|
EL CAMINO DE
SANTIAGO
Sigue los demás
apartados sobre la Cultura Española a pie de página
CURIOSIDADES
El camino de Santiago atrajo numerosos peregrinos
hasta mediados del siglo XVI, pero ya en el XVII, la
gente comenzó a olvidar al Apóstol y el número de
devotos que llegaban a Compostela comenzó a
disminuir a de forma alarmante, y así continuó los
siglos posteriores.
Este retroceso tan fuerte
de la peregrinación provocó además que los caminos
se fueran abandonando por falta de uso.
Esta tendencia cambió a finales de los años 50 del
siglo pasado gracias entre otros al Padre Elías
Valiña, sacerdote de la parroquia lucense de
Cebreiro, que impulsó la restauración del Hospital y
Santuario de Santa María del Cebreiro, y renovó la
tradicional acogida al pregrino.
Más tarde, en los años 70,
el Padre Valiña, comenzó a señalizar el Camino de
Santiago, y tramo a tramo, fue marcando con flechas
amarillas la ruta desde los Pirineos hasta Santiago,
después de esta ardua labor publicó la primera guía
sobre el Camino, en los años 80.
La peregrinación comenzó a
resurgir en los años 80 del siglo pasado, aunque su
explosión se produjo en la década de los 90, con la
celebración del Año Santo de 1993, el Xacobeo, una
fiesta que se celebró por todo lo alto en España y
con la que se quiso conmemorar una peregrinación que
representaba el regreso no sólo a nuestras raíces
sino a las de toda Europa.
Un síntoma de la relevancia que ha vuelto a recobrar
el Camino de Santiago fue su declaración como
patrimonio de todos los hombres por parte de la
UNESCO en 1993. Pero la celebración del peregrinaje
jacobeo no terminó con el Año Santo, en 1999 se
culminó el Xacobeo'99, un plan destinado ha
modernizar infraestructuras, recuperar gran parte
del patrimonio artístico gallego en el olvido, y la
rehabilitación de los itinerarios que conducen a
Santiago por tierras gallegas. El milenio 2000 ha
terminado rescatando del olvido a su gran
protagonista, el Camino de Santiago.
PEREGRINAJE
EN COCHE
Tradicionalmente el
peregrinaje se hace a pie, aunque actualmente
también se puede realizar a caballo o en bici, pero
lo que no es corriente es recorrer el Camino de
Santiago en coche.
Desde que Carl Benz
construyó en 1885 el primer automóvil a gasolina
hasta nuestros días, varios aventureros se han
acercado a Compostela al volante de innumerables
modelos y marcas de coches con el objetivo de
unificar la historia moderna con la antigua.
Los últimos en apuntarse a esta poco tradicional
forma de realizar el camino han sido el "Historical
Vehicle Club" de Bélgica, que organizó un rally
turístico que recorrió la Ruta Jacobea.
Empezaron el camino en
Bruselas, donde tienen la sede los más de 250 socios
de toda Europa, a los que solamente se les pide como
requisito el poseer un vehículo con más de cuarenta
años de antigüedad.
Partieron desde Bélgica
veintinueve coches antiguos - conservados en
excelente estado, y cuya velocidad media no
sobrepasa los 60 kilómetros por hora- con destino a
París, donde tomaron el tren hasta Biarritz, y una
vez desembarcados con sumo cuidado, iniciaron el
camino con dirección a Pamplona y Logroño.
Durante su trayecto por La Rioja encontraron algún
pequeño problema como la falta de señalización por
parte de la organización en algún cruce, lo que
llevó a más de un piloto a dirigirse hacia el
Monasterio de Valvanera.
En el Monasterio de Yuso tenían concertado el
alojamiento y la visita al conjunto monástico de San
Millán. Mientras los pilotos y sus acompañantes
realizaban la visita, los turistas y los habitantes
de la localidad pudieron disfrutar y hacerse
fotografías junto a los coches de nombres tan
míticos como "Porsche" o "Ferrari", aunque los más
solicitados fueron los decanos del rally, un "Delage"
francés de 1927 y un "Bugatti" italiano de 1938.
Su recorrido por tierras riojanas finalizó con la
visita a una bodega donde apreciaron el vino, aunque
con moderación ya que el límite de alcohol no varía
con la antigüedad del vehículo.
LOS
MILAGROS DEL CAMINO
Un acto tan religioso como
la peregrinación no pude sustraerse de los milagros,
siempre hay leyendas que hacen referencia a alguno.
El Camino de Santiago no es una excepción.
Existen varias narraciones
que recogen hechos prodigiosos sucedidos a
peregrinos durante su recorrido del camino santo. El
milagro más renombrado -hay testimonios que indican
que era conocido hasta en Europa central- sucedió en
Santo Domingo, hacia el siglo XV.
Un matrimonio alemán de Santis, cerca de Wesel y Res,
en el arzobispado de Colonia, decidió, en virtud de
una promesa, venir en peregrinación a Compostela,
acompañado de un hijo suyo, Hugonell, bello mancebo
de 18 años.
Por ser etapa del Camino, y ante la fama de los
milagros del glorioso sepulcro, se detuvieron y
visitaron la iglesia de Santo Domingo, orando muy
devotamente ante él. Cansados del viaje,
hallaron una posada, donde estuvieron dos días; la
hija del patrón, se enamoró ciegamente del joven
peregrino, le declaró su amor, pero fue rechazada.
Ella tornó entonces el
amor en venganza y tomando una taza de plata, la
introdujo en la valija del peregrino secretamente,
mientras dormía. Ya en ruta, fue denunciado el robo
ante el corregidor, la justicia encuentra la copa y
el joven es condenado a la horca. Los padres llegan
hasta Compostela y rezan por su hijo ante Santiago.
A su vuelta, lo encuentran aún colgado pero vivo por
la intercesión del Apóstol, y de sus labios escuchan
que Santo Domingo le ha conservado la vida. Cuando
van a contar el milagro al juez, que estaba comiendo
en una mesa en la que había un gallo y una gallina
asada, incrédulo contestó: 'Tu hijo está vivo lo
mismo que estas aves que aquí ves en el plato',
momento en que los pájaros se cubrieron de plumas,
saltaron del plato y cantaron" para dar fe del
portentoso milagro.
LOS
PEREGRINOS EN LA CATEDRAL
El fin para realizar el
Camino de Santiago es la de llegar a la Catedral de
Compostela y venerar al Apóstol Mártir. Una vez
alcanzado su destino los peregrinos además de
cumplir con su misión espiritual pueden disfrutar de
uno de los centros más importantes de arte sacro,
repleto de numerosos rincones de excepcional belleza,
algunos de singular importancia.
La Puerta Santa, que se abre sólo en Año Santo, esto
es, cuando la festividad de Santiago cae en domingo.
Está en la cabecera, en la parte opuesta a la plaza
del Obradoiro y tiene elementos de lo que fue el
Coro Pétreo del Maestro Mateo. Por aquí deben entrar
los peregrinos.
La tumba del apóstol -auténtica razón de ser del
Camino- a ella se accede en la actualidad a través
de dos puertas laterales en la girola. En el arca de
plata están depositados los restos de Santiago y de
sus discípulos Teodoro y Anastasio.
Los restos estuvieron desaparecidos tres siglos,
tras esconderlos -de forma muy eficaz- en 1589 el
arzobispo San Clemente movido por el miedo a un
desembarco del pirata Drake.
La imagen del Apóstol que preside la Capilla Mayor -obra
del Maestro Mateo-, la tradición manda abrazarlo.
El Pórtico de la Gloria, la mayor joya
arquitectónica y escultural del conjunto. El rito de
los coscorrones. Una vez en el Pórtico, hay que
cumplir con el rito pagano de los coscorrones.
Consiste en intentar aprehender una rama en el
parteluz, bajo la figura del apóstol sedente. Se
piden tres deseos. El contacto de tantísimas manos a
lo largo de siglos ha horadado y pulido la piedra.
Tras la misma columna hay una figura que la
tradición asimila al Maestro Mateo y al que se le
dan tres coscorrones con la cabeza "para que
transmita su sabiduría y talento". Finalmente, es
necesario contemplar el Botafumeiro, la Berenguela -campana
hoy ya jubilada-, el Santiago ecuestre y el Altar
Mayor.
El botafumeiro, un espectacular incensario de latón
plateado, merece una mención especial. Con ocasión
de ciertas celebraciones, los peregrinos pueden
asistir ar la singular ceremonia del botafumeiro,
cuya función ancestral fue aromatizar el templo.
El botafumeiro pende de lo alto del crucero y
mediante un empujón a modo de impulso se desvía de
la vertical. Mientras se balancea como un péndulo
los tiraboleiros sueltan cuerda en el punto más alto
del movimiento y tiran de ella en el más bajo. La
ceremonia es verdaderamente digna de ver, ya que el
incensario, de ochenta kilos de peso, baja a ras de
suelo y pasa a una velocidad de unos setenta
kilómetros por hora dejanto tras de sí un penetrante
aroma humo e incienso.
Precisamente la estela de aroma que deja tras de sí
es el motivo de su origen, ya que cuando la
peregrinación a Santiago comenzó a ser masiva, la
gran cantidad de personas que abarrotaban la
catedral provocaban un desagradable olor, por lo que
se decidió instalar el botafumeiro.
EL
CAMINO DE SANTIAGO
Conjunto de rutas seguidas por los peregrinos
europeos que se dirigían a la tumba del apóstol
Santiago, en Santiago de Compostela.
La peregrinación constituía una versión
cristianizada de las más antiguas tradiciones
religiosas de la Europa pre-cristiana. Santiago se
convirtió en el más importante centro de
peregrinación de la Edad Media. Las peregrinaciones
se iniciaron en el siglo IX, alcanzando tanto auge
que llegó a competir con otros importantes centros
de peregrinación como Jerusalén y Roma. El Camino de
Santiago estaba jalonado de iglesias y hospederías
religiosas, siendo uno de los vehículos de difusión
de la cultura y del arte románico. La Orden Militar
de Santiago, fundada en la segunda mitad del siglo
XII, fue la responsable de la seguridad de los
peregrinos.
El Camino de Santiago ha sido galardonado con el
Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2004 (septiembre
de 2004), "... como lugar de peregrinación y de
encuentro entre personas y pueblos que, a través de
los siglos, se ha convertido en símbolo de
fraternidad y vertebrador de una conciencia europea".
LAS RUTAS DEL CAMINO DE SANTIAGO EN ESPAÑA
La peregrinación quedó recogida y ordenada en el
Codex Calixtinus o Liber Sancti Jacobi, obra del
siglo XII en cinco libros, atribuida al papa Calixto
II, que fue compilada, revisada y redactada, en gran
parte, por el clérigo Aymeric Picaud. Su lectura
permite reconstruir las rutas del Camino de
Santiago, además de conocer con detalle los viajes y
vivencias de los peregrinos medievales.
Según el Codex, en aquel entonces llegaban a España
desde Europa, a través de Francia, cinco vías que
confluían en dos puntos concretos del Pirineo
aragonés y navarro: Somport y Roncesvalles. Estas
cinco vías son la vía de Arles, que recorre el S de
Francia desde la ciudad que da nombre a esta ramal
del Camino hasta Jaca, pasando por lugares como
Saint Guilhern y Toulouse; la vía de París, muy
probablemente extensible hasta Aquisgrán, tal y como
ponen de manifiesto las últimas investigaciones
realizadas al respecto, que desemboca en
Roncesvalles; la vía Puy-en-Velay, que, al igual que
la anterior, enlaza con Roncesvalles; la vía de
Vézelay, que se une con la vía de Puy-en-Velay poco
antes de llegar a Roncesvalles; y el conocido como
Camino Francés, que recorre el norte de España, uno
de los más transitados, y que a continuación vamos a
intentar describir pueblo a pueblo.
La vía de Arles penetra en España a través del único
paso abierto en el Pirineo aragonés, el puerto de
Somport (1.640 m). Esta ruta descendía hasta Jaca,
una vez dejadas atrás poblaciones oscenses tan
destacadas como Canfranc, Villanúa y Castiello de
Jaca. Desde Jaca la ruta prosigue siguiendo el curso
del río Aragón, penetra en Navarra, junto al
monasterio de Leire, y concluye en Puente la Reina.
En este trayecto se encuentran las poblaciones de
Santa Cilia de Jaca, Canal de Berdún, Mianos,
Artieda, Undués de Lerda, Sangüesa y Monreal.
Las vías de Puy-en-Velay y Vézelay entran en España
por el angosto puerto de Valcarlos, ya conformando
una sola vía, hasta Roncesvalles. Los peregrinos que
entraban por Roncesvalles seguían a Pamplona y en
Puente la Reina coincidían con quienes habían optado
por la vía anteriormente descrita. Sin duda, el
paraje más emblemático de esta parte del Camino es
Roncesvalles, donde fue muerto Roldán luchando
contra los sarracenos; desde aquí se avanza hasta
Auritz/Burguete, Vizcarret, Lizoáin y, a través del
Alto de Erro, se alcanzan sucesivamente las
poblaciones de Zubiri, Ilárraz, Esquíroz y, tras
cruzar el río Arga, Larrasoaña, Arquerreta, Zuriáin,
Iroz, Arre -donde existió un pequeño hospital
dependiente del de Roncesvalles-, Villava y
Pamplona. Desde la ciudad navarra y una vez
atravesados Cizur, Uterga, Muruzábal y Obanos, los
ramales del Camino procedentes de Somport y
Roncesvalles convergen en Puente la Reina, junto a
la ermita de San Salvador, para proseguir como
itinerario único.
Tras abandonar Puente la Reina por el Puente de los
Peregrinos se alcanzan Mañeru, Cirauqui, Villatuerta,
Estella -lugar de paso obligado en cuyas
proximidades se encuentra el monasterio de Irache-,
Villamayor, Los Arcos, Sansol, Torres del Río y
Viana. A partir de aquí el Camino prosigue por La
Rioja, concretamente en Logroño, donde los
peregrinos caminan por la rua Vieja y la calle Mayor
no sin antes detenerse ante la catedral gótica de
Santa María la Redonda. A continuación se llega a
Navarrete y, sucesivamente, a la histórica Nájera -donde
se encuentra el convento de Santa María la Real-, a
Azofra, San Millán de la Cogolla -en cuyas cercanías
se levantan los monasterios de Suso y Yuso-, Cirueña
y Santo Domingo de la Calzada. Una vez pasado Grañón,
el Camino abandona la provincia de La Rioja para
entrar en la de Burgos por Redecilla del Camino y
continuar por Castildelgado, Belorado, Tosantos,
Espinosa del Camino, Villafranca Montes de Oca -donde
el paisaje se muestra más agreste, con riscos
escarpado, angostos desfiladeros, bosques de pinos,
hayas y robles con abundantes manantiales-, Barrios
de Colina -en cuyo término se encuentra el
monasterio de San Juan de Ortega fundado por San
Juan de Ortega a principios del siglo XII, que
contribuyó notablemente a la seguridad de los
peregrinos-, Atapuerca, Orbaneja, y Burgos. En la
capital burgalesa el itinerario se inicia en la
calle de las Calzadas y continúa por la de San Juan,
la de los Avellanos y la de Fernán González hasta
alcanzar la catedral, de obligada visita antes de
proseguir camino. Seguidamente, y ya enmarcado por
un paisaje típicamente castellano, se suceden en el
Camino las poblaciones de Villalbilla, Tardajos,
Rabé de las Calzadas, Hornillos del Camino, Hontanas,
Castrojeriz e Itero de la Vega. Boadilla del Camino
marca la entrada del Camino en la provincia de
Palencia que continúa en Frómista -donde sobresale
la excepcional iglesia románica de San Martín-,
Población de Campos, Villovieco, Villarmentero de
Campos, Villalcázar de Sirga, Carrión de los Condes,
Ledigos y concluye en Sahagún, ya en tierras
leonesas. Desde Sahagún hasta la ciudad de León, el
Camino pasa por Calzada del Coto, Bercianos, Burgo
Ranero, Mansilla de las Mulas -localidad muy ligada
a las peregrinaciones-, y una vez superado el Alto
del Portillo, León, donde la catedral y la Colegiata
de San Isidoro bien merecen una parada para ser
admiradas. A partir de aquí el Camino se dirige
hacia Astorga atravesando Valverde de la Virgen,
Villadangos del Páramo y el lugar de San Martín del
Camino, desde donde se alcanza otro de los más
famosos puentes de la ruta jacobea, el denominado
puente del Paso Honroso sobre el río Órbigo, que
permite seguir camino hacia Hospital de Órbigo y,
finalmente, Astorga. A partir de esta ciudad el
Camino atraviesa, primero, la Maragatería y después,
El Bierzo hasta desembocar en Ponferrada.
Desde Ponferrada continúa hacia Villafranca del
Bierzo, y siguiendo el curso del río Valcarce pasa
por Trabadelo, Vega de Valcarce y O Cebreiro, en la
provincia de Lugo, donde los peregrinos se detienen
en la iglesia de Santa María la Real para dar
gracias por haber llegado a este punto.
Ya en tierras gallegas avanza por los lugares de
Fonfría -en cuyas proximidades se levanta un
monumento al peregrino-, Viduedo, Filloval, As
Pasantes, Triacastela (undécima etapa del Camino
según el Codex Calixtinus), Sarria -donde tiene dos
pequeñas bifurcaciones, una hacia San Xil y otra a
Samos y su monasterio de San Julián- y Portomarín,
habiendo dejado atras numerosas aldeas y el puente
que atraviesa el embalse de Belesar.
Desde Portomarín hasta Palas del Rei proliferan las
aldeas y pequeños pueblos como Gonzar, Castromayor,
Hospital, Ventas de Narón, Ligonde, Eirexe, Lestedo
y Valos. En el trayecto que queda hasta alcanzar
Santiago de Compostela, el Camino ya no tiene
pérdida y avanza serpenteante dejando atras San
Julián del Camino, Casanova, Leboreiro, Fueros,
Melide, Boente, Ribadiso, Arzúa, Calzada, Calle,
Salceda, Empalme, Rúa, Arca, Lavacolla, San Marcos y
finalmente Santiago de Compostela, donde concluye en
la mismísima Catedral.
La vía de París, por su parte, entra en España por
Irún y recorre toda la costa hasta desembocar en
Santiago de Compostela, si bien a partir de esta
ruta costera se desarrollan una serie de ramales que
enlazan aquella con la ruta del interior, la más
segura y, consiguientemente, la más transitada.
Desde Irún se puede seguir por Vitoria hasta Burgos,
o bien avanzar por la costa. El peregrino que decide
tomar el sendero hacia el interior atraviesa la
provincia de Guipúzcoa dejando atrás las poblaciones
de Oiartzun, Hernani, Villabona, Tolosa, Ordizia,
Beasaín y Segura; continúa por tierras vascas, ya en
la provincia de Álava, y pasa por Zalduondo,
Salvatierra, Gaceo y Vitoria-Gasteiz. Poco antes de
llegar a Miranda de Ebro el Camino se bifurca, uno
de los desvios entra en La Rioja, atraviesa Haro,
Casalarreina y en Santo Domingo de la Calzada enlaza
con la ruta interior; el otro, continúa por tierras
burgalesas hasta alcanzar la ciudad de Burgos, donde
confluye con el Camino interior, una vez dejadas
atrás destacadas poblaciones como Briviesca y
Monasterio de Rodilla.
Si por el contrario, desde Irún se toma el Camino
que va por la costa se avanza por el territorio
vasco atravesando las poblaciones de Rentería,
Donostia-San Sebastián, Getaria, Deba, Markina y
Bilbao. Seguidamente entra en Cantabria por el lugar
de Ontón, para atravesar sucesivamente Castro-Urdiales,
Laredo, Santoña, Agüero -perteneciente a Marina de
Cudeyo y desde donde se prolonga hasta la ciudad de
Santander-, Camargo y Santillana del Mar.
Precisamente, en Santillana del Mar el Camino de la
costa enlaza con el del interior mediante el nuevo
ramal que atraviesa la provincia de Palencia de
norte a sur hasta desembocar en Carrión de los
Condes, una vez superados Cartes, Bárcena de Pie de
Concha, Reinosa, Aguilar de Campoo, Alar del Rey y
Herrera de Pisuerga.
De nuevo en la ruta que sigue la costa, y tras pasar
Comillas y San Vicente de la Barquera, se avanza por
Asturias atravesando Ribadesella, Lastres,
Villaviciosa y Valdediós, población del concejo de
Aller, donde, nuevamente, el Camino se bifurca para
pasar por Gijón, Avilés y Muros, desde aquí baja
hasta Grado y enlaza con el tramo que une Oviedo con
Valdediós. En la ciudad de Oviedo el Camino vuelve a
desviarse dibujando por el interior dos tramos bien
diferenciados; uno de ellos une la citada ciudad con
León, tras pasar por Mieres, Pola de Lena, La Pola
de Gordón y La Robla; el otro une Oviedo con Melide,
una vez superados Grado, Cornellana, Tineo, Pola de
Allande, Grandas de Salime, A Fonsagrada, O Cádabo,
Castroverde y Lugo.
El último tramo de la ruta costera, desde Muros,
pasa por Soto de Luiña, Luarca, San Tirso de Abres,
Trabada y Vilanova (Sarria), desde donde se prolonga
hasta Ribadeo y a partir de donde se aleja del
litoral para avanzar hacia Santiago por tierras del
interior, atravesando las poblaciones de Mondoñedo,
Abadín, Villalba, Guitiriz, Sobrado y Arzúa, desde
aquí prosigue como Camino único hasta llegar a
Santiago de Compostela.
Tras abandonar Puente la Reina por el Puente de los
Peregrinos se alcanzan Mañeru, Cirauqui, Villatuerta,
Estella -lugar de paso obligado en cuyas
proximidades se encuentra el monasterio de Irache-,
Villamayor, Los Arcos, Sansol, Torres del Río y
Viana. A partir de aquí el Camino prosigue por La
Rioja, concretamente en Logroño, donde los
peregrinos caminan por la rua Vieja y la calle Mayor
no sin antes detenerse ante la catedral gótica de
Santa María la Redonda. A continuación se llega a
Navarrete y, sucesivamente, a la histórica Nájera -donde
se encuentra el convento de Santa María la Real-, a
Azofra, San Millán de la Cogolla -en cuyas cercanías
se levantan los monasterios de Suso y Yuso-, Cirueña
y Santo Domingo de la Calzada. Una vez pasado Grañón,
el Camino abandona la provincia de La Rioja para
entrar en la de Burgos por Redecilla del Camino y
continuar por Castildelgado, Belorado, Tosantos,
Espinosa del Camino, Villafranca Montes de Oca -donde
el paisaje se muestra más agreste, con riscos
escarpado, angostos desfiladeros, bosques de pinos,
hayas y robles con abundantes manantiales-, Barrios
de Colina -en cuyo término se encuentra el
monasterio de San Juan de Ortega fundado por San
Juan de Ortega a principios del siglo XII, que
contribuyó notablemente a la seguridad de los
peregrinos-, Atapuerca, Orbaneja, y Burgos. En la
capital burgalesa el itinerario se inicia en la
calle de las Calzadas y continúa por la de San Juan,
la de los Avellanos y la de Fernán González hasta
alcanzar la catedral, de obligada visita antes de
proseguir camino. Seguidamente, y ya enmarcado por
un paisaje típicamente castellano, se suceden en el
Camino las poblaciones de Villalbilla, Tardajos,
Rabé de las Calzadas, Hornillos del Camino, Hontanas,
Castrojeriz e Itero de la Vega. Boadilla del Camino
marca la entrada del Camino en la provincia de
Palencia que continúa en Frómista -donde sobresale
la excepcional iglesia románica de San Martín-,
Población de Campos, Villovieco, Villarmentero de
Campos, Villalcázar de Sirga, Carrión de los Condes,
Ledigos y concluye en Sahagún, ya en tierras
leonesas. Desde Sahagún hasta la ciudad de León, el
Camino pasa por Calzada del Coto, Bercianos, Burgo
Ranero, Mansilla de las Mulas -localidad muy ligada
a las peregrinaciones-, y una vez superado el Alto
del Portillo, León, donde la catedral y la Colegiata
de San Isidoro bien merecen una parada para ser
admiradas. A partir de aquí el Camino se dirige
hacia Astorga atravesando Valverde de la Virgen,
Villadangos del Páramo y el lugar de San Martín del
Camino, desde donde se alcanza otro de los más
famosos puentes de la ruta jacobea, el denominado
puente del Paso Honroso sobre el río Órbigo, que
permite seguir camino hacia Hospital de Órbigo y,
finalmente, Astorga. A partir de esta ciudad el
Camino atraviesa, primero, la Maragatería y después,
El Bierzo hasta desembocar en Ponferrada.
(Véase El Camino de Santiago en La Maragatería en el
artículo La Maragatería y Camino de Santiago en El
Bierzo en la voz El Bierzo).
Desde Ponferrada continúa hacia Villafranca del
Bierzo, y siguiendo el curso del río Valcarce pasa
por Trabadelo, Vega de Valcarce y O Cebreiro, en la
provincia de Lugo, donde los peregrinos se detienen
en la iglesia de Santa María la Real para dar
gracias por haber llegado a este punto.
Ya en tierras gallegas avanza por los lugares de
Fonfría -en cuyas proximidades se levanta un
monumento al peregrino-, Viduedo, Filloval, As
Pasantes, Triacastela (undécima etapa del Camino
según el Codex Calixtinus), Sarria -donde tiene dos
pequeñas bifurcaciones, una hacia San Xil y otra a
Samos y su monasterio de San Julián- y Portomarín,
habiendo dejado atras numerosas aldeas y el puente
que atraviesa el embalse de Belesar.
Desde Portomarín hasta Palas del Rei proliferan las
aldeas y pequeños pueblos como Gonzar, Castromayor,
Hospital, Ventas de Narón, Ligonde, Eirexe, Lestedo
y Valos. En el trayecto que queda hasta alcanzar
Santiago de Compostela, el Camino ya no tiene
pérdida y avanza serpenteante dejando atras San
Julián del Camino, Casanova, Leboreiro, Fueros,
Melide, Boente, Ribadiso, Arzúa, Calzada, Calle,
Salceda, Empalme, Rúa, Arca, Lavacolla, San Marcos y
finalmente Santiago de Compostela, donde concluye en
la mismísima Catedral.
La vía de París, por su parte, entra en España por
Irún y recorre toda la costa hasta desembocar en
Santiago de Compostela, si bien a partir de esta
ruta costera se desarrollan una serie de ramales que
enlazan aquella con la ruta del interior, la más
segura y, consiguientemente, la más transitada.
Desde Irún se puede seguir por Vitoria hasta Burgos,
o bien avanzar por la costa. El peregrino que decide
tomar el sendero hacia el interior atraviesa la
provincia de Guipúzcoa dejando atrás las poblaciones
de Oiartzun, Hernani, Villabona, Tolosa, Ordizia,
Beasaín y Segura; continúa por tierras vascas, ya en
la provincia de Álava, y pasa por Zalduondo,
Salvatierra, Gaceo y Vitoria-Gasteiz. Poco antes de
llegar a Miranda de Ebro el Camino se bifurca, uno
de los desvios entra en La Rioja, atraviesa Haro,
Casalarreina y en Santo Domingo de la Calzada enlaza
con la ruta interior; el otro, continúa por tierras
burgalesas hasta alcanzar la ciudad de Burgos, donde
confluye con el Camino interior, una vez dejadas
atrás destacadas poblaciones como Briviesca y
Monasterio de Rodilla.
Si por el contrario, desde Irún se toma el Camino
que va por la costa se avanza por el territorio
vasco atravesando las poblaciones de Rentería,
Donostia-San Sebastián, Getaria, Deba, Markina y
Bilbao. Seguidamente entra en Cantabria por el lugar
de Ontón, para atravesar sucesivamente Castro-Urdiales,
Laredo, Santoña, Agüero -perteneciente a Marina de
Cudeyo y desde donde se prolonga hasta la ciudad de
Santander-, Camargo y Santillana del Mar.
Precisamente, en Santillana del Mar el Camino de la
costa enlaza con el del interior mediante el nuevo
ramal que atraviesa la provincia de Palencia de
norte a sur hasta desembocar en Carrión de los
Condes, una vez superados Cartes, Bárcena de Pie de
Concha, Reinosa, Aguilar de Campoo, Alar del Rey y
Herrera de Pisuerga.
De nuevo en la ruta que sigue la costa, y tras pasar
Comillas y San Vicente de la Barquera, se avanza por
Asturias atravesando Ribadesella, Lastres,
Villaviciosa y Valdediós, población del concejo de
Aller, donde, nuevamente, el Camino se bifurca para
pasar por Gijón, Avilés y Muros, desde aquí baja
hasta Grado y enlaza con el tramo que une Oviedo con
Valdediós. En la ciudad de Oviedo el Camino vuelve a
desviarse dibujando por el interior dos tramos bien
diferenciados; uno de ellos une la citada ciudad con
León, tras pasar por Mieres, Pola de Lena, La Pola
de Gordón y La Robla; el otro une Oviedo con Melide,
una vez superados Grado, Cornellana, Tineo, Pola de
Allande, Grandas de Salime, A Fonsagrada, O Cádabo,
Castroverde y Lugo.
El último tramo de la ruta costera, desde Muros,
pasa por Soto de Luiña, Luarca, San Tirso de Abres,
Trabada y Vilanova (Sarria), desde donde se prolonga
hasta Ribadeo y a partir de donde se aleja del
litoral para avanzar hacia Santiago por tierras del
interior, atravesando las poblaciones de Mondoñedo,
Abadín, Villalba, Guitiriz, Sobrado y Arzúa, desde
aquí prosigue como Camino único hasta llegar a
Santiago de Compostela.
ETAPAS DEL
CAMINO DE SANTIAGO
De las rutas medievales
que se dirigían en la península ibérica a Santiago
de Compostela, el llamado camino francés era el más
importante. Por su paso a través de importantes
centros religiosos y civiles muchos de los cuales
crecieron a la sombra de las peregrinaciones, nos ha
dejado una espectacular muestra de testimonios
artísticos.
Con motivo del Año Santo
compostelano que se celebró en 1999, el CVC le
ofrece una exposición donde podrá apreciar los
principales puntos del Camino. Esta exposición
constituye un paseo fotográfico por sus lugares más
destacados, desde un punto de vista artístico que no
descuida la importancia de los paisajes como marco
esencial de la ruta. Se pretende, así, ofrecer a los
visitantes del Centro Virtual Cervantes una
información básica, aunque rica, sobre cada uno de
los puntos importantes del itinerario.
Las etapas se han realizado siguiendo la división
que ofrece el Codex Calixtinus, el manuscrito que
contiene el testimonio escrito más fiel de la vida
del peregrino medieval. Toda una «guía de viajes»
titulada Liber peregrinationis.
Para ilustrarse sobre los aspectos más generales del
camino medieval, debe empezar por el prólogo que ha
preparado Luis Carandell. A partir de ese punto,
sumérjase en el arte del camino jacobeo, y disfrute
de las obras que han dejado siglos de peregrinación
en su marco natural, social y cultural.
Esperamos que la exposición sirva de acicate para
que usted, peregrino virtual, se decida a calzarse
las botas y revivir en persona las peripecias de sus
aventurados predecesores. Este año es una excelente
ocasión para ello.
1a. Etapa -
Somport - Jaca - Roncesvalles - Viscaret

Esta primera etapa del Camino de Santiago
corresponde a dos posibles itinerarios. Tomando como
guía el Codex Calixtinus, el peregrino puede elegir
como punto de partida Roncesvalles (donde podrá
visitar la Real Colegiata de Santa María, así como
las capillas de Santiago y del Espíritu Santo); si
así lo hace, llegará hasta el bello pueblo de
Viscarret.
O puede también iniciar el viaje en la localidad
oscense de Somport, en cuyo caso contemplará, más
adelante, la imponente Catedral de Jaca y el
Monasterio de las Benedictinas.
Pero nuestro peregrino virtual, gracias a las
posibilidades que le ofrece Internet, también puede,
si lo desea, emprender los dos caminos, uno tras
otro o incluso ambos simultáneamente. Sólo ha de
avanzar pulsando los diferentes parajes o monumentos,
y tendrá la oportunidad de recorrerlos.
2a. Etapa - Jaca - Santa Cruz de la
Serós - San Juan de la Peña - Leyre - Sangüesa - Sos
del Rey Católico - Monreal
Vicaret -
Pamplona

La segunda etapa del Camino de Santiago corresponde
a la continuación de las dos opciones que al
emprenderlo podía tomar el peregrino (basándose en
el Codex Calixtinus), según se muestra en la primera
etapa. Si tomó como punto de partida Roncesvalles y
pasó por Viscarret, se encamina ahora a la hermosa
capital navarra: Pamplona. Allí disfrutará de los
Sanfermines, singular fiesta pamplonica de fama
mundial, y de los diversos monumentos y museos que
adornan la ciudad.
En caso de haber elegido Somport como inicio del
recorrido, y después de detenerse en Jaca, el
viajero no podrá disfrutar de los Sanfermines, pero
verá compensada la pérdida con una serie de
poblaciones dignas de visitarse, que albergan
monumentos de todos los estilos arquitectónicos.
Desde las antiquísimas iglesias de Santa María y San
Caprasio de Santa Cruz de la Serós, pasando por el
inmenso monasterio de San Juan de la Peña o el de
San Salvador (en Leyre), sin dejar de lado el
castillo de Sangüesa o el bello enclave de Sos del
Rey Católico (así denominado porque en esta
población aragonesa nació don Fernando), hasta la
iglesia gótica de Monreal.
Pero recordemos que nuestro peregrino virtual podrá,
si lo desea, realizar ambos recorridos, pulsando los
diferentes parajes o monumentos.
3a. Etapa - Monreal - Eunate - Puente
de la Reina - Cirauqui - Irache - Estella

Pamplona -
Puente de la Reina - Cirauqui - Irache Estella
En esta tercera etapa del Camino de Santiago se unen
(en Puente la Reina) los dos caminos que podía tomar
el peregrino al iniciar el recorrido. En esta
localidad se encontrarán tanto aquel que decidió
comenzar en Roncesvalles y pasó por Viscarret y
Pamplona, como el que inició el viaje en Somport y
dejó atrás Jaca, Santa Cruz de la Serós, San Juan de
la Peña, Leyre, Sangüesa, Sos del Rey Católico,
Monreal y —ya en esta etapa— Eunate (donde puede
admirar la hermosa iglesia de Santa María).
Después de asomarse al
antiquísimo puente sobre el río Arga que da nombre a
Puente la Reina y tras visitar sus iglesias
medievales, el caminante se aproximará a Cirauqui y
a su iglesia de San Román, de estilo gótico. Allí
podrá descansar y reunir fuerzas para el siguiente
objetivo, Estella, repleta de monumentos y vestigios
históricos que el peregrino no se puede perder.
Desde allí puede acercarse, si así lo desea, al
monasterio benedictino de Santa María de Irache.
4a. Etapa - Estella - Torres del Rio
- viana - Logroño - Albelda Clavijo - Navarrete -
San Millán de la Cogolla - Nájera

En la cuarta etapa del
Camino de Santiago el peregrino entrará en tierras
de La Rioja, y tendrá la oportunidad de visitar
importantes localidades y monumentos.
Desde Estella, la bella
población navarra en la que concluía la tercera
etapa, el caminante alcanzará Torres del Río, de la
misma provincia, donde no ha de perderse la iglesia
del Santo Sepulcro, una de las construcciones más
armónicas del Camino de Santiago. Tras esta
imprescindible parada, y después de atravesar la
próspera y monumental localidad de Viana, se llega a
Logroño, ciudad que en sus orígenes se articuló en
torno al camino. El viajero ha de acercarse, sin
falta, a las iglesias medievales de Santiago y de
Santa María del Palacio. De ahí puede desviarse
hasta Albelda, lugar donde se encuentran las ruinas
de la fortaleza de Clavijo, cuyo nombre tiene
resonancias legendarias de antiguas batallas.
Volviendo a la ruta principal, enseguida se divisará
Navarrete, a nueve kilómetros de Logroño, con su
enorme iglesia de tres naves. Por último, Nájera (donde
la colegiata de Santa María la Real se impone con su
grandeza) y el monasterio de San Millán de la
Cogolla (entre cuyos muros hilvanó sus versos
Gonzalo de Berceo) constituyen el colofón de esta
poblada etapa del Camino.
5a. Etapa - Nájera - Cañas - Santo
Domingo de la Calzada - Redecilla del Camino -
Belorado - Villafranca Montes de Oca - San Juan de
Ortega - Burgos

En la quinta etapa del
camino nos adentraremos en tierras de la vieja
Castilla, recorreremos sus campos, disfrutaremos con
la grandeza de sus monumentos y con la historia de
sus poblaciones.
Desde Nájera, punto final de la cuarta etapa, y
todavía en tierras de La Rioja, el caminante llegará
a Cañas, población donde se encuentra el monasterio
cisterciense de Santa María de San Salvador, que
acoge en el interior de su sala capitular uno de sus
monumentos más preciados: el sepulcro de doña Urraca.
Andando el camino se encuentra Santo Domingo de la
Calzada; visitas obligadas en la ciudad calceatense
serán el puente y la catedral, donde se hallan el
sepulcro de Santo Domingo y el gallinero, testimonio
de un famoso milagro del santo. Entramos ya en
tierras de Burgos: Redecilla del Camino es la
primera población de la ruta que pertenece a esta
provincia; en la iglesia parroquial de Nuestra
Señora del Camino podremos ver uno de los mejores
ejemplares de pilas bautismales románicas aún
conservados. De allí continuaremos hasta Belorado,
importante lugar durante la Edad Media citado en el
«Poema de Fernán González», y llegaremos a
Villafranca Montes de Oca, comienzo de Castilla y
Tierra de Campos, donde se encuentra el Hospital de
San Antón Abad. Poco después divisaremos la
localidad de San Juan de Ortega, nacida en el siglo
XII al calor de la alberguería allí establecida por
el santo que le da nombre; en su magnífico conjunto
monacal, el peregrino podrá admirar la iglesia, en
ella se encuentran los dos sepulcros del santo, el
claustro reglar, la capilla de San Nicolás y la
hospedería. Y, por fin, Burgos, una de las
poblaciones más importantes de Castilla desde la
Edad Media y corazón del Camino de Santiago. Su
imponente catedral será visita más que obligada, al
igual que el Hospital de Rey, la cartuja de
Miraflores o el monasterio de Santa María de las
Huelgas, que alberga en su interior el Museo de
Telas Medievales en el que el viajero podrá admirar
el famosísimo pendón de las Navas, uno de los
trofeos logrados por Fernando III el Santo en sus
campañas andaluzas.
6a. Etapa - Burgos - Castrojeriz -
Boadilla del Camino - Frómista

Comenzamos la sexta etapa
del Camino, atrás ha quedado la magnífica ciudad de
Burgos, su catedral, su curioso papamoscas y el
pendón de las Navas; nos adentraremos ahora en
poblaciones más pequeñas, pero no por ello menos
ricas en la historia del Camino. Nuestra primera
parada de peregrinos será Castrojeriz, donde
podremos visitar el Hospital de San Antón, el de San
Nicolás y la iglesia de San Juan, y rememorar frente
a la imagen de la Virgen del Manzano, en la
colegiata que lleva su nombre, las cantigas que le
dedicó el sabio rey, Alfonso X. Continuaremos hacia
Boadilla del Camino, población palentina que
conserva junto a la iglesia un famoso rollo
jurisdiccional; finalmente llegaremos a Frómista,
término de esta sexta etapa, y en cuya iglesia de
San Martín, tuvo lugar, según cuenta la leyenda, el
milagro del penitente arrepentido, y donde se
encuentra el famoso capitel de la Orestíada, de
resonancias clásicas.
7a. Etapa - Frómista - Villalcázar de
Sirga - Carrión de los Condes - Sahagún

En la cerealista comarca
de Tierra de Campos se halla Villalcázar de Sirga,
la primera población de esta séptima etapa del
Camino, que cuenta con uno de los templos más
interesantes del arte gótico en España: la iglesia
de Santa María; muchas son las obras de arte que
atesora, entre ellas destacan: el retablo Mayor, los
sepulcros del infante don Felipe y su mujer doña
Leonor de Castro y la imagen de la Virgen Blanca,
cantada por el rey Alfonso X.
De Villalcázar llegaremos
a Carrión de los Condes, ciudad en la que podremos
visitar el monasterio de San Zoilo, que cuenta con
una magnífica portada románica, la parroquia de
Santa María del Camino y la iglesia de Santiago, una
de las obras más sobresalientes del final de
románico en la península.
La etapa acaba en la
población de Sahagún, fundada según la leyenda por
Carlomagno, y famosa por su arquitectura del barro.
De las al menos nueve iglesias con las que llegó a
contar se han conservado tres de considerable
importancia: la iglesia de San Tirso, la de San
Lorenzo y el santuario de la Peregrina.
Genere ingresos
en su sitio web con AdSense de Google
8a. Etapa - Sahagún - Mansilla de las
Mulas - Sandoval - San Miguel de Escalada - León

En esta octava etapa del camino de Santiago el
peregrino se adentrará, avanzando hacia el Norte, en
la provincia leonesa, mientras disfruta de los
bellos paisajes castellanoleoneses y de sus
impresionantes monumentos.
Desde la comarca de Tierra
de Campos, donde finalizó la anterior etapa, el
romero alcanzará la hermosa población de Mansilla de
las Mulas, en la que podrá admirar su encintado de
murallas. Tras visitar este precioso ejemplo de
arquitectura medieval, seguirá el camino hasta la
ciudad de Sandoval, cuyo monasterio, iniciado en
1167, deleitará sin duda a los caminantes más
exigentes. A unos de diez kilómetros al este de
Mansilla de las Mulas, otro bellísimo monasterio, el
de San Miguel de Escalada constituye otra obligada
visita; su famosa galería meridional de arcos de
herradura bien merece el desvío.
De nuevo en el camino principal, la ruta continúa
hasta León, magnífica ciudad fundada por el
gobernador romano Galba, que hoy presenta al viajero
todo el esplendor y la riqueza de su interesantísima
historia.
9a. Etapa - Órbigo - Astorga -
Castrillo de Polvazares - Rabanal del Camino

Comenzamos la novena etapa
del Camino. ¿Convocaría usted una justa para
probarle amor a su dama? Eso fue lo que hizo don
Suero de Quiñones en el puente de Hospital de Órbigo,
primera población de nuestro recorrido. En Astorga,
el palacio episcopal, obra del arquitecto Gaudí,
muestra en su interior el Museo de los Caminos y su
catedral invita al peregrino a admirar el retablo de
la capilla mayor. Sigue el Camino, continúa por
Castrillo de Polvazares, típica población de la
comarca leonesa de la Maragatería para terminar en
Rabanal del Camino, donde un peregrino real, Felipe
II, en la llamada casa de las Cuatro Esquinas, hizo
noche en su viaje a Compostela.
10a. Etapa - Rabanal del Camino -
Monte Irago - Ponferrada - Cacabelos - Carracedo -
Villafranca del Bierzo

En Monte Irago, primera población de esta décima
etapa, se encuentra la llamada Cruz de Ferro,
erigida sobre un montículo de piedras depositadas
por los peregrinos. Sigue el Camino y llega a
Ponferrada, que aún conserva pasos de templarios en
su magnífica fortaleza. Desde esta importante
localidad leonesa avanzamos hasta Cacabelos, villa
medieval ya citada en el siglo X. Después, nuestro
itinerario continúa hasta el monasterio de Carracedo,
para, más adelante, finalizar esta etapa en
Villafranca del Bierzo, en cuya iglesia de Santiago
los peregrinos que atravesaban la Puerta del Perdón,
vigilados por los apóstoles y una imagen de la
Majestad, obtenían indulgencias.
Genere ingresos
en su sitio web con AdSense de Google
11a. Etapa - Cebrero - Triacastela

Iniciamos esta undécima
etapa en El Cebrero, población gallega situada a
1.300 metros sobre el nivel del mar, que guarda en
su iglesia el cáliz y la patena que fueron testigos,
según cuenta la tradición, de cómo se convirtieron
el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo
una fría noche de invierno allá por el siglo XIV;
este milagro, que los peregrinos difundieron por
toda Europa, según parece, inspiró a Wagner para
escribir su Parsifal. Seguiremos hasta Triacastela,
punto final de la etapa, en donde podremos visitar
la iglesia tardorrománica de Santiago y algunos
restos de su Hospital de San Pedro.
12a. Etapa - Triacastela - Samos -
Sarria - Barbadelo - Portomarín - Palas de Rey

Ya en el siglo XIII en el monasterio de Samos,
primera población de esta duodécima etapa, unos
monjes se encargaban de atender al peregrino en su
camino a Santiago. Este monasterio, reconstruido en
el siglo XVI, posee uno de los mayores claustros de
España, el llamado Claustro grande; comunicado con
éste se encuentra el claustro de las Nereidas, con
la curiosa inscripción de una de sus claves: «Qué
miras Bobo». La siguiente población del Camino es
Sarria, cuyos orígenes se remontan a época romana, y
en la que destacan la iglesia del Salvador, el
convento de la Magdalena y el Hospital de San
Antonio; los monjes de este hospital entregaban ocho
maravedís a los peregrinos que regresaban de
Santiago, pero los tiempos han cambiado..., en fin,
seguimos hacia Barbadelo, donde podremos visitar la
iglesia de Santiago. El Camino llega hasta
Portomarín, localidad que aparece ya en documentos
del siglo X, donde merecen una visita la iglesia de
San Pedro y la de San Nicolás. La etapa finaliza en
Palas de Rey. A la salida de esta población, en el
Campo dos romeiros, se reunían los peregrinos al
amanecer para iniciar la última jornada que les
llevaría a Santiago.
Genere ingresos
en su sitio web con AdSense de Google
13a. Etapa - Palas de Rey - Mellid -
Lavacolla - Monte del Gozo - Santiago de Compostela.

Mellid es la primera población que nos encontramos
en esta última jornada del Camino; las iglesias de
San Pedro y Santa María bien merecen una visita. Tan
sólo a diez kilómetros de Santiago se encuentra
Lavacolla, en cuyo río, el Lavamentula, los
peregrinos tenían la costumbre de asearse antes de
ir al santuario del Apóstol. Llegamos al Monte del
Gozo, su nombre expresa claramente el júbilo que los
peregrinos sienten al contemplar desde esta colina
la ciudad y la catedral del Apóstol. Y por fin...
Santiago de Compostela, término de nuestro viaje, ya
casi convertido en iniciático. Atravesamos la plaza
del Obradorio y entramos en la catedral por el
pórtico de la Gloria, donde el Santo dos Croques
mirando hacia el altar mayor, parece orar; a él es a
quien los peregrinos golpean con su cabeza al
pedirle conocimiento y sabiduría. Queda darle
nuestro deseado abrazo al apóstol Santiago y ganar
el jubileo.
Finisterre
En el extremo más
occidental del litoral gallego, su abrupta costa era
uno de los puertos elegidos por todos aquellos
peregrinos que llegaban a España por mar desde las
Islas Británicas, o de los franceses que embarcaban
en el puerto de La Rochelle.
Aunque en principio no forma parte del Camino, ya
desde fines del siglo XIV, pero sobre todo a lo
largo de la siguiente centuria, se convierte en
destino obligado de los peregrinos llegados hasta
Santiago, quienes desde la ciudad del Apóstol se
dirigían aquí con el fin de visitar el santuario
dedicado a Nuestra Señora y que, según la tradición,
había mandado construir el propio san Pablo.
Fuente de este artículo:
cvc.cervantes.es
/
caminosantiago.com/
Si encuentras algún error, o conoces
información que deba ser incluida, o eres autor de alguna fotografía
y/o artículo relacionado a cualquier asunto y deseas que se te haga
referencia lo haré con gusto. Sin embargo, si prefieres que se
retire total o parcialmente el artículo
o las fotos
contáctame mediante este correo y lo haré en el menor plazo
posible:
esf@espanolsinfronteras.com
|