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Al escribir proyectas un mundo a tu
medida.
Jesús Fernández Santos
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Un libro, como un viaje,
se comienza con inquietud y se termina con melancolía.
José Vasconcelos
INTRODUCCIÓN
Las
variedades del español difieren entre sí por infinidad de razones.
Entre las de tipo fonético destacan la distinción o no de los
fonemas correspondientes a las grafías c/z y s (ausencia o presencia
de ceceo/seseo) y la distinción o no de los fonemas correspondientes
a las grafías ll y y (ausencia o presencia de yeísmo). Estas
diferencias no suelen ocasionar problemas de inteligibilidad entre
sus hablantes. Los diversos dialectos también difieren en usos
gramaticales, como el voseo o el empleo o no del pronombre informal
de segunda persona del plural (vosotros). En el plano del
vocabulario, se dan notables diferencias especialmente en
determinados ámbitos semánticos, como la nomenclatura de las frutas,
así como en las expresiones coloquiales o insultantes.
- Dialectos en Europa
- Español
ceutí
- Español melillense
- Español rifeño
- Español marroquí
- Español saharauí
- Español ecuatoguineano
- Español amazónico
- Español andino
- Español antioqueño (paisa)
- Español camba
- Español cundiboyacense
- Español llanero
-
Español caribeño
-
Español cubano
- Español
dominicano
- Español marabino
- Español panameño
- Español puertorriqueño
-
Español venezolano
-
Español centroamericano
-
Español chileno
-
Español ecuatorial
-
Español mexicano
-
Español nor-mexicano
-
Español sud-mexicano
-
Español neomexicano
-
Español paraguayo
-
Español peruano ribereño
-
Español norperuano ribereño
-
Español rioplatense
-
Español santandereano-tachirense
-
Español tolimense (opita)
-
Español yucateco
-
Lenguas derivadas
- Judeo-español, sefardí o ladino
- Djudezmo
- Haquetía o haketiyya
- Judeo-español, sefardí o ladino
- Chabacano
- Chamorro
- Papiamento
- Papiamento de Aruba
- Papiamento de Bonaire
- Papiamento de Curaçao
- Palenquero
-
Montañés (transición del español al astur-leonés)
-
Extremeño (mezcla de español con asturiano)
-
Castrapo (mezcla de español y gallego)
DIALECTO CASTELLANO
SEPTENTRIONAL
Se
entiende por español septentrional o dialecto castellano a la
modalidad del español que agrupa a variedades dialectales empleadas
en el centro y norte de España (área que va desde Cantabria por el
norte a La Mancha en el sur y toda las comunidades autónomas de
Castilla y León y Madrid (salvo las zonas occidentales de León,
Zamora y Salamanca)), por oposición al español meridional o andaluz.
La definición del territorio del castellano septentrional tiene un
valor puramente político o ideológico, no lingüístico. Por ejemplo,
en la definición del académico Manuel Seco, se dejan fuera del
"español estándar" Andalucía, Extremadura, Murcia y Canarias, pero
no se justifica de manera alguna qué tienen en común el resto de
dialectos para considerarlos juntos. Si nos atenemos a los 2 rasgos
del español que separan normas de pronunciación en los medios del
mundo hispanohablante, ni Madrid, ni La Mancha, ni otras zonas del
sur de España tienen mucho en común con los dialectos
septentrionales del español peninsular. Estos 2 rasgos son la
distinción s/z y la aspiración de las eses y zetas postvocálicas.
Respecto a la unidad del dialecto "castellano" mismo, tengamos en
cuenta que los límites son siempre convencionales: en ocasiones se
incluyen en este dialecto todas las variedades del idioma habladas
al norte de la isoglosa de diferenciación s/z, aunque es una
división en desuso y que desatiende la infinidad de rasgos
distinguidores del sur peninsular. El área resultante contiene
excesivas diferencias lingüísticas en zonas demasiado bien marcadas,
como para hablar de un solo dialecto. Esto resulta especialmente
claro al sur de la isoglosa de aspiración/no aspiración de "s", que
dividiría la peninsula en dos mitades a partir de una línea de
aparición de aspiración que pasaría aproximadamente al sur de la
ciudad de Madrid (a pesar de que la fuerte emigración sureña hace
que en la propia ciudad aparezca con frecuencia la aspiración, dicha
aspiración no deja de ser minoritaria en el contexto general del
habla de los madrileños); a pesar del ceceo, la apertura vocálica,
las eses andaluzas, la "sh" y algunas otras características que solo
son habituales en andaluz(en el contexto peninsular), los dialectos
de esta zona tienen mucho común con lo hablado en Andalucía, quizás
mas que con las hablas del norte.
FONOLOGÍA
Entre
los rasgos que han sido los más representativos están: la /s/
silbadora fuerte, de articulación ápico-alveolar, que junto a la /s/
catalana, occitana y gallega és única entre el resto de las lenguas
occidentales; el fonema [θ], otra particularidad no hallada en
el resto de los romances, nacida en el siglo XVII (aunque otros
estudiosos apuntan al siglo XIV) para representar a la "z" y "c" no
gutural; el fonema fricativo velar sordo /x/, a veces uvular y
muy estridente (semejante a la "ch" de algunos dialectos del alemán)
y muy poco presente en América donde la variante velar sólo se oye
en el interior de México y en algunas zonas de América del Sur;
fuerte tendencia antihiática, que reduce los hiatos a diptongos:
indoeuropeo > indouropeo > induropeo; héroe > herue; ahora > ahura >
ara, etc.; ausencia de yeísmo (al menos en la norma clásica):
pronunciación de la letra "ll" como [λ]. Sin embargo, en gran parte
de Castilla y en la variedad del castellano que se considera
estándar en España, la articulación [y] para [λ] (pollo = poyo) está
muy extendida, especialmente en las capitales (Madrid es totalmente
yeísta), en las provincias de Toledo y Ciudad Real y generalmente en
las generaciones adulta y joven de todo la región;
enmudecimiento de la /d/ final en palabras oxítonas: "salud" /salú/,
"verdad" /verdá/. Este fenómeno se produce incluso aunque la
siguiente palabra comience en vocal.
FENÓMENOS
EXTENDIDOS EN EL LENGUAJE COLOQUIAL:
enmudecimiento de /ð̞/ aproximante en la terminación -ado: agrandado
/agrandáo/. Dicho enmudecimiento se extiende progresivamente a los
participios en -ido: comido > comío, perdido > perdío.
En algunos subdialectos se producen fenómenos adicionales:
yeísmo con "y" africada;
articulación de la /d/ final como /θ/: Madrid /madríz/ (en lugar de
/madrí/);
pronunciación de la /k/) como /θ/ frente a otra consonante plosiva:
doctor /doztór/;
pronunciación de la /g/ implosiva como /x/: digno /díjno/;
elisión de la componente plosiva de la grafía "x", que suena muchas
veces /s/: sexo /séso/, texto /tésto/.
Recientemente, se han observado los siguientes cambios:
cambio en la pronunciación de "ch", que hoy suena más alveolar que
palatal, como "ts"; indicios novísimos de aspiración de /s/
implosiva al estilo andaluz, especialmente delante de consonante
velar, mosca > mojca, es que > ej que;
presencia de /rr/ asibilada en la zona riojana, navarra,
extendiéndose a zonas vecinas.
MORFOLOGÍA
La
característica morfológica más típica del castellano es el laísmo.
En los hablantes laístas los pronombres "le" y "les" en función de
objeto indirecto toman una forma femenina "la", "las": "cógela la
cartera", "la dices que venga" en vez de "cógele la cartera" y "le
dices que venga". El fenómeno es antiguo, pero nunca ha sido
considerado estándar en español; por este motivo el laísmo no ha
progresado fuera de Castilla y es desconocido en Andalucía y
América. Distinto es el tratamiento del leísmo de persona masculina
singular, "le vi" por "lo vi", que actualmente es aceptado por la
norma ya que su extensión es mucho mayor en España y en zonas de
América. Sin embargo, en los dialectos de la antigua Castilla la
Vieja también está generalizado el leísmo de cosa, no admitido por
la norma culta ("Déjamele" por "Déjamelo").
LÉXICO
Lo más
destacado del léxico castellano es la productividad y rápida
extensión de las creaciones léxicas de la capital, Madrid: tío
(hombre), vale/venga (de acuerdo), guay (estupendo/estupendamente),
currar (trabajar), flipar (resultar sorprendido por algo), etc.
GRAMÁTICA
Los rasgos más resaltables:
el leísmo, aparecido después del Medioevo consistente en el uso de
"le" en la función de objeto directo, sobre todo cuando la
referencia es a seres humanos.
En algunos subdialectos se observan los siguientes rasgos:
loísmo y laísmo agramatical.
uso exclusivo de "vosotros" como pronombre personal de segunda
persona en número plural;
preferencia por la perífrasis al futuro, por el perfecto simple al
compuesto, por el condicional al subjuntivo (áreas cantábrica,
vasca, etc).
DIALECTO ANDALUZ
El
andaluz (también denominado modalidad lingüística andaluza o
dialecto andaluz) es un dialecto del español hablado principalmente
en Andalucía (España), Murcia, Ceuta y Melilla y zonas del sur de
Extremadura.
CONTEXTO
El
andaluz se define habitualmente como dialecto de la lengua histórica
castellana (variedad primigenia del idioma) o del sistema
lingüístico español (conjunto de variedades que conforman la lengua
española). Su consideración dialectal se justifica fundamentalmente
en la fuerte diferenciación que históricamente ha poseído. Su
conexión con la lengua histórica castellana, se justifica a su vez,
en su relación diacrónica con las variantes que han surgido en mayor
o menor medida del castellano antiguo y su descendencia genética del
propio castellano primitivo.
En su relación sincrónica, la diferenciación del andaluz es enorme
con respecto al castellano actual (conglomerado dialectal de la
España norteña) o el español normativo (que toma como base
fundamental a la variedad castellana). Su elevado número de
hablantes hace que sea el segundo dialecto más hablado del idioma
español en el territorio español después del castellano estandar.
La relación del andaluz con los dialectos y variedades
hispanoamericanos, también es de dependencia y de variabilidad (en
este caso de todas estas variedades respecto a las norteñas de
España). El canario, el rioplatense o el español caribeño, poseen
como características fundamentales algunos de los rasgos
diferenciadores principales del andaluz, surgidos en la Baja Edad
Media, como evolución divergente respecto al castellano norteño.
Otras variedades americanas como el mexicano central, aún
acercándose bastante más al español norteño, poseen asimismo
numerosos rasgos de origen andaluz o compartidos con éste como el
seseo, el uso exclusivo de ustedes en lugar de vosotros o un
numeroso léxico común.
CONSIDERACIÓN LINGÜÍSTICA Y DEFINICIÓN SOCIAL
Aunque
encaja en la definición de dialecto y es considerado como tal por la
mayoría de los lingüistas, motivos histórico-políticos han llevado a
creer a muchas personas (en España) que no es tal, hasta el punto de
que oficialmente es definido como «modalidad lingüística andaluza»
(por la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía).
Al no provenir en su totalidad del castellano, algunos lingüistas
opinan que no debe ser considerado diacrónicamente un dialecto de
él, sino más bien una hibridación lingüística, una lengua pidgin
mozárabe-castellana, al combinar, según estos estudiosos, rasgos
fonéticos, morfológicos y sintácticos de la variedad romance del sur
peninsular, con una base léxica fundamentalmente castellana (si bien
matizada con una minoría léxica mozárabe), además de una fuerte
aportación morfosintáctica también castellana.
No obstante muchos de los rasgos fonéticos del andaluz (no todos)
han sido explicados habitualmente como una evolución "natural" de la
fonética castellana, comparable a la sufrida por otros dialectos
romances. Además la mayoría de los lingüistas defienden una
evolución innovadora propia, sin necesidad de sustrato mozárabe, de
la mayoría de rasgos morfológicos y sintácticos del andaluz.
Por tanto, la denominación modalidad lingüística andaluza es la
preferida tanto de los que niegan su condición de dialecto de la
lengua histórica castellana, estableciéndose su independencia de
esta (por considerar estos que tal denominación no marca
subordinación con respecto al español), como por los negadores de la
realidad lingüística andaluza, todavía aferrados al prejuicio del
"mal hablar andaluz". Estos últimos, aunque cada vez más
minoritarios, han influido profundamente en la concepción propia de
los andaluces sobre lo que hablan y en la percepción social negativa
del andaluz, siendo por tanto los principales motivadores de la
existencia del complejo de inferioridad lingüístico andaluz.
Por otra parte, la mayoría de los lingüistas se inclinan por
denominarlo dialecto y parece no haber demasiada controversia en
medios académicos, excluyendo la muy minoritaria corriente que
defiende el carácter de lengua pidgin mozárabe-castellana del
andaluz
SUBDIALECTOS
Dentro
del andaluz se suelen distinguir dos grandes zonas: la occidental y
la oriental. La zona occidental comprende las provincias de Huelva,
Sevilla, Cádiz y la parte occidental de las de Córdoba (Valle del
Guadalquivir) y Málaga y la zona sur de Badajoz. La zona oriental se
extiende por las provincias de Jaén, Granada, Almería y la parte
oriental de Córdoba y Málaga, adentrándose incluso en la provincia
de Murcia, Ceuta[cita requerida] y Melilla.
No obstante tal división hace una valoración subjetiva sobre las
características más relevantes a la hora de diferenciar subdialectos.
La división andaluz occidental y oriental, tiene en cuenta sobre
todo la aparición de apertura vocálica en la zona centro-oriental y
la del "ustedes" en la centro-occidental (el caso de Málaga es algo
más complejo, pues ambas características son dominantes en la mayor
parte de la provincia) pero obvia la diversa aparición de otras
características del andaluz que o bien marcan otras subdivisiones o
aparecen de forma desigual por toda Andalucía. Es el caso del
ceceo/seseo/distinción, la oposición eses andaluzas/"s" castellana o
la desaparición total de "l" y "r" en posición final, frente a su
conversión sistemática en "l", características que marcarían una
división del andaluz en zona meridional/zona central/zona
septentrional o incluso andaluz/habla de transición
andaluza-castellana en el extremo norte de la comunidad. Además
existen las características que como mencionamos no siguen un patrón
espacial tan claro, como la "ch" fricativa(sh), que aunque aparece
mayoritariamente en el sur andaluz, también lo hace en
localizaciones muy al norte de Andalucía o la aspiración de la "j",
que coincide con las cinco provincias occidentales completas, pero
se adentra en las tres mas orientales en una diagonal imaginaria
noroeste-sureste
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
El
andaluz está caracterizado por una serie de particularidades en
todos los niveles en los que se puede diferenciar una modalidad
lingüística. Aún siendo los de orden fonético los más conocidos y
mencionados, existen una gran cantidad de rasgos morfo-sintácticos
(y fonéticos influyentes en éste nivel), claramente enfrentados a lo
marcado por el español normativo y que en buena medida han forjado
en los españoles la idea del mal hablar andaluz. En el nivel
léxico-semántico la especificidad andaluza también es enorme, si
bien aún no es recogida sino de manera muy minoritaria en
diccionarios como el de la RAE (no obstante el número de
andalucismos de dicho diccionario es tan sólo ligeramente menor que
el de las especificidades léxicas argentinas, aragonesas,
castellanas -las dos Castillas y Madrid- y chilenas, recogidas por
dicho diccionario).
ESPECIFICIDADES MÁS
RELEVANTES
Entre las especificidades más relevantes podemos
mencionar las siguientes: Especificidades y características
definitorias en el nivel fonético (y fonológico)
Frente a la pronunciación mayoritaria en España, es una
característica propia del andaluz, aunque no generalizada en la
totalidad del dominio dialectal (existe una zona de andaluz
distinguidor), la neutralización de los sonidos de "s" /s/ y "z" ó
"ce, ci" /θ/ iniciales o intervocálicos, lo cual, según la zona,
deriva en ceceo o seseo. El ceceo podemos encontrarlo en las partes
más meridionales de Andalucía, incluyendo la provincia de Cádiz
(excepto la capital), aproximadamente las tres cuartas partes
sureñas de la provincia de Sevilla (excepto la zona seseante de
Estepa), mayor parte de la provincia de Málaga, la zona meridional
de la provincia de Huelva, los dos tercios sureños y occidentales de
la provincia de Granada y zonas del poniente almeriense y del
interior de dicha provincia. Además hay núcleos aislados de ceceo en
las provincias de Jaén y Córdoba. A pesar de la tradicional
caracterización del ceceo como fenómeno rústico, existen una buena
cantidad de ciudades con mayoría ceceante. Málaga, segunda mayor
ciudad de Andalucía, a pesar del descenso en el número de ceceantes
en las últimas décadas, en favor de la distinción (debido a la
fuerte inmigración desde zonas no ceceantes) y el seseo con /s/
coronal propio de ciertos barrios (La Caleta o Los Palos), sigue
siendo una ciudad con mayoría proporcional de hablantes ceceantes,
en un análisis del total de la población de la ciudad. Jerez de la
Frontera, con una población mayor que la de la capital de su
provincia (Cádiz), es una ciudad mayoritariamente ceceante, existe
cierto porcentaje de hablantes con distinción o seseo, aunque como
en el caso de otras ciudades, el ceceo predomina. Huelva ha recibido
el influjo de los venidos desde el seseante Andévalo o la sierra
distinguidora, además de gran cantidad de ciudadanos no andaluces
llegados en las últimas décadas, no obstante lo cual el ceceo
mantiene cierto vigor en esta ciudad. Otras ciudades de Andalucía
que tienen la solución ceceante como proporcionalmente mayoritaria
son: Marbella, Dos Hermanas, Utrera, Algeciras, San Fernando, El
Puerto de Santa María, Chiclana de la Frontera, Vélez-Málaga, o El
Ejido y Roquetas de Mar (en estas dos últimas ciudades almerienses,
la proporción de ceceantes ha bajado considerablemente en las
últimas décadas, debido sobre todo a la fuerte inmigración desde
zonas no ceceantes, no obstante el ceceo sigue siendo la solución
proporcionalmente mayoritaria). El seseo es mayoritario en el
Andévalo onubense, Sierra Norte de Sevilla, la propia ciudad de
Sevilla (y recientemente parte de su área metropolitana frente a la
influencia de la capital). También se da en las comarcas de la Alta
y Baja Campiña, así como la Subbética de la provincia de Córdoba
(con un forzamiento curioso del sonido /s/ coronal plano, siendo
máxima exponente la ciudad de Lucena). También en los Llanos de
Antequera, norte de la provincia de Málaga, donde coexiste con el
ceceo según el área y origen social, la ciudad de Cádiz (que al
igual que Sevilla o en mayor medida si cabe, ha sido metafóricamente
vista como una isla seseante en un mar de ceceo), extremo
noroccidental de la provincia de Granada, zonas del oeste y del
valle del Guadalquivir en la provincia de Jaén y casi testimonial en
Almería. Dos de las capitales del seseo andaluz, son Córdoba y
Sevilla, que caracterizan en sus respectivos seseos los dos tipos de
/s/ propiamente andaluces (predorsal y coronal plana,
respectivamente). Tanto el seseo canario y de las variedades
hispanoamericanas, como el más restringido ceceo americano, tienen
su origen en el modelo de no distinción de /s/ y /θ/ surgido en
Andalucía.
Existe
asimismo, una variedad en la realización de las sibilantes
vulgarmente denominada como heheo, alternativa a las tres citadas
(ceceo, seseo y distinción), aunque rara vez se halle fuertemente
arraigada en una región concreta, siendo su distribución más bien
heterogénea y registrándose de manera más bien ocasional, según la
situación comunicativa y grado de relajación del hablante. Ésta
consiste en la sistemática o muy frecuente aspiración de "s" /s/ y
"z" /θ/, que daría lugar a la neutralización en un sonido único /h/,
similar al de la jota aspirada andaluza: "¿sabes una cosa?" -> ¿habe'
una coha? o simplemente abreviado a ¿habe'?, expresión casi
lexicalizada como tal en el habla de algunas zonas como la capital y
área metropolitana de Sevilla, aunque es también habitual en otras
zonas de Andalucía. Aunque su distribución no se halla aún
suficientemente estudiada, es un rasgo habitual en ciertas zonas
rurales. Existen ciertos contextos conversacionales en los que es
bastante frecuente el uso de ciertas formas heheantes (con un heheo
muy suave) en todo el dominio dialectal como si transformado en hi o
el mencionado habe que ha llegado a convertirse en una coletilla
común en buena parte de Andalucía, usada por hablantes en los que no
se manifiesta heheo en ningún otro contexto.
En la
mayor parte de Andalucía domina en la pronunciación de la /s/ (tanto
en entorno seseante, como en el distinguidor o incluso en los casos
minoritarios de pronunciación de ese en zonas ceceantes), alguna de
las variantes andaluzas, la predorsal o la coronal plana. En zonas
de sierra morena y en el extremo noreste, también se da de forma
natural la /s/ apical, que es la común al resto de los dominios
ibéricos (caso aparte es Canarias). Fuera de estas zonas
minoritarias el uso de la ese castellana esta restringido a usos muy
concretos de escasa naturalidad, como el habla artificial de los
medios de comunicación o en ocasiones otros ámbitos formales, no
obstante incluso en tales ámbitos el uso de las eses predorsal y
coronal plana es mayoritario. Con este dominio de los dos tipos
andaluces de ese, se marca un nuevo hecho diferencial del andaluz:
la "distinción andaluza", que usa una de las dos /s/ mayoritarias en
Andalucía, lo cual es único entre todos los dialectos y variantes
del sistema de sistemas lingüístico que es el español. Tal
distinción andaluza, se da en la mayor parte de las provincias de
Jaén y Almería (la zona no seseante ni ceceante de dichas
provincias), el sur de Los Pedroches en la provincia de Córdoba, el
sur de la sierra de Huelva y la ciudad de Granada, además de las
poblaciones mas sureñas de la mitad norte, distinguidora, de su
provincia.
Transformación de un gran número de consonantes finales de sílaba o
palabra (como "s", "z", "x", "c", "p", "t", "d", "g", "b", "f", "j")
en una aspiración, de variable forma e intensidad. Esta aspiración,
a menudo suele asimilarse y modificar a la consonante que la sigue,
geminándola o fricativizándola, con una gran variedad de
realizaciones según las características de dicha consonante: así, en
términos generales, ante dicha aspiración, las oclusivas /p/, /k/
("c"/"qu") y /t/ se geminan, a la vez que se convierten en
consonantes aspiradas, alveolar en el caso de /t/, similares a las
del inglés en frases como "las cuerdas que hemos comprado" -> lak
khuérdak khe émok khompráo, "las palabras peregrinas" -> lap
phalábrap pheregrína' , "esto no estará hasta que llegue el
helicóptero que obtuvo el director" -> éTTho no eTThará aTTha ke
yegue el elikóTThero ke oTThúvo el direTTó' ; las líquidas y nasales
se geminan anteponiendo la aspiración, en frases como "ayer mismo vi
dos loros riéndose" -> ayé'm mí'mmo ví dó'l lóro' rriéndose, ó "el
técnico administra dignamente" -> el té'nniko a'mminiTThra
di'nnamente; en el caso de las fricativas, la geminación sustituye
casi por completo a la aspiración, en frases como "exacto, los dos
saben remendar fácilmente los zapatos" -> essaTTho, lo ddo ssaben
remendá ffacirmente lo zzapato' ; un caso peculiar es el de frases
como "los barcos", que un andaluz podría pronunciar, según el caso,
como lo' BBarco' , lov varco' ó incluso lof fárco' , vacilando /b/
entre oclusiva bilabial y fricativa labiodental sonora y más
raramente incluso sorda.
A final
de oración o de grupo fónico, estas aspiraciones tienden a reducir
su timbre, sonorizándose, en la zona occidental ("papeles" -> papéle'
), siendo más levemente perceptibles, incluso pudiéndose llegar a
registrar su omisión en el habla descuidada de algunas zonas (->
papéle), mientras que en la zona oriental, por el contrario, tiende
a originarse, a menudo conjuntamente con la mencionada aspiración de
tipo sonoro, una abertura extraordinaria de la vocal precedente:
papeles -> papélE' , que a veces, y en algunas zonas, incluso puede
afectar a otras vocales de la palabra u oración: -> papÉLE' , "los
amigos" -> lO' AmÍgO' . Dicha apertura adquiere un timbre
especialmente peculiar y característico en torno a las provincias de
Granada, Jaén y zonas limítrofes, resultando ser más moderada más
hacia el centro ó sur.
Es muy
común, en especial en el área occidental, la aspiración sorda ante
vocal, mientras que la aspiración sorda ante pausa resulta ser
bastante rara, y limitada a enclaves más concretos.
A veces
no es extraña la reaparición, de manera ocasional o puntual, de
algunas de estas consonantes, en un lenguaje más cuidado o en
registros cultos o elevados, en particular en ciertas expresiones y
palabras clave.
Tendencia al rechazo o caída de la "d" intervocálica, como en asao/azao
(asado), menúo (menudo), etc. Se manifiesta además en los
participios y adjetivos derivados (característica compartida con
otros dialectos): "he acabado" -> é akabáo, "ya ha salido" -> yá á
salío, "¡qué pesado/pesada!" -> ké pesáo/pesá, "es muy
convenido/convenida" -> é' mmuy kombenío/kombenía. En ocasiones la
caída de dicha /d/ provoca la aparición de un encuentro de dos
vocales, que a su vez se simplifican en una sola: "¿adónde vas?"" ->
aónde ba' -> ¿ánde ba'? (¿ande vas?).
Asimismo, de manera puntual, desaparece la /-r/ intervocálica,
aunque este fenómeno solo es mayoritario en determinadas palabras y
expresiones, sobre todo en contextos relajados y pronunciación
rápida: kié ó kié' ("quiere" ó "quieres"), como en te khié i' ya
(¡quieres irte ya!, haz el favor de irte; expresión con el
significado de rechazo a una postura o persona), mía (mira), paese/paece
(parece) o pae/mae (padre/madre, pare/mare, que son bastante más
frecuentes). Existen casos muy puntuales de caída de otras
consonantes en posición intervocálica.
Un
hecho ya resaltado en muchos estudios dialectológicos, pero todavía
no estudiado específicamente, es el de la nasalización del andaluz,
común en Chile o los dialectos caribeños por ejemplo. Y esta
resonancia nasal no se da solo en términos con aparición de sonidos
de articulación nasal, como "virgen", sino que aparece en uniones de
palabras como "los dos". Esta nasalización es muy común en contextos
de aspiración. Es resaltable asimismo, en los contextos en los que
la n final se debilita (mayoritarios), el notable papel fonológico
que toma la nasalización en la conjugación, en la oposición entre
los verbos en tercera persona del singular y el plural que presentan
una diferenciación vocales orales/vocales nasales, sirviendo de
distinción en contextos en los que de otra forma no existiría, por
ejemplo: ér canta (él canta) frente a elloh cantã (ellos cantan) o
va/vã.
Desaparición de consonantes finales, como comé (comer), comerciá
(comercial), fáci (fácil), comunidá (comunidad) o paré (pared). De
hecho toda consonante final tiende a caer en andaluz de forma masiva
en casi todo el dominio dialectal, excepto en el caso de la
consonante /-n/ que en posición final se velariza o en el caso de
desaparecer deja una intensa nasalización de la vocal.
Igualación de /l/ y /r/ implosivas. El cambio de /-l/ + consonante a
/-r/ es el común en la mayor parte del dominio andaluz, en ejemplos
como sarto/zarto (salto), mardá (maldad) o arguno (alguno). El
cambio inverso, /-r/ + consonante cambiando a /-l/ es bastante menos
común pero aparece con fuerza en determinadas comarcas y en algunas
localidades aisladas. Ejemplos de este último trueque serían cuelpo
(cuerpo) o saltén (sartén).
Ante
/n/ y /l/, la /r/, no se mantiene y tiene dos comportamientos
mayoritarios, geminación de la n/l o aspiración de la /r/ (que no
obstante también suele ir acompañada de una suave geminación de /n/
y /l/). Ejemplos: pehl-la/pel-la (perla), Cahl-lo/Cal-lo (Carlos),
pegahl-le/pegal-le (pegarle), traehn-noh/traen-noh (traernos),
Cahnne/Canne (carne), piehnna/pienna (pierna).
Ante
/j/ y /g/ (con e, i), en la zona mayoritaria en la que se aspiran,
la /r/ tiene dos comportamientos, o bien desaparece geminando la
consonante aspirada siguiente o se mantiene potenciando la
aspiración y por consiguiente también la nasalización de la vocal
posterior: bihhen/birHên (virgen), Zehhio;Sehhio/ZerHîô; SerHîô
(Sergio), uhhente/urHênte (urgente), behha/berHâ (verja).
Tendencia a la elisión y a la fusión de palabras en situación de
unión de fonemas vocálicos. Así: Via'i (Voy a ir) o Fiharze
enennumero d'ehTe (fijaos en el número de éste). En algunos casos
desaparece totalmente la palabra dejando tan solo una aspiración
larga y/o una geminación intensa de la siguiente consonante
(dependiendo si es zona de aspiración o no): Er cosheh/cocheh
mmunuebo pa mi; Er coshe/coche mmunuebo pa mi (El coche ES muy nuevo
para mi).
Pronunciación aspirada de la /j/ castellana en la mayoría de
Andalucía, excepto en la zona nororiental (se da por tanto la
aspiración en las cinco provincias mas occidentales, mitad
suroccidental de la de Granada, poniente almeriense y pequeñas zonas
de la de Jaén), sonando como "h" aspirada inglesa o alemana, sonido
del que el castellano carece. Asimismo, la /f-/ inicial latina que
en castellano ha dado "h-" muda, en la zona occidental (extensión
casi idéntica a la de aspiración de la /j/) a menudo se conserva
aspirada. En Jaén se produce el efecto contrario a la aspiración,
pronunciándose la "j" como uvular vibrante sorda ([X]), una
articulación semejante a un ronquido. Especialmente en zonas rurales
se conserva la articulación aspirada de la "h" originada de la F
inicial latina: (h)igo > hígo, (h)arto > hárto (donde la "h" entre
paréntesis, la castellana no se pronunciaría y la segunda
correspondería al sonido aspirado andaluz).
Realización fricativa del sonido castellano "ch", llegando a sonar
como la "ch" francesa, la "sh" inglesa o la "sch" alemana. La
fricativización de "ch" ocurre especialmente en el sur de Andalucía.
Esta pronunciación de š no labializada es absolutamente dominante en
la provincia de Cádiz (cuyas hablas han sido a menudo caracterizadas
por este rasgo). Asimismo es mayoritaria en las provincias de
Sevilla y Málaga, en los dos tercios sureños de la de Granada y en
buena parte del sur de Almería. En el resto de provincias andaluzas
(Huelva, Córdoba y Jaén) su uso mayoritario esta restringido a
algunas poblaciones concretas. La š se reencuentra en ciertas zonas
de Hispanoamérica: el oriente de Cuba, República Dominicana, norte
de México (Chihuahua) y Panamá.
ESPEFICIDIDADES EN EL NIVEL MORFONSITÁCTICO
Desaparición del "de" de posesión: "casa María" en lugar de "casa de
María". En algunas zonas, uso del término "aca María", "anca María",
"aque María" o "ase María" en otras, similar al francés "chez María"
o el inglés "María's" para indicar un lugar "anca María" (en la casa
de María).
Ausencia de leísmos, laísmos y loísmos en la mayor parte del
territorio andaluz, salvo en algunas capitales, en donde la fuerte
presión del dialecto castellano estandar está introduciendo el
leísmo de persona "le saludé", en lugar de "lo saludé".
La aparición de palabras con idéntica pronunciación por la perdida
de consonantes finales, se soluciona en andaluz, además de por la
modificación sintáctica (creando modelos estructurales para
contextos en los que se utilicen dichas palabras), mediante la
utilización de derivados adverbiales, diminutivos (muy frecuentas) o
derivados de otro tipo de las palabras. Así: má (mal) = má (mar); má
(mal) → malamente, con lo que se da la oposición malamente (mal)/má
(mar).
Igual
que en América latina y Canarias, la parte occidental de Andalucía
sustituye "vosotros" por "ustedes", pero a menudo se produce una
solución mixta, con uso de "ustedes" y las formas verbales de
"vosotros": "¿Ustedes vais al cine?" (sólo se da en la zona
occidental).
En el
imperativo de ustedes/vosotros, se suele usar la forma verbal
acabada en -se/-ze. Así: Niñoh cayarze ya, acer fabó (Niños callaos
ya, haced el favor), Sentarse y desirme queh l-lo que querei
(sentaos y decidme que es lo que queréis).
En formas como traerme, ducharte y comerse(ellos), esta última
bastante menos común, la /r/ que antecede a las particulas -me, -te
y -se desparece de manera total ocasionalmente, si geminar la
consonante posterior, ni trasformarse en aspiración. Así modelos
como traeme (traerme), duchate (ducharte) o cortase/cortaze, son
bastante comunes. Ejemplos: Ar fabo traeme la llave anda (haz el
favor de traeRme la llave, por favor), no ah querío duchate rápido
(no has querido duchaRte rápido).
Aparición común de construcciones como Huan ma caío de la siya (Juan
me ha tirado/ o me ha hecho caer de la silla), Con doh Palabra que
ma dicho, ma cayao. (Con dos palabras que me ha dicho, me ha hecho
callar/ha hecho que me calle).
Frecuente cambio de género en determinadas palabras (más frecuente
cuanto mas a occidente): la caló (el calor), er chinche (la
chinche).
ESPECIFIDADES
EN EL NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO
Existe
una abundante cantidad de expresiones y léxico propio de diverso
origen (mozárabe, árabe, romaní, castellano antiguo, etc.) de uso
característico en Andalucía (aunque en muchos casos sea compartido
con algunos dominios dialectales hispanoamericanos), como arkatufa,
chavea, antié (anteayer), "chispeneá" (chispear, lloviznar), babucha
(zapatilla, pantufla), beber a caliche (beber a chorro), búcaro
(botijo), jardazo (golpe en el cuerpo, habitualmente cuando se cae
desde una altura), malahe/malaje (persona malintencionada), etc.
Asimismo, un uso más general de vocablos que en otras zonas del
idioma son mucho menos usados o se usan con otros significados:
bulla (prisa), arkansía (alcancía), arbérchigo (albaricoque), flama
(calor, bochorno, corriente de aire muy caliente), una mihilla
(migaja, con el significado de 'un poco'), saborío/a o zaborío/a
(persona con poca chispa o gracia, variante andaluza de desaborido),
hartible (persona quisquillosa, pesada, que protesta mucho)
CONSIDERACIÓN SOCIAL DEL
ANDALUZ
El
andaluz ha tenido tradicionalmente una visión muy negativa por parte
de los hablantes de otras variedades lingüísticas de España (existen
referencias que desprecian, rechazan o condenan al andaluz desde
principios del siglo XVI).
Tal concepción se apoyaba (y aún lo hace entre la minoría de
hablantes de español norteño que rechaza el andaluz) en dos
fundamentos: El primero era la idea extralingüística (esto era
comprensible para el siglo XVI, pero bastante menos para el XXI)
consistente en la supuesta "deformación" que supone del español
"correcto", que tomaría como modelo al castellano, por haber sido
Castilla el origen del idioma. El segundo pilar, algo más reciente,
del rechazo social del andaluz, es la identificación falaz de lo
hablado en Andalucía con la marginación, la miseria y atraso
cultural que esta comunidad sufrió en el pasado. La mencionada
identificación pretendidamente lógica, defendía que el principal
factor creador de la diferencia lingüística andaluza, era la propia
ignorancia y atraso de los andaluces (debido a la situación de
pobreza extrema y crisis que ha sufrido Andalucía desde el siglo
XVII hasta hace unas décadas, especialmente dura en los dos últimos
siglos. Esta caracterización obviaba dos hechos fundamentales, la
antigüedad de los rasgos andaluces, muy anteriores a la crisis
socioeconómica andaluza, y el hecho de que al andaluz no lo
caracterizan solamente sus rasgos fonéticos, sino que posee un
abundante léxico propio y cierta variedad de rasgos morfosintácticos
peculiares.
Esta idea negativa del andaluz en la conciencia colectiva de los
hablantes españoles de otras variedades, sumada a la existencia de
un pequeño pero influyente grupo de andaluces que a lo largo de la
historia han rechazado el andaluz, intentando adaptarse
voluntariamente a la variedad prestigiada septentrional, ha hecho
que se desarrolle en los andaluces un fuerte complejo de
inferioridad lingüístico.
En la actualidad, aunque en un proceso de liberación de complejos y
prejuicios seculares, se perciben los rastros de tal concepción
negativa de lo hablado por los propios andaluces, en hechos como la
casi inexistencia de locutores en la radio y televisión públicas
andaluzas que hablen de manera natural el andaluz, sustituyéndolo
comúnmente por el castellano o la artificiosa variedad del "andaluz
cuidado" anteriormente mencionada (a diferencia de los medios de
comunicación de cualquier país hispanoamericano o sin necesidad de
acudir a estados soberanos, los medios de comunicación canarios, que
respetan su modalidad lingüística en grado sumo), la vergüenza
visible en muchos andaluces a utilizar su variedad ante un auditorio
no andaluz o la insistencia en tópicos insultantes, como la
caracterización de los hablantes de andaluz como ignorantes,
miserables e iletrados que se jactan de serlo.
GRAMÁTICA Y ORTOGRAFÍA
El
andaluz no posee una gramática normativa u ortografía propias,
aparte de la del español común. Nótese que la definición de dialecto
no requiere que estos posean ninguna de las dos.
Se han elaborado varias gramáticas del "idioma andaluz" durante la
historia, para preservar su diferencia e impedir su fusión con el
castellano, pero ninguna llegó a aprobarse oficialmente. La última
elaborada fue durante la II República española, y fue presentada a
Cortes junto con el Estatuto de Autonomía para Andalucía, pero
debido al estallido de la Guerra Civil Española, no llegó a
aprobarse.
No han sido pocos quienes han tratado de crear una ortografía para
la pretendida lengua andaluza, reflejando con mayor o menor suerte
algunos rasgos del andaluz cayendo en la mayoría de las ocasiones en
localismos no extensibles al conjunto de Andalucía.
El andaluz no deja de ser una variedad del español tan digna y culta
como lo pueda ser la mexicana, la argentina, la canaria o la
venezolana quienes no reivindican para sí una ortografía propia que
pondría en peligro la unidad de la ortografía castellana.
No obstante en determinados casos algunos piensan que sí que se ha
echado en falta la existencia de un sistema de trascripción simple y
eficaz que lejos de querer romper con la unidad ortográfica del
español, pudiera reflejar el habla andaluza en sus expresiones más
populares en las que la ortografía común española no cumple bien su
finalidad.
Hay que mencionar, que el grupo de música andaluz "No me pises que
llevo chanclas" publicaron a principios de los noventa un
diccionario que fue editado con el nombre de "Diccionario Agropó" en
el cual en clave de humor, reúne expresiones, palabras y frases
típicas andaluzas con gramatica y ortografía propia y su posterior
"traducción" al castellano convencional, en el cual demostraron en
mayor o menor medida que el andaluz podría ser un dialecto con
gramática propia. En la actualidad, son cada vez más numerosos los
grupos musicales andaluces, que deciden crear sus letras en andaluz.
Los ejemplos más modernos pueden ser "Chambao, "Haze" "Mojinos
Escozios", "Jesuly", "O'funk'illo" etc...
Bibliografía relacionada
Frago
García, Juan Antonio, Historia de las hablas andaluzas, Ed.
Arco/Libros, 1993.
Alvar, Manuel, Textos andaluces en trascripción fonética, Ed. Gredos,
1995. Alvar, Manuel (director), Manual de dialectología hispánica.
El español de España, Ed. Ariel, 1999. Especialmente los capítulos
¿Que es un dialecto?, Dialectología y cuestión de prestigio y
Andaluz, todos de Manuel alvar. Becerra Hiraldo, José María, Lenguas
especiales de Andalucía: Repertorios léxicos, Universidad de
Granada, 1992 Zamora Vicente, Alonso, Dialectología española,
segunda edición muy aumentada, Ed. Gredos, 1967 (6ª reimpresión,
1996). Onieva, Juan Luis, Ortografía y vocabulario para andaluces,
Ed. Playor, 1985.
Federico Nuñez Muñoz y Eduardo Caballero Escribano "diccionario
Agropó" ed. Secretariado de Publicaciones de la Universidad de
Sevilla 1990.
DIALECTO CANARIO
El
habla canaria es un dialecto del español hablado en las Islas
Canarias. El español hablado en las Canarias es muy parecido al
español caribeño. Algunas teorías la definen como una fusión entre
la lengua portuguesa y el español, cada vez menos notoria debido a
que cada vez se van asimilando más términos del castellano que
sustituyen a los lusos.
La incorporación de las Islas Canarias a la corona de Castilla
empezó con Enrique III y acabó con los Reyes Católicos. Las
expediciones para su conquista partieron, principalmente, de puertos
de Andalucía por lo que entre los colonos y conquistadores
predominaban los andaluces. También habrá un importante contingente
colonizador procedente de Portugal, que en algunas zonas llega a ser
bastante superior al andaluz y al castellano. En el norte de la Isla
de La Palma probablemente todavía se hablaba portuñol a inicios del
siglo XX. La población que habitaba las islas antes de la conquista,
genérica (e incorrectamente) conocidos como los guanches, hablaba
una serie de dialectos bereberes, utilizando algunos filólogos el
término amazighe insular para hacer referencia a estas lenguas.
Algunos estudiosos de las antiguas lenguas africanas sostienen que
en las islas se hablaba varias lenguas, algunas de origen
indoeuropeo y otras de origen subsahariano. [cita requerida] Tras la
conquista tiene lugar un proceso de aculturación muy fuerte,
desapareciendo estas lenguas casi por completo en el archipiélago,
sobreviviendo únicamente algunos nombres de plantas y animales,
términos relacionados con la ganadería, y numerosos topónimos y
antropónimos.
Debido a su situación geográfica, las Islas Canarias han recibido
mucha influencia exterior, lo cual ha cambiado tanto su cultura como
su dialecto. Es importante recordar la influencia canaria en el
desarrollo del español hablado en Cuba y Puerto Rico debido a los
miles de canarios que emigraron a esas islas durante la época
colonial. En el Estado de Luisiana, Estados Unidos, se concentra una
colonia de descendientes de emigrantes canarios, isleños que siguen
manteniendo el dialecto canario como lengua vernácula.
Usos y pronunciación
Pretérito indefinido. Se utiliza generalmente el pretérito
indefinido en lugar del pretérito perfecto compuesto. Ejemplo: "yo
visité a Juan" en vez de "yo he visitado a Juan"
Ustedes.
Los canarios utilizan este pronombre para la 2ª persona del plural.
Así, en lugar de decir "vosotros estáis" dicen "ustedes están". Sólo
en zonas de las islas de El Hierro y la Palma y en la Gomera se
utiliza "Vosotros estáis". También en La Gomera y en algunas zonas
de La Palma se utiliza el "ustedes vos vais". También se usan formas
arcaicas como "váivos".
Diminutivo. Existe un uso exagerado del diminutivo "-ito". Ejemplo:
"Haremos una comidita" y más aún, pues si es poca cantidad, es una "comiditita".
En La Palma se llega a usar un grado más de diminutivo en casos
particulares como "chiquititito".
Diminutivo acortado. En algunos diminutivos, se suprimen sílabas.
Ejemplo: "Cochito" en vez de cochecito, "florita" en vez de
florecita.
Seseo.
El rasgo más característico es el seseo que consiste en pronunciar
los sonidos de "c" y "z" como "s", ejemplo: "Sesilia" en vez de
"Cecilia".
Pronunciación especial de la "s". La "s" se pronuncia como "h"
aspirada al final de cada palabra o ante consonante "Lah mohcah" en
vez de "las moscas". Estos tres rasgos son comunes en Andalucía, el
área del Caribe, Costa Caribe colombiana y Venezuela. La
pronunciación de la "S" antes de vocal también es distinta a la
peninsular norteña y similar a la andaluza y latinoamericana.
Pronunciación de la "ch". La pronunciación de la "ch" es distinta a
la pronunciación en el resto de España, puesto que es sonora en
lugar de sorda. Los hablantes peninsulares la perciben como una "y".
Pronunciación de la "h". (El habla canaria conserva en unas pocas
palabras la aspiración de la, f- inicial latina, como el oeste
andaluz y el sur leones-extremeño) La pronunciación de la "h"
aspirada, asemejándose a una "j". Por ejemplo: "jediondo" en vez de
"hediondo", "jinojo" en vez de "hinojo" o "jarto" en vez de "harto".
Unión
de la "s" final con la vocal siguiente". lo'sojoh, los ojos
Diferentes formas de conjugar los verbos, ejemplo: "enderechar", en
vez de "enderezar".
Desaparición del "de" en determinadas expresiones. Ejemplo: "Casa
Marta" (o Ca`Marta), "gofio millo", "carne cochino", "finca plátanos",
etc.
Vocabulario característico
El
vocabulario canario presenta también varias influencias:
Arcaísmos procedentes del castellano del tiempo de la conquista
Apopar. Adular.
Balde. Barreño o cubo.
Besos. Labios. Etm. > Bezos en castellano medieval
Curioso. Cuidadoso.
Recova. Mercado.
Antier. Antes de ayer.
Palabras procedentes del portugués o Galaicoportugués
Abanar.
Decir adiós con la mano o abanicarse
Aguaviva. Medusa.
Aldoriña. Golondrina.
Alongarse. Asomarse mucho.
Barboleto. (pt. borboleta) Palomilla.
Bubango. Especie de calabacín.
Cañoto. Zurdo.
Coruja. Lechuza, búho.
Emborcar. Volcar un recipiente vaciando su contenido.
Enchumbado. Empapado de agua, mojado.
Engoruñado o engruñao. Agachado, encogido.
Entullo. Escombros. También se usa para hablar de la comida que
llena (comida de entullo).
Escachar. Aplastar
Escarmenar. Alisar el pelo.
Escarrancharse. Abrirse de piernas.
Fañoso. Resfriado nasal, que habla nasalmente.
Fechadura. Algo que esta mal hecho
Fechar. Cerrar.
Fechillo. Cerrojo.
Ferruje. Herrumbre.
Fonil (funil en gallego). Se llama así a todo género de embudos, del
latín infundibulum.
Funchar. Hundir
Gaveta. Cajón (de un armario, mesa...)
Gago. Tartamudo.
Garuja. Llovizna. Etm. > Caruja en portugués medieval
Jeito. Maña, movimiento que ocasiona dolor.
Lambusiar. Dejar algo húmedo con la lengua, pasar la lengua.
Liña. Cuerda para tender la ropa.
Magua. Desconsuelo, ganas.
Margullar. Bucear
Más nada. Nada más. Proviene del portugués "Mais nada"
Más nunca. Proviene del portugués "Mais nunca", en castellano
peninsular se diría "nunca más".
Millo. Maíz (de milho).
Mesturar. Mezclar (del gallego mesturar).
Mojo. Salsa picante típica de las islas, proviene del portugués "Molho"
(salsa).
Payo. Barriga.
Petudo. Jorobado.
Porto. Puerto.
Rapadura. Del nombre "raspadura", quizá originado en las Azores y de
allí llevado a Canarias (Toscano Mateus, 1953, 398)
Rente. A ras, a nivel de algo.
Rolo. Cuerpo cilíndrico.
Trancar. Cerrar.
Verga. Alambre
Vergoña. Vergüenza.
Palabras de origen guanche
-
Abalo. Arbusto muy ramoso perteneciente a la familia de las
rubiáceas (Plocama pendula), que crece en los terrenos áridos
cercanos a la costa.
-
Arique. Soga.
-
Arrorró. Canción de cuna. Voz extendida por todo el Archipiélago,
diversas zonas de Castilla y Andalucía y varios países de
América Latina. Ro (o arraw) significa ‘niño (recién nacido)’.
De ahí, arro-ró se puede traducir como ‘mi niño chico’.
-
Baifo. Cabrito.
-
Chácara. Instrumento músico de percusión, hecho de madera o de
hueso, parecido a la castañuela. Muy popular como acompañamiento
de cantos y bailes en La Gomera, El Hierro y Tenerife.
-
Chagide. Mata de madera muy combustible.
-
Chola. Calzado de playa.
-
Cotufa. Variante de totufa, o totufo, actualmente se usa para
designar a los granos de millo comestibles que al calentar
explotan.
-
Crece. Cres, Crese. Fruto del haya (Myrica faya). Voz
documentada en la isla de El Hierro, pero utilizada también en
Tenerife y La Gomera: «[…] la mayor parte de los vecinos se
están alimentando de raíces de helechos y gofio de creces, que
se hace de la frutilla de la haya»
-
Esmira. Corteza (seca) del pino, aplicada en fragmentos o en
polvo a diversos cometidos.
-
Gánigo. Vasija de barro.
-
Gofio. Harina de cereal tostado. El más común fue la cebada.
-
Goro. Recinto amurallado de piedra para encerrar al ganado.
-
Guácimo. Guásamo, guásimo, guársamo. Cavidad efectuada en las
ramas o en el tronco de los árboles para recoger y almacenar el
agua que destilan las hojas.
-
Guanil. Cabra salvaje.
-
Guirgo. Juego del escondite.
-
Guirre. Guirhe. Abanto o alimoche (Neophron percnopterus.
Familia:Falconidae).
-
Jaira. Cabra mansa.
-
Mago. En Tenerife, campesino. Actualmente el "traje de mago" se
refiere al "traje típico" (antiguamente llevado por los
campesinos). Como sinónimo de campesino posee un cierto carácter
despectivo.
-
Maúro. En Gran Canaria, campesino. Actualmente el "traje de
maúro" se refiere al "traje típico" (antiguamente llevado por
los campesinos). Como sinónimo de campesino posee un cierto
carácter despectivo.
-
Mocán. Árbol de la familia de las teáceas (Visnea mocanera)
Mol. Mole. Planta asterácea de olor muy fuerte (Arthemisia
thuscula o canariensis). Voz documentada en la isla de El Hierro,
se relaciona con el incienso y el ajenjo morisco.
-
Perenquén. Reptil de la familia Gekkonidae como las
salamanquesas de la península. El género tarentola es el más
extendido y todas sus especies son endémicas de canarias.
-
Porreta.Higos tunos secos.Muy utilizada en la isla de la gomera.
-
Pracan. Perenquén (denominación usada en La Gomera, la raíz de
la palabra es la misma, pero en el dialecto precolonial Gomero
perduró como Pracan)
Rebereque. Cuentos o historias. ( p. ej. "¡Déjate de rebereques!"
)
-
Sirinoque. Danza colectiva bailada en La Palma. Se ejecuta al
ritmo del tambor por parejas enfrentadas, las cuales se acercan
y se separan cubriendo las distancias mediante saltos cortos.
-
Tabaiba. Tipo de planta de la familia de las euphorbiácea
-
Tafeña. Chafeña, tafena. Cereal tostado.
-
Taginaste. Tajinaste, Chajinaste, tainaste, teinaste. Nombre
genérico de varios endemismos de la familia Echium.
-
Tagoror. Lugar de reunión.
-
Tajaraste. Danza colectiva de La Gomera y Tenerife. Se despliega
por parejas, con algunas diferencias coreográficas según la isla,
al son de un pandero o de un tambor.
-
Tonique/Tenique. piedra grande
-
Totufo. Hinchazon. (Se puede utilizar también como insulto
significando "tolete", "tonto").
La toponimia canaria está llena de palabras de origen aborigen,
unas veces conservadas tal cual y otras castellanizadas (por
ejemplo: Tacoronte, Adeje, Arona, Abona, Guayadeque, Tuineje,
etc.).
Además existen muchos nombres propios que provienen del guanche
(Gara, Acerina, Beneharo, Jonay, Tanausú, Chaxiraxi, Ayoze,
Yaiza, etc.)
Palabras procedentes de América
-
Aguaitar. Aproximarse.
-
Atorrarse. Vagar.
-
Bacilón o Vacilón. Festejo, diversión.
-
Batata. Persona tonta o torpe.
-
Bembas. Labios carnosos.
-
Bochinche. Guachinche, taberna.
-
Carretear. Salir a fiestas.
-
Canchanchan.Persona sin oficio
-
Curado. Borracho.
-
Enchular. Arreglar.
-
Espejuelos. Gafas.
-
Fajarse. Pelearse.
-
Guachinche. Taberna.
-
Guagua. Autobús.
-
Guanajo. Tonto, bobo (Hacerse el guanajo: hacerse el tonto).
-
Machango. Muñeco, persona mal vestida, pelele o payaso; bromista,
niño.
-
Machangada. Tontería, objeto o acción fuera de lugar.
-
Machetear. Hacer un fondo o colecta cuando uno no tiene dinero.
-
Maní, Manices. Cacahuete, cacahuetes.
-
Papa. Patata.
-
Parrandear o salir de juerga. Salir a bailar o a una fiesta.
-
Pendejo. Garabato o mala palabra o en otros países de
latinoamérica no significa nada y se usa para molestar.
-
Pibe. Persona joven.
-
Rascado. Ofendido, borracho.
-
Roto. Ordinario.
-
Singuango. Bobo.
-
Tenis. Zapatillas deportivas.
-
Tonga. Montaña o pila de cosas.
-
Traba. [1] Utensilio para sujetar el pelo. [2] Pinza de tender
la ropa.
-
Vaquita. Hacer una colecta. Recolectar o reunir dinero entre un
grupo de gente para comprar algo.
Palabras
procedentes del inglés
-
Autodate. Tipo de papas (de out-of-date).
-
Beberijo. Refresco (de brew o brewery).
-
Bisne. Negocio (de business).
-
Boncho. Fiesta (de bunch).
-
Cambuyonero. Persona que se dedica a la compra/venta de
artículos de dudosa procedencia. Antiguamente eran las personas
que se acercaban a los barcos extranjeros que llegaban a puerto
para intercambiar mercancías (come on, buy on!).
-
Chanse. Dar la oportunidad (del inglés chance).
-
Choni. Extranjero, turista (de Johnny). Se utiliza también como
insulto; tonto, bobo.
-
Concretera. Hormigonera (de hormigón Concrete).
-
Creyón. Lápiz de color (del inglés crayon /'kreion/).
-
Flaite. Significa ordinario, de mala clase, delincuente
habitual.
-
Fonil. Embudo (de "funnel")
-
Fos.
Expresión de asco (del inglés faugh)
-
Guanijei. Copa de wisqui (John Haigh).
-
Igueste. Parte más alta de los pueblos (Higuest)Ej. Igueste de
Candelaria.
-
Moni. Dinero (de money).
-
Naife o Nife. Cuchillo canario (del inglés knife /naif/)
-
Piche. Asfalto, chapapote (de pitch)
-
Playeras. Zapatillas de deporte (del inglés play, jugar)
-
Pulover. Jersey, suéter (de pullover).
-
Queque Bizcocho, bizcochon (de cake).
-
Quineguas, Chineguas o Kineguas. Tipo de papas que se importaba
desde Inglaterra en cajas con las palabras King Edward, y que
terminó por castellanizarse.
-
Suéter. Jersey tipo sudadera (de sweater /'swete/).
-
Tenis. Zapatillas deportivas (de tennis shoe).
-
Tifar. Robar (de thief), se utiliza en el lenguaje coloquial.
-
Todate Tipo de papas que se importaba desde Inglaterra en cajas
con las palabras To date
-
Trinque. Bebida (de drink).
-
Winche. Motor eléctrico (de winch).
Frases y palabras muy frecuentes entre los canarios
Uso general
-
Abollao. Estar harto (por haber comido demasiado).
-
Afilador. Sacapuntas.
-
Alberejado. Nervioso, muy activo, que no se puede dormir.
-
Alegar. Hablar mucho.
-
Añurgarse. Atragantarse (Viene del catellano añusgarse).
-
Arrojar(se). Vomitar. Ej. "Se arrojó" = Vomitó.
-
Arveja. Guisante.
-
Asadero. Parrillada, barbacoa.
-
Badana. Piel seca extraída de la platanera y con múltiples usos en
cestería, artesanía, agricultura, etc.
-
Balde. Cubo (de agua).
-
Belingo. Fiesta, juerga.
-
Bobomierda. La palabra lo dice todo.
-
Boliche. Canica
-
Bogar. Remar.
-
Bolla. Pan de leche (isla de La Palma). Al ser de forma redonda,
dícese también de la persona oronda, obesa.
-
Boquinazo. Beso en la boca.
-
Bosta. Defecación vacuna.
-
Bostión. Persona exageradamente basta y bruta.Una persona que come
mucho.
-
Ca´. Casa de... .
-
Cachimba. Pipa de fumar.
-
Cachito. Trozo.
-
Cambado. Torcido.
-
Changa. Quinqui.
-
Chiquito.... Utizado antes del sustantivo indica "muy grande". Ej.
"Chiquito loco"
-
Caja del gofio. Estómago, barriga.
-
Canelo. De color marrón.
-
Cañita. Pajita de beber.
-
Cha. Doña (dice la canción popular: "Échese p'acá, Cha María, /
échese p'acá, Cho José")
-
Chafalmeja. Chaflameja (Despectivo). Persona que hace las cosas con
mala gana o mal humor y encima mal.
-
Chascar. Comer. También hablar: "No, yo no chasco inglés".
-
Chivichanga, chibichanga.-Pene.
-
Cho. Don (p.ej.: Cho Manuel).
-
Chochos. Altramuces.
-
Cholas. Chancletas o zapatillas (para ir a la playa, a la cama,
etc.)
-
Chorba, chorbo. chico o chica guapo/guapa.
-
Chozo. Según el Cherokee, casa
-
Chupa. Chupete.
-
Chupete. Chupa Chups.
-
Colorao. Rojo
-
Cometiar. Golisnear, cotillear, curiosear.
-
Cortadillo. macarrones.
-
Cotufa. Palomitas de maíz. Término propio de la provincia
occidental.
-
Desinquieto. Nervioso.
-
Derriba. Encima.
-
Echarse el alpiste. Comer.
-
Escachao.Abollado.No tener algo."estoy escachao"
-
Emboliado.dicese de la persona cuyo estado esta bajo los efectos
xicotropicos del cannabis.
-
Empenado. Torcido.
-
Empalicarse. Ponerse a hablar o a discutir con otra persona un
tiempo prolongado.
-
Encarnao. Rojo.
Enfolinado. Corriendo, acelerado, rápido.
-
Enyugarse. Atorarse con la comida.
-
Escobillón. Cepillo para barrer más grande que una escobilla y
distinto a una escoba, hecho de productos sintéticos obtenidos
industrialmente y no de productos naturales como la escoba.
-
Fisco. Pizca, pequeño (provincia occidental)
-
Fonil. Embudo.
-
Fos. Expresión de asco
-
Fósforo. Cerilla.
-
Fule. De mala calidad.
-
Fuma. Costumbre de fumar tabaco. "Me dijo el médico que dejara la
fuma..." Godo. Forma despectiva con la que se denomina al peninsular que
llega a las islas con sentimientos de superioridad, despreciando las
costumbres, el acento, etc. No se refiere a todos los peninsulares,
sólo a aquellos que no respetan a los canarios ni a sus costumbres.
-
Golisnear, Golifiar o Goler. Curiosear, cotillear, husmear. Golifiar.
Curiosear, cotillear.
-
Guagua. Autobús, ómnibus para el servicio urbano.
-
Guata. Algodón.
-
Guanajo/a. (Despectivo) Pendejo/a (persona cobarde o pusilánime).
-
Hablar. Estar saliendo con alguien, flirtear, estar comprometido. Ej:
"Ellos estuvieron hablando 4 años y luego se casaron". (En desuso)
Hondilla Tazón, bol.
-
Irse el baifo. Despistarse, tener un lapsus.
-
Jable. Material de origen volcánico, blancuzco, con el que se cubren
en algunas zonas de las islas los terrenos de cultivo para mantener
la humedad de la tierra. También extensión de arena blanca en
Fuerteventura Jediondo. Hediondo, cochino. El/La que resulta repugnante por su
suciedad o por su obscenidad.
-
Jilorio. Tener hambre.
-
Jocico. Hocico.
-
Jugo. Zumo.
-
Liga. Cordón.
-
Llevarse a una tía. Ligar.
-
Margullar. Bucear.
-
Mojo. Salsa que se hace con pimienta picona.
-
Mosiar. Mocear. Meter mano, intimidar.
-
Nota. Tío, personaje, indivíduo. Ej: Chos, me encontre con el nota
-
Novelero/a. Curioso, entrometido, fisgón.
-
Ñoños. Dedos del pie.
-
Par. Dos o más (generalmente más) de algo (p. ej: Hace un par de
días -> Puede referirse incluso a hace una semana).
-
Partigazo. Resbalón, caida.
-
Pantunflas. Zapatillas usadas en casa.
-
Pelete. Frío
-
Pellizcón. Pellizco fuerte.
-
Peninsular. Español que vive en la península o en Baleares.
-
Picón. Priedras pequeñas y porosas, de origen volcánico con el que
se cubren suelos para retener la humedad.
-
Piba/e. Novia/o. También se utiliza en el sentido de persona joven o
niño. Ej: Es el sellazo, pibe
-
Pimienta picona. Tipo de pimiento que se utiliza para hacer el mojo
picón, o también llamado mojo palmero.
-
Pijito. Pincho, clavo o saliente punzante de pequeño tamaño.
-
Piña. Mazorca de maíz.
-
Pisco. Pizca, pequeña cantidad (provincia oriental)
-
Platanera. Planta del plátano y, por antonomasia, lugar donde se
cultiva el plátano.
-
Pollaboba. Gilipollas.
-
Pollafloja. Pollaboba.
-
Potaje.Guiso hecho con legumbres, verduras y otros ingredientes.
[2] Lío, embrollo.
-
Regoler. Curiosear.
-
Regumbio. Partido de fútbol con 2 equipos y una sola portería.
-
Rolo, rolete. Mierda, heces.
-
Roscas. Palomitas de maíz. Término propio de la provincia oriental.
-
Sancochar. Hervir, cocer la comida.
-
Sancocho. Guiso de pescado.
-
Seguir. Pasar por encima, adelantar. Por ejemplo: "las chicas crecen
más rápido que los chicos, pero luego ellos las siguen".
-
Seña. Señora (p. ej.: Seña María).
-
Solaja, Solajero. Sol de justicia.
-
Sopladera. Globo.
-
Sorullo. Bobo, despistado (habla de Tenerife).
-
Tenderete. Fiesta, boncho (utilizada sobre todo en referencia a las
reuniones donde hay comida y folclore típico canario, pero también
se usa en la expresión "vámonos de tenderete (fiesta)".
-
Timple. Pequeña guitarra típica canaria.
-
Tolete. Tonto, torpe.
-
Tuno. Higo chumbo o de tuna (también llamado higo pico en Tenerife).
-
Volador. Cohete de fuegos artificiales.
Nombre de enfermedades
-
Cagalera. Diarrea.
-
Desmayo. Estornudo o bostezo.
-
Estar baldado. Lumbago.
-
Estar escaldado. Tener fiebre.
-
Estar tupido. Estar estreñido.
-
Finfli o flonfli. Manido, blando.
-
Le dio un yeyo . Le dio una fatiga, se desmayó.
-
Jeito. Esguince. También se aplica a lesiones musculares leves
provocadas por un mal movimiento, tales como ligamentos que se
montan o descolocan, por ejemplo.
-
Quedarse con la pata tiesa. Romperse o hacerse un esguince en un pie
-
Tener el buche revirado. Gastroenteritis.
-
Tener el pecho atormentado. Tener catarro.
-
Tener fatiguita/jilorio. Tener hambre.
Nombre de animales
-
Burgao. Caracol de mar
-
Cernícalo. Ave rapaz parecido al halcón pero con menor envergadura.
-
Chucho. Perro
-
Chuchanga. Caracol de tierra.
-
Fulelé o Folelé. Libélula.
-
Gueldes. Pequeños peces.
-
Guirre. Alimoche.
-
Jaira. Cabra.
-
Lisa. Tipo de lagartija y tipo de pez.
-
Ruama. Gueldes.
-
Vieja. Subespecie del pez
loro endémico de Canarias y Cabo Verde.
Frases usuales
-
Barajo. Cuando alguien está siendo pesado con otro, éste dice ¡barajo!
(La Palma).
-
Chacho/a. Abreviación de muchacho-a. Expresión para referirse a una
persona. Ej.: ¡Chacho, te están llamando!
-
Chas vería. Acción de asombro.
-
¡Chiquito zaperoco!. Expresión utilizada para referirse a un gran
alboroto. Choni/Guiri. Se utilizan estos términos para referirse a los
extranjeros más/menos en tono despectivo. Choni también es utilizado
como chulo, tonto, farruco "Se me puso choni". Guiri es cualquier
extranjero.
-
Dar Veo. Girar una manivela (La Palma)
-
Dejarse dormir. Quedarse dormido.
-
Déjate estar. Invitación a alguien para que se quede donde está.
-
¡Déjate ir!. Vete más despacio, por favor.
-
Don/Doña o Cho/Cha. Se usa en vez de Señor/Señora, cuando se trata a
una persona mayor (es muy típico cuando se habla con los suegros o
con un anciano).
-
Echa por la sombrita. Despedida, equivale a que te vaya bien.
-
Español.-Procedente de España peninsular, ya sea referente a
personas o cosas (se suele usar menos que "peninsular").
-
Estar a mamarla. Estar muy lejos. Ej: "El pueblo está a 100
kilómetros". Y contestan: "Chos, está a mamarla".
-
Estar hecho gofio. Estar hecho polvo.
-
Godo. Forma despectiva con la que se denomina al español peninsular.
Ir al fuego. Ir muy rápido. Ej: "Chos, la profesora dio el tema al
fuego".
-
Jartarse como un cochino. Tener una comida copiosa.
-
Jefe. Equivale a Don para personas de mediana edad. Sin embargo no
se usa el femenino Jefa.
-
Mandarse a mudar. Irse
-
Más luego.-Ahora mismo(traducido literalmente)
-
Me hinqué cuatro tunos y me tupí todo. comí 4 higos picos y quede
estreñido. Meterse un gajo. Caerse, tropezarse.
-
Muchá. Muchacho
-
No me jeringues. No me fastidies
¡Ño!, ¡Nosss!, ¡Yasss/yosss! o "¡chas/chos!. Interjección de
sorpresa o asombro.
-
Oh, ¿que pasó?. Saludo, equivale a hola. En ocasiones, el otro
responde ¿Entonces?, como diciendo: Yo bien ¿y tu?
-
Peninsular. Español de la península.
-
Polígono. Barriada (despectivo).
Poligonero/a. Dícese de la gente barriobajera o de barriada, de bajo
nivel cultural y estatus social. (despectivo)
-
Quedarse enroscado en el piso/la esquina. Recibir una paliza
-
Quedar largo. Cuando la ropa queda ancha (Tenerife).
-
Sale pa ya cristiano. déjeme en paz
-
Se me fue el baifo. Despistarse, olvidarse de algo.
-
Suéltame.Déjame.
-
¿Tú vas a seguir?. Expresión utilizada cuando alguien no deja de dar
la lata.
-
Vete a freir chuchangas. Vete a freir espárragos.
-
¡Vete p'al coño!. Vete a freir puñetas
-
¡Ya coño!. Asombro y preocupación
-
Yo sé lo que me digo. "Yo me entiendo".
CASTELLANO CHURRO
El
castellano churro es una variedad dialectal del castellano hablado
en las comarcas valencianas de la Hoya de Buñol, los Serranos,
Rincón de Ademuz, Canal de Navarrés, Alto Palancia y Alto Mijares.
Además, algunas de las características de este dialecto se pueden
encontrar a veces también en el castellano hablado en la zona
históricamente valencianohablante, sobre todo en lo referente a la
fonética.
En el caso de las comarcas de los Serranos, el Rincón de Ademuz, el
Alto Palancia y el Alto Mijares, esta variedad procede de la
repoblación catalano-aragonesa que tuvo lugar en el siglo XIII bajo
el reinado de Jaime I el Conquistador en las zonas interiores del
Reino de Valencia. Debido a la ligera mayoría demográfica de los
colonos provenienes del Bajo Aragón, después de un siglo de
convivencia plurilingüe, acabó predominando el castellano
proveniente de esa zona (muy dialectalizado por el aragonés), pero
también con importantes influencias provenientes de la comunidad
catalanohablante, tanto de colonos anteriores como de la zona
históricamente valencianohablante de la Comunidad Valenciana.
En el caso de las comarcas de la Hoya de Buñol, el Valle de
Cofrentes y la Canal de Navarrés predominaba el catalán entre los
colonos cristianos hasta el siglo XVII, cuando tiene lugar la crisis
demográfica provocada por la expulsión de los moriscos con Felipe
IV, lo que trae consigo nueva repoblación de gentes tanto del resto
de las comarcas valencianas mencionadas anteriormente como de
Castilla. Es por ello que esta variedad valenciana del castellano se
extiende en esta zona y, al ser demográficamente mayoritaria la
comunidad castellanohablante, poco más de un siglo después acaba
sustituyendo al catalán.
Algunas características de la influencia valenciana son, por ejemplo,
la sustitución del fonema castellano [θ] por [s] ("haser la sena es
fásil"), la pronunciación de la consonante "v" como [v] (dentolabial)
en vez de [b] (bilabial), el uso de la "a abierta", la desaparición
de los pronombres castellanos "contigo", "conmigo", y "ti" ("te
vienes con mí", "me voy con tú", "a tú te digo"), o de giros
lingüísticos propios del valenciano ("voy camino a casa mía" en vez
de "voy de camino hacia mi casa"), así como la utilización del
diminutivo aragonés -ico/-ica ("el torico").
Parece ser que este dialecto debe su nombre a que antiguamente, en
la entrada norte de Valencia había una churrería casi en las afueras
de la ciudad, y por ello a todo forastero que llegaba de esa
dirección se decía que "venía de la churrería", por lo que adoptaron
el nombre de "churros" hasta la actualidad.
DIALECTO MURCIANO
El
dialecto murciano proviene del español y se habla actualmente en la
Región de Murcia y parte de las provincias de Albacete, Alicante y
Almería, en España.
Contexto histórico
Las
singularidades lingüísticas del Murciano habría sido consecuencia de
una convivencia lingüística del aragonés, catalán, mozárabe, y
castellano principalmente, que a lo largo del tiempo fueron
conformando una koiné. Eso es debido al contexto histórico de la
conquista feudal de Murcia llevada a cabo por Jaime I el
Conquistador, en auxilio de Alfonso X el Sabio, tras la cual trajo
una repoblación de aragoneses y catalanes, de manera que la lengua
catalana predominó, en un principio, en una área oriental
comprendida entre Abanilla y Cartagena. Además, una segunda
repoblación de catalanes como consecuencia de la conquista de Jaime
II el Justo a finales del siglo XIII refuerza dicho predominio.
Según la Crónica de Ramon Muntaner:
«E com la dita ciutat [de Múrcia] hac presa, poblà-la tota de
catalans e així mateix Orihuela, e Elx, e Alacant, e Guardamar, e
Cartagènia e los altres llocs: sí siats certs qui tots aquells qui
en dita ciutat de Múrcia e en los davant dits llocs són, (són) vers
catalans e parlen del bell catalanesc del món»
(«Y cuando la dicha ciudad (de Murcia) fue tomada, la pobló de
catalanes y así mismo Orihuela, Elche, Alicante, Guardamar y
Cartagena y los otros lugares: tened por cierto que todos aquellos
que en dicha ciudad de Murcia y en los antedichos lugares están,
(son) verdaderos catalanes y hablan el bello catalán del mundo»)
No obstante, según Menéndez Pidal, esta crónica fue escrita 69 años
después, y también afirma que la mayoría de los habitantes de Murcia
debían de hablar aragonés. Sin embargo, en el caso de los
repobladores aragoneses, no hay consenso sobre qué lengua utilizaban,
puesto que no está claro si procedían del Alto Aragón o del Bajo
Aragón, una cuestión determinante en el siglo XIII, ya que en el
primer caso hablarían en aragonés, y en el segundo caso en un
castellano fuertemente dialectalizado por el aragonés (o una lengua
de transición entre aragonés y castellano, según otros autores).
Finalmente, el Reino de Murcia pasó a formar parte del Reino de
Castilla como reino vasallo, con una población inicial
mayoritariamente mozárabe que a lo largo del tiempo reduce su peso
demográfico y, en consecuencia, también reduce su presencia
lingüística; además, se estabiliza una clase dominante de
procedencia castellana, con lo que se establece una minoría
lingüística del castellano, la más reducida pero, por otra parte,
más poderosa. Teniendo en cuenta estas dos últimas consideraciones
históricas, se explica la amplia variedad lingüística de la época.
A partir del siglo XVII, la koiné murciana empieza a ser, de forma
cada vez más nítida, un dialecto de la lengua castellana. Se debió a
principios de siglo por la expulsión de los moriscos y por a las
epidemias de peste a mediados del XVII en el área oriental
anteriormente definida, provocando a una reducción drástica de la
población catalanoparlante (o del murciano con mayor sustrato
catalán, según el autor). Por tanto, se crea un vacío demográfico
que sería cubierto con repoblaciones de Andalucía Oriental y de la
Mancha castellana, es decir, castellanohablantes; con lo que el peso
del castellano se acentúa considerablemente, acelerando la
sustitución lingüística.
Análogamente, alrededor de veinte años más tarde, sucede lo mismo en
la Vega Baja del Segura, donde se inicia la sustitución lingüística
del catalán por el castellano debido a repoblación de murcianos. El
proceso de sustitución lingüística en la provincia de Alicante
continuó durante el siglo XIX y el XX, debido al cambio de
transmisión de la lengua entre generaciones y a la inmigración
procedente de Murcia, Castilla-La Mancha y Andalucía, lo que ha dado
lugar a un castellano murciano pero más semejante al estándar,
hablado en las grandes zonas urbanas como Orihuela y Torrevieja.
Finalmente, en el siglo XIX el dialecto murciano ya era comúnmente
considerado como parte del castellano, si bien la burguesía murciana
ridiculizaba sus características lingüísticas ("panocho" tiene
connotaciones peyorativas), y considerándola como una forma inculta
y analfabeta, utilizada por los más humildes. Como ejemplo de ello,
el poeta murciano Vicente Medina define el castellano hablado en
Murcia (el término dialecto no suele utilizarse en la dialectología
para definir el murciano):
Tal indignación [ante el "panocho"] engendró mi ansia de reivindicar
el lenguaje de mi tierra, que no era, ni es, otra cosa que un
castellano claro, flexible, musical, matizado con algunos
provincialismos de carácter árabe, catalán y aragonés.
En la actualidad, como prueba de su legado histórico, en la huerta
de Murcia se conservan bastantes apellidos de origen aragonés o
catalán. Además, en los últimos años han surgido entidades
culturales que buscan la recuperación, dignificación y mantenimiento
de las singularidades lingüísticas del murciano e, incluso, algunas
reclaman el estatus de lengua propia de los murcianos
Lingüística
Según
la teoría lingüística que se trate, es un dialecto con un
considerable sustrato aragonés y catalán y, en el caso de las
teorías que la consideran como lengua iberorrománica independiente,
el sustrato principal es el castellano. Además de tener vocablos de
origen autóctono, e influencias del mozárabe. Asimismo, por ejemplo,
la Real Academia Española considera el murciano como un dialecto
procedente del aragonés. Existen ocho subvariantes, algunas de ellas
fuera de las fronteras administrativas de la Comunidad Autónoma de
la Región de Murcia, puesto que la variante murciana se habla
también al noreste de las regiones de Almería, Granada y Jaén, así
como también en el sur de la provincia de Alicante. Las subzonas
dialectales son:
El eje central de la Vega del río Segura
La costa
La comarca del Altiplano
Tierras del antiguo marquesado de Villena (Comunidad Valenciana)
En todo el territorio de la comarca de la Vega Baja
La zona del Noroeste
El Valle del Guadalentín
El sur de la provincia de Albacete.
El castellano en la provincia de Alicante
En el
caso de la comarca de la Vega Baja del Segura y los municipios de
Aspe y Monforte del Cid, muy próximos a esta, comparte semejanzas
léxicas con el dialecto murciano, por proximidad geográfica. De
hecho, como sucede con dichas comarcas, presenta un amplio
vocabulario procedente del catalán y el aragonés, más abundante que
en la Región de Murcia, ya que en la zona se habló valenciano desde
el siglo XIV hasta finales del XVIII. Esto ha dejado, además del
citado léxico, características como el seseo, que se da también en
Cartagena.
El castellano en las ciudades, como Alicante, Torrevieja o Benidorm
presenta menos características del murciano y mayores semejanzas con
el castellano estándar. El sustrato catalán es, paradójicamente
menor, debido a las diferencias tanto temporales como causales de la
sustitución lingüística del catalán por el castellano. En Orihuela
se utilizan palabras como polsaguera o maere mientras que en
Alicante se usan los términos "polvareda" o "madre".
No hay que olvidar que el castellano en las ciudades es producto
también de la inmigración. En el caso de la capital alicantina se ha
sumado al proceso de sustitución lingüística que se inició a
mediados del siglo XIX [1], y ha supuesto la castellanización
lingüística de la ciudad. El predominio de la variable murciana con
valores más estándar se puede explicar por la procedencia de la
población de la ciudad, ya que los hablantes del dialecto murciano
son los de mayor peso demográfico. Así, 20.311 alicantinos han
nacido en la Vega Baja o Murcia [2], y a estos habría que añadir los
procedentes de los municipios castellano hablantes del Alto y Medio
Vinalopó y los descendientes de todos estos nacidos ya en la
capital.
En Benidorm la sustitución lingüística se inició más tarde y la
castellanización es producto sobre todo del altísimo crecimiento
demográfico. El factor de la inmigración y el crecimiento
poblacional es también el causante de la pérdida de características
dialectales murcianas y su sustitución por otras del castellano
estándar en las ciudades de Elda y Torrevieja.
Estas diferencias han hecho que el castellano de la Vega Baja haya
sido considerado popularmente como una variante menos culta de
dialecto murciano frente al estándar de las ciudades. Orihuela y la
mayoría de sus pedanías está dentro de la llamada categoría seseante
(hablada en la zona sureste murcianohablante). A excepción de
pedanias como Las Norias, donde se pierde el seseo y se da un
murciano totalmente idéntico al hablado en la ciudad de Murcia
Características léxicas y gramaticales
Como
ejemplo del sustrato con las mencionadas lenguas, pueden citarse las
siguientes:
léxicas: abonico, acaloro, alatón, bardomera, besón, bofo, bolinche,
calentor, capaza, caráiter, caricas, chamada, dica y diquia,
encerrizarse, esfilusar, falsa (desván), fresquilla, guisque,
merendola, mojete, pinatar, pinacho, pirindola, polsaguera, rafe,
raspear (en arag. "rasmear"), riso, robín, toña, zarangollo, y otras
varias.
Uso
habitual del diminutivo -ico (aunque también es usado en Almería y
norte de Granada).
Artículo determinado: el artículo determinado se omite a veces, por
influencia aragonesa, en el habla del Noreste de la región, donde
son muy usuales frases como "ir a escuela" por "ir a la escuela". En
cambio, en el lenguaje vulgar de la ciudad de Murcia, a diferencia
del resto de la región, suele ser proclítico el artículo
indeterminado, diciéndose un-caballo, una-casa; en las restantes
comarcas se pronuncia ún caballo, úna casa.
En
algunas zonas como en la vega baja es frecuente el seseo , por
ejemplo: "sanguango"
VARIEDAD DE
CASTELLANO EN TERRITORIOS CATALANÓFONOS
El
idioma español en Cataluña es uno de los idiomas cooficiales de esta
comunidad autónoma española, junto al catalán y al occitano en su
variante aranesa.
El
idioma comenzó a introducirse en el territorio a inicios del siglo
XV[cita requerida]. Las principales causas de la extensión del
castellano en Cataluña han sido dos. Por un lado, el castellano fue
la única lengua oficial durante casi todo el periodo que va desde el
siglo XVIII hasta finales del siglo XX. Por otro lado, la
inmigración masiva a esa área desde zonas de lengua castellana,
principalmente en el siglo XX.
Actualmente, el castellano o español es la lengua materna, la lengua
habitual y la lengua de identificación mayoritaria entre la
población residente en Cataluña. Según una encuesta realizada por la
Generalidad de Cataluña en 2008, el castellano es la lengua materna
del 55,0% de los ciudadanos censados en Cataluña, mientras que el
catalán lo es de un 31,6%.1 Según la misma encuesta, un 45,9% de los
ciudadanos censados en Cataluña usa como lengua habitual el
castellano, un 35,6% el catalán y un 11,9% ambas.
Características lingüísticas
Debe
señalarse que la variación lingüística del español de los
terriotrios catalanófonos depende mucho de variables
sociolingüísticas individuales relacionadas con la edad, el sexo, la
lengua materna y el nivel los ámbitos de uso de cada hablante. Por
lo que en cierto sentido no debe pensarse que se trata de una
variedad diastráticamente uniforme y con poca variación. Muchos de
los rasgos mencionados a continuación se dan con frecuencias muy
diferentes en diferentes hablantes, pudiendo llegar a estar ausentes
algunos de los ragos en muchos hablantes (particularmente aquellos
cuya lengua materna es el castellano y al hablar esta lengua
transfieren menos rasgos típicos del catalán).
Desde
un punto de vista de adscripción la mayor parte de hablantes de
castellano en los territorios catalanoparlantes usa formas
lingüísticas similares a las del dialecto septentrional del español
peninsular o español del norte. Aunque existe un número no
desdeñable de hablantes que usan formas típicas del español
meridional o del dialecto andaluz.
Fonética
Los rasgos fonéticos mencionados a continuación se dan con mayor
frecuencia entre hablantes cuya lengua materna es el catalán, que en
hablantes cuya lengua materna es el castellano. Todos ellos pueden
considerarse transferencia alofónica de rasgos fonéticos del catalán
al español.
Con
frecuencia la -d final castellana se art
cula
como sorda [t]: autorida[t], verda[t], amista[t], Madri[t].
Articulación velarizada [ɫ] de /l/ especialmente en posición
implosiva.
Uso de
alófonos abiertos [ɛ, ɔ] para las vocales /e, o/ en sílaba tónica.
Conservación del sonido [ʎ] para ll, es decir, no se da yeísmo tan
extendido en otras regiones castellanoparlantes.
En los lugares donde se conserva el fonema [v] en catalán, tanto en
valenciano como en otros dialectos del catalán, también se
transfiere esta diferencia en castellano entre b [b]/[β] y v [v] a
las palabras cognadas.
Articulación de la s sonora [z] con mayor frecuencia, e incluso
entre vocales.
Articulación de algunos diptongos crecientes como hiato siguiendo
los hábitos articulatorios del catalán, es decir, la secuencia vocal
débil + vocal fuerte se pronuncia como dos vocales en dos sílabas
separadas. Ejemplos: ti-e-ne, du-e-le.
Articulación del diptongos creciente iu [ju] como decreciente [iw].
Ejemplo: cIu-dad [θiwˈdat], en lugar de ciU-dad [θjuˈðad].
Morfología
Creación de diminutivos al modo catalán, con los sufijos -et, -ete y
-eta. Aunque estas formas son más frecuentes en territorios
catalanoparlantes, también se dan en otras regiones donde se habla
español.
Mayor frecuencia de uso del sufijo nominalizador de adjetivos -eza
aún con adjetivos de tres sílabas que en español más frecuentemente
usan -ez. Ejemplos: esbelteza por esbeltez, ligereza por ligerez,
agudeza por agudez.
El uso de ves como imperativo del verbo ir en vez del normativo ve:
Ves a casa y tráeme la chaqueta (= 'Ve a casa y tráme el abrigo').
Creación de diminutivos al modo catalán, con los sufijos -et, -ete y
-eta. Aunque estas formas son más frecuentes en territorios
catalanoparlantes, también se dan en otras regiones donde se habla
español.
Mayor
frecuencia de uso del sufijo nominalizador de adjetivos -eza aún con
adjetivos de tres sílabas que en español más frecuentemente usan -ez.
Ejemplos: esbelteza por esbeltez, ligereza por ligerez, agudeza por
agudez.
El uso de ves como imperativo del verbo ir en vez del normativo ve:
Ves a casa y tráeme la chaqueta (= 'Ve a casa y tráme el abrigo').
Sintaxis
Son
frecuentes:
El uso de la preposición sin con el valor del adverbio del catalán
sense: '-¿Traes la raqueta? -He venido sin.'
La aparición de la interjección que al inicio de las oraciones
interrogativas: ¿Que te gusta el piso? en lugar de «¿Te gusta el
piso?»
El uso
del pronombre posesivo en lugar del personal: Vete delante mío 'Vete
delante de mí', Vamos detrás suyo 'Vamos detrás de él'.
Tendencia a usar el artículo con nombres propios, rasgo tomado como
vulgarismo en el resto de modalidades castellanas: el Jordi, la
Elena. Existen regiones de habla hispana no influenciadas por el
catalán en las que también se utiliza el artículo definido antes de
los nombres. También hay que decir que la lengua española puede
recurrir a la determinación de un nombre propio en oraciones como
“la María que tú conoces es mi novia, no mi tía”.
La
preferencia, en ocasiones, de la perífrasis de obligación he de +
INFINITIVO (= 'tengo que + INFINITIVO'). Pese a que la forma "haber
de" existe en castellano, la forma más común es “tener que”.
El
cambio a la forma personal de la construcción impersonal con el
verbo haber «haber».
Habían cuatro jueces en la competición
Aunque en el español de otras regiones también se da esta
construcción. La razón no es tanto por la influencia del catalán
sino por la falta de un sujeto explícito en la oración. Cualquier
hispanohablante nativo monolingüe puede cometer este error.
Hay dos manzanas en la mesa
Oración
impersonal, de la cual “dos manzanas” es el objeto directo.
Si se
realiza un análisis contrastivo entre el español y el francés puede
observarse como este error es casi imposible que ocurra en la lengua
francesa debido a que el sujeto de la oración viene bien
diferenciado:
(esp):
Hay dos manzanas en la mesa.
(fra): Il y a deux pommes sur la table; donde « il » es el sujeto.
También se presentan interferencias en el uso de las preposiciones,
fruto de la influencia del régimen preposicional en catalán:
Estoy
aquí, a Barcelona[cita requerida];
Dequeísmo: Pienso de ir al teatro / Considero de que debería venir
tu hermano.
Uso
indebido de 'hacer' en expresiones perifrásticas: hacer un café con
alguien 'tomar un café con alguien', hacer piña 'mantenerse unidos',
hacer país 'ser patriota', etc.
Léxico
Pueden darse construcciones como hacer tarde (por el catalán fer
tard), hacer un café 'tomar un café', sacarme la camisa ('quitarme
la camisa'), tampoco no (por 'tampoco') o plegar del trabajo 'salir
del trabajo'.
Es muy
común, sobre todo en Cataluña, el uso de la construcción "Déu n'hi
do!" ( exclamación de conformación, suficiencia o admiración: '¡No
está nada mal!, ¡Es bastante!, literalmente en catalán antiguo '¡Dios
dio (bastante)!') ya que no existe traducción exacta al castellano.
También
es común el uso de la palabra Adéu en lugar de adiós
En la Comunidad Valenciana, castellanohablantes que aprenden
valenciano en la escuela a veces usan expresiones valencianas como "che"
(xe, interjección valenciana) o "prou!" (como sustitución del
"¡basta!") en su castellano habitual. También se emplea "no cal" por
"no hace falta" (pese a que existe el castellanismo "No fa falta",
donde fa es hace).
En las
Islas Balears es muy común para manifestar objeciones incluir el
"pero" con una pronunciación aguda ("peró" < cat. però) al final de
la oración, como
"no viniste, peró"
"yo no he sido, peró".
También
es muy típico utilizar prestache (< cat. prestatge [pɾəsˈtaʤə]) para
referirse al "estante" en lengua castellana, rachola (< cat. rajola
[rəˈʒɔlə]) para referirse a la "baldosa" o al "azulejo" en lengua
castellana. y tocho (< cat. totxo [ˈtoʧu]) para referise a un "ladrillo"
o un libro grueso.
Otros ejemplos son enchegar (< cat. engegar) en lugar de encender o
prender, o nen en lugar de niño.
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