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Castillo de la Yedra - Cazorla Se ubica en las estribaciones inferiores del cerro de Salvatierra, sobre el río de Cazorla, y encima de un saliente rocoso cuyos aledaños, sobre la ribera del río, constituirían la primitiva área urbana de la Cazorla medieval. Su planta irregular responde, no solo, a la topografía del lugar sino también a sus continuadas transformaciones. De oeste a este presenta las siguientes estructuras:
• La gran torre
del homenaje con su patio de armas. Iglesia de San Pablo - Úbeda Dentro del carácter arquitectónico plenamente renacentista que impera en los múltiples edificios que ennoblecen la a ciudad de Ubeda, ya sean de tipo civil como de tipo religioso, sorprende muy gratamente la presencia de esta singularísima iglesia de San Pablo, anterior a todos ellos, y donde se mezclan de modo admirable elementos de épocas anteriores, tanto góticos como otros de tipo románico y platerescos. Los vestigios arquitectónicos más antiguos que subsisten, nos la acreditan como un templo románico muy tardío; tales son la portada llamada de Los Carpinteros, de molduraje y decoración románicos con arco ojival, y los óculos de los lunetos de la nave principal. La tradición, no comprobada, dice que en su lugar hubo anteriormente una mezquita musulmana. La mayor parte de lo que hoy día podemos contemplar pertenece a una restauración o terminación del templo ya en pleno gótico-isabelino, que culmina en los albores del plateresco con la realización de su magnífica puerta principal, fechada en 1511, y que al parecer debió estar policromada, según las huellas que aparecen en el tímpano y sobre los escudos. Al lado de esta portada se alza una tribuna o balcón sobre una volada repisa sostenida por dos columnitas de mármol, en la que se advierten elementos decorativos clásicos. Su traza es atribuida al gran arquitecto Andrés de Vandelvira, y desde ella se hacían públicos los edictos del Concejo. También sirvió como capilla pública, para que los mercaderes de la plaza pudieran cumplir con sus deberes religiosos sin abandonar sus puestos. Existe otra portada muy sencilla en la fachada posterior, mandada construir en 1485 por el obispo Ossorio, de quien es el escudo existente sobre ella. Posee esta iglesia un singular ábside poligonal fechada hacia el año 1380, que fue elevado en el siglo XVII y se remata con una poco habitual galería superior abierta con huecos continuos. La torre terminada en 1537 por Antonio Santero, es de estilo plateresco y habría de servir de inspiración para las demás torres de Ubeda, con su campanil octogonal sobre base cuadrada y los clásicos jarrones de piedra o flameros en las esquinas. Al pie del ábside, y adosado a él, aparece una fuente pública de planta circular y frontón triangular acabada en 1559, decorada con escudos de los Austrias, de Ubeda y de Porcel.
En el interior de
la iglesia, una serie de capillas góticas permite ver la
evolución de este estilo, desde el más primitivo, hasta el
flamígero de la de las Mercedes. Otro sepulcro notable es el del comendador don Juan de Monsalve y Sanmartín, caballero de Malta muerto en la lucha contra los moriscos, con su estatua yacente mutilada, que se encuentra en la capilla de esta familia, también decorada con reja de gran calidad y con interesantes frescos que decoran sus bóvedas. Muy vinculada esta iglesia a la historia de Úbeda, fue incendiada y destruida por Pero Gil, leal de don Pedro I El Cruel, cuando éste asaltó la ciudad, partidaria de los Trastámara. En esta ocasión fue destruido el archivo de la nobleza y de la Universidad de priores, custodiado en la capilla de las Mercedes.
Bien de Interés
Cultural, esta iglesia está catalogada como Monumento según
publicación aparecida en La Gaceta de Madrid, ya desde el
año 1.926. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos
Ruiz Serrano.
La jienense
Catedral de Baeza está dedicada a la Asunción de la Virgen.
Como casi todas las catedrales, ésta de Baeza tiene una
larga historia de construcciones y reconstrucciones. Parece
ser que en este lugar hubo un templo romano pagano y luego
cristiano. Sobre él, los musulmanes edificaron una mezquita
que llegó a ser convertida en templo cristiano efímeramente
en 1147 en tiempos de Alfonso VII, cuando Baeza fue
conquistada hasta su pérdida poco después por el empuje
almohade. Iglesia de Santa Cruz - Baeza Es éste uno de los pocos ejemplos de arquitectura románica existente en toda Andalucía. Es sabido que todo el sur peninsular estuvo bajo el poder musulmán al menos desde el siglo VIII hasta bien entrado el XIII; y así se entiende que desde los tiempos de aquellas primeras invasiones islámicas todas las nuevas edificaciones en la zona sólo podían corresponderse necesariamente con las propias de la cultura y la religión musulmana, dominante en todo el territorio. La decisiva batalla de las Navas de Tolosa de 1212 ganada por los reyes cristianos al mando de Alfonso VIII, trae como consecuencia el derrumbamiento del poder del imperio almohade, y con ello la rápida reconquista del norte de Andalucía en pocas décadas, impulsada principalmente por la firme intervención del rey Fernando III El Santo. Esta circunstancia hace posible el asentamiento estable de las primeras poblaciones cristianas en la zona durante la primera mitad del s. XIII, y a que pudiera aparecer en sus principales ciudades un arte románico tardío, al que ya le quedaba poco tiempo como estilo arquitectónico propio de la Baja Edad Media. Este arte cristiano que en principio se muestra puro en su pureza y rigor, con el tiempo va incorporando algunos elementos propios del mudéjar y del gótico, lo que da lugar a la creación de las características particulares de las iglesias andaluzas del período siguiente. La primera ciudad en recuperarse para Castilla es Baeza, en 1227, a la que siguen poco después otras cercanas a ella como Andújar y Úbeda; y pronto se construyen allí las primeras iglesias en este estilo tardorrománico, de las cuales se conservan hoy restos de distinto valor. De todas ellas, la iglesia de Santa Cruz de Baeza, es sin duda la de estilo románico mejor conservada en toda Andalucía. Interiormente consta de tres naves separadas por arcos de medio punto sobre pilastras cilíndricas que se rematan con capiteles románicos decorados con motivos vegetales y se cubren con viguería de madera vista y sencilla acabada a dos aguas. De las tres naves, la central termina en ábside semicircular o de tambor, mientras que las laterales lo hacen con muro recto. Es interesante observar el vestigio de un arco visigótico en su interior, lo que hace suponer que puede tratarse de la reconstrucción de un templo cristiano usado por la población mozárabe durante el dominio musulmán. Más interesante aún son sus pinturas murales policromadas que cubren parte de sus muros y ábside, correspondientes a los siglos XV y XVI, poco comunes en nuestra geografía. Su fachada principal es muy sobria, con las características propias de los templos románicos del sur de Castilla, y refleja en su paramento el sistema de cubierta a dos aguas de su interior y la disposición de un sencillo rosetón circular para la iluminación interior de su nave central. Conserva sus dos portadas abocinadas de medio punto sobre columnillas, aunque de ellas, sólo la lateral sobre el muro meridional es propia de esta iglesia, siendo añadida la portada occidental situada a los pies, procedente de las ruinas de la también iglesia románica de San Juan. Ambas portadas son de factura muy similar, lo que hace suponer que sus construcciones debieron realizarse con muy poca diferencia de tiempo, tras la reconquista de esta zona. Situadas en un cuerpo adelantado respecto al muro, estas portadas se componen de una serie de cuatro arquivoltas en las que se incluyen baquetones y escocias. Por fuera se protegen con sendos guardapolvos decorados con punta de diamante que quedan rematados por encima con un sencillo tejaroz sustentado por canecillos de piedra. De indudable valor histórico y documental, su sencilla e interesante arquitectura se suma a la alta nómina de edificios únicos de esta ciudad, justamente declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano. Iglesia de Santa maría la Mayor - Andújar La iglesia de Santa María La Mayor de Andújar se levanta sobre una vieja mezquita, casi en el centro del antiguo recinto medieval, convertido más tarde en el nuevo centro renacentista de la ciudad. Su construcción debió de iniciarse hacia el año 1.225 en estilo gótico, y se prolonga hasta el año 1624. Por ello presenta un singular mestizaje de estilos tanto en sus fachadas como en el interior, que se organiza a través de una planta de salón con tres naves de cuatro tramos cada una y bóvedas de crucería en los pies. Durante el siglo XVI se inicia la construcción de su singular y característica torre, muy robusta, ancha y cuadrada; algo tosca, realizada en ladrillo y con decoración de inspiración mudéjar, a la que posteriormente se le añadió una pequeña espadaña sobre uno de los lados. Francisco del Castillo El Mozo (Jaén, 1.521-1.586), importante arquitecto que inicia su aprendizaje en Italia junto a Vignola, desarrolla a la vuelta a su provincia natal una intensa e interesante actividad constructiva en toda la zona, proyectando su talento y su técnica al servicio de una arquitectura renacentista y manierista de gran calidad, especialmente en reformas de iglesias ya existentes, cuyas transformaciones dirigió con verdadera maestría en distintas ciudades de su entorno, como Andújar, Martos o Jaén, entre otras. Desde el año 1559, Del Castillo se ocupa en reconvertir el antiguo espacio gótico de esta iglesia de Santa María de Andújar en un elegante templo de salón de corte renacentista. Para ello, entre otras importantes reformas interiores, cambia las viejas cubiertas de crucería de sus naves por una sucesión de bellas bóvedas vaídas de claro estilo manierista en las naves laterales, disponiendo a su vez una serie de cúpulas rebajadas para la nave central, que se decoran con pinturas murales fechadas en 1606 y atribuidas a Blas de Ledesma. Con esta magistral intervención su autor consigue cambiar el efecto espacial de este viejo templo, al que dota de una impresionante sensación de esbeltez y espectacularidad, propias de las grandes iglesias del renacimiento andaluz. Interiormente cuenta además esta iglesia con importantes obras artísticas. Así, entre sus capillas laterales destaca la de Luis de Valdivia o Capilla del Greco –por encontrarse allí el cuadro de el Greco La Oración en el Huerto realizado entre 1605 y 1610- cerrada con una espléndida reja de hierro forjado y estilo renacentista realizada en un taller local. Está fechada en 1.578 y cuenta con un motivo iconográfico en la sobrepuerta con la representación de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. En su interior se encuentra un Cristo atado a la Columna, talla policromada de la primera mitad del siglo XVI atribuida a Jerónimo Quijano. También la capilla de Los Reinoso se cierra con una reja de hierro forjado, obra del año 1575, con el motivo iconográfico de la Anunciación, y originariamente ubicada en la iglesia de Santiago. Al exterior, en la Plaza de Santa María se levanta la portada norte, obra del maestro Domingo de Tolosa de principios del siglo XVI, y se abre con arco de medio punto enmarcado por columnas corintias, entablamento clásico y decoración de candelieri. La dedicada a San Pedro, situada al sur, es del maestro Antonio de Tomar, de la segunda mitad del mismo siglo y de un purismo muy estricto; está formada por dos pilastras con entablamento liso enmarcando un arco de medio punto. Finalmente, la portada de los pies del templo, la última en abrirse, se debe a Pedro García y responde al estilo herreriano. Se distingue por la ausencia de ornamentación y la sobriedad de sus distintos elementos: pilastras toscanas, entablamento dórico y frontón triangular flanqueado por las clásicas esferas de piedra. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano. Fortaleza y Abadía de la Mota - Alcalá la Real El conjunto histórico de La Mota se encuentra enclavado estratégicamente en la cumbre de un escarpado cerro, a casi 100 m respecto a la ciudad de Alcalá la Real que se encuentra a sus pies. Sus características, forma y situación le dan una visión predominante a modo de perfecta atalaya natural, que domina el paisaje a varios kilómetros a la redonda. En 1.341 Alfonso XI conquista definitivamente la fortaleza tras varios intentos de sus antecesores; y ante la importancia de la plaza como punto de partida hacia el reino de Granada e interesado en que dependiera exclusivamente de la Corona, funda aquí una Abadía de Patronato Real al tiempo que la dota de privilegios especiales. La inexpugnable “Qal ál Banu Said” está flanqueada por peñas y tajos que forman cuerpo con la muralla exterior. Tuvo una segunda muralla que protegía sus accesos y otra tercera exterior que guardaba el arrabal de Santo Domingo. Estas murallas eran la garantía de su defensa frente al enemigo que carecía de maquinaria de guerra apropiada para conquistarla, y que necesariamente recurría a un asedio de meses esperando a que la plaza se rindiera por falta de agua y alimentos. Situada en su interior, lo más singular del conjunto es su iglesia de Santa María la Mayor, que comienza a edificarse sobre una anterior mezquita en la década de 1530 como sede de la abadía fundada por Alfonso XI tras la toma de la ciudad. Constituida como símbolo de la victoria del ejército cristiano sobre el poder musulmán, su enorme torre de 42 m se levanta con decidida intención por encima de la del Homenaje de la Alcazaba, proclamando el establecimiento de un nuevo orden en el lugar y dominando el conjunto con su espectacular silueta. Conocida como Iglesia abacial o de la Mota, se comienza a levantar bajo protección del abad Juan de Ávila según trazas de Martín de Bolívar, sustentada por cuatro pilares interiores que junto con los muros y contrafuertes exteriores sostienen las bellas bóvedas de crucería estrellada que cubren el templo. A su estructura gótica inicial se unen luego elementos decorativos del plateresco y del primer renacimiento representados por heráldicas y rosetas distribuidas en los paramentos. Su interior se organiza en tres naves de dos tramos cada una y coro alto a los pies, siendo muy notable su Capilla Bautismal de doble portada renacentista y bóveda de casetones atribuida a Jacobo Florentin, maestro italiano que trabaja en Granada a principios del XVI. En una segunda etapa, a final de ese siglo, se acomete la remodelación de su cuerpo central con intervención de Ambrosio de Vico y Ginés Martín de Aranda, este último verdadero artífice que dirige la realización de la Sacristía y tres portadas donde se repiten elementos renacentistas de bella factura junto a relieves de la Asunción de la Virgen y el gran escudo abacial, quizás perteneciente al abad que impulsó esta reforma, don Maximiliano de Austria. Aquí los muros perimetrales se organizan en dos pisos, el inferior formado por seis arcos de medio punto con tres capillas-hornacinas y sus portadas, y el superior por arcos ojivales en consonancia con los arcos góticos del período anterior. Una tercera etapa termina en 1.627, profundizándose la cabecera de la iglesia medieval y creando en el muro del Este tres grandes arcos triunfales. Con la Guerra de la Independencia comienza la decadencia del templo pues las tropas francesas a su llegada a Alcalá en 1810 desmantelan la iglesia y la convierten en almacén para usos militares, incendiándola en su retirada y provocando la caída de la bóveda. El s. XIX y las desamortizaciones no mejoran su situación pues llegó a ser usada como lugar de enterramiento, y no fue hasta después de la Guerra Civil cuando comienzan las reparaciones, cuya continuidad en el tiempo han puesto de manifiesto la existencia de tumbas también de otras culturas diferentes. Bien de Interés Cultural, la iglesia ahora en restauración está catalogada como Monumento Nacional, según aparece publicado en La Gaceta de Madrid, desde el año 1.931. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano. Catedral de la Asunción Como la mayoría de las catedrales andaluzas, la primitiva catedral de Jaén se implanta en la que fuera desde el año 825 mezquita mayor de la ciudad musulmana, conquistada para Castilla por Fernando III El Santo en 1.246. En 1.492 y bajo el obispado de Luis Osorio se comienza a construir una catedral gótica por el maestro Pedro López con la intervención de Enrique Egas continuándose las obras hasta 1.519, aunque hubo de derribarse parte de su fábrica en 1.525 por amenazar ruina, quedando parado el proceso hasta 1.548, año en que el Cabildo de la ciudad decide el concurso de los maestros L. Quijano, P. Machuca y A. Vandelvira para la construcción de un nuevo templo. Resulta elegido Andrés de Vandelvira quien inicia las obras por la cabecera, conservando algunos paramentos levantados por P. López, decorados con robusta franja de follaje gótico. De planta rectangular, esta catedral es una espléndida iglesia de salón compuesta por tres naves, capillas-hornacinas laterales y cabecera plana. Como en las de Granada, Guadix y Baeza, los pilares se recrecieron con columnas corintias de fustes estriados y bastones a distinta altura, típico en Vandelvira, pero superando la grandiosidad del espacio diáfano interior de este templo a los antes citados, y con un clasicismo de mayor perfección que el de aquéllas. En el lado de la epístola levanta Vandelvira su majestuosa Sacristía, realizando una de sus mejores composiciones. De planta rectangular, plantea en sus lados parejas de columnas estriadas sobre pedestal corrido que unidas a pilastras se distancian a longitudes diferentes para soportar arcos de radios distintos y alternados, formando un ritmo genial y único; sobre ellos corre un entablamento general donde repite el ritmo de arcos desiguales y alternados del cuerpo inferior, dando lugar a un recinto clásico excepcional. La sala se cubre con bóveda de medio cañón decorada con medallones, acabándose en 1.577, dos años después de la muerte del maestro. Junto a la Sala Capitular de esta misma catedral, acabada en 1.556 y concebida por Vandelvira con gran purismo en sus órdenes jónicos apilastrados e igualmente cubierta con bóveda de cañón, son dos de las obras maestras indiscutibles de la mejor arquitectura renacentista en Andalucía. Luego otros maestros mayores de la catedral -Aranda y López de Rojas- realizan una intensa actividad en ella creando obras de la mejor tradición manierista y de comienzos del barroco. Juan de Aranda y Salazar, llamado por el obispo Baltasar Moscoso en 1.634 para continuar las obras comenzadas por Vandelvira, levanta la Capilla Mayor –donde se guarda la reliquia de la Santa Faz- y las del lado del evangelio, siendo sus obras más personales la majestuosa cúpula central y la portada septentrional del crucero. Eufrasio López de Rojas, maestro mayor desde 1.659, diseña una monumental fachada que se concluye en 1.688. Plantea la búsqueda de efectos espaciales a través de una acertada conjunción de la arquitectura y un amplio repertorio iconográfico creado por el genio de Pedro Roldán (1624-1699), tanto en estatuas como en relieves, que le confiere con su gran tamaño, estructura y decoración gran sentido barroco italiano a un esquema clasicista; y supone por su elegancia y formalismo una de las obras cumbres de la arquitectura española del s. XVII. La culminación de la catedral estuvo a cargo de José Gállego, quien desde 1.726 se ocupa del cerramiento final de sus bóvedas, la construcción del gran coro -concluido en 1.736- y las trazas del trascoro, que aloja una gran pintura del academicista M. Salvador Maella (1.739-1.819). Mención especial merece su Museo Catedralicio, las Galerías Altas y la Capilla del Sagrario, obra de V. Rodríguez. Entre sus obras de arte están las pinturas de P. Machuca, la Virgen de las Angustias de J. de Mora o imagen de Ntro. Padre Jesús El Abuelo, de Sebastián de Solís (s. XVI), bien de Interés Cultural, la catedral de Jaén fue declarada Monumento Nacional desde 1.931, según aparece publicado en La Gaceta de Madrid de ese mismo año. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano Universidad de Baeza La antigua ciudad de Baeza, primera de las poblaciones andaluzas reconquistada definitivamente a los musulmanes, en 1227 y a manos de Fernando III El Santo, tuvo especial protagonismo en la vida política y social del país desde finales de la Edad Media. Convertida en punta de lanza para futuras conquistas cristianas, los reyes de Castilla otorgan numerosos privilegios a sus moradores, atrayendo a numerosos nobles y ciudadanos que vienen a vivir aquí. Sin embargo es durante el s. XVI cuando Baeza alcanza su mayor esplendor. En esta época la ciudad cuenta con sede episcopal (catedral), universidad e imprenta, y es entonces cuando se levantan los magníficos edificios renacentistas que hoy vemos, y que junto con el resto de su legado artístico y monumental le han hecho merecedora de la nominación de ciudad Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO en el año 2003, junto con su vecina ciudad de Úbeda. La importancia social, artística y económica alcanzada por esta ciudad fue factor decisivo para la implantación en ella de esta Universidad, creada en 1538, y que junto con las de Sevilla, Granada y Osuna, resulta ser una de las cuatro únicas existentes en la Andalucía del s. XVI. Fundada por bula del Papa Paulo III cuenta entre sus primeros colaboradores con personajes de la importancia de San Juan de Ávila o San Juan de la Cruz. Posteriormente en 1667 se produce un hermanamiento con la Universidad de Salamanca, que reconoce la validez de los grados de la de Baeza, manteniéndose aquí la vida universitaria hasta el año 1824, fecha en que se suprime la institución para pasar a convertirse en Instituto de Enseñanza Media. La estructura del edificio se corresponde básicamente con la de los palacios renacentistas de la época. Su traza se atribuye al arquitecto jiennense Francisco del Castillo (1.521-1.586), quien dispone su organización alrededor de un gran patio central abierto de planta cuadrada y doble arquería de arcos superpuestos, decorados con relieves de medallones y escudos, que se apoyan en esbeltas columnas de mármol blanco. El actual cierre acristalado de la galería superior sobre el antepecho de piedra es un añadido, frecuente en los grandes patios similares de este tipo de edificios. El Paraninfo es uno de sus espacios internos más valiosos e interesantes, con gran altura y cubierto por un interesante artesonado; su decoración no obstante, es del s. XVIII, y entre sus cuadros se representan las figuras de Rodrigo López, su fundador, San Juan de Ávila, primer patrono, y Diego de Valdivia, catedrático predicador. Muy interesantes son también su capilla, de una sola nave y cubierta de bóveda de cañón, y la torre, espléndida y de cuatro cuerpos, con bello campanario de base octogonal y decoraciones a base de cerámica vidriada. La fachada, levantada en el año 1593 es una magnífica muestra del arte renacentista andaluz. En 1979 se crea en este mismo edificio la Universidad de Verano de Baeza, adscrita a la de Granada, para albergar parte de sus cursos estivales, y en 1984 adopta el nombre de Universidad Antonio Machado, en recuerdo del insigne escritor andaluz que impartió clases de francés en la ciudad entre los años 1912 y 1919. Y como no podía ser de otra manera, en la actualidad la labor del edificio como centro docente sigue vigente, pasando en 1994 a constituir una de las sedes permanentes de dicha Universidad que desarrolla actividades de docencia e investigación de forma continuada a lo largo del año, impartiendo además de los tradicionales cursos de verano, otros de doctorados, maestrías y de formación especializada. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano. Capilla del Salvador - Úbeda Considerada una de las obras maestras del Renacimiento español, el encuadre urbano de la ciudad de Úbeda le añade espectacularidad a su riqueza monumental y artística. Ésta procede de la importancia histórica que toma la villa cuando al ser tomada definitivamente de la dominación islámica en 1.234 por Fernando III El Santo, pasa a ser durante casi tres siglos plaza fronteriza con el Reino de Granada. Aquí toman asiento algunos de los más preclaros linajes de Castilla, que si bien ayudan eficazmente a los reyes en la Reconquista, también ensangrientan la zona con sus luchas de banderías. En tiempos de Carlos I y Felipe II algunos de estos personajes ocupan puestos de gobierno en el imperio español, dando lugar a su Siglo de Oro y es entonces cuando nace la Úbeda del renacimiento que ha llegado hasta nuestros días. Uno de ellos es don Francisco de los Cobos y Molina, comendador mayor de la Orden de Santiago y Secretario de Estado del emperador Carlos. A él se debe la fundación de esta Sacra Capilla, creada para enterramiento familiar bajo la advocación del Divino Salvador, que no se trata de una capilla corriente adherida a una iglesia o catedral, sino de una construcción de categoría muy superior, autónoma e independiente. De los Cobos elige para dar forma artística a sus ideas al mejor arquitecto del momento, el burgalés Diego de Siloé, en 1.536, cuando éste dirigía las obras de la catedral de Granada, contratando su ejecución con el cantero local Alonso Ruiz y el alcaraceño Andrés de Vandelvira. Por diferencias entre De los Cobos y Siloé se suspenden las obras en 1.539 reanudándose al año siguiente sin contar ya con éste, y estipulándose que la fachada principal –cuyo diseño aún no había sido trazado- sería igual a la del Perdón de la catedral de Granada, obra de Siloé, lo que se hizo sólo hasta el primer cuerpo. Andrés de Vandelvira toma entonces el mando, continúa la construcción y diseña el resto del edificio, siendo suya la espléndida Sacristía, con su singular acceso desde la iglesia resuelta en ángulo con gran virtuosismo. También son suyas las bellas portadas laterales, que manifiestan reminiscencias platerescas y las raíces castellanas de su autor. Tanto la magnífica portada central como las laterales, se consideran de las mejores compuestas de todo el Renacimiento andaluz. Decisiva intervención en su decoración escultórica tuvo el francés Esteban Jamete, que trabaja en su fachada principal, de alto contenido simbólico, de 1.541 a 1.543, y que nacido en Orleáns dejó lo mejor de su producción artística en España. Flanqueada entre dos bellas torretas cilíndricas, a la derecha de esta fachada se alza el campanario más alto de la ciudad. Todo el interior de la Capilla, cubierto de reliquias, imaginería y pinturas, es grandioso. Cuenta con una soberbia reja renacentista decorada con escudos, grutescos y heráldica, realizada en 1.555 por Francisco de Vilalpando; y representa la separación simbólica y real de la zona reservada a la familia del fundador frente a la permitida para el uso del pueblo. El Presbiterio, en proyecto no tenía más decoración que las medias columnas adosadas a los paramentos, y era de gran sobriedad y belleza; pero en el siglo XVII fue objeto del añadido de la gran rocalla sobre los muros y del baldaquino sobre la capilla central, obra de García de Pantaleón.
El Retablo Mayor, obra de Alonso Berruguete, representa la
Transfiguración del Señor. De todo el conjunto sólo la
figura de Cristo es hoy original, ya que lamentablemente el
resto fue destruido durante la Guerra Civil española de
1.936 a 1.939. Recogida de datos y elaboración de Ficha: Carlos Ruiz Serrano Baños Árabes De este tipo de edificaciones los Baños Árabes de Jaén son los más notables de España. Su construcción data de los siglos X y XII. Se ocultó bajo el palacio del conde de Villar Dom Pardo en el siglo XVI, y se redescubrió en el año 1913. De ellos se conservan las tres salas y fueron declarados Monumento Nacional. Castillo de Santa Catalina Actualmente Parador Turístico, el castillo es de estructura árabe aunque muy modificado por los cristianos. De su edificación original sólo queda la torre del homenaje, el patio de armas y torres unidas a las murallas. En el interior del Castillo se encuentra la Capilla gótica del siglo XIII - XIV que forma parte del conjunto del Castillo. La Capilla se encuentra en una de las torres y se accede por un hermoso arco de herradura. Capilla de San Andrés Construida en el siglo XV. La fundó el Venerable Gutiérrez González Doncel, victima del saqueo de Roma. Llegaron de Roma a la Santa Capilla varias obras de arte. Carlos I le otorgó el título de Santa porque se trajo tierra desde las catacumbas de Roma, para derramarla por sus dependencias Catedral De estilo renacentista y construido entre los siglos XVI y XVII. En el primer cuerpo de la fachada principal hay unas columnas con capiteles corintios que llegan hasta el segundo cuerpo que tiene una balaustrada de piedras rematada por una serie de estatuas. En el interior, en el centro de la nave principal está el coro con una sillería labrada en madera. En la capilla mayor destaca un hermoso sagrario. El templo conserva el lienzo de Sana Faz que según la tradición fue con el que la Verónica limpió el rostro de Cristo. La Catedral ha sido declarada monumento histórico artístico Convento de Nuestra Señora la Merced Edificado en el siglo XVI y reedificada a principios del siglo XVIII. Del siglo XVIII corresponde la fachada que posee una hornacina con la imagen de la Virgen y el Niño. Entre sus obras pictóricas destaca el altar de las Ánimas y la Virgen del Carmen. Desde 1885 rigen en el Convento los Misioneros del Corazón de María Convento de Santa Clara Fundado por Fernando III. Su templo es de una sola nave, rectangular y cubierto por un artesonado mudéjar. La bóveda de la capilla es de nervios, estrellada, de finales del siglo XVI y tiene un retablo hecho en 1958, por Francisco Palma Burgos. Otra pieza destacable es el patio claustral. Ejemplar renacentista de dos galerías y de arcos superpuesto de medio punto apoyados sobre columnas de orden toscano. Convento de Santa Úrsula Fundado en el siglo XVI, fue una institución dedicada a la recuperación de mujeres descarriadas. Está situado junto a la Iglesia de La Magdalena y está regido por las Madres Angustias Recoletas. Tiene una iglesia sencilla con una decoración modesta y cubierta por un artesonado. Es allí donde se elaboran las Yemas de Santa Úrsula, postre rico y dulce cuya receta trajeron una madre y dos hijas procedentes de Cuzco (Perú) que procesaron como religiosas en el convento, en el primer tercio del siglo XVIII. Iglesia de la Magdalena Es la parroquia más antigua de la ciudad. Fue construida a principios del siglo XVI sobre los restos de una mezquita árabe. La portada principal es del gótico isabelino donde figura la imagen de la Magdalena y la heráldica del cardenal Merino. La torre de base cuadrada y remate octogonal, fue alminar morisco y en ella está el campanario. El interior de la iglesia se compone de cuatro naves. En el altar mayor se encuentra el cristo de la clemencia de Salvador de Cuellar y un relieve de la santa del siglo XVIII. Iglesia de San Bartolomé Edificada entre los siglos XVI y XVIII. Fue erigida en el siglo XIV. Es de estilo mudéjar y en su interior destaca el retablo mayor (datado a finales del siglo XVI) obra de Sebastián Solís. También alberga una de las mejores tallas de Jaén, el Cristo de la Expiración de José de Medina. Iglesia de San Idelfonso La portada de la fachada principal es de estilo neoclásico y está enmarcada por dos torres. El interior de la iglesia es de estilo gótico y formada por tres naves separadas mediante pilares. Alberga el altar mayor, la capilla de la Virgen y los retablos de la nave del Descenso, todo ello de gran. Iglesia de San Juan La fecha de su construcción es desconocida, aunque se cree que pudo ser construida en el último tercio del siglo XIII. En su interior se puede encontrar esculturas policromadas como Nuestra Señora del Socorro y el paso procesional de El Calvario. En ella destaca la torre del concejo donde hay una campana del siglo XVI. Monasterio de Santa Teresa Monasterio ocupado por monjas carmelitas descalzas. En su interior, en su iglesia del siglo XVII, alberga un retablo mayor con pinturas de Sebastián Martínez y de Ambrosio de Valois. Lo más destacado del convento es el manuscrito del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz que la Madre Isabel de la Encarnación trajo desde Granada. Murallas La muralla no rodeaba el perímetro de la ciudad, se extendía mucho más, lo que provocaba sucesivas ampliaciones del recinto. Debido a estas ampliaciones, prácticamente han desaparecido quedando sólo algunos restos como la torre adosada al Palacio de Torralba. Palacio de los Vélez El Palacio de los Vélez es una edificación levantada por Alfonso Vélez y Mendoza. El Palacio ha sufrido diversas modificaciones. Su fachada data de 1630. Tiene un pórtico con tres arcos, abierto a un pequeño jardín. Palacio del Condestable Iranzo El palacio fue construido en el siglo XV para el gobernador de la ciudad. Está situado dentro del casco histórico de la ciudad de Jaén y se restauró en 1991. Actualmente acoge los servicios de la concejalía de Cultura del Excmo. Ayuntamiento y una Biblioteca Municipal.
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Fiestas de Invierno
Zambombas, almireces, botellas
de anís y cucharas, panderetas, castañuelas, guitarras, bandurrias...
cualquier instrumento resulta idóneo para sonsacar unos mantecados
acompañado de una copa de coñac, anís o resol. Pedir el aguilando es una
costumbre ya poco extendida, a perder. Se fue trocando por hacer la
visita, una versión menos vociferante, más burguesa y provinciana con
resultados a la postre similares. Y tal vez con el tiempo tal vez acabe
también por perderse.
En otras ocasiones, las letras toman tonos más sociales y críticos con sus tiempos:
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