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A pie de
página hay una explicación detallada sobre el
motivo de haber incluido estas fotos en esta web.
Patrimonio Artístico
El espacio urbano de Donostia-San Sebastián está definido esencialmente
por el Casco Viejo medieval y los ensanches que,
una vez derribadas la murallas en el año 1863, ganaron terreno sobre los
arenales y marismas que rodeaban el núcleo original, cruzaron el río y
colonizaron los montes que flanquean la bahía.
La Parte Vieja, protegida por el monumental Sagrado Corazón y los restos
fortificados del monte de Urgull, gravita en torno a su recogido puerto
pesquero y a las plazas de la Constitución y Trinidad, esta última
situada en uno de los rincones más antiguos de la ciudad, con un pequeño
frontón y un probadero para el arrastre de bueyes; y concluye junto al
puente del Kursaal, uno de los tres puentes que tiene Donostia y por el
que se accede al barrio de Gros. De entre las principales joyas
arquitectónicas que se alzan en el casco antiguo merecen destacarse:
La antigua Casa Consistorial
actual
Biblioteca Municipal, en la Plaza Mayor. Fue construida por Silvestre
Pérez entre los años 1828 y 1832, en el más puro estilo neoclásico. La
fachada principal se levanta sobre cinco arcadas que acogen al pórtico y
en el antepecho presenta el escudo de la ciudad. A la altura del primer
piso dos arcadas enlazan cada uno de los extremos del edificio con las
casas que rodean la plaza, quedando así cubiertos los accesos a la
misma. En el interior, la gran sala de recepciones, que fue utilizada
por los reyes españoles como Salón del Trono.
Iglesia de Santa María del Coro
En su origen fue un templo románico ampliado entre 1522 y 1560 en estilo
gótico-renacentista. La destrucción de la iglesia, provocada por la
explosión del polvorín del castillo de Santa Cruz de la Mota en el año
1688, obligó a su total reconstrucción. La nueva construcción se realizó
en estilo barroco entre los años 1743 y 1764 por los arquitectos Pedro
Ignacio de Lizardi, Francisco de Ibero y Miguel de Salazar. Presenta una
fachada churrigueresca en la que destaca un pórtico rococó flanqueado
por dos torres y con rica decoración escultórica. Al lado norte está
adosada la nave de Santa María, en el lugar que ocupara el antiguo
claustro. Está cubierta con una bóveda en cuyo centro se abre una
linterna estrellada que permite la entrada de la luz. Tiene planta
rectangular de tres naves y ábside semicircular. La nave central, de
gran altura, está cubierta con bóveda de crucería, y al final de la
misma está emplazado el coro. Destaca el retablo del Altar Mayor
barroco, dedicado a la Virgen del Coro, con bellas pinturas de Roberto
Michael; así como los altares barrocos de Diego Villanueva y Diego de
Siloé, del siglo XVIII.
Iglesia de San Vicente
Fue erigida en el siglo XVI, en estilo gótico, por lo que probablemente
se trate del edificio más antiguo de la ciudad. La reforma de que fue
objeto en el año 1570 la dotó de un pórtico churrigueresco. La portada
principal está situada en el lado sur y enmarcada por dos torres
góticas. En el interior sobresalen el retablo de San Vicente, obra
renacentista realizada por Antonio Bengoechea y Juan de Iriarte en el
año 1584; y otro del mismo estilo en la nave lateral izquierda en el que
se efigía la Sagrada Familia.
Monasterio de San Telmo
Actual sede del Museo Municipal. Fue construido entre los años 1531 y
1551 según proyecto del hermano dominico Martín de Santiago, en estilo
de transición del gótico al renacimiento. Posee un espléndido claustro
herreriano que está declarado Monumento Nacional. La antigua capilla,
rehabilitada como aula, presenta en la entrada los sarcófagos con
estatuas yacentes del siglo XVI de sus fundadores: doña Gracia de
Olazábal y don Alonso Idiáquez, secretario de Estado de Carlos V. En el
año 1932 pasa a ser propiedad del Ayuntamiento; las instalaciones se
rehabilitaron para albergar al Museo, en el que se exponen interesantes
colecciones etnográficas y un buen fondo de obras pictóricas y
escultóricas.
Convento de Santa Teresa
Fundado en
el año 1661 e incendiado por las tropas inglesas en el año 1813. Se
trata de un edificio de varias alturas que se dispone en torno a un
patio triangular, con un reducido claustro.
En la zona del puerto se extiende un pintoresco conjunto urbano
presidido por el barrio pesquero en el que se encuentran el Palacio de
Mar con el Aquárium y el Museo Naval.
En el Palacio del Mar
Se expone
todo lo relacionado con la vida marinera. En el sótano del edificio está
el aquárium, con distintas variedades de peces.
En el Museo Naval, de reciente apertura, se puede contemplar el
patrimonio marítimo del País Vasco, con especial dedicación a la
historia de la arquitectura naval vasca.
Castillo de Santa Cruz de la Mota o El Macho
Situado en el monte Urgull, desde donde domina toda la ciudad. El núcleo
originario de la fortaleza se sitúa en El Macho, el punto más alto del
cerro, donde construyó un pequeño castillo el rey navarro Sancho el
Mayor. Se amplió durante el siglo XVI, al tiempo que también se inicia
la construcción de la Ciudadela.
En el año 1950 se construyó la capilla del Corazón de Jesús, coronada
por una monumental escultura del Sagrado Corazón.
Con el Boulevard y su coqueto kiosco de música modernista, verdadero
corazón de la ciudad, se accede a la zona moderna. Es el área romántica
de Donostia, donde la influencia francesa se deja sentir en el diseño de
sus calles y edificios, tal y como manifiestan: El Boulevard, divisoria
entre la villa medieval y el ensanche de Antonio Cortázar del año 1863,
primera etapa en la que se colonizaron las marismas del margen izquierdo
del río Urumea.
El Ayuntamiento
Magnífico edificio que anteriormente albergó el Casino. Se construyó en
el año 1882 según planos de Luis Alandrén y Rodolfo Morales de los Ríos.
Está rodeado por los jardines de Alderdi-Eder y se ha convertido en una
de las señas de identidad de la ciudad. En el extremo opuesto del
Ayuntamiento y al final del Boulevard se abre la Plaza de
Oquendo, dominada por el Teatro Victoria Eugenia,
obra del año 1909, y el Hotel María Cristina,
diseñado por el arquitecto parisino Charles Mewes.
Catedral del Buen Pastor
En la plaza
del mismo nombre. Fue construida entre los años 1880 y 1897 en estilo
neogótico por Manuel de Echave. Consta de tres naves y cuenta con una
esbelta torre.
Plaza de Guipúzcoa
De marcada
influencia francesa, que está presidida por el Palacio Foral construido
entre 1879 y 1888. La zona central está ocupada por los jardines
románticos del siglo XIX, donde se alza el monumento al compositor
José María Usandizata, obra de Llimones; y en
torno a ellos hileras de casas porticadas configuran el solar
rectangular de la plaza.
Otro de los barrios importantes de Donostia-San Sebastián es el
denominado El Antiguo, con la playa
de Ondarreta, sus casas residenciales y el Palacio de Miramar,
que se alza sobre el Paseo de la Concha, a su vez
salpicado de villas señoriales y blancos edificios.
Palacio de Miramar
Antigua
residencia veraniega de los Reyes de España, que fue proyectado en el
año 1888 según los modelos de las casas de campo inglesas.
Y no podemos abandonar Donostia-San Sebastián sin acercarnos al
emblemático Igueldo, que se incorporó a la ciudad
hacia el 1830. Está emplazado en uno de las zonas más altas, en línea
con el litoral, donde abundan las calas y zonas adelantadas sobre el
mar; constituido por varios caseríos tradicionales dispersos por las
laderas y un conjunto de edificios localizados en torno a la iglesia de
San Pedro. Destacan el caserío Etxaluze, un torreón cuyos orígenes se
remontan al siglo XIII, aunque lo que actualmente se conserva son los
restos de una fortaleza construida durante las Guerras Carlistas: el
Parque de Atracciones y dos faros, el más antiguo del año 1778 y el
otro, que permanece en uso, del siglo XIX.
Otras antiguas zonas independientes que han pasado a formar parte de la
capital, Donostia-San Sebastián, son: Ulía, en la cima de cuyo monte
homónimo se extiende el parque más extenso y pintoresco de la ciudad y
desde donde se puede contemplar una hermosa vista panorámica,
Herrera, Intxaurrondo, Alza, Egia, Aiete, Igara, Añorga y
Zubieta.
San Sebastián, 19 y 20 de enero. Fiestas
patronales con la multitudinaria y tradicional tamborrada de la víspera.
Las comparsas de caldereros, el primer sábado de
febrero.
Carnavales.
Semana Grande o el Aste Nagusia, el 15 de agosto.
Fiesta celebrada en honor de la Asunción de Nuestra Señora. Con el Salve
solemne en la Basílica de Santa María del Coro, el día 14, y el concurso
Internacional de Fuegos Artificiales sobre la bahía de la Concha, además
de festivales de danza, de deporte rural, campeonatos de pelotas,
carreras de caballos, ciclistas, etc.
Me he bajado estas fotos de
Internet desde hace
tiempo. Cuando engendré esta página, ya no me
acordaba de qué sitios me las había bajado y al
publicarlas creía que la gente me iba a
encontrar y pedirme que le hiciera referencia,
o que retirara las imágenes. Por esto pongo
el siguiente anuncio: Si eres autor de alguna
de estas imágenes te pido que me disculpes por la publicación sin tu
previa autorización y te ruego que me busques para que pueda hacerte
la debida referencia. En algunos casos ya
les he hecho referencia a algunas personas y
páginas, porque éstas me han enviado un correo
avisándome de la autoría de las fotos, en otros
aun no. esf@espanolsinfronteras.com
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