la de Madrid, 1617 o
Salamanca, 1729) y Suramérica teniendo incluso
repercusiónes en Italia.
La plaza es de planta
cuadrada, está completamente porticada y sus soportales
descansan sobre columnas o pilares cuadrados de granito
y es de tipo abierto, es decir, las calles desembocan en
ella sin ningún obstáculo ni pantalla. Está rodeada por
pequeñas calles gremiales que recuerdan el pasado y es
una de las más grandes de España.
Tradicionalmente las viviendas de la plaza tuvieron una
altura de tres pisos. La distribución de huecos era
jerarquizada. La planta primera poseía balcones, la
segunda, antepechos y la tercera, ventanas sencillas.
Esta disposición tiene ecos vitrubianos. Esta fisonomía
original fue cambiando a lo largo del tiempo hasta la
actual, en la que todos los huecos de todos los pisos
poseen balcones. Está presidida por la estatua del
repoblador de la ciudad, el Conde Ansúrez realizada en
1903 por Aurelio Carretero.
En el flanco norte de
su trazado rectangular, se alza la Casa Consistorial
sede del Ayuntamiento de Valladolid. El anterior, que
sobrevivió hasta 1879, databa del siglo XVI, aunque
había sido reformado a lo largo del tiempo. Por ejemplo,
a mediados del siglo XIX, se le había incorporado una
torre para el reloj en el centro de la fachada. El
edificio actual tuvo un génesis larga. Primero se
convocó un concurso de proyectos para el nuevo
consistorio vallisoletano, proyecto que ganó el
arquitecto local Antonio Iturralde, que presentó un
proyecto que, aunque ganador, no gustó demasiado.
Iturralde murió en 1897 y se hizo cargo de las obras
Enrique Repullés y Vargas, quien derribó todo lo
efectuado del proyecto de Iturralde y construyó un nuevo
edificio ecléctico, de carácter beaux-artiano, terminado
en 1908. Este es el edifio actual del Ayuntamiento
vallisoletano.
Frente a este edificio se
encuentra el Teatro Zorrilla, inaugurado en 1884. Se
situa en el mismo lugar en el que se alzara parte del
desaparecido Convento de San Francisco, inmenso conjunto
monástico, demolido totalmente entre 1835 y 1850 y que
abarcaba todo el espacio comprendido entre las actuales
calles de Santiago, Montero Calvo y Duque de la
Victoria. La actual calle constitución se situa sobre la
desaparecida iglesia gótica del monasterio y la calle
Menéndez y Pelayo, sobre varias dependencias y las
antiguas huertas.
En la actualidad, se ha
intentado volver a la homogeneidad original mediante
ciertos mecanismos, como el pintar de rojo todas las
fachadas de las edificaciones, algo histórica y
estéticamente discutible.
Bajo su suelo, se encuentra
un parking público. En la actualidad la Plaza Mayor se
ha convertido en un espacio nuclear propicio al
encuentro y la convivencia ciudadana en la que se llevan
a cabo diversas actividades culturales:
Acoge
durante la Feria y Fiestas de Nuestra Señora de San
Lorenzo numerosos conciertos. La Plaza se convierte en
un gran escenario que acoge las voces de moda del
panorama musical.
En ella se desarrolla el
Encuentro Internacional de Maestro Escultores de Arena
durante los meses de primavera. Acoge diversas
celebraciones de la Semana Santa de Valladolid como el
Sermón de las Siete Palabras o la Procesión General de
la Sagrada Pasión del Redentor. En ella se celebra
durante la llamada Semana del renacimiento un mercado
renacentista, con la recreación de sabores, olores y
personajes del Valladolid del siglo XVI. Es el
punto de celebración para los éxitos de los equipos
deportivos de Valladolid como el Real Valladolid, el
Balonmano Valladolid o el Cetransa El Salvador .
PLAZA DE LA CORREDERA
La Plaza de la Corredera es
uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de
Córdoba. Única plaza mayor cuadrada de Andalucía y la
más emblemática de España junto a la Plaza Mayor de
Madrid y Plaza Mayor de Salamanca. Situada en el centro
de la ciudad, a la bajada de la Calle Rodríguez Marín o
Espartería. Tiene su entrada y salida a través de los
llamados Arco Alto y Arco Bajo.
Construída en el
emplazamiento que se cree que en su día ocupó parte del
Circo Romano, este espacio ha sido profundamente
remodelado con el paso del tiempo. La plaza ha sido
utilizada con diferentes fines, principalmente festivos
tales como las corridas de toros, organización de juegos
de caña, etc., derivándose el actual nombre de la plaza
de este hecho.
Se cree que hasta el siglo XV, la
plaza de la Corredera fue una gran explanada extramuros
de la Medina o ciudad alta cordobesa. La morfología
actual, proviene del proyecto del arquitecto salmantino
Antonio Ramós Valdés, quien bajo mandato del Corregidor
Francisco Ronquillo Briceño, construyó un rectángulo
semirregular de 113 metros de largo y 55 metros de
ancho, en 1683.
Las descripciones que encontramos
de la época nos la muestran tal y como era en el siglo
XVII:
"(...) lo que allí se ve de notable es la
plaza mayor, cerrada por casas hermosas semejantes a las
de la Plaza de Madrid sostenidas de pórticos y de
arcadas donde están establecidos los más ricos
mercaderes de la ciudad y en los días de las grandes
giestas del año, se dan corridas de toros, como vivimos
en Madrid. Esta plaza está en uno de los extremos de la
ciudad (...)" A. Jouvin (Siglo XVII)
"(...) casi
todas las fachadas de la construcción sobresalen hacia
fuera con terracillas de madera, la mayor parte con tres
y unas pocas con cuatro planos, por o que cuando se
hacen las fiestas se agregan alrededor de las
escalinatas de madera, decoradas ricamente con telas de
varios coloeres sin dejar desnudas las pilastras que las
sostienen, Donde se sitúan las damas, ponen sobre el
tapiz grandísimos cojines de terciopelo y de brocado y,
en suma, no queda parte alguna de la palza que no se va
o llena de pueblo o embellecida con adornos. En el
centro de uno de los lados mayores hay un edificio muy
bueno, ene le cual está la Cárcel Pública. Juanto a éste
está la antedicha casa en la que tiene su lugar acotado
el Corregidor y los Veinticuatro regidores de la
ciudad..." A. Guzman Reina. (Córdoba, siglo XVII).
La Plaza de la Corredera siempre fue un alto enclave
comercial hasta el siglo XX. La descripción de Pío
Baroja en La Feria de los Discretos es un claro ejemplo
de cómo era la plaza en el siglo XIX:
(...) No
había dejado de los arcos rinconadas sin puesto ni
columna sin tenderete al pie. En el fondo de los proches
aparecían los portales de las posadas, con sus patios
clásicos y sus nombres castizos como la posada de la
Puya del Toro...Las alpargaterías ostentaban como enseña
sus ruedos de pleita: los establecimeintos de bebidas,
sus anqueles llenos de botellas de colores; las tiendas
de los talabarteros, sus jáquimas, cinchas y atahares;
las triperías, las vejigas y cedazos hechos de piel de
burro de Lucena. Aquí, un tejedor de caña iba
construyendo cestas; allá, un baratillero poníen en
montón unos cuentos libros grasientos, y cerca, una
vieja entantigua sacaba del fondo de una sartén una
rodaja de merluza y la ponía sobre una lámina de hoja de
lata. Pío Baroja (siglo XIX)
A finales de siglo
XIX, en 1896, se construye en mitad de la plaza, un
edificio tendente a albergar el mercado de abastos. Es
en el año 1959, cuando Antonio Cruz-Conde, alcalde de
Córdoba, aprueba el derribo del edificio de mitad de la
plaza, para realizar uno en el subsuelo. En esta
construcción se encontraron numerosos mosaicos, que hoy
en día se encuentran expuestos en el Alcázar de los
Reyes Cristianos.
Entre los edificios que dan
forma a la plaza destaca el Mercado de Sánchez Peña o
las Casas de Doña Ana Jacinta. El actual Mercado de
Sánchez Peña sirvió de sede consistorial así como
cárcel, hasta que en el siglo XIX, 1846, el empresario
cordobés José Sánchez Peña, compró el edificio e instaló
allí la más moderna industria de Córdoba con máquinas de
vapor para crear una fábrica de sombreros, instalando a
los obreros en la parte alta del inmueble, donde
tuvieron sus viviendas.
PLAZA DE MAYO DE BUENOS
AIRES
La Plaza de Mayo, sitio
fundacional de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina,
nació de la unión de las plazas de la Victoria y del
Fuerte al demoler, en 1884, una construcción llamada
Recova Vieja que las separaba.
Se encuentra en el
denominado microcentro porteño, rodeada por las calles
Hipólito Yrigoyen, Balcarce, Avenida Rivadavia y Bolívar
del barrio de Monserrat. Nacen desde su lado oeste tres
importantes avenidas: Presidente Julio A. Roca,
Presidente Roque Sáenz Peña y Avenida de Mayo. En su
entorno se encuentran varios de los principales
monumentos y puntos de interés: el Cabildo histórico, la
Casa Rosada (donde reside el Poder Ejecutivo de la
Nación), la Catedral Metropolitana, el edificio del
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la casa central
del Banco Nación.
Debajo de su terreno, de
aproximadamente dos hectáreas, alberga a las estaciones
de subte Plaza de Mayo (línea A), Catedral (línea D) y
Bolívar (línea E) que, junto con numerosas líneas de
colectivos, brindan una fácil comunicación a todos los
rincones de la ciudad.
Caja de resonancia de las
grandes manifestaciones populares del país, puede
decirse que, salvo la Declaración de la Independencia y
las batallas que se libraron para conquistarla, ha sido
el escenario de todos los acontecimientos
trascendentales a nivel nacional.
El 25 de mayo
de 1941 la Comisión Nacional de Museos y Monumentos
Históricos hizo colocar una placa de bronce sobre el
borde del cantero donde se encuentra la Pirámide de Mayo
con una leyenda que sintetiza su historia:
En
esta Plaza Histórica el fundador Juan de Garay plantó el
símbolo de la justicia el 11 de junio de 1580. La Plaza
Mayor fue desde entonces el centro de la vida ciudadana
donde el pueblo celebró sus actos más solemnes como sus
fiestas y expansiones colectivas. La Reconquista y la
Defensa de la ciudad culminaron en la Plaza Mayor que se
denominó Plaza de la Victoria. En 1810 fue el glorioso
escenario de la Revolución de Mayo y en 1811 levantose
en ella la Pirámide conmemorativa de la fecha patria:
hechos trascendentales de la Historia Argentina se
sucedieron en la Plaza de la Victoria. Aquí el pueblo de
Buenos Aires juró la Independencia de la patria el 13 de
septiembre de 1816 y la Constitución Nacional el 21 de
octubre de 1860. El edificio de la Recova Vieja,
demolida en 1884 fue un rasgo característico en los
tiempos de la Independencia y de la Organización
Nacional.
PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN (CIUDAD
DE MÉXICO)
La Plaza de la Constitución es
la principal plaza de la Ciudad de México.
Informalmente se le conoce como "el Zócalo". Es la
cuarta plaza más grande del mundo [cita requerida], sólo
superada por la Plaza Tiananmen de Beijing, la
Macroplaza de Monterrey y la Plaza Roja de Moscú; el
Zócalo de la Ciudad de México se considera el centro de
la identidad nacional mexicana. La plaza está localizada
en el corazón de la zona conocida como Centro Histórico
o Primer Cuadro de la ciudad, en la Delegación
Cuauhtémoc. Su localización fue escogida por los
conquistadores para ser erigida sobre lo que
anteriormente era el centro político y religioso de
Tenochtitlan, capital del imperio azteca. Está rodeada
por la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México (al
norte), el Palacio Nacional (al oriente), sede del Poder
Ejecutivo Federal, y el edificio de Gobierno del
Distrito Federal, sede del Poder Ejecutivo local.
Adicionalmente, la plaza está rodeada por edificios
comerciales, administrativos y hoteles. En la esquina
noreste de la plaza, se encuentra el Museo del Templo
Mayor. También se encuentra aquí la estación Zócalo de
la Línea 2 del Metro.
A lo largo de su historia,
la plaza ha tenido otros nombres oficiales, incluyendo
Plaza de Armas, Plaza Principal, Plaza Mayor y Plaza del
Palacio. Recibió el nombre actual durante el virreinato,
en 1813, porque fue allí donde en Nueva España se juró
la Constitución Española, promulgada en Cádiz el año
anterior.
En 1843 se construyó en el centro de la
plaza un zócalo para recibir un monumento a la
independencia de México. Sin embargo, el monumento nunca
fue construido y el zócalo permaneció solitario en el
medio de la plaza por muchos años. A partir de
expresiones como "nos vemos en el zócalo", se comenzó a
confundir el nombre del basamento con el de la plaza, y
la palabra zócalo se convirtió en un sinónimo de facto
de "plaza central", siendo este vocablo exportado a
otras ciudades de México.
Durante el imperio
azteca, en este lugar se encontraba el Templo Mayor y el
palacio de Moctezuma Xocoyotzin. Tras la conquista
española, estas edificaciones fueron derribadas, y en su
lugar fueron erigidos la Catedral y el Palacio del
Virrey (después Palacio Nacional), para simbolizar el
cambio de poderes religioso y político que estaba
operando en lo que sería el virreinato de la Nueva
España. En el costado poniente se establecieron varios
comercios, los cuales dieron origen al Portal de
Mercaderes.
Durante los primeros 400 años de
historia de la plaza, fueron instalados y removidos en
numerosas veces jardines, monumentos, circos, mercados,
rutas de tranvías, fuentes y otros ornamentos. En la
década de 1950, la plaza adquirió su austero aspecto
actual, donde solamente se conservaron los arbotantes y
el asta bandera. Por primera vez en cuatrocientos años,
la plaza adquirió un aspecto limpio y despejado.
En la década de 1840 los habitantes de la ciudad
comenzaron a llamarla Zócalo, ya que se dispuso levantar
en el centro de la plaza un monumento a la
Independencia, del que únicamente se colocó la primera
piedra y un basamento o zócalo. Hacia 1860 se instaló un
quiosco para poder escuchar a las orquestas de música,
que desapareció a principios del siglo XX.
En el
Palacio Nacional, situado en uno de los flancos del
Zócalo, el presidente de la Nación sale al balcón la
medianoche del 15 al 16 de septiembre y hace sonar la
campana del pueblo de Dolores, ondeando la bandera y
lanzando el grito: "íViva la independencia nacional!
íViva Hidalgo! íViva Morelos! íViva Guerrero! íViva la
corregidora Josefa Ortiz de Domínguez! íViva México!
íViva México! íViva México!".
PLAZA DE ARMAS DE SANTIAGO (CHILE)
La Plaza de Armas de Santiago
se ubica en la comuna de Santiago, siendo considerado
como el centro histórico de la capital de Chile.
La Plaza de Armas se ubica en el cuadrante formado por
las calles Catedral por el norte, 21 de Mayo y Estado
por el este, Compañía por el sur, el Paseo Ahumada y el
Paseo Puente por el oeste. Bajo la Plaza se encuentra en
la actualidad la estación Plaza de Armas del Metro de
Santiago, inaugurada en el año 2001.
La Plaza
surgió en conjunto con la fundación de la ciudad de
Santiago de Nueva Extremadura, el 12 de febrero de 1541.
El plano en forma de damero (semejante a un tablero de
ajedrez) planificaba la construcción de una plaza
central en torno a la cual se erigirían los principales
edificios administrativos. En torno a la plaza nacieron
las recovas o mercados, pues las carretas con mercancías
llegaban a esta zona durante la época de la Colonia. Al
medio, se ubicaba la horca para ejecutar a los
sentenciados y demostrar el poder de la Justicia Real.
En los años siguientes, la idea de una cuadra
totalmente llana cambió y en 1860, siguiendo conceptos
arquitectónicos europeos, la plaza fue forestada al
instalar árboles y bellos jardines. Entre 1998 y 2000,
una polémica renovación de la zona dio origen a la
actual plaza, que mezcla sectores de explanada para
actividades culturales, especialmente la de los clásicos
pintores y humoristas, jardines y una pérgola central
para la ejecución musical de la banda municipal
Al lado poniente de la Plaza, en la esquina entre Paseo
Puente y Catedral se ubica la Catedral Metropolitana de
Santiago. Si bien la primera construcción de una iglesia
se realizó en conjunto con la fundación de la ciudad, el
actual edificio es el quinto construido en el lugar. En
1748 comenzó su construcción, siendo finalizada en 1775.
Sin embargo, en 1780, el arquitecto Joaquín Toesca
diseñó una nueva fachada para la Catedral y la contigua
Iglesia del Sagrario en base al movimiento del
neoclasicismo. A fines del siglo XIX, fueron agregadas
las dos torres que ahora coronan la Catedral.
Frente al lado norte de la Plaza se encuentran los
antiguos edificios gubernamentales de la Colonia. De
poniente a oriente, se ubican el Correo Central, el
Museo Histórico Nacional y la Ilustre Municipalidad de
Santiago.
El edificio del Correo Central de
Santiago, sede de CorreosChile, nació como casa del
conquistador Pedro de Valdivia, siendo utilizada
sucesivamente por los Gobernadores de Chile, y luego por
los Presidentes de Chile hasta 1846, cuando la
residencia presidencial fue trasladada al Palacio de La
Moneda. Sin embargo, un incendio casi destruye por
completo el edificio, siendo restaurado en 1882 dándole
el estilo neoclásico que posee actualmente. En 1903, fue
construido un tercer piso y una cúpula superior.
El Museo Histórico Nacional se ubica en el antiguo
Palacio de la Real Audiencia, el máximo tribunal
colonial del país. Construido entre 1804 y 1807 por un
discípulo de Toesca, tras la Independencia de Chile fue
sede de diversos ministerios hasta que fueron
trasladados a La Moneda, al igual que la residencia
presidencial. En 1982, fue abierto el museo actual que
reúne diversas colecciones históricas.
El
edificio de la Ilustre Municipalidad se remonta al del
cabildo de la ciudad y la antigua cárcel colonial,
construida entre 1578 y 1647. En 1679, la segunda
construcción del edificio fue demolido y reedificada por
Toesca, ahora con estilos neoclasicistas en 1790. Un
incendio en 1891 obligó a una nueva intervención, siendo
abierta en 1895 y oficialmente declarada como sede de la
administración comunal.
En torno a la Plaza se
ubican también diversos locales comerciales, como el
Portal Fernández Concha, ubicado frente al costado sur
de la Plaza. En la zona aledaña a la Catedral, entre las
calles Puente y Catedral, se encuentra una zona que ha
sido denominada como Pequeña Lima debido a la gran
cantidad de inmigrantes de origen peruano y locales
comerciales destinados al servicio de éstos que se han
instalado en las cercanías.
PLAZA DE BOLÍVAR (COLOMBIA)
La Plaza de Bolívar está
ubicada en el corazón de la Bogotá histórica, entre las
carreras 7ª y 8ª con calles 10ª y 11ª. En su entorno se
encuentran algunos importantes edificios públicos y
sitios de interés histórico de la ciudad y en el centro
se levanta una estatua de Simón Bolívar esculpida en
1846 por el artista italiano Pietro Tenerani, la cual
fuera el primer monumento público levantado en la
ciudad.
La plaza recibió la denominación en honor
al libertador a partir del acuerdo municipal firmado el
20 de julio de 1847 y ratificado en el acuerdo 7 del 18
de junio de 1883 en conmemoración del centenario de su
nacimiento.
El carácter de la plaza ha cambiado
considerablemente desde sus comienzos cuando estaba
rodeada de casas coloniales y era sede de mercado donde
los campesinos traían a vender sus productos. La única
construcción que se conserva desde la época colonial es
la Capilla del Sagrario.
Sobre la cara norte de
la plaza se encuentra el Palacio de Justicia, un enorme
edificio moderno donde se radica la Corte Suprema. La
historia del Palacio de Justicia es bastante trágica y
quizá simbólica de los problemas de la nación. El primer
edificio de la corte fue construido en 1921 sobre la
calle 11 con carrera 6a y destruido por un incendio
durante el Bogotazo en abril de 1948. Un nuevo palacio
fue construido en la cara norte de la Plaza de Bolívar y
destruido durante la famosa Toma del Palacio de Justicia
por el movimiento guerrillero M-19 cuando el ejército
trataba de retomar el control del edificio. Las ruinas
del edificio se mantuvieron intactas durante 4 años
hasta que el gobierno decidió demolerlo completamente y
construir el nuevo edificio que actualmente existe.
Sobre la cara sur de la plaza se encuentra el
edificio en piedra de estilo neoclásico del Capitolio
Nacional el cual es la sede del congreso. Este se empezó
a construir en 1846, pero debido a la inestabilidad
política del país sólo se pudo concluir en 1926. El
edificio fue diseñado por arquitecto danés Thomas Reed.
El diseño original incluía una inmensa cúpula que
dominaría el aspecto exterior de la edificación. Se
decidió no construir la cúpula para poder terminar la
obra a tiempo.
Sobre la parte occidental de la
plaza se encuentra el Edificio Lievano, una construcción
de estilo "renacimiento francés" diseñada por el
arquitecto Gastón Lelarge, que es actualmente la sede de
la Alcaldía Mayor de Bogotá. Anteriormente en ese sitio
se encontraban las Galerías Arrubla, en donde se
disponían locales comerciales pero que fueron destruidas
por un incendio el 20 de mayo de 1900.
de Bogotá
construida ente 1807 y 1823 y junto a ésta la Capilla
del Sagrario construida a finales del siglo XVII y
enseguida está el Palacio Arzobispal.
En la
esquina nororiental se encuentra la Casa del Florero,
sede del Museo del 20 de Julio, en la cual ocurrió el
Grito de Independencia el día 20 de Julio de 1810,
evento en el que se generó el movimiento independentista
del régimen español en Colombia.
Finalmente en la
esquina suroriental está ubicado el Colegio Mayor de San
Bartolomé, institución educativa fundada por los
Sacerdotes Jesuitas en 1604, en el cual se han formado
diversas personalidades en la historia de la nación. En
él, la plazoleta de Camilo Torres recuerda el sitio en
donde fueron ejecutados varios revolucionarios durante
la reconquista española de 1816.
PLAZA MAYOR DE LIMA
(PERÚ)
La Plaza Mayor o Plaza de Armas
de Lima es el principal espacio público de la ciudad de
Lima ya que concentra a su alrededor los edificios del
Palacio de Gobierno (Poder Ejecutivo), la Catedral de
Lima, el Palacio Arzobispal, la Municipalidad
Metropolitana de Lima y del Club de la Unión.
Su
ubicación, dentro de la trama cuadriculada que conforma
el centro histórico de Lima, se entiende como el punto
en el que fue fundadada la ciudad el 18 de enero de 1535
por Francisco Pizarro y desde el cual se dio su trazado.
A la parte central se llama «El Damero de Pizarro»,
por haberla delineado el con Nicolás de Rivera, el
Viejo, el Capitán Diego de Agüero y el piloto Francisco
Quintero, primero en pergamino y después a cordel,
siguiendo los lineamientos de las plazas españolas. Al
medio, en el mismo lugar donde actualmente esta la
fuente ornamental, Francisco Pizarro fundó la ciudad de
Lima, con el nombre de «Ciudad de los Reyes», un día
lunes a los 18 días del mes de enero de 1535. Dicen los
historiadores que Pizarro trazó con su misma espada el
cuadrilátero de la Plaza y señaló los lugares donde
estarían ubicados, el Palacio del Gobernador, actual
Palacio de Gobierno, la Iglesia Mayor y el Cabildo.
Dios, el Rey y el Pueblo, los tres grandes protagonistas
en el drama español del siglo XVI, fueron así los
testigos citados por Pizarro para presidir el destino de
la ciudad. Asimismo, repartió los solares, de acuerdo a
la amistad y estima que tenía a sus compañeros. Esta
Plaza es sin lugar a dudas uno de los lugares más
cargados de tradición e historia pero también es uno de
los lugares de Lima que más transformaciones ha sufrido
a través del tiempo y que hoy no es ni la sombra de lo
que fue antes; lo único que permanece incólume con el
transcurrir de las generaciones es la hermosa pila de
bronce ubicada en el centro de la Plaza, colocada en
1651. Las transformaciones se debieron mayormente a cada
una de las ideas y criterios que tenían muchos alcaldes
y urbanistas. El terremoto de 1746 causó la destrucción
de las construcciones que la rodean. Así como de sus
bellos balcones corridos, actualmente reemplazados por
balcones neocoloniales, los portales que circundan a la
Plaza Mayor presentan un ambiente propicio para el
desarrollo del comercio y desde los días del Virreinato
hasta ahora, los vendedores ambulantes constituyeron
siempre un problema para la sociedad y sus autoridades.
