Ricardo Bofill
nació en Barcelona en 1939. Estudió en la Escuela de Arquitectura de
Barcelona y posteriormente en la Universidad de Ginebra.
En 1963 reunió
a su alrededor un grupo de arquitectos, ingenieros, sociólogos y filósofos,
creando lo que es hoy el Taller de Arquitectura, equipo internacional con 38
años de experiencia. Muchos proyectos construidos alrededor del mundo
demuestran su capacidad de actuar en armonía con otras y diversas culturas.
Su competencia le ha permitido abordar proyectos de diseño urbano, grandes
infraestructuras para el transporte público, equipamientos culturales,
deportivos y comerciales, viviendas y oficinas, así como la arquitectura de
interiores y el diseño de muebles.
En la trayectoria del Taller de Arquitectura destacan los estudios de
planificación urbana para ciudades como Luxemburgo (La Place de l'Europe),
Praga (Barrio de Nova Karlín), Varsovia (Port Praski), Madrid (Prolongación
de la Castellana), Sevilla (Puerto Triana), en Europa, Kobe, en Japón y Nan
Sha, en China. El barrio de Antigone, en la ciudad francesa de Montpellier,
compuesto de calles, plazas, viviendas y edificios públicos, es el ejemplo
materializado de un proyecto a gran escala llevado a cabo por el equipo
durante veinte años.
Importantes conjuntos de viviendas, más de 2.000 realizadas en Francia,
1.500 en España, 400 en Suecia y 350 en Holanda, han contribuido a la
afirmación del Taller en este ámbito. Merecen una mención especial, debido a
su magnitud, los proyectos realizados en las Villes Nouvelles parisinas: Les
Espaces d'Abraxas, en Marne-la-Vallée, Les Arcades du Lac, cerca de
Versailles, Le Belvedere St. Christophe, en Cergy-Pontoise y Les Echelles du
Baroques en el distrito de Montparnasse.
En lo que a grandes infraestructuras se refiere, cabe señalar el Palacio de
Congresos de Madrid, en el Campo de las Naciones, el Aeropuerto de
Barcelona, realizado en 1991 y la futura ampliación de éste, cuyas obras han
comenzado en 2004.
Entre los inmuebles de oficinas se distinguen las sedes de Christian Dior,
Cartier, Rochas, Decaux, Paribas Marché Saint Honoré, Axa Assurances y EDF,
en París, el Atrium Saldanha en Lisboa, Donnelley Building, el primer
rascacielos firmado por Ricardo Bofill en Chicago, y Shiseido New Ginza
Building, en Tokio, edificio representativo de la homónima empresa.
Los equipamientos culturales de mayor prestigio realizados por el Taller de
Arquitectura son: el Arsenal de Metz, en Francia, la Escuela de Música
Shepherd, en la universidad americana de Rice, Houston, el Teatro Nacional
de Cataluña, en Barcelona, edificio emblemático de la cultura catalana.
Actualmente están en curso los proyectos de La Villa Cultural del Prado
(2.800 butacas), en Valladolid y el Auditórium-Palacio de Congresos y
Exposiciones de A Coruña.
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ENTREVISTA A RICARDO BOFILL LEVI
AL PERIÓDICO EL PAIS |
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Ricardo
Bofill, Arquitecto: "Inventar tecnología es una tradición que no
existe en España" [El País, 1 de Septiembre, 2002]
La entrevista tiene lugar en los antiguos silos de la fábrica
cementera Sansón, donde Bofill tiene hoy su casa y el taller de
arquitectura, y en cuyos terrenos construyó Walden 7, su primer
[sic] edificio.
¿Qué es esto?
¡Estupendo!
Hace muchos años que la gente se hace esta pregunta. Si la pregunta
continúa, la experiencia continúa.
Y las respuestas, ¿han variado?
El
Walden fue una experiencia centrada en las ideas del 68. Se quería
construir una comunidad de una vida diferente, como en el Walden
original. Se construyó a 5.000 pesetas el metro cuadrado. Fue mi
primer edificio importante. No medí bien la construcción respecto al
dinero que tenía, porque la vivienda social era muy barata, sin
entrada, sin nada... La gente que vivía dentro estaba muy contenta,
pero pronto empezaron a producirse algunos problemas con la fachada
y se degradó un poco. Hubo críticas de algunos arquitectos que
decían que el proyecto era una insensatez. Bueno, con el tiempo,
todo se ha ido arreglando y creo que se ha vuelto a formar una
comunidad. La zona se ha revalorizado y el precio del metro cuadrado
está ahora en 300.000 pesetas.
¿Usted se inspiró específicamente en los dos Walden
para construir su proyecto? ¿O el nombre vino luego?
Sí, yo
me inspiré en el conductismo de Burrhus Frederic Skinner y en su
posibilidad de hacer de la vida lo que uno quiera, incluso una
fiesta permanente. Yo quise hacer aquí un lugar donde todo fuera
posible dentro de las leyes de la comunidad, una comunidad un poco
diferente... Me imaginé otro tipo de vivienda social, radicalmente
contradictoria con los bloques de pisos que hay a la entrada de
Barcelona, en Bellvitge. Un lugar con mezcla de gente, de funciones,
de categorías sociales...
Era muy joven entonces.
Yo
tenía 25 años... El Walden era la culminación de toda una teoría que
se llamaba La Ciudad en el Espacio, que se tenía que hacer en Madrid
y que prohibió Carlos Arias Navarro. El Walden pudo hacerse gracias
a la financiación de Banca Catalana y a Jordi Pujol, que entonces la
dirigía. Este edificio es de 1974 y corresponde a ese mundo. Walden
se ha transformado y se ha adaptado a la realidad actual. La
propiedad ahora es horizontal y, desde luego, la comunidad es mucho
más burguesa de lo que pensábamos, pero la gente está contentísima
con ella.
Usted vive aquí, en la fábrica.
Yo vivo
aquí, aquí trabajo, en esta mesa, aquí tengo la parte más importante
del taller. Luego tengo una casa en el Empordà y un piso alquilado
en París. Pero éste es mi lugar de referencia, mi casa, donde he
hecho todos los proyectos de mi vida, más de setecientos. Todos han
empezado aquí. La mitad de mi tiempo lo paso en Barcelona y el resto
viajando.
Trabaja aquí y trabaja fuera. ¿Cómo se las arregla
para sobrevivir en establishments culturales tan distintos?
Mire,
el proyecto madrileño de la Ciudad del Espacio lo hice con recursos
propios y jugándomela yo enteramente. No sólo me prohibieron hacer
esa obra, sino también trabajar en España. La prohibición no tuvo
que ver con el carácter digamos que lúdico e insurgente de la
propuesta, sino con algo mucho más tangible y peligroso: yo hacía
vivienda social más barata, y los constructores que dominaban el
cotarro se alarmaron y presionaron con eficacia. La lección que
saqué de todo aquello fue muy clara: nunca jamás pondrás en una obra
todo lo que pienses. Lo que harás será diversificar riesgos, como
hacen los banqueros: experiencias tecnológicas en un país
tecnológico, experiencias sociales en Francia, que hay sensibilidad
para esos asuntos; torres en Estados Unidos; el riesgo de hacer
ciudad lo correrás en China o en Argelia. Creo que ha sido un buen
método para sobrevivir.
¿Y qué riesgos corre en España?
Se
puede hacer diseño...
Bueno, eso no está prohibido en ningún lugar. No tenemos el nivel
tecnológico del centro de Europa. Por ejemplo, en París he hecho la
sede social de la primera compañía de seguros del mundo, un edificio
de ocho pisos con una doble fachada de vidrio que separa una doble
piel, completamente transparente, y que se aguanta desde arriba por
unos puntos... Esta fachada no la podría hacer en España.
¿Por qué?
Pues
porque éste es un país que no sabe inventar modelos. Aquí no se
inventa nada. ¿Y sabe por qué, entre otras cosas? Porque no tenemos
los mecanismos pertinentes de la investigación aplicada. Por ejemplo,
los seguros. Si haces una pared de vidrio y se te cae un trozo,
porque no tienes experiencia, porque es la primera vez que lo haces,
tienes que pagarlo de tu bolsillo. Aquí no vale la pena experimentar.
Aunque, en fin, es verdad que las cosas un poco sí que han han
mejorado.
¿El problema es la seguridad económica?
No, y
la capacidad de organización técnica. La tradición de la revolución
industrial, el inventar tecnología es una tradición que no existe en
España, no tenemos las fórmulas. Ahora estamos llegando a la Unión
Europea, pero falta todo el proceso de fabricación.
Quería volver a eso que ha dicho de no poner en una obra todo lo que
uno piensa. Supongo que hay una correspondencia entre esto y el
eclecticismo de su estilo.
Yo no creo en el estilo, si por estilo entendemos que cada artista
haya de hacer siempre lo mismo. Eso lo dejo para la Escuela de
Arquitectura de Barcelona, que ha ido dictando en cada momento lo
que se tenía que hacer.
Sin mucho éxito en su caso.
Yo he
hecho de todo. He intentado variar constantemente. Variar ha sido
una necesidad para mí. Yo he hecho lo que los críticos llaman
regionalismo crítico, posmodernismo, en la época en que trabajé con
Philip Johnson en Estados Unidos; clasicismo moderno [sic] en el
Teatro Nacional de Cataluña... Hay otros arquitectos, como Richard
Meier, buenísimo amigo mío, o Norman Foster, que siempre hacen lo
mismo. Bueno, ellos sabrán. Yo pienso que no se puede hacer lo mismo
en el desierto del Sáhara que en Estocolmo, en París que en Tokio.
Esto me da la posibilidad de expresarme con lenguajes diferentes. A
veces me he expresado de una forma muy minimalista y muy pura, y a
veces me he expresado de una manera muy clásica pero reescrita y
modernizada, y otras veces he hecho una arquitectura pobre, como
donde vivo, que es la que a mí más me gusta, una arquitectura con
muy pocos elementos.
Eso de la Escuela de Arquitectura barcelonesa...
Cataluña es un país pequeño, agradable, simpático, interesante, que
me gusta mucho, por eso vivo y trabajo en él, pero que no deja de
ser un pequeño país. Y entonces, en un país pequeño, la Escuela de
Arquitectura, y a veces también la ciudad, deciden que toca hacer
equis y todo el mundo ha de hacer equis y se establece una especie
de tribunal que decide lo que está bien y lo que está mal, desde el
punto de vista del lenguaje arquitectónico, de la construcción, de
la composición... Yo tomé la tendencia de desmarcarme de todas
partes.
No le ha ido mal.
Bueno,
también tengo alguna frustración, como es lógico. La verdad es que
en Cataluña, en España menos, no han reconocido mi trabajo de diseño
urbano. Aquí no sólo no me llaman para esto, sino que cuando lo hago
me dicen que está mal. Es absurdo, ¿no? Por ejemplo, cuando hago un
trozo de ciudad en Diagonal Mar, van y lo cambian. Hay una cierta
incomodidad con este aspecto de mi trabajo.
Es cierto que usted no ha participado en la trama del
desarrollo barcelonés de los últimos años.
Claro,
¿y sabe por qué? Mire, en el año 1983 yo era un independiente
cercano a los planteamientos del 68 y cercano al PSUC, a los
comunistas catalanes, a una tradición laica, antifranquista, atea.
Pero siempre desde la independencia. Pues bien: en las elecciones
municipales de 1983, el señor Trias Fargas, que era el candidato de
Convergència, me vino a ver y me pidió que lo asesorase. Lo hice, le
escribí un programa en donde se decía que la ciudad debía abrirse al
mar, recuperar el centro histórico de Barcelona, especialmente el
Ensanche; que se tenían que arreglar los ríos, el Llobregat y el
Besòs; recuperar el Tibidabo como centro de toda el área
metropolitana... en fin, una serie de cosas que están escritas. Bien:
eso bastó para que el socialismo vigente me empezara a considerar un
traidor.
¿No trabaja por traidor?
Hay
otra razón añadida. Es económica. Normalmente, en esta sociedad, un
arquitecto como yo, que está considerado un catalán universal
[sic]..., reconocido por todo el mundo...
Es verdad que es usted un hombre muy importante.
Sí,
pero no me interesa, se me ha pasado el ego. Eso de dejar obra para
pasar a la historia, ese desafío a la muerte..., cuando hay tantas
cosas publicadas, cuando ya estás en los diccionarios... Mire, todo
eso deja de tener sentido. Lo que iba a decirle: yo conozco el
capitalismo mundial, he trabajado para grandes potencias
industriales. Soy un tipo seguro. Se me puede encargar una ciudad,
que la haré. Si llamo a un japonés, invertirá en lo que hago; si
llamo a un suizo o a un francés, también, y resulta que todo esto
que se construye vale miles de millones de pesetas. No es un librito
editado en una sociedad pequeña, ¿me comprende?
Sí, creo que sí.
Entiéndame, ya sé que es un poco desagradable hablar así. Pero no
por desagradable es menos verdad. Barcelona es una ciudad demasiado
pequeña para hacer demasiadas cosas. Si haces demasiadas cosas en un
lugar donde hay un trabajo limitado, estás creando problemas a los
otros.
Ciertamente, es usted demasiado poderoso para el país.
No lo
sé. Pero arquitectónicamente sí.
En España...
En
España no he tenido problemas. Hago proyectos en Madrid inmensos, la
continuación de la Castellana, que se hará; el parque del Manzanares,
que se hará... Y en Valencia un trozo del Turia, y en A Coruña otra
cosa...
¿Le gustan las ciudades españolas?
A mí me
habían gustado los pueblos españoles y algunos pueblos catalanes
antiguos. Pero España es un país de arquitectura popular, no es un
país con grandes arquitectos, no es Italia. En su momento, yo dije
que la arquitectura española no me parecía suficientemente buena.
Pero ahora ha mejorado mucho, en términos generales, sobre todo por
lo que respecta a la élite arquitectónica; y no sólo la arquitectura,
sino también los pueblos, las ciudades. Se ha logrado una especie de
competitividad entre las ciudades que ha permitido que aumente el
nivel arquitectónico. ¿Cómo? Pues gracias, en general, a los
alcaldes. La competición entre ciudades es totalmente saludable y ha
dado mejores resultados que en Francia, Alemania o Italia. Desde los
noventa han pasado cosas. Que estas cosas sean insuficientes, que se
den todavía los problemas tecnológicos de que hablábamos antes, que
se haya alcanzado el nivel de excelencia al que se quería llegar.
Éste es otro tema, pero el nivel ha aumentado. Nuestro problema, en
fin, es no haber nacido en Washington o en Pekín.
¿Qué habría hecho usted si encima hubiera nacido
geográficamente poderoso?
Pues no
lo sé. Pero le diré que un tío que nace en Washington no tiene que
dar la vuelta al mundo para construir. Por el contrario, un tío que
nace en Barcelona tiene que hacer unos esfuerzos para trabajar en
China como no se puede imaginar. Cuando un francés trabaja en Pekín
en un proyecto importante, Chirac llama por teléfono al presidente
de China, el establishment francés les regala arquitectura y a
cambio les vende armamento, tegevés, centrales nucleares... Aquí vas
solo por el mundo.
¿Son conscientes los políticos españoles de esta
necesidad de looby?
No.
Todo eso lo podría estar haciendo Aznar, podría haberlo hecho Felipe
González. No lo han hecho. Nadie ha pensado que esto hay que hacerlo.
La arquitectura es una punta de lanza para la industria. Ni siquiera
han sido concientes de esto. Yo he estado de presidente del jurado
de la ampliación del Banco Europeo de Inversiones, que es el que
paga el 50% de las infraestructuras en España, y he visto las
influencias desencadenadas por los países que intentan que gane un
proyecto determinado. Yo he sido jurado en representación de la
Unión Europea para la construcción de la nueva ópera de la Plaza de
Tiannanmen en Pekín, y he visto cómo Chirac llamaba por teléfono
para que ganara el francés.
¿No ha intentado hablar de eso con los políticos?
Alguna
vez. Pero enseguida te envían al organismo correspondiente de la
proyección española en el exterior. No, no saben lo que deben hacer
ni cómo hacerlo. No saben encontrar su lugar. España no tiene una
cultura industrial. Eso se nota también en los políticos. Cuando
hablas con un francés, notas su orgullo por haber hecho la Renault,
la Citroën, por haberse inventado las centrales nucleares, por haber
hecho el Arco del Triunfo, por haber inventado el Concorde, el
Airbus... éste es el auténtico orgullo francés. Recuerdo los días de
la transición cuando había problemas con Francia, cuando los
agricultores nos destruían los camiones de naranjas. Los políticos
se quejaban. Yo les decía: "No, el problema no son las naranjas. El
problema es que no les compráis el tegevé, y queréis comprar la alta
velocidad al Japón. Esto no está en las reglas del juego. No lo
hagáis, porque el orgullo francés pasa por el tegevé". Ese orgullo
es desconocido en España. Se da en Francia y también en Estados
Unidos y en los países que tienen esa cultura industrial, aquí
inexistente.
Como dice, usted fue un joven del 68. ¿Y ahora que ya
no es joven?
Yo no
tengo la misma visión que tenía de las cosas, es natural. Mi
formación, mi familia y mi trabajo provocan que vea el mundo actual
de una manera muy caleidoscópica. Yo lo veo de una manera desde
Japón, de otra manera desde Nueva York, Barcelona o África. Pero
continúo defendiendo las ideas del 68, porque se trata de una época
donde se produjeron transformaciones sociales muy importantes y se
abrieron algunas cosas que para mí son sagradas, como son las
libertades personales y todo lo que se deriva de ellas. Yo defiendo
la libertad personal desde la primera a la última. No soy, ni lo
seré nunca, un socialdemócrata normal. No me interesa. La
socialdemocracia se ha acabado: ha sido muy interesante porque ha
promovido los derechos sociales, la vivienda de alquiler...
Si es por esto último, éste debe ser un país muy poco
socialdemócrata.
Hombre,
algo que se hace bien y tanto que lo critican... Sin alquiler es
difícil que los jóvenes hagan el favor de marcharse de casa. Ése es
otro tema. Pero a mí me parece que es mejor invertir en vivienda que
tirar el dinero en la Bolsa... Hablábamos de la socialdemocracia.
Eso es.
Lo
políticamente correcto del pensamiento socialdemócrata ya no es lo
motivante. No puedes defender la lucha de clases para que el pequeño
burgués tenga una nevera más o se compre otro coche.
¿Usted qué defiende?
El
desafío personal con uno mismo. Complicado pero interesante. Cuando
ya has hecho muchas cosas, el desafío ya es puramente personal, es
tu capacidad de estar vivo y de seguir inventando. Hay valores
personales, que para mí son la belleza y la inteligencia, y hay
valores sociales, que son de otro orden, como la capacidad de ayudar
a que las cosas se hagan de una manera determinada. En este momento
me interesa más hacer una ciudad en China o viviendas sociales en
Brasil que hacer un gran museo en cualquier ciudad desarrollada. A
mi edad o haces una pieza arquitectónica que sea en sí misma una
obra de arte, aunque no olvido que toda obra perfecta es siempre una
obra muerta, o se hace una obra social. En fin, construir una ciudad
tiene más sentido que ser socialdemócrata.
¿Sentido?
Sentido
para mí. Aunque eso no significa que no haya una serie de valores
socialdemócratas que los dé por descontados. Por ejemplo, que toda
la población española, con papeles o sin papeles, no disponga de un
mínimo económico que le permita subsistir es una vergüenza para los
socialdemócratas y para todo el mundo.
El séptimo modelo
Pronto
hará treinta años que Ricardo Bofill levantó en Sant Just Desvern,
al lado de Barcelona, los edificios de Walden 7. El nombre lo ideó
el poeta José Agustín Goytisolo, que entonces formaba parte, junto a
otras gentes de inquietudes parecidas y profesiones diversas, del
taller de arquitectura que lideraba Bofill. Walden (bosque, en
alemán) es el título del libro que Henry David Thoreau publicó en
1854, donde narraba sus dos años de reclusión meditativa en una
cabaña del bosque americano. Un siglo más tarde, en 1948, B.F.
Skinner, el fundador del conductismo, teorizaba sobre una utopía de
vida comunitaria a través de seis modelos posibles. El séptimo
modelo nacería treinta años después, un poco más allá de la
Diagonal.
La
historia del edificio -una construcción fundamental de la
arquitectura moderna española- se presta a metáforas un punto
sencillas. Walden 7 empezó a caerse al poco de ser inaugurado -como
suele suceder cuando se inauguran utopías-, y entre las
posibilidades reales que le acecharon estuvo el puro y simple
derribo. La intervención de la Administración y la tenacidad de una
comunidad de vecinos que quiso siempre honrar la casa y su nombre la
salvaron. Walden 7 no es hoy una república de libertad independiente,
pero sólo porque hay libertad, y hasta libertinaje, en sus afueras.
Sus metáforas aluden también, claro está, a la personalidad de su
propio constructor, que ha sobrevivido -y de una manera muy potente-
a todos los sueños, incluidos los propios. |
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ENTREVISTA A RICARDO BOFILL LEVI
AL PERIÓDICO CORREO DIGITAL |
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Ricardo
Bofill: "Me siento más ateo y materialista que nunca"
Isabel Urrutia. El Correo Digital, 13 de Julio, 2005
· El artista reflexiona sobre sus proyectos tras superar una
enfermedad que le ha ratificado en la idea de que "vivir es una
anormalidad, algo frágil que debemos exprimir"
Se
sienta a la cabecera de una mesa inmensa, en su taller de Sant Just
Desvern (Barcelona), y enciende el primer cigarrillo. A Ricardo
Bofill Levi, poco después de haber superado una grave enfermedad,
todavía le empaña la mirada el cansancio. Cruza las manos a la
altura de la boca y da la impresión de encontrarse a años luz de su
despacho. Ha visto "de frente a la muerte", y ahora más que nunca su
curiosidad se desparrama "por todo el mundo", más allá de Cataluña,
del Mediterráneo de sus amores y del Viejo Continente. Es hombre con
debilidades confesas: China es el destino actual de gran parte de
sus proyectos profesionales. Está convencido de encontrarse a las
puertas del futuro en "ese país apasionante, que invierte el 80% de
su presupuesto en hacer ciudades y consume la mitad de la
construcción mundial".
Su relación con China parece un idilio. ¿Qué le
piden?
Te
imponen un pacto: 'tú creas y nosotros copiamos'. No respetan los
derechos de autor, y te pagan a una velocidad bestial. Me recuerda
al Japón de hace una década. Y como a mí lo que me gusta es dibujar,
plasmo las ideas sobre el papel y, luego, miles de personas se
desviven por descifrar mi forma de trabajar. Esas mismas condiciones
las acepta, hoy por hoy, todo el 'star-system' de la arquitectura
que se da cita en Pekín. Está claro que allí no nos desprecian como
en el norte y centro de Europa.
¿A qué achaca ese desdén?
A que
somos unos antiguos. Nuestra tecnología es del siglo pasado. De ahí
que los países más industriales, 'serios', nos hagan tan poco caso.
Solamente los pueblos que buscan su identidad, que están haciéndose,
recurren a nuestro trabajo. En esta línea, me ilusionaría hacer la
capital de Palestina, pero no sé cuántos años más me va a acompañar
la creatividad, o si me dará tiempo...
Usted siempre ha remontado sus crisis.
(Sonrisa) Esto no es permanente. Nunca se puede asegurar, con plena
certeza, que la inspiración vaya a regresar. Hay que tener en cuenta
que, cada quince días, nos enfrentamos a una página en blanco. Y las
jornadas se dividen en tres sesiones. Por poner un ejemplo: te
despiertas con China, te pasas a Japón por la tarde y, a la noche,
tus desvelos se centran en Estados Unidos. Este ritmo te obliga a
contener un universo en la cabeza; es vital mantenerlo impermeable a
referencias que puedan distraerte. Nos imponemos una disciplina
férrea.
"Soy lo que hago"
¿Su profesión le ha supuesto alguna frustración
personal?
Yo soy
lo que hago. He trabajado en función de lo que quería ser y me he
convertido en lo que soy. Y tengo la impresión de que me parezco
bastante a lo que sigo haciendo, a caballo entre el urbanismo y los
nuevos conceptos.
Sin repetirme nunca. Acometer más de una vez lo mismo no me divierte
en absoluto.
Sobre todo, cuando padecer quebraderos de cabeza
similares habría sido horroroso, ¿no?
Ya, se
refiere a la construcción Walden-7, a pocos metros de este taller...
Sí, aquello fue una experiencia irrepetible, con precios muy bajos
-en construcción, nos salió a 10.000 pesetas el metro cuadrado-, y
nos criticaron sin compasión. A fines de los sesenta, mucha gente
creía que era impensable plantearse la experimentación con la
vivienda barata.
Pero el joven Bofill -cuando rondaba los treinta años- no se
arredraba. Se empecinó en erigir una mole habitable con formas
escalonadas, de color rojo teja y ventanas cilíndricas. A pesar de
sus cálculos, la sobriedad de recursos le salió cara. No tardó en
degradarse la fachada, hasta el punto de dar sólidos argumentos a
quienes tachaban la iniciativa de "auténtica insensatez". Tras los
necesarios arreglos, no obstante, su persistencia se llevó el gato
al agua. "Fue un éxito, una experiencia muy tenida en cuenta en
varias naciones avanzadas, como Holanda, que han tomado esta
comunidad como referencia".
Sigue tan inquieto como siempre.
No lo
puedo evitar. ¿Sabe?, toda la vida he estado obsesionado por
entender a los demás, incluso a los enemigos. Aunque, claro, una
cosa es entender la opinión de alguien y otra muy distinta,
defenderla. Después de una larga estancia en Siria, con autoridades
del país como anfitriones, puedo comprender el terrorismo islámico,
pero, por supuesto, de ninguna manera llego a defenderlo.
Sangre catalana y judía
¿En qué han cambiando sus ideales creativos?
Mi
mayor preocupación continúa siendo 'hacer ciudad'. Una postura que,
en mis inicios, me resultó imposible mantener en este país. Sin ir
más lejos, antes de Walden-7, ya había empezado en Madrid La Ciudad
en el Espacio -un conjunto de viviendas económicas para el barrio de
Moratalaz-, que se frustró por decisión del entonces alcalde, Carlos
Arias Navarro. Y, para colmo, me prohibió trabajar en España. Dicho
sea de paso, no me traumatizó en absoluto. Volviendo a la pregunta,
sí debo decir que, en estos momentos, me interesa especialmente la
mundialización. En este sentido, soy un privilegiado; haber
trabajado en más de cincuenta estados me da una visión
caleidoscópica. Me apasiona asomarme al resto del globo terráqueo
desde lugares diversos, y ¿en cada uno de ellos se creen el centro
de todo!
Si se asoma a Bilbao, ¿qué impresión le causa?
Bastante excelente. Ha logrado una imagen rara, un poco 'a la
vasca', ¿no? Pero bonita e interesante. El Guggenheim es, sin lugar
a dudas, lo mejor que ha hecho y hará mi amigo Gehry. A mi juicio,
ha sido muy valiente la apuesta de Bilbao por gentes y modos ajenos
a lo corriente y moliente. De verdad que aprecio esa ambición por
forjarse una personalidad propia.
¿Qué pesa más, la herencia catalana paterna o la
judeo-veneciana de su madre?
Ah, no
se sabe, no se sabe. Los dos eran grandes personas. Mi madre ejercía
de protectora de cualquiera que tuviera genio creativo, lo mismo un
zapatero que un violinista, un pintor... Vivía rodeada de gente así.
Una actitud muy semítica. (Amplia sonrisa) Pero en mi casa no se
profesaba ninguna religión. Me crié en un ambiente laico al cien por
cien.
A pesar
de todo, tiene un ramalazo místico que... ¿Nooooo! Yo soy ateo,
materialista y, ahora, más convencido que nunca. Conste que no hago
propaganda de ello, es que no lo puedo evitar. Acabo de superar una
enfermedad, he estado al borde de la muerte y vuelvo más descreído
si cabe.
Y sin temor a la muerte.
No, no
le tengo miedo. Pero de niño, sí, mucho...
¿Qué edad tenía usted, cuando falleció su hermano?
Yo
tenía once y él, quince. (Pausa) Superé esa angustia gracias a mi
concepción de la existencia. Le confieso que, a mis años, lo único
que me causa temor es el dolor o estar mal. No quiero, bajo ningún
concepto, que me mantengan ni agónico ni tarado.
¿En qué ha cambiado tras este episodio?
Se
refuerzan algunas nociones. Que lo normal no es la vida, vivir es
una anormalidad. Algo muy frágil que debemos exprimir con intensidad...
Es necesario esforzarse por captar al máximo lo que nos rodea.
Estamos aquí por pura casualidad, y caer en la cuenta de esta
precariedad también afianza el respeto por el prójimo. Porque cada
uno de nosotros es único e irrepetible.
La vida
es una oportunidad. Y tan breve... No hay que dejarla pasar.
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1939 Nace
el 5 de diciembre en Barcelona, España. 1995 Termina sus estudios en el Instituto Francés de
Barcelona. 1955-1956 Estudia en la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Barcelona. 1957-1960 Sigue sus estudios en la Escuela de
Arquitectura de Ginebra, Suiza. 1963 Crea el Taller de Arquitectura en Barcelona.
1978 Abre un segundo despacho en París, Francia.
1979 Miembro Honorario de l'Ordre National des
Architectes, Francia. 1984 Título de Officier de l'Ordre des Arts et des
Lettres, Francia. 1985 Miembro honorario American Institute of
Architects (AIA). 1989 Membre du Comité de Parrinage, Fondation Sophia
Antipolis, Cité Internationale de la Sagesse, des
Sciences et des Téchniques, Valbonne, Francia. 1989 Título de Arquitecto, Ordre des Architectes de
Belgique, Consejo de Brabant. 1995 Doctor Honoris Causa, Universidad de Metz,
Francia. 1996 Miembro de Honor del Bund Deutscher Architekten
BDA, Bonn, Alemania.
1960 Edificio
de viviendas Calle Viladomat, Barcelona, España.
1960 Casa de verano en Ibiza, Ibiza, España.
1963 Casas en Ibiza, Ibiza, España.
1964 La Manzanera, Calpe, España.
1964 Apartamento El Sargazo, Castellldefels, España.
1965 Laboratorio fitoquímico, Barcelona, España.
1965 Viviendas Comp. Bach 28, Barcelona, España.
1965 Viviendas Calle Nicaragua, Barcelona, España.
1966 Riomar, Tarragona, España.
1966 Plexus, Calpe, España.
1966 Club Mas Pey, Gerona, España.
1967 Xanadú, Calpe, España.
1967 Barcelona 2000, Barcelona, España.
1968 Castell Kafka, Sitges, España.
1969 Villa Lunaria y Setembrina, Santiago de Chile,
Chile.
1969 El Viaducto, Calpe, España.
1969 El Caballo de Montecarlo, Montecarlo, Mónaco.
1970 Ciudad en el Espacio, Madrid, España.
1970 Barrio Gaudí, Reus, España.
1971 Evry I, París, Francia.
1971 La Petite Cathédrale, Cergy Pontoise, Francia.
1971 Conjunto Residencial (villas), Calpe, España.
1972 La Maison d'Abraxas, París, Francia.
1972 La Citadelle, Saint Quentin en Yvelines, Francia.
1972 El puente de Maritxell, Andorra, Andorra.
1973 La Muralla Roja, Calpe, España.
1974 Centro del Point "M", París, Francia.
1974 Walden 7, Barcelona, España.
1974 Santuario de Meritxell, Andorra, Andorra.
1975 Eje Louvre-La Défense, París, Francia.
1975 Carros Le Neuf, Carros Le Neuf, Francia.
1975 Taller de Arquitectura de Barcelona, Barcelona,
España.
1975 Casa Familiar en el Ampurdán, Gerona, España.
1975 Les Halles, París, Francia.
1976 Le Viaduc, París, Francia.
1976 Gasteizberri, Vitoria, España.
1976 Conjunto Residencial Illetes, Palma de Mallorca,
España.
1976 Ciutat Companys, Mollet, España.
1976 Castro Novo, Castro Urdiales, España.
1976 Cala Ratjada, Mallorca, España.
1977 Parque de Begoña, Bilbao, España.
1977 Estudio Urbanístico de Sant Joan Despí, Sant Joan
Despí, España.
1977 Casino de Lloret de Mar, Lloret de Mar, España.
1978 Le Clos del Aulnes, Marne La Vallée, Francia.
1978 Estudio de Planificación Urbana de Bechar, Bechar,
Argelia.
1978 Estudio de Planificación urbana de Abadla, Abadla,
Argelia.
1978 Estudio de Planificacion de Viviendas en Ain Nadja,
Ain Nadja, Argelia.
1978 Antigone, Montpellier, Francia.
1979 Sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Riyadh,
Arabia Saudí.
1979 La Pérgola, Saint Cyprien, Francia.
1980 La Place du Nombre d'Or, Montpellier, Francia.
1980 El Pont la Margineda, Andorra, Andorra.
1980 Conjunto de Viviendas en Houston, Houston, EE UU.
1980 Pueblo Agrícola, Abadla, Argelia.
1981 Los Jardines de Cataluña, Barcelona, España.
1981 Los Jardines Clásicos del Ensanche, Barcelona,
España.
1981 Les Temples du Lac, París, Francia.
1981 Les Colonnes de Saint Christophe, Cergy Pontoise,
Francia.
1981 Le Balcon sur la Ville, Dreux, Francia.
1981 El Anfiteatro, Calpe, España.
1981 Casa Templo, París, Francia.
1982 Parque de Montigala, Barcelona, España.
1982 Mezquita de Estado, Bagdad, Iraq.
1982 Bab el Sheik, Bagdad, Iraq.
1982 Arcades du Lac, París, Francia.
1982 Abraxas, Marne La Vallée, Francia.
1983 Plan Urbanístico de Barcelona, Barcelona, España.
1983 Exposición Universal de París, París, Francia.
1983 Casa Lafon, Marrakech, Marruecos.
1983 Akwa, Douala, Camerún.
1984 Sede Social Consejo de Coop. del Golfo, Riyadh,
Arabia Saudí.
1984 Sede Social Banque des Estats d'Afrique Centrale,
Yaoundé, Camerún.
1984 Parque l'Aiguera, Benidorm, España.
1984 Les Echelles de la Ville, Montpellier, Francia.
1984 Le Front de Mer, Pornichet, Francia.
1984 Escondido Civic Center, Escondido, EE UU.
1984 Anilla Olímpica, Barcelona, España.
1985 Port Imperial, Nueva Jersey, EE UU.
1985 Los Fratres, Cáceres, España.
1985 Les Rives du Lez, Montpellier, Francia.
1985 La Comella, Andorra, Andorra.
1985 Jefferson Tower, Nueva York, EE UU.
1985 Estudio Urbano de La Coruña, La Coruña, España.
1985 Corner Condominium, Nueva York, EE UU.
1985 Centro de Formación del Ministerio de Finanzas,
París, Francia.
1985 Echelles du Baroque, París, Francia.
1985 Belvedere Saint Christophe, París, Francia.
1986 Villa Imperatore, Nueva Jersey, EE UU.
1986 Terminal Pablo Picasso, Málaga, España.
1986 Sede del Gobierno Regional Languedoc-Roussillon,
Montpellier, Francia.
1986 Savornin, La Haya, Países Bajos.
1986 Rueil Maison, París, Francia.
1986 Sede Rochas, París, Francia.
1986 Port Marianne, Montpellier, Francia.
1986 Port Juvenal, Montpellier, Francia.
1986 Planificación Urbana de Trieste, Trieste, Italia.
1986 La Bastide, Burdeos, Francia.
1986 Hotel Miramar, Barcelona, España.
1986 Galería Fauquier, Montpellier, Francia.
1986 Carry-Le Rouet, Marsella, Francia.
1986 Chateau Lafite, Burdeos, Francia.
1987 Monumento a Mossen Cinto Verdaguer, Vic, España.
1987 Lez Est, Montpellier, Francia.
1987 J.C. Decaux, París, Francia.
1987 INEFC, Barcelona, España.
1987 General Atlantic, Nueva York, EE UU.
1987 Fundaciónn Thyssen-Bornemisza, Barcelona, España.
1987 Central Park North, Nueva York, EE UU.
1987 Área de Servicios Volcans, Clermon Ferrand,
Francia.
1988 York Trillum, Toronto, Canadá.
1988 Pierre & Vacances, Saint Tropez, Francia.
1988 Pax Rijswijk, La Haya, Países Bajos.
1988 Passy, París, Francia.
1988 Museo Villahermosa, Madrid, España.
1988 Marina de Sevilla, Sevilla, España.
1988 Jardín de Esculturas, Jerusalén, Israel.
1988 Downtown Des plaines, Chicago, EE UU.
1988 Conjunto de Viviendas Famililares, Nueva York, EE
UU.
1988 Centro de Salud y Belleza, Vichy, Francia.
1988 Canary Wharf, Londres, Reino Unido.
1988 Campo de la Naciones, Madrid, España.
1988 Boston Central Artery, Boston, EE UU.
1988 Borneo Straat, La Haya, Países Bajos.
1988 Battery Park City, Nueva York, EE UU.
1988 Barrio en Los Ángeles, Los Ángeles, EE UU.
1988 Ayuntamiento de Benidorm, Benidorm, España.
1988 Aeropuerto de Kansai, Osaka, Japón.
1988 Escuela de Msica Shepard, Houston, EE UU.
1988 Aeropuerto del Prat, Barcelona, España.
1988 Los Jardines del Turia, Valencia, España.
1989 Viviendas Villa Olímpica, Barcelona, España.
1989 Viejo Puerto de Montreal, Montreal, Canadá.
1989 Urbanización en S'Agaro, Girona, España.
1989 Torre Nibbla, Madrid, España.
1989 Sede Christian Dior, París, Francia.
1989 Parque Riouxa, Vigo, España.
1989 Pa Soder Crescent, Estocolmo, Suecia.
1989 Oficinas Ausias March, Barcelona, España.
1989 La Platera, Gerona, España.
1989 La Ciotat, Marsella, España.
1989 Harajuku United Arrows Main Shop, Tokio, Japón.
1989 G.A.N. París, París, Francia.
1989 Edificio Representativo de la Generalitat,
Barcelona, España.
1989 Centro de Negocios Smolenskaya, Moscú, Rusia.
1989 C.I.A.M., Montpellier, Francia.
1989 Biblioteca Nacional de Francia, París, Francia.
1989 Barrio Int'l Novo Podrskovo, Moscú, Rusia.
1989 Swift, La Hulpe, Bélgica.
1989 El Arsenal, Metz, Francia.
1990 Plaza de la Concordia, Vigo, España.
1990 Maison de l'Espagne, París , Francia.
1990 G.A.N. Barcelona, Barcelona, España.
1990 Palacio de Congresos de Madrid, Madrid, España.
1991 Tennoz Towers, Tokio, Japón.
1991 Sede del Consejo Regional Seine et Marne, París,
Francia.
1991 Puerto de Kobe, Kobe, Japón.
1991 Plaza Abraham, Jerusalén, Israel.
1991 Parque de Bassets, Denia, España.
1991 María de Molina, Madrid, España.
1991 Le Capitole, Le parnasse, Montpellier, Francia.
1991 Estación de Renfe, El Prat, Barcelona, España.
1991 Escuela de Música Reina Sofia, Madrid, España.
1991 Diagonal Mar, Barcelona, España.
1991 Centro Cultural del Mediterráneo, Barcelona,
España.
1991 Cagnes sur Mer, Cagnes sur Mer, Francia.
1991 Taller de Arquitectura de París, París, Francia.
1992 Tiendas Stefanel, París, Francia.
1992 Renault-Billancourt, París, Francia.
1992 Planificación Urbana de Saint Etienne, Saint
Etienne, Francia.
1992 Metallgesellschaft, Fráncfort, Alemania.
1992 Kemper Financial Center, Chicago, EE UU.
1992 Donnelley Building, Chicago, EE UU.
1993 Torre Europa, Montpellier, Francia.
1993 Polígono Lacua, Vitoria, España.
1993 Plan de Urbanismo de Bilbao, Bilbao, España.
1993 Lycee Jean-Jaures, París, Francia.
1993 Hotel en Hai Phong, Hai Phong, Vietnam.
1993 Edificio Royal-Madeleine, París, Francia.
1993 Des Plaines, Chicago, EE UU.
1993 Biblioteca de Montpellier, Montpellier, Francia.
1993 Laboratorios Hubber, Barcelona, España.
1993 Hotel Costes, París, Francia.
1993 Ciudad Nueva de Nan Sha, Guangzhou, China.
1994 Viviendas El Gornal, Barcelona, España.
1994 Valorga, París, Francia.
1994 Les Guinguettes, Montpellier, Francia.
1994 Le Grand Stade, Paris, Francia.
1994 Hotel du Larvotto, Montecarlo, Mónaco.
1994 Complejo de la Plataforma Intermodal, Lisboa,
Portugal.
1994 Centro Europeo del Volcanismo, Clermon Ferrand,
Francia.
1995 Littoral Nord Marina, Dbayé, Líbano.
1995 Fnac, Barcelona, España.
1995 Can Rull, Sabadell, España.
1995 Brickell Avenue, Miami, EE UU.
1995 Estación de Bolonia, Bolonia, Italia.
1996 Torre de Servicios y Control de Plataforma,
Barcelona, España.
1996 Sede Social de la Comunidad Judía en Barcelona,
Barcelona, España.
1996 La Plaza de Europa, Luxemburgo, Luxemburgo.
1996 Intercambiador Chamartín, Madrid, España.
1996 Hotel en Jerusalén, Jerusalén, Israel.
1996 Boulogne, París, Francia.
1996 Aoyama Palacio, Tokio, Japón.
1996 Piscina Olímpica de Montpellier, Montpellier,
Francia.
1996 Plateau Kirchberg, Luxemburgo, Luxemburgo.
1997 Sede E.D.F., París, Francia.
1997 Pine Medow, Chicago, EE UU.
1997 Continental Towers, Chicago, EE UU.
1997 Barrio de Engativa, Bogotá, Colombia.
1997 Barrio de Casablanca, Bogotá, Colombia.
1997 Aeropuerto de Barajas, Madrid, España.
1997 300 North Lasalle, Chicago, EE UU.
1997 Teatro Nacional de Cataluña, Barcelona, España.
1997 Prolongación Castellana, Madrid, España.
1997 Paribas, París, Francia.
1998 Viviendas Pau's, Madrid, España.
1998 Project 2000, Chicago, EE UU.
1998 Port Praski, Varsovia, Polonia.
1998 Plaza de las Luces, San Juan de Puerto Rico, Puerto
Rico.
1998 Parque Manzanares, Madrid, España.
1998 Parque de la Paz, San Juan de Puerto Rico, Puerto
Rico.
1998 Nova Karlin, Praga, República Checa.
1998 Karlin Palace, Praga, República Checa.
1998 Illa Front Maritim, Barcelona, España.
1998 Hotel Vila Rica, Lisboa, Portugal.
1998 El Tintal, Bogotá, Colombia.
1998 El Alero, Bogotá, Colombia.
1998 Edificio Compave, Lisboa, Portugal.
1998 Barranquilla, Barranquilla, Colombia.
1998 Aeropuerto Tenerife, Tenerife, España.
1998 180 North Lasalle, Chicago, EE UU.
1998 Atrium Saldanha, Lisboa, Portugal.
1999 Viviendas en Houston, Houston, EE UU.
1999 Sede Telefónica, Madrid, España.
1999 Puerto de Savona, Savona, Italia.
1999 Nova Bocana Barcelona, Barcelona, España.
1999 Colecciones Reales, Madrid, España.
1999 Ciudad de la Cultura de Galicia, Santiago de
Compostela, España.
1999 Abandoibarra, Bilbao, España.
1999 11 South Wacker, Chicago, EE UU.
1999 Casablanca Twin Center, Casablanca, Marruecos.
1999 Ave Zaragoza, Zaragoza, España.
1999 Viviendas Weidert, Luxemburgo, Luxemburgo.
1999 SP Fiumicino, Roma, Italia.
2000 Puerto Triana, Triana, España.
2000 Módulo 5, Barcelona, España.
2000 Grand Pear, Chicago, EE UU.
2000 Dominion Building, Houston, EE UU.
2000 Crystal Karlin, Praga, República Checa.
2000 Columbus Circle, Nueva York, EE UU.
2000 Ampliación del Aeropuerto de Málaga, Málaga,
España.
2000 Corso, Praga, República Checa.
2000 Sede Social Axa, París, Francia.
2000 Funchalcentrum, Funchal, Portugal.
2000 Ananda, Miami, EE UU.
2001 Palacio de Congresos Figueira da Foz, Figueira da
Foz, Portugal.
2001 Palacio de Congresos de La Coruña, La Coruña,
España.
2001 El Jadida, El Jadida, Marruecos.
2001 Colombo's Resort, Porto Santo, Portugal.
2001 The City of the Future, Kawasaki, Japón.
2001 Casino de Aranjuez, Aranjuez, España.
2001 Área Prado-Recoletos, Madrid, España.
2001 Villa Cultural del Prado, Valladolid, España.
2001 Shiseido, Tokio, Japón.
2001 Nueva Terminal de Aeropuerto del Prat, Barcelona,
España.
2002 Platinum Tower, Beirut, Líbano.
2002 Estadio Zaragoza, Zaragoza, España.
2002 Estación Marítima de Savona, Savona, Italia.
2002 Ciudad de la Justicia, Barcelona, España.
2002 Parc Logistic de la Zona Franca, Barcelona, España.
2002 Nexus II, Barcelona, España.
2002 City Kalifa, Boughzoul, Argelia.
2003 Winds and waves, Quingdao, China.
2003 Urbanidades, Bilbao, España.
2003 Tianjin East Station, Tianjin, China.
2003 Puerto de Bari, Bari, Italia.
2003 Porta Sul, Lisboa, Portugal.
2003 Novo Mundo XXI, Santo Domingo, República
Dominicana.
2003 Marina Tarraco, Tarragona, España.
2003 En Ancon, Marbella, España.
2003 Beijing Logistic Port, Beijing, China.
2003 Beijing Bioengineer, Beijing, China.
2003 Area Place Newquay, Dinard, Francia.
2003 Nueva F M Tarragona, Tarragona, España.
2003 Monchyplain, La Haya, Países Bajos.
2003 Le porte, Luxemburgo, Luxemburgo.
2003 Landmark, Beijing, China.
2003 Dearborn Center, Chicago, EE UU.
2003 Sede Cartier, París, Francia.
2004 Tianjin Music Hall, Tianjin, China.
2004 Shanghai Maritime Forest, Shanghai, China.
2004 Plaza Europa, Barcelona, España.
2004 Puerto de Peñíscola, Peñíscola, España.
2004 Medici Towers, Chicago, EE UU.
2004 Ex hospital San Paolo, Savona, Italia.
2004 Elysian Prime Tower, Chicago, EE UU.
2004 Dubrovnik, Dubrovnik, Croacia.
2004 Diaoyutai, Beijing, China.
2004 Corso II, Praga, República Checa.
2004 Casa OZ, Tokio, Japón.
2004 Sunshine Upper East, Beijing, China.
2004 Garden Hotel of Sunshine Upper East, Beijing,
China.
2005 Times of Fortune, Beijing, China.
2005 Nueva Biblioteca de Guangzhou, Guangzhou, China.
2005 Edificio de Viviendas Avda. Berna, Lisboa,
Portugal.
2005 Bratislava, Bratislava, Eslovaquia.
2005 Beijing Jidianyuan, Beijing, China.
2005 Baiyun Int'l Conference Center, Guangdong, China.
2005 Conjunto Residencial Yuyuantan, Beijing, China.
1964 Premio ADI-FAD de Arquitectura
(Edificio Calle Nicaragua 99),
Barcelona, España.
1968 Premio Fritz Schumacher,
Universidad de Hamburgo, Alemania.
1978 Premio ASID (American Society of
Interior Design), EE UU.
1980 Premio Ciudad de Barcelona
(Reconversión de Fábrica en Oficinas en
S. J. Desvern).
1989 Premio de la Académie
Internationale de Philosophie de l'Art,
Berna, Suiza.
1992 Award for Support of Affirmative
Action, Chicago Urban League (Donnelley
Building).
1992 The Chicago Lighting Award of Merit
West Wacker, Structural Engineers
Association of Illinois (Donnelley
Building).
1993 Grand Award for Interior Landscape
Contractors, American Landscape
Contractors (Donnelley Building).
1993 Best New Building Award, Friends of
Downtown (Donnelley Building).
1993 The Excellence in Engineering
Award, American Society of H.R.A.C.
Engineers (Donnelley Building).
1993 Real Estate Development of the
Year, Chicago Sun-Times (Donnelley
Building).
1996 Favorite Building and Favorite
Lobby, Survey of Chicago Tribune Readers
(Donnelley Building).
1996 One Star, Architectural Interest,
Michelin Guide of Chicago (Donnelley
Building).
1998 Oscar de Excelencia por la
Arquitectura y Diseño de Interiores,
Mejor Obra del Año, Ayuntamiento de
Lisboa (Atrium Saldanha).
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