Historia
HISTORIA MEDIEVAL
De Cuenca se sabe que allá por el 711 fue
dominada por los musulmanes, a raíz de la conquista de Toledo
por Tarik ben Zeyak. Hacia el 1011, Ismail beni Dilnún, señor de
Uclés, toma Cuenca y la convierte en capital del distrito, que
pasa a llamarse desde entonces cora de Kunka. Casi un siglo duró
la conquista de la tierra conquense por los reyes cristianos,
hasta que Alfonso VIII le da un nuevo impulso a la conquista, y
en 1177 toma la soberbia fortaleza árabe, erguida y majestuosa
sobre las vegas de sus dos ríos y le otorga el Fuero Real.
Durante los siglos XII y XIII, la ciudad de Cuenca, en la que
también se asienta la Orden de Santiago, vive momentos de
esplendor gracias a la fertilidad de las vegas, su riqueza
ganadera y la floreciente industria textil, que a finales del
siglo XV obligan a la creciente población a extenderse fuera de
las murallas.
HISTORIA MODERNA
Aún durante el siglo XV Cuenca mantuvo su
buena situación política y económica motivada por el gran
impulso constructor de la iglesia y las familias nobles, como
los Mendoza. Sin embargo, a partir del XVI se inicia un declive
que corre paralelo con el de otras grandes ciudades castellanas,
que vieron frenado su crecimiento en beneficio de la periferia y
de las veleidades imperiales de la monarquía.
HISTORIA CONTEMPORÁNEA
Como en otras provincias del interior, los
enfrentamientos bélicos de los siglos XVIII y XIX -guerras de
Sucesión y de la Independencia, revoluciones liberales, etc.-
contribuyen al declive de la ciudad, que sólo empezará a ver la
luz ya en este siglo cuando, tras el paréntesis trágico de la
guerra civil y la dura postguerra, se inície un proceso de
industrialización y revitalización del comercio.
PATRIMONIO ARTÍSTICO
Barrio de San Martín
Conjunto de viviendas de
carácter popular, a través de multitud de callejas enrevesadas.
Por una de ellas, trasera al Museo de Arte Abstracto, se llega a
los restos de la iglesia de San Martín, de la que se conserva un
ábside románico, formando parte del cerramiento de una huerta.
Calle Alfonso VIII
La calle principal de
acceso a la Plaza Mayor tomó forma definitiva a lo largo del
siglo XVIII. En ella se conservan dos magníficas casonas, del
XVII, situadas frente a la escalera de la Plaza del Carmen. Una
es la Casa del Corregidor, de planta rectangular, fábrica de
sillería en esquinas y noble estructura, pese a su descuido
actual. La otra es la casa-palacio de los Clemente de Aróstegui,
con muy buena rejería y dos blasones a la altura del balcón
principal.
Castillo de Belmonte
Historia
La Villa de Belmonte fué donada por Fernando
III el Santo a su hijo el infante don Manuel, herendándola
después su hijo don Juan Manuel que allí construyó en 1323 su
palacio residencial. Don Juan Manuel (1282-1347), noble y
literato castellano, autor del conocido libro El Conde Lucanor,
escribió entre los muros de su castillo uno de sus libros "De
los enxiemplos" o ejemplos, compuesto por historias cortas con
un fin moralizante.
En 1398, el rey Enrique III dona la villa a
don Juan Fernandez Pacheco, natural de Santarén (Portugal). El
actual castillo fué construido entre 1456 y 1470 (siglo XV) por
Juan Pacheco primer Marqués de Villena y Señor de Belmonte. Es
obra del maestro Hanequín de Bruselas.
El marqués de Villena, Juan Pacheco, cedió el
castillo inacabado, a su hijo Diego Lopez Pacheco segundo
marques de Villena, en el 1467. Este al apoyar al bando de la
hija de Enrique IV (Juana la Beltraneja) perdió temporalmente la
propiedad del castillo y de otras villas. Poco tiempo después,
la ya reina Isabel la Católica le devolvió sus propiedades. Esta
historia hay que enmarcarla en el periodo de la guerra civil de
Castilla entre los partidarios de Isabel la Católica y Juana
llamada "la Beltraneja".
Durante la guerra de sucesión los
descendientes del Marqués de Villena se distinguierón por su
adhesión a la causa de Felipe V a quien prestarón grandes
servicios. La situación de Belmonte les sirvió maravillosamente,
eligiendolo como punto estrátegico para detener los socorros que
recibia de Portugal el archiduque Carlos de Austria, aspirante a
la Corona, y a vigilar al mismo tiempo las fuerzas que operaban
en el Reino de Valencia. Durante la guerra de la independencia,
el castillo sirvió como cárcel francesa.
En el siglo XIX, Eugenia de Montijo encargó
al arquitecto español Sureda la rehabilitación del castillo
siguiendo los esquemas franceses en la restauración.
Posteriormente fué habitado por una comunidad de dominicos
franceses que realizarón reformas en los salones del castillo, y
construyendo la actual capilla. Alli residierón hasta 1885.
Uno de los personajes históricos que habitó
el Castillo de Belmonte durante algún tiempo fué doña Juana,
conocida como la Beltraneja, hija de Enrique IV y protagonista
de los enfrentamientos politicos que sufrió Castilla en el siglo
XV y que acabarón con la entronización de la reina Isabel I
llamada la Católica. Una de las puertas del castillo tiene su
nombre, pues por ella huyó del castillo para evitar una muerte
segura de sus antiguos aliados.
Dice la historia que cuando la causa de Juana
la Beltraneja se daba por perdida, y ante la actitud del Marqués
de Villena de cambiar de bando, Juana vió peligrar su seguridad
y se descolgó por una de las ventanas de la capilla saliendo
huyendo por la puerta que hoy día recibe su nombre.
Castillo de Uclés
Este castillo, construido a principios del
siglo X, fue una importante fortaleza musulmana. En el año 1157
pasó a manos de Alfonso VII, posteriormente a la Orden de San
Juan y luego a la de Santiago. En el año 1528 el castillo fue
destruido, y se construyó el monasterio de estilo herreriano. En
el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal, la orden
tuvo que abandonar el edificio.
Esta zona es una mezcla de las culturas
musulmana y judía, como lo demuestran los restos históricos que
aún quedan. Los judíos fueron expulsados por los Reyes Católicos
en 1492 y los árabes fueron aislados en 1502, y Uclés se
convirtió en una fusión de culturas defendidas tras los muros
del castillo.
Descripción y características
De la estructura primitiva de esta fortaleza
quedan tres torres con un muro que las une y la muralla en
zigzag. Como elementos defensivos de la fortaleza destacan las
torres del Homenaje y la de Plata. Una de ellas es albarrana,
elemento defensivo árabe que consiste en separarla del edificio
y unirla a él por medio de un pequeño puente. Ambas torres son
de planta cuadrada, pero carecen de remate en almenas. La una se
une con la otra por medio de un muro. Una de ellas consta de
cinco plantas y de ella partía la muralla árabe.
Otra nota significativa de la fortaleza es su
muralla en forma de zigzag, o con aspecto de cremallera. Este
sistema servía para dotar al edificio de una amplia visibilidad
sorteando las torres y los ángulos que limitaban la visión,
haciendo muy difícil el acceso al recinto. Este sistema no
aparece en las fortificaciones de otras zonas. Su ubicación en
un montículo elevado es también una característica defensiva,
pues dificultaba el ataque.
Ciudad Encantada
Este Sitio Natural de Interés Nacional es
famoso por las formas curiosas que tienen las rocas. Está
situado al norte de la ciudad de Cuenca, a 25 kilómetros, en el
municipio de Villalba de la Sierra, de la Comarca de la Serranía
Alta y Campichuelo.
Es un conjunto de rocas de composición caliza
que están esculpidas por la erosión producida por el agua y el
viento a través de miles de años. Al iniciar el recorrido nos
encontramos con una zona cubierta de pinares y prados antes de
meternos en la zona rocosa que tienen nombres tales como Tormo
Alto, los Barcos, los Amantes de Teruel, el Puente Romano, el
Perro, el León, la Cara del Hombre, el Tobogán, la Ballena, etc.
La parte superior de las rocas son más duras
que la parte inferior, eso facilita la erosión y la formación de
esculturas muy agradables a la vista. La vegetación que domina
es el pino y el enebro y en fauna predomina el buitre, el águila
real, el zorro, la ardilla y el jabalí.
Las formas más representativas de
la ciudad encantada. Todas tienen un cartel que las define
perfectamente.
-
El Tormo Alto. Monolito de 20
metros, milagro o juego de equilibrio, emblema de la Ciudad.
Los barcos. Tres enormes moles de piedra, una flota
invencible anclada en la sierra.
El perro. Guardián de una ciudad petrificada, asemeja
un fox terrier.
Cara del hombre. Monumental busto de nariz aguileña y
boina.
Puente romano. Arco horadadazo en la roca,
arquitectura natural.
La foca. Enorme figura imaginaria que representa una
foca haciendo juegos malabares con su hocico.
Los Osos. Enormes pedruscos que recuerdan dos osos.
El tobogán. Estrecho y largo callejón rocoso de
varios desniveles.
El mar de piedra. Plana y extensa superficie rocosa
donde la erosión del agua creó formas que simulan olas y
ondas marinas.
Lucha del Elefante y el Cocodrilo. Enormes y
caprichosas rocas, asemejan la encarnizada lucha de un
elefante que lanza su trompa a las fauces de un cocodrilo.
El Hipopótamo. Inmensa roca zooforma que recuerda un
hipopótamo.
El Convento. Un arco ojival en una pared rocosa nos
transporta a la edad media.
Los Hongos. Entre los pinos enormes bloques de piedra
asemejan hongos gigantes.
El Teatro. En un escenario natural un curioso puente
recuerda la embocadura de un teatro.
La Tortuga. La abertura en lo alto de una inmensa
roca parece una tortuga con su cabeza fuera del caparazón.
Los Amantes de Teruel. Bloques de roca que parecen
los bustos de un Hombre y una mujer intentando besarse.
Iglesia
Parroquial de San Pedro Apóstol
La Iglesia parroquial de S. Pedro Apóstol es
la actual iglesia de Horcajada de la Torre. Dentro de los pocos
documentos históricos que existen del pueblo se habla de la
existencia de otra iglesia anterior a 1569 construida en yeso y
con el techo de madera que se encontraba en malas condiciones.
En 1586 se pide permiso al rey Felipe II para
la construcción de la actual iglesia, para lo cual el rey
entregó una cantidad anual de 100 ducados hasta el final de su
construcción. El pueblo aportó los beneficios de las tierras
comunales y la madera de los montes de la villa para los
andamios y tejado. La piedra con la que está construida se
obtuvo de unas canteras que se encuentran dentro del mismo
término municipal.
La actual iglesia preside la Plaza Mayor y se accede a ella a
través de un atrio con dos tiros de escalera opuestos contenidos
por un muro frontal de sillería y por otras dos puertas
laterales. Se inició su construcción sobre 1587 y finalizó hacia
1644, aunque algunos elementos de su fábrica son de años
posteriores como el retablo (1684) o la portada principal
(1677).
Es un edificio de estilo herreriano de una
sola nave en forma de cruz latina con brazos y cabecero muy
cortos, cubiertos todos por una bóveda de cañón con lunetos. El
crucero está cubierto por bóveda de media naranja sobre pechinas
con arcos torales (23m. de altura). Toda la fábrica interior es
de sillería, vista parcialmente. La actual iglesia preside la
Plaza Mayor y se accede a ella a través de un atrio con dos
tiros de escalera opuestos contenidos por un muro frontal de
sillería y por otras dos puertas laterales.
En el presbiterio se encuentra el retablo, de
estilo barroco, fechado en 1684 y donado por D. Tomás de Elvira
y Serrano. Está compuesto por cuatro columnas salomónicas de
gran altura, a los dos lados, y entre ellas, dos pedestales en
los que en tiempos estaban colocados dos ángeles y en los que,
después de la última restauración, se colocaron las imágenes de
la Virgen del Carmen y del Sagrado Corazón. El centro del
retablo está presidido por un Cristo crucificado de gran talla y
peso: "El Cristo de las Injurias", que tuvo su historia durante
la guerra civil al querer ser arrancado del retablo, teniéndolo
que dejar ya que veían que hundían la iglesia. Encima de él se
encuentra otro pedestal, ahora vacío, en el que se encontraba la
imagen del titular de la parroquia, S. Pedro.La nave principal
tiene tres capillas: la dedicada a la Virgen del Pilar, la del
Niño de la Bola, con una bonita rejería, y en la que se
encuentra la pila bautismal. También posee un hermosísimo coro
en su parte trasera, al que le falta una parte, adosada a la
pared norte, donde se ubicaba el órgano.Exteriormente manifiesta
la forma interior de la cruz latina. La fachada principal es de
sillería labrada con un óculo cuatrilobulado (¿posible vidriera?)
y está rematada por una cornisa horizontal de piedra que recorre
toda la iglesia. El resto de fachadas están levantadas en piedra
llagueada con esquinas también labradas.A la izquierda de la
fachada principal se encuentra la torre, de forma cuadrada y de
unos 40m de altura. Está compuesta por tres cuerpos, el primero
de los cuales forma conjunto con el resto de la fábrica de la
iglesia y destacando los dos últimos, retrancados ligeramente y
separados por cornisas de toro sobre una línea de arquitos muy
finos. El campanario tenía cuatro campanas, de las cuales sólo
queda una.
La portada principal sustituye a otra
anterior desconocida. Es de estilo barroco y data de 1677,
siendo pagada por el licenciado D. Julián, comisario del Santo
Oficio y cura de Villar de Cañas y sus anejos. Está compuesta
por columnas exentas sobre pedestal que soportan un entablamento
bajo frontón roto y rematado por una hornacina en la que se
encuentra la imagen de S. Julián.
Iglesia Colegiata
de San Bartolomé
Iglesia Colegial de San Bartolome De
grandes dimensiones, consta de tres naves y ábside poligonal.
Contiene magnificas tablas, un retablo mayor de Hernando de
Espinosa y otro, el de la capilla de los Gómez de León,
atribuido a Diego de Tiedra. Extraordinaria rejería obra de Juan
Francés y, en su mayor parte, de Hernando de Arenas. Tiene dos
portadas: la del Sol, a los pies del templo, es gótica; la otra,
llamada de los Perdones, gótico-renacentista. En su interior se
guardan los sepulcros de los padres y abuelos del marqués de
Villena.
Monasterio de Uclés
El monasterio de
Uclés perteneció a la orden militar de los Caballeros de
Santiago. La parte más moderna, es la portada barroca de 1735,
atribuida a Pedro de Ribera, de gran riqueza decorativa.
Cuenta con un gran patio, del siglo XVII, cerrado con 36 arcos
de medio punto y donde se encuentra una hermosa escalera del
siglo XVII. El refectorio, la estancia más suntuosa, posee un
artesonado labrado en pino con 36 casetones que representaban a
caballeros de la Orden. La iglesia, obra de Francisco de Mora,
es del año 1598. Posee una sola nave y varias capillas laterales
comunicadas entre sí. Destaca el retablo Mayor, separado por una
verja de hierro, con un lienzo de Santiago pintado por Francisco
Ricci
Museo Diocesano
Situado en la calle lateral del Palacio
Episcopal, en la calle Obispo Valero. Es el complemento adecuado
a la visita de la catedral, ya que en él se conservan
importantes obras artísticas de todo tipo: pintura, retablos,
orfebrería, tapices, alfombras, etc., procedentes de iglesias de
toda la diócesis, con una organización museísticas moderna y muy
atractiva.
Destacaremos una colección de tablas de Juan
de Borgoña, dos obras de El Greco, cuadros de Martín Gómez,
Gérard David y otros muchos anónimos; entre la imaginería,
destaquemos una "Resurrección" de Diego de Tiedra; impresionante
colección de cálices y custodias, con especial mención a las que
llevan los punzones de la familia Becerril, además de utensilios
litúrgicos: incensarios, cruces procesionales, campanillas, etc.
Quizá la pieza más destacada sea el llamado Díptico Bizantino o
Relicario de los Déspotas del Epiro, del siglo XVI. Posee una
extraordinaria colección de tapices y otra de alfombras, éstas
en su mayor parte de la Escuela Conquense que alcanzó su punto
culminante de producción entre los siglos XVI y XVIII.
Puente de San Pablo
Edificado en piedra a
mediados del siglo XVI, desde el XVIII fue sufriendo un proceso
de ruina que concluyó con su derribo total a finales del XIX. En
1902 se levantó la actual pasarela, el más significativo ejemplo
existente en Cuenca de la arquitectura del hierro propia de la
época.
Puertas y Murallas de
Belmonte
El recinto amurallado de Belmonte fue
construido a lo largo del siglo XV. Se conservan, perfectamente,
dos tramos que van desde la población hasta el castillo. Las
murallas poseían cinco puertas de acceso a la ciudad, tres de
las cuales se siguen utilizando. La puerta del Almudí o del
Rollo, la puerta de Toledo o de Monreal, la puerta Nueva,
situada al oeste y la puerta de Chinchilla, al sur. Esta puerta
fue la primera en construirse y la que mejor se conserva.
Aún existe una hermosa torre albarrana.
En la puerta de San Juan, al norte, destacan la jamba y el
torreón de la derecha.
- La Puerta de San Juan, al norte. De ella todavía
se conserva la jamba y torreón de la derecha. La jamba de la
izquierda hasta el primer cubo fue demolida el año 1912 para
construir la actual plaza de toros.
- La Puerta de Chinchilla, al sur, que además de ser la primera que se hizo,
es la que mejor ha llegado a nuestros días, y por si fuera
poco, todavía se ha remozado en los últimos años por la
Dirección General de Bellas Artes. Desde aquí al Castillo
aún se conserva entero el lienzo de muralla, con una torre
albarrana preciosa.
- La Puerta del Almudí o del Rollo.
- La Puerta de Toledo o de Monreal.
- La Puerta Nueva, al oeste, de la que apenas
quedan unos sillares de la jamba de mano izquierda.
Iglesia
de Santa María del Campo Rus
La Iglesia de Santa María es un edificio
renacentista del s. XVI, construido por Pedro de Alviz, y es el
resultado de la búsqueda del templo ideal.
Hacia el año 1550 (s. XVI) Esteban Jamete de Orleans hizo la
fachada cubierta por un portal de casetones.
En el Interior de la iglesia destacan su retablo, el sagrario y
la bóveda de estucos de la sacristía, de estilo plateresco y
obra del taller de Esteban Jamente.
Ronda de Huécar
Desde la iglesia de
San Pedro es posible llegar a la Plaza MAyor por un paseo
lateral que, por una parte, recibe la fachada trasera de las
edificaciones y por otra se abre al impresionante y siempre
bellísimo espectáculo de la Hoz del Huécar. Su edificio más
característico es la Posada de San José, antiguo Colegio de los
Infantes de Coro de la Catedral, en cuyo interior se encuentran
restos de viguería islámica y medieval.
Torre
vieja
Personajes Célebres
HISTORIA Y VIDA DE ALFONSO VIII
Por mediación de un primo de Alfonso VII "El
Emperador", abuelo de Alfonso VIII, Sancho III se había casado
con la infanta de Navarra, Doña Blanca, en cierta manera para
que cesaran las luchas que mantenían el rey de Navarra y El
Emperador. Este hecho hizo que del matrimonio entre D. Sancho y
Doña Blanca naciera Alfonso VIII, primer y único hijo de este
enlace, muriendo su madre en el parto y siendo enterrada en
Nájera.
La mala fortuna para Alfonso VIII aún no
había acabado, pues teniendo éste tres años murió su padre,
Sancho III y Alfonso no podía gobernar hasta que cumpliese la
mayoría de edad. En el año 1170 se forma la alianza entre
Castilla y Aragón, esta unión excluiría al rey de Inglaterra,
Enrique II.
En el verano de 1173, Alfonso VIII ataca a su
tío Sancho VI de Navarra junto con Alfonso II, para desocuparlo
de las tierras castellanas que se había apropiado injustamente
cuando su sobrino era todavía menor de edad. Alfonso VIII logró
vencer a su tío Sancho, persiguiéndolo hasta Pamplona, y
recuperando las tierras que le habían sido usurpadas.
Castilla tiene como objetivo expander sus
dominios hacia el oriente de la Península y su primer paso
consistirá en echar a D. Pedro Ruiz de Azagra de la ciudad de
Santa María (Albarracín) que se la había cedido el rey Lobo,
pero Pedro Ruiz no quería reconocer la soberanía ni de Alfonso
VIII ni de Alfonso II y éstos, gracias a la alianza que habían
hecho en el año 1170, le lograron arrebatar la villa.
Alfonso II no pudo continuar su conquista que
iba destinada hacia Valencia porque su reino se veía atacado por
el rey de Navarra y tuvo que volver, después de haber
conquistado y dado fuero a Teruel en el 1171, a la defensa de
Aragón, acabando victoriosamente.
Alfonso VIII emprende la conquista de Cuenca - que estaba en
manos de los almohades -el día 6 de Enero de 1177, acabando el
asedio el 21 de Septiembre - día de San Mateo - del mismo año.
Ese mismo día recibió el jovencísimo rey las llaves de la ciudad
que tanto había costado, por la difícil posición y por sus
defensas.
Por la gran ayuda que le había otorgado
Alfonso II de Aragón, en la conquista de Cuenca, Alfonso VIII le
eximió del vasallaje que le rendía desde Ramón Berenguer IV. A
la ciudad, Alfonso VIII, le concedió toda una serie de
privilegios, entre los que cabe destacar fundamentalmente: La
donación de Fuero, sede episcopal - que como hasta entonces,
Cuenca no habla tenido obispo, se consiguió del papa Lucio III
que la fundación de la nueva sede episcopal, fuese como
restauración de las antiguas sedes de Segóbriga y Valeria - y
gran cesión de territorio. En el afio 1179, Castilla y Aragón
establecen el pacto de Cazola, consistente en la expansión de
ambos reinos hacia el sur.
En 1191, los reyes cristianos de la Península
se alían contra Alfonso VIII - exceptuando Aragón, León y
Portugal - añadiendo a este aspecto el enfrentamiento que, ya,
Alfonso VIII tenía contra los almohades. A pesar de todo, salió
victorioso gracias a la ayuda que le prestaron los caballeros de
Castilla. Sin embargo, es derrotado en Alarcos, en Julio de 1195
por las tropas árabes que iban al mando de Yacub ben Yusef, pero
quedando sus tropas tan deshechas que tuvieron que retirarse a
Córdoba y desde allí el sultán regresó a Marruecos.
Posteriormente, como hecho más importante en
la vida de Alfonso VIII habría que señalar la batalla de las
Navas de Tolosa, en donde con gran estrategia militar, Alfonso
VIII en el 1206 empieza a preparar una gran campaña contra los
almohades que poseían importantes núcleos militares - como el de
Calatrava - y amenazaban sitios importantes de la Península como
Toledo. Para lograr este propósito, Alfonso VIII comienza a
establecer treguas de paz y acuerdos con el resto de los reyes,
para que de esta forma lograran vencer a los musulmanes.
En 1213, cuando se dirigía Alfonso VIII a
Plasencia para entrevistarse con el rey de Portugal, en la aldea
de Gutierrez Muñoz, cercana a Arévalo, el rey castellano cayó
gravemente enfermo y después de ser asistido por los obispos de
Palencia y Plasencia, murió el 6 de Octubre de 1214, siendo
sepultado posteriormente en el monasterio que fundara en Burgos
en el 1181. La corona fue heredada por su hijo Enrique I, a la
edad de once años, y cuyo reinado fue demasiado corto, tan sólo
tres años.
ESCUDO Y TÍTULOS DE LA CIUDAD DE CUENCA
El rey Alfonso VIII dió por armas y blasón a
Cuenca, una estrella de plata sobre un cáliz de oro, en campo
rojo. La interpretación que da a ambos símbolos el arte
heráldico, de acuerdo con la tradición es: Que la estrella de
plata se la concedió por haber comenzado el sitio de la ciudad
de Cuenca el día de la Adoración de los Santos Reyes Magos; que
el cáliz, tomado por copa regia, se le dió por gratitud a Dios y
recuerdo del oro ofrecido por dichos Santos Reyes, y que, tomado
por vaso sagrado, era reconocimiento y memoria del Apóstol San
Mateo, en cuyo día se rindió Cuenca, puesto que antiguas
iconologías sagradas ponen el cáliz como distintivo de este
Evangelista; y que el campo rojo denota la mucha sangre que se
derramó en nueve meses de combates y asaltos. Fue concedido al
Ayuntamiento de Cuenca el título de "Ilustrísimo" en el año 1793
y por Real Decreto de 31 de Mayo de 1881 el Rey Don Alfonso XII
le otorgó el de "Excelencia". Tiene además la ciudad de Cuenca,
los títulos de "Muy Noble y Muy Leal", a virtud de concesión por
Real Cédula del Rey Don Enrique IV, en el año 1465. El título de
"Fidelísima y Noble", por Real Carta del rey Don Felipe V, del
19 de Septiembre de 1710, el de "Heróica", por otra carta del
mismo Rey, del dos de Mayo de 1727; y el de "Impertérrita", por
Real Orden de 14 de Septiembre de 1843.
Economía
Principalmente mercado agrícola y forestal.
Su industria más importante es la serrera y suministran además
resina, aguarrás y colofonia. Industria alimenticia, vinos.
Industria pecuaria, quesos, lavaderos de lanas, etc, son de
pequeñas dimensiones y de tipo familiar
Fiestas y Folclore
-
Fiestas de San Mateo, del
18 al 21 de septiembre (declarada de interés
turístico regional). Son las fiestas que
rememoran la conquista de Cuenca por Alfonso
VIII. En estos días las peñas (http://raspanalavaca.webcindario.com)
llenan las calles de casco antiguo de la
ciudad de colorido, música y la tradicional
"zurra", una bebida hecha a base de vino,
frutas y otros secretos. También se corren
vaquillas enmaromadas en el improvisado coso
de la Plaza Mayor.
-
Semana Santa - Declarada
de Interés Turístico Internacional.
-
Periodo
sagrado del cristianismo que
transcurre desde el Viernes
de Dolores hasta el Domingo
de Resurección.
Originariamente estaba
constituida por la semana
que comenzaba el Lunes Santo
y concluía el Domingo de
Resurección, pero
posteriormente se le
añadieron los tres días
previos, con lo cual quedó
formada por los siguientes
días:
- Viernes de Dolores.
- Sábado de Pasión.
- Domingo de Ramos.
- Lunes, Martes,
Miércoles, Jueves,
Viernes y Sábado Santo
- Domingo de
Resurección.
Gastronomía
La cocina conquense, fuerte y
casera, deriva de las condiciones climatológicas y las actividades del
campo; basada en productos naturales, propios de la provincia.
Son platos característicos: el
cordero asado o a la caldereta; los zarajo; el morteruelo; el ajo
arriero; el gazpacho manchego; la trucha ; etc.
El jamón serrano y el queso
manchego componen un clasico aperitivo. Algunos postres son el alajú,
los puches, la bizcocha, las nueces con miel, las milhojas, ...El resolí,
es el licor típico de Cuenca. Ahora vamos a explicar algunos de los
nombrados anteriormente:
-
ZARAJO: las
tripas limpias, asadas del cordero. Enrrolladas en un palo
de sarmiento.
AJO ARRIERO: a base de pure de patata, bacalao, huevo, y ajo
triturado.
GAZPACHO MANCHEGO: hecho con torta de pastor, jamón y carne
de caza.
ALAJÚ: elaborado con nueces, almendras, miga de pan y miel.
RESOLÍ: preparado con aguardiente, café, canela, clavo,
corteza de naranja y azúcar.
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