Miguel Fisac
(Daimiel 29-9-1913, Madrid 12-5-2006) inicia su ejercicio profesional en
1942, en una España de clara ruptura con las practicas racionalistas de los
años 30 y de vuelta a un nacionalismo que propugnaba una corriente
historicista y clasicista. Fisac por edad y también por convicción, aparece
como el primer exponente de una joven generación de arquitectos, que a
finales de los años cuarenta adoptará una nueva visión de la arquitectura
próxima a los nuevos postulados organicistas, de corte humanista, que
estaban surgiendo en Europa.
La personalidad de Miguel Fisac aglutina mejor que la de ningún otro de su
generación, en los años de posguerra, la figura del arquitecto moderno por
antonomasia. Su actividad no se reduce sólo al campo de la arquitectura,
sino que su talante polémico, inconformista e innovador le harán participar
en coloquios, conferencias y congresos, escribir artículos en periódicos y
revistas especializadas y disfrutar de una fama, que transcenderá el ámbito
profesional, para ser el arquitecto más popular y conocido de su generación,
sobre todo, por el carácter innovador de sus iglesias. Su trabajo recorre
toda la segunda mitad del siglo XX. Con más de 60 años de profesión y más de
350 proyectos construidos, es uno de los arquitectos más longevos y más
prolíficos de nuestro país pero, aun así, siempre menciona sus dos grandes
batallas perdidas: el urbanismo y la vivienda social. Ambas han quedado
simplemente en un intento: la primera, desde sus teorías formuladas en su
libro La Molécula Urbana y la segunda, desde sus patentes de sistemas
prefabricados de hormigón pretensado.
La fama o el reconocimiento profesional le ha llegado de una manera muy
desigual, sin que su figura se valorará como merecía hasta que en 1993 la
Escuela de Arquitectura de Munich –conmemorando su octogésimo cumpleaños-,
lo rescatará del olvido al que había sido desterrado. A partir de las
exposiciones en Munich, Regensburg y Weimar y, la concesión por parte del
Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, de la Medalla de Oro
de la Arquitectura (1994), se sucederán las exposiciones y los homenajes a
lo largo de toda la geografía española, los reconocimientos y los premios,
entre los que cabría destacar el Camuñas en 1996 o el Nacional de
Arquitectura del 2002.
SUS COMIENZOS
Hijo de un farmacéutico, la guerra civil interrumpió sus estudios de
arquitectura en Madrid. Permaneció escondido durante el conflicto en su
localidad natal, Daimiel. Se titula en la Escuela de Arquitectura de Madrid
en 1942 con la obtención del Premio Superior. Disconforme con la
arquitectura de su tiempo, logró un estilo de gran personalidad, en el cual
incorporaba originales soluciones estructurales con hormigón pretensado y
sus características vigas-hueso.
Desde sus inicios, en que va rechazando el racionalismo de sus maestros al
percibir que en ellos la plástica arquitectónica no responde a las
exigencias técnicas y a la necesidad humana, se vio influido por la obra del
arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright, el neoempirismo del arquitecto
Erik Gunnar Asplund y el organicismo nórdico, experimentado en su viaje en
1949 a Suecia. Se interesa también por la arquitectura popular, en la que la
realidad del paisaje, de las características humanas, históricas y
geográficas del lugar se funden con el valor plástico o incluso técnico.
Enseguida recibió el encargo del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas para ordenar la zona sur de la Colonia Los Chopos en Madrid.
Remodeló el antiguo auditorio de la Residencia de Estudiantes para construir
la nueva capilla del CSIC. La decena de años en los que trabaja en torno a
las nuevas edificaciones de este organismo supone la transición que modela
su lenguaje desde un sobrio clasicismo hasta asimilar la influencia del
organicismo
PRIMERAS OBRAS - VIVIENDAS SOCIAL
Con una idea social de la arquitectura y de crear viviendas para gente
pobre, el primer concurso al que concurrió fue uno para viviendas mínimas
que organizó el COAM. Lo ganó con un proyecto de viviendas en cadena de
superficie mínima y precio muy económico; se hacían por equipos que podían
trabajar en continuación. Las viviendas tenían 21 metros cuadrados y
costaban menos de 20.000 pesetas, pero aun cuando había tres instituciones
políticas dedicadas a la vivienda ninguna se lo tomó en serio y el proyecto
no cuajó. Sin embargo Fisac siguió buscando soluciones prefabricadas que
resolvieran el problema.
Por otra parte revolucionó en los años 50 el aspecto de las iglesias
españolas. Fisac, que fue miembro del Opus Dei desde febrero de 1936 hasta
1955 y conoció y trató personalmente a su fundador José María Escrivá de
Balaguer y a su plana mayor, siempre ha declarado que la salida de esa
institución, en la que -siempre según sus declaraciones- estuvo siempre
incómodo, le costó 15 años de paro y una orden de demolición en 1999 del
emblemático edificio de Laboratorios Jorba, conocido como La Pagoda, ubicado
en la autopista de entrada a Madrid desde Zaragoza; la ruidosa polémica
sobre su demolición (dijo que las personas que derribaron la Pagoda no iban
"por un buen camino espiritual") terminó con que el ayuntamiento le
ofreciera construirlo en otro lugar, lo que el arquitecto desechó[1] . Este
talante independiente le hizo, entre otras cosas, renunciar a construir el
rascacielos más alto de Europa en Benidorm. En 1954, recibió la Medalla de
Oro de la Exposición de arquitectura religiosa de Viena por la realización
de la iglesia del Seminario de Arcas Reales, de los padres dominicos, en las
afueras de Valladolid.
EXPERIMENTACIÓN CON NUEVOS MATERIALES
A partir de 1959 inicia su época más inquieta y personal. El material del
que se sirve es el hormigón pretensado en forma de piezas huecas que parecen
huesos y reúnen las condiciones de una gran ligereza y resistencia. Con la
independencia que le concede su ya reconocido prestigio profesional, y desde
la autonomía de su nuevo enclave en la casa construida en 1957 en el Cerro
del Aire, donde se traslada tras contraer matrimonio con Ana María Badell
Lapetra, de la que tuvo tres hijos, Anaïck, Miguel y Taciana, se inicia en
una fructífera relación experimental con el hormigón armado, material que
encuentra adecuado para asumir sus analogías sobre «vigas-hueso», piezas
prefabricadas que consiguen resolver el problema de salvar grandes luces,
controlar la iluminación cenital y evacuar las aguas de lluvia. Yuxtapuso
las formas, deconstruyó los edificios segregándolos en elementos irregulares
con una expresividad minimalista de nuevo cuño, precursora de tendencias del
futuro, y experimentó con soluciones innovadoras: encofrados flexibles con
plásticos y cuerdas, para los muros de hormigón, los vicrios sujetos al
hormigón con neopreno y la cubierta postensada. Ejemplos de estas
experiencias son los Laboratorios farmacéuticos Made y el Centro de Estudios
Hidrográficos, ambos en Madrid, donde la coincidencia tectónica entre
estructura y especialidad alcanza su mayor esplendor. Tradujo las nuevas
exigencias litúrgicas emanadas del Concilio Vaticano II en la personal
caligrafía de muros curvos y superficies tensadas que constituyen su
principal aportación a la arquitectura religiosa. Como puede comprobarse en
sus proyectos de iglesias en Escaldes (Andorra), Dominicos (Alcobendas), La
Coronación (Vitoria), La Asunción y Santa Ana (Madrid), o Santa Cruz (La
Coruña). Su método proyectual, basado de manera sintética en las preguntas
¿dónde? ¿qué? y ¿cómo?, nos conduce a un interés tan contemporáneo por las
cuestiones sobre el lugar, la técnica y la funcionalidad, como resulta de su
obra ahora comprendida como un recorrido unitario, personal y comprometido
con el humanismo. Fue este el que le inclinó hacia un pesimismo proverbial,
que le llevó a quejarse en sus últimos años de que «los arquitectos ya no
buscan la felicidad de la gente» y de que «la sociedad está mal construida y
se encamina al abismo», y propuso una fórmula urbanística para combatir
estas tendencias, la ciudad convivencial, en su libro La molécula urbana.
Igualmente, estudió la arquitectura popular a causa de su adecuación a los
entornos específicos y las culturas humanas asentadas en un modo concreto de
entender la vida. Airado con el presente y con la profesión, afirmaba que no
le gustaba ningún arquitecto español contemporáneo.
En Madrid, en el nuevo barrio de Moratalaz, construyó la parroquia de Santa
Ana, donde domina el cemento visto, que cubre una expresión de
espiritualidad que, parece trasladarla a las profundidades de una gruta
paleocristiana o catacumba. Otra realización destacada es el convento del
teologado de dominicios de Alcobendas, muy cerca de Madrid. De él destaca la
iglesia, de ladrillo, con vidrieras muy discretas de color y donde la
atracción hacia el altar se consigue por medio de la convergencia de sus dos
zonas enfrentadas: la destinada a la comunidad religiosa y la de los fieles,
ambas estrechándose hacia el. La parroquia de la Coronación, en Vitoria,
presenta la misma intención de dirigir hacia el altar la atención de los
fieles. Una de las características comunes de todos sus edificios es que no
guardan ninguna simetría. Los muros están dispuestos en juego de rectas y
curvas; las vidrieras monocromas y multicolores, realizan la desnudez de las
paredes, donde todo queda envuelto en la más absoluta sobriedad.
Al final de los años sesenta depura aún más su arquitectura, prescinde de su
preocupación por lo popular y centra su atención en las posibilidades de los
nuevos materiales, en especial el hormigón pretensado, invento que patentó,
y postensado, ensayando originales sistemas de prefabricación. El hormigón
fue su material predilecto. Una de sus últimas obras fue el polideportivo de
Getafe, donde empleó vigas de 51 metros de longitud, «las más largas de
Europa», presumía. Utilizó el hormigón pretensado en muchas de las obras que
llevan su firma: «El hormigón es el material de nuestro tiempo», proclamó.
«Yo pensé que el hormigón pretensado sería muy utilizado por los
arquitectos. Pero ni en España ni fuera trabajan con ello. Sin embargo, son
los ingenieros de todo el mundo los que lo usan». En 1984 dirigió las obras
de restauración y acondicionamiento del sacro convento y castillo de
Calatrava la Nueva, en la provincia de Ciudad Real. En la edición de 1991 de
la Feria de Arte Contemporáneo (Arco 91), celebrada en Madrid en el mes de
febrero, fue el encargado de las Jornadas de Arquitectura. Muchas de sus
soluciones en hormigón pretensado están patentadas en España, Estados Unidos
y otros países. De algunas de ellas existen ya fábricas que producen estas
piezas prefabricadas. Consultor en el extranjero en diversas ocasiones,
entre ellas, para el estudio del Santo Sepulcro de Jerusalén y la
reconstrucción de la Catedral de Manila, desarrolló una intensa labor
cultural en conferencias y cursillos sobre problemas de arquitectura y
urbanismo, en artículos de periódicos, diarios y revistas generales, y en
revistas profesionales españolas y extranjeras.
APORTACIÓN TEÓRICA Y RECOCIMIENTOS
Estudioso
también del Urbanismo, en su libro La Molécula Urbana (1969) presenta una
propuesta rigurosamente original para la ciudad del futuro, que resumió en
la fórmula Ciudad convivencial. Es también autor del libro Arquitectura
popular española y su valor ante la arquitectura del futuro.
En 1942 recibió el Premio Superior de Arquitectura de Madrid; en 1950 obtuvo
el Primer Premio en el concurso del COAM para viviendas mínimas. En 1954, la
Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Arte Sacro de Viena. El 2
de octubre de 1994 recibió la Medalla de Oro de Arquitectura. En mayo de
1996 presentó en Madrid su primera exposición de pintura, con 60 obras. En
1997 la sala de las Arquerías de los Nuevos Ministerios de Madrid acogió una
exposición sobre su obra; el mismo año, el 12 de junio, logró el VII Premio
Antonio Camuñas de Arquitectura, el más importante que otorga una entidad
privada en España en el campo de la arquitectura y que se concede cada dos
años. El 4 de octubre de 1999, y coincidiendo con el Día Mundial de la
Arquitectura, recibió un homenaje organizado por el Colegio de Arquitectos
de Madrid y el Círculo de Bellas Artes, entidad ésta que le hizo entrega de
la Medalla de Honor. En octubre de 2003 recibió el Premio Nacional de
Arquitectura. En enero de 2004 la Universidad Europea de Madrid le inviste
Doctor Honoris Causa. Fisac también poseía la Gran Cruz del Mérito Civil,
Encomienda de Isabel la Católica, y Alfonso X el Sabio y Cruz de los Santos
Lugares de Jerusalen.
EPÍLOGO
Murió en Madrid el 12 de mayo de 2006 a causa de una embolia, cuando el
Colegio de Arquitectos de Ciudad Real estaba creando una fundación que se
encargara de catalogar todo el legado profesional de Fisac y profundizara en
el estudio de su obra, así como en la de la arquitectura moderna española
[2] .
A los noventa años resumió en una entrevista su idea sobre la arquitectura:
He llegado a la conclusión de que las soluciones técnicas son las que dan
pie a soluciones formales que puedan tener interés, porque, si no, salen
unas formas que tienen un origen más literario que el propiamente formal
arquitectónico. Yo el problema estético me lo planteo el último, cuando
otras cosas que son prioritarias se cumplen en el principio del proyecto.
Cuando estudié dos años de exactas, dentro de la carrera de arquitectura,
dábamos química y haciamos unos trabajos prácticos: nos daban un frasquito
con un elemento y teníamos que seguir una marcha analítica para averiguar
qué era. Algo de eso es lo que yo hago cuando me encargan un proyecto de
arquitectura: empezar con plantear para qué sirve esto, dónde está -y esto
el movimiento moderno lo quiso voluntariamente olvidar-, cómo crearía yo los
espacios que me piden en el programa, o sea: cómo construir de la forma más
lógica y económica. Con todos esos datos ya concretados, cabe la posibilidad
de dibujar algo que pudieran ser los volúmenes que esos espacios han creado.
La arquitectura es, como decía Lao Tse, el aire que queda dentro. Ahora lo
que nosotros vemos es lo que utilizamos para dejar ese aire dentro. Y eso ya
se puede representar gráficamente y es entonces cuando se pueden utilizar
las posibilidades de una forma que has impuesto tú. Es lo que yo llamo un "nosequé",
qué es esto que ya es, cómo lo coloco lo pongo y lo veo para que lo haga
bien, suponiendo tener un conocimiento de la estética que sea lo
suficientemente sólido para transmitirlo. Eso es lo que se llama educación
del gusto, para lo que hay que ver mucho y estudiar mucho (Entrevista en El
Mundo, 24 de octubre 2003).
BIOGRAFÍA CRONOLÓGICA
1913 Nace
el 29 de septiembre en Daimiel, España.
1942 Título de arquitecto en la Escuela Técnica
Superior de Arquitectura de Madrid.
1996 El COAM presenta una exposición de su obra.
1996 Presenta en Madrid su primera exposición de
pintura, con 60 obras.
1997 El Ministerio de Fomento le dedica una muestra
antológica.
1999 Derribado uno de sus edificios más emblemáticos,
Laboratorios Jorba, en Madrid, popularmente conocido
como La Pagoda.
2004 Doctor Honoris Causa por la Universidad Europea
de Madrid.
2006 Muere el 12 de mayo en Madrid, España.
PRINCIPALES OBRAS
1942 Edificio
central del CSIC, Madrid, España.
1942-1948 Iglesia del Espíritu Santo, Madrid, España.
1948-1949 Instituto Nacional de Óptica Daza de Valdés,
Madrid, España.
1949-1956 Instituto de Microbiología Ramón y Cajal,
Madrid, España.
1950 Librería del CSIC en la calle Medinaceli, Madrid,
España.
1950-1953 Instituto Laboral de Daimiel, Daimiel, España.
1952 Instituto Laboral de Almendralejo, Almendralejo,
España.
1952-1953 Colegio Apostólico de los Dominicos, Arcas
Reales, España.
1952-1957 Centro de Formación del Profesorado, Madrid,
España.
1954 Instituto de Enseñanza Media, Málaga, España.
1954 Proyecto Prototipo de Instituto Laboral, España.
1954-1956 Vivienda de Miguel Fisac en Cerro del Aire,
Madrid, España.
1955-1958 Teologado de los Padres Dominicos, Alcobendas,
España.
1957 Iglesia de Ayamonte, Ayamonte, España.
1957 Casa de la Cultura, Ciudad Real, España.
1957-1960 Iglesia Nuestra Señora de la Coronación,
Vitoria, España.
1958 Proyecto Parroquia de San Esteban, Cuenca, España.
1958 Capilla en la finca Raventós, Huesca, España.
1958 Casa de la Cultura, Cuenca, España.
1960-1961 Casa Barrera, Madrid, España.
1960-1963 Centro de Estudios Hidrográficos, Madrid,
España.
1960-1967 Laboratorios farmacéuticos Made, Madrid,
España.
1962-1963 Edificio de viviendas en Doctor Esquerdo,
Madrid, España.
1962-1963 Edificio de oficinas Vega, Madrid, España.
1965-1966 Centro de Cálculo en la Universidad de Madrid,
Madrid, España.
1965-1967 Laboratorios Jorba (La Pagoda), Barajas,
España.
1965-1971 Iglesia Parroquial de Santa Ana en Moratalaz,
Madrid, España.
1966-1967 Iglesia de Santa María Magdalena, Madrid,
España.
1966-1967 Iglesia Parroquial de la Santa Cruz, Santa
María de Oleiros, España.
1966-1969 Edificio IBM en Paseo de la Castellana,
Madrid, España.
1969-1973 Centro de Rehabilitación del MUPAG, Madrid,
España.
1969-1974 Bodegas Garvey, Jerez de la Frontera, España.
1970-1973 Hotel Tres Islas, Fuerteventura, España.
1973-1975 Casa Pascual de Juan en la Moraleja, Madrid,
España.
1982-1983 Iglesia Parroquial Nuestra Señora Flor del
Carmelo, Madrid, España.
1983-1991 Parroquia de Nuestra Señora de Altamira,
Madrid, España.
1985-1986 Centro social de las Hermanas Hospitalarias,
Ciempozuelos, España.
1987-1989 Rehabilitación del Teatro Municipal, Almagro,
España.
1988-1990 Oficinas de la Caja del Mediterráneo, San
Juan, España.
ENTREVISTA A MIGUEL FISAC -
PERIÓDICO EL MUNDO
Ha estado con nosotros ...24
de Octubre de 2003Miguel
Fisac
1. ¿Que opina de los nuevos
arquitectos como Calatrava,
que anteponen la estetica a
la funcionalidad, tanto
constructiva como de
posterior uso?
Yo quiero contestar de forma
muy generalizada puesto que
soy arquitecto y que he
conseguido una manera de
sentir la arquitectura pero
no soy crítico. Tengo una
opinión particular. Yo soy
amigo de Calatrava. Él mismo
dice que es un escultor con
mentalidad de ingeniero, que
es lo que ha estudiado en
Zurich. O sea, que él ve las
cosas de manera
escultoricomatemática.
Además le hacen encargos que
son muchas veces de tipo
estructural y otras de tipo
estético. El concepto para
mi de la arquitectura es el
espacio. Quién soy yo para
juzgar las formas y los
resultados de otro compañero.
2. Nuevos barrios: CERO de
arquitectura, apenas cubos
para gente ?
Desgraciadamente, si. En
esas realizaciones ¿qué
lugar ocupa la arquitectura?
Es un negocio y una
especulación que
materialmente se transforma
en arquitectura. Pero ¿a
alguien le ha interesado
hacer allí arquitectura?.
Todas las profesiones se han
reducido a ganar dinero. Y
la sociedad que resulta de
un planteamiento así, solo
puede ser desastrosa. Suelo
repetir que tenemos una
cuenta pendiente con la
ecología que hay que pagar.
Tengo la esperanza de, a los
90 años, no tener que pasar
por el durísimo trance de
pagar esa factura.
3. dmirado maestro, en
primer lugar agradecerle que
tenga la paciencia de
ponerse a contestar nuestras
preguntas; me gustaria saber
cuál es su opinión sobre una
situación arquitectónica
como la actual, tan marcada
por las modas y revistas,
donde los proyectos, incluso
de los supuestos maestros,
carecen en muchas ocasiones
de interés, y no aguantan
siquiera el paso critico de
unos cuantos años, y digo
esto en contraste con la
potencia que presentan aun
hoy sus primeras propuestas.
graciasGracias por su
amabilidad. Es un tema que
ha pasado a último término,
el del interés por la
arquitectura. El único
interés es ganar dinero,
comprarse un coche muy
potente y ponerse en la
carretera a pasar horas.
4. Cómo valora en el momento
presente sus primeras obras
de edificios religiosos. En
sus últimas apariciones
públicas se le ha visto más
interesado en la obra que
tiene que ver con la
invención técnica que con la
invención formal.
He llegado a la conclusión
de que las soluciones
técnicas son las que dan pie
a soluciones formales que
puedan tener interés. Porque
si no, salen unas formas que
tienen un origen más
literario que el propiamente
formalismo arquitectónico.
Yo el problema estético me
lo planteo el último, cuando
otras cosas que son
prioritarias se cumplen en
el principio del proyecto.
Cuando estudié dos años de
exactas dentro de la carrera
de arquitectura, dabamos
química y haciamos unos
trabajos prácticos. Nos
daban un frasquito con un
elemento y teniamos que
seguir una marcha analítica
para averiguar que era. Algo
eso es lo que yo hago cuando
me encargan un proyecto de
arquitectura, que es empezar
con plantear para que sirve
esto, dónde está -y esto el
movimiento moderno lo quiso
voluntariamente olvidar-,
cómo crearía yo los espacios
que me piden en el programa,
osea como construir de la
forma más lógica y económica.
Con todos esos datos ya
concretados cabe la
posibilidad de dibujar algo
que pudieran ser los
volúmenes que esos espacios
han creado. La arquitectura
es, como decía Lao-Tse, el
aire que queda dentro. Ahora
lo que nosotros vemos es lo
que utilizamos para dejar
ese aire dentro. Y eso ya se
puede representar
gráficamente y es entonces
cuando se pueden utilizar
las posibilidades de una
forma que has impuesto tu.
Es lo que yo llamo un "noseque",
que es esto que ya es, como
lo coloco, lo pongo y lo veo
para que lo haga bien,
suponiendo tener un
conocimiento de la estética
que sesa lo suficientemente
sólido para transmitirlo.
Eso es lo que se llama
educación del gusto, para lo
que hay que ver mucho y
estudiar mucho.
5. Finalmente "La Pionera",
el primer chalet construido
por Ud. para los Luca de
Tena en la Costa de los
Pinos (Mallorca), y que
estuvo seriamente amenazado
por la piqueta durante los
últimos años ha conseguido
salvarse. No así "la
pagoda". Cuál es la reacción
de un arquitecto ante el
desmantelamiento o derribo
de sus obras? Muchas
gracias.
Yo no se si es que seré ya
muy viejo, pero me dejan
casi indiferente. Yo no he
pasado un mal rato cuando me
tiraron la Pagoda, y tenía
su gracia porque los
paraboloides hiperbólicos me
gustan mucho -es una
superfie que me atrae por
ser reglada, es una recta
que se mueve y que para los
moldes del hormigón es muy
fácil hacerlas-.
6. Soy un gran admirador
suyo desde hace años. Muchas
felicidades desde Barcelona.
Quería decirle que coincido
en gran parte con su visión
de buena parte de los
arquitectos mediáticos
actuales. El urbanicidio que
gente como Bohigas y sus
plazas duras, Bofill y sus
inventos geniales, y otros
han hecho en Barcelona, sólo
serán plenamente visibles
cuando el actual estado de
decadencia pase. ¿Qué piensa
usted, maestro?.
Yo no pienso nada. Yo pienso
que me hacía ilusión hacer
un edificio que estaba
proyectado y pagado el
proyecto por el ministerio
de Obras Públicas y que al
pasar a la comunidad, el
señor Pujol dijo que de
Miguel Fisac, nada. Y eso lo
se, porque conseguí que me
recibiera el responsable de
este tema en Barcelona y
cuando yo le dije que estaba
dispuesto a variar lo que no
les gustaba, él me dijo "pero
serían de Miguel Fisac" y se
le subió el pavo a la cara.
Era un edificio para la
Confederación hidrográfica
del ^Pirineo Oriental,
situado en Pedralbes, con
una inclinación del terreno
con todas las condiciones de
orientación y de nivelación
de un edificio heiloasistido,
o sea asistido con toda la
energía que toda la cubierta
pudiera recibir de paneles
solares. Hubiera sido el
primero que se hubiera hecho
en España con esa situación
y uno de los que yo he
estudiado con mayor interés
para el futuro.
7. Pertenezco al Opus Dei
desde hace mas de 20 años y
le pudo asegurar que mi
experiencia en la Obra en
nada se parece con la que
usted se empeña en
transmitir. ¿Que reflexión
le merece que una persona
haya sido reconocida
solemnemente por la Iglesia
como un santo?. ¿No es esta
acaso la mejor demostración
de que usted se empeña en
negar la evidencia?.
Yo tengo unas ideas
critianas muy claras: La
verdad os hará libres. Yo
tengo 90 años y tengo muy
asumida la muerte, que
espero con tranquilidad y no
estoy dispuesto a llevarme
algo que entorpezca mi
conciencia. Cada uno tiene
la suya y debe responder
ante Dios como la siente.
Del Opus Dei se mucho y
saben muchos que se mucho.
No voy a convencer a nadie.
Cada uno tiene su libre
albedrio y yo tengo mi
conciencia límpia gracias a
Dios.
8. ¿Qué le ilusiona de la
arquitectura después de
tantos años de profesión?
Sin tener referencias
familiares ni locales para
ser arquitecto, tengo una
pasión para la arquitectura
que no se explicar en este
contexto de vida. No se
porque estudié con esa
ilusión por ser arquitecto.
Mi padre era famaceútico y
me gustaba la historia
natural, asi que lo lógico
es que yo también lo
huebiera sido pero no, fuí
arquitecto, terreno para mi
desconocido.
9. ¿Cuál es la obra que más
le ha impresionado en los
últimos 10 años? Josechu
Cuando llevo 62 de
arquitecto, lo de 10 años no
lo entiendo bien. El
edificio que más me
impresionó fue el de la
Johnson en Racine (
Wisconsin)de Frank Lloyd
Wright. Tiene una torre
exenta hecha con tubos de
cristal transparente que
dejan un trozo de aire -todos
los angulares-. El reflejo
de luz en los tubos crea un
efecto extraordinario.
10. SR. FISAC. Le habla una
persona q admira su obra. La
iglesia q hizo ud en
Pumarejo de Tera (ZAMORA) es
una maravilla. Los q estamos
casados en el pueblo nos
hacemos preguntas como se le
ocurrio ir ud a un sitio tan
apartado de España. Queremos
q ud nos honre con su visita
para admirarle y darle un
aplauso de admiracion por
nuestra iglesia parroquial.
Esperemos q ud se ponga con
las autoridades
correspondientes para
visitar Pumarejo y ser
agradecidos con ud. solo una
pregunta: ¿como se le
ocurrio hacer este templo y
con quien se puso en
contacto para hacerla?
Alfonso Ramos de Castro, un
gran amigo mio, catedrático
de la Universidad de
Salamanca que tiene una
fundación, me llamó y me
dijo que en un pueblecito de
cerca de Zamora llamado
Pumarejo de Tera, la iglesia
que tenían se les había
hundido y que tenían una
grandísima ilusión de que yo
la hiciera. Quede en
ayudarles. Fuimos y me
recibieron con cohetes y
vestidas de zamoranas los
300 vecinos y pensé que cómo
iba a decirles que me
pagaran. Pensé en hacerlo de
forma en hacerlo de forma
que costara poco dinero.
Hable con el colegio de
arquitectos para que
hicieran la vista gorda y
les prometí que yo
supervisaría el proyecto y
la gente del pueblo la
construiría. Hice unos
planos elementales y los
replanteé allí yo mismo
ayudado por el alcalde y
varios vecinos y luego
movilizaron el pueblo para
que todos la hicieran. Las
mujeres y niños elaboraban
la pasta de cemento y arena
y los hombres, de una
cantera preciosa de pedernal,
colocaban las piedras según
la forma en que les había
indicado que se hacía el
muro. Y me hicieron unos
muros preciosos, con alguna
que otra ingenuidad, quedaba
un rústico muy bonita. Una
cosa muy bonita. La gente me
dedicó la avenida principal
del pueblo, con carteles y
todo su cariño. Fue
divertido y todavía se
acuerdan. Fue el obispo y
Ramos de Castro, quién
retraso un año el bautizo de
su hija para celebrarlo en
la Iglesia terminada. Es
quiza la obra más cordial
que yo he tenido. Nunca he
tenido una obra más humana y
sentida.
11. Como sabras se ha
hablado mucho acerca de lo
que se iba a constriur en la
Zona Cero de Nueva
York.¿Estaba de acuerdo con
algun proyecto?¿Cual era su
solucion?
Ya algún periódico me
preguntó eso. Yo dije que
allí pondrái un parque, más
bien un bosque de árboles
gigantescos norteamericanos
-secuoyas, cedros- y un
recuerdo a la fecha. Pero no
pondría nada construido.
Allí lo que se hará es un
cacharro para producir más
dinero y que fuera más alto,
como norma de nuestro tiempo.
Mi temor se agrandó cuando
vi que se harán 5 torres,
todavía más altas que las
que causaron una muerte
terrible a tantas personas.
12. ¿Qué diferencia a los
arquitectos del resto de los
seres humanos?
Que si tienen mucha, mucha
vocación lo pasan
estupendamente trabajando.
13. Hola maestro.Me gustaria
saber que compromiso cree
usted que alcanzara la
arquitectura en el futuro
con un medio ambiente
peligrosamente cada vez mas
alterada.
Mi opinión, que está fuera
de mi posibilidad de vida,
es que esta humanidad
nuestra terminará como otras
varias que suponemos y
conocemos como la Atlántida,
Sodoma y Gomorra, el Diluvio
Universal, etc, etc.
14. Sr Fisac, maestro de
muchas/os de nosotros. ?que
consejos daria a la gente
joven que comienza en el
mudo de la arquitectura? ?Que
piensa del desarrollo
urbanistico de ciudades como
Madrid, donde se transporta
el modelo americano del
chalet adosado y las
urbanizaciones?La verdad es
que yo termino mi proyecto
en dos semanas y me siento
un poco desmotivada porque
en el trabajo prima la
arquitectura comercial y no
se tiene en cuenta a las
personas a la hora de
disenar espacios publicos,
ni viviendas en las ciudades.
Gracias por su tiempo
maestro
Yo le aconsejaría con el
corazón en la mano que haga
con amor lo que pueda hacer.
Del urbanismo de Madrid yo
llevaría al año 53 cuando
escribí un artículo que
terminaba diciendo "con este
urbanismo los que vengan
detrás de nosotros nos
maldecirán".
15. Sr Fisac: He tenido la
fortuna de trabajar en uno
de los edificios disenados
por Ud. Realmente, es una
suerte (tanto en los buenos
como en los malos momentos)
poder salir a un patio con
una higuera y una fuente y
contemplar el color de la
puesta de sol sobre los
ladrillos de una torre
insolita. Mi pregunta es:
desde su punto de vista, ¿que
puede hacerse para mantener
los edificios vivos,
adaptados a la realidad
cambiante de sus ocupantes y
al mismo tiempo respetar la
idea de su disenador? Es
solo un problema de dinero?
Debe respetarse la idea
original o hay que adaptar
en cada epoca? Gracias.
Son situaciones. Cuando tu
terminas un edificio, lo
dejas ahí. Y el edificio es
del propietario. Yo
aconsejaría no volver a
pasar por allí, que es lo
que yo hago. La disposición
del espacio y los cambios
son de otros y los hacen
como quieren. Mientras yo
voy haciendo el edificio
procuro que el propietario
se implique en la misma
construcción pero al cabo de
un tiempo cada uno hace lo
que quiere.
16. ¿Nos puede dar algún
consejo para llegar a los 90
de forma tan lúcida?
Bueno, hay una cosa bastante
clara, yo pertenezco a una
familia de longevos. Mi
padre murió a los 91 y mi
madre a los 91 también. Mi
hermana, que vive, tiene 95.
17. tiene la arquitectura el
reconocimiento que merece?
Si por reconocimiento se
entiende el dinero, se puede
decir que mucho. Si no, no
lo tiene. La calidad no
preocupa mucho, solo el
negocio.
18. Ha tenido que someterse
en alguna ocasión a las
exigencias del que paga su
obra?
Tengo que decir que no. He
tenido encargos importantes
a los que he dicho que no,
como por ejemplo hacer el
edificio más alto de Europa
en una playa donde no había
nada edificado. Ese edificio
se ha hecho en Benidorm y al
cabo de los años debe ser
uno de los más altos de
Europa. El propietario se
quedo muy extrañado de mi
renuncia porque eran altos
los honorarios pero prefiero
vivir con construcciones de
las que no tenga que
arrepentirme. Así mi
conciencia está tranquila.
19. TEngo entendido que
tiene usted un invento muy
reciente...
Cuando yo terminé la carrera
tenía una idea muy clara,
quye la obligación
fundamental de los
arquitectos era la
construcción de viviendas
sobre todo para gente pobre.
El primer concurso al que
concurrí era para viviendas
mínimas que organizó el Coam.
Gané el proyecto de
Viviendas en cadena. Eran
una superficie mínima y
precios mínimos también,
hechas por equipos que
podían hacer las obras en
continuación. Las viviendas
tenían 21 metros cuadrados y
costaban menos de 20.000
pesetas. Aun cuando había
tres instituciones políticas
dedicadas a la vivienda pero
ninguna se lo tomó en serio.
Eso no cuajó pero yo he
seguido buscando soluciones
prefabricadas que
resolvieran el problema. Al
final llegue a la conclusión
de que una idea que yo tenía
podía ser un invento,
teniendo en cuanta que los
inventos son cuestiones
esenciales no modelos de
utilidad -invento es la
máquina de coser, lo que
patentó el señor Singer fue
una aguja con un hueco en la
punta,o la televisión-. Yo
he patentado un itinerario
para construir. Me han
aceptado y tengo el invento
pero su ejecución está en un
periodo más o menos largo
que me figuro yo no veré. A
los tres meses de salir en
el boletín mi propuesta de
invento quiso otro
patentarlo con unas
modificaciones, pero no se
lo aceptaron. El preceso de
ejecución lo cambio, y lo
que era lo último lo hago lo
primero. O sea, el final es
echar el hormigón liquido
sobre lo que ya es la casa
construida con paneles
manejables. Esto variaría
totalmente la construcción
de las viviendas puesto que
la gente podría hacer las
partes de la construcción en
su casa y luego montarlo y
acabarlo con el hormigón.
Esta soluciónmia, espero que
cuando ya no pueda cobrar
ningún royaltie, variará la
situación sociológica de la
construcción. Los
constructores, los albañiles,
etc, casi desaparecerían.
Solo se necesita un equipo
de montaje.
Despedida
Agradezco mucho sus
preguntas y su admiración me
dicen que hay muchos entre
los que escriben. Muchas
gracias.
MIGUEL FISAC, radical innovador
de la arquitectura PERIÓDICO EL MUNDO
Miguel Fisac murió el 12 de mayo a los
92 años de edad en su casa del Cerro del
Aire, desde donde se divisaban los
horizontes marinos de Castilla cuando
levantó su hermosa casa y el estudio,
antes de que el nuevo barrio de
Sanchinarro acogotara su remanso de
equilibrio y belleza, tan austero y
luminoso como él mismo.
En la muerte de quien acaso haya sido
nuestro mejor arquitecto del siglo XX
coinciden los elementos de la epopeya y
de la tragedia, de manera que con él
desaparece también una manera digna e
íntegra de enfrentarse al trabajo, a la
vida y a los demás.
Miguel Fisac ha sido el arquitecto más
radical e innovador del siglo pasado en
España. Su capacidad de compromiso con
los retos que plantea la profesión le
llevó a buscar siempre las mejores
soluciones técnicas y estéticas de
acuerdo con los nuevos materiales. En su
trabajo tenía el mismo valor el programa
a cumplir (el porqué), la relación con
el lugar (el dónde), y la solución
estructural y constructiva (el cómo).
En sus edificios, la belleza era una
consecuencia de la audacia inventiva y
del genio capaz de encontrar soluciones
ingeniosas y adecuadas. Entre todos los
maestros de la generación de posguerra
fue el más moderno, ya que partiendo de
la admiración por la arquitectura
popular y por los maestros del norte de
Europa -en especial Asplund-, inició un
camino propio en busca de la
arquitectura del futuro.
La claridad de sus edificios y su
geometría legible forman parte de su
teoría de que la arquitectura es "un
trozo de aire humanizado", y ayudan a
descubrir que, tras el apasionado
defensor de nuevas técnicas, había un
humanista profundo que siempre rechazó
la masificación de la arquitectura
contemporánea, la excesiva densidad del
urbanismo moderno y la agresión que la
mala arquitectura produce a la
naturaleza.
Defensor de la prefabricación y de la
producción en serie, introductor en
España del pretensado y del postensado,
su trabajo era el de un artista de la
arquitectura que inventaba nuevas
secciones para las vigas de hormigón,
las experimentaba y aplicaba luego en
sus obras. Así fueron saliendo de su
lápiz vigas semejantes a los huesos de
los pájaros, ligeras y resistentes,
capaces de integrarse en el diseño y
dejar pasar la luz consiguiendo espacios
tan hermosos como el de la nave del
Centro de Estudios Hidrográficos de
Madrid. Exploró las posibilidades
expresivas del hormigón utilizando
plásticos flexibles en los encofrados,
obtuvo del ladrillo un tacto casi carnal
y, en ocasiones, aligeró el hormigón
para otorgarle la liviandad de las telas.
Desde los primeros edificios de la
Colina de los Chopos en Madrid
(1942-48), llevó a cabo un intenso
trabajo de investigación con obras
maestras el ladrillo como el Centro de
Investigaciones Biológicas en Madrid
(1951); el Conjunto de Teologado de los
Padres Dominicos (1955) en Alcobendas
(Madrid), la iglesia de Ntra. Sra. de la
Coronación en Vitoria (1958). En
hormigón escogemos los Laboratorios MADE
(1959), el Centro de Estudios
Hidrográficos (1960), las Oficinas de
Velázquez 157, todos ellos en Madrid, al
igual que los Laboratorios Jorba (1965)
y el edificio IBM (1967); en Barcelona
dejó la Factoría en Vic (1968) y la
Fábrica en Montmeló (1968). Entre sus
fachadas de hormigón con 'texturas'
seleccionamos las de su estudio en el
Cerro del Aire madrileño y el Hotel Tres
Islas en Fuerteventura.
Su independencia intelectual le llevó
por territorios que no se habían
explorado, trabajando al margen de las
modas y los estilos, abriendo caminos
que se comprenden mejor ahora que en su
tiempo, utilizando fracturas, quiebros y
yuxtaposiciones que hoy, 30 años después,
podemos encontrar en los edificios de
vanguardia. Por eso ha sido más plagiado
que citado en nuestros días.
Nunca sabremos hasta donde podría haber
llegado la obra de Miguel Fisac de no
haberse producido un enfrentamiento por
razones éticas con la cúpula del Opus
Dei del que había sido miembro fundador.
Su estudio, que había tenido un
importante volumen de trabajo hasta
entonces, dejó de recibir encargos, y
permaneció sistemáticamente aislado
hasta que la llegada de los gobiernos
autonómicos rompió el cerco y permitió
que algunos proyectos oficiales de
Castilla-La Mancha recalaran en el
maestro, que recuperó una discreta
actividad en los últimos años de su vida.
La manera en que se cercenó su carrera
profesional permanecerá como una de las
grandes tragedias del siglo pasado para
la arquitectura española, de la que ha
escrito páginas deslumbrantes.
La obra de Miguel Fisac siempre tuvo un
carácter heroico, luchando contra la
rutina, la ignorancia y las ideas
preconcebidas o prestadas. Más tarde,
durante los años difíciles, mantuvo
siempre su dignidad y su capacidad de
lucha, así como una profunda pasión por
la arquitectura, la pintura, el dibujo y
la investigación técnica. Todas ellas
inferiores a su pasión por la verdad. La
obsesión por encontrar el futuro de la
arquitectura le ha acompañado hasta sus
últimos días, en que mantenía actividad,
ideas claras y una radical pasión por la
libertad de pensamiento, de acuerdo con
su método para enfrentarse a la creación:
"Ver y pensar". Algo que nadie le pudo
quitar. Dejó escrito que «una evolución
positiva de la arquitectura del futuro
no puede basarse en el capricho y la
frivolidad, exige unas bases técnicas
sólidas y un cultivo refinado de la
sensibilidad». Lo razonable puede ser
revolucionario.
Quienes le conocimos percibimos siempre
su profunda bondad y sencillez, su
radical claridad en la manera de
expresar su pensamiento, su pasión por
la verdad como elemento esencial de una
vida presidida por la ética. También
admiramos el ambiente de cariño y
respeto que siempre le rodeaba, la
estrecha relación con su esposa, la
escritora Ana María Badell, y con sus
dos hijos, la prestigiosa sinóloga
Taciana Fisac y el ingeniero aeronáutico
Miguel Fisac.
Tampoco le ha faltado nunca la
admiración profunda por su obra de
críticos y colegas, que le han otorgado
los máximos reconocimientos
profesionales. El mejor homenaje a su
memoria sería la estricta protección y
conservación de sus edificios, alguno
destruido recientemente de manera
inexcusable como la pagoda de los
Laboratorios Jorba que se había
convertido en un emblema del Madrid
moderno. De la misma manera, Miguel
Fisac se convirtió hace cuatro décadas
en un modelo de arquitecto para una
nueva sociedad. Por Enrique Domingues
Uceta
PREMIOS
1954 Medalla de Oro de Arquitectura en
la Exposición Internacional de Arte
Sacro en Viena.
1994 Medalla de Oro de la Arquitectura (CSCAE).
1997 Premio Antonio Camuñas de
Arquitectura.
2003 Premio Nacional de Arquitectura.
ENTREVISTA DE MIGUEL FISAC
A LA TELEVISIÓN sobre su vida y el opus dei