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A pie de
página hay una explicación detallada sobre el
motivo de haber incluido estas fotos en esta web.
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LA CATEDRAL DE SANTIAGO
DE COMPOSTELA |
La Catedral de Santiago es el monumento más
importante de Galicia. Sus orígenes se remontan al
descubrimiento del Sepulcro del Apóstol a comienzos
del siglo IX. Vamos a visitar esta obra clave del
románico que le sorprenderá a cada instante.
A la Plaza del Obradoiro miles de peregrinos llegan
cada día y se quedan mirando la grandiosidad de su
fachada barroca. Después de un repaso histórico y de
sus características arquitectónicas, nos disponemos
a hacer un recorrido por el interior del templo.
La entrada principal, después de subir la hermosa
escalinata que nos separa de la Plaza del Obradoiro
nos encontramos el impresionante Pórtico de la
Gloria, obra cumbre de la Escultura Románica.
Realizado por el Maestro Mateo su simbología
dedicada al peregrino ha sido objeto de estudio y
diversas interpretaciones durante siglos. Subimos la
escalinata.
El Apóstol Santiago recibe a los peregrinos desde el
Parteluz sobre una columna que representa el árbol
de Jessé y sostenido por un capitel con la imagen de
la Santísisma Trinidad.
Al pie de esta columna aparece la figura del Maestro
Mateo. La tradición del "Santo dos Croques" lleva a
los peregrinos a introducir sus dedos y posar su
cabeza sobre la del Maestro para transferirles su
sabiduría.
Ya dentro del templo, en la cabecera de la nave
central y circundado por la girola, está el Altar
Mayor con la figura del Apóstol en piedra
policromada sobre un gran baldaquino barroco. Por
detrás del Altar nos podemos acercar a la figura del
Apóstol, que nos recibe en su casa con una mirada
serena y un tradicional abrazo.
Después de darle el abrazo al Apóstol, nos dirigimos
al pasadizo situado debajo del Altar Mayor donde se
encuentra el Santo Sepulcro con los restos del
Apóstol. Según la tradición, este fue el lugar
elegido por los discípulos Teodoro y Anastasio para
sepultar los restos del Apóstol
Como en la mayoría de las catedrales de
peregrinación, la cabecera de la nave principal está
rodeada por una girola donde se disponen numerosas
capillas. enter las que destacan la de el Salvador y
la del Pilar.
Separada de una pasadizo por la catedral, la pequeña
capilla de la Corticela merece una visita antes de
finalizar nuestra visita en el Museo, donde se
exponen los más variados objetos de la Historia de
la Catedral. En el recorrido por sus salas podemos
ver desde manuscritos de incalculable valor como el
Códice Calixtino a tesoros litúrgicos de las más
variadas épocas.
Arquitectura de la Catedral
La Catedral
de Santiago de Compostela es la obra clave del estilo románico y se
comenzó a construir en el año 1075. Su planta es de cruz latina con tres
naves tanto en el brazo mayor como en los laterales. Las dimensiones son
impresionantes: el brazo largo mide unos cien metros y su altura es de
veinte metros.
Alrededor del altar mayor, la girola está compuesta de varias capillas
absidales y dos ábsides cada uno de los brazos menores.
La nave central va cubierta con bóveda de cañón y las laterales con
aristas. La iluminación se obtiene mediante un bello triforio de
ventanales de doble arquería, cobijados por un arco peraltado. En el
medio de esta nave central podemos ver los majestuosos órganos
La Catedral está rodeada por cuatro Plazas, cada una con su fachada: La
del Obradoiro al Oeste, la de las Platerías al Sur, la Quintana al Este
con la Puerta Santa que se abre todos los años jacobeos y la Plaza de
Azabachería al Norte aumentan la monumentalidad de este conjunto.
Pórtico de la Gloria
El Pórtico
de la Gloria es la obra cumbre de la Escultura Románica. Realizada por
el Maestro Mateo su simbología dedicada al peregrino ha sido objeto de
estudio y diversas interpretaciones durante siglos. Las autoridades de
la Iglesia querían que la fachada Oeste fuese contruida en gloria del
Apóstol y recibiese dignamente a los peregrinos. En 1168 se pusieron los
fundamentos de esta obra por el Maestro Mateo. La obra se finalizo en
1188 según consta de una inscripción en los dinteles.
Para salvar el desnivel del terreno, el maestro Mateo construyó una
cripta en forma de pequeño y bello templo que se llama la Catedral
Vieja. Sobre esta base levantó el Pórtico de la Gloria, construcción de
tres comportamientos cubiertos por bóvedas de crucería que cobijan el
ingreso principal a la iglesia, compuesto de tres arcos abocinados que
dan acceso a las tres naves, y de los cuales el principal tiene tímpano
sostenido por un parteluz.
Obra cumbre del románico tanto por su estilo arquitectónico como por su
compleja iconografía que sintetiza la visión de la Gloria según el
Apocalipsis de San Juan. En el centro del Tímpano aparece Cristo
Coronado flanquedo por los cuatro Evangelistas. A los lados, grupos de
Angeles llevan los atributos de la Pasión. Todo este conjunto esta
coronado por una representación de los 144.000 elegidos que contemplarán
la Gloria. En las arquivoltas, los ancianos de la Apocalipsis con sus
intrumentos dispuestos para poner la música.
El Apóstol Santiago recibe a los peregrinos desde el Parteluz sobre una
columna que representa el árbol de Jessé y sostenido por un capitel con
la imagen de la Santísisma Trinidad.
Al pie de esta columna se cree que aparece la figura del Maestro Mateo.
La tradición del "Santo dos Croques" lleva a los peregrinos a introducir
sus dedos y posar su cabeza sobre la del Maestro para transferirles su
sabiduría. Con el paso del tiempo, estas manos de los peregrinos han
moldeado una figura que forma ya parte del Pórtico.
Los arcos de los lados representan diversas situaciones bíblicas que han
sido objeto a lo largo de los años de múltiples interpretaciones. En el
de la izquierda, una figura de Cristo que parece bajar a los infiernos a
liberar a los pecadores mientras que en el de la derecha, aparece un
Juicio Final encabezado por San Miguel y la figura de Dios.
Todo
este Pórtico esta soportado por columnas en las que aparecen en su
base animales monstruosos que significan el paganismo sobre el que
se alzan los Apóstoles de su Iglesia, que soportan este Pórtico con
unas actitudes alegres de bastante movimiento. Las diversas figuras
conservan aún parte de su policromía original restaurada en el siglo
XVI.
En definitiva, una obra cumbre del Maestro Mateo adelantada a su
época
con un
cierto aire renacentista.
Altar Mayor
Ya dentro
del templo, en la cabecera de la nave central y circundado por la
girola, está el Altar Mayor. Construido a finales del S XVII y
restaurado a finales del XIX, aparece la estatua del Apóstol en piedra
policromada sobre un gran baldaquino barroco. Sin duda, nos encontramos
en la meta de ese Camino de Santiago que gentes de todo el mundo han
realizado durante siglos.
Por detrás del Altar nos podemos acercar a la figura del Apóstol, que
nos recibe en su casa con una mirada serena y un tradicional abrazo.
Sepulcro del apóstol
Después de
darle el abrazo al Apóstol, nos dirigimos al pasadizo situado debajo del
Altar Mayor donde se encuentra el Sepulcro con los restos del Apóstol.
Según la tradición, este fue el lugar elegido por los discípulos Teodoro
y Anastasio para sepultar los restos del Apóstol que habían sido traídos
desde Palestina y enterrados en un arca marmórica, como señalan varias
escrituras del S VI.
Estas reliquias se ocultaron en el Siglo XVI con varias construcciones
para evitar su expoliación por los ingleses capitaneados por el corsario
Drake. En las excavaciones realizadas en 1879, durante el mandato
del Arzobispo Miguel Payá, el historiador Antonio López Ferreiro
encuentra el antiguo sepulcro con una urna de plomo en la que aparecen
identificados los huesos que la tradición supone son del Apóstol
Santiago y de sus discípulos.
A raiz de este hallazgo, aparece un resurgimiento del culto jacobeo que
había estado estancado en los últimos siglos. En ese lugar, encima del
antiguo podio romano, aparece la Urna de Plata que recoge los restos del
Apóstol Santiago y que fue realizada en el Siglo XIX por orfebres
compostelanos. En el centro de la Urna aparece Pantocrátor rodeado por
las figuras de los evangelistas.
El rezo del Credo ante la Tumba de Santiago es una manifestación de
adhesión a la fe predicada por el Apóstol. Para ganar el Jubileo es
necesario que sea Año Santo y hacer confesión y comunión.
Capillas de la Girola
Como en la
mayoría de las catedrales de peregrinación, la cabecera de la nave
principal está rodeada por una girola donde se disponen numerosas
capillas. Entre las que destacan la de el salvador y la del Pilar.
Capilla del Salvador - Es la capilla más antigua
de todas. Por ese lugar se comenzó a construir la catedral allí por
1075, como reza en la inscripción de sus capiteles. En ella se daba la
comuniona los peregrinos y la antigua Compostela, acreditativa de haber
hecho el camino. Destaca su retablo plateresco en mármol policromado:
Santiago Peregrino, la Virgen con el niño y una imagen del Salvador del
siglo XIV. En dos hornacinas, los obispos San Rosendo y San Pedro de
Mezonzo.
Capilla de El Pilar - Esta capilla barroca fue
construida en el siglo XVII por alguno de los mejores arquitectos de la
época. En sus muros se encuentra el sepulcro del Arzobispo Monroy.
Barroca, promotor de la obra.
Capilla del Mondragón - Construida en el siglo XVI
de un claro estilo gótico, destaca el relieve del descendimiento
ejecutado por Miguel Perrin, además de la reja de hierro forjado que
cierra la capilla.
Capilla de San Bartolomé - Destaca la estatua
yacente de Don Diego de Castilla.
Capilla Mayor - Esta capilla románica destaca por
su baldaquino del siglo XVII. En el interior del camarín barroco del
siglo XVIII está la talla de Santiago sedente vestido de peregrino del S
XIII.
Capilla Corticela
Esta
pequeña capilla fue construida en el siglo IX, poco tiempo después de
descubrirse la Tumba del Apóstol. Inicialmente separada de la catedral,
fue adosada mediante un pasadizo en el siglo XVII. En su interior
conserva varios sepulcros de estatua yacente, como la del canónigo
compostelano Don Gonzalo Eans. Entre las imágenes, destaca la que
representa la adoración en el huerto goza de gran devoción. En el
tímpano de la portada destaca la representación de la Epifanía de los
Reyes Magos.
Museo
En el Museo
de la Catedral se exponen los más variados objetos de la Historia de la
Catedral. En el recorrido por sus salas podemos ver desde manuscritos de
incalculable valor como el Códice Calixtino a tesoros litúrgicos de las
más variadas épocas.
Sala del Tesoro - El busto que contiene el cráneo de Santiago Alfeo,
sobrino de San José. Descubierto su cuerpo en Jerusalén, fue traído a la
ciudad por el Arzobispo de Braga. Varios añadidos posteriores formaron
esta joya de la orfebrería. Otra joya que podemos observar es la
custodia procesional realizada por Antonio de Arfe. Es de plata y está
dispuesta en cuatro cuerpos. En el pedestal se representan pasajes de la
vida de Santiago Apóstol y el milagro del gallo que canta después de ser
cocinado. En los distintos cuerpos, vemos las figuras de los apóstoles y
Cristo Resucitado. Otros objetos que merecen la pena ver son el juego de
viril de oro, realizado de llamativas piedras preciosas, el cuadro de
San Cristobal o el cáliz de oro.
Capilla de las Reliquias - Esta capilla es una importantísima colección
que comienza en la Edad Media. Construida en el siglo XVI y cubierta de
bóveda de crucería podemos ver, entre otras, la lauda del obispo de Iria
Teodomiro, descubridor del sepulcro del Apóstol y los reyes Fernando II
y Alfonso IX. Los relicarios de la Edad Media aparecen en un retablo
neogótico restaurado sobre el anterior que sufrió un incendio en 1921.
Claustro y Archivo - El Claustro fue construído a principios del siglo
XVI. De estilo gótico-renacentista, es un ejemplo claro de la escuela
castellana. Allí se encuentran los restos de figuras importantes de la
historia compostelana. Por él se entra al Archivo, en el que se guardan
manuscritos de incalculable valor como el Códice Calixtino, el Liber
Sant Jacobi o el Tumbo A. Tambien se accede a la Sala Capitular y a la
Biblioteca
Sala Capitular - Lugar de reunión del cabildo, fue edificada por Lucas
Ferro Caaveiro, destacando su bóveda.
Biblioteca - Construida en el siglo XVIII, en ella se guarda el
Botafumeiro. En la Edad Media los peregrinos que llegaban a la Catedral
pernoctaban en ella, por lo que este incensario tenía una función
higiénica. El actual, de extraordinarias dimensiones, es balanceado de
un lado a otro de la nave menor en las grandes ocasiones para deleite de
todos.
Salas
de tapices - En otras salas del museo existe una importante
colección de tapices inspirados en Rubens o Goya, que tiene dedicada
una sala completa.
Cripta del Pórtico - También llamada Catedral Vieja, fue construida
para sostener el Pórtico de la Gloria salvando el desnivel existente
con la Plaza del Obradoiro. En el siglo XVII se construyó la
escalinata para acceder a dicho pórtico. De estilo original
románico, se vislumbra la transición al gótico en sus bóvedas.
La Plaza
del Obradoiro es el corazón de Santiago de Compostela. A ella llegan
cada día cientos de peregrinos que se quedan asombrados ante su
grandiosidad. En el centro de esta bella plaza se encuentra el Kilometro
0 de todos los caminos a Santiago. Su nombre es debido al taller que
allí estaba situado durante la construcción de los edificios que la
rodean y que son muestras indudables de la arquitectura de diversos
estilos que se respira en toda esta ciudad.
Al Este la fachada barroca de la Catedral flanqueada por el Museo a su
derecha y el Palacio de Gelmírez a su izquierda.
Al Oeste, el Palacio de Rajoy, levantado por el arzobispo del mismo
nombre para dar cabida al ayuntamiento.
Al Norte, el Hostal de los Reyes Católicos, obra cumbre del estilo
plateresco que servía antiguamente de cobijo a los peregrinos.
Al Sur, el colegio de San Jerónimo que paso de ser un hospital de
peregrinos a residencia de jóvenes estudiantes sin recursos. Todos
estos edificios forman la Plaza del Obradoiro.
Fachada del Obradoiro
La Fachada del Obradoiro preside la plaza del mismo nombre. Esta obra
cumbre del barroco y símbolo de Galicia fue iniciada en 1739 por
Fernando de Casas y Novóa. Sobre los cuerpos de las antiguas torres
romanas de elevan las torres barrocas.
La derecha se llama la de las Campanas y la izquierda de la Carraca, que
recibe este nombre por la antigua costumbre de convocar a los fieles con
una carraca.
En el centro tenemos el "Espejo", con ventanales que hacen más luminoso
el templo y a los lados de esta fachada la galería del Museo a la
derecha y la del Palacio Arzobispal a la izquierda.
Pazo de Xelmírez
Comenzado
entre los siglos S XII- XIII bajo los auspicios del Arzobispo Gelmírez,
fue construido sobre las ruinas de otro anterior palacio destruido por
las revueltas de la burguesía. Es considerado la obra más notable del
románico civil en Galicia albergando en la actualidad el Palacio
Episcopal. Su desnudez y sobriedad exterior contrasta con un interior de
esplendidas piezas románicas.
El acceso de las visitas se realiza a través del amplio vestíbulo
cubierto por bóvedas de crucería. En la planta baja se sitúa el Salón de
Armas.
Desde el pequeño patio, unas escaleras nos conducen a la Sala de
Banquetes con bóvedas nervadas que cubren el refectorio sin más soporte
que el del Arco de Palacio y que están decoradas con escenas de un
festín medieval. Alimentos, juglares, clero y reyes aparecen en estos
Capiteles que representan fielmente el modo de vida llevada a cabo en
aquella época por los más poderosos .
Hostal de los Reyes
Católicos
En el siglo
XVI los Reyes Católicos constituyeron la Fundación del Hospital Real y
para ella hicieron construir el edificio que hoy ocupa el Hostal de los
Reyes Católicos, convertido el año 1954 en hotel de gran lujo. Los
peregrinos al presentar La Compostela, adquirían el derecho a ser
hospedados gratuitamente durante tres días.
Las necesidades sanitarias de los peregrinos convirtieron a la
institución, tras las necesarias ampliaciones, en el hospital más
importante de Galicia y, más tarde, en sede de la famosa escuela médica
compostelana. En la actualidad, es un Parador Nacional de Turismo.
Esta cConstrucción representativa del arte renacentista en Galicia y uno
de los más importantes de España, la obra fue iniciada en 1501 bajo el
mando del arquitecto castellano Enrique Egás, motivo por el cual tiene
semejanza con alguna de las construcciones de aquellas tierras.
De estilo plateresco al que posteriormente se le añaden elementos
renacentistas, tiene una planta muy original en la que la parte central
está ocupada por la capilla con planta de cruz latina flanqueada por dos
patios interiores destinados a hombres y mujeres donde se encontraban
las dependencias propias del hospital. El decorado cimborrio de estilo
plateresco y la bóveda de crucero de la capilla dan una idea del estilo
del arquitecto.
Ya en el exterior, la fachada es un espejo de la utilidad que se le daba
al edificio. Un enorme mural de piedra, con el arco de triunfo tan
típico del arte renacentista decorado con figuras que representan el
lugar como un hospital donde se podrán curar los males del cuerpo y de
las almas. Las figuras de los Reyes Católicos también aparecen en esta
fachada como los impulsores de su construcción.
Iglesia de San Fructuoso
Desde la terraza del Hostal podemos contemplar otra joya del barroco que
cierra la catedral por ese lado. La Iglesia de San Fructuoso es un
templo de estilo churrigeresco del Siglo XVIII. En la cornisa están las
esculturas que representan la Prudencia, la Justicia, la Fortaleza y la
Templanza.
Pazo de Raxoi
Construido bajo los auspicios del Arzobispo Rajoy que necesitaba un
edificio para albergar al Ayuntamiento que no desmereciese a los ya
existentes. Además de esto, debía superar el alto desnivel existente
entre la Plaza y la calle inferior que suponían un problema añadido. Fue
en 1767 cuando un arquitecto francés llamado Lemour diseño el actual
palacio de arquitectura neoclásica, uno de los mayores de España.
Al igual que los edificios cercanos tiene un fuerte ritmo horizontal
para embellecer aun mas la verticalidad barroca de las torres de la
Catedral.
El primer piso es porticado dando apariencia de las típicas plazas
mayores de Castilla. Sobre este cuerpo, otros dos cuerpos y una
buhardilla.
En el frontón central una minuciosa descripción de la batalla de Clavijo
y sobre éste la figura, realizada por el escultor gallego José Ferreiro,
de Santiago Matamoros en auxilio de las tropas cristianas. En la
actualidad, comparten sus instalaciones el Ayuntamiento de Santiago y la
Presidencia de la Xunta de Galicia.
Colegio de San Jerónimo
El Colegio de San Jerónimo ocupa el lado sur de la Plaza del Obradoiro.
Construido inicialmente para servir de hospital, más tarde fue
transformado en residencia para los estudiantes que tenían pocos
recursos. En la actualidad alberga el Rectorado de la Universidad.
Edificio de planta rectangular construido en el Siglo XVII con un patio
en el centro, en su fachada de gran sencillez sobresalen las dos
balconadas.
La portada, pieza del gótico de finales del S XV, procede del viejo
Hospital de Azabachería. En ella aparecen reflejadas las figuras de
Santa Ana, la Virgen y el Niño Jesús rodeadas por pequeñas esculturas
dispuestas en las arquivoltas del arco de medio punto. En el tímpano
central vuelve a aparecer la Virgen rodeada de dos Santas.
En esta
ruta se pasea por el Centro monumental de la ciudad de Santiago de
Compostela. Desde la Plaza de Platerías se redoea la catedral
contemplando los monumentos que llenan todo el recorrido. Se inicia por
el Colegio Fonseca, que fue fundado por el Arzobispo Alonso III de
Fonseca para reunir a todos los centros de estudios en uno solo creando
la Universidad.
A continuación se sigue por la ruta en la Plaza
de las Platerías. A esta plaza da la única fachada románica de la
Catedral que se conserva. La Fonte dos Cabalos, la Casa do Cabildo y la
Torre del Reloj completan este bello espacio urbano.
Si el
Obradoiro es impresionante por su monumentalidad, la Plaza de la
Quintana lo es por su verticalidad y austeridad. Está dividida en dos
planos por una inmensa escalera: abajo llamado Quintana dos Mortos y
arriba Quintana dos Vivos.
La fachada de la catedral que alberga
la Porta Santa, la Casa da Conga, el monasterio de San Paio de
Antealtares y la Casa da Parra en la Quintana de los Vivos cierran esta
plaza, punto de cita de manifestaciones políticas y culturales de todo
tipo.
Siguiendo el contorno de la Catedral, a través del estrecho
callejón de la Travesía de la Quintana se accede a la fachada de la
Azabachería en la calle del mismo nombre, el del célebre gremio de los
joyeros que trabajaban y siguen trabajando este hermoso fósil.
Enfrente de la fachada de Azabachería se encuentra el Monasterio de San
Martin Pinario que refleja el alcanzado en sus tiempos por la orden
benedictina, llegando a compararse al poder del propio Arzobispado o la
Inquisición. Tomando el callejón a la derecha podemos contemplar la
iglesia de San Martin Pinariocon su hermosa fachada.
Se dirigir
ahora al Convento de San Francisco. Cuenta la tradición que el Convento
fue fundado por Francisco de Asís en su peregrinación realizada en 1214.
Justo a la puerta de la Iglesia está situado uno de las obras cumbres de
la escultura gallega de la primera mitad del S XX: el monumento a San
Francisco, realizado por el escultor gallego Francisco Asorey en 1926.
Volviendo sobre los anteriores pasos para adentrar en el corazón de la
ciudad de Santiago de Compostela. Desde la Plaza de las Platerías hasta
la Plaza do Toural se debe visitar las principales calles de Santiago.
En la Rúa do Vilar veremos la Casa do Deán y en la Rúa Nova la Iglesia
de Santa María Salomé.
La Rúa do Vilar y la Rúa Nova desembocan
en la Plaza do Toural, escenario frecuente de encuentros teatrales y
actuaciones musicales al aire libre. De planta irregular, los edificios
que la son una muestra de la arquitectura civil del barroco compostelano
que imperaba en los siglos XVIII y XIX.
Como final de cualquier
ruta por Santiago se debe proponer una parada en cualquiera de sus
tascas para tomarse unas tapas acompañadas de los mejores vinos de la
región.
Colegio de Fonseca
Situado
junto a la Plaza que lleva su nombre, el Colegio de Fonseca fue fundado
por el Arzobispo Alonso III de Fonseca que reunió a todos los centros de
estudios en uno solo para crear la Universidad. Sobre el solar del
antiguo Hospital de Azabachería los arquitectos Juan de Avila y Alonso
de Covarrubias le dan forma a este edificio civil.
En 1526, una
bula papal de Clemente VII le da oficialidad al Colegio de Santiago
Alfeo siendo primer rector Joaquín de Añón. Posteriormente ha sido sede
del Seminario de Estudios Galegos y del primer Parlamento de Galicia. En
la actualidad, acoge la Biblioteca de la Universidad.
Su elegante y fino claustro es sede de numerosas exposiciones. De
planta rectangular, el vestíbulo cubierto por bóveda de crucería nos
lleva a la capilla y a un gran patio central con dos cuerpos.
De
la fachada destaca su portada renacentista que representa la sabiduría
cristiana, con las figuras de Santiago Alfeo, San Pedro, San Pablo, San
Isidoro y San Leandro. Además aparece la Virgen de la Sabiduría, a la
que recurren con gran fervor los estudiantes en época de exámenes.
Plaza de las Platerías
En la Edad Media,
diversos gremios de artesanos se asentaron en lugares de la ciudad de
Compostela dándole nombre a muchas de sus calles. El gremio de plateros
eligió la Plaza de las Platerías para ejercer su oficio. En nuestros
días, aún existen numerosas joyerías que ofrecen al visitante los más
bellos trabajos que, en muchos casos, siguen siendo realizados de manera
artesanal.
A esta bella plaza da la única fachada románica de la
Catedral que se conserva. que se conserva, datando las esculturas
originales de finales del siglo XI. En ella aparecen las figuras de la
creación de Adán, David tocando el arpa y varias representaciones de
Cristo.
Enfrente de la Catedral y cerrando uno de los lados de
la plaza, se alza la Casa do Cabido, de estilo barroco. Destaca por su
estrecha planta con poco más de tres metros de fondo. En el centro, la
estilizada Fonte dos Cabalos refresca el ambiente en esos días de verano
en los que la temperatura aprieta.
Torre del Reloj - La Berenguela
Compartiendo su altura de más de setenta metros entre la Plaza de las
Platerías y la Plaza de la Quintana, se alza la Torre del Reloj con la
campana de la Berenguela que marca impasible el tiempo de vida de la
ciudad. Iniciada su construcción a principios del siglo XIV, durante el
mandato del Arzobispo Berenguel, se conserva de esta primera etapa
únicamente la base cúbica.
Fue en el siglo XVII cuando el
maestro Domingo de Andrade realizó en pleno barroco su obra cumbre
tallando profusamente las paredes de sus dos cuerpos superiores.
El actual reloj data de 1833 y la campana de Berenguela es una réplica
de la original de 1737 que se puede ver en el claustro de la catedral.
Esta campana marca el discurrir del tiempo Compostela con su tañido
denso y potente.
La linterna que guiaba a los peregrinos se
enciende en los Años Jubilares y ocasiones señaladas.
Plaza de la Quintana
Si el Obradoiro es
impresionante por su monumentalidad, la Plaza de la Quintana lo es por
su verticalidad y austeridad. Punto de cita para manifestaciones
políticas y culturales de todo tipo está dividida en dos planos por una
inmensa escalera: abajo llamado Quintana dos Mortos y arriba Quintana
dos Vivos.
Además de la fachada de la Catedral, la casa de la
Conga al Sur, la Casa de la Parra al Norte y el Monasterio de San Paio
de Alteares al Este delimitan este bello espacio urbano que es la Plaza
de la Quintana.
De la fachada de la Catedral que da a esta plaza podemos destacar la
Porta Real, lugar de salida de todas las procesiones y la Porta Santa
que abre sólo los años jubilares. Esta última aparece rodeada por 27
figuras procedentes del coro pétreo del Maestro Mateo que acompañan al
apóstol, dispuesto en la hornacina central, y sus dos de sus discípulos
Anastasio y Teodoro.
La apertura se realiza el 31 de diciembre
anterior al Año Santo por el Arzobispo, que golpea tres veces la puerta
para derribarla. Esta puerta, que permanecerá abierta todo el año, es la
única románica que se conserva de la basílica original del siglo XI.
En el lado sur de la plaza se encuentra la Casa da Conga, construida
para vivienda de los Canónigos de la Catedral. Obra de Domingo de
Andrade fue más tarde finalizada por Casas y Nóvoa en el siglo XVIII.
Destacan sus enormes chimeneas y los soportales con sombreadas terrazas.
Casa de la Parra
En la
Quintana de los Vivos, después de subir las escaleras, nos encontramos
la exuberante vegetación de la Casa da Parra, es un elegante edificio
civil mandado construir por el Arzobispo Rajoy en 1683, y diseñado por
los maestros Domingo de Andrade y Frei Tomás de Alonso.
Añadido
un piso en la restauración realizada en el Siglo XX, en la actualidad
alberga las más importantes salas de exposiciones de la ciudad.
En la fachada se pueden ver elementos típicos de la arquitectura de
pazos de la época. En la portada destaca la exhuberante decoración
vegetal que forma parte del símbolo jacobeo. En la parte superior la
chimenea con objetos en relieve corona esta construcción, muestra clara
de arquitectura urbana del barroco.
Paio de Antealtares
El Monasterio de San
Paio de Antealtares es uno de los más antiguos de la ciudad. Fundado por
Alfonso II el Casto en el año 813 para custodiar el cuerpo del Apóstol
Santiago estuvo situado en un principio donde hoy está la Catedral.
Posteriormente fue trasladado al lugar que hoy ocupa entre la Plaza de
la Quintana y la Vía Sacra.
En sus estancias se refugiaron el
Obispo Gelmírez y la Reina Doña Urraca cuando se produjeron las
revueltas de los comerciantes compostelanos. Con el paso del tiempo fue
ocupado por una comunidad femenina de novicias procedentes de la más
alta nobleza gallega. Desde el siglo XV acoge a monjas benedictinas de
clausura.
De la fachada de la Plaza de la Quintana realizada por
Mateo López en 1600 cabe destacar su desnudez pétrea sólo perturbada por
sus 48 ventanales distribuidos uniformemente. En la parte inferior de
esta fachada, un interminable banco de piedra ofrece descanso a los
visitantes. La fachada de la Vía Sacra tiene una portada clásica con
arco de medio punto flanqueado por columnas entre las que se encuentran
las figuras de San Paio y San Benito.
La iglesia del Siglo XVIII
es de planta de cruz griega con cúpula y bóvedas decoradas con
casetones. Su fachada se emplaza en ángulo con respecto al convento. El
retablo mayor es de grandes dimensiones estructurado en un solo cuerpo
de columnas salomónicas que dan lugar a tres calles. Imágenes marianas y
de la propia orden benedictina decoran este retablo.
En la
actualidad cuenta con un museo de Arte Sacro destinado a la conservación
de pinturas, esculturas, piezas de orfebrería y vestimentas litúrgicas
pertenecientes a esta comunidad benedictina.
Monasterio de San Martin Pinario
Enfrente
de la fachada de Azabachería se encuentra el Monasterio de San Martin
Pinario que refleja el alcanzado en sus tiempos por la orden
benedictina, llegando a compararse al poder del propio Arzobispado o la
Inquisición. Abrumador por sus dimensiones, este monasterio procede del
oratorio que en el año 912 el obispo Sisnado dedicó a San Martín. En
1102 el obispo Gelmírez consagró la iglesia.
El edificio
románico desapareció, al iniciarse en el s. XVI la construcción del
actual convento, cuyo conjunto lo forman la iglesia renacentista de San
Martín y edificio neoclásico que alberga el Seminario Mayor.
En
su construcción participa el maestro Mateo López que le da un estilo
barroco muy adelantado a su época. Se inicia en 1590 gracias a una bula
papal que le permite construirla al revés: con la cabecera al oeste y
los pies al este.
Las grandes dimensiones dominan el templo. La
planta es de cruz latina enmarcada por un rectángulo, con capillas
abiertas a la nave y cabecera recta y se cubre por una cúpula y bóveda
de cañón con casetones. El desnivel del terreno de la fachada se salva
con una escalinata del XVIII.
La fachada se compone de tres
cuerpos profusamente decorados y sostenidos por grandes columnas. En el
centro se puede ver una hermosa fuente barroca. La parte superior remata
en un friso con la figura de San Martín compartiendo su capa con un
pobre. En su interior destaca por su belleza el retablo del altar mayor
con escenografía barroca. proyectado por Fernando de Casas y ejecutado
por Fernando de Romay en el año 1730.
Convento y monumento de San Francisco
Cuenta la tradición que el Convento fue fundado por Francisco de Asís en
su peregrinación realizada en 1214. Según eso, el abad de la cercana San
Martín cedió los terrenos a cambio de una cesta de pescado. Poco nos
queda de la primitiva iglesia. Fue reconstruida entre los siglos XVI y
XVIII, época en que la congregación franciscana tuvo su mayor esplendor.
En sus salones se reunieron las Cortes de Santiago en la época
de Carlos I. La iglesia actual fue proyectada por Simón Rodriguez en
1742. De estilo neoclásico con planta de cruz latina sobresale la gran
altura de la nave principal así como la luz proveniente de la cúpula.
Merece la pena visitar tambien el claustro con arcos de medio punto
sobre columnas toscanas.
La fachada de tres calles se divide a
su vez en tres cuerpos. En la calle central bajo un portico sostenido
por cuatro columnas doricas se situa la portada sobre la cual aparece
una escultura del escultor gallego José Ferreiro. En el cuerpo superior
dos columnas jónicas sostienen un fronton triangular sobre el cual
aparecen dos angeles rezando con una cruz en medio. En los laterales los
dos torreones de las campanas le dan ese monumental aspecto.
Justo a la puerta de la Iglesia está situado uno de las obras cumbres de
la escultura gallega de la primera mitad del S XX: el monumento a San
Francisco. Realizado por el escultor gallego Francisco Asorey en 1926,
en este gran cruceiro aparecen las corrientes vanguardistas de la
Galicia del momento, ese sentir del pueblo llegándola a considerar
muchos autores como las escultura que más dejaba sentir los ideales del
galegismo de la generación Nós.
En el estilo escultórico podemos
decir que existe un hipernaturalismo en sus personajes. Los campesinos
representados en la base aparecen esculpidos con un realismo que marca
en su cara y en su cuerpo los duros trabajos que hacían y siguen
haciendo las mujeres y hombres de Galicia.
El conjunto esta presidido por Cristo crucificado en la parte
superior, bajo la cual aparece San Francisco predicando a sus fieles.
Todo esto sobre una base en la que aparece ese grupo de gente de la que
hablamos antes.
Casa do Deán
Volvemos sobre nuestros pasos
para adentrarnos en el corazón de la ciudad de Santiago de Compostela.
Desde la Plaza de las Platerías y hasta la Plaza do Toural se encuentra
la Rúa do Vilar, calle que ha sido testigo mudo del acontecer de la
ciudad desde la Edad Media. Casas palaciegas de estilo barroco y típicos
soportales forman una calle llena de actividad en nuestros días.
En la esquina con la Plaza de las Platerías se encuentra un ejemplo
típico de estas casas-palacio: la Casa do Deán. Mandada construir por el
cabildo en 1747 es obra del arquitecto Clemente Fernandez Sarela. Su
estructura es la típica de las casas palaciegas de la zona monumental:
parte inferior donde estarían las caballerizas y la bodega y parte
superior a la que se accede a través de una escalera que parte del
vestíbulo y en donde estarían situadas las habitaciones.
La fachada también es ejemplo claro del barroco compostelano con
formas geométricas adornadas con motivos jacobeos como la vieira.
Nuestra proxima etapa es la Iglesia de Santa María Salomé situada en
la Rúa Nova a la que accedemos a través de uno de esos estrechos
callejones tan típicos.
Iglesia de Santa María Salomé
Muy cerca
del Teatro Principal se encuentra la Iglesia de Santa María Salomé, un
pequeño templo románico coronado por una torre barroca del S XVII que es
el único en España que está dedicado a la madre del Apóstol Santiago.
Las sagradas escrituras cuentan que Salomé fue una de las mujeres que
siguieron a Cristo y que se encontraba a pie de la cruz cuando fue
crucificado.
El templo fue construido bajo el mecenazgo del
Arzobispo Gelmirez. Su portada es románica de triple arquivolta sobre
columnas de capiteles bellamente decorados. Se guarece por un pórtico
asoportalado levantado en el siglo XVI. La representación de la Virgen
de la Leche sobre la clave central flanqueada de la Anunciación es una
obra gótica del siglo XV. Contigual al prebisterio se conserva la
capilla renacentista cubierta con una bóveda nervada del XVI.
Durante el barroco se acomete una remodelación, levantandose la capilla
de Santa Teresa y se cubre con una cúpula decorada de casetones y
linterna.
Plaza do Toural
La Rúa do Vilar y la Rúa
Nova desembocan en la Plaza do Toural, escenario frecuente de encuentros
teatrales y actuaciones musicales al aire libre. De planta irregular,
los edificios que la son una muestra de la arquitectura civil del
barroco compostelano que imperaba en los siglos XVIII y XIX.
Entre ellos cabe destacar el Pazo de Bendaña construido por el
arquitecto Clemente Sarela a mediados del siglo XVIII. Situado entre la
Rúa Nova y la Rúa do Vilar el edificio consta de tres pisos. La puerta
principal que culmina en un arco está decorada con elementos geométricos
típicos de este tipo de arquitectura.
En el tercer piso aparece
el escudo de la casa de Bendaña en el centro de la balconada principal.
Coronando el edificio está la figura de Atlas sosteniendo la bola del
mundo, en un esfuerzo igual al que requiere la vida. La entrada posee un
vestíbulo del que parte la escalinata que comunica las distintas
dependencias que, en la actualidad, están dedicadas a exposiciones de
arte.
Esta y otras edificaciones interesantes, como la Casa de
Bescansa, forman esta Plaza do Toural. Además de la propia plaza,
aparece adosado el llamado Cantón del Toural, con sus típicos
soportales.
La Rúa Nova se comunica con la de Vilar por
Entrerrúas, el callejon más estrecho de la ciudad. Esta calle es un
constante devenir de vendedores de artesanía que colocan en ella sus
puestos. Hacia la mitad de la calle podemos ver el Teatro Principal,
notable edificio isabelino recuperado como eje cultural de la ciudad.
San Fiz de Solovio
Al lado de la actual
Plaza de Abastos se encuentra la Iglesia de San Fiz de Solovio,
considerada el primer templo de la ciudad. Muchos estudios sitúan en
este lugar el primitivo emplazamiento del núcleo urbano de Santiago.
Cuenta la leyenda que un ermitaño llamado Pelayo, que vivía en las
proximidades de este lugar dedicado a la contemplación y penitencia, fue
el primero en avistar las luces que indicaban el lugar exacto donde
estaba situado el Sepulcro del Apóstol.
El primitivo templo fue
mandado construir en el S X por el Obispo Sinando. Más tarde destruido
por los musulmanes de su reconstrucción se encargo San Pedro de Mezonzo
acabándose en el S XII. De esta etapa románica se conservan pocas cosas
entre las que podemos destacar el arco de la portada. El aspecto actual
es debido a la reforma llevada a cabo a principios del S XVIII.
En el tímpano gótico del S XIV aparece representada la Adoración de los
Magos, con las figuras de la Virgen con el Niño, San José apoyado en un
bastón y la figura del donante Juan de Ben que costeó la obra. Este
tímpano conserva algo de policromía aunque no es la original. De la
reconstrucción barroca destacamos el campanario con apariencia inestable
debido a la concentración de volúmenes en su parte superior. Obra de
Simón Rodríguez es otro ejemplo claro del barroco de placas tan común en
Galicia.
El sepulcro del cardenal Lopo de Carballido en el muro
Norte y el retablo del Altar Mayor dedicado a la Virgen de los Milagros
componen el resto de la visita al templo más antiguo de la ciudad.
Convento das Mercedarias
Emplazando en la
ronda de Extramuros, mirando a la ciudad por la antigua puerta de
Mazarelos, se encuentra el Convento de Las Mercedarias, construido por
el arquitecto Diego de Romay en 1674 bajo los auspicios del arzobispo
Andrés Girón. El Convento es de planta rectangular.
En su fachada barroca, desplazada a la izquierda del eje central, se
sitúa la portada enmarcada por dos pilastras y articulada en tres
cuerpos. En el cuerpo central, aparece la imagen de la Anunciación
flanqueada por dos escudos.
La Iglesia es de planta de cruz
latina cubierta con bóveda de cañón y una hermosa cúpula sobre crucero.
El presbiterio con el sepulcro del arzobispo Girón, el campanario del
Siglo XVIII y el Altar Mayor con las imágenes de varios santos completan
la visita a este templo.
Colegiata de Santa María del Sar
A orillas
del Río Sar y muy próxima al puente por el que entraban en la ciudad los
peregrinos procedientes de tierras de Orense, se encuentra esa joya del
Románico que es la Colegiata de Santa María del Sar. En 1136, bajo los
auspicios de Minio Alfonso, Obispo de Mondoñedo, y del Arzobispo Diego
Gelmirez, se funda como priorato con jurisdicción sobre buena parte de
Santiago.
Fomentado por el arzobispado y la corona con sus
prebendas reales, en 1168 se finaliza la construcción románica de la
Iglesia. En 1548 son sustituidos los monjes de San Agustín por clero
regular. En este período inicia su decadencia pasando a ser Colegiata.
En 1895 es declarado Monumento Nacional.
De planta basilical
está formada por tres naves, separadas por pilares compuestos decorados
de motivos vegetales en los basamentos, y cubiertas por bóvedas de cañón
reforzadas con arcos fajones. Cada una de estas naves estas culminadas
con su ábside, siendo el central poligonal y los laterales en forma de
semicírculo. La iluminación interior proviene de las ventanas laterales
y del rosetón de la portada. El claustro románico del Siglo XII alberga
los más delicados arcos de la ciudad, siendo la decoración de los
capiteles obra del Taller del Maestro Mateo.
En el exterior
vemos la sobriedad de la fachada principal y las figuras que aparecen en
los canecillos que sostienen los aleros. Si hay algo que da un aspecto
único a esta iglesia son los enormes arbotantes construidos en el Siglo
XVIII que fijan los muros laterales que sufrían una inclinación debido
al estado pantanoso del terreno.
En el Museo de la Colegiata del
Sar, inaugurado en 1975, podemos contemplar fondos de gran valor
histórico que han sobrevivido al paso de los Siglos. En la sacristía se
conserva una interesante muestra de Arte Sacro de los Siglos XVI al XIX,
diversos objetos litúrgicos y tallas de madera, así como documentos
medievales entre los que se encuentra el acta de fundación del
monasterio.
En el ala románica del claustro está la sección de
arqueología con restos de la primera construcción.
Santo Domingo de Bonaval
Emplazada en el
Camino de Santiago, fue fundada por Santo Domingo en su peregrinación a
Santiago en 1219. Bajo el mecenazgo de arzobispos dominicos tuvo su
mayor época de esplendor construyéndose nuevas capillas y ampliándose el
edificio medieval.
Excelente muestra del gótico, la capilla
mayor está formada por bóvedas nervadas y ventanales. Las dos fachadas
se unen con el atrio a sus pies.
En su interior se encuentran varios sepulcros de la Casa de
Altamira, familia noble de estas tierras. Otro panteón que existe es el
de los Gallegos Ilustres, donde se encuentran figuras tan importantes
como Rosalía de Castro, Alfredo Brañas, Ramón Cabanillas o Castelao. En
un lateral se conserva la imagen policromada de la Virgen de Bonaval del
Siglo XIII. Interesantes también son las capillas del Rosario y de San
Jacinto.
El claustro barroco es obra de Domingo de Andrade en el
Siglo XVIII con una impresionante escalera de caracol que asciende a la
torre que se divisa desde muchos puntos de la ciudad.
Museo do Pobo Galego
En las estancias de Santo Domingo de Bonaval tiene su
sede el Museo do Pobo Galego, el más importante museo antropológico y
etnográfico de Galicia. Fundado en 1977 a partir de una idea que surge
de un grupo de intelectuales cuya inquietud era recoger y estudiar todas
las manifestaciones de la vida rural de Galicia para exponerlas, con el
objeto de que sirviesen de conocimiento para generaciones venideras.
En un recorrido tremendamente didáctico por sus salas podemos
encontrar objetos, fotografías y materiales empleados en los más
diversos oficios de nuestras gentes: artes de mar y del campo,
artesanía, música y encaje son algunos de los fondos con los que cuenta
este museo de imprescindible visita para quien quiera conocer los usos y
las costumbres de la Galicia rural durante siglos.
También existen exposiciones de pintura y escultura gallega del
Siglo XX de grandes artistas como Asorey, Eiroá o Buciños.
Centro Gallego de Arte Contemporáneo
Contiguo a la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval en la antigua puerta
de entrada del Camino Francés, se encuentra el Centro Galego de Arte
Contemporáneo. Proyectado y construido entre 1988 y 1993 por el
arquitecto portugués Alvaro Siza, el CGAC es un foro de divulgación de
artes y creaciones contemporáneas constituyendo el centro dinamizador de
la vida cultural de una ciudad marcada por el arte y la historia.
El edificio es plenamente funcional y de una arquitectura austera
dominada por la línea, la luz y el volumen sirviéndose de la piedra que
pervive en Compostela. En su interior, amplios espacios para
exposiciones temporales, audioteca, videoteca y biblioteca. De sus
fondos permanentes que abarcan a partir de los años 60 destacan las
obras de Mampaso, Reimundo Patiño y Antoni Tápies entre otros. Desde su
terraza podemos contemplar una de las mejores vistas de la ciudad
monumental.
Convento de Santa Clara
Continuamos por la
Rúa de San Roque para visitar el Convento de Santa Clara. A finales del
Siglo XIII, la orden de las damas pobres, fundadas por Santa Clara de
Asís translada su convento a unos terrenos cedidos por un burgués
compostelano. El edificio se construyó en 1260 gracias a la dote que
entregó Doña Violante, esposa de Alfonso X el Sabio, cuya nieta Beatriz
Alfonso se encuentra enterrada en este lugar como reza la inscripción
que se conserva sobre el altar de Santa Coleta. En la actualidad, es
ocupada por una comunidad de monjas franciscanas.
De aquella época sólo se conserva un púlpito de estilo gótico. Sobre
la antigua edificación se realizaron varias reformas en los siglos XVI y
XVII. El aspecto actual data del último cuarto del XVII bajo la
supervisión del maestro Domingo de Andrade.
Su planta es de cruz
latina con una única nave y cúpulas sobre el crucero. La entrada está en
un lateral cobijada por un pórtico. El retablo del altar mayor fue
tallado por Domínguez Bugarín y muestra un solo cuerpo con grandes
columnas salomónicas rematadas por un ático semicircular. En el se
veneran la imagen de la Inmaculada y de los santos fundadores. En el
crucero, los retablos están dedicados a la Virgen y a los santos
franciscanos.
La fachada, realizada por Simón Rodríguez entre
los años 1719 y 1726 está considerada como obra cumbre del barroco de
placas español. Para salvar el desnivel existente con la calle tiene una
escalinata. Lo primero que nos choca a la vista de esta fachada es la
gran concentración de volúmenes que existe en la parte superior. En el
cuerpo inferior se encuentra la puerta de acceso rodeada de diversas
placas recortadas geométricamente. Sobre ella se sitúa la hornacina con
la imagen de la Santa sobre la que aparecen más molduras. Tres grandes
cilindros coronan esta interesantísima fachada.
Las fiestas
más importantes de Santiago de Compostela son, sin duda, las que giran
en torno al día 25 de julio, Día de la Patria Galega y Día del Apóstol
Santiago. Durante la última quincena del mes se mezclan la fiesta
popular, la religiosa y la política. El Ayuntamiento organiza un amplio
programa cultural y de ocio que incluye exposiciones, representaciones
teatrales, espectáculos callejeros y conciertos de todos los géneros
musicales. En las plazas del Obradoiro y de la Quintana se instalan
escenarios que acogen gran parte de las representaciones. La noche del
24 de julio, víspera del día grande, se realiza un impresionante
espectáculo de fuegos artificiales en la Plaza del Obradoiro.
La
ceremonia religiosa más solemne es la ofrenda del Rey al Apóstol, el día
25, durante la cual funciona el célebre Botafumeiro.
- La otra gran fiesta local es la de la Ascensión; se celebra en mayo o
junio, sin fecha fija, y dura una semana. Estos festejos son
extraordinariamente animados gracias, sobre todo, a la participación de
los estudiantes. Se celebran conciertos, verbenas, pasacalles, la feria
de ganado y, por supuesto, misa en la catedral durante la cual se
utiliza el Botafumeiro.
- A finales de febrero o principios de marzo se celebra en toda Galicia
el Antroido (carnaval), de gran arraigo popular, que se distingue en
Santiago por la participación de los barrios.
- La Semana Santa, en marzo o abril, cuenta con algunas procesiones de
especial interés, como la Procesión do encontró (del encuentro), el
viernes santo, y la de os caladiños (los silenciosos).
- Las manifestaciones multitudinarias de fervor se reservan en Galicia
para las romerías, que suelen ir acompañadas de verbenas y bailes. Las
más populares de Santiago son la de San Lázaro, el 17 y el 18 de marzo,
y las de San Marcos y San Pedro Mártir, el 24 y el 29 de abril,
respectivamente.
Me he bajado
estas fotos de Internet desde hace tiempo. Cuando
engendré esta página, ya no me acordaba de qué sitios me
las había bajado y al publicarlas creía que la gente me
iba a encontrar y pedirme que le hiciera referencia, o
que retirara las imágenes. Por esto pongo el siguiente
anuncio: Si eres autor de alguna de estas imágenes te
pido que me disculpes por la publicación sin tu previa
autorización y te ruego que me busques para que pueda
hacerte la debida referencia. En algunos casos ya
les he hecho referencia a algunas personas y páginas,
porque éstas me han enviado un correo avisándome de la
autoría de las fotos, en otros aun no.
esf@espanolsinfronteras.com
Fotopaises.com /
Castillosnet.org
Vigoenfotos.com
/
Recursos.cnice.mec.es
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