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Arte Mudéjar
La Catedral de Santa María de
Mediavilla: Los ocho siglos de historia de esta Catedral otorgan gran
complejidad a su conjunto. En ella se encuentra la primera torre –campanario
de estilo Mudéjar- de la ciudad (edificada de 1257-1258), cuya parte baja
está abierta mediante arcos apuntados y bóveda de cañón.
Su decoración es uno de los
elementos más significativos: el interior viene determinado por arcos de
medio punto entrecruzados, frisos de esquinillas con fustes de cerámica,
ventanas abocinadas en arco de medio punto, platos y azulejos, vidrieras en
colores…
Otro elemento del Mudéjar lo
encontramos en la techumbre (1300), donde destaca su construcción en madera
con armadura de par y nudillo y decorada con elementos vegetales estilizados,
geométricos y epigráficos de tradición islámica y decoración figurada gótica
lineal.
Otros elementos destacados de la
Catedral son su cimborrio (Martín de Montalbán, 1538), la portada Sur (P.
Monguló, 1909), el retablo Mayor (Gabriel Joli, 1532).
Las torres mudéjares
Las cuatro torres que podemos
encontrar son: San Martín, El Salvador, San Pedro y La Merced.
San Martín (1315-16): Está formada
por dos torres de forma que una envuelve a la otra. Entre ambas, discurre
una escalera que da acceso al campanario. La torre interior contiene tres
estancias superpuestas, mientras que la exterior es la que soporta todo el
repertorio decorativo. En el apartado ornamental destacan los paños en
ladrillo resaltado, lazos formando estrellas de ocho puntas, friso de arcos
mixtilíneos y arcos lobulados. En 1549 fue objeto de una importante
restauración dirigida por Pierres Vedel.
Catedral de Teruel
Lo más habitual en cualquier
catedral española, es que se hayan construido, durante un periodo
dilatado de tiempo y por lo tanto en su aspecto se aprecian las
características de diferentes estilos artísticos. Éste es el caso de la
Seo turolense, en la que se une el arte de ocho siglos, convirtiéndose
así en uno de los elementos patrimoniales, más importante de la ciudad.
De todo el conjunto catedralicio, la torre es el elemento más antiguo,
ya que data del año 1257, y muestra bien a las claras sus orígenes
mudéjares y la arquitectura de ladrillo.
El interior del templo, compuesto de tres naves, ha sufrido cinco
grandes reformas a lo largo de su historia, aunque en todas ellas
conservándose la espléndida techumbre mudéjar de la nave central, que
fue realizada en torno al año 1300.
Esta tecumbre de madera, posee unas valiosísimas pinturas góticas, en
las que se nos muestra el amplio abanico social y profesional de las
gentes del siglo XIV.
También, se ha conservado otra gran obra de arte en la Catedral, el
retablo mayor dedicado a la Asunción, un magnífico ejemplo del
renacimiento aragonés.
En definitiva, el templo, es una amalgama de estilos mudéjar, gótico,
renacentista, e incluso neomudéjar, como es el caso de la portada sur.
A las 13,30 y 19,30 horas se proyecta un audiovisual, formado por un
juego de luz y color, sobre el retablo mayor que explica con detalle
todos los pormenores de este magnífico conjunto.
Iglesia de la
Merced de Teruel
La iglesia de la Merced, es el monumento con el que se culmina la
arquitectura mudéjar en Teruel, ya que se construyó durante el siglo
XVI.
Afortunadamente su torre-campanario, está siendo restaurada en la
actualidad, de manera que cuando recupere sus formas será la quinta
torre mudéjar de la ciudad, sumándose a las de Santa María, San Martín,
El Salvador y San Pedro.
Aunque, realmente esta torre no es completamente mudéjar, ya que su
último piso, el tercer cuerpo, es fruto de una ampliación posterior
durante el Barroco, quizás por ello no fue declarada como Patrimonio de
la Humanidad por la UNESCO, como si lo fueron las otras torres citadas.
Iglesia de los
Franciscanos de Teruel
La iglesia turolense de los Franciscanos, es un excelente contrapunto
para la enorme cantidad de edificios mudéjares de Teruel, ya que se
trata de una espléndida fábrica de piedra de sillería realizada
siguiendo las características de la arquitectura gótica, tal y como se
puede comprobar en las ventanas ojivales, en el enorme rosetón o en las
gárgolas que coronan los contrafuertes.
El templo en su interior, tiene una sola nave con capillas y cubierta de
bóveda de crucería, sin que exista crucero. De todo ello se deduce la
acusada personalidad de esta iglesia que se diferencia del resto de la
arquitectura de ladrillo que domina Teruel.
Torre de la iglesia
de San Pedro de Teruel
La torre de la iglesia de San
Pedro es contemporánea del campanario de la Catedral, es decir, se
realizó durante el siglo XIII, mientras que la iglesia se construyó en
el siglo siguiente con unas claras características góticas, siendo de
una nave con capillas en los laterales. Si bien unas reformas ejecutadas
en el año 1910 variaron sustancialmente su aspecto.
De todo el conjunto arquitectónico también destaca el ábside
gótico-mudéjar, un ábside poligonal decorado exteriormente con arquillos
entrecruzados, cerámicas estrelladas verdes y moradas, y pequeños
torreones de ladrillo.
Esta iglesia tiene anexa la estancia que alberga el mausoleo de los
populares Amantes de Teruel, cuya factura la realizó el escultor Juan de
Ávalos, recordando las figuras de estos dos jóvenes, cuya leyenda ha
traspasado fronteras y ha hecho de este lugar el más visitado de toda la
ciudad.
Torre de San
Martín de Teruel
Esta torre, fue construida, entre los años 1315 y 1316 siguiendo el
esquema de los alminares almohades, en los que una torre interior queda
perfectamente encerrada en la torre exterior. Además en este caso, la
torre es practicable a la altura de la calle, ya que en su planta baja
se abre una bóveda de cañón apuntado.
Pero sin duda, lo más llamativo de la torre, es su decoración exterior,
con arquerías, lazos, ventanales y columnillas realizadas en ladrillo, a
los que se añaden, las múltiples y geométricas formas cerámicas que
recorren los distintos paños de cada piso de la torre.
Torre de
Salvador de Teruel
Junto con las torres de San Pedro, San Martín y de Santa María en la
Catedral, ésta es la cuarta torre mudéjar de Teruel, y la más joven de
todas ellas.
La estructura del interior de la torre, consta de un pasillo donde se
asciende por las escaleras que unen tres plantas superpuestas y el
propio campanario, y una torre exterior que soporta los abundantes
motivos ornamentales en ladrillo y cerámica, principalmente blanca y
verde.
La torre fue restaurada durante el año 1991, consiguiendo recuperar su
esplendor, y posibilitar las visitas al interior.
Torre de la Merced
Esta obra que data de la segunda mitad del siglo XVI. Tanto el interior
como el exterior son mudéjares y consta de tres cuerpos diferentes uno de
planta cuadrada, otro de planta ochavada y el tercero, octogonal, fruto de
una ampliación barroca.
La Iglesia de los
Franciscanos
Se trata de uno de los edificios góticos más
importantes de toda la provincia. Cuenta con una magnifica sillería que
sirve de contrapunto al ladrillo Mudéjar tan habitual en el resto de obras
de la ciudad.
Su construcción se inició en 1392
y su estructura responde a una cabecera poligonal y de una nave de 5 tramos
cubierta por una bóveda de crucería sencilla sobre arcos fajones. En el
exterior, llaman la atención sus ventanas ojivales y las dos portadas.
Posteriormente, en el siglo XVI se edificó a su lado un palacio típico
renacentista.
El Torreón de
Ambeles
Forma parte del recinto amurallado y se trata, quizá,
de su elemento más singular gracias a su planta estrellada. El Torreón es un
sólido bastión de sillería adosado al desaparecido Alcázar Real, y su
edificación se sitúa entre 1475 y 1525. Las murallas de Teruel todavía
conservan los distintos tipos de torreones, los de planta circular (San
Esteban), cuadrada (Rincón San Miguel) o poligonal (Torre de Lombardeta), un
pequeño ejemplo de los más de 40 torreones que defendían antiguamente la
ciudad.
El
acueducto-viaducto de los Arcos
Es uno de los ejemplos más
emblemáticas de la traída de aguas de la ciudad. Su construcción, en 1537,
es una de las obras renacentistas más destacadas de su constructor, Pierres
Vedel. En su diseño podemos observar la clara influencia de las obras
hidráulicas romanas.
El modernismo
Este estilo artístico está
representado en el centro de Teruel, sobre todo en la plaza de Carlos Castel,
más conocida como plaza del Torico. Destacan especialmente los soportales de
gruesas columnas circulares, así como el conjunto de edificios que delimitan
la plaza y mantienen la armonía modernista. Algunos de los más
representativos son la Casa del Torico, la Casa de Ferrán en la calle Nueva
y la Casa la Madrileña. Las tres construcciones son obra de Pablo Monguió.
El Viaducto
En el primer tercio de siglo XX se lleva a cabo esta obra de ingeniería
diseñada como ciudad-jardín y que se convertirá con el tiempo en el llamado
Primer Ensanche.
El Museo Provincial
Actualmente está ubicado en un edificio de 1591-1593, de marcados influjos
manieristas. En él se exponen interesantes colecciones de arqueología y
etnología. En las Caballerizas hay abundante material etnográfico agrupado
por actividades (elaboración de pan queso, apicultura, caza, carpintería,
forja, etc.), ciclo de vida y estancias de una vivienda tradicional. La
Planta Baja se destina, fundamentalmente, a exposiciones temporales. En la
primera planta destaca la magnifica colección de cerámica decorada de Teruel,
de los siglos XIII al XX; también se encuentra la sección dedicada a la
religiosidad popular y una farmacia completa, procedente de Alcalá de la
Selva. En la segunda planta se encuentran los materiales arqueológicos del
Paleolítico a la Primera Edad del Hierro. La tercera planta está dedicada a
la Época Ibérica, y en la cuarta y última planta hay interesantes materiales
romanos y medievales entre los que destaca el mosaico de Calanda.
Casco urbano de
Albarracín
Albarracín está considerada como una de las localidades más bellas de
toda España, y así lo acreditan las numerosas declaraciones que ha
recibido. Monumento Nacional en junio de 1961, Medalla de Oro al Mérito
en las Bellas Artes en 1996, y en la actualidad está propuesta para ser
declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El casco urbano de Albarracín, pese a su accidentada e irregular trama
urbana, ante todo invita a pasear por sus calles, descubriendo curiosos
detalles arquitectónicos y ornamentales capaces de satisfacer los gustos
más exigentes.
Un punto de especial interés es la Plaza Mayor, el centro neurálgico de
la ciudad, donde se encuentra el Ayuntamiento, con forma de “U”, que
cierra la mitad de este espacio con sus soportales.
A partir de esta plaza se pueden recorrer los rincones de las diferentes
calles de Albarracín. De allí parten la calle Azagra o la calle del
Portal de Molina que conducen a la plaza de la Comunidad, donde está la
mansión de la institución, que forma la población con otras veintidós.
Paralela a este lugar, discurre la calle de Santiago, por donde se llega
a uno de los rincones más bellos de la población, la Panadería.
Otra de la calles que se pueden destacar, es la calle de la Catedral,
donde además de este edificio, se ubican la casa de los Monterde, el
Palacio Episcopal y un mirador que proporciona unas vistas panorámicas
de los alrededores.
Fortanete - Plaza Mayor de Fortanete
El conjunto más destacado de Fortanete es la plaza Mayor, con los bellos
edificios del Ayuntamiento y de la iglesia de la Purificación. El primer
edificio se levantó en el siglo XVI y el templo en el XVII.
La Plaza Mayor de Fortanete es el rincón más emblemático de la
población, y ahí se encuentran tanto el edificio de la Casa
Consistorial, construido en el siglo XVI, como la Iglesia parroquial de
la Purificación, obra del siglo XVII.
La iglesia es un templo barroco realizado en mampostería y piedras de
cantería. La entrada a la parroquia se realiza por un pórtico abierto
con tres arcos de medio punto. En su interior posee tres naves, de las
cuales la central se cubre con bóveda de cañón, y en el crucero se eleva
una cúpula semiesférica alzada sobre cuatro pechinas y coronada por una
linterna. Además la iglesia tiene a sus pies el campanario de tres
cuerpos.
Adosado se encuentra el Ayuntamiento, de factura renacentista, con un
reloj de sol y el escudo en su fachada. Las dependencias municipales se
elevan sobre una lonja porticada que sirve de atrio del Consistorio.
Mirambel - Caserío de Mirambel
Pasear por las calles de Mirambel supone todo un deleite para los
sentidos, ya que se trata de un casco urbano, que fue declarado Conjunto
Histórico-Artístico el año 1980, conservado con mucho tesón y saber
hacer, tanto es así que en el año 1981, recibió el premio Europa Nostra
a la mejor restauración del continente.
Este pequeño pueblo, ubicado en el Maestrazgo turolense, ha sabido
salvaguardar de forma ejemplarmente, su interesante patrimonio
histórico-artístico, y sobre todo, un ambiente protegido por murallas
que nos remonta a épocas medievales. Si bien, también existen
construcciones más modernas, aunque plenamente integradas en el
conjunto, con el sabor añejo de los edificios más antiguos.
La muralla, que encierra la villa, aparece jalonada y abierta por cinco
portales, de los cuales, el de las Monjas es el más conocido dado su
extraordinario estado de conservación. Además este portal da paso a la
calle Mayor.
En las plazas de la Iglesia y la de Aliaga, se ubican los monumentos de
mayor valía histórica, mientras que en la parte este de Mirambel, se
encuentran las viviendas más populares y modestas.
Plaza del
Torico de Teruel
La Plaza del Torico, con sus diferentes denominaciones, entre ellas
Plaza Mayor o del Mercado, ha ocupado a lo largo de la historia, una
posición centralista en la trama urbana de Teruel desde la Edad Media, y
por lo tanto una situación privilegiada y clave para su desarrollo
social.
Actualmente la Plaza está dominada por la pequeña escultura del Torico,
elevada sobre un alto pedestal, en donde además está la fuente central,
datada en el año 1858.
Todo el perímetro de la plaza aparece porticado, acogiendo diferentes
negocios comerciales. Allí se pueden contemplar una serie de edificios
modernistas como Casa Ferrán, la Madrileña o la casa el Torico, que
otorgan un encanto y una destacada personalidad a este espacio urbano.
Albalate del
Arzobispo - Castillo de Albalate del Arzobispo
Dominando la villa de Albalate del Arzobispo se alza su castillo,
construido a caballo de los siglos XIII y XIV. Encaramado en una loma,
que corona la población, fue la antigua mansión de los arzobispos de
Zaragoza, señores del lugar.
Los restos actuales del castillo corresponden a la época del arzobispo
Eximeno Luna, entre los años 1297 y 1314, aunque el lugar estaba
fortificado ya con anterioridad.
El castillo - fortaleza del Arzobispado de Zaragoza, fue donado por
Ramón Berenguer IV en 1149. De planta trapezoidal y ocupando una gran
extensión, el mayor interés se concentra en el edificio señorial que se
sitúa en su ala oriental. Este, de planta rectangular, tiene dos
alturas, la inferior está cubierta por bóveda de cañón apuntado y la
superior, que es la capilla de palacio, ofrece bellos elementos del arte
gótico aragonés del siglo XIV, como finas tracerías en sus ventanas
ojivales y hermosa techumbre apoyada sobre arcos transversales. La
cabecera dispone de un pequeño presbiterio abierto en época posterior y
cubierto con bóveda estrellada, que se comunica a través de un arco
carpanel de decoración renacentista plateresca del siglo XVI.
La fachada sur es de sillería con un juego de sencillas ventanas en
primer nivel y en el superior, otras más elaboradas. La torre, pertenece
al estilo de torres-campanario del mudéjar. Construida de ladrillo y
aunque de base cuadrada, se eleva en forma octogonal con adornos de
esquinillas y modillones.
Excepto la torre, toda la construcción es de sillería, mostrándose por
sus colecciones estilísticas como una de las joyas del gótico aragonés.
Junto a esta majestuosa mole palaciega, encontramos curiosamente una
plaza de toros construida en 1922, a cuyo palco principal se entra por
el castillo, por donde antiguamente había también una vivienda.
Pese a las destrucciones y al paso del tiempo, este conjunto poligonal
almenado, sigue impresionando al visitante. Actualmente tiene un uso
eventual como sala de exposiciones.
Dominando desde arriba el río Martín, en otra loma cercana podemos
contemplar también la torre del Palomar, así como las Cantarerías, con
la ermita del Calvario y a la derecha la ermita de Santa Bárbara.
Albarracín - Murallas de Albarracín
Albarracín posee un casco histórico medieval de gran belleza, fruto de
su dilatada historia y de su importancia como villa fronteriza, pero
además toda la población, hoy en día, aún conserva la doble muralla que
lo protegía, así como el Castillo y los torreones del Andador y de doña
Blanca.
Antes de poseer estas murallas, tuvo un castillo a cuyos pies comenzó a
crecer la localidad, lo que llevó a construir las murallas a partir del
siglo X, ampliándose en la centuria posterior. De hecho, éstas son las
que se pueden observar, si bien parcialmente rehechas en épocas
posteriores.
La razón para que estas murallas se hayan conservado tan bien a lo largo
de la historia, se debe a que tras la reconquista cristiana, la ciudad
pasó a formar parte del Reino de Aragón, y posteriormente en el siglo
XIV a la Corona de Aragón, convirtiéndose así en zona fronteriza con
Castilla, lo que obligaba a mantener el amurallamiento en buenas
condiciones.
En realidad, el sistema defensivo de Albarracín, lo componían tres
fortalezas: el castillo Principal, el del Andador y el Torreón de Doña
Blanca, a los que se sumaban dos recintos cerrados por las murallas. El
recinto amurallado de menor tamaño se correspondería con el poblamiento
musulmán, mientras que el segundo recinto amurallado es posterior,
incluyendo en su interior parte del monte de la localidad
Alcañiz - Castillos de los Calatravos
El Castillo de los Calatravos, en la actualidad, es ocupado en una de
sus partes, por el Parador Nacional de Alcañiz, lo cual, da una idea del
importante valor patrimonial que tiene esta construcción, cuyas
estancias muestran la evolución arquitectónica del castillo, que abarca
desde los tiempos medievales del Románico hasta la época barroca.
El Castillo de la antigua Orden Militar de Calatrava, se sitúa en la
parte más alta de la población, y es perfectamente visible desde la
lejanía. La historia de este edificio, ha hecho que en él, podamos
encontrar rastros de distintas épocas y estilos artísticos, desde el
Románico al Barroco, lo que incrementa el atractivo de un edificio.
Los elementos más interesantes del Castillo de los Calatravos son la
capilla; el claustro y la torre del homenaje. La capilla, consta de una
nave cubierta con bóveda de cañón apuntada, y en su portada podemos
distinguir detalles como el ajedrezado jaqués, nada habitual por estas
latitudes.
Pero no es éste el único rasgo artístico de gran interés, ya que en el
pórtico de entrada, que a su vez sirve de planta baja para la torre del
homenaje, se pueden contemplar unas pinturas murales que actualmente se
encuentran en proceso de restauración.
En cuanto al claustro, se trata de una construcción de transición al
gótico, en la que también se pueden ver restos de pinturas del siglo XIV.
Pinturas de la misma época se conservan en las plantas baja y noble de
la torre del homenaje, unas pintura góticas de primer orden en el ámbito
español.
El castillo acoge, así mismo, el sepulcro de Juan de Lanuza, una obra
escultórica de características renacentistas.
El espacio que hoy se destina a Parador Nacional se corresponde con la
reforma emprendida en el siglo XVIII, cuando se levantó el llamado
Palacio de los Comendadores.
Castellote - Castillo de Castellote
El Castillo de Castellote, es una fortaleza estratégicamente situada
sobre un escarpe rocoso abrupto, que domina la población, teniendo un
papel muy destacado durante la Edad Media.
Su época de mayor esplendor, fue la Edad Media, tras la reconquista que
llevó a cabo Alfonso I el Batallador, aunque posteriormente, pasó a
manos de la Orden Militar del Temple, a la que perteneció desde el año
1196 hasta 1317.
Pese a la importancia que tuvo en el pasado el Castillo de Castellote,
en la actualidad sólo se conservan, los restos de la sala capitular, de
la torre del homenaje, de algunos aljibes y de algún tramo de los muros.
La posición elegida para ubicar la fortaleza era la más apropiada para
este tipo de construcciones, ya que el lugar posee un valor estratégico
importante. Está localizado sobre un escarpe rocoso, dominando
completamente la población, esta situación supuso que el castillo fuera
usado en diversas épocas, por ejemplo durante la primera Guerra Carlista
cuando ocupado como cuartel por el general Cabrera, conocido con el
nombre de batalla de "Tigre del Maestrazgo", la fortaleza fue
bombardeada por las tropas liberales, de manera que sufrió unos daños
prácticamente irreversibles.
Dado el promontorio sobre el que se eleva la fortaleza, su planta es muy
irregular para adaptarse al terreno. Pese a ello se trata de una
construcción amplia, con cuatro recintos y un puente levadizo.
Peracense - Castillo de Peracense
El castillo de Peracense es una impresionante fortaleza colgada sobre un
apartado risco de la sierra Menera. Fue ya ocupado desde finales de la
Edad del Bronce, habitándose de nuevo en la época islámica durante los
siglos X y XI, pero es en la Edad Media y en los inicios de la Edad
Moderna, cuando se acrecienta su importancia militar, ya que en el siglo
XIV jugó un relevante papel en las guerras castellano-aragonesas por su
posición limítrofe entre los dos reinos.
Acoplado a las formas de la roca, forma un conjunto de gran armonía en
su entorno natural, y un excepcional mirador sobre las planadas del
Jiloca Medio y sus bellas formas geológicas, además de convertirse en un
excepcional balcón para la observación de la arquitectura popular de la
villa, en la que predomina el uso de la peculiar piedra de rodeno.
Recientemente restaurado, destaca su muralla, reforzada por tres
torreones rectangulares, donde subsisten saeteras y bastantes almenas.
La fortaleza es de planta cuadrada irregular, dividida en tres recintos
que ocupan unos 4.000 metros cuadrados. En el interior del recinto, se
encuentra la plaza de armas, donde se pueden observar una especie de
nichos que debieron utilizarse para almacenar víveres y para que los
guerreros se resguardasen del frío. De la torre del homenaje, sólo se ha
conservado la pared frontal.
Asimismo se han encontrado diversos hallazgos arqueológicos, en las
excavaciones que se han llevado a cabo paralelamente a la restauración
del castillo, así como los restos de una cantera en el interior del
recinto exterior, la cual se utilizaba para la extracción de obleas
circulares de piedra de rodeno, que eran utilizadas como piedras de
molino
Puertomingalvo - Castillo de Peracense
El castillo de Peracense es una impresionante fortaleza colgada sobre un
apartado risco de la sierra Menera. Fue ya ocupado desde finales de la
Edad del Bronce, habitándose de nuevo en la época islámica durante los
siglos X y XI, pero es en la Edad Media y en los inicios de la Edad
Moderna, cuando se acrecienta su importancia militar, ya que en el siglo
XIV jugó un relevante papel en las guerras castellano-aragonesas por su
posición limítrofe entre los dos reinos.
Acoplado a las formas de la roca, forma un conjunto de gran armonía en
su entorno natural, y un excepcional mirador sobre las planadas del
Jiloca Medio y sus bellas formas geológicas, además de convertirse en un
excepcional balcón para la observación de la arquitectura popular de la
villa, en la que predomina el uso de la peculiar piedra de rodeno.
Recientemente restaurado, destaca su muralla, reforzada por tres
torreones rectangulares, donde subsisten saeteras y bastantes almenas.
La fortaleza es de planta cuadrada irregular, dividida en tres recintos
que ocupan unos 4.000 metros cuadrados. En el interior del recinto, se
encuentra la plaza de armas, donde se pueden observar una especie de
nichos que debieron utilizarse para almacenar víveres y para que los
guerreros se resguardasen del frío. De la torre del homenaje, sólo se ha
conservado la pared frontal.
Asimismo se han encontrado diversos hallazgos arqueológicos, en las
excavaciones que se han llevado a cabo paralelamente a la restauración
del castillo, así como los restos de una cantera en el interior del
recinto exterior, la cual se utilizaba para la extracción de obleas
circulares de piedra de rodeno, que eran utilizadas como piedras de
molino.
Puertomingalvo - Castillo de Puertomingalvo
Puertomingalvo, balcón del Mediterráneo por su situación geográfica de
transición entre la meseta y el litoral, es una bella localidad que
mantiene su carácter noble y cuenta con la consideración de Bien de
Interés Cultural.
El topónimo deriva de su situación geográfica de puerto de montaña "portum"
y de un rey árabe que habitó la población, llamado "Ibn Galbon".
El pueblo se asienta sobre un espolón rocoso y en uno de sus extremos se
emplaza su castillo, uno de los mejor conservados del Maestrazgo. No muy
lejos, formando parte del complejo defensivo, el llamado portal de San
Antón, modelo de torre - puerta tetragonal, da acceso al conjunto.
De la existencia del castillo ya hay noticias documentadas en el año
1202, con el nombre arábigo de castrum de Avingalbón o Avingalon. El rey
aragonés Pedro II donó este castillo y el de Linares de Mora al obispo
de Zaragoza, don Ramón de Castrocol y al Cabildo de la Seo.
Más tarde, en 1532 Fadrique de Portugal, arzobispo de Zaragoza, recibió
el mandato real de visitar y restaurar una serie de castillos turolenses,
entre los cuales figuraba el de Puertomingalvo, aunque las obras no se
llevaron a cabo debido al enorme costo económico que suponían.
Abandonado durante siglos, el patio de armas fue utilizado como
cementerio hasta que en la década de los 80 se iniciaron las obras de
rehabilitación, trasladándose entonces a la ermita de Santa Bárbara.
El recinto tiene forma trapezoidal, y su muro principal presenta un
trazado en Z para una mejor defensa. La torre del homenaje, de planta
pentagonal y diez metros de ancho, fue desde la Edad Media residencia
ocasional de los señores de Puertomingalvo. En la actualidad, custodia
una exposición permanente de piezas etnológicas.
El patio de armas ha sido acondicionado recientemente, incorporándose un
escenario ante la puerta de la torre del homenaje, donde actualmente se
puede disfrutar de diversos espectáculos que allí se organizan.
El castillo, de pequeñas de dimensiones puesto que se trataba de una
construcción puramente militar, albergaba también al obispo cuando éste
visitaba la población.
El edificio ha perdido con el paso del tiempo varios de sus elementos,
como las almenas y el paso de ronda, aunque mantiene otros como las
aspilleras. Asimismo la torre del homenaje ha disminuido altura y han
desaparecido todas las estancias que se situaban en lo que hoy es el
patio. Este espacio estaría ocupado por los establos, un aljibe o pozo y
las dependencias, entre las que destacaría un salón principal con
chimenea. En uno de sus muros, aún pueden apreciarse los restos de esta
chimenea, así como el inicio de arranque de varios arcos que
sustentarían la techumbre y las estancias.
El Parque Cultural del Maestrazgo ha dispuesto en las mazmorras de su
gótico Ayuntamiento, el Centro de Interpretación de Castillos del
Maestrazgo. En sus salas, se expone junto a una maqueta del castillo de
Puertomingalvo, un moderno equipamiento que mediante diversos recursos
gráficos, audiovisuales, documentales e interactivos, posibilitan al
visitante una adecuada y amena comprensión de las fortificaciones
medievales situadas dentro del Parque Cultural.
Valderrobres - Castillo de Valderrobres
El Castillo-Palacio de Valderrobres es una obra de principios del siglo
XV, realizado siguiendo las formas de la arquitectura militar gótica,
cuya calidad sirvió para que en el año 1931 fuera declarado Monumento
Histórico-Artístico.
El castillo de Valderrobres domina, desde la parte alta, todo el casco
urbano de la localidad. Esta magnífica construcción, en la que
actualmente se celebran exposiciones, espectáculos teatrales y
conciertos de música, fue la residencia palaciega de los arzobispos de
Zaragoza, si bien combina las características espaciales de un palacio
con la función militar que lo originó.
La planta del castillo tiene una forma de polígono irregular, y posee
dos elegantes fachadas principales, en las que se abren bonitos
ventanales góticos. Además en la parte superior de la fachada principal,
existe una galería de arcos de medio punto que sirve de zócalo para las
diferentes almenas y torrecillas, aunque se trata más de elementos
ornamentales que defensivos.
Albarracín -
Iglesia de Santa María de Albarracín
El templo de Santa María de Albarracín es el más antiguo de las
diferentes iglesias con las que cuenta esta bella localidad turolense,
ya que su construcción es del siglo XII.
La antigüedad de esta iglesia, se remonta a los años anteriores al 1200,
por lo que se considera, que fue el primer templo cristiano de
Albarracín.
Se considera, que la obra fue iniciada por el maestro de obra francés
Pierres Videl, y terminada por algún maestro local, que le imprimió esos
detalles mudéjares en los muros exteriores del templo.
Calamocha - Iglesia de Navarrete de Calamocha
La iglesia de Navarrete, fue declarada Monumento Histórico-Artístico
Nacional en 1983, y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el año
2001. Se trata, de uno de los monumentos mudéjares más emblemáticos del
patrimonio artístico turolense, especialmente, por su bella torre
campanario.
El templo, es un claro ejemplo de convivencia entre estilos artísticos
de diversas épocas, ya que se trata de un edificio gótico del siglo
XVII, en el que aparece una torre mudéjar, propia del momento en que se
levantó, a caballo entre los siglos XVI y XVII, una torre realmente
interesante y destacada, en una provincia como Teruel donde abundan las
muestras arquitectónicas de este estilo.
La torre, se eleva a los pies del edificio y se trata de un campanario
de tres cuerpos. Los dos primeros cuerpos son de forma cuadrada,
mientras que el tercero es octogonal recorrido con una esmerada
ornamentación que combina las técnicas mudéjares, las renacentistas y
las manieristas.
En cuanto a la iglesia, se trata de un edificio de planta de cruz latina
con tres naves, de las cuales la central, que es más ancha y alta, se
cubre con bóveda de cañón con lunetos, mientras que las laterales tienen
bóveda de arista.
Camarillas - Ermita de la Virgen del Campo
La ermita de la Virgen del Campo de Camarillas en la provincia turolense,
ha sido tradicionalmente un importante lugar de encuentro y de romería
para las gentes que habitan el valle del río Alfambra.
Hasta hace escasas fechas el conjunto de la ermita, especialmente su
parte más antigua, se encontraba en un estado prácticamente ruinoso. Sin
embargo, la restauración efectuada a principios del año 2004 ha
permitido atajar el inminente peligro de derrumbe que acechaba a la
construcción.
La ermita, en realidad, consta de dos construcciones de diferentes
épocas y es fruto de varios estilos artísticos. La zona más antigua,
conocida como Ermita Vieja, data del siglo XIV, con características
góticas, mientras que la otra iglesia que forma el conjunto,
popularmente llamada Ermita Nueva, es una obra posterior realizada en el
siglo XVI y lo más llamativo de la misma es su bello pórtico de formas
clásicas, y además en la misma centuria se construyó la torre campanario
de ladrillo y estilo mudéjar que culmina y remata todo el conjunto.
Hoy en día podemos visitar los dos templos, que a su vez están
acompañados por otras construcciones correspondientes a las casas usadas
por la cofradía y los ermitaños, así como una fuente que antecede a todo
el conjunto.
Cantavieja - Iglesia de la Asunción de Cantavieja
Cantavieja, posee un casco urbano, que fue declarado conjunto
histórico-artístico el año 1981. De todo este conjunto, una de las zonas
más atractivas, es la plaza Mayor, donde se ubica la iglesia de la
Asunción, con un pórtico con tres arcos apuntados.
La iglesia parroquial de la Asunción, de la población turolense de
Cantavieja, es posiblemente el monumento más destacable y ello es
difícil en un conjunto tan artístico como el conjunto de su casco urbano.
De hecho, su misma ubicación dentro del entramado urbano, en plena Plaza
Mayor, destaca su preeminencia sobre todo el conjunto.
El templo es una obra levantada en el siglo XVIII, realizada en el mismo
emplazamiento que ocuparon dos iglesias anteriores. La parroquial se
construyó en mampostería, con una planta de salón de tres naves,
diferenciándose la central por su cubierta de cañón y las laterales por
sus bóvedas de arista.
A los pies de la iglesia se encuentra la puerta de acceso, que en
realidad se correspondería con la primera iglesia románica, que hubo en
este lugar.
Mora de Rubielos - Ex-colegiata de Santa María de Mora de
Rubielos
La Ex-colegiata de Santa María de Mora de Rubielos, es un edificio
prototípico del estilo Gótico, en Aragón durante el siglo XV, y tiene la
categoría de Monumento Nacional.
La obra, se construyó gracias al mecenazgo de Juan Fernández de Heredia,
quien debido a su enorme prestigio político, consiguió que el templo
fuera catalogado como Colegiata. Este personaje permanece enterrado en
este lugar, ya que mandó construir una cripta bajo el coro, para
albergar su sepulcro.
En la arquitectura de la iglesia, se distinguen todas las
características del gótico, especialmente puestas de manifiesto en la
cubierta de bóvedas de crucería, con un nervio central recorriéndolas.
Aunque se pueden ver muestras de otros estilos artísticos, como por
ejemplo la capilla del Sagrario, realizada a finales del siglo XVI, de
ahí que aparezca una cúpula sobre pechinas decorada con estucos.
En cuanto a la portada, se trata de una obra de estilo manierista, en
pleno proceso evolutivo entre las formas renacentistas y las barrocas.
Además de este maravilloso templo de una nave única, se conserva el
claustro, que todavía mantiene en sus paredes elementos originales, como
los arcos rebajados sobre columnas.
Parque
Escultórico de Hinojosa de Jarque
Hinojosa de Jarque es un municipio enclavado en las inmediaciones del
Maestrazgo turolense, que pertenece a la comarca de Cuencas Mineras. El
pueblo está situado a una altitud de 1224 metros por encima del nivel
del mar y la distancia por carretera con Teruel, es de 63 kilómetros.
El Parque Escultórico de Hinojosa, dedicado "A la memoria de los
pueblos", floreció gracias a la iniciativa de decenas de escultores, que
cada año desde 1996 se han dado cita en esta pequeña localidad, dotando
al paisaje de nuevos elementos escultóricos, que invitan a la reflexión
de mitos y leyendas propias del ámbito rural. Un homenaje a un modo de
vida tradicional, a una memoria, que de perderse, supondría también la
pérdida de nuestra esencia, de nuestras raíces.
El proyecto surgió de la Asociación Cultural "La Huerta", bajo el título
genérico de "A la memoria de los pueblos", asociación que organizó el
taller, contando con la idea y la experiencia del escultor turolense
Florencio de Pedro, la colaboración desinteresada de los vecinos y el
Ayuntamiento. La puesta en marcha de dicho proyecto se realizó mediante
la convocatoria del Simposium Internacional de Escultura, que ha llenado
el entorno del pueblo de un amplio conjunto de esculturas.
El Parque Escultórico de Hinojosa de Jarque se configura como un gran
museo al aire libre. El conjunto de esculturas son visitables y se
encuentran accesibles y bien señalizadas.
La primera escultura que fue levantada en este espacio, lleva por título
"Espiral de Luna", de Florencio de Pedro, el cual quiso recrear en ella
el mito del reloj de Luna, cuando eran sus fases las que regulaban las
faenas agrícolas, que marcaban el tiempo de siembra, poda o recolección.
José Miguel Fuertes, natural de Daroca, esculpió "La bardera", un tapial
de adobe coronado de sarmientos, tan abundantes en la comarca de Teruel.
Vicente Berna plasmó la huella de las manos abiertas de los habitantes
de Hinojosa de Jarque, con su escultura "Huellas". Por su parte, el
escultor Iñaki reclama unidad y paz con su emotiva escultura "Homenaje a
Miguel Angel Blanco", representando el lazo azul y las manos blancas. No
faltan tampoco los intelectuales aragoneses, así el escritor Fernández
Molina y Emilio Gastón (primer Justicia de Aragón de la Democracia),
realizaron dos esculturas para este bello espacio.
El murciano Pedro Camacho, realizó "Osamenta", escultura inspirada en
los restos de dinosaurios aparecidos en la cercana localidad de Galve, y
el extremeño Juan Fontecha esculpió "El abuelo", rindiendo homenaje a
los ancianos, como guardianes de la memoria.
Otros escultores que han aportado obras han sido: el turolense Gabriel
Fuertes "La Navaja", los zaragozanos Yolanda Ellacuría "El sillón" y
Arturo Gómez "Espacio de reunión", el gallego Remigio Dávila, o Juan
Ribas, Pedro Camacho, Esther del Castillo y un largo etcétera. También
han aportado obras numerosos autores internacionales como Abdelkrim
Ouzzani, director de la Escuela de Artes de Tetuán, el italiano Mauricio
Mischieri y el portugués Moisés Prieto, entre otros.
En definitiva, este Parque Escultórico invita a un paseo lento y
sosegado, para sentir la esencia y la memoria del hombre, a través de
los hierros y piedras levantados.
El recorrido se completa con la visita a la localidad de Hinojosa, donde
destaca la ermita del Pilar, uno de los mejores edificios de planta
central del barroco turolense y la torre fortificada de la iglesia
parroquial. Podemos visitar también una pequeña sala de exposiciones,
donde se exhiben los materiales y maquetas del proceso de realización de
las esculturas del parque.
Cripta de Jatiel
La pequeña localidad turolense de Jatiel, situada en la Comarca del Bajo
Martín, posee un monumento de alto valor patrimonial por su antigüedad y
por su singularidad, la llamada popularmente "Cripta" de Jatiel.
Esta "cripta", en realidad es una estancia subterránea, cuyo vetusto
aspecto nos sumerge en plena Edad Media. Y sin duda, ésa es una época
histórica rodeada de un aura de misterio, y este caso es prototípico, ya
que no se sabe a ciencia cierta quiénes fueron sus constructores, sus
propietarios ni para que se excavó. Lo único cierto es que ha llegado
hasta nuestros días, y tras un proceso de limpieza y desescombrado hoy
es perfectamente visitable para todos aquellos que se acerquen a Jatiel.
No obstante, todos esos visitantes además de adentrarse en un nave
subterránea flanqueada por sendas arquerías en sus laterales también
dispone de un equipamiento expositivo que le permite interpretar el
patrimonio histórico-artístico que supone la "cripta".
Así pues, se podrán leer varios paneles explicativos, perfectamente
integrados en las cristaleras que evitan introducirse en las capillas
que a modo de galerías se abren en los laterales de la nave central. Y
además se puede visionar un vídeo que presenta al visitante todos los
atractivos de la localidad de Jatiel, evidentemente con un espacio
destacado para su monumento más emblemático: la "cripta", mostrando
todas las hipótesis sobre sus usos y constructores, así como el proceso
de rehabilitación llevado a cabo en la misma.
Molino de
viento de Ojos Negros
El municipio de Ojos Negros, se sitúa en el límite occidental de la
provincia de Teruel, en la vertiente norte de la sierra Menera.
Hablar de este pueblo, es hablar de una historia rica en recuerdos y
próspera en recursos, pues Ojos Negros está ligado a sus minas de hierro.
Parece comprobado que en las épocas celtibérica, romana y musulmana ya
se realizaban procesos metalúrgicos en la zona, de extracción y
transformación.
La explotación minera de Ojos Negros comenzó en 1903, cuando se fundó la
Compañía Minera de Sierra Menera. Estas minas estaban enclavadas en una
extensión de 1400 hectáreas y se situaban entre los términos de Setiles
y Ojos Negros.
En 1907 finalizó la construcción del Ferrocarril Minero, que uniría las
explotaciones mineras de Ojos Negros, con el destino del mineral en los
Altos Hornos de Sagunto, en Valencia. En total 204 kilómetros de vía
férrea.
El trabajo en las minas, era muy duro y el salario muy bajo, por lo que
la mayoría de la gente completaba sus ingresos con las labores del
campo. Durante varios años las minas estuvieron cerradas debido sobre
todo a la Guerra Civil y desde el año 1932 hasta el 1941 la actividad
fue nula. A partir de la década de los cuarenta volvió el trabajo y
comenzó la extracción.
Tras varias décadas de prosperidad, la actividad minera comenzó a ser
más dificultosa, se requerían inversiones que no llegaron nunca a
producirse. Además los Altos Hornos de Sagunto se cerraron.
Como consecuencia, las minas de Ojos Negros cerraron también, lo que
supuso un duro golpe para el pueblo. En el año 1986 vivían 1.200
personas en Ojos Negros, que poco a poco, y en busca de un nuevo trabajo
fueron dejando el pueblo y se marcharon a Zaragoza, Barcelona y otras
ciudades.
En la actualidad, este municipio y su entorno, ofrecen al visitante
notables posibilidades de enriquecer sus conocimientos y de disfrutar de
un paisaje agreste, sugerente y tranquilo.
El viajero que llegue a Ojos Negros deberá visitar su iglesia parroquial
y la ermita de Santa Engracia. Así mismo podrá observar el restaurado "Torreón
de Homenaje" conocido como La Cárcel, donde se puede observar una
extensa obra fotográfica sobre "Ojos Negros y su naturaleza" y también
lo que queda de la antigua muralla del Castillo.
Además existe un yacimiento arqueológico bien conservado en la zona de
Torregabasa.
Una vez conocido lo que ofrece el pueblo, podrá adentrarse en su término
para conocer lo que nos depara el paisaje. Será imprescindible visitar
el Molino de Viento, único con estas características en todo Aragón.
Restaurado recientemente por el Ayuntamiento de la localidad, podemos
visitarlo y ver en funcionamiento sus instalaciones y maquinaria de
molienda, donde las piezas de engranaje, ruedas y tolva, han vuelto a
funcionar tras su reconstrucción.
Su aprovechamiento turístico, impensable hace unos años, es ahora un
recurso a tener en cuenta, al igual que la posibilidad de visitar
también las impresionantes formaciones geológicas que las minas dejaron
al descubierto.Igualmente se podrá observar el buen estado en el que se
encuentran las Salinas del Rey y que se tiene referencia de su
funcionamiento en el siglo XIII.
Tras un buen paseo por el campo, o bien por la carretera comarcal desde
el pueblo y en dirección a Villar del Salz, a unos cinco kilómetros se
divisa lo que queda de la explotación minera. Un lugar que ofrece por sí
solo, suficiente atractivo para los amantes de la naturaleza, el arte o
la geología. Los restos del trabajo de la extracción minera han dejado
verdaderos paisajes "lunares", "lagos artificiales" y profundos túneles,
dignos de visitar.
Acueducto de los arcos de Teruel
El turolense Acueducto de los Arcos, está considerado como la obra de
ingeniería civil, más importante de todo el renacimiento español.
El arquitecto, que proyectó y realizó este acueducto, fue Pierres Vedel,
y a la hora de concebirlo se inspiró y trató de emular, a las
portentosas obras de ingeniería civil realizadas por los romanos, de ahí
que no sea extraño que resultase una obra de imponente presencia,
considerada como uno de los acueductos más representativos de su tiempo,
entre otras cosas por que con él no sólo se logró abastecer de agua
potable a Teruel, sino que además se la dotó, de un accesible paso
peatonal para poder cruzar el profundo barranco, que separa el centro
turolense de su arrabal.
La Escalinata de Teruel
La influencia de la arquitectura mudéjar en el patrimonio turolense, es
sumamente importante, como se puede comprobar en esta escalinata,
construida entre 1920 y 1921 en estilo claramente neo-mudéjar.
Sin embargo, pese a las bellas formas que posee, el ascenso de sus
numerosos escalones es un tanto fatigoso, lo cual no impide admirar su
grandeza y majestuosidad.
Fue ideada, para unir la estación de ferrocarriles, ubicada en la parte
baja de Teruel, con el casco histórico, salvando así el fuerte desnivel
existente.
En su parte superior, se puede observar, un relieve del artista Aniceto
Marinas en el que se representa al símbolo de Teruel, los Amantes.
Viaducto de Teruel
El Viaducto, construido en 1929, fue en su momento y hoy en día lo sigue
siendo una necesaria infraestructura ingenieril y urbanística, muy
apreciada por los turolenses.
Hoy en día, el Viaducto está declarado Bien de Interés Cultural desde el
año 2004. Si bien lo más importante es su valor urbanístico, ya que
desde su construcción en 1929 supuso una importante reforma urbana que
mejoró el acceso a la ciudad desde la antigua carretera de Valencia.
Esta obra la llevaron a cabo tres ingenieros, Hué, Liñán y Carlos Castel,
y para imaginar el valor que le dieron los turolenses a esta obra, basta
saber que a éste último le dedicaron la Plaza del Torico.
Acueducto de los arcos de Teruel
El turolense Acueducto de los Arcos, está considerado como la obra de
ingeniería civil, más importante de todo el renacimiento español.
El arquitecto, que proyectó y realizó este acueducto, fue Pierres Vedel,
y a la hora de concebirlo se inspiró y trató de emular, a las
portentosas obras de ingeniería civil realizadas por los romanos, de ahí
que no sea extraño que resultase una obra de imponente presencia,
considerada como uno de los acueductos más representativos de su tiempo,
entre otras cosas por que con él no sólo se logró abastecer de agua
potable a Teruel, sino que además se la dotó, de un accesible paso
peatonal para poder cruzar el profundo barranco, que separa el centro
turolense de su arrabal.
Viaducto de Teruel
El Viaducto, construido en 1929, fue en su momento y hoy en día lo sigue
siendo una necesaria infraestructura ingenieril y urbanística, muy
apreciada por los turolenses.
Hoy en día, el Viaducto está declarado Bien de Interés Cultural desde el
año 2004. Si bien lo más importante es su valor urbanístico, ya que
desde su construcción en 1929 supuso una importante reforma urbana que
mejoró el acceso a la ciudad desde la antigua carretera de Valencia.
Esta obra la llevaron a cabo tres ingenieros, Hué, Liñán y Carlos Castel,
y para imaginar el valor que le dieron los turolenses a esta obra, basta
saber que a éste último le dedicaron la Plaza del Torico.
Las fiestas del Ángel
Estos festejos, que se
celebran el segundo fin de semana de julio, rinden homenaje al Santo
Ángel, patrono de la ciudad, y rememoran la legendaria fundación de
Teruel por parte de unos caballeros aragoneses tras tomar la
fortaleza musulmana a la que les condujo un toro bravo. El festejo
más popular es el toro ensogado, que corre por las calles entre los
quiebros de los mozos, aunque también es tradicional la suelta de
vaquillas. Se trata de una fiesta popular y callejera, en las que
destaca sobre todo la participación de las peñas y las charangas.
Bodas de Isabel de Segura
o fiestas de Los Amantes
Se celebra el fin de semana más
cercano al día de los enamorados, por lo general el segundo domingo de
febrero.
Durante todo el fin de semana se
representan en las calles historias y leyendas medievales, la principal es
la que se refiere al mito de Los Amantes de Teruel, Diego e Isabel, y se
escenifica de jueves a domingo. Muchos turolenses participan en ella
vistiéndose con ropas de estilo medieval y la ciudad se llena de puestos de
artesanía para ambientar la celebración.
La Feria del Jamón
Se celebra en septiembre y el
protagonista es el jamón de Teruel. Esta feria pretende convertirse en un
referente obligado del sector de productos de calidad alimentaria y de
denominación de origen.
Santa emerenciana
El domingo más próximo a la
ascensión, entre mayo y junio se ofrece un homenaje a santa emerenciana
patrona de la ciudad.
Festividad de los santos
mártires
Cada 29 de agosto los habitantes
de teruel, ofrecen un homenaje a los copatronos de la ciudad.
Certamen "amantes"
Fiesta conmemorativa de los
amantes de teruel, a celebrar el 14 de febrero ida de los enamorados.
El sermón de las
tortillas
Ida que se aprovecha para comer
una buena merienda en el campo. se celebra el martes de pascua.
Feria del jamón
Se celebra en el mes de septiembre
para promocionar el jamón de teruel.
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al inicio de Monumentos y Fiestas
Me he bajado estas fotos de
Internet desde hace
tiempo. Cuando engendré esta página, ya no me
acordaba de qué sitios me las había bajado y al
publicarlas creía que la gente me iba a
encontrar y pedirme que le hiciera referencia,
o que retirara las imágenes. Por esto pongo
el siguiente anuncio: Si eres autor de alguna
de estas imágenes te pido que me disculpes por la publicación sin tu
previa autorización y te ruego que me busques para que pueda hacerte
la debida referencia. En algunos casos ya
les he hecho referencia a algunas personas y
páginas, porque éstas me han enviado un correo
avisándome de la autoría de las fotos, en otros
aun no. esf@espanolsinfronteras.com
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