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Cuando
Carlos III mandó realizar el Paseo del Prado lo adornó con bellas
fuentes dedicadas a los elementos: Apolo, dios del aire, Neptuno,
del mar y Cibeles o Ceres, de la tierra; estas dos últimas fueron
emplazadas en un lateral, mirándose mutuamente. Esta ubicación se
mantuvo hasta el año 1891 (s. XIX), fecha en que el Ayuntamiento
decidió moverlas hacia el centro del Paseo y dirigirlas hacia el
centro de la ciudad. La
plaza de la Cibeles está en la vaguada situada entre dos paseos
importantes en la vida cotidiana de los madrileños, el Paseo del
Prado y el Paseo de la Castellana. En sentido longitudinal, está
recorrida por la calle Alcalá que enlaza la Puerta del Sol con la
célebre Puerta de Alcalá, con lo que, paseando desde aquella plaza,
se obtiene una bella imagen de la fuente y la puerta al fondo. La Cibeles, símbolo de la ciudad de Madrid, es también la diosa predilecta del equipo de fútbol del Real Madrid, por lo que es visitada multitudinariamente cuando se produce algún acontecimiento deportivo importante. Sobre Cibeles en la mitología Cibeles es la gran diosa Frigia que se identifica con la Naturaleza, especialmente con la potencia vegetativa. A menudo, es nombrada como Madre de los Dioses o Gran Madre. Su culto proviene de las montañas de Asia Menor, desde donde se difundió a Grecia y, posteriormente, a Roma. Sin embargo, los mitógrafos helénicos consideran a Cibeles una simple encarnación de Rea, pues la identifican a la Rea adorada en el monte Cibele de Frigia; de este modo, aparece como esposa de Saturno y madre de Vesta, Ceres, Plutón, Neptuno y Júpiter. (Para conocer su mito como identificación de la diosa helénica Rea, véase este nombre).
Mito
Su culto
En la actualidad, el Templo de Debod, está asentado en la cumbre de la montaña del Principe Pío. ¿Pero cuál es su historia? ¿Qué largo camino ha recorrido hasta llegar a este lugar tan distante de sus orígenes?. Conozcamos un poco de su pasado... El templo fue ordenado levantar por el rey nubio Adijalamani de Meroe hace unos 2200 años. Originalmente se trataba de una capilla en la localidad de Dedod, al sur de Egipto, en honor del Dios Amón, padre de todos los dioses. Posteriormente se amplió para dedicárselo también a la diosa Isis. Ya, en la era contemporánea, un terremoto en 1868 fue el causante de que desaparecieran el vestíbulo, el tercer pilono, y parte de la capilla. A eso hay que sumar, que cuando se construyó la primera presa de Asuán en 1907 el templo permanecería sumergido bajo las aguas del Nilo nueve meses. Esa es la
principal razón por la que se perdieron muchas de sus policromías,
relieves y arenisca. Una auténtica tragedia, desde el punto de vista
histórico. Se inició la reconstrucción del templo por orden del Servicio
de Antigüedades de Egipto. Aunque ya se habían perdido la mayoría de las
policromías y de la arenisca Así fue como El Templo de Debod acabó en España. En 1968 se ofrecía "el templo de Debod al gobierno español y a su pueblo en consideración a sus esfuerzos en la contribución a la salvaguarda de los templos de Abu Simbel". El templo viajó a el puerto de Alejandría, y de allí llegó a Valencia el 18 de junio de 1970. Desde allí fue transportado a Madrid para iniciar su reconstrucción, que fue toda una odisea. Por lo visto, no todos los bloques venían numerados y hubo que basarse en planos y croquis, no siempre fiables, así como diversas técnicas empleadas cuando se desconocen exávtamente la posición de las piezas. Se recostruyeron dos de los tres portales de piedra y se rodeo de un estanque poco profundo, rememorando las tranquilas aguas del Nilo que rodeaban el lugar. Tras dos
años de trabajo, el Templo de Debod fue inaugurado. Algo más sobre la historia del DEBOD Hace unos
2.200 años, un rey nubio llamado Adijalamani de Meroe, ordenó levantar
una pequeña capilla en la localidad de Debod, al sur de Egipto, para
honrar al dios Amón, padre de todos los dioses, posteriormente ampliado
y dedicado a la diosa Isis durante época ptolemaica. ¿Dónde Encontramos Debod? Debod se encontraba localizada a unos 16 kilómetros al Sur de Asuán, en territorio de la Baja Nubia. El límite natural de Egipto ha estado siempre en la primera catarata del Nilo que se extiende entre la isla de Filé y Asuán. Nubia o nbw, "país de oro", se encontraba en el estrecho corredor rocoso que se originaba por la prolongación del Alto Egipto a través del Nilo. Geográficamente se dividía en dos grandes sectores: la Baja Nubia o Wawat, región situada entre la primera y la segunda catarata del Nilo; y la Alta Nubia o "País de Kush" entre la segunda y la cuarta catarata. Fue una tierra deseada por los egipcios por permitir el acceso a las minas de oro y diversas materias primas, donde adquirían hábiles artesanos en oficios como la ebanistería o la orfebrería, además de soldados y funcionarios diligentes y trabajadores. Asimismo podían obtener diversos tipos de productos exóticos africanos (pieles de animales, plumas de avestruz, marfil, ébano, incienso), codiciados por los pueblos del Mediterráneo. De este modo fue lugar de contacto e intercambios, sobre todo culturales, entre el África negra y el Mediterráneo. Por lo tanto, no fue un mundo aislado, sino una importante pieza de la gran zona sahariana-nilótica.
Nubia Después de ser anexionado Egipto al Imperio Romano, serán los
emperadores Augusto, Tiberio y tal vez los Antoninos, los que culminaron
la construcción y decoración del edificio. Construyeron el pronaos con
una fachada dotada de una puerta y dos columnas a cada lado. Incluyeron
relieves en la fachada original del Templo, de época ptolemaica, y
decoraron los muros interiores Norte, Sur y Este del pronaos y de los
intercolumnios exteriores.
Probablemente en época de Tiberio, o incluso posterior a éste, se
construyó en piedra un edificio anexo, adosado al templo, llamado
mammisi. ¿Cómo Ha Llegado El Templo De Debod A España? La primera referencia gráfica conocida sobre el templo de Debod se corresponde con una breve descripción del lugar realizada en 1737 por el danés Frederic-Louis Norden. Estaban aún en pie los tres pilonos y parte de su recinto exterior y el santuario conservaba la fachada hipóstila del vestíbulo. Pero no fue visitado de nuevo hasta el año 1813 cuando el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt, al servicio del imperio de Napoleón Bonaparte, se detuvo en Debod, ofreciendo la primera descripción exacta del monumento. Posteriormente Debod recibió numerosas visitas a lo largo del siglo XIX (Belzoni, Rifaud, Gau, Champollion, Lepsius, Ducamp o Beato, entre otros) que a través de su documentación gráfica nos fueron mostrando cómo el santuario iba deteriorándose. En 1907, se construyó la primera presa de Asuán, con lo que el templo permanecía alrededor de nueve meses bajo las aguas del Nilo. Por eso se perdieron muchas de sus policromías, relieves y arenisca. Por orden del Servicio de Antigüedades de Egipto, el arquitecto egipcio al_Barsanti, realizó una primera reconstrucción del monumento dirigida por Maspero. El estado de su piedra arenisca era bastante delicado y la policromía había desaparecido totalmente después de estar anegado por el agua casi por completo durante gran parte del año. Además, presentaba un estado ruinoso desde el terremoto de 1868 que le afectó gravemente. El vestíbulo y el tercer pilono habían desaparecido por completo y parte de la capilla adosada al sur del vestíbulo. Tras su reconstrucción, el alemán Günther Roeder publicó el estudio más
completo que tenemos del templo de Debod (documentación fotográfica,
planos y alzados). La UNESCO, en una carta de 6 de Abril de 1959, efectuó un llamamiento oficial de colaboración internacional para salvaguardar los monumentos de la Baja Nubia, que inevitablemente, iban a quedar sumergidos en el enorme lago artificial que se iba a crear, de más de 500 km. de longitud con una anchura máxima de 30 km. y media de 10. Tras realizarse los estudios correspondientes fue necesario trasladar 14 monumentos reagrupándolos en cuatro zonas más o menos próximas a su emplazamiento original, y se entregaron otros cuatro como regalo a los países colaboradores en la salvaguarda de la riqueza arqueológica de la zona. Algunos quedaron anegados por las aguas. La construcción de la Gran Presa trajo consigo que la parte norte de
Nubia perdiese su antiguo carácter y belleza. Pero cuando todas las
tareas de salvamento se concluyeron, la mayor parte de sus templos
quedaron preservados para siempre. El precio humano pagado para ello,
como fue el desplazamiento masivo de población nubia, aún no se ha
ponderado suficientemente. La adjudicación del templo de Debod a España se realizó finalmente el 30 de Abril de 1968 por un decreto de la Presidencia de la RAU (República Árabe Unida) por la que se ofrecía "el templo de Debod al Gobierno español y a su pueblo en consideración a sus esfuerzos en la contribución a la salvaguarda de los templos de Abu Simbel".El 6 de junio de 1970, partió el vapor "Benisa" del puerto de la ciudad de Alejandría con los bloques del templo a bordo en dirección a España, llegando a Valencia el 18 del mismo mes, y posteriormente transportado por carretera a Madrid, siendo almacenado en el solar del Cuartel de la Montaña entre los días 20 y 28. Así comenzó la reconstrucción del templo, y no fue nada sencillo - Reconstrucción en Madrid Cuando se hizo la entrega del templo solamente se acompañó por el Servicio de Antigüedades un plano del monumento y un croquis de los alzados con una numeración de la situación de los bloques. Los planos se completaron con una colección de fotografías hechas por el Centro de Documentación del Antiguo Egipto sin referencia ninguna. Alrededor de cien bloques perdieron su numeración y otros cuatrocientos fragmentos llevaban una signatura incorrecta con arreglo a los números atribuidos en el plano facilitado en su momento a la misión española, lo que complicó aún más las trabajos de reconstrucción. Ya montados los bloques originales sobre una base de piedra que aislase al conjunto del contacto directo con el suelo, se empleó la técnica "anastylosis", que consistía en la total reconstrucción del aspecto original del templo, empleándose una piedra blanda de diferente color procedente de Salamanca, de forma que se pudiera distinguir las partes antiguas de las nuevas del edificio reconstruido. Por otra parte, se cubrió la terraza para protegerla de la climatología. Y tres bloques que eran exteriores se trataron químicamente para su reforzamiento y salvaguarda; estos fueron: un tambor de columna, un capitel de columna y la gola que se expone actualmente en el interior del mammisi, según el informe elaborado por el ICROM (Instituto de Conservación y Restauración de Madrid). Se intentó
crear una atmósfera estable y seca similar al clima nubio instalándose
aire acondicionado caliente en el interior del edificio. Se
reconstruyeron dos de los tres portales de piedra de acceso al templo,
rodeándose de un estanque poco profundo a fin de evocar el ambiente
fluvial donde se hallaba originariamente el templo. El templo de Debod colocado en pleno desierto de la Baja Nubia, sobre la orilla del río Nilo, era uno de los lugares de culto, cuyo centro se encontraba en el templo de la diosa Isis en la isla de Filé. ¿Cómo podrían imaginar los antiguos egipcios que se acomodaría en una gran ciudad europea al cabo de miles de años? ¿Cómo imaginar que las aguas del Nilo quedarían tan lejanas? Desde la Montaña del Príncipe Pío de Madrid los dioses egipcios contemplan un nuevo mundo muy diferente al que pertenecían, observados por templos españoles como la Catedral de la Almudena o la Iglesia de San Francisco el Grande, cercanos a las desconocidas aguas del río Manzanares. Antes de adentrarnos en nuestro templo nubio y conocer su funcionalidad ritual, debemos conocer el término "templo". Los templos egipcios no estaban construidos con el propósito de constituir centros de adoración pública como los nuestros. El monarca erigía el templo como altar de la divinidad tutelar, y en segundo término como monumento personal a sí mismo. Por eso la palabra "templo" no expresa adecuadamente las esencia del santuario egipcio. Por lo que conocemos, el pueblo no podía acceder a ciertas partes del edificio. Se trataba de un recinto cerrado que únicamente frecuentaban los sacerdotes, para resguardarlo de toda impureza exterior que pudiera atenuar el carácter divino o incitar a la divinidad a abandonar el lugar. El santuario era la expresión simbólica del Cosmos vivo, a fin de
reproducir el momento del primer día y propiciar a través de la
celebración de los ritos la permanencia y la renovación de la creación
original de la vida, de los dioses, de los hombres y de todo lo
existente en el cielo y en la tierra. En definitiva, el templo egipcio
era el enclave donde residía la divinidad. No se conoce la fecha elegida para iniciar las ceremonias de construcción del templo de Debod, pero existen otros ejemplos que nos aproximan a conocer cuál era el rito para llevar a cabo la fundación de un santuario. En primer lugar, había que elegir un emplazamiento para su ubicación. Llegada la noche y a través de la observación de las estrellas se decidiría por los astrónomos cual sería la orientación del edificio religioso. En el caso del Debod se optó por la orientación Este-Oeste, con lo que el eje del santuario quedaba en el camino trazado por el sol en el firmamento, y a su vez perpendicular al curso del dios Hapy, el río Nilo. Orientándose con la Estrella Polar y con Orión, el sacerdote encomendado para trazar en el suelo los límites del nuevo edificio buscaba el horizonte artificial por medio de un muro circular mediante la ceremonia del Pedy Shes o "tirada de las cuerdas". Empleaba para ello el merjet y el bay, una plomada y un bastón con los cuales establecía con precisión el norte astronómico mientras observaba la situación de las constelaciones antes mencionadas al amanecer y al ocaso. Una vez orientadas las cuatro esquinas del edificio se metían en una pequeña fosa, excavada en cada una de ellas, amuletos y objetos para proteger y dar fuerza mágica al nuevo recinto sagrado. De este modo, el templo estaría preparado para iniciar su edificación. Iniciemos La Visita Al Actual Templo De Debod Por un
momento imaginemos que somos sacerdotes con pleno derecho a habitar el
santuario, y con el respeto que merecen sus dioses, nos adentraremos en
él. Realizaremos una descripción lo más amena posible y ajustada al
desarrollo del propio templo según sus ampliaciones hechas por los reyes
egipcios en las diferentes épocas. Observaremos cada una de sus partes y
estancias. A partir del embarcadero, junto al río, a través de la
calzada procesional, entramos en el Templo de Debod... Vestíbulo o pronaos Una vez
atravesada la puerta de entrada, nos encontramos con un vestíbulo
hipóstilo sostenido por columnas como vimos anteriormente, ampliación
realizada en época ptolemaica, que da acceso directo a la capilla de
Adijalamani, y siguiendo la simetría típica de estos santuarios, también
se accede a la sala Uabet, así como a un corredor y a la escalera de
subida a la planta superior donde se encuentran la capilla Osiriaca y la
Terraza. Sin embargo, esa simetría se rompe por la entrada directa al
mammisi adosado al templo, justamente en el muro sur de este pronaos o
vestíbulo. En la jamba
izquierda de la puerta sur, podemos encontrar un úreus enroscado en un
tallo de papiro, Uadjet. Vamos a conocer el elemento más antiguo del templo, que actualmente se conserva en su estado original. Aunque arqueólogos polacos reflejan en la memoria de sus excavaciones la existencia de un edificio cronológicamente anterior a la capilla de Adijalamani, fechable durante el reinado de Seti II (1201-1196 a.C.), ya que se encontró un bloque con parte de los cartuchos de este faraón en las cercanías del templo. Esta teoría podría ser bastante aceptada, teniendo en cuenta la presencia ramésida en Nubia, quienes dirigían su culto al dios Amón-Ra, presente en Debod. Pudieron ser reutilizados algunos de sus bloques para la edificación de este pequeño santuario por parte del rey de Meroe. La capilla de Adijalamani está completamente decorada con escenas del culto divino similares a las recogidas en otros templos, en las que este soberano adora a los dioses y realiza diferentes ofrendas. Todos los muros, este y oeste, están decoradas con tales motivos de contenido ritual, hasta la siguiente estancia que nos llevará a la antesala del naos. Como podremos observar la capilla está consagrada desde el primer
momento de su construcción y con carácter principal al culto del dios
Amón y de la diosa Isis. Aunque otras divinidades representadas en las
paredes de la capilla también recibían culto como son Mut, Osiris, Horus
(Harpócrates), Harendotes, Ra-Harakti, Hathor, Neftis, Jnum, Satis,
Anukis, Aresnufis, Sejmet-Tefnut, Min, Apset, Uadjet y Nejebet. Al traspasar el umbral de la capilla, a derecha e izquierda, podemos
observar al dios Thot purificando con agua al que accede a la capilla
(pared norte), y al dios Horus realizando la misma acción ante Imhotep
divinizado (pared sur). Se representa el acto de purificaciones finales
del culto divino diario, según el rito del templo de Edfú. Así el
sacerdote oficiante arrojaba cuatro veces de agua pura hacia el naos con
el vaso de libación kbhw; realizaba la purificación con los cinco granos
de natrón de Nejeb, la unción con los aceites sagrados y la aspersión
con el agua de vida y fuerza salida de Quererte, lugar mítico de la
primera catarata. La
presencia solar a favor del rey está representada por los dioses Ra-Harakti,
asimilado aquí al dios Horus de Edfú, y por la diosa nubia Apset, "la
Llama que abrasa a los enemigos del rey", mientras Adijalamani vuelve a
hacer la ofrenda de Maat a los dioses. El dios Harendotes y la diosa
Hathor reciben del soberano el Ojo Uadyat, y a cambio le conceden la
tierra y todo lo que en ella existe. En último lugar, tocado con una
compleja corona Atef hace los ritos prescritos, aspersiones,
fumigaciones y ofrenda del collar Bebe al dios Osiris acompañado por su
esposa divina, la diosa Isis. El hijo se muestra de este modo ante su
divino padre como su heredero en la tierra, el dios Horus. Una vez conocida la capilla de Adijalamani, nos encontramos frente al naos. Pero antes de acceder a la sala del santuario principal, al que sólo tenían acceso los sacerdotes oficiantes, tenemos la que actualmente se conoce como antesala del naos, un pequeño vestíbulo que en su día pudo ser "la Sala del Altar o de las Ofrendas", wsht-htp, que a su vez da paso a dos estancias a derecha e izquierda de la sala del naos, que seguidamente visitaremos. Capillas laterales Estas dos estancias dedicadas a albergar a otras dos divinidades, que podrían identificarse con las Per_Ur y Per-Un, Capillas del Norte y del Sur, típicas de los templos egipcios de la época, estaban dotadas de criptas o cámaras ocultas, lugar donde se guardaban los objetos sagrados empleados en el culto diario de las divinidades residentes en Debod. También se depositaban otros objetos procedentes de ofrendas y utilizadas en los ritos como vestidos, adornos, perfumes y elementos simbólicos como Maat o el Ojo Uadyat, así como alimentos y bebidas que eran las ofrendas principales. La capilla Norte pudo estar dedicada a los dioses Jnum y Mahesa, y la capilla Sur al dios Osiris. En estas capillas se efectuaban ritos y ofrendas diarias al mediodía y al atardecer, y en ellas se albergaban los altares y estatuas de otros dioses residentes en Debod. Sala del naos Es la sala
principal del santuario donde se encuentra depositado un naos dedicado
al dios Amón por Ptolomeo XII "Neo Dioniso" (80-51 a.C.), realizado en
granito rosa, en cuyo interior se guardaba la estatua de culto del dios.
Este es el lugar más sagrado del templo, donde vivía la divinidad. Su
acceso sólo era permitido a los sacerdotes. Las cobras que le coronan y
las representaciones del disco solar alado tenían como fin proteger la
imagen del dios. Pero está documentada la existencia de un segundo naos dedicado por
Ptolomeo VIII "Evérgetes Trifón" a la diosa Isis, desaparecido en la
actualidad. Este cuarto o corredor que comunica con la cripta de la capilla Sur dedicada a Osiris, podría haber sido utilizado para desempeñar las funciones propias de la llamada "Biblioteca" de otros templos ptolemaicos. Estas "casas del Libro" eran los lugares donde se depositaban los rollos de papiro o de cuero curtido con los textos y escritos sagrados, de astronomía, medicina, etc, de gran importancia en el propio santuario. Se han encontrado ejemplos de estas estancias en Dendera y Edfú, y las
inscripciones existentes en sus muros indican la función de estas salas.
Pero en Debod no hay inscripciones que nos aclaren definitivamente si
era ésta la función del corredor. Subiendo el primer tramo de escalera llegamos a un rellano que nos muestra una nueva estancia en la que entramos. Esta es de forma cuadrangular con una ventana de unos 60 cms. de lado en su pared sur y un hueco de menores dimensiones en la pared oeste. El primer hueco probablemente se empleaba como nicho cultual para la práctica de los misterios osirianos. El segundo pudo ser usado como armario. Esta sala debió tener en su día dos tragaluces abiertos a la altura del techo en el muro norte, según Daumas y Derchain, y su propósito sería el de proporcionar la luz diurna indirecta necesaria a la imagen del Osiris Vegetante depositado en la ventana del muro sur. Así se celebraban los misterios de Osiris. Se moldeaban imágenes del dios con una mezcla determinada de tierra y semillas de cereal, regándose con regularidad. El grano germinaba pasados unos días y del cuerpo del molde de la efigie divina surgían las plantas, que mostraban el símbolo de la resurrección del dios Osiris y con él, toda la creación. El Osiris Vegetante que se había conservado desde el año anterior, se bajaba de su capilla, junto a la terraza, siendo enterrado en lugar sagrado. En esta
dependencia no se realizaron ni relieves ni inscripciones, salvo las
existentes en los naos y en la gola del portal del segundo pilono, que
como veremos se expone en el interior del mammisi situado en la planta
baja, y que veremos en un momento. Actualmente, en el interior de esta
capilla, podemos contemplar una maqueta que representa cómo pudo ser el
edificio del templo de Debod. La escalera de Debod debió estar vinculada con la celebración de la Fiesta del Año Nuevo, conocida también como Fiesta de Ra y de todos los dioses. Subiendo el resto de peldaños llegamos a la terraza del templo, donde tenía lugar la ceremonia final de dicha festividad. Esta fiesta estaba destinada a proteger por sus ritos mágicos el paso de un año a otro. Se preparaban las imágenes divinas para una pequeña procesión que se iniciaba en el interior del templo, desde las capillas y el santuario principal, llegando a la sala Uabet y concluyendo en la terraza. De este
modo, las principales estatuas divinas del templo salían de sus capillas
colocadas en otras más ligeras que transportarían los sacerdotes. Se les
vestía y preparaba para la ceremonia probablemente en el vestíbulo
anterior a la sala Uabet, y eran trasladadas en procesión, con pasos
lentos, entonando letanías y ascendiendo los escalones que subían a la
terraza. Una vez arriba, se practicaba la ceremonia de la exposición de
las efigies divinas a la luz solar. Terminados los actos, las estatuas
divinas regresaban a su santuario y capillas respectivas. También se expone una maqueta con un panel interactivo, similar al
realizado en la capilla de Adijalamani para mostrar los relieves, que
representa el recorrido del río Nilo desde Abu Simbel hasta llegar a la
isla de Elefantina, mostrando dónde estaban ubicados los principales
templos y monumentos de la Baja Nubia. Sobre el muro oeste de esta sala,
un audiovisual muestra las diferentes etapas constructivas del templo de
Debod desde la capilla de Adijalamani hasta las ampliaciones ptolemaicas.
Además, podemos documentarnos sobre Debod mediante cuatro ordenadores
con programas multimedia, que informan sobre la construcción de la Presa
de Asuán y el traslado y reconstrucción del templo en Madrid. En esta estancia nombrada por los textos como Per-Mes, se celebraban las ceremonias que evocaban el alumbramiento del dios Horus, es decir, el "misterio del nacimiento divino" (sdi mswt-ntr). Sus paredes carecen de inscripciones, pero podemos suponer su función mediante las escenas reflejadas en los muros de los diferentes mammisis conocidos en Edfú, Dendera, Filé, Kom-Ombo y Esna. Así sabemos de este rito la unión del dios con la diosa, el modelado del niño real por el alfarero, el reconocimiento del niño por su padre, el amamantamiento y la investidura del dios-hijo. Seguramente el mito del mammisi de Debod estuvo relacionado con el "Horus, hijo de Osiris", bajo la forma de Petensenis, "El faraón de Biga". El culto a este dios está presente en los relieves de la capilla de Adijalamani y en los templos de Dakka y de Filé. En el muro
oeste de esta sala existe un hueco que pudo estar destinado a guardar
alguna imagen divina relacionada con el desarrollo de las ceremonias del
"nacimiento divino". Y en el muro sur hay un tragaluz que permitiría dar
a la estancia el ambiente de penumbra con luz indirecta, adecuado para
la representación del misterio. Allí los
visitantes aún podemos apreciar el único relieve exterior existente y
muy deteriorado representando a los dioses Amón de Debod y el dios león
Mahesa, guardián de los lugares sagrados. Por la ubicación del mismo se
reforzaría su carácter protector sobre el templo. Pero este relieve se
encuentra en fase de destrucción, debido a la mala influencia climática
y su falta de protección que día a día lo va dañando. En la época no tenía intenciones de publicarlas porque solo quería usarlas en mi computadora, por esto no me guardé las direcciones web de donde me las había bajado. Si eres el autor de algunas de ellas, avísame para que te pueda hacer la debida referencia. El propósito aquí no es usurpar el trabajo de nadie, solo que después de tanto tiempo de habérmelas guardado no me acuerdo a quiénes pertenecen, por esto he pensado poner debajo de cada galería de fotos un aviso que dice así: Si encuentras algún error, o conoces información que deba ser incluida, o eres autor de alguna fotografía, artículo de algún monumento de España y desea que se te haga referencia, contáctame mediante este correo y lo haré con gusto: esf@espanolsinfronteras.com En algunos casos ya les he hecho referencia a algunas personas y páginas, porque éstas me han enviado un correo avisándome a quiénes pertenecían las fotos, en otros todavía no.
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Este sitio se actualizó por última vez el 16/06/2008