 Apenas
cien kilómetros separan Fuerteventura, la segunda isla en extensión
del Archipiélago, de la costa africana. Más de ciento cincuenta
playas, la mayor plataforma costera del Archipiélago y tres mil
horas de sol al año invitan al visitante a disfrutar de Fuerteventura.

HISTORIA DE FUERTEVENTURA
Si le
das en la foto, accederás a la galería de imágenes de Fuerteventura.
El primer
nombre de la isla conocido es el de Herbania, que hace referencia a la
antigua muralla que dividía el territorio en dos y separaba las dos
tribus indígenas que la habitaban. La muralla estaba situada en el istmo
de la Pared: al norte se encontraban los seguidores de Ayoze y al sur
los de Guize.
Más tarde, aparece la forma arcaica mahorero o majorero para denominar a
los habitantes de la isla (término estrechamente relacionado con las
cuevas que les sirvieron de morada: "majos" o "mohod"), así como los de Mahorato o Maxorata, invención culta y latinizante de la misma raíz
acuñada para designar la tierra de los majoreros.
Es en el año 1339, en un mapa de Angelino Dulcet, donde aparece por vez
primera el nombre de Forte Ventura.
Antes de la conquista castellana de la isla de Fuerteventura se llevaron
a cabo una serie de expediciones por parte de mallorquines, catalanes,
andalusíes, vascos y portugueses, en asociación con genoveses,
florentinos, venecianos y otros navegantes y comerciantes de la
Península Italiana, que partieron principalmente de los puertos
peninsulares.
Es evidente que antes de las expediciones de los mallorquines en 1342 ya
se conocía la existencia de las Islas, pues aparecían representadas en
el mapa de Dulcet, famoso cartógrafo balear.
Jean de Béthencourt alcanza las islas orientales en 1402, y entra en Fuerteventura por el Puerto de la Peña (Ajuy).
El primer recuento de población, realizado entre 1440 y 1450, da un
censo de 1.200 habitantes, concentrados básicamente en la capital y sus
alrededores. Los primeros asentamientos se situaron en el Valle de la
Vega de Río Palmas y Bentancuria. A principios del siglo XVI aparecen
otros nuevos en el Valle de Santa Inés, los Llanos de La Concepción y
posteriormente en Antigua.
La conquista de la isla duró unos tres años, pero no fueron años de
violencia y enfrentamientos, sino más bien de paulatina convivencia
pacífica y acomodo entre los conquistadores y conquistados. A mediados
del siglo XVII se tienen noticias de que la ocupación territorial llega
a la zona de El Cotillo, lo que hace suponer que ya era utilizado como
refugio pesquero. Asimismo, hay noticias de la existencia de la ermita
de Vallebrón.
Las frecuentes incursiones piratas que padeció la isla tenían como
motivo el aprovisionamiento de agua y carne. Tan sólo tuvo carácter de
invasión la capitaneada por Xabán de Arráez, en 1593; la isla quedó bajo
dominio berberisco durante seis meses y, al finalizar éste, quedó
destruida la capital y sus archivos. Ante el riesgo de posibles futuras
incursiones se levantaron puntos de defensa como el del Barranco de la
Torre, el de El Cotillo y la Caleta de Fustes.
Entre los siglos XV y XVI se producen diferentes ventas de los distintos
señoríos y, a principios del siglo XVII, se consolida el Señorío de Fuerteventura con la casa de Arias y Saavedra, que, al igual que en la
Península y el resto de las islas, se mantiene hasta la abolición de los
señoríos por las Cortes de Cádiz.
El despegue económico de Fuerteventura se produce al final del siglo XVIII, con el inicio del comercio de la barrilla, la cochinilla, la
orchilla, la cascarilla y el jicanejo, tras dos siglos de estéril
esfuerzo centrado en la economía cerealista.
La barrilla es una especie vegetal que, al igual que el cosco, se
recolectaba y dejaba secar para quemarse después, quedándose convertida
en unas piedras negras y compactas llamadas "piedras de barrilla". En
este estado se exportaba a Inglaterra, donde se obtenía la sosa para la
fabricación de jabones.
La cochinilla es un insecto que vive y se desarrolla sobre las hojas de
la tunera; luego se recoge, con unas cucharillas especiales, en un duro
y meticuloso trabajo. De la cochinilla se obtiene un valioso carmín que
se emplea para fabricar el lápiz de labios y para teñir telas. Durante
el XIX se añade el comercio de la cal. Ello se traduce en la
proliferación de hornos de cal.
Durante los siglos XVIII y XIX se conocen años de hambruna, provocados
por notables sequías en la isla; esto da lugar a emigraciones
importantes: primero hacia Gran Canaria y Tenerife, y posteriormente
hacia el continente Americano (Montevideo, Buenos Aires, México,
Venezuela y Cuba).
Hasta después de la Guerra Civil de 1936 se siguen roturando las
tierras, realizando cadenas de piedras para evitar la erosión y aterrazando el suelo para cultivar. Se fomentan las actividades de
intercambio comercial, haciendo de Puerto Cabras la capital insular,
promoviéndose el desarrollo del norte y la creación del primer puerto
mercantil. También se abre el puerto de Gran Tarajal, que favorece la
producción y exportación del tomate.
La aparición del fenómeno turístico invierte el sentido demográfico. La
tradicional ocupación en el interior se desplaza hacia las costas, hecho
éste que se traduce en una transformación social importante.
Iglesia de
Betancuria, Convento de San Buenaventura, Iglesia de La Oliva, Casa de
Los Coroneles, Molino de Antigua, Iglesia de Pájara, Torre del Tostón,
Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua...
Carnavales -
La de la Virgen de la Peña - La romería
de El Tanquito
Fuerteventura es una de las islas del Archipiélago más atrasadas
económicamente. Pero es sobre todo la falta de recursos hidráulicos
el motivo principal que ha imposibilitado el desarrollo económico de
la misma, y que históricamente ha dado lugar a terribles épocas de
hambre, que han producido frecuentes emigraciones. Su riqueza
económica se encuentra en el Sol y sus playas, gran atractivo para
los habitantes de los países del norte.
Actualmente, La actividad principal de la isla se localiza en el
turismo. En los últimos años Fuerteventura se ha dotado de grandes
complejos hoteleros y zonas turísticas que han dado un impulso
notable al sector servicios.
Otros
sectores económicos que pueden citarse, aunque con un desarrollo
escaso, son la ganadería (cabras) y la agricultura (cereales y
hortalizas) y la pesca.
-
Agricultura
Es escasa y en continua amenaza, La agricultura de secano se
reduce a cultivos herbáceos en las zonas medias, Los cereales (trigo,
cebada, maíz), base de la elaboración del gofio, las hortalizas
(tomate, cebolla, ajo, papas) y la alfalfa son los principales
cultivos.
Existe en algunos lugares la explotación de la cochinilla.
-
Ganadería
Los pastos son escasos. Por este motivo el ganado existente está
condicionado por este hecho y por las características del
terreno.
Las cabras y los camellos tienen cierta importancia, el resto
del ganado está reducido a ciertas zonas y tiene un carácter de
subsistencia familiar.
La producción lechera es destacable en la isla de Fuerteventura.
-
Pesca
Más importancia que el ganado tiene la pesca, pues dada su
cercanía al banco pesquero más rico del Archipiélago.
En la zona de Barlovento, los mares son caladeros, frecuentados
por ciertas especies de bacalao, En la zona de Sotavento, por
corvinas. Sin embargo los núcleos pesqueros se localizan en
pequeñas playas y faenan con medios rudimentarios.
El origen volcánico de la isla, su vegetación
casi desértica, su clima cálido, la casi ausencia de árboles y a pesar
de todo la incomparable belleza de unos paisajes poco frecuentes,
influyen en su cocina sobria pero muy sabrosa, no muy variada pero muy
natural.
En el Recetario práctico de la cocina canaria,
Alma Hernández recoge tres recetas típicas de la isla: la ensalada
guanchinerfe, que se hace con cebollas y “pimientas piconas”, el potaje
franciscano, de garbanzas y yemas de huevos cocidas y machacadas en el
mortero y la gallina del cura, que una vez asada se espolvorea con
azúcar y canela. La sencillez queda patente hasta en los aderezos
extraordinarios que se permitía el Sr. Cura.
En la isla de Fuerteventura el pescado es el
protagonista y sobre todos ellos la vieja sancochada. También es muy
típico la cazuela de pescado con escaldón de gofio, a la que se
incorporan modestos moluscos, como lapas, mejillones, burgados y
caracolillas
Recetas
Aguacates
rellenos de Atún, Escalopes de Lomo Chinois, Langostinos a la menta,
Mousse de Gofio, Pechuga de Pollo al Mojo, Plátanos al hojaldre,
Quesillo de coco.
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RESTAURANTES DE FUERTEVENTURA |
Manuel
Velázquez Cabrera: nacido en Tiscamanita en 1863, fue promotor y
artífice de la creación de los cabildos insulares.
Juan Ismael:
pintor, dibujante y poeta nacido en La Oliva en 1907, considerado como uno
de los grandes del surrealismo canario.
Eustaquio Gopar:
nacido en Tuineje en 1866, fue uno de "Los Últimos de Filipinas", entre los
que se encontraba el también majorero,
Rafael Alonso
Mederos, fallecido de beri-beri durante el sitio. A su regreso, Eustaquio,
llegó a alcalde de su pueblo natal, tanto durante la república como durante
el franquismo.
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MUNICIPIOS DE FUERTEVENTURA |
Antigua
-
Betancuria -
La Oliva -
Pájara
-
Puerto del Rosario -
Tuineje
-
ANTIGUA
-
Es
uno de los poblamientos más antiguos de Fuerteventura ya que su
existencia data de antes de 1485. Tras la conquista se convirtió
en lugar de asentamiento de familias andaluzas y normandas,
procedentes de Europa, que se dedicaron a las tareas agrícolas y
ganaderas.
Si bien la existencia de una ermita modesta dedicada a la Virgen
de Antigua, se constata desde los primeros momentos, sin
embargo, la tenaz oposición de Betancuria impidió que se
declarase parroquia independiente hasta finales del siglo XVIII
(1784, con ratificación episcopal en 1789).
Desde mediados del siglo XVI la vecindad de Antigua intenta
librarse del centralismo de la villa betancuriana. Y cuando en
el XIX se decide que la sede de la Junta Gubernativa Subalterna
se instale en esta localidad, esgrimiendo los argumentos de
situación geográfica y prosperidad económica, las tensiones
alcanzan altos grados, produciéndose manifestaciones con
encierros armados incluidos. Ello obligó a una intervención de
milicias para imponer el orden.
En 1812 consigue Antigua declararse municipio independiente,
llegando incluso a ostentar la capitalidad insular durante un
corto período de tiempo.
Visitas de interes cultural
Aparte del yacimiento arqueológico del Junquillo, es del mayor
interés la iglesia de Antigua, que sustituye a la primitiva
ermita y su ampliación; data del siglo XVIII y conserva las
características de las obras de los franciscanos.
Otras ermitas del término municipal también son dignas de
mencionarse, como ocurre con la de Nuestra Señora de Guadalupe,
en Agua de Bueyes.
Como construcción militar figura el Castillo de Caleta Fuste,
construido en el siglo XVIII, del que decía Viera y Clavijo que
era 'una buena torre con alguna artillería mandada por un
sargento.
Finalmente, son característicos del paisaje los molinos que se
elevan sobre la llanura.
Economía
La economía del municipio de basa fundamentalmente en la
agricultura, con zonas de secano y de regadío; en 1989, se
dedicaban 16 hectáreas al primer tipo y 30 al segundo. Los
productos consisten en trigo, cebada, millo, lentejas,
garbanzos, papas, tomates y forrajeras. Sin embargo, la
agricultura va en retroceso, destinándose cada vez menos
superficie a este menester.
También en dicho año 1989 figuran seis industrias en el término
municipal, todas en torno a las actividades económicas básicas.
Es igualmente importante la actividad ganadera, dispersa por
todo el municipio, figurando en la costa el típico ganado de la
zona.
La actividad pesquera es escasa, localizándose principalmente en
Pozo Negro.
El desarrollo turístico se centra hoy en Caleta Fuste, donde ha
cristalizado un proyecto que en otras zonas ha fracasado
Aspectos geográficos
Abierto al mar del este majorero, ocupa una posición central
dentro de la isla, siendo sus límites los municipios de Puerto
del Rosario al norte, Betancuria al oeste, y Tuineje al sur.
Aparecen en Antigua materiales geológicos correspondientes a las
diferentes fases de formación de la isla. De hecho, su frontera
oeste, la constituyen las cumbres de Maninubre, que pertenecen
al macizo de Betancuria, donde se hallan las rocas que
constituyen el basamento insular. Sin embargo, son las amplias
extensiones de la llanura interior majorera, las que definen
buena parte del término. Es el modelado erosivo el que ha
marcado decididamente el paisaje, presentándose en el oeste y
sur, cuchillos y morros, que delimitan valles que llegan a ser
de gran amplitud. Puede suceder que alguno de estos valles en
"U", a falta de agua, sirvan de cauce para las lavas de
erupciones posteriores. Es el caso del barranco de Pozo Negro,
que se encuentra ocupado por las lavas recientes del Malpaís
Grande. Estos materiales jóvenes, así como los del Malpaís
Chico, procedentes de la Caldera de Gairía, y el de los Toneles,
terminan de dibujar el relieve. Las coladas de este último
volcán llegarían a la costa, ganándole terreno al mar. El
litoral se muestra recortado, con abundantes, pero pequeñas
playas.
Antigua participa de las características climáticas generales de
la isla, marcadas por la aridez, derivado todo ello de la escasa
importancia del relieve.
Algunos grupos de tarajales, la esbelta presencia de las
palmeras, asociadas mayormente a las áreas de cultivo, y una
especie introducida, las tuneras, vienen a ser los principales
elementos de la vegetación.
Visitas de interes natural
La Caldera de Gairía, con su Malpaís Chico, es un espacio
natural protegido, que permite contemplar un edificio volcánico
y sus correspondientes coladas lávicas, pertenecientes a las
últimas erupciones habidas en la isla. Asimismo, el Malpaís
Grande, que ocupa el barranco de Pozo Negro, en el Parque
Natural de este mismo nombre, es de la misma edad.
El barranco de Antigua, supone un espacio de valor paisajístico,
y de gran interés para entender la evolución geomorfológica de
la isla.
En el litoral, se alternan pequeñas playas, en áreas de costa
baja, e incluso acantilada.
Las amplias extensiones del interior, ocupadas por gavias y
molinos de viento, con sus dispersos caseríos (Agua de Bueyes,
Valles de Ortega, ... ), tienen interés paisajístico.
Cultura popular
En el llano de Mafasca, y en otras zonas cercanas, se produce un
extraño fenómeno natural, conocido por Luz de Mafasca, que ha
dado lugar a un buen número de cuentos populares, relacionados
mayormente con las almas en pena. Lógicamente su singularidad y
la falta de una explicación clara sobre su origen ha hecho volar
la imaginación. Se le ha querido dar a las historias planteadas,
una relación con la moral cristiana, ejemplarizante para los que
no se comportan según sus preceptos.
Son de destacar los diferentes aspectos que presentan las
artesanías locales, destacándose los calados.
No falta la presencia de un Rancho de Pascuas, que actúan con su
particular instrumental y canciones, en la Navidad.
Fiestas del municipio son, entre otras, las de Antigua, Valles
de Ortega, Agua de Bueyes, ...
Festividades locales
Martes de Carnaval y 8 de septiembre, N'.5'. de Antigua.
-
BETANCURIA
-
La
villa de Santa María de Betancuria fue fundada en 1404 por el
conquistador Jean de Béthencourt, de quien lleva el nombre,
siendo la segunda ciudad en importancia de las Canarias
cristianizadas.
El día 14 de junio de 1405 fue incorporada a la Corona de
Castilla, conservándose el Pendón de la Conquista en su catedral,
elevada a tal rango en 1424 por el Papa Martín IV; aunque llegó
el Sumo Pontífice a nombrar obispo, nunca llegó a residir en
ella un prelado.
A lo largo de sus años de existencia se ha visto arrasada varias
ocasiones por los ataques piráticos provenientes en su mayoría
de la vecina costa africana.
Hasta 1836 fue la capital residencia de los Señores
Territoriales que vivían en ella desde 1667. Y hasta 1837
habitaron en Betancuria los franciscanos, que tan importantes
obras materiales y espirituales realizaron en toda la isla.
Fue también sede del Concejo Insular y luego Cabildo Insular,
que dirigió, juntamente con los Señores, los destinos de
Fuerteventura hasta 1820.
Deja de ser Betancuria capital insular en 1834, quedando
constituida como ayuntamiento independiente en 1812.
Visitas de interés cultural
Toda la villa ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico con
justicia y un recorrido por ella constituye un disfrute
artístico.
Destaca sobre todo la iglesia parroquial, con algún bellísimo
artesonado, en cuyo interior se conservan un hermosos retablo
barroco y varias piezas de orfebrería, así como antiguas
imágenes, alguna de gran valor.
También se pueden contemplar las ruinas del que fuera el primer
convento de las islas, autorizado por el Papa Benedicto XIII en
las primeras décadas del siglo XV. La iglesia conventual se
levanta cerca de la ermita de San Diego de Alcalá.
Cuenta además la villa con un museo en e! Que se guardan piezas
históricas.
También son de interés las ermitas de! Valle de Santa Inés y,
sobre todo, la de la Virgen de la Peña, patrona de la isla, en
Vega de! Río Palmas.
Economía
La actividad fundamental del municipio es la agricultura y
ganadería. La población se concentra en los dos barrancos
principales: El Valle y Betancuria-Río Palmas; el fondo de estos
dos barrancos y sus vaguadas aparecen cubiertos de gavias en las
que se ha practicado una agricultura de regadío de considerable
importancia, gracias a los pozos de la zona. Todavía hoy se
cultivan papas, millo y, sobre todo alfalfa.
Los terrenos de secano se extienden por las partes más altas de!
Barranco, las vaguadas y, antiguamente, por lomas de poca
pendiente con suelo suficiente para las tareas agrícolas.
La ganadería se centra en montañas y majadas; en ellas, los
pastores intentan conservar las tuneras existentes que sirvan de
alimento al ganado.
No tiene actividad pesquera, ya que sus costas no permiten
asentamientos marineros. El turismo no es residente, sino que se
limita a visitar sobre todo e! Casco antiguo, a fin de admirar
sus bellezas.
Aspectos geográficos
Situado hacia el centro de la isla, abierto por e! Oeste al mar,
en una costa acantilada, supone uno de los municipios majoreros
de más accidentada topografía, así como el de menor extensión
superficial. El barranco de los Mozos, sirve de límite norteño
con Puerto del Rosario, mientras que al sur linda con Pájara por
el barranco de Ajuy; para seguir luego una línea hasta la cumbre
de la Gran Montaña, donde también llega e! Vértice superior de
Tuineje. Al este, la cumbre de Maninubre, es la divisoria con
Antigua.
Ocupa el Macizo de Betancuria la parte central de toda un área
en que aparecen los materiales que constituyen el Complejo
Basal, y que en su conjunto lleva el nombre del municipio. Esta
formación geológica, la más antigua de la isla, presenta un
aspecto de lomos redondeados, debido a la prolongada actividad
erosiva que la ha ido modelando. En contados puntos, la
actividad eruptiva ha dejado su impronta, con la presencia de
series basálticas posteriores.
Sin embargo, es el complejo basal el elemento más destacado,
donde es posible apreciar sedimentos que forman parte de la
corteza oceánica. La datación de estos materiales por su
microfauna ha dado una edad de 100 millones de años. Además
aparecen formaciones volcánicas submarinas, intrusiones
plutónicas y también sieníticas. Estas últimas, definen áreas
como Risco Blanco y Las Peñas, con un roque do de coloración
característica, a menudo confundido por su aspecto con el
granito.
La Villa, la capital municipal, se asienta en la cabecera del
barranco del mismo nombre, canal que pasa a denominarse de Río
Palmas en su recorrido por esta localidad, donde se encuentra la
mayor concentración poblacional del término. Es lugar de cultivo
en gavias, donde abundan las palmeras, y los tarahales.
El relieve determina que el clima de Betancuria sea más húmedo
que en el resto de la isla. Las lluvias, escasas pero casi
siempre torrenciales, y la desprotección del suelo, conducen a
una fuerte erosión, que en poco tiempo colmaría de tierra la
presa de Las Peñitas.
Visitas de interés natural
Prácticamente todo el término está incluido en el Parque Natural
de Betancuria. La singularidad de la formación geológica aquí
existente determina su catalogación, junto con su valor
paisajístico. En pocos lugares del mundo es posible contemplar,
por ejemplo, materiales correspondientes a la corteza oceánica,
caso del área del Puerto de la Peña.
En Morro Velos a está previsto construir un mirador, lugar desde
donde se tienen amplias perspectivas de un amplio sector del
municipio y de la isla.
Vega de Río Palmas es un espacio de alto valor natural, donde al
tradicional cultivo en gavia s se une la presencia de un
importante palmeral y tarajales.
Cultura popular
En Vega de Río Palmas, se celebra la fiesta insular de la Virgen
de la Peña (tercer sábado de septiembre), cuya tradición es una
de las más antiguas de las islas. Sobre esta imagen existe una
curiosa leyenda en torno a su descubrimiento y en cuanto a la
fiesta, supone una romería que atrae a peregrinos y romeros de
toda la isla. Hay carrozas, ventorrillos y animadas parrandas.
De los escasos centros loceros que han tenido vigencia hasta
nuestros días, se señala el de Valle de Sta Inés, con producción
de hornos, togios, ... También cabe señalar los trabajos de
cestería.
Festividades locales
14 de Julio: San Buenaventura y 24 de Agosto San Bartolomé.
-
LA OLIVA
-
Parece haber sido esta población la sede del antiguo reino
prehispánico de Maxorata. Su poblamiento occidental es de los
más antiguos, pues data de principios del siglo XIV.
El creciente número de habitantes reclama la edificación de una
ermita y la asistencia de un capellán, un fraile del convento de
Betancuria, al que se le levanta una pequeña casa.
Pese a ello, pierde importancia hasta el siglo XVIII en que
recupera su perdido esplendor. En 1708 ya tiene ayuda de
parroquia, consiguiendo su autonomía parroquial en abril de
1711.
Un hecho trascendental para La Oliva fue el haber sido elegida
residencia permanente de los coroneles, del Regimiento de
Milicias, con facultades de Gobernador de las Armas, con
dependencia del Capitán General y no del Señor Territorial. En
sus manos recayeron facultades civiles también, que perdieron al
ser disuelto el Regimiento en el siglo XIX. Sin esta institución,
familiarmente muy cerrada con matrimonios dentro de la misma
familia, comenzó La Oliva a ceder importancia en favor de Puerto
Cabras, que obtendría la capitalidad insular.
Como municipio adquiere su independencia en 1812.
Visitas de interés cultural
Como yacimientos arqueológicos destacan los petroglifos de
Tindaya, en una zona con numerosos restos, construcciones,
cuevas de habitación y funerarias y los restos de un conchero.
Parece que esta montaña fue un lugar de culto de los aborígenes.
La Casa de los Coroneles es un edificio de especial relieve.
Constituida por dos plantas, con fachada principal rematada por
especies de torres almenadas, tiene un amplio portalón coronado
por el escudo heráldico de la estirpe Cabrera, primeros
propietarios de la mansión.
El templo parroquial, bajo la advocación de la Virgen de
Candelaria, es uno de los más amplios de la isla, en el que se
guardan algunas pinturas de interés.
El Castillo del Tostón, en El Cotilla, y el monumento a Unamuno
en Tindaya son también puntos dignos de mención.
Economía
La actividad económica del municipio de La Oliva se basa en el
turismo, la pesca y la ganadería.
El turismo se encuentra al norte, en las playas de Corralejo y
la zona dunar; ha habido intentos de potenciar turísticamente
otros puntos, tales como El Cotillo, Tabeto y El Jablito, con
diferente fortuna.
La pesca se sitúa en Corralejo y El Cotillo, lugares de gran
tradición, aunque haya descendido en el primero a causa de la
dedicación al turismo.
La ganadería, singularmente la caprina, cobra especial relieve
en este municipio, que no tiene rival en la isla en cuanto a
número de cabezas de ganado.
La agricultura se limita a pequeños espacios ya que el jable,
las zonas desérticas y las montañosas ocupan la mayor superficie.
Apenas existe el regadío, en Vallebrón por ejemplo, estando la
producción de secano en franco retroceso. Existen, sin embargo,
enarenados y algunas gavias junto a los caseríos.
Aspectos geográficos
Supone todo el sector norte de Fuerteventura, limitando al sur
únicamente con el municipio de Puerto del Rosario. La linde
dibuja una línea casi recta, desde la Caleta del Buen Pobre en
la costa oriental, subiendo hasta el Pico de la Muda (689 mts.),
para llegar a la costa occidental en la Playa de la Mujer.
A la variedad de materiales geológicos presentes, se une la
diversidad que ofrece el relieve. En el occidente del municipio,
asoman materiales correspondientes al Complejo Basal, rocas
sobre las que se construiría la isla. Amplias rampas, de suave
pendiente, glacis, descienden desde los relieves del interior
hacia el mar, terminando en una costa acantilada. Descubierta y
aislada por la erosión queda el impresionante pitón sálico de la
Montaña de Tindaya.
En la parte central del término, presenta amplios llanos, y es
donde se localiza la capital municipal. Algunos conos, incluso
recientes, como la Montaña de la Arena, con su malpaís, destacan
en el paisaje.
Al este se encuentran amplios valles en 'U', caso del de
Vallebrón, separados por cuchillos y morros. Aparecen también
una serie de conos. Sin embargo, es todo el área norteña la
recubierta por emisiones recientes (Holoceno), surgidas a partir
de varios centros de emisión, que se prolongan hasta la isla de
Lobos. El jable, movido por el viento, cubre amplias extensiones
desde El Cotillo hasta Corralejo, formando un extenso campo de
dunas. La costa aquí se presenta baja y con amplias playas.
Abierto claramente a la influencia de los alisios y de la brisa
marina, la ausencia de relieves importantes determina unas
características climáticasO de temperaturas suaves y escasas
precipitaciones. Sin embargo, la torrencialidad de éstas y las
condiciones del terreno, favorecen la presencia ocasional de
áreas encharcadas en la zona central.
Algunos reducidos espacios de tarajales y, sobre todo, la
vegetación colonizadora de los malpaíses, mayormente el tabaibal,
y del jable, suponen en buena medida el paisaje vegetal.
Visitas de interés natural
El Parque Natural de Corralejo e Isla de Lobos, añade a su
interés paisajístico y geomorfológico la singularidad de su
flora y fauna, tanto en las extensas áreas de jable, como en la
pequeña isla del noreste majorero.
El Malpaís de la Arena es otro Paraje Natural que reúne un cono
volcánico y parte de su correspondiente malpaís.
El Paraje Natural de la Montaña de Tindaya, intenta proteger
este pitón volcánico, que añade el interés de ser un importante
yacimiento arqueológico.
Al sur, ya en el limite municipal, Vallebrón es una muestra de
un característico y amplio valle en 'U', limitado por una serie
de morros y cuchillos, con interesantes endemismos vegetales, y
que constituyen un espacio protegido. Todo el amplio malpaís de
Bayuyo o Mascona y el litoral occidental, al norte y al sur del
Cotilla, suponen áreas de gran valor ecológico.
Cultura popular
La actividad pastoril, dominante en otras épocas, conserva aún
muchos elementos que guardan interés etnográfico. Del pasado
cerealista del municipio se conservan molinas y molinos.
La pesca, en Corralejo y El Cotilla, es asímismo otra actividad
tradicional. Precisamente en esta localidad se celebra la Fiesta
de Ntra. Sra. del Buen Viaje, finales de agosto, que un año
recibe la visita de S. Martín de Porres, residente en El Roque y
al siguiente sucede al contrario.
Cuentos y leyendas de brujas giran en torno a una montaña que
incluso se llega a considerar mágica: Tindaya. Precisamente en
la localidad de este nombre se trabaja la cerámica siguiendo las
técnicas tradicionales. Asimismo, aquí se encuentran trabajos de
palma. Los calados constituyen otra labor artes anal presente en
el municipio. Los productos de la tierra y el mar, son los más
representativos de la gastronomía local: quesos y pescados.
Festividades locales
19 de marzo: San José y Carnaval y 16 de julio: Ntra. Sra. del
Carmen.
-
PÁJARA
-
Es
uno de los poblamientos más antiguos, después del de Betancuria.
Tuvo su nacimiento al parecer en el siglo XVI, aunque con
anterioridad pudo ser un caserío en el que se levanta una ermita
en la centuria precedente.
Tras estos oscuros inicios, comienza su desarrollo poblacional,
contando en el siglo XVIII con la presencia de un pequeño núcleo
de milicias allí acantonado.
Se convierte así Pájara en asentamiento para el marino que
llegaba a los puertos del sur de la isla o el ganadero que
guardaba sus rebaños en las inmensidades de Jandía.
La parroquia, bajo la advocación de Nuestra Señora de Regla, se
erige en 1711, justificándose por el número de habitantes y la
distancia a Betancuria, de la que se segrega.
Como municipio adquiere su independencia en 1812, como sucede
con otros muchos ayuntamientos de las islas.
A Pájara correspondió la defensa, en ocasiones, de los ataques
piráticos contra. Fuerteventura que se aventuraban en la isla
por estas costas sureñas.
Visitas de interés cultural
Sin lugar a dudas, el punto de visita de interés cultural más
importante lo constituye el templo parroquial.
De sus dos cuerpos, el primero se trazó antes de 1687, según
figura en uno de los tirantes de la armadura del presbiterio.
Posteriormente, en las Sinodales del Obispo Dávila y Cárdenas,
el prelado afirma que «estábase haciendo una nave más en dicha
iglesia, por no ser la que tenía capaz de su feligresía, que se
ha aumentado. En este presente año se ha concluido y queda muy
decente». Ocurría esto en la tercera década del siglo XVIII.
Su interior es similar al de toda la arquitectura religiosa de
las islas; pero lo que realmente llama la atención es la portada
de la nave principal. Su esquema es clasicista, con frontón
triangular enmarcado en un rosetón, sobre pilastras. Sin
embargo, a este marco se han añadido motivos decorativos de
clara inspiración azteca, datados al parecer en el siglo XVII y
existiendo controversia sobre su origen.
Citar finalmente, en el plano arqueológico, la llamada Pared de
Jandía.
Economía
En Pájara se encuentran todas las actividades económicas que se
dan en Fuerteventura. Pero la que constituye su núcleo
fundamental es el turismo.
Se concentra éste en la playa de El Matorral y en la
desembocadura de la cañada de La Barca; se encuentran allí los
hoteles y bloques de apartamentos, que se extienden luego por la
costa hasta La Pared, en Costa Calma. Es Jandía el principal
centro hotelero de la isla.
Por lo que se refiere a la agricultura, es principalmente de
regadío, ya que es ésta una de las zonas con más agua, como lo
demuestra la bella toponimia. Los productos más importantes son
el tomate, la alfalfa y las papas, de las que es una de las
zonas más feraces.
La ganadería es otro de los pilares de la economía municipal.
Por las grandes zonas despobladas, pastan libremente los ganados
de cabras que hacen de Pájara una de las principales zonas en
abundancia de estos animales.
Hemos de citar, por último, la pesca que se centra en Morro
Jable (pese a que el turismo ha absorbido parte de su población
laboral), La Lajita y Ajuy principalmente.
Aspectos geográficos
El municipio majorero de mayor extensión superficial, ocupa el
sector meridional de la isla. Sus límites llegan, por el norte,
con Betancuria, a partir de una línea que parte de Gran Montaña
(708 metros), sigue una serie de cuchillos y riscos, para
continuar por el barranco de Ajuy, que queda incluido dentro del
término municipal. Por el este, se encuentra con Tuineje, a lo
largo de una frontera que parte asimismo de Gran Montaña;
desciende hacia el suroeste, siguiendo las alturas más
relevantes, para a partir de la Montaña Hendida, tornar hacia el
sur, adoptando finalmente el curso del barranco de Tisajorey,
hasta la costa.
Queda así definida una amplísima línea costera, mucho más
extensa por su vertiente occidental. Esta presenta un área
norteña acantilada y con pocas playas, mientras que más al sur,
se desarrollan las playas de Barlovento de Jandía y eofete. Por
el este, como elemento más destacado, aparecen las largas playas
de sotavento, culminando en la Punta de Jandía.
Se delimitan claramente dos espacios, unidos por el estrecho
Istmo de La Pared: la Península de Jandía y el resto del término,
que ocupa el sector meridional del Macizo de Betancuria. Dentro
de este macizo se encuentran los materiales que componen el
Complejo Basal, los más antiguos de la Isla. De esta forma, se
catalogan desde sedimentos marinos mezosoicos, anteriores a la
formación del Archipiélago, lavas submarinas, intrusiones
volcánicas de distinto tipo, y series volcánicas más recientes.
El relieve es una sucesión de barrancos y valles, separados por
conos y cuchillos. El jable, en la zona de Vigocho, cubre una
destacada superficie. Aproximadamente a partir del barranco de
Amanay y hasta Jandía, dominan los materiales antiguos (miocénicos),
correspondientes al primer Ciclo Volcánico. El istmo de la Pared
es una estrecha franja (que llega a los 4 kilómetros), en buena
parte cubierta por las dunas de jable.
Jandía supone un macizo antiguo, originariamente formado aparte
del resto de la isla. El modelado erosivo ha dado lugar a una
crestería, en forma de arco, donde se encuentra la máxima
altitud de Fuerteventura: el Pico de la Zarza (807 metros) .
El carácter predominantemente árido del clima, con abundante
insolación y escasas precipitaciones, tiene sus matices más
húmedos, con los mayores aportes pluviométricos que introduce el
relieve. De esta forma, las cumbres de Jandía conocen la
presencia aislada de especies vegetales propias del monte verde,
así como especies termófibs. Palmerales, comunidades de
tarajales, cardona les y tabaibales, junto a la vegetación de
arenales y saladares, constituyen la cubierta vegetal más
representativa.
Visitas de interés natural
El Parque Natural de Jandía une a su interés paisajístico y
geomorfológico, desde las cresterías a las superficies de jable,
el hecho de conservar especies tan amenazadas como el cardón de
Jandía y la hubara.
En las cercanías de Morro Jable, se encuentra el espacio natural
de El Saladar, que constituye un original y frágil ecosistema,
muy amenazado.
El Parque Natural de Betancuria, también forma parte del término,
y reúne las formaciones geológicas más antiguas de Canarias.
Montaña Cardones es un espacio natural que engloba uno de los
mejores cardona les de la isla, en un área de interés
arqueológico.
Por otra parte, tanto la amplia línea costera, o enclaves como
el Jable de Vigocho, son espacios de singular valor natural.
Cultura popular
Todos aquellos aspectos que giran en torno al mundo pastoril,
tienen en el municipio y especialmente en Jandía, señalada
importancia. Es el caso de las apañadas, en las que se reúne el
ganado caprino que anda suelto. En ellas se capan los machos
jóvenes y se marcan las nuevas crías.
Entre las fiestas, hay una que destaca por su originalidad, y es
la de El Tanquito, en El Cardón. Se rompe aquí la rigidez
eclesiástica y son gentes del pueblo las que suben a hombros la
imagen de la Virgen, hasta lo alto de la montaña, en una romería
improvisada. El camino es largo y hay que detenerse para reponer
fuerzas, pero sin que cese la música y el baile. Ya en la cima,
colocan la Virgen en una cueva y sigue la fiesta y la
celebración de un asadero.
Festividades locales
2 de junio: Ntra. Sra. de Regla y 16 de julio, Ntra. Sra. del
Carmen.
-
PUERTO DEL
ROSARIO
-
El
nombre de Puerto del Rosario data sólo de 1956, siendo su
anterior denominación la de Puerto Cabras, recogida de un vecino
barranco en el que los pastores llevaban sus ganados a abrevar
de las fuentes que allí existían.
Nació esta localidad en 1797; con anterioridad, no existió
poblamiento, debiéndose su fundación a peninsulares, extranjeros
y habitantes de los contornos, que vieron sus posibilidades como
puerto natural.
Inicialmente pertenecía al municipio de T etir y conoció una
época de fuerte crecimiento en las dos primeras décadas del
siglo XIX, como puerto exportador de barrilla y cereales.
La parroquia, según V. Sánchez Araña, fue erigida en 1806, bajo
la advocación de la Virgen del Rosario, segregándose de la de
Tetir; sin embargo, su emancipación de aquel municipio no se
produjo hasta 1835, cuando el gran aumento de población que
había experimentado exigía la separación.
Aquí se establecen viceconsulados, órganos de gobierno insular y
establecimientos comerciales, alcanzando así, hacia 1860, la
capitalidad insular, la tercera que ha tenido Fuerteventura.
En los años 1925-1926, absorbe los ayuntamientos de Tetir y
Casillas del Angel y, desde su creación a principios de!
presente siglo, en Puerto del Rosario reside el Cabildo Insular.
Visitas de interés cultural
Dentro del término municipal hay varios puntos de interés.
Podemos citar el poblado de La Alcogida, con sus típicas
edificaciones isleñas, que aún se pueden contemplar pese a su
deterioro.
Es de interés la iglesia parroquial de Casillas del Angel,
dedicada a Santa Ana, en cuyo interior se guarda una bella talla
de la titular.
Igualmente, la parroquia de Tetir, inicialmente ermita dedicada
a Santo Domingo, reconstruida en los siglos XVIII y XIX, que
conserva un bello retablo e interesantes pinturas.
La ermita de San Pedro de Alcántara, en La Ampuyenta, es una de
las más bellas de la Isla, resguardada por una muralla.
Habría que citar también las ermitas de La Matilla, La asomada,
El Time, Puerto Lajas, Tefía, etc
Economía
Como corresponde a una capital insular, es el sector terciario
el que absorbe mayor cantidad de activos laborales, destacando
en él los Servicios, seguidos de Transporte y Comunicaciones y
Comercio. El Turismo no es de gran peso, aunque todo e! que
llega lo hace por el aeropuerto o el puerto, ambos dentro del
municipio.
Le sigue en importancia el sector secundario, especialmente en
la Construcción, seguida de la Industria.
Finalmente el sector primario, en el que destaca la Agricultura,
seguida de la Pesca. Aquélla se da principalmente en los
terrenos de regadío, inferiores en superficie a los de secano,
con producciones de tomates y alfalfa. Los cereales y legumbres
son frutos de secano. La ganadería es principalmente de cabras,
existiendo algunas granjas de cerdos y aves.
Citar por Último la pesca, en la que es el primer puerto de la
Isla, con importantes capturas de sardinas.
Aspectos geográficos
Ocupa una franja, que va de costa a costa, en e! sector norteño
de la Isla. Al sur, linda con Antigua, a través de una línea que
parte de la Punta del Cangrejito en el oriente majorero, para
continuar por una serie de morros y cuchillos. Siempre por el
sur, y siguiendo hacia el oeste, se encuentra con Betancuria,
subiendo dicha linde para tomar el cauce del barranco de Agua
Fría y, posteriormente, de los Mozos, terminando por el oeste en
la playa que lleva este mismo nombre.
Por el norte aparece el municipio de La Oliva, de! que lo separa
una línea casi recta que parte de la Caleta del Buen Pobre, en
la costa oriental, sube hasta e! Pico de la Muda (689 metros), y
termina en la costa occidental, en la Playa de la Mujer.
El litoral oriental se corresponde con una terraza, que da lugar
a una costa baja y con algunas playas, mientras que la zona
costera occidental, se observa en e! tramo norteño una terraza,
que desaparece hacia e! sur, presentando un acantilado, en el
que se intercalan algunas calas y playas en la desembocadura de
los barrancos.
Geológicamente, se encuentran materiales correspondientes a las
distintas fases constructivas de la Isla. En el sector
occidental están los más antiguos, pertenecientes al Complejo
Basal, y que forman parte del extremo norteño del Macizo de
Betancuria. Espacio ampliamente modelado por la erosión y de
relieve más complicado. El barranco más destacado es el de Los
Molinos, que prácticamente marca el límite de esta formación, y
donde existe una pequeña presa.
En la zona central, se descubre parte de la amplia llanura
interior majorera, planicie en la que sobresalen algunas
montañas aisladas.
Separando este sector occidental del oriental, aparece una línea
de cumbres, de norte a sur, donde se reúnen las mayores alturas
del término. El relieve se estructura hacia el este en una serie
de valles, que quedan separados por morros y cuchillos. Una
sucesión de barrancos, que adoptan distintos nombres a lo largo
de su recorrido, drenan dichos espacios, caso de los de Guisguey,
La Herradura, Goroy o el de Río Cabras, que recuerda el
histórico nombre de la capital majorera.
Por su parte, en el extremo noroccidental del municipio,
aparecen los materiales volcánicos recientes (Malpaís del Sobaco),
correspondientes a la erupción de Montaña Quemada, siendo
también a lo largo del área occidental, donde se acumula el
jable transportado por el viento desde la costa.
La ausencia de relieves que supongan un obstáculo topográfico,
determina que la aridez sea el aspecto relevante de su clima.
Unicamente los puntos más altos reciben unos mayores aportes
pluviométricos (La Muda, Aceitunal, ... ) que en general unen a
su escasez, su irregularidad. La cubierta vegetal original se
muestra muy alterada, presentándose en la actualidad una
vegetación de sustitución, donde se destacan comunidades de
tarajales y palmeras.
Visitas de interés natural
En el sector occidental se localiza el Parque Natural de
Betancuria, espacio en el que se encuentran los materiales
geológicos más antiguos, pertenecientes al Complejo Basal. En él
se incluyen enclaves como el barranco de Los Molinos, donde
corre el agua salobre, dando ocasión a que se desarrolle un
denso saladar, siendo un lugar de interés florístico y
faunístico (aves).
Hacia el centro del municipio, y en su límite con La Oliva, se
encuentra el espacio natural de Vallebrón, que presenta una
larga crestería de morros y cuchillos, donde se encuentra la
montaña de La Muda, y que alberga interesantes endemismos
vegetales.
A lo largo del municipio es posible encontrar diversos lugares
de interés, caso del palmeral de El Matorral, el barranco de La
Herradura, ... o la amplia extensión costera.
Cultura popular
Diseminadas en el abierto paisaje de Fuerteventura, aparecen una
serie de construcciones, representativas de la arquitectura
tradicional. Es el caso del poblado de La Alcogida, en Tefía,
donde se reúne un conjunto de casas típicamente majoreras, a lo
que se unen una serie de paredes de piedra, caminos,
aprovechamientos hidráulicos y sistemas de cultivos, en las
características gavias. Entre la producción artesanal se citan
los calados y bordados, trabajos de palma y la alfarería.
Aparte de las fiestas principales de la capital municipal, a lo
largo de todo el término tienen lugar otras, muchas de ellas de
gran tradición y arraigo popular: Casillas del Angel (Sta. Ana,
26 de julio), La Marilla (Ntra. Sra. del Socorro, agosto), Tetir
(Sto. Domingo, 4 de agosto y San Andrés, 30 de noviembre),
Puerto Lajas (Ntra. Sra. del Pino, 12 de octubre), ...
Festividades locales
Miércoles de Carnaval, y 7 de octubre, Ntra. Sra. del Rosario.
-
TUINEJE
-
El
municipio tiene antecedentes de al menos dos poblaciones
prehispánicas, una en e! propio Tuineje y otra en el Tarajal de
Sancho.
Tras la conquista, su historia permanece escondida hasta
mediados de! siglo XVII. En 1590 era un pago que contaba con una
ermita dedicada a San Miguel; esta ermita fue erigida en
parroquia en 1790, segregándose de la de Betancuria. Pero dentro
de sus actuales límites municipales, se levantaron más ermitas,
algunas de ellas convertidas hoy en parroquia.
Por Gran Tarajal, prácticamente despoblado hasta e! pasado siglo,
se entraba y salía a estas tierras; por aquí arribaron corsarios
y piratas, así como los obispos para sus visitas pastorales.
Eran frecuentes las incursiones piráticas, que penetraban al
interior saqueando y devastando campos y viviendas. Pero e!
pueblo se defendía con sus escasos medios, alcanzando en
ocasiones importantes victorias, como sucede con las obtenidas
en las batallas de Tamacite y de Llano Florido, en las que los
ingleses se vieron superados por los isleños que utilizaron sus
camellos en la lucha.
Tuineje obtiene en el siglo XIX su independencia municipal.
Visitas de interés cultural
Hay en este municipio huellas de su pasado prehispánico; así, e!
tagoror y restos de población en el Tarajal de Sancho y en el
barranco de Gran Valle.
Es de interés, igualmente, la arquitectura doméstica,
caracterizada antiguamente por la ausencia del color blanco, a
fin de camuflar las viviendas en prevención de ataques
exteriores.
En la arquitectura religiosa destaca la iglesia parroquial de
San Migue!, en cuyo retablo mayor se reproducen escenas
conmemorativas de la batalla de Tamacite.
La ermita de San Marcos, en Tiscamanita, es igualmente un punto
de interés, por su carácter popular y en la que se nota la
sobriedad no exenta de gracia de la influencia franciscana.
Economía
Son varios los pilares sobre los que descansa la economía de T
uineje: agricultura, ganadería, turismo y pesca.
En la agricultura, son los tomates los que ocupan un lugar
preeminente, constituyendo el sustento de muchas familias; les
siguen en importancia la alfalfa, millo, papas y cereales.
Es también relevante la ganadería, presente en todo e! municipio.
Prácticamente todos los caseríos crían cabras estabuladas; y,
además, existen pequeños rebaños, cuidados como complemento a la
actividad agrícola. La modalidad de ganado de costa aparece en
las zonas cercanas al mar.
Gran Tarajal es e! punto más representativo de la pesca,
reducida hoy casi prácticamente a la de bajura. En invierno, la
actividad pesquera se combina con e! empaquetado de tomates.
Otros puntos pesqueros son Las Playitas, Giniginámar y
Tarajalejo.
El turismo se localiza principalmente en estos últimos puntos
citados, con algunas urbanizacilones.
Aspectos geográficos
Municipio de! sur majorero, su límite septentrional con Antigua
sigue un trazado rectilíneo, desde e! Morro Jorjado, hasta la
Punta de! Cháfiro, en la costa. El corto tramo que enlaza dicho
Morro con la cumbre de la Gran Montaña (708 metros), sirve de
contacto con Betancuria. Mientras que, hacia el oeste, la
divisoria con Pájara parte de la mencionada altura, siguiendo
una serie de morros y cuchillos, adoptando finalmente e!
barranco de Tisajorey, hasta su desembocadura.
La línea costera meridional se muestra acantilada, con las
mayores alturas hacia el este, donde se encuentra el Faro de la
Entallada. Unas cuantas playas se descubren a lo largo de!
litoral: Gran Tarajal, Giniginámar, Tarajalejo, ...
Si bien son los materiales basálticos de la Serie Antigua
(Primer Ciclo Volcánico) los que ocupan gran parte del espacio,
están presentes en e! término, tanto materiales pertenecientes
al Complejo Basal, que caracterizan e! sector occidental, como
correspondientes a erupciones recientes; caso de los conos
volcánicos y mal países que cubren parte de! área nororiental.
No falta tampoco la presencia de formaciones intrusivas, de
carácter sálico. En definitiva, es e! modelado erosivo e! que
caracteriza el paisaje.
Hacia el interior, al oeste, encontramos las estribaciones del
Macizo de Betancuria, correspondiente al Complejo Basal o zócalo
insular. Estos relieves, en forma de morros, lomos y cuchillos,
sirven de límite a la extensa llanura interior de Fuerteventura,
que alcanza en esta parte de la isla su mayor anchura. Es aquí
donde se encuentra la capital municipal.
Estos amplios espacios ofrecen una serie de llanos y tableros,
que se ven surcados por numerosos barranquillos. En e! noreste,
aparecen alineados varios conos volcánicos y un extenso campo de
lavas: los Malpaíses Grande y de la Pierna.
Hacia el este del municipio, se definen una serie de amplios
valles, que se sitúan perpendiculares a la costa. Sus
interfluvios se resuelven en morros o cuchillos, que en
ocasiones llegan a formar acantilados en el litoral. Uno de
estos anchos valles es el de Gran T arajal, donde se encuentra
el núcleo del mismo nombre, y que constituye la entidad más
poblada del municipio.
La ausencia de relieves destacados determina unas
características climáticas definidas por la aridez, con escasas
e irregulares precipitaciones y moderadas temperaturas. La
explotación ganadera extensiva y las roturaciones de terrenos
han modificado sustancialmente la cubierta vegetal. De esta
forma, son las especies de marcado carácter xerófilo, como
aulagas, matas, o incluso los introducidas tuneras, las más
abundantes. Tarajales y palmeras, a menudo asociadas a espacios
cultivados, terminan de definir la vegetación.
Visitas de interés natural
El Parque Natural de Pozo Negro, en el sector oriental del
municipio, espacio natural compartido con La Antigua, acoge
parte de la superficie ocupada por los materiales recientes del
Malpaís Grande y Malpaís de la Pierna, así como el cono
vulcánico de la caldera de los Arrabales. La superficie
protegida se extiende hacia la costa, incluyendo el barranco de
Gran Valle y del Roque, que rodean el macizo de Vigan.
Constituye un buen ejemplo de paisaje evolucionado de zona árida,
donde se localizan raros ende mismos majoreros, como la Crambe
sventenii. La acantilada costa ofrece el espectacular Cuchillo
de la Entalla.'", que cae sobre el mar. En el área nororiental,
se encuentra un pequeño sector del Parque Natural de Betancuria,
donde aparecen los materiales geológicos más antiguos de la isla.
Gran Tarajal supone un original espacio, donde crecen tarajales
y palmeras, en un enclave amenazado por el crecimiento
urbanístico.
Cultura popular
La Fiesta Jurada de San Miguel, celebrada cada 13 de Octubre,
obedece a una promesa hecha al Santo, con motivo de la victoria
que el pueblo majorero obtuvo ante las tropas inglesas, que
atacaron Fuerteventura en 1740. Dicha promesa parte del que
fuera gobernador de armas de Fuerteventura, Sánchez Umpiérrez.
Si bien en 1946 y 1947, a iniciativa del cura de Tuineje,
Santiago González, se decidió conmemorar estos hechos, con una
escenificación de los mismos, dicha actividad no tendría
continuación. La tradición se recuperaría de forma improvisada
en 1967. Ya en 1974, y de la mano de Felipe Marrero Francés, se
lleva a cabo una representación en los distintos lugares donde
se desarrollaron los hechos. De esta forma, desde el día 8,
hasta el 13 en T uineje, tienen lugar en Tarajalejo, Tiscamanita,
Gran Tarajal, e incluso en otros municipios, caso de Antigua y
Pájara, una cuidada puesta en escena, que recuerda estos
importantes hechos históricos.
La artesanía tiene cumplida representación en T uineje, con una
labor de rescate de todos aquellos tejidos realizados en el
telar tradicional. Junto a las traperas, aparecen otros tejidos
de lana, de oveja, hilo, ... e incluso, con pelo de camello.
Festividades locales
El 2 de Febrero: Ntra. Sra. de la Candelaria, y 13 de Octubre:
Fiesta Jurada en honor de San Miguel Arcángel.
La isla, los
monumentos y los espacios naturales
Valle de Betancuria, Vega
del Río Palmas, Mirador de Morro de Vellosa, Los molinos de viento, La
Montaña de Tindaya...

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