
Se encuentra a tres kilómetros del puerto
La Savina, siendo el núcleo urbano más importante, capital de la isla.
En su plaza se ubica el Ayuntamiento. Se encuentra la iglesia del
pueblo, que en el siglo XVIII se utilizaba como fortaleza contra los
bárbaros, y que con el tiempo, se ha convertido en refugio para los
parroquiales del pueblo. En la plaza del Ayuntamiento es donde se
celebran las fiestas y acontecimientos más importantes, que congrega a
residentes y turistas, dentro de un ambiente festivo y tranquilo.
Es muy visitado durante el día debido a su gran cantidad de comercios,
bancos, bares y el paseo, donde se encuentran numerosos tenderetes, que
atraen a los turistas con multitud de objetos relacionados con la isla.
Su economía está basada en el sector turístico, principalmente. Sus bailes, danzas y cantes refleja la influencia árabe. Unas pequeñas
historias satíricas llamadas gloses han pasado de generación en
generación. Mantiene sus costumbres, a través de sus fiestas, donde se
visten los trajes típicos.
En cuanto a su rica gastronomía, basada en pescados y mariscos, aunque
la carne también juega un papel importante. Destacan platos como el
sofrito campesino, entremeses y pescado seco.
A la hora de hacer compras, los objetos que más gustan a los turistas
son las alpargatas, y se puede visitar a diario un mercado artesanal de
bisutería, lanas, ropa, artículos de piel, esparto, cerámicas e
instrumentos musicales. Está en la calle principal todas las mañanas de
verano, y los domingos por la tarde, en el Pilar, se celebra la Fira de
la Mola, mercado artesanal con actuaciones musicales.

HISTORIA DE
FORMENTERA
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La presencia del hombre en Formentera se remonta al menos a 4.000 años. De la dominación romana
queda como máximo exponente el campamento de Can Blai, en las cercanías
de Es Caló. Tras el periodo de dominación árabe, Ibiza y Formentera
fueron conquistadas por tropas catalanas en 1235. La emigración a
tierras lejanas fue una constante hasta mediados del siglo XX. El
turismo cambió de forma radical la economía y la sociedad de la isla.
Los hippies contribuyeron de forma decisiva en darla a conocer y unir su
nombre a un modo distinto de entender la vida y hacer turismo. El
Estatuto de Autonomía de las Islas Baleares (1983) establece la doble
oficialidad del catalán, lengua propia de las islas, y del castellano,
lengua oficial del Estado, y devuelve las instituciones propias de
autogobierno: el Consell Insular, el Parlament y el Govern de les Illes
Balears.
Pasados los siglos, todavía no se sabe a ciencia cierta la procedencia
de las manifestaciones folclóricas de Formentera, aunque resulta obvio
que las reminescencias son árabes (mayormente en el canto) son muchos
los matices que pueden hacer dudar de ello. Llama poderosamente la
atención la simbología de la danza así como la singularidad de los
instrumentos musicales que se utilizan, elaborados totalmente de forma
artesanal partiendo de la base del uso de materias primas exclusivamente
autóctonas.
Resultan muy espectaculares las vestimentas, sobre todo las de fiesta de
la mujer, complementadas con una ´emprendada´ de oro (de precio
incalculable) y que contrasta poderosamente con la vestimenta de trabajo
totalmente negra y de una extrema sencillez. Enciclopedia Universal DVD ©Micronet S.A. 1995-2006.
Iglesia Parroquial,
Museo Etnológico, Ca Na Costa, Restos del poblado de
Es Cap.
Los patrones de las distintas
poblaciones de la isla son la cita festiva obligatoria para residentes y
turistas. Destacan las fiestas de San Jaime (en Sant Francesc) y la
festividad del Carmen, patrona de la mar, con celebraciones en La Savina
y Es Pujols. En temporada turística, cada domingo por la tarde se
celebra en La Mola un mercadillo de artesanía; la autenticidad de todos
los productos puestos a la venta está garantizada.
Fechas más importantes:
- San Juan: 24 de junio
- San Jaime: 25 de julio
- Santa María: 5 de agosto
- Día de la virgen del Carmen: 16 de julio
- San Fernando: 30 de mayo
- Día de la virgen del Pilar: 12 de octubre
- San Francisco Javier: 3 de diciembre
Se basa en los cultivos de
cereales (trigo), almendro, algarrobo y vid. Es importante el turismo.
Destacan las poblaciones de San Francisco Javier, La Sabina y San
Fernando.
El pescado es el lujo de la
gastronomía formenterense. Sea en ´guisat´ o ´bullit´ (dos variantes del
caldero mediterráneo) o como parte esencial de un arroz (caldoso o seco),
el pescado de Formentera es capaz de transformar cualquier plato en un
compendio de esencia mediterránea.
Higos (frescos o secos), el queso de cabra y el excelente ´peix sec´ (pescado
secado al sol que, una vez desmenuzado, se incorpora a las ensaladas)
son algunos de los pequeños secretos de la gastronomía local.
Las reminiscencias de la cultura hippy perduran en buena parte de la
artesanía que el visitante puede adquirir en Formentera. Los jerséis de
lana tejidos a mano (rudos, cálidos y cómodos) son otra magnífica opción.
Coca de Verduras, Flaó,
Greixonera de Sepia, Lomo con Col, Frito de pulpo (al estilo de
Formentera)
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RESTAURANTES DE
FORMENTERA |
La isla, las playas y los
monumentos.
Cap de Barbaria, Es Cap Alt,
Es Pí D'En Catalá, La Mola, Las Islas de Freus, Platja del Migjorn y
Costa de Tramuntana, Punta Prima, Ses Salines-S'Estany Pudent, S'Estany
des Peix
La Savina
El puerto de la Savina sería el primer núcleo urbano a tener en
cuenta, ya que es el único acceso que tiene el turista a la isla y,
por lo tanto, de vital importáncia. Si algo caracteriza a La Savina
es el continuo tránsito de embarcaciones: barcos que traen y se
llevan turistas y formenterenses, pequeñas y grandes embarcaciones
de pesca, y en verano un increíble número de embarcaciones de recreo
capitaneadas por gentes que deciden pasar sus vacaciones estivales
en el mar, recorriendo las costas mediterráneas.
La evolución del turismo ha
provocado también la misma evolución en el puerto; lo que empezó
siendo un amarradero para unas pocas embarcaciones de pesca, es hoy
en día un puerto que da refugio a un gran número de embarcaciones,
sobre todo en la época veraniega. Por el mismo motivo también ha
crecido el núcleo urbano de La Savina: ahora una gran cantidad de
bares, restaurantes y pequeños comercios rodean el paseo marítimo,
dando más vida y color al pequeño puerto de Formentera.
Sant Francesc
A tres kilómetros del puerto encontramos San Francesc Xavier. Este
sería el núcleo urbano más importante, considerado como la capital
de la isla ya que en su plaza se ubica el Ayuntamiento. Justo en
frente de él, se encuentra la iglesia del pueblo, iglesia que en el
siglo XVIII se utilizaba como fortaleza contra los bárbaros y que,
con el tiempo, se ha convertido en refugio para los parroquiales del
pueblo. En la plaza del Ayuntamiento es donde se celebran las
fiestas y acontecimientos más importantes, que suelen congregar a
residentes y turistas por igual en un ambiente festivo, tranquilo y
sobre todo acogedor. San Francisco es el pueblo más visitado durante
el día debido a su gran cantidad de comercios y bares, y sobretodo
el paseo, donde se encuentran numerosos tenderetes hippies, que
atraen a los turistas con multitud de objetos relacionados con la
isla. Todo esto hace de este pueblo la capital de la isla y un sitio
de visita obligatoria durante el día.
Sant Ferran
Siguiendo en la misma carretera que sale del puerto y después de
pasar por Sant Francesc, el siguiente pueblo a visitar es Sant
Ferran, sitio de paso obligado para ir a La Mola ó Es Pujols y que
ofrece gran variedad de bares y restaurantes a los que se puede ir a
comer o simplemente a tomar una copa y observar tranquilamente el
paso de la gente que visita el pueblo. En Sant Ferran se encuentra
uno de los locales más míticos y con más historia de la isla: La
Fonda Pepe, que en los años 60 ya tenía sus puertas abiertas al
público y desde entonces es visitada por todo aquel que desee
disfrutar del tranquilo y auténtico ambiente hippie de la isla, ya
que a pesar de los años este es uno de los pocos lugares que apenas
ha cambiado con el tiempo.
La Mola
sin salir de la carretera principal, la siguiente parada después de
San Ferran es La Mola, el pueblo más alejado, ya que se sitúa en el
punto más alto de la isla, a unos 15 kilómetros de Sant Ferran. Se
puede decir que este es uno de los pueblos más tranquilos, ya que
debido a la distancia, no es tan frecuentado por los turistas y hay
pocos comercios y restaurantes. Su mayor atractivo es el mercado
hippie que se abre dos veces a la semana y que atrae a multitud de
gente. Otro de los atractivos de este pequeño pueblo es el faro,
situado sobre los acantilados, desde los cuales se pueden ver unos
maravillosos atardeceres y disfrutar de la soledad del lugar.
Es Pujols
El último núcleo urbano y seguramente el que más dirigido al turismo
está; Es Pujols. Se llega a este pueblo desde la salida del puerto o
bien a través de Sant Ferran. Solo entrando en este pueblo se nota
que el ambiente es muy diferente al resto, sobre todo por la noche.
La gran variedad de comercios, restaurantes, bares, pubs y
discotecas hacen de este lugar el paraíso del turista. Ya sea de día
o de noche, el flujo de gente en Es Pujols es continuo; de día se
puede disfrutar de sus playas, y de todos sus comercios. Por la
noche reina el ambiente festivo, sobre todo en los pubs y en el
paseo marítimo, donde el mercadillo hippie atrae a la gente y el
ambiente festivo se mezcla con el aroma del mar.

Fuente de algunos de
estos artículos:
formenterareservations.com/pueblos
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