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CÁCERES - PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA
HUMANIDAD
Sigue los demás
apartados de Ciudades Patrimonio a pie de página
Historia
Se conoce la existencia de un poblado celta, pero serán los
romanos quienes funden en ella, hacia el año 25 a.C., una
colonia conocida con el nombre de Norbense Cesarina,
dependiente de la actual Alcántara. Más tarde, tras un
período de decaimiento durante la época visigoda, pasa a ser
dominio de los árabes, quienes la denominan Al-Cazires o
Quazris y durante el que volvió a renacer, constituyéndose
en un importante foco defensivo de los almohades. Durante la
Reconquista sufrió continuas luchas hasta ser
definitivamente conquistada por los cristianos en el año
1220, bajo el reinado de Alfonso IX, e incorporada al reino
de León. A partir de estos momentos la ciudad será muy
disputada por los reinos de Castilla, León y Extremadura. Su
auténtico período de esplendor se produce en el siglo XVI
cuando es beneficiaria de los tesoros traídos de América;
época en la que se levantan o reforman sus mejores
construcciones.
Patrimonio Artístico
En el complejo urbano de la ciudad, conformado a lo largo de
los siglos, hay que distinguir varias zonas urbanísticas,
como son: el casco antiguo, barrios de Aldea Moret,
Estación, San Marquino, San Blas, San Francisco, Espíritu
Santo, y las zonas de más moderna expansión. Lo más
interesante de la ciudad, desde el punto de vista
histórico-artístico, lo constituye el casco antiguo, también
conocido como Barrio monumental, de trazado medieval,
rodeado de murallas y cuyo emplazamiento se halla en el
extremo sur de la ciudad actual.
Ayuntamiento
La
construción del actual palacio municipal empezó en 1867
terminándose dos años más tarde, siguiendo el proyecto del
arquitecto Ignacio María de Michelena, que recurre al modelo
de arquitectura clasicista, muy utilizada en esas fechas en
la construcción de distintos organismos oficiales. Su
fachada se eleva sobre una escalinata y se organiza con un
pórtico inferior formado por cinco arcos de medio punto y
pilares lisos de sillería granítica, sobre el que destaca la
planta noble y, sostenido por ménsulas, un balcón corrido en
el que se abren cinco puertas rectangulares rematadas por
frontones triangulares, sobre los que podemos observar
pequeñas ventanas apaisadas y el escudo de la Ciudad. Remata
el edificio una cornisa, una balaustrada de flameros y en el
centro un gran frontón en el que estuvo colocado el escudo
de la ciudad y que, posteriormente, fue retirado para poner
en su lugar el reloj que hoy vemos. Del interior del palacio
podemos destacar la escalera principal de tipo imperial, en
la que se encuentra en su primer rellano la estatua de San
Jorge, y su Salón de Plenos, decorado de manera clásica, con
muros divididos en tramos por pilastras de capitel corintio.
Dentro de distintas dependencias se muestran algunos
recuerdos históricos como la Lápida Fundacional de la
colonia Norbensis Caesarina, realizada en piedra granítica y
datada entre el año 32 y 20 a.C; el Pendón de San Jorge, el
Códice de los Fueros de la Ciudad de Cáceres, compuesto por
doce cuadernos en pergamino con un total de 94 folios
datados, los más antiguos, en el año 1229; un Víctor de
homenaje a los cacereños que participaron en la conquista de
América; y diversos lienzos, entre los que sobresale una
colección de retratos reales.
Arco de Cáparra
El tetrapylum que
significa "cuatro puertas" aparece en contexto relacionado con
el foro y sus entradas junto a la calzada vía de la plata.
Está situado en el centro referencial de la ciudad y cuya
cronología no es precisa, pero una moneda de bronce de la época
de Tiberio y algunos fragmentos de T.S sugieren una cronología
entorno a inicios del siglo II dc. También la inscripción del
pilar da la fachada SW del arco nos puede dar pistas de su edad.
El arco se ha estudiado desde el siglo XVI, y desde entonces a
estado expuesto a exploraciones y restauraciones de la mano de
diversos arqueologos.
El arco de caprra
presenta una planta cuadrada algo irregular: El aparejo, de
sillares bastante regulares, recubre un núcleo de opus
caementicium. Los cimientos están hechos a base de grandes
sillares con almohadillado de terminación tosca. La estructura
del arco de caparra consta de zócalo, cuerpo intermedio(pilares)
y arquivolta. De la supuesta zona del entablamento y ático no se
conservan nada y los zócalos de los cuatro pilares están
formados por cuatro hiladas de sillares labrados.
Los pedestales del
lado norte habían sido interpretados como soporte de retratos
ecuestres para algunos como García y Bellido. Sin embargo en los
lados SE y NW no hay pedestales y se puede observar unos
antemuros ligeramente resaltados que no conservan su cuerpo
superior.
Las pilastras que enmarcan la zona de paso conservan capiteles
figurados sobre los fustes lisos. Los capiteles soportan la
Hilda que hace de imposta y que termina en una cornisa sobre la
que se alza la arquivolta de la que arranca la bóveda de arista.
De los cuatro
frentes, los importantes son lo dos que miran hacia la calzada,
mientras que los dos laterales aparecen más simplificados.
La diferencia entre las dos fachadas que miran hacia el camino
consisten en que en la principal existen unos podios
sobresalientes, en los que existirían sendas inscripciones y
hasta estatuas. Estas última no existen pero en las
inscripciones del podio de la derecha se puede lee
A Bolosea, hija de Pellius y a fidius, hijo de Macrius, Marcus
Fidius Macer, en testamento.
La estructura de
las molduras es lisa, de carácter muy simple y esquemático.
Enmarcan el zócalo , los pedestales , en sus bordes superior e
inferior y las cornisas. Las basas siguen el modelo ático-jónico.
Sobre un estrecho junquillo se alza una serie alternada de hojas
de acanto y caulículos.
Casa
de los Becerra
Casa de estilo
gótico del siglo XV. Posee una fachada muy sencilla pero que
define muy bien la arquitectura señorial cacereña de finales
del gótico, desarrollada durante los último años del siglo
XV y primeros del XVI. Toda la fachada es de sillería
granítica, destacando de ella la puerta en arco de medio
punto con largas dovelas, una ventana con columnas en ambos
laterales (jambas) y flanqueada por dos escudos iguales, con
cuarteles de Becerra, Paredes, Ribera y Orellana, sobre
ondeantes banderas cruzadas y bajo yelmo de frente y león
por cimera. Un gran alfiz enmarca todos los elementos de la
fachada, sirviendo también de cornisa, donde se adelantan
dos gárgolas zoomórficas
Convento
de San Francisco
Situado al suroeste de casco antiguo. Está formado por la
iglesia, dos claustros, vestíbulo de entrada, refectorio,
biblioteca y otras dependencias. La iglesia consta de tres
naves en el más puro estilo gótico del siglo XV, está
dividida en tres tramos separados por arcos apuntados sobre
pilares fasciculados. La nave central está cubierta con
bóvedas de crucería simples y estrelladas, y las laterales,
con bóveda de terceletes. El prebisterio es poligonal de
cinco lados y, al igual que las cuatro capillas laterales,
dos a cada lado, se cubre con bóveda de crucería. Los
claustros, uno gótico y otro renacentista, son de
proporciones cuadradas de dos cuerpos con arcos rebajados
sobre columnas y bóvedas de cañón.
Hospital de los Caballeros
Es un edificio
de estilo gótico que fue realizado en el siglo XVII. Está
construido de mampostería con piedras de varios colores y
sillería en el centro de la fachada, de la que podemos
destacar la puerta con modillones en los ángulos, sobre la
que hay un escudo de los Ulloa y una cruz en esgrafiado,
mostrando que era un edificio en el que se ejercía la
hospitalidad, y flanqueando el conjunto dos ventanas, una en
arco aquillado, propio del gótico tardío y otra más pequeña
en arco de medio punto.
Enfermeria de San Antonio
Es un edificio
de estilo barroco que fue construido en el siglo XVII. Su
fachada es de mampostería, de la que destaca una portada
adintelada con molduras quebradas en los ángulos, sobre la
que se sitúa una ventana rectangular rodeada de los escudos
de Felipe V en la parte de arriba y a los lados, el de
Cáceres, con el león y el castillo colocados al revés y el
de la orden franciscana. En esta misma fachada se añadió
posteriormente una ventana con una profusa decoración, que
corresponde totalmente al gusto barroco. Está construida en
un solar que el Ayuntamiento cacereño cedió, en el año 1659,
a la Orden de los Franciscanos para que levantaran su
hospital. En la actualidad está habitado por la monjas de la
Orden de San Jerónimo.
Iglesia de San Juan
Esta iglesia es
de estilo gótico, se comenzó a construir en el siglo XIII
con el ábside y continuaron con el resto de la iglesia hasta
finalizarla en el siglo XVIII. Del exterior podemos destacar
las dos portadas, a los lados de la nave, de arcos apuntados;
el ábside, en el que podemos ver canecillos de tradición
románica bajo la cornisa y dos escudos de esquina bajo yelmo.
El interior es de una sola nave, cubierta por bóvedas de
crucería con terceteles, de tres tramos, más ancha que la
cabecera formada por un tramo corto, cuya bóveda es de traza
más compleja y donde hay un hueco para reliquias con portada
plateresca, muy decorada y labrada en la piedra, con
querubines y busto de San Pablo. El ábside es de tres lados,
todo cubierto con bóvedas ojivales de crucería, que arrancan
de columnas cuya planta se deriva de la "de cruz" y cuyos
capiteles están construidos por series de hojas y cabezas.
Iglesia de San Mateo
Edificada sobre
restos de la antigua mezquita árabe. Su construcción comenzó
en la segunda mitad del siglo XV, continuándose durante el
siglo XVI y recibiendo distintos añadidos hasta finalizar en
el siglo XVIII. Posee elementos de estilo gótico,
renancentista, plateresco y barroco, en la fachada principal
destaca la portada plateresca, entre dos columnas de orden
compuesto, en arco carpanel, con dovelas adornadas con
angelitos. Los medallones de ambos lados representan a San
Pedro y San Pablo, por encima el friso adornado con motivos
vegetales y un medallón con el busto de San Mateo. Como
remate dos estatuas de ángeles. A la derecha sobresale el
cuerpo de una escalera que es la de subida al coro. En la
parte más alta hay una bella espadaña en ángulo. La torre no
tiene ninguna decoración y fue construída en 1780 por Pedro
Vecino. En el interior, de una sola nave con bóvedas de
nervatura de granito, destacan el retablo mayor, de pino en
su color, de estética rococó y carácter arquitectónico,
tallado en la segunda mitad el siglo XVIII por Vicente
Barbadillo y un gran número de enterramientos de las
familias nobles que habitaban esta parte de la ciudad. Debe
destacarse asímismo la intervención de Rodrigo Gil de
Hontañón, realizando la capilla de los Sande, actual
sacristía, en la que conjuga sabiamente un interior gótico
por su llamativa bóveda de crucería estrellada con un
depurado exterior casi de manierismo vignolesco.
Monasterio de Yuste
El Monasterio
de Yuste está situado en las estribaciones de la sierra de
Gredos, en la comarca natural de La Vera (Cáceres), junto a
la localidad de Cuacos. El convento actual se reconstruyó
sobre las ruinas del viejo Monasterio que sirvió de
residencia a Carlos V en los dos últimos años de su vida
(1556-1558).
Actualmente el
Monasterio de Yuste es un importante punto de referencia por
su significación histórica y artística, además de la notable
belleza natural del entorno donde está ubicado. A principios
del siglo XV (1407), se dan los primeros pasos para la
existencia del cenobio que, tras numerosos avatares y
reconstrucciones, daría paso al actual Monasterio ubicado en
el lugar que ocupó el primer edificio, construido por
iniciativa de varios vecinos de La Vera, con objeto de
seguir allí la vida contemplativa de los ermitaños, acogidos
posteriormente a la Orden de San Jerónimo.
En 1556 Carlos
I expresó su deseo de retirarse a algún convento para hacer
vida monástica, eligiendo el Monasterio de Yuste. En el
edificio se tuvieron que realizar obras para ampliar las
escasas dependencias con las que contaba y poder acoger al
emperador y a las 60 ó 70 personas de su séquito personal.
Las obras
debieron durar más de lo previsto, ya que cuando el
emperador atravesó el puerto de Tornavacas para llegar a La
Vera, tuvo que parar en el grandioso castillo de Jarandilla,
donde esperó a la terminación de su nueva morada.
La Casa-Palacio
constaba de dos plantas con cuatro estacias cada una,
alrededor de un patio interior; las habitaciones del
emperador, ubicadas junto al coro de la Iglesia, le
permitían asistir a los oficios divinos desde el dormitorio,
sentado en su litera, donde permanecía postrado debido a la
grave afección de gota que le aquejaba. Durante la estancia
del emperador en Yuste, numerosos personajes de la Corte
pasaron por allí para visitarle, entre ellos el propio
monarca Felipe II.
En 1558, el 21 de septiembre, moría Carlos V en la que fue
su última morada. Fue enterrado en la Iglesia para,
posteriormente, ser trasladados sus restos al panteón real
del Monasterio de San Lorenzo del Escorial (Madrid).
Después de la
muerte del emperador, el Monasterio y la Orden de San
Jerónimo pasaron por numerosos avatares. En la Guerra de la
Independencia sus estancias fueron incendiadas y quedaron
prácticamente destruidas. Los Jerónimos fueron expulsados de
Yuste y posteriormente, con la desamortización de Mendizabal,
el Monasterio fue puesto en pública subasta, iniciándose una
época de abandono y deterioro del edificio.
A mediados del
presente siglo (1949), la Dirección General de Bellas Artes
inició la reconstrucción del monasterio, procurando respetar
al máximo el diseño y los proyectos originales, recreando
así uno de los enclaves más importantes por su significación
histórica y artística.
Conjunto
Arquitectónico
El conjunto
arquitectónico se compone de dos partes claramente
diferenciadas, por un lado el convento y por otro la
residencia del emperador. El convento, a su vez, lo
configuran la iglesia, ubicada en el centro y dos claustros,
el gótico y el claustro nuevo. La iglesia y el claustro
gótico pertenecen al siglo XV, mientras las demás
construcciones son del siglo XVI.
La planta de la
iglesia es de una sola nave y de cabecera poligonal. El
templo se comunica con el claustro gótico, claustro que se
dispone sobre planta rectangular, con un alzado de dos
plantas, cubriéndose las galerías del claustro con techumbre
plana de madera. La organización del claustro nuevo, de
estilo renacentista, es similar al gótico.
Por lo que
respecta a la vivienda de Carlos V, se trata de una
edificación sencilla, en la que predomina el ladrillo, la
mampostería y la sillería como materiales más utilizados, si
apenas elementos decorativos.
La planta
principal de la que fuera residencia del emperador es
sencilla, estructurándose en un pasillo central con dos
estancias a cada lado. En el ala de la izquierda se
encuentran la antecámara y la alcoba de Carlos V, estancia
que se comunica con la iglesia. A la derecha se sitúan dos
estancias más, con sendos miradores que dan a la huerta que
completa el conjunto. Una de dichas habitaciones fue comedor
y sala de audiencias.
Entre el escaso
mobiliario de la residencia regia, destaca la silla
construida especialmente para el monarca, que sufría de
gota. También cabe mencionarse el reloj de bronce y plata,
realizado por Jeremías Metzger y que está datado en 1562.
Monasterio de Guadalupe
El conjunto
monacal consta de cuatro partes: el templo-basílica, el
edificio del auditorium, el claustro mudéjar y el claustro
gótico. Es de estilo gótico-mudéjar y está flanqueado por
ocho torres, entre las que destacan la de Santa Ana y la de
Portería. El retablo del altar mayor es de gran belleza y
está realizado en madera. El sagrario del altar mayor es, en
origen, un escritorio de Felipe II del siglo XVI. La
sillería del coro, del siglo XVIII, es de dos pisos y de una
excelente traza. La sacristía está profusamente decorada. En
la capilla de San Jerónimo está una de las obras más
importantes de Zurbarán, 'La Apoteosis de San Jerónimo'. Fue
declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Alberga
el museo del bordado, una importante colección de libros
miniados y en la sacristía se encuentran una colección de
lienzos de Zurbarán, entre los que destacan: "El Padre
Cabañuelas", "Fray Gonzalo de Illescas", etc.
Palacio de la Isla
Se encuentra en
la plaza de la Concepción esta joya del Renacimiento
Cacereño. Se erigio en el siglo XVI promovido por una rama
de la familia Blázquez-Mogollón recién llegados a Cáceres y
no reconocida como tal por la familia ya asentada aquí desde
la Reconquista, que explica el carácter crítico de las
inscripciones que se pueden leer tanto en la fachada, "MODERATA
DVRANT NOBILITAT ANIMVS NON ACTA PARENTVM", como en un
escudo esgrafiado en el patio "VANITAS VANITATVM ET OMNIA
VANITAS". Pese a su fecha de construcción destacan en este
palacio un importante número de elementos medievales como
las ventanas que se abren en la fachada con molduras góticas
o el patio, de aspecto pesado y algo tosco en columnas y
arcos en sus tres pisos, que contrastan con elementos
avanzados para su tiempo como la portada de estilo
manierista, a base de voluminosos y rústicos sillares
almohadillados. El nombre del palacio se debe a que sus
propietarios en el siglo XVIII ostentaron el título de
marqueses de la Isla.
Palacio de las
Cigüeñas
Construcción de finales del siglo XV y comienzos del XVI.
Cuenta con esbelta torre renacentista y es la única mansión
que conserva sus almenas. La puerta de ingreso es de medio
punto y sobre ella se sitúa una ventana con arco conopial y
escudos de la familia Ovando-Mogollón, todo ello enmarcado
en un alfiz quebrado.
Otras edificios nobles interesantes son: la Casa de Ulloa,
del siglo XVI; la de Paredes, con grandes ventanas góticas;
la del Sol, de finales del siglo XV y con un pequeño balcón
con troneras; la de los Sande, de estilo gótico; la de los
Sánchez-Paredes, del XV; la de los Pereros, con bello patio
renacentista; la Casa Ovando, con portada plateresca del
siglo XVI; el Palacio Episcopal, con fachada gótica y
plateresca; el Palacio de Godoy, renacentista del siglo XVI
con bella portada y pintoresco balcón esquinero; el de la Isola, con notable fachada y sede del Archivo y Biblioteca
provincial; el de Roco, también del XVI y con bello balcón
esquinero; el del Duque de Abrantes, renacentista del siglo
XVI y con galería góticas; y el Palacio de los Toledo-Moctezuma,
de la misma época que el anterior.
Palacio de Seguras
Historia
Fue construido en el siglo XIV.
Descripción y características
El castillo de Las Seguras es una construcción en su mayor
parte moderna, efectuada en el primer cuarto del siglo XX
aprovechando una antigua casa fortificada. Lo auténticamente
primitivo es la torre medieval que se alza en una esquina,
fechada a finales del siglo XV, a la que se fueron añadiendo
otras construcciones a lo largo del XVI configurándose una
casa fuerte propiedad de la familia de los Ovando,
concretamente figuraba a nombre de Pedro de Ovando a
comienzos de esa centuria.
Palacio del Comendador de Alcuéscar
Comenzó su
construcción en el primer tercio del siglo XIV, sufriendo
varias reformas hasta el siglo XVIII, y su actual
reconversión en Parador Nacional de Turismo. De la fachada
principal destaca su gran portada neoclásica, los escudos de
Carvajal y Ulloa, y sobre el balcón, un escudo bajo corona
de marqués, perteneciente a los Marqueses de Torreorgaz. La
torre, que está construida de mampostería en la base y
sillares graníticos el resto, es la parte más antigua del
palacio, vemos en ella, bajo un alfiz, los escudos de
Espaderos-Herreras y Ulloa-Carvajal, una ventana gótica con
doble arco sobre la que hay un escudo de Ulloa y adornada
con alfiz, una ventana muy parecida puede apreciarse en la
fachada lateral, bajo un alfiz que enmarca los escudos de
Espaderos, Carvajal y Valverde. La torre está rematada por
una balaustrada y gárgolas en la conisa. En el interior
encontramos un pequeño patio renancentista, rodeado de arcos
que destacan sobre columnas toscanas
Plaza
de San Jorge
Plaza de San
Jorge (Patrón de Cáceres), donde se alza un inmenso retablo
arquitectónico. Una escalera imperial que nos lleva a la
hornacina donde está la imagen de este Santo, momento para
que os cuente la legendaria historia de la Ciudad de
Cáceres:
En 1229, San
Jorge, símbolo de la cristiandad, lucho con el Dragón
(símbolo de la cultura musulmana) y acabó con él,
reconquistando la ciudad de Cáceres. Celebrándose la
festividad de San Jorge el 23 de Abril, en que cada año, la
Plaza Mayor se llena de cacereños y foráneos para ver las
representaciones teatrales y musicales, cada año diferentes
que nos recuerdan la leyenda, y además se celebra la quema
de un dragón gigante, bailándose en celebración de su muerte,
alrededor del fuego.
Esta plaza está
coronada por lo que fue una Residencia de Jesuitas,
concluida en 1755, quienes lo disfrutaron poco, ya que 12
años después fueron expulsados de España, ha tenido varias
utilidades, actualmente es el centro de exposiciones S.
Jorge y sede de la filmoteca de Extremadura. El templo que
está a su lado es el de S. Francisco Javier, conocido entre
los cacereños como de la preciosa sangre, edificado también
por la compañía de Jesús.
A la izquierda
de la plazuela en su parte baja abren sus puertas al
visitante unas pequeñas tiendas en las que venden recuerdos
y productos típicos de nuestra tierra, y aún todavía podemos
ver algún artesano trabajando, como los orfebres por ejemplo.
Torre
de Cigüeñas
Historia
El palacio fue construido en el siglo XV por iniciativa del
capitán Diego de Cáceres Ovando, paladín de los Reyes
Católicos, quienes distinguieron su fidelidad al concederle
autorización para construir su casa en el lugar y con los
materiales procedentes del viejo alcázar de Cáceres, que
había sido derribado por los partidarios del Infante don
Alfonso cuando se enfrentaba a su hermano el monarca Enrique
IV. En la Real Cédula que dirigen los Reyes al Concejo de
Cáceres en el año 1476 prohibiendo la construcción de
fortificaciones privadas en la ciudad y ordenando el derribo
de las torres existentes hasta el momento, hacen una
significativa excepción al autorizar a este noble cacereño
don Diego de Cáceres, a construir su casa como quisiera.
Descripción y
características
El edificio se
compone de cuatro crujías en torno a un patio claustrado,
levantándose en la esquina frente a la iglesia de San Mateo
la singular. Sobre la puerta de entrada al primer piso de la
torre hay una inscripción que se refiere al año 1480. Desde
ese punto el acceso a la parte superior se realiza a través
de varios tramos de escalera adosados a los muros.
Aunque la
portada fue profundamente restaurada no hace muchos años con
un acusado gusto historicista, el edificio conserva su
primitivo carácter, mostrando el tipo de palacio urbano
fortificado tan característico de la ciudad de Cáceres, en
el que se combina su imagen sobria, fuerte y contundente, en
su versión ejemplificante en este caso concreto, y al mismo
tiempo la elegancia formal que aportan algunos de sus
detalles constructivos, como las ventanas geminadas de arcos
túmidos, encerradas en alfiz, los escudos familiares, en
este caso de los Ovando-Mogollón, e incluso el atractivo
almenaje volado sobre canecillos coronando su estilizada
torre.
La torre es de
forma prismática, con sección cuadrada. La planta baja está
cubierta por una bóveda de cañón y la principal por una
bóveda de arita, y ambas cuentan con accesos independientes
en sus respectivos niveles, lo que aseguraba su posibilidad
de aislamiento y por lo tanto su capacidad defensiva. La
planta superior sirve de ubicación de la escalera que sube
hasta la terraza. En este nivel superior se potencia la
defensa con dos matacanes y con el almenaje que se adelanta
sobre canecillos que permiten la disposición de un voladizo
muy característico en estas torres de finales del siglo XV,
que también se puede ver en la ciudad de Cáceres, como en la
torre de las Cigüeñas construida por Diego de Ovando.
Torre
de la Yerba
La Torre de la
Hierba fue construida por los árabes en la última
fortificación que hicieron de la ciudad, en el siglo XII.
Forma parte de la muralla, a la que está unida por un muro
que permitía el acceso a la misma. Entre ésta y la del Horno
se construyeron el siglo XIV las Casas Consistoriales y en
ellas se celebraban las reuniones del Cabildo.
Torre
de los Pulpitos
De estilo
militar cristiano, es gótica construída en el siglo XV. De
planta casi cuadrada, alcanza aproximadamente los 16 m. de
altura y se caracteriza por dos garitas o púlpitos en los
ángulos delanteros de la parte alta, en forma de cono
invertido, que le dan un carácter bien marcado de cristiana,
y sustentados por una especie de mesulones anillados
decorados con bolas. Se diferencia de las demás torres en
que su fábrica no es de tapial, sino de sillería granítica,
además está adosada a la muralla aprovechándola como pared
trasera. Asímismo, es la única torre exterior a la muralla
que está unida a un palacio, comunicando con el jardín del
Palaco de Mayoralgo a través de un arco sobre el adarve,
este arco fue construído en el siglo XVIII precisamente para
que esta familia pudiera acceder a las vistas de la Plaza
Mayor, donde se desarrollaban los acontecimientos más
importantes de la ciudad.
Torre
de Espadero
De estilo
castellano-mudéjar de los siglos XIV/XV. Tiene planta
cuadrada, de sillarejos y sillería en los angulos, posee en
la parte alta un impresionante matacán de balcón corrido en
esquina, sustentado por nueve grandes ménsulas, orientado
hacia la desaparecida puerta de Coria. En el lienzo Este, se
abre una ventana gemela de arcos de herradura, en arrabá,
con mainel de mármol y una moldura por capitel, otra ventana
igual se ve en el lienzo Norte, y dos muy pequeñas, con arco
de medio punto, la inferior de dovelas al modo romámico. En
lo alto se cierra con una bóveda gótica de crucería sobre la
que se alzaba la terraza almenada, desmochada por orden de
los Reyes Católicos. En la fachada de la calle Tiendas, se
ve el escudo de Espadero, dos espadas cruzadas con las
puntas hacia abajo.
Personajes
en la Historia de Cáceres
Alfonso VII
de Castilla
El Emperador.
Rey de Castilla (1106-1157). Hijo de Raimundo de Borgoña y
de doña Urraca -que lo era de Alfonso VI-, y primer soberano
de la dinastia borgoña. Fue criado en Galicia, de donde era
conde desde la muerte de su padre, por don Pedro Froilaz,
conde de Traba, defensor de sus derechos al trono de
Castilla, con el obisco Gelmírez, el arzobispo de Toledo,
Bernardo, y su tio el Papa Calixto II, frente a las
decisiones de su abuelo y las pretensiones de Alfonso I de
Aragón, casado con su madre (1109). A petición de sus
partidarios, doña Urraca le nombró rey de Galicia (1111), y
hubo un tiempo en que se repartieron la jurisdicción
territorial; pero la volubilidades de la reina motivaron
luchas civiles en que unas veces estuvo junto a los
seguidores de su hijo y frente a su marido, y otras al lado
de éste contra aquéllos. Cuando fue armado caballero (1124),
comenzó a actuar por cuenta propia y firmó con su padrastro
el pacto de Támara, que evitó una batalla entre ambos, pero
que quedó incumplido por el aragonés, quien siguió
titulándose Emperador.
Rey a la muerte de su madre (1126), pretendió serlo de
Aragón, al fallecimiento de su padrastro (1134), como
descendiente de Sancho III de Navarra, y aunque no logró su
propósito invadió ambos reinos, obtuvo la declaración de
vasallaje y conservó territorios. De este modo consolidó el
título de Emperador, que tanto ambicionaba, y consiguió que
a su coronación (1135) asistiesen el rey de Navarra, los
conde de Barcelona y Tolosa y otros de Gascuña y Francia y
el caudillo moro Zafadola, y no lo hizo el rey de Aragón
porque el Emperador ocupaba gran parte de su reino, ni su
tía doña Teresa, condesa de Portugal, ni el hijo de ésta,
Alfonso Enríquez, que, a regañadientes, le reconocieron dos
años después. Efectuó una espedición por tierras musulmanas
de Calahorra a Almería, acompañado por Zafadola, y entró en
Córdoba (1144) y conquistó Almería (1147), empresas
efímeras, pues ambas plazas cayeron pronto en poder de los
almohades.
En su tiempo tuvieron lugar la independencia de Portugal
(Con Alfonso I de Protugal) y la fundación de la orden
militar de Alcántara. Murio de regreso de Almería, a la que
en vano había intentado socorrer. En contra de la idea
unificadora, norma de toda su vida, dividió sus estados
entre sus hijos, dando al primogénito Sancho III, Castilla,
Extremadura y Toledo, y a Fernando II, León y Galicia, lo
que parece indicar ya un reconocimiento de la superioridad
de Castilla.
Alfonso IX de
León
Rey de León.
Hijo de Fernando II, sucedió a su padre en 1188. Convocó
Cortes en León, en las que reunió por primera vez, junto a
los representantes de la Iglesia de los nobles, a los de las
ciudades, por los que pueden ser denominadas la primeras
Cortes Españolas (1188). Se vió atacado por Castilla y
Portugal; hizo la paz con Alfonso VIII de Castilla, aunque
reconociéndose vasallo suyo, y con Portugal, mediante su
matrimonio con la infanta doña Teresa (1191); entró en una
alianza con Portugal, Aragón y Navarra contra las
pretensiones hegemónicas del castellano, y su matrimonio fue
anulado por el Papa, por razón de parentesco. Cuando se
produjo la derrota de Alarcos, tanto él como el rey de
Navarra pactaron con los almohades, y en 1196 atacaron todos
a Castilla, que supo defenderse y tomó la ofensiva contra
León. Como solución se se celebró el matrimonio de Alfonso
IX con doña Berenguela, hija de Alfonso VIII (1197), que fue
anulado por igual razón que el anterior (1203). En 1209, los
monarcas leonés y castellano firmaron una paz en Valladolid,
mas, no obstante, Alfonso IX no ayudó a su suegro en la
batalla de la Navas, aunque dejó en libertad a sus subditos
para que lo hiciesen; se ocupó, en cambio, en tomar por la
fuerza las plazas leonesas que ocupaba Castilla, y cuando el
castellano regresó victorioso aceptó magnanimamente el heco
consumado y se firmó la paz (1213).
En lucha contra los musulmanes tomó Alcántara, con
asistencia de caballeros castellanos, pretendió conquistar
Cáceres y llegó hasta Mérida. Muerto Alfonso VII y ya rey de
Castilla, por cesión de doña Berenguela, su hijo Fernando
III el santo, el leonés penso en someter a Castilla y llegó
hasta Burgos, mas, por fin, pacto con su hijo en Toro
(1218), aunque en vez de reconocerle por heredero de León lo
hizo en favor de Sancha y Dulce, hijas de su primer
matrimonio. En nueva expedición contra los musulmanes,
auxiliado por la ordenes militares de Calatrava y Alcántara
y por soldados castellanos y extranjeros, tomó Valencia
(1221) y Cáceres (1227), a al que dio fuero; y en 1229-30 se
apoderó de Montánchez, ganó la batalla de Alange y ocupo
Mérida, Badajoz y Elvas. Fue un gran rey conquistador cuya
gloria se empaña por su animosidad contra Castilla.
Doña
Berenguela de Castilla
La Grande.
Reina de Castilla y de León (1181-1246). Hija de Alfonso
VIII y de Leonor de Inglaterra, reyes de Castilla, casó con
Alfonso IX de León en 1197 y fue madre de Fernando III el
Santo. Anulado su matrimonio por razón de parentesco, pero
legitimado su hijo, a la muerte de su padre, supo apartar
con habilidad los problemas para conservarle esta corona, y
en 1214 actuó como regente y tutora de su hermano Enrique I,
y al morir éste, en 1217, fue proclamada reina en las cortes
de Valladolid; pero en el mismo acto renunció en favor de su
hijo Don Fernando. Mujer extraordinaria, no hicieron mella
en ella ofensas, ingratitudes y adversidades, granjeó dos
coronas para su hijo y logró para su país paz,
engrandecimiento, independencia y libertades.
Fernando II de
León
Rey de Leon,
hijo y sucesor de Alfonso VII el Emperador y de doña
Berenguela, hija de Ramón Berenger, conde de Barcelona
(1157-1188). Su padre repartió sus estados entre sus hijos,
y dejó Castilla a Sancho III, y León, a Fernando. Éste tuvo
aspiraciones absorventes sobre los territorios de su
hermano, pero no pudo lograrlas. Muerto Sancho y asolada
Castilla durante la menoría de edad de Alfonso VIII por las
discordias civiles, patrocinadas por las dos poderosas
familias Castro y Lara, intervino en los asuntos
castellanos, más bien por cuenta propia que en defensa de de
los intereses de su sobrino; mas tampoco pudo conseguir sus
propósitos, y su conducta fue causa de que se mantuviese el
estado de guerra entre León y Castilla hasta 1180. Luchó
contra los musulmanes en el sur, se apoderó de Yelves y
Alcántara, y aunque tomó Cáceres en el 1184, fue por poco
tiempo. También combatió con su suegro, Alfonso Enríquez,
rey de Portugal, a quien, luego de ser vencido y hecho
prisionero, devolvió la libertad sin condiciones. Murió en
Benavente, cuando regresaba de una peregrinación a Santiago
de Compstela.
Fernando III
El Santo. Rey
de Castilla y León, hijo de Alfonso IX de León y de
Berenguela, hija de Alfonso VIII, rey de Castilla. Dispuesta
la separación de los esposos por el Papa, a causa de ser
parientes próximos, y heredera doña Berenguela del trono de
Castilla, a la muerte de Enrique I (1217), lo cedió a su
hijo fernando, a quien pretendió quitárselo su padre.
Fernando III venció a Alfonso IX, y más tarde, cuando murió
éste y dejó por herederas a las hijas de su primer
matrimonio, Sancha y Dulce, incorporó pacificamente a sus
Estados el reino de León, mediante un convenio con sus
hermanas, a quién dotó esplendidamente. De este modo se
efectuó la unión definitiva de León y Castilla (1230), en la
que tuvieron una intervención prudente y magnífica las dos
esposas de Alfonso IX, doña Teresa, cuyo matrimonio también
había sido disuelto por parentesco, y doña Bereguela.
Fernando III casó en 1219 con doña Beatriz de Suabia, hija
del emperador de Alemania.
La principal preocupación de este gran rey fue la lucha
contra los musulmanes. Conquistó Córdoba (1236), y , por
enfermedad suya, el principe Alfonso (luego Alfonso X) ocupó
el reino de Murcia, que se había hecho vasallo de Castilla,
y se apoderó de Lorca y Mula, que se le resistieron (1244).
En el mismo año firmó el principe con Jaime I de Aragón el
tratado de Almizra, por el que se fijó el límite de la
expansión aragonesa por el sur. Restablecido Fernando, llego
hasta la vega de Granada, se apoderó de Jaén (1246), del
reino granadino, cuyo soberano Mohamed Alhamar el viejo se
hizo tributario suyo, y hasta ayudó a Fernando a conquistar
otros territorios musulmanes. Prosiguió sus avances por el
valle del Guadalquivir, se apoderó de Carmona (1247) y puso
sitio a Sevilla, a la que cercó por tierra y por el río,
mediante una escuadra mandada por Ramón Bonifaz, que, luego
de vencer a la flota musulmana, penetró por el guadalquivir
y cortó la comunicación entre Sevilla y Triana; después de
un asedio de quince meses, capituló la ciudad (1248). A la
caída de Sevila siguió la de otras importantes poblaciones,
como Arcos, Medina-Sidonia, Sanlúcar, Jerez y Cádiz, con lo
que sólo quedaba a los musulmanes el reino de Granada,
tributario de Castilla. Sobrevino la muerte del rey cuando
proyectaba una espedición a Marruecos, donde los benimerines
se habían adueñado del poder, deponiendo a la dinastía
Almohade (1252).
Se distinguió Fernando III no sólo desde el punto de vista
político y militar, en la empresa de la Reconquista, con una
visión y perseverancia que no poseyeron sus sucesores y que
retrasó el fin de la obra, sino como gobernante excelente.
Favoreció con privilegios y exenciones al Estudio general de
Salamanca (1242), por lo que se le considera como fundador
de aquella Universidad; comenzó las catedrales de Burgos
(1217) y Toledo (1227), de estilo gótico; se empezó a usar
en los documentos el romance leonés-castellano, en
substitución del latín; mandó traducir al castellano el
Fuero Juzgo; abrigó el proyecto que llevó a cabo su hijo, de
unificar y refundir toda la legislación, y reunió Cortes por
primera vez en Castilla (1250). Fue una de las más grandes
figuras de la Edad Media y el que dió mayor avance a la
empresa de la Reconquista; conceptuado como santo por su
vida ejemplar, fue canonizado en 1671 por el Papa Clemente
X, y su fiesta se celebra el 30 de Mayo, que fue el día de
su muerte.
Santiago, Orden
de
Durante el
reinado de Alfonso VIII (1158-1214), el Papa Alejandro III
firma en 1175 la aprobación de la Orden Militar de Santiago,
evolución de la Orden de los Frates de Cáceres (1170),
fundada por Pedro Fernández, quien a su vez había recibido
el encargo por parte del Rey Fernando II de León, de la
defensa de la recién conquistada ciudad de Santiago. Los
Santiaguistas colaboraron activamente en la Reconquista y la
repoblación. Alfonso VIII les cedió Ucles (1174), Moya y
Mira (1211), a las que luego se sumaron Osa, Montiel y
Alfambra.
Los caballeros de Santiago participaron en la reconquista de
las comarcas de Teruel y Castellón y combatieron en la
batalla de las Navas de Tolosa (1212). Los monarcas
castellano-leoneses, les concedieron privilegios que
permitieron a la Orden repoblar extensas regiones de
Andalucía y Murcia.
El crecimiento de la nueva Orden fue rapidísimo y provoco
algunos roces con la Orden de Calatrava, que les cedió
Ocaña, y, sobre todo, con el Arzobispado de Toledo, en cuyas
tierras tenían los Santiaguistas sus mayores intereses.
Posteriormente se llegaría, una vez terminados los
conflictos entre las dos ordenes, a una colaboración mutua
en un acuerdo firmado en 1221 que fue renovado en 1243.
La de Santiago, como las demás ordenes, es una de las
principales responsables de la repoblación de la meseta Sur
en el siglo XII. Las zonas de mayores posesiones
Santiaguistas a finales del siglo XII, se extendían por el
sudeste de Galicia, el noreste de Burgos, Asturias de
Santillana, Valle medio del Duero, Obispado de Cuenca y
numerosos puntos de la actual Extremadura.
Uno de los fundadores de la Orden de Santiago se separo a
los pocos años y creo la Orden de Santa María de Montegaudio,
de regla mas rígida, unida luego al Císter y conocida como
Orden de Monsfrague, hasta su fusión con la Orden de
Calatrava.
Los Reyes Católicos unieron siglos después el Maestrazgo de
Santiago a la Corona, incorporación sancionada por Alejandro
VI (1523).
Economía
Centro comercial y administrativo de una región
agropecuaria, con una débil industria reducida a la rama
alimentaria.
Fiestas y
Folclore
San Jorge, el 23 de abril. La víspera, colorida cabalgata de
dragones, con lucha de moros y cristianos y quema nocturna
en la Plaza Mayor.
Virgen de la Montaña, el primer domingo de mayo. Romería.
Feria de San Fernando, última semana del mes de mayo.
Festejos populares con corridas de toros, carreras hípicas y
un gran recinto ferial repleto de casetas.
Festival de Teatro, primera semana de junio. Las obras de
teatro se representan al aire libre en diversas plazas de la
ciudad. Otoño Musical, a lo largo de los meses de otoño.
Numerosos conciertos de música clásica y contemporánea y
ballet que se celebran en el auditorio de San Francisco.
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Fuente de
algunos de estos artículos:
wikipedia
/
cvc.cervantes.es |