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LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

La Catedral de Santiago es el monumento más importante de Galicia. Sus orígenes se remontan al descubrimiento del Sepulcro del Apóstol a comienzos del siglo IX. Vamos a visitar esta obra clave del románico que le sorprenderá a cada instante.

A la Plaza del Obradoiro miles de peregrinos llegan cada día y se quedan mirando la grandiosidad de su fachada barroca. Después de un repaso histórico y de sus características arquitectónicas, nos disponemos a hacer un recorrido por el interior del templo.

La entrada principal, después de subir la hermosa escalinata que nos separa de la Plaza del Obradoiro nos encontramos el impresionante Pórtico de la Gloria, obra cumbre de la Escultura Románica. Realizado por el Maestro Mateo su simbología dedicada al peregrino ha sido objeto de estudio y diversas interpretaciones durante siglos. Subimos la escalinata.

El Apóstol Santiago recibe a los peregrinos desde el Parteluz sobre una columna que representa el árbol de Jessé y sostenido por un capitel con la imagen de la Santísisma Trinidad.

Al pie de esta columna aparece la figura del Maestro Mateo. La tradición del "Santo dos Croques" lleva a los peregrinos a introducir sus dedos y posar su cabeza sobre la del Maestro para transferirles su sabiduría.

Ya dentro del templo, en la cabecera de la nave central y circundado por la girola, está el Altar Mayor con la figura del Apóstol en piedra policromada sobre un gran baldaquino barroco. Por detrás del Altar nos podemos acercar a la figura del Apóstol, que nos recibe en su casa con una mirada serena y un tradicional abrazo.

Después de darle el abrazo al Apóstol, nos dirigimos al pasadizo situado debajo del Altar Mayor donde se encuentra el Santo Sepulcro con los restos del Apóstol. Según la tradición, este fue el lugar elegido por los discípulos Teodoro y Anastasio para sepultar los restos del Apóstol

Como en la mayoría de las catedrales de peregrinación, la cabecera de la nave principal está rodeada por una girola donde se disponen numerosas capillas. enter las que destacan la de el Salvador y la del Pilar.

Separada de una pasadizo por la catedral, la pequeña capilla de la Corticela merece una visita antes de finalizar nuestra visita en el Museo, donde se exponen los más variados objetos de la Historia de la Catedral. En el recorrido por sus salas podemos ver desde manuscritos de incalculable valor como el Códice Calixtino a tesoros litúrgicos de las más variadas épocas.

Arquitectura de la Catedral

La Catedral de Santiago de Compostela es la obra clave del estilo románico y se comenzó a construir en el año 1075. Su planta es de cruz latina con tres naves tanto en el brazo mayor como en los laterales. Las dimensiones son impresionantes: el brazo largo mide unos cien metros y su altura es de veinte metros.

Alrededor del altar mayor, la girola está compuesta de varias capillas absidales y dos ábsides cada uno de los brazos menores.

La nave central va cubierta con bóveda de cañón y las laterales con aristas. La iluminación se obtiene mediante un bello triforio de ventanales de doble arquería, cobijados por un arco peraltado. En el medio de esta nave central podemos ver los majestuosos órganos

La Catedral está rodeada por cuatro Plazas, cada una con su fachada: La del Obradoiro al Oeste, la de las Platerías al Sur, la Quintana al Este con la Puerta Santa que se abre todos los años jacobeos y la Plaza de Azabachería al Norte aumentan la monumentalidad de este conjunto.

Pórtico de la Gloria

El Pórtico de la Gloria es la obra cumbre de la Escultura Románica. Realizada por el Maestro Mateo su simbología dedicada al peregrino ha sido objeto de estudio y diversas interpretaciones durante siglos. Las autoridades de la Iglesia querían que la fachada Oeste fuese contruida en gloria del Apóstol y recibiese dignamente a los peregrinos. En 1168 se pusieron los fundamentos de esta obra por el Maestro Mateo. La obra se finalizo en 1188 según consta de una inscripción en los dinteles.

Para salvar el desnivel del terreno, el maestro Mateo construyó una cripta en forma de pequeño y bello templo que se llama la Catedral Vieja. Sobre esta base levantó el Pórtico de la Gloria, construcción de tres comportamientos cubiertos por bóvedas de crucería que cobijan el ingreso principal a la iglesia, compuesto de tres arcos abocinados que dan acceso a las tres naves, y de los cuales el principal tiene tímpano sostenido por un parteluz.

Obra cumbre del románico tanto por su estilo arquitectónico como por su compleja iconografía que sintetiza la visión de la Gloria según el Apocalipsis de San Juan. En el centro del Tímpano aparece Cristo Coronado flanquedo por los cuatro Evangelistas. A los lados, grupos de Angeles llevan los atributos de la Pasión. Todo este conjunto esta coronado por una representación de los 144.000 elegidos que contemplarán la Gloria. En las arquivoltas, los ancianos de la Apocalipsis con sus intrumentos dispuestos para poner la música.

El Apóstol Santiago recibe a los peregrinos desde el Parteluz sobre una columna que representa el árbol de Jessé y sostenido por un capitel con la imagen de la Santísisma Trinidad.

Al pie de esta columna se cree que aparece la figura del Maestro Mateo. La tradición del "Santo dos Croques" lleva a los peregrinos a introducir sus dedos y posar su cabeza sobre la del Maestro para transferirles su sabiduría. Con el paso del tiempo, estas manos de los peregrinos han moldeado una figura que forma ya parte del Pórtico.

Los arcos de los lados representan diversas situaciones bíblicas que han sido objeto a lo largo de los años de múltiples interpretaciones. En el de la izquierda, una figura de Cristo que parece bajar a los infiernos a liberar a los pecadores mientras que en el de la derecha, aparece un Juicio Final encabezado por San Miguel y la figura de Dios.

Todo este Pórtico esta soportado por columnas en las que aparecen en su base animales monstruosos que significan el paganismo sobre el que se alzan los Apóstoles de su Iglesia, que soportan este Pórtico con unas actitudes alegres de bastante movimiento. Las diversas figuras conservan aún parte de su policromía original restaurada en el siglo XVI.

En definitiva, una obra cumbre del Maestro Mateo adelantada a su época
con un cierto aire renacentista.

Altar Mayor

Ya dentro del templo, en la cabecera de la nave central y circundado por la girola, está el Altar Mayor. Construido a finales del S XVII y restaurado a finales del XIX, aparece la estatua del Apóstol en piedra policromada sobre un gran baldaquino barroco. Sin duda, nos encontramos en la meta de ese Camino de Santiago que gentes de todo el mundo han realizado durante siglos.

Por detrás del Altar nos podemos acercar a la figura del Apóstol, que nos recibe en su casa con una mirada serena y un tradicional abrazo.

Sepulcro del apóstol

Después de darle el abrazo al Apóstol, nos dirigimos al pasadizo situado debajo del Altar Mayor donde se encuentra el Sepulcro con los restos del Apóstol. Según la tradición, este fue el lugar elegido por los discípulos Teodoro y Anastasio para sepultar los restos del Apóstol que habían sido traídos desde Palestina y enterrados en un arca marmórica, como señalan varias escrituras del S VI.

Estas reliquias se ocultaron en el Siglo XVI con varias construcciones para evitar su expoliación por los ingleses capitaneados por el corsario Drake.  En las excavaciones realizadas en 1879, durante el mandato del Arzobispo Miguel Payá, el historiador Antonio López Ferreiro encuentra el antiguo sepulcro con una urna de plomo en la que aparecen identificados los huesos que la tradición supone son del Apóstol Santiago y de sus discípulos.

A raiz de este hallazgo, aparece un resurgimiento del culto jacobeo que había estado estancado en los últimos siglos. En ese lugar, encima del antiguo podio romano, aparece la Urna de Plata que recoge los restos del Apóstol Santiago y que fue realizada en el Siglo XIX por orfebres compostelanos. En el centro de la Urna aparece Pantocrátor rodeado por las figuras de los evangelistas.

El rezo del Credo ante la Tumba de Santiago es una manifestación de adhesión a la fe predicada por el Apóstol. Para ganar el Jubileo es necesario que sea Año Santo y hacer confesión y comunión.

Capillas de la Girola

Como en la mayoría de las catedrales de peregrinación, la cabecera de la nave principal está rodeada por una girola donde se disponen numerosas capillas. Entre las que destacan la de el salvador y la del Pilar.

Capilla del Salvador - Es la capilla más antigua de todas. Por ese lugar se comenzó a construir la catedral allí por 1075, como reza en la inscripción de sus capiteles. En ella se daba la comuniona los peregrinos y la antigua Compostela, acreditativa de haber hecho el camino. Destaca su retablo plateresco en mármol policromado: Santiago Peregrino, la Virgen con el niño y una imagen del Salvador del siglo XIV. En dos hornacinas, los obispos San Rosendo y San Pedro de Mezonzo.

Capilla de El Pilar - Esta capilla barroca fue construida en el siglo XVII por alguno de los mejores arquitectos de la época. En sus muros se encuentra el sepulcro del Arzobispo Monroy. Barroca, promotor de la obra.

Capilla del Mondragón - Construida en el siglo XVI de un claro estilo gótico, destaca el relieve del descendimiento ejecutado por Miguel Perrin, además de la reja de hierro forjado que cierra la capilla.

Capilla de San Bartolomé - Destaca la estatua yacente de Don Diego de Castilla.

Capilla Mayor - Esta capilla románica destaca por su baldaquino del siglo XVII. En el interior del camarín barroco del siglo XVIII está la talla de Santiago sedente vestido de peregrino del S XIII.

Capilla Corticela

Esta pequeña capilla fue construida en el siglo IX, poco tiempo después de descubrirse la Tumba del Apóstol. Inicialmente separada de la catedral, fue adosada mediante un pasadizo en el siglo XVII.  En su interior conserva varios sepulcros de estatua yacente, como la del canónigo compostelano Don Gonzalo Eans. Entre las imágenes, destaca la que representa la adoración en el huerto goza de gran devoción. En el tímpano de la portada destaca la representación de la Epifanía de los Reyes Magos.

Museo

En el Museo de la Catedral se exponen los más variados objetos de la Historia de la Catedral. En el recorrido por sus salas podemos ver desde manuscritos de incalculable valor como el Códice Calixtino a tesoros litúrgicos de las más variadas épocas.

Sala del Tesoro - El busto que contiene el cráneo de Santiago Alfeo, sobrino de San José. Descubierto su cuerpo en Jerusalén, fue traído a la ciudad por el Arzobispo de Braga. Varios añadidos posteriores formaron esta joya de la orfebrería. Otra joya que podemos observar es la custodia procesional realizada por Antonio de Arfe. Es de plata y está dispuesta en cuatro cuerpos. En el pedestal se representan pasajes de la vida de Santiago Apóstol y el milagro del gallo que canta después de ser cocinado. En los distintos cuerpos, vemos las figuras de los apóstoles y Cristo Resucitado. Otros objetos que merecen la pena ver son el juego de viril de oro, realizado de llamativas piedras preciosas, el cuadro de San Cristobal o el cáliz de oro.

Capilla de las Reliquias - Esta capilla es una importantísima colección que comienza en la Edad Media. Construida en el siglo XVI y cubierta de bóveda de crucería podemos ver, entre otras, la lauda del obispo de Iria Teodomiro, descubridor del sepulcro del Apóstol y los reyes Fernando II y Alfonso IX. Los relicarios de la Edad Media aparecen en un retablo neogótico restaurado sobre el anterior que sufrió un incendio en 1921.

Claustro y Archivo - El Claustro fue construído a principios del siglo XVI. De estilo gótico-renacentista, es un ejemplo claro de la escuela castellana. Allí se encuentran los restos de figuras importantes de la historia compostelana. Por él se entra al Archivo, en el que se guardan manuscritos de incalculable valor como el Códice Calixtino, el Liber Sant Jacobi o el Tumbo A. Tambien se accede a la Sala Capitular y a la Biblioteca

Sala Capitular - Lugar de reunión del cabildo, fue edificada por Lucas Ferro Caaveiro, destacando su bóveda.

Biblioteca - Construida en el siglo XVIII, en ella se guarda el Botafumeiro. En la Edad Media los peregrinos que llegaban a la Catedral pernoctaban en ella, por lo que este incensario tenía una función higiénica. El actual, de extraordinarias dimensiones, es balanceado de un lado a otro de la nave menor en las grandes ocasiones para deleite de todos.

Salas de tapices - En otras salas del museo existe una importante colección de tapices inspirados en Rubens o Goya, que tiene dedicada una sala completa.

Cripta del Pórtico - También llamada Catedral Vieja, fue construida para sostener el Pórtico de la Gloria salvando el desnivel existente con la Plaza del Obradoiro. En el siglo XVII se construyó la escalinata para acceder a dicho pórtico. De estilo original románico, se vislumbra la transición al gótico en sus bóvedas.

 

PLAZA DEL OBRADOIRO

La Plaza del Obradoiro es el corazón de Santiago de Compostela. A ella llegan cada día cientos de peregrinos que se quedan asombrados ante su grandiosidad. En el centro de esta bella plaza se encuentra el Kilometro 0 de todos los caminos a Santiago. Su nombre es debido al taller que allí estaba situado durante la construcción de los edificios que la rodean y que son muestras indudables de la arquitectura de diversos estilos que se respira en toda esta ciudad.

Al Este la fachada barroca de la Catedral flanqueada por el Museo a su derecha y el Palacio de Gelmírez a su izquierda.

Al Oeste, el Palacio de Rajoy, levantado por el arzobispo del mismo nombre para dar cabida al ayuntamiento.

Al Norte, el Hostal de los Reyes Católicos, obra cumbre del estilo plateresco que servía antiguamente de cobijo a los peregrinos.

Al Sur, el colegio de San Jerónimo que paso de ser un hospital de peregrinos a residencia de jóvenes estudiantes sin recursos.  Todos estos edificios forman la Plaza del Obradoiro.

Fachada del Obradoiro

La Fachada del Obradoiro preside la plaza del mismo nombre. Esta obra cumbre del barroco y símbolo de Galicia fue iniciada en 1739 por Fernando de Casas y Novóa. Sobre los cuerpos de las antiguas torres romanas de elevan las torres barrocas.

La derecha se llama la de las Campanas y la izquierda de la Carraca, que recibe este nombre por la antigua costumbre de convocar a los fieles con una carraca.

En el centro tenemos el "Espejo", con ventanales que hacen más luminoso el templo y a los lados de esta fachada la galería del Museo a la derecha y la del Palacio Arzobispal a la izquierda.

Pazo de Xelmírez

Comenzado entre los siglos S XII- XIII bajo los auspicios del Arzobispo Gelmírez, fue construido sobre las ruinas de otro anterior palacio destruido por las revueltas de la burguesía. Es considerado la obra más notable del románico civil en Galicia albergando en la actualidad el Palacio Episcopal. Su desnudez y sobriedad exterior contrasta con un interior de esplendidas piezas románicas.

El acceso de las visitas se realiza a través del amplio vestíbulo cubierto por bóvedas de crucería. En la planta baja se sitúa el Salón de Armas.

Desde el pequeño patio, unas escaleras nos conducen a la Sala de Banquetes con bóvedas nervadas que cubren el refectorio sin más soporte que el del Arco de Palacio y que están decoradas con escenas de un festín medieval. Alimentos, juglares, clero y reyes aparecen en estos Capiteles que representan fielmente el modo de vida llevada a cabo en aquella época por los más poderosos .

Hostal de los Reyes Católicos

En el siglo XVI los Reyes Católicos constituyeron la Fundación del Hospital Real y para ella hicieron construir el edificio que hoy ocupa el Hostal de los Reyes Católicos, convertido el año 1954 en hotel de gran lujo. Los peregrinos al presentar La Compostela, adquirían el derecho a ser hospedados gratuitamente durante tres días.

Las necesidades sanitarias de los peregrinos convirtieron a la institución, tras las necesarias ampliaciones, en el hospital más importante de Galicia y, más tarde, en sede de la famosa escuela médica compostelana. En la actualidad, es un Parador Nacional de Turismo.

Esta cConstrucción representativa del arte renacentista en Galicia y uno de los más importantes de España, la obra fue iniciada en 1501 bajo el mando del arquitecto castellano Enrique Egás, motivo por el cual tiene semejanza con alguna de las construcciones de aquellas tierras.

De estilo plateresco al que posteriormente se le añaden elementos renacentistas, tiene una planta muy original en la que la parte central está ocupada por la capilla con planta de cruz latina flanqueada por dos patios interiores destinados a hombres y mujeres donde se encontraban las dependencias propias del hospital. El decorado cimborrio de estilo plateresco y la bóveda de crucero de la capilla dan una idea del estilo del arquitecto.

Ya en el exterior, la fachada es un espejo de la utilidad que se le daba al edificio. Un enorme mural de piedra, con el arco de triunfo tan típico del arte renacentista decorado con figuras que representan el lugar como un hospital donde se podrán curar los males del cuerpo y de las almas. Las figuras de los Reyes Católicos también aparecen en esta fachada como los impulsores de su construcción.

Iglesia de San Fructuoso

Desde la terraza del Hostal podemos contemplar otra joya del barroco que cierra la catedral por ese lado. La Iglesia de San Fructuoso es un templo de estilo churrigeresco del Siglo XVIII. En la cornisa están las esculturas que representan la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la Templanza.

Pazo de Raxoi

Construido bajo los auspicios del Arzobispo Rajoy que necesitaba un edificio para albergar al Ayuntamiento que no desmereciese a los ya existentes. Además de esto, debía superar el alto desnivel existente entre la Plaza y la calle inferior que suponían un problema añadido. Fue en 1767 cuando un arquitecto francés llamado Lemour diseño el actual palacio de arquitectura neoclásica, uno de los mayores de España.

Al igual que los edificios cercanos tiene un fuerte ritmo horizontal para embellecer aun mas la verticalidad barroca de las torres de la Catedral.

El primer piso es porticado dando apariencia de las típicas plazas mayores de Castilla. Sobre este cuerpo, otros dos cuerpos y una buhardilla.

En el frontón central una minuciosa descripción de la batalla de Clavijo y sobre éste la figura, realizada por el escultor gallego José Ferreiro, de Santiago Matamoros en auxilio de las tropas cristianas. En la actualidad, comparten sus instalaciones el Ayuntamiento de Santiago y la Presidencia de la Xunta de Galicia.

Colegio de San Jerónimo

El Colegio de San Jerónimo ocupa el lado sur de la Plaza del Obradoiro. Construido inicialmente para servir de hospital, más tarde fue transformado en residencia para los estudiantes que tenían pocos recursos. En la actualidad alberga el Rectorado de la Universidad.

Edificio de planta rectangular construido en el Siglo XVII con un patio en el centro, en su fachada de gran sencillez sobresalen las dos balconadas.

La portada, pieza del gótico de finales del S XV, procede del viejo Hospital de Azabachería. En ella aparecen reflejadas las figuras de Santa Ana, la Virgen y el Niño Jesús rodeadas por pequeñas esculturas dispuestas en las arquivoltas del arco de medio punto. En el tímpano central vuelve a aparecer la Virgen rodeada de dos Santas.

 

LOS DE INTRAMUROS

En esta ruta se pasea por el Centro monumental de la ciudad de Santiago de Compostela. Desde la Plaza de Platerías se redoea la catedral contemplando los monumentos que llenan todo el recorrido. Se inicia por el Colegio Fonseca, que fue fundado por el Arzobispo Alonso III de Fonseca para reunir a todos los centros de estudios en uno solo creando la Universidad.

A continuación se sigue por la ruta en la Plaza de las Platerías. A esta plaza da la única fachada románica de la Catedral que se conserva. La Fonte dos Cabalos, la Casa do Cabildo y la Torre del Reloj completan este bello espacio urbano.

Si el Obradoiro es impresionante por su monumentalidad, la Plaza de la Quintana lo es por su verticalidad y austeridad. Está dividida en dos planos por una inmensa escalera: abajo llamado Quintana dos Mortos y arriba Quintana dos Vivos.

La fachada de la catedral que alberga la Porta Santa, la Casa da Conga, el monasterio de San Paio de Antealtares y la Casa da Parra en la Quintana de los Vivos cierran esta plaza, punto de cita de manifestaciones políticas y culturales de todo tipo.

Siguiendo el contorno de la Catedral, a través del estrecho callejón de la Travesía de la Quintana se accede a la fachada de la Azabachería en la calle del mismo nombre, el del célebre gremio de los joyeros que trabajaban y siguen trabajando este hermoso fósil.

Enfrente de la fachada de Azabachería se encuentra el Monasterio de San Martin Pinario que refleja el alcanzado en sus tiempos por la orden benedictina, llegando a compararse al poder del propio Arzobispado o la Inquisición. Tomando el callejón a la derecha podemos contemplar la iglesia de San Martin Pinariocon su hermosa fachada.

Se dirigir ahora al Convento de San Francisco. Cuenta la tradición que el Convento fue fundado por Francisco de Asís en su peregrinación realizada en 1214. Justo a la puerta de la Iglesia está situado uno de las obras cumbres de la escultura gallega de la primera mitad del S XX: el monumento a San Francisco, realizado por el escultor gallego Francisco Asorey en 1926.

Volviendo sobre los anteriores pasos para adentrar en el corazón de la ciudad de Santiago de Compostela. Desde la Plaza de las Platerías hasta la Plaza do Toural se debe visitar las principales calles de Santiago. En la Rúa do Vilar veremos la Casa do Deán y en la Rúa Nova la Iglesia de Santa María Salomé.

La Rúa do Vilar y la Rúa Nova desembocan en la Plaza do Toural, escenario frecuente de encuentros teatrales y actuaciones musicales al aire libre. De planta irregular, los edificios que la son una muestra de la arquitectura civil del barroco compostelano que imperaba en los siglos XVIII y XIX.

Como final de cualquier ruta por Santiago se debe proponer una parada en cualquiera de sus tascas para tomarse unas tapas acompañadas de los mejores vinos de la región.

Colegio de Fonseca

Situado junto a la Plaza que lleva su nombre, el Colegio de Fonseca fue fundado por el Arzobispo Alonso III de Fonseca que reunió a todos los centros de estudios en uno solo para crear la Universidad. Sobre el solar del antiguo Hospital de Azabachería los arquitectos Juan de Avila y Alonso de Covarrubias le dan forma a este edificio civil.

En 1526, una bula papal de Clemente VII le da oficialidad al Colegio de Santiago Alfeo siendo primer rector Joaquín de Añón. Posteriormente ha sido sede del Seminario de Estudios Galegos y del primer Parlamento de Galicia. En la actualidad, acoge la Biblioteca de la Universidad.

Su elegante y fino claustro es sede de numerosas exposiciones. De planta rectangular, el vestíbulo cubierto por bóveda de crucería nos lleva a la capilla y a un gran patio central con dos cuerpos.

De la fachada destaca su portada renacentista que representa la sabiduría cristiana, con las figuras de Santiago Alfeo, San Pedro, San Pablo, San Isidoro y San Leandro. Además aparece la Virgen de la Sabiduría, a la que recurren con gran fervor los estudiantes en época de exámenes.

Plaza de las Platerías

En la Edad Media, diversos gremios de artesanos se asentaron en lugares de la ciudad de Compostela dándole nombre a muchas de sus calles. El gremio de plateros eligió la Plaza de las Platerías para ejercer su oficio. En nuestros días, aún existen numerosas joyerías que ofrecen al visitante los más bellos trabajos que, en muchos casos, siguen siendo realizados de manera artesanal.

A esta bella plaza da la única fachada románica de la Catedral que se conserva. que se conserva, datando las esculturas originales de finales del siglo XI. En ella aparecen las figuras de la creación de Adán, David tocando el arpa y varias representaciones de Cristo.

Enfrente de la Catedral y cerrando uno de los lados de la plaza, se alza la Casa do Cabido, de estilo barroco. Destaca por su estrecha planta con poco más de tres metros de fondo. En el centro, la estilizada Fonte dos Cabalos refresca el ambiente en esos días de verano en los que la temperatura aprieta.

Torre del Reloj - La Berenguela

Compartiendo su altura de más de setenta metros entre la Plaza de las Platerías y la Plaza de la Quintana, se alza la Torre del Reloj con la campana de la Berenguela que marca impasible el tiempo de vida de la ciudad. Iniciada su construcción a principios del siglo XIV, durante el mandato del Arzobispo Berenguel, se conserva de esta primera etapa únicamente la base cúbica.

Fue en el siglo XVII cuando el maestro Domingo de Andrade realizó en pleno barroco su obra cumbre tallando profusamente las paredes de sus dos cuerpos superiores.

El actual reloj data de 1833 y la campana de Berenguela es una réplica de la original de 1737 que se puede ver en el claustro de la catedral. Esta campana marca el discurrir del tiempo Compostela con su tañido denso y potente.

La linterna que guiaba a los peregrinos se enciende en los Años Jubilares y ocasiones señaladas.

Plaza de la Quintana

Si el Obradoiro es impresionante por su monumentalidad, la Plaza de la Quintana lo es por su verticalidad y austeridad. Punto de cita para manifestaciones políticas y culturales de todo tipo está dividida en dos planos por una inmensa escalera: abajo llamado Quintana dos Mortos y arriba Quintana dos Vivos.

Además de la fachada de la Catedral, la casa de la Conga al Sur, la Casa de la Parra al Norte y el Monasterio de San Paio de Alteares al Este delimitan este bello espacio urbano que es la Plaza de la Quintana.

De la fachada de la Catedral que da a esta plaza podemos destacar la Porta Real, lugar de salida de todas las procesiones y la Porta Santa que abre sólo los años jubilares. Esta última aparece rodeada por 27 figuras procedentes del coro pétreo del Maestro Mateo que acompañan al apóstol, dispuesto en la hornacina central, y sus dos de sus discípulos Anastasio y Teodoro.

La apertura se realiza el 31 de diciembre anterior al Año Santo por el Arzobispo, que golpea tres veces la puerta para derribarla. Esta puerta, que permanecerá abierta todo el año, es la única románica que se conserva de la basílica original del siglo XI.

En el lado sur de la plaza se encuentra la Casa da Conga, construida para vivienda de los Canónigos de la Catedral. Obra de Domingo de Andrade fue más tarde finalizada por Casas y Nóvoa en el siglo XVIII. Destacan sus enormes chimeneas y los soportales con sombreadas terrazas.

Casa de la Parra

En la Quintana de los Vivos, después de subir las escaleras, nos encontramos la exuberante vegetación de la Casa da Parra, es un elegante edificio civil mandado construir por el Arzobispo Rajoy en 1683, y diseñado por los maestros Domingo de Andrade y Frei Tomás de Alonso.

Añadido un piso en la restauración realizada en el Siglo XX, en la actualidad alberga las más importantes salas de exposiciones de la ciudad.

En la fachada se pueden ver elementos típicos de la arquitectura de pazos de la época. En la portada destaca la exhuberante decoración vegetal que forma parte del símbolo jacobeo. En la parte superior la chimenea con objetos en relieve corona esta construcción, muestra clara de arquitectura urbana del barroco.

Paio de Antealtares

El Monasterio de San Paio de Antealtares es uno de los más antiguos de la ciudad. Fundado por Alfonso II el Casto en el año 813 para custodiar el cuerpo del Apóstol Santiago estuvo situado en un principio donde hoy está la Catedral. Posteriormente fue trasladado al lugar que hoy ocupa entre la Plaza de la Quintana y la Vía Sacra.

En sus estancias se refugiaron el Obispo Gelmírez y la Reina Doña Urraca cuando se produjeron las revueltas de los comerciantes compostelanos. Con el paso del tiempo fue ocupado por una comunidad femenina de novicias procedentes de la más alta nobleza gallega. Desde el siglo XV acoge a monjas benedictinas de clausura.

De la fachada de la Plaza de la Quintana realizada por Mateo López en 1600 cabe destacar su desnudez pétrea sólo perturbada por sus 48 ventanales distribuidos uniformemente. En la parte inferior de esta fachada, un interminable banco de piedra ofrece descanso a los visitantes. La fachada de la Vía Sacra tiene una portada clásica con arco de medio punto flanqueado por columnas entre las que se encuentran las figuras de San Paio y San Benito.

La iglesia del Siglo XVIII es de planta de cruz griega con cúpula y bóvedas decoradas con casetones. Su fachada se emplaza en ángulo con respecto al convento. El retablo mayor es de grandes dimensiones estructurado en un solo cuerpo de columnas salomónicas que dan lugar a tres calles. Imágenes marianas y de la propia orden benedictina decoran este retablo.

En la actualidad cuenta con un museo de Arte Sacro destinado a la conservación de pinturas, esculturas, piezas de orfebrería y vestimentas litúrgicas pertenecientes a esta comunidad benedictina.

Monasterio de San Martin Pinario

Enfrente de la fachada de Azabachería se encuentra el Monasterio de San Martin Pinario que refleja el alcanzado en sus tiempos por la orden benedictina, llegando a compararse al poder del propio Arzobispado o la Inquisición. Abrumador por sus dimensiones, este monasterio procede del oratorio que en el año 912 el obispo Sisnado dedicó a San Martín. En 1102 el obispo Gelmírez consagró la iglesia.

El edificio románico desapareció, al iniciarse en el s. XVI la construcción del actual convento, cuyo conjunto lo forman la iglesia renacentista de San Martín y edificio neoclásico que alberga el Seminario Mayor.

En su construcción participa el maestro Mateo López que le da un estilo barroco muy adelantado a su época. Se inicia en 1590 gracias a una bula papal que le permite construirla al revés: con la cabecera al oeste y los pies al este.

Las grandes dimensiones dominan el templo. La planta es de cruz latina enmarcada por un rectángulo, con capillas abiertas a la nave y cabecera recta y se cubre por una cúpula y bóveda de cañón con casetones. El desnivel del terreno de la fachada se salva con una escalinata del XVIII.

La fachada se compone de tres cuerpos profusamente decorados y sostenidos por grandes columnas. En el centro se puede ver una hermosa fuente barroca. La parte superior remata en un friso con la figura de San Martín compartiendo su capa con un pobre. En su interior destaca por su belleza el retablo del altar mayor con escenografía barroca. proyectado por Fernando de Casas y ejecutado por Fernando de Romay en el año 1730.

Convento y monumento de San Francisco

Cuenta la tradición que el Convento fue fundado por Francisco de Asís en su peregrinación realizada en 1214. Según eso, el abad de la cercana San Martín cedió los terrenos a cambio de una cesta de pescado. Poco nos queda de la primitiva iglesia. Fue reconstruida entre los siglos XVI y XVIII, época en que la congregación franciscana tuvo su mayor esplendor.

En sus salones se reunieron las Cortes de Santiago en la época de Carlos I. La iglesia actual fue proyectada por Simón Rodriguez en 1742. De estilo neoclásico con planta de cruz latina sobresale la gran altura de la nave principal así como la luz proveniente de la cúpula. Merece la pena visitar tambien el claustro con arcos de medio punto sobre columnas toscanas.

La fachada de tres calles se divide a su vez en tres cuerpos. En la calle central bajo un portico sostenido por cuatro columnas doricas se situa la portada sobre la cual aparece una escultura del escultor gallego José Ferreiro. En el cuerpo superior dos columnas jónicas sostienen un fronton triangular sobre el cual aparecen dos angeles rezando con una cruz en medio. En los laterales los dos torreones de las campanas le dan ese monumental aspecto.

Justo a la puerta de la Iglesia está situado uno de las obras cumbres de la escultura gallega de la primera mitad del S XX: el monumento a San Francisco. Realizado por el escultor gallego Francisco Asorey en 1926, en este gran cruceiro aparecen las corrientes vanguardistas de la Galicia del momento, ese sentir del pueblo llegándola a considerar muchos autores como las escultura que más dejaba sentir los ideales del galegismo de la generación Nós.

En el estilo escultórico podemos decir que existe un hipernaturalismo en sus personajes. Los campesinos representados en la base aparecen esculpidos con un realismo que marca en su cara y en su cuerpo los duros trabajos que hacían y siguen haciendo las mujeres y hombres de Galicia.

El conjunto esta presidido por Cristo crucificado en la parte superior, bajo la cual aparece San Francisco predicando a sus fieles. Todo esto sobre una base en la que aparece ese grupo de gente de la que hablamos antes.

Casa do Deán

Volvemos sobre nuestros pasos para adentrarnos en el corazón de la ciudad de Santiago de Compostela. Desde la Plaza de las Platerías y hasta la Plaza do Toural se encuentra la Rúa do Vilar, calle que ha sido testigo mudo del acontecer de la ciudad desde la Edad Media. Casas palaciegas de estilo barroco y típicos soportales forman una calle llena de actividad en nuestros días.

En la esquina con la Plaza de las Platerías se encuentra un ejemplo típico de estas casas-palacio: la Casa do Deán. Mandada construir por el cabildo en 1747 es obra del arquitecto Clemente Fernandez Sarela. Su estructura es la típica de las casas palaciegas de la zona monumental: parte inferior donde estarían las caballerizas y la bodega y parte superior a la que se accede a través de una escalera que parte del vestíbulo y en donde estarían situadas las habitaciones.

La fachada también es ejemplo claro del barroco compostelano con formas geométricas adornadas con motivos jacobeos como la vieira. Nuestra proxima etapa es la Iglesia de Santa María Salomé situada en la Rúa Nova a la que accedemos a través de uno de esos estrechos callejones tan típicos.

Iglesia de Santa María Salomé

Muy cerca del Teatro Principal se encuentra la Iglesia de Santa María Salomé, un pequeño templo románico coronado por una torre barroca del S XVII que es el único en España que está dedicado a la madre del Apóstol Santiago. Las sagradas escrituras cuentan que Salomé fue una de las mujeres que siguieron a Cristo y que se encontraba a pie de la cruz cuando fue crucificado.

El templo fue construido bajo el mecenazgo del Arzobispo Gelmirez. Su portada es románica de triple arquivolta sobre columnas de capiteles bellamente decorados. Se guarece por un pórtico asoportalado levantado en el siglo XVI. La representación de la Virgen de la Leche sobre la clave central flanqueada de la Anunciación es una obra gótica del siglo XV. Contigual al prebisterio se conserva la capilla renacentista cubierta con una bóveda nervada del XVI.  Durante el barroco se acomete una remodelación, levantandose la capilla de Santa Teresa y se cubre con una cúpula decorada de casetones y linterna.

Plaza do Toural

La Rúa do Vilar y la Rúa Nova desembocan en la Plaza do Toural, escenario frecuente de encuentros teatrales y actuaciones musicales al aire libre. De planta irregular, los edificios que la son una muestra de la arquitectura civil del barroco compostelano que imperaba en los siglos XVIII y XIX.

Entre ellos cabe destacar el Pazo de Bendaña construido por el arquitecto Clemente Sarela a mediados del siglo XVIII. Situado entre la Rúa Nova y la Rúa do Vilar el edificio consta de tres pisos. La puerta principal que culmina en un arco está decorada con elementos geométricos típicos de este tipo de arquitectura.

En el tercer piso aparece el escudo de la casa de Bendaña en el centro de la balconada principal. Coronando el edificio está la figura de Atlas sosteniendo la bola del mundo, en un esfuerzo igual al que requiere la vida. La entrada posee un vestíbulo del que parte la escalinata que comunica las distintas dependencias que, en la actualidad, están dedicadas a exposiciones de arte.

Esta y otras edificaciones interesantes, como la Casa de Bescansa, forman esta Plaza do Toural. Además de la propia plaza, aparece adosado el llamado Cantón del Toural, con sus típicos soportales.

La Rúa Nova se comunica con la de Vilar por Entrerrúas, el callejon más estrecho de la ciudad. Esta calle es un constante devenir de vendedores de artesanía que colocan en ella sus puestos. Hacia la mitad de la calle podemos ver el Teatro Principal, notable edificio isabelino recuperado como eje cultural de la ciudad.

 

LOS DE EXTRAMUROS

San Fiz de Solovio

Al lado de la actual Plaza de Abastos se encuentra la Iglesia de San Fiz de Solovio, considerada el primer templo de la ciudad. Muchos estudios sitúan en este lugar el primitivo emplazamiento del núcleo urbano de Santiago. Cuenta la leyenda que un ermitaño llamado Pelayo, que vivía en las proximidades de este lugar dedicado a la contemplación y penitencia, fue el primero en avistar las luces que indicaban el lugar exacto donde estaba situado el Sepulcro del Apóstol.

El primitivo templo fue mandado construir en el S X por el Obispo Sinando. Más tarde destruido por los musulmanes de su reconstrucción se encargo San Pedro de Mezonzo acabándose en el S XII. De esta etapa románica se conservan pocas cosas entre las que podemos destacar el arco de la portada. El aspecto actual es debido a la reforma llevada a cabo a principios del S XVIII.

En el tímpano gótico del S XIV aparece representada la Adoración de los Magos, con las figuras de la Virgen con el Niño, San José apoyado en un bastón y la figura del donante Juan de Ben que costeó la obra. Este tímpano conserva algo de policromía aunque no es la original. De la reconstrucción barroca destacamos el campanario con apariencia inestable debido a la concentración de volúmenes en su parte superior. Obra de Simón Rodríguez es otro ejemplo claro del barroco de placas tan común en Galicia.

El sepulcro del cardenal Lopo de Carballido en el muro Norte y el retablo del Altar Mayor dedicado a la Virgen de los Milagros componen el resto de la visita al templo más antiguo de la ciudad.

Convento das Mercedarias

Emplazando en la ronda de Extramuros, mirando a la ciudad por la antigua puerta de Mazarelos, se encuentra el Convento de Las Mercedarias, construido por el arquitecto Diego de Romay en 1674 bajo los auspicios del arzobispo Andrés Girón. El Convento es de planta rectangular.

En su fachada barroca, desplazada a la izquierda del eje central, se sitúa la portada enmarcada por dos pilastras y articulada en tres cuerpos. En el cuerpo central, aparece la imagen de la Anunciación flanqueada por dos escudos.

La Iglesia es de planta de cruz latina cubierta con bóveda de cañón y una hermosa cúpula sobre crucero. El presbiterio con el sepulcro del arzobispo Girón, el campanario del Siglo XVIII y el Altar Mayor con las imágenes de varios santos completan la visita a este templo.

Colegiata de Santa María del Sar

A orillas del Río Sar y muy próxima al puente por el que entraban en la ciudad los peregrinos procedientes de tierras de Orense, se encuentra esa joya del Románico que es la Colegiata de Santa María del Sar. En 1136, bajo los auspicios de Minio Alfonso, Obispo de Mondoñedo, y del Arzobispo Diego Gelmirez, se funda como priorato con jurisdicción sobre buena parte de Santiago.

Fomentado por el arzobispado y la corona con sus prebendas reales, en 1168 se finaliza la construcción románica de la Iglesia. En 1548 son sustituidos los monjes de San Agustín por clero regular. En este período inicia su decadencia pasando a ser Colegiata. En 1895 es declarado Monumento Nacional.

De planta basilical está formada por tres naves, separadas por pilares compuestos decorados de motivos vegetales en los basamentos, y cubiertas por bóvedas de cañón reforzadas con arcos fajones. Cada una de estas naves estas culminadas con su ábside, siendo el central poligonal y los laterales en forma de semicírculo. La iluminación interior proviene de las ventanas laterales y del rosetón de la portada. El claustro románico del Siglo XII alberga los más delicados arcos de la ciudad, siendo la decoración de los capiteles obra del Taller del Maestro Mateo.

En el exterior vemos la sobriedad de la fachada principal y las figuras que aparecen en los canecillos que sostienen los aleros. Si hay algo que da un aspecto único a esta iglesia son los enormes arbotantes construidos en el Siglo XVIII que fijan los muros laterales que sufrían una inclinación debido al estado pantanoso del terreno.

En el Museo de la Colegiata del Sar, inaugurado en 1975, podemos contemplar fondos de gran valor histórico que han sobrevivido al paso de los Siglos. En la sacristía se conserva una interesante muestra de Arte Sacro de los Siglos XVI al XIX, diversos objetos litúrgicos y tallas de madera, así como documentos medievales entre los que se encuentra el acta de fundación del monasterio.

En el ala románica del claustro está la sección de arqueología con restos de la primera construcción.

Santo Domingo de Bonaval

Emplazada en el Camino de Santiago, fue fundada por Santo Domingo en su peregrinación a Santiago en 1219. Bajo el mecenazgo de arzobispos dominicos tuvo su mayor época de esplendor construyéndose nuevas capillas y ampliándose el edificio medieval.

Excelente muestra del gótico, la capilla mayor está formada por bóvedas nervadas y ventanales. Las dos fachadas se unen con el atrio a sus pies.

En su interior se encuentran varios sepulcros de la Casa de Altamira, familia noble de estas tierras. Otro panteón que existe es el de los Gallegos Ilustres, donde se encuentran figuras tan importantes como Rosalía de Castro, Alfredo Brañas, Ramón Cabanillas o Castelao. En un lateral se conserva la imagen policromada de la Virgen de Bonaval del Siglo XIII. Interesantes también son las capillas del Rosario y de San Jacinto.

El claustro barroco es obra de Domingo de Andrade en el Siglo XVIII con una impresionante escalera de caracol que asciende a la torre que se divisa desde muchos puntos de la ciudad.

Museo do Pobo Galego

En las estancias de Santo Domingo de Bonaval tiene su sede el Museo do Pobo Galego, el más importante museo antropológico y etnográfico de Galicia. Fundado en 1977 a partir de una idea que surge de un grupo de intelectuales cuya inquietud era recoger y estudiar todas las manifestaciones de la vida rural de Galicia para exponerlas, con el objeto de que sirviesen de conocimiento para generaciones venideras.

En un recorrido tremendamente didáctico por sus salas podemos encontrar objetos, fotografías y materiales empleados en los más diversos oficios de nuestras gentes: artes de mar y del campo, artesanía, música y encaje son algunos de los fondos con los que cuenta este museo de imprescindible visita para quien quiera conocer los usos y las costumbres de la Galicia rural durante siglos.

También existen exposiciones de pintura y escultura gallega del Siglo XX de grandes artistas como Asorey, Eiroá o Buciños.

Centro Gallego de Arte Contemporáneo

Contiguo a la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval en la antigua puerta de entrada del Camino Francés, se encuentra el Centro Galego de Arte Contemporáneo. Proyectado y construido entre 1988 y 1993 por el arquitecto portugués Alvaro Siza, el CGAC es un foro de divulgación de artes y creaciones contemporáneas constituyendo el centro dinamizador de la vida cultural de una ciudad marcada por el arte y la historia.

El edificio es plenamente funcional y de una arquitectura austera dominada por la línea, la luz y el volumen sirviéndose de la piedra que pervive en Compostela. En su interior, amplios espacios para exposiciones temporales, audioteca, videoteca y biblioteca. De sus fondos permanentes que abarcan a partir de los años 60 destacan las obras de Mampaso, Reimundo Patiño y Antoni Tápies entre otros. Desde su terraza podemos contemplar una de las mejores vistas de la ciudad monumental.

Convento de Santa Clara

Continuamos por la Rúa de San Roque para visitar el Convento de Santa Clara. A finales del Siglo XIII, la orden de las damas pobres, fundadas por Santa Clara de Asís translada su convento a unos terrenos cedidos por un burgués compostelano. El edificio se construyó en 1260 gracias a la dote que entregó Doña Violante, esposa de Alfonso X el Sabio, cuya nieta Beatriz Alfonso se encuentra enterrada en este lugar como reza la inscripción que se conserva sobre el altar de Santa Coleta. En la actualidad, es ocupada por una comunidad de monjas franciscanas.

De aquella época sólo se conserva un púlpito de estilo gótico. Sobre la antigua edificación se realizaron varias reformas en los siglos XVI y XVII. El aspecto actual data del último cuarto del XVII bajo la supervisión del maestro Domingo de Andrade.

Su planta es de cruz latina con una única nave y cúpulas sobre el crucero. La entrada está en un lateral cobijada por un pórtico. El retablo del altar mayor fue tallado por Domínguez Bugarín y muestra un solo cuerpo con grandes columnas salomónicas rematadas por un ático semicircular. En el se veneran la imagen de la Inmaculada y de los santos fundadores. En el crucero, los retablos están dedicados a la Virgen y a los santos franciscanos.

La fachada, realizada por Simón Rodríguez entre los años 1719 y 1726 está considerada como obra cumbre del barroco de placas español. Para salvar el desnivel existente con la calle tiene una escalinata. Lo primero que nos choca a la vista de esta fachada es la gran concentración de volúmenes que existe en la parte superior. En el cuerpo inferior se encuentra la puerta de acceso rodeada de diversas placas recortadas geométricamente. Sobre ella se sitúa la hornacina con la imagen de la Santa sobre la que aparecen más molduras. Tres grandes cilindros coronan esta interesantísima fachada.

 

FIESTAS

Las fiestas más importantes de Santiago de Compostela son, sin duda, las que giran en torno al día 25 de julio, Día de la Patria Galega y Día del Apóstol Santiago. Durante la última quincena del mes se mezclan la fiesta popular, la religiosa y la política. El Ayuntamiento organiza un amplio programa cultural y de ocio que incluye exposiciones, representaciones teatrales, espectáculos callejeros y conciertos de todos los géneros musicales. En las plazas del Obradoiro y de la Quintana se instalan escenarios que acogen gran parte de las representaciones. La noche del 24 de julio, víspera del día grande, se realiza un impresionante espectáculo de fuegos artificiales en la Plaza del Obradoiro.

La ceremonia religiosa más solemne es la ofrenda del Rey al Apóstol, el día 25, durante la cual funciona el célebre Botafumeiro.

- La otra gran fiesta local es la de la Ascensión; se celebra en mayo o junio, sin fecha fija, y dura una semana. Estos festejos son extraordinariamente animados gracias, sobre todo, a la participación de los estudiantes. Se celebran conciertos, verbenas, pasacalles, la feria de ganado y, por supuesto, misa en la catedral durante la cual se utiliza el Botafumeiro.

- A finales de febrero o principios de marzo se celebra en toda Galicia el Antroido (carnaval), de gran arraigo popular, que se distingue en Santiago por la participación de los barrios.

- La Semana Santa, en marzo o abril, cuenta con algunas procesiones de especial interés, como la Procesión do encontró (del encuentro), el viernes santo, y la de os caladiños (los silenciosos).

- Las manifestaciones multitudinarias de fervor se reservan en Galicia para las romerías, que suelen ir acompañadas de verbenas y bailes. Las más populares de Santiago son la de San Lázaro, el 17 y el 18 de marzo, y las de San Marcos y San Pedro Mártir, el 24 y el 29 de abril, respectivamente.

ESTAS FOTOS HAN SIDO BAJADAS A TRAVÉS DE INTERNET

Me he bajado estas fotos de Internet desde hace tiempo. Cuando engendré esta página, ya no me acordaba de qué sitios me las había bajado y al publicarlas creía que la gente me iba a encontrar y pedirme que le hiciera referencia, o que retirara las imágenes. Por esto pongo el siguiente anuncio: Si eres autor de alguna de estas imágenes te pido que me disculpes por la publicación sin tu previa autorización y te ruego que me busques para que pueda hacerte la debida referencia. En algunos casos ya les he hecho referencia a algunas personas y páginas, porque éstas me han enviado un correo avisándome de la autoría de las fotos, en otros aun no.        esf@espanolsinfronteras.com

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Este sitio se actualizó por última vez el 29/08/2008