Arquitectura de España

Historia de la arquitectura de EspañaI

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LA ARQUITECTURA DE ESPAÑA

Por arquitectura de España se entiende la existente en lo que actualmente es territorio español y la realizada por arquitectos españoles en el mundo. Debido a la amplitud temporal y geográfica que tiene la historia de España, la arquitectura española ha tenido multitud de influencias y manifestaciones.

Incluso desde antes de los poblados que pudieron describir las fuentes romanas (como los de iberos, celtíberos, cántabros...), existen en la Península Ibérica vestigios de formas arquitectónicas comparables a otros ejemplos de las culturas mediterráneas y de Europa del norte.

Un auténtico desarrollo vino con la llegada de los romanos, que dejaron atrás algunos de sus monumentos más impresionantes en Hispania. La llegada de los visigodos supuso una profunda decadencia en las técnicas, al igual que ocurrió en el resto del imperio. La invasión árabe en el año 711 supuso un cambio radical en los siguientes ocho siglos y llevó a grandes avances en la cultura, incluyendo la arquitectura. Córdoba, capital de la dinastía Omeya y Granada, de la nazarí, fueron centros culturales de extraordinaria importancia. A la vez, los reinos cristianos surgieron gradualmente y desarrollaron sus propios estilos, inicialmente aislados de las influencias europeas y más tarde integrados en las corrientes arquitectónicas románica y gótica. El estilo mudéjar, del siglo XII al XVII, se caracterizó por una mezcla de estas corrientes culturales.

Hacia finales del siglo XV y antes de influenciar a América Latina con la arquitectura colonial, España experimentó con la arquitectura renacentista, desarrollada principalmente por arquitectos locales (Pedro Machuca, Juan de Herrera, Andrés de Vandelvira...). El barroco español se caracteriza sobre todo por el exuberante churrigueresco y se distinguió de las influencias internacionales posteriores. El estilo colonial, que se mantuvo durante siglos, aun tiene una gran influencia en América Latina. El neoclasicismo tuvo su cumbre en el trabajo de Juan de Villanueva y sus discípulos.

El siglo XIX tuvo dos facetas: el esfuerzo en ingeniería para alcanzar un nuevo lenguaje y mejoras estructurales con hierro y vidrio como principales materiales, y la corriente académica que primero se enfocó en el historicismo y el eclecticismo y más tarde en los regionalismos. La entrada del modernismo en las corrientes académicas produjo figuras como Antonio Gaudí en la arquitectura del siglo XX. El estilo internacional fue liderado por grupos como el GATEPAC.

España está sufriendo una revolución dentro de la arquitectura contemporánea y los arquitectos españoles como Rafael Moneo, Santiago Calatrava y Ricardo Bofill se han convertido en referentes internacionales.

Por la relevancia artística de muchas de las estructuras arquitectónicas de España, incluyendo partes enteras de ciudades, han sido designadas Patrimonio de la Humanidad. El país posee el segundo puesto en número de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, superado.

Naveta des Tudons en MenorcaDurante la Edad de Piedra el megalito más extendido en la Península Ibérica era el dolmen. Los planos de estas cámaras funerarias solían ser seudocírculos o trapezoides, formados por enormes piedras hincadas en el suelo y otras que las cubrían, formando un techo. Según iba evolucionando la tipología, apareció una entrada en corredor, que gradualmente fue tomando importancia hasta ser tan ancho como la cámara. En el estadio más avanzado, eran comunes techos abovedados y falsas cúpulas. El complejo de Antequera contiene los dólmenes más grandes de Europa. El mejor conservado, la Cueva de Menga, tiene 25m de profundidad, cuatro metros de alto y fue construido con 32 megalitos.

En la Edad de Bronce, los ejemplos mejor conservados están en las Islas Baleares, donde aparecen tres tipos de construcciones: la taula, en forma de T, el talayot y la naveta. Los talayots eran torres de defensa troncocónicas o troncopiramidales. Solían tener un pilar central. Las navetas eran construcciones realizadas con grandes piedras y su forma era similar a los cascos de los barcos.

Asentamiento celta en Galicia: Castro de BaroñaLas construcciones características de los celtas eran los castros, pueblos amurallados, habitualmente situados en lo alto de una colina o un monte. Se desarrollaron en las áreas de asentamiento celtas en el valle del Duero y en Galicia. Ejemplos incluyen Las Cogotas, en Ávila, y el Castro de Santa Tecla, en Pontevedra.

Las casas en los castros tienen de unos 3,5 a 5 m de longitud y son generalmente circulares, existiendo algunas rectangulares, de piedra y con techos de paja, con una columna central. Sus calles eran generalmente regulares, sugiriendo algún tipo de organización central.

Las ciudades construidas por los arévacos están relacionadas con la cultura íbera, cuyas ciudades desarrollaron un desarrollo urbano notable, como Numancia. Otras son más primitivas y a menudo excavadas en la roca, como Termantia.

ÉPOCA ROMANA

La conquista romana de Hispania, comenzada en el 218 adC, supuso una romanización casi completa del a Península Ibérica. La cultura romana fue asumida profundamente por la población: antiguos campamentos militares y asentamientos iberos, fenicios y griegos fueron transformados en grandes ciudades, como por ejemplo Emerita Augusta en la Lusitania, Corduba, Itálica, Hispalis, Gades en la Bética, Tarraco, Caesar Augusta, Asturica Augusta, Legio Septima Gemina y Lucus Augusti en la Tarraconensis, unidas por una compleja red de carreteras. El desarrollo de la construcción incluye algunos monumentos de calidad comparable a los de la capital, Roma.

La conquista romana de Hispania, comenzada en el 218 adC, supuso una romanización casi completa del a Península Ibérica. La cultura romana fue asumida profundamente por la población: antiguos campamentos militares y asentamientos iberos, fenicios y griegos fueron transformados en grandes ciudades, como por ejemplo Emerita Augusta en la Lusitania, Corduba, Itálica, Hispalis, Gades en la Bética, Tarraco, Caesar Augusta, Asturica Augusta, Legio Septima Gemina y Lucus Augusti en la Tarraconensis, unidas por una compleja red de carreteras. El desarrollo de la construcción incluye algunos monumentos de calidad comparable a los de la capital, Roma.

Puente de Alcántara.La ingeniería civil está representada en imponentes construcciones como el Acueducto de Segovia o el de Mérida (Acueducto de los Milagros), en puentes como los de Alcántara, Mérida sobre el Tajo o el de Córdoba sobre el Guadalquivir. También se construyeron faros como el que aun está en uso en La Coruña, la Torre de Hércules. Las construcciones civiles se vieron impulsadas sobre todo bajo el emperador Trajano (98 adC - 117 adC).

La arquitectura lúdica está representada por edificios como los teatros de Mérida, Sagunto, Tiermes o Cádiz, los anfiteatros de Mérida, Itálica, Tarraco y Segóbriga y los circos de Mérida, Córdoba, Toledo, Sagunto y muchos otros.

La arquitectura religiosa también se extendió por la península como se puede ver en los templos de Córdoba, Vic, Mérida (Diana y Marte) y Talavera la Vieja, entre otros. Los principales monumentos funerarios son las torres de los escipiones de Tarragona., el dístilo de Zalamea de la Serena y los mausoleos de la familia Atilii en Sádaba y Fabara. Arcos de triunfo se pueden encontrar en Caparra, Bará y Medinaceli.

ARQUITECTURA PRERROMÁNICA

El término prerrománico se refiere al arte cristiano tras la antigüedad clásica y antes del arte románico. Cubre realizaciones artísticas muy diversas, puesto que fueron realizadas en siglos distintos y por culturas diferentes. El territorio español tiene una gran variedad en arquitectura prerrománica: alguna de sus ramas, como el arte asturiano, llegaron a un gran nivel de refinamiento para su época y contexto cultural.

San Pedro de la Nave, en ZamoraDel siglo VI casi sólo cabe mencionar los restos de la basílica de Cabeza de Griego, en Cuenca y la pequeña iglesia de San Cugat del Vallés, en Barcelona. Esta, aunque muy deteriorada, muestra una planta de nave única que termina en un ábside. Del siglo siguiente son las de San Pedro de la Nave, San Juan de Baños, Santa María de Quintanilla de las Viñas, cuya traza se repetirá luego en otros templos posteriores pertenecientes al «estilo de repoblación» (mal llamados «mozárabes»). Por lo demás, en esta época se sigue básicamente la tradición paleocristiana en la arquitectura religiosa. Como edificios más representativos pueden relacionarse los siguientes:

  • San Pedro de la Nave (Zamora)
  • Santa Comba de Bande (Orense)
  • San Juan de Baños de Cerrato (Palencia)
  • Cripta de San Antolín de Palencia
  • San Pedro de la Mata (Toledo)
  • Santa María de Quintanilla de las Viñas (Burgos

Santa María del Naranco, AsturiasEl Reino de Asturias aparece en 718, cuando las tribus astures, reunidas en asamblea, deciden nombrar a Don Pelayo su jefe. Pelayo reunió a las tribus locales y a los refugiados visigodos bajo sus órdenes con la intención de restaurar progresivamente el orden godo.

El prerrománico asturiano es un estilo singular, que, combinando elementos de otros estilos, como el visigodo y las tradiciones locales, creó y desarrolló su propia personalidad y características, alcanzando un notable nivel de refinamiento, no sólo en cuanto a la construcción, sino también en cuanto a estética.

En cuanto a su evolución, el prerromano asturiano siguió una «evolución estilística claramente asociada a la evolución política del reino, sus etapas marcadas con nitidez». Fue principalmente una arquitectura de la corte y se distinguen cinco etapas: primer periodo (737-791) desde el reino de Favila al de Bermudo I de Asturias. El segundo periodo incluye los reinos de Alfonso II de Asturias (791-842), entrando en una etapa de definición estilística. Estos dos periodos se incluyen dentro del llamado prerramirense. La iglesia más importante es la de San Julián de los Prados, en Oviedo, con un sistema de volúmenes interesante y un programa de frescos iconográficos interesantes, estrechamente relacionados con las pinturas murales romanas. Las celosías y las ventanas trifoliadas en el ábside aparecen por primera vez en esta etapa. La Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, San Pedro de Nora y Santa María de Bendones también pertenecen al prerramirense.

El tercer periodo comprende los reinos de Ramiro I (842-850) y Ordoño I (850-866). Es el llamado ramirense y es considerado como la culminación de este estilo, debido al trabajo de un arquitecto desconocido que trajo nuevos estilos ornamentales y estructuras, como la bóveda de cañón y el uso consistente de arcos transversales y contrafuertes, acercando el estilo a los logros obtenidos por la arquitectura románica dos siglos más tarde. Algunos autores han señalado una inexplicable influencia siria en la ornamentación. En este periodo florecieron la mayoría de las obras maestras de este estilo: los pabellones del palacio del Monte Naranco (Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo) y la iglesia de Santa Cristina de Lena.

Un cuarto periodo se extiende durante el reinado de Alfonso III (866-910), en la que se detecta la llegada de una fuerte influencia mozárabe a la arquitectura asturiana, expandiéndose el uso del arco de herradura. Una quinta y última etapa coincide con el traslado de la corte a León, con lo que deja de hablarse propiamente de Reino de Asturias, prefiriéndose el término Reino de León. El prerrománico entra en la fase que puede denominarse arte de repoblación.

La arquitectura mozárabe fue llevada a cabo por los mozárabes, cristianos que vivían en la España musulmana desde la invasión árabe (711) hasta finales del siglo XI, y que mantuvieron su personalidad diferenciada también frente a los cristianos de los reinos del norte, a los que fueron emigrando en oleadas sucesivas o siendo incorporados por la Reconquista. Un ejemplo de esta arquitectura es la iglesia de Bobastro, un templo rupestre que se encuentra en el lugar conocido como Mesas de Villaverde, en Ardales (Málaga), de la que sólo quedan algunas ruinas. Otro edificio representante de esta arquitectura es la iglesia de Santa María de Melque, situada en las proximidades de La Puebla de Montalbán (Toledo). Con respecto a este templo se duda en su filiación estilística, pues comparte rasgos visigodos con otros más propiamente mozárabes, no estando tampoco clara su datación. La ermita de San Baudelio de Berlanga presenta una tipología inédita, incluyendo en su planta rectangular una tribuna sobre una pequeña sala hipóstila, a la manera de las mezquitas, y siendo sustentada su cubierta por un único pilar central con forma de palmera. Tanto dicho pilar como los muros interiores están profusamente decorados con frescos representando escenas de caza y animales exóticos. Se puede establecer cierta conexión tipológica como templo iniciático, ya en época románica, con la iglesia de Eunate y las demás construcciones templarias de planta centralizada, como la de Torres del Río o la Veracruz de Segovia.

Como ya se ha dicho, la identificación con lo mozárabe de construcciones en los reinos cristianos del norte peninsular es problemática.

Entre finales del siglo IX y comienzos del siglo XI se desarrolla en los reinos cristianos del norte una evolución del prerrománico que tradicionalmente se ha atribuido a la influencia mozárabe,[2], aunque en la actualidad ésta se han puesto en discusión y se prefiere considerarla como una tercera fase del prerrománico, tras el visigodo y el asturiano. Históricamente coincide con la repoblación de la Meseta del Duero y la cabecera del Ebro. Ejemplos de estos templos son los de San Cebrián de Mazote (Valladolid), San Miguel de Escalada (León) , Santiago de Peñalba (León), San Vicente del Valle (Burgos), Santa María de Lebeña (Cantabria), San Baudelio de Berlanga (Soria), el Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), la iglesia prerrománica del Monasterio de Leyre (Navarra), el Monasterio de San Millán de Suso (La Rioja) y algunos otros ejemplos zamoranos o asturianos. Similar argumento podría hacerse para incluir algunas pequeñas iglesias catalanas consideradas "mozárabes", como San Julián de Boada o Santa María de Matadars.

Maqsura de la Mezquita de CórdobaLa conquista musulmana de Hispania por las tropas de Musa ibn Nusair y Táriq ibn Ziyad y la caída de la dinastía Omeya de Damasco, llevaron a la creación por Abderramán I, el único píncipe sobreviviente que escapó de los abbasí, de un Emirato independiente con capital en Córdoba. La ciudad se convertiría en la capital cultural de occidente de 750 a 1009.

La arquitectura construida en Al-Ándalus bajo los omeyas evolucionó a partir de la de Damasco, con añadidos estéticos locales: el arco de herradura, distintivo de la arquitectura hispano-árabe, fue tomada de los visigodos. Arquitectos, artistas y artesanos llegaron desde oriente para construir ciudades como Medina Azahara, cuyo esplendor no podía ni imaginarse en los reinos europeos contemporáneos.

La construcción más importante de los Omeyas en Córdoba fue la Mezquita de Córdoba, construida en etapas consecutivas por Abderramán I, Abderramán II, Alhakén II y Almanzor.

Con la desaparición del Califato, el territorio se vio dividido en pequeños reinos llamados taifas. Su debilidad política fue acompañada de un conservadurismo cultural, que, junto con el avance de los reinos cristianos, llevó a que los taifas se agarrasen al prestigio de las estructuras y formas del estilo de Córdoba.

La recesión se manifestó en las técnicas de construcción y en los materiales empleados, aunque no en la profusión de la ornamentación. Los arcos polilobulados fueron multiplicados y adelgazados y todos los elementos califales fueron exagerados.

Algunos magníficos ejemplos de la arquitectura taifal han llegado hasta nuertos días, como el Palacio de la Aljafería en Zaragoza o la pequeña mezquita de Bab-Mardum en Toledo, más tarde convertida en uno de los primeros ejemplos de arquitectura mudéjar como la Ermita del Cristo de la Luz.

inarete almohade de La Giralda, Sevilla.Los almorávides irrumpieron desde el norte de África en Al-Ándalus en 1086 y unificaron los reinos taifas bajo su poder. Desarrollaron su propia arquitectura, pero es muy poco lo que ha sobrevivido, ya que la siguiente invasión, la de los almohades, impuso un islamismo ultraortodoxo y destruyó prácticamente todos los edificios almorávides importantes, junto con Medina Azahara y otras construcciones califales.

La arquitectura almohade es extremadamente sobria y desnuda. Emplearon el ladrillo como principal material de construcción. Prácticamente la única decoración empleada, la sebka, eran rejillas de rombos realizados con ladrillo. También emplearon la palma como decoración, pero no era más que una simplificación de la más ornamentada palma almorávide. Con el paso del tiempo, el arte almohade se fue haciendo ligeramente más decorativo.

El elemento mejor conocido de la arquitectura almohade es La Giralda, antiguo minarete de la mezquita de Sevilla. Clasificada como mudéjar, pero inmersa en la estética almohade, la sinagoga de Santa María la Blanca, en Toledo, es un raro ejemplo de colaboración arquitectónica de las tres culturas medievales españolas.

a Alhambra, patio de los leonesTras la disolución del imperio almohade, los reinos musulmanes del sur de la Península se reorganizaron y en 1237 se estableció el reino nazarí con capital en Granada.

La arquitectura producida por los nazarís iba a ser una de las más ricas del Islam. Fue heredera de los otros estilos musulmanes de Al-Ándalus, que los nazarís combinaron, y del estrecho contacto con los reinos cristianos del norte. Los elementos de la ornamentación y estructurales fueron tomados de la arquitectura cordobesa (arcos de herradura), de los almohades (sebka y palma), pero también de creación propia, como los capiteles prismáticos y cilíndricos y arcos de mocárabe, en una alegre combinación de espacios interiores y exteriores, de jardines y arquitectura, pensados para agradar a todos los sentidos. Al contrario que la arquitectura omeya, que empleaba materiales caros e importados para la construcción, los nazarís emplearon sólo materiales humildes: barro, escayola y madera. Sin embargo el resultado estético está lleno de complejidad y es desconcertante para el expetcador: la multiplicación de la decoración, el uso sabio de la luz y las sombras y la incorporación del agua a la arquitectura, son algunas de las claves del estilo[4]. También se integró la epigrafía en las paredes de las diferentes habitaciones, con poemas alusivos a la belleza de los espacios[5]. Los palacios de la Alhambra y el Generalife son las construcciones más importantes del periodo.

ARQUITECTURA MUDÉJAR

Iglesia mudéjar de Sahagún, LeónLa arquitectura realizada por los musulmanes que permanecieron en territorio cristiano y que no se convirtieron es llamado estilo mudéjar. Se desarrolló principalmente del siglo XII al XVI con fuertes influencias del gusto y arte árabe, pero adaptado al gusto de los señores cristianos. Por ello, el mudéjar es apenas un estilo puro: se combina frecuentemente técnicas y lenguaje artístico con otros estilos dependiendo del momento histórico. Así, nos podemos referir al mudéjar, pero también al románico mudéjar, al gótico mudéjar o al mudéjar renacentista.

El estilo mudéjar es una simbiosis de técnicas y formas de entender la arquitectura, resultado de la convivencia de las culturas musulmana, judía y cristiana. Emergió como un estilo arquitectónico en el siglo XII. Se suele aceptar que el estilo nace en Sahagún [6]. Se extendió al resto del Reino de León, Toledo, uno de los centros más antiguos e importantes, Ávila, Segovia, y más tarde a Andalucía, especialmente a Sevilla y Granada. En Toledo hay que destacar las sinagogas de Santa María la Blanca y El Tránsito, ambas mudéjares pero no cristianas. En Sevilla, las habitaciones del Alcázar[7], a pesar de ser clasificadas como mudéjar, están más relacionadas con el arte nazarí de la Alhambra que al resto del mudéjar, puesto que fueron creados por arquitectos de Granada con poca influencia cristiana traídos por Pedro I de Castilla. También en Sevilla hay que destacar la Casa de Pilatos.

Otros centros importantes del mudéjar se encuentran en ciudades como Toro, Cuéllar, Arévalo y Madrigal de las Altas Torres, destacando el Monasterio de Las Claras, en Tordesillas. Un desarrollo especial lo tuvo el mudéjar aragonés, especialmente en Zaragoza y Teruel durante los siglos XIII, XIV y XV, destacándose las torres mudéjares de Teruel.

Se caracteriza por el uso del ladrillo como material principal. No creó estructuras propias, al contrario que el gótico o el románico, sino que reinterpretó los estilos occidentales a través de una perspectiva musulmana. El carácter geométrico, distintivo de Islam, aparece en las artes accesorias, empleando materiales baratos - azulejo, ladrillo, madera, yeso, metales - trabajados de forma elaborada, destacando el artesonado. Incluso después de que los musulmanes ya no fueran empleados en la construcción, sus contribuciones se mantuvieron como parte integral de la arquitectura española.

ARQUITECTURA ROMÁNICA

Claustro de Santo Domingo de Silos, con el famoso ciprés que cantó Gerardo DiegoEl románico de desarrolló inicialmente en los siglos X y XI, anterior a la influencia de Cluny, en los Pirineos catalanes y aragoneses, simultáneamente con el norte de Italia, en lo que se ha llamado «primer románico» o «románico lombardo». Es un estilo muy primitivo, cuyas características son paredes gruesas, falta de escultura y la presencia de ornamentación rítmica con arcos, tipificada en las iglesias del valle de Bohí (San Clemente de Tahull) y los monasterios de San Pedro de Roda y Santa María de Ripoll.

La arquitectura románica plena llegó con la influencia de Cluny a través del Camino de Santiago, que finaliza en la Catedral de Santiago de Compostela. El modelo de románico español del siglo XII era la Catedral de Jaca, con su plano y ábsides característicos de la planta de peregrinación basada en San Sernin de Toulouse y el «ajedrezado» o «taqueado jaqués». Según avanzaban los reinos cristianos hacia el sur, este modelo se extendió por las áreas reconquistadas con algunas variaciones. Los monasterios siguieron una estructura similar (Santo Domingo de Silos, en Burgos).

El románico español también muestra influencias de los estilos prerrománicos, principalmente el asturiano y el mozárabe, pero también de la arquitectura árabe, tan próxima, sobre todo de los techos de la Mezquita de Córdoba y los arcos polilobulados. Así se advierte en San Juan de Duero (Soria), San Isidoro de León o en la peculiar iglesia poligonal de Eunate en Navarra (con muy pocos ejemplos comparables, como la Vera Cruz segoviana). El románico segoviano se caracteriza por sus torres solemnes y por el pórtico de arquerías sobre columnas sencillas o pareadas, que cumplieron una importante función en la vida urbana medieval (San Esteban). Las catedrales leonesas de Zamora y vieja de Salamanca, así como la Colegiata de Toro, se caracterizan por sus peculiares cimborrios y cúpulas.

En algunas zonas, hubo una verdadera fiebre constructiva (del románico palentino hay más de seiscientas iglesias catalogadas). También hay un románico civil (o más bien militar, como las murallas de Ávila y castillos como los de Pedraza o Sepúlveda). Tal esfuerzo sólo puede entenderse como consecuencia de la pujanza de la sociedad de los reinos cristianos, capaces incluso de extraer recursos (pago de parias) de los divididos reinos taifas. La oscilante frontera de la reconquista en los siglos XI y XII produce que el románico pueda encontrarse fundamentalmente en la mitad septentrional de la Península Ibérica. En el siglo XIII, algunas iglesias alternan el estilo románico con el naciente gótico.

ARQUITECTURA GÓTICA

El estilo gótico comenzó en España debido a la influencia europea durante el siglo XII, cuando el románico tardío alternaba con un estilo de transición como es la arquitectura cisterciense y con algunas expresiones de gótico puro, como la Catedral de Ávila; ésta y la de Cuenca son las más tempranas del estilo. El gótico pleno llega con toda su fuerza a través del Camino de Santiago en el siglo XIII, con la creación de algunas de las más puras catedrales góticas, de influencia francesa y alemana: las catedrales de Burgos, León y Toledo.

Posteriormente al siglo XIII, el estilo se extiende en variantes como el gótico levantino y el gótico isabelino.

El gótico levantino, que florece en el siglo XIV, está caracterizado por sus logros estructurales y la unificación del espacio, siendo sus obras maestras la Catedral de Palma de Mallorca, la Lonja de la Seda de Valencia y la Iglesia de Santa María del Mar de Barcelona. Guillermo Bofill realizará en la catedral de Gerona un extraordinario atrevimiento al unificar las tres naves de la cabecera en una sola de extraordinaria amplitud.

En la Castilla del siglo XV la relación comercial y política con el norte de Europa trae a arquitectos como Juan y Simón de Colonia, Hanequín de Bruselas, Juan Guas y Enrique Egas que crean escuela adaptándose a la sensibilidad local. Se sigue trabajando en las últimas grandes catedrales góticas (Sevilla, nueva de Salamanca y Segovia). El gótico isabelino, llamado así por coincidir con el reinado de los Reyes Católicos, supone una transición al renacimiento. Sus obras maestras son San Juan de los Reyes en Toledo, la Capilla Real de Granada y la Cartuja de Miraflores en Burgos. Las fronteras cronológicas y formales con el simultáneo plateresco son imprecisas.

ARQUITECTURA DEL RENACIMIENTO

En España, el Renacimiento comenzó unido a las formas góticas en las últimas décadas del siglo XV. El estilo comenzó a extenderse sobre todo a manos de arquitectos locales: es la razón de un estilo renacentista específicamente español, que reunió la influencia de la arquitectura del sur de Italia, a veces proveniente de libros ilustrados y pinturas, con la tradición gótica y la idiosincrasia local. El nuevo estilo se llama plateresco, debido a las fachadas decoradas en exceso, que recuerdan a los intrincados trabajos de los plateros. Órdenes clásicas y motivos de candeleros (candelieri) se combinan con libertad en conjuntos simétricos.

Monasterio de El Escorial.En este contexto, el Palacio de Carlos V realizado por Pedro Machuca, en Granada, supuso un logro inesperado dentro del renacimiento más avanzado de la época. El palacio puede ser definido como una anticipación al manierismo, debido a su dominio del lenguaje clásico y sus logros estéticos rupturistas. Fue construido antes de las principales obras de Miguel Ángel y Palladio. Su influencia fue muy limitada y mal entendida, las formas platerescas se imponían en el panorama general.

Según pasaban las décadas, la influencia gótica desaparece y la búsqueda de un clasicismo ortodoxo alcanzó niveles muy altos. Aunque el plateresco es un término usado habitualmente para definir a la mayoría de la producción arquitectónica de finales del siglo XV y primera mitad del siglo XVI, algunos arquitectos adquirieron un gusto más sobrio, como Diego de Siloé y Rodrigo Gil de Hontañón. Ejemplos de plateresco son las fachadas de la Universidad de Salamanca y del Hostal San Marcos de León.

La cumbre del renacimiento español está representado por el Real Monasterio de El Escorial, realizado por Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, en el que una adherencia excesiva al arte de la antigua Roma fue superado por el estilo extremadamente sobrio. La influencia de los techos flamencos, el simbolismo de la escasa decoración y el preciso corte del granito establecieron la base para un estilo nuevo, el herreriano.

Con un estilo más próximo al manierismo, el siglo se cierra con arquitectos como Andrés de Vandelvira (Catedral de Jaén).

ARQUITECTURA BARROCA

Cuando las influencias barrocas italianas llegaron a España, gradualmente sustituyeron en el gusto popular al sobrio gusto clasicista que había estado de moda desde el siglo XVI. Tan pronto como en 1667, las fachadas de la Catedral de Granada de Alonso Cano y la de Jaén de Eufrasio López de Rojas indican la facilidad de su interpretación a la manera barroca de los motivos tradicionales de las catedrales españolas.

Fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de CompostelaEl barroco local mantiene raíces en Herrera y en la construcción tradicional en ladrillo, desarrollada en Madrid a lo largo del siglo XVII (Plaza Mayor y Ayuntamiento de Madrid).

En contraste al barroco de la Europa septentrional, el arte español de la época busca agradar a los sentidos más que al intelecto. La familia Churriguera, que se especializó en altares y retablos, se rebelaron contra la sobriedad del clasicismo herreriano y promocionaron un estilo intrincado, exagerado y casi caprichoso de decoración superficial, conocido como churrigueresco. En medio siglo, convirtieron Salamanca en una ciudad churrigueresca ejemplar.

La evolución del estilo pasó por tres fases. Entre 1680 y 1720, los Churriguera popularizaron la mezcla de columna salomónica de Guarini y el orden compuesto, conocido como «orden suprema». Entre 1720 y 1760, la columna churrigueresca o estípite, en forma de cono o obelisco invertido, se estableció como elemento principal de la decoración ornamental. Los años 1760 a 1780 vieron un desplazamiento gradual del interés desde el movimiento retorcido y excesivo de la ornamentación hacia el equilibrio y la sobriedad del neoclásico.

Dos de las más espectaculares creaciones del barroco español son las fachadas de la Universidad de Valladolid (Diego Tomé, 1719) y del Hospicio de San Fernando en Madrid (Pedro de Ribera, 1722), cuya extravagancia curvilínea parece anunciar a Antonio Gaudí y el modernismo. En este caso y en muchos otros, el diseño incluye el juego de techos y elementos decorativos con poca relación con la estructura y función. sin embargo, el barroco churrigueresco ofrece alguna de las combinaciones de luz y espacio más espectaculares, como en la Cartuja de Granada, considerada la apoteosis del churrigueresco aplicado a espacios interiores, y el «transparente» de la Catedral de Toledo de Narciso Tomé, donde escultura y arquitectura se integran para conseguir un efecto dramático de la luz.

Palacio Real de MadridEl Palacio Real de Madrid y las construcciones del Paseo del Prado (Salón del Prado y Puerta de Alcalá) también en Madrid, merecen ser mencionados. Fueron construidos en el sobrio barroco internacional, a menudo confundido con el neoclásico, por los reyes borbones Felipe V y Carlos III. Los palacios reales de La Granja de San Ildefonso, en Segovia, y el de Aranjuez, en Madrid, son buenos ejemplos de la integración de arquitectura y jardines del barroco, con notable influencia francesa (La Granja es conocido como el «Versalles español»), pero con concepción espacial local, que de alguna manera muestra herencia de la ocupación musulmana.

El rococó se introduje en España por primera vez en la Catedral de Murcia, en 1733, en su fachada occidental. También en la zona levantina, se destaca la exuberante decoración de la puerta del palacio del Marqués de Dos Aguas en Valencia, diseñada por el pintor y grabador Hipólito Rovira (1740-1744). El mejor representante del estilo fue el maestro español Ventura Rodríguez, responsable de la Santa Capilla de la Virgen del Pilar (1750) en el interior del templo de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza.

ARQUITECTURA COLONIAL

La combinación de influencias decorativas nativas americanas y árabes, con una interpretación extremadamente expresiva del churrigueresco, podría explicar la variedad y intensidad del barroco en las colonias américanas de España. Aún más que en su equivalente español, el barroco americano se desarrolló como un estilo de decoración del estuco. Fachadas con torres gemelas de muchas catedrales americanas del siglo XVII tienen raíces medievales. El barroco pleno no aparece hasta 1664, cuando los jesuitas construyeron su santuario en la Plaza de Armas en Cusco.

El barroco peruano es especialmente exuberante, como evidencia el monasterio de San Francisco en Lima (1673), que muestra una fachada oscura y muy intrincada entre dos torres gemelas de piedra local amarilla. Mientras que el barroco rural de las misiones jesuíticas (estancias) en Córdoba (Argentina) siguieron el modelo de Il Gesù, estilos provinciales «mestizos» aparecieron en Arequipa, Potosi y La Paz. En el siglo XVIII, los arquitectos de la región se inspiraron en el arte mudéjar de la España medieval. El estilo de fachada del barroco tardío surge por primera vez en la Iglesia de Nuestra Señora de La Merced en Lima (1697-1704). De forma similar, en la Iglesia de La Compañía en Quito (1722-65), la fachada parece un retablo ricamente esculpido con un exceso de columnas salomónicas.

Al norte, la provincia más rica del siglo XVIII, Nueva España, el actual México, produjo una arquitectura fantásticamente extravagante y visualmente frenética que es el churrigueresco mexicano. Este estilo ultrabarroco culmina en los trabajos de Lorenzo Rodríguez, cuya obra maestra es el Sagrario Metropolitano en Ciudad de México (1749-69). Otros ejemplos notables se encuentran en remotos pueblos mineros. Por ejemplo el santuario de Ocotlan (comenzado en 1745) es una catedral barroca de primer orden, cuya superficie está cubierta de baldosas rojas brillantes, que contrastan con una plétora de ornamentos comprimidos aplicados generosamente en la portada y los flancos de las torres. La autentica capital del barroco mexicano es Puebla, donde la abundancia de baldosas pintadas a mano y piedra local gris llevaron a una evolución muy personal y localizada del estilo, con un pronunciado sabor indio.

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA

Los postulados extremadamente intelectuales del neoclásico tuvieron menos éxito en España que el mucho más expresivo barroco. El neoclasicismo español se expandió a partir de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, fundada en 1752. Su principal figura fue Juan de Villanueva, que adaptó las ideas de Edmund Burke sobre la belleza y lo sublime a los requerimientos del clima y la historia locales. Construyó el Museo del Prado (que en principio iba a tener funciones de Gabinete de Ciencias), combinando tres elementos: una academia, un auditorio y un museo, en un edificio con tres entradas separadas. El Prado formaba parte del ambicioso programa de Carlos III que pretendía convertir Madrid en la capital de las Artes y las Ciencias. Muy próximo al museo, Villanueva construyó el observatorio astronómico de El Retiro y el Jardín Botánico todo ello en el conjunto del eje del Paseo del Prado, con sus emblemáticas fuentes de Neptuno y Cibeles (diseñadas por Ventura Rodríguez) y cerrado por el Hospital y Real Colegio de Cirugía de San Carlos. También diseñó algunas de las residencias de verano de los reyes en El Escorial y Aranjuez y reconstruyó la Plaza Mayor de Madrid, entre otras obras importantes. Los alumnos de Vilanueva Antonio López Aguado e Isidro González Velázquez diseminarán el estilo por el centro del país.

Palacio de Comunicaciones de Madrid.La arquitectura eclecticista es aquella que combina varios estilos en un edificio, sin seguir un solo orden arquitectónico. Esta corriente llegó a España en los últimos años del siglo XIX. Uno de los edificios eclecticistas más importantes es el Palacio de Comunicaciones de Madrid, diseñado por Antonio Palacios y Joaquín Otamendi. Fue inaugurado en 1909.

Desde Europa llegó en el siglo XIX el historicismo, cuyos estilos más destacados son el neogótico y el neorrománico. Del neogótico hay que destacar el Palacio Episcopal de Astorga y el Palacio de Sobrellano en Comillas, la fachada de la Catedral de Barcelona, la Catedral de San Cristóbal de La Laguna en Tenerife y la Catedral del Espíritu Santo de Tarrasa. Del neorrománico, menos importante que el anterior, hay que mencionar la cripta de la Catedral de Madrid y la Basílica de Nuestra Señora de Covadonga, en Asturias.

A finales del siglo XIX un nuevo movimiento arquitectónico surgió en Madrid: un resurgimiento de la arquitectura mudéjar, el neomudéjar, que enseguida se extendió por otras regiones. Arquitectos como Emilio Rodríguez Ayuso veían el arte mudéjar como un estilo exclusivo y característico de España. Se comenzaron a construir edificios empleando algunas de las características del antiguo estilo, como los arcos de herradura y el empleo de ornamentación abstracta en ladrillo para las fachadas. Se popularizó sobre todo en la construcción de plazas de toros y otros edificios públicos, pero también para la construcción de viviendas, debido al uso de materiales baratos, principalmente ladrillo para los exteriores. A destacar la portada de la Catedral de Teruel y La Escalinata de la misma ciudad, obra de Aniceto Marinas, y la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.

A imitación del Palacio de Cristal construido en Londres para la Gran Exposición de 1851, también se construyeron palacios de cristal en España. Los dos ejemplos más notables son el Palacio de Cristal de la Arganzuela y el Palacio de Cristal del Retiro en Madrid.

EL SIGLO XX

Interior de la Casa Batlló, de Antonio GaudíEn España, el modernismo tuvo su centro en Barcelona. Cuando la ciudad de Barcelona se amplió más allá de sus límites históricos, resultando el Eixample («Ensanche»; de Ildefons Cerdá), en el que se desarrollará el llamado modernismo catalán o modernisme. El modernisme rompió con estilos anteriores y empleó para su inspiración formas orgánicas, al igual que hacía el Art Noueveau en Francia y el Jugendstil en Alemania. El arquitecto más famoso es Antoni Gaudí, cuya obra en Barcelona (los más conocidos La Sagrada Familia, el Parque Güell, la Casa Milà y la Casa Batlló) y en otros lugares de España (Capricho de Gaudí, Casa Botines y Palacio Episcopal de Astorga) mezcla la arquitectura tradicional con otros estilos nuevos, siendo precursor de la arquitectura moderna. Otros arquitectos catalanes notables de la época fueron Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch.

El modernismo también tuvo desarrollo en otras ciudades de Cataluña, como Tarrasa (Masia Freixa y Vapor Aymerich, Amat i Jover) y Reus (Casa Navàs), y de España, como Teruel (Casa Ferrá o Casa de Tejidos el Torico), Zaragoza (Casino Mercantil o Quiosco de música del Parque Primo de Rivera) o Comillas, donde, a parte del Capricho de Gaudí, se puede admirar la Universidad Pontificia Comillas.

La creación en 1928 del grupo GATCPAC en Barcelona, seguido de la creación del GATEPAC (1930) por arquitectos principalmente de Zaragoza, Madrid, San Sebastián y Bilbao, estableció dos grupos de jóvenes arquitectos que seguían los dictados de la arquitectura moderna en España. Josep Lluís Sert, Fernando García Mercadal, Jose María de Aizpurúa y Joaquín Labayen entre otros, se organizaron en tres grupos regionales[8]. otros arquitectos exploraron el estilo moderno desde puntos de vista particulares: Casto Fernández Shaw con su trabajo visionario, casi todo en papel, Josep Antoni Coderch, con su integración de la vivienda mediterránea y los conceptos del nuevo estilo o Luis Gutiérrez Soto, muy influenciado por tendencias expresionistas.

Santuario de Aránzazu, de Francisco Javier Sáenz de OizaEn la Exposición Mundial de 1929 de Barcelona el Pabellón alemán diseñado por Mies van der Rohe se convirtió instantáneamente en un icono; amalgamando el minimalismo de Mies van der Rohe y nociones de fidelidad a los materiales con influencias de De Stijl en el tratamiento de los planos en el espacio. El famoso techo se cierne sobre el espectador aparentemente sin soportes.

Durante y después de la Guerra Civil Española y la II Guerra Mundial, España estuvo aislada política y económicamente. Como consecuencia, unido a la preferencia de Franco por un «tipo de kitsch nacionalista clásico y mortecino», la arquitectura progresista moderna fue suprimida en su mayoría[9]. Sin embargo, en las obras de algunos arquitectos pudieron coexistir la aprobación oficial y el avance del diseño arquitectónico, como es el caso de Luis Gutiérrez Soto, interesado en la tipología y la distribución racional de los espacios, cuya prolífica obra alterna con facilidad el redescubrimiento de estilos históricos con un estilo racionalista, o los encargos de los Sindicatos Verticales a Francisco de Asís Cabrero. Los logros de Luis Moya Blanco en la construcción de bóvedas de ladrillo también merecen una mención; su interés en la construcción tradicional en ladrillo lo llevó a un estudio profundo de las posibilidades formales modernas del material, destacando su uso de la bóveda tabicada.

En las últimas décadas de la vida de Franco, una nueva generación de arquitectos rescató con fuerza el legado del GATEPAC: Alejandro de la Sota fue pionero en este nuevo camino, y jóvenes arquitectos como Francisco Javier Sáenz de Oíza, Fernando Higueras y Miguel Fisac, a menudo con presupuestos modestos, investigaron en los tipos de vivienda prefabricada y colectiva.

La muerte de Franco y la vuelta de la democracia trajo un nuevo optimismo arquitectónico al país a finales de los 70 y en los 80. El regionalismo crítico se convirtió en la escuela dominante para la arquitectura seria[10]. El flujo de dinero proveniente de la Unión Europea, el turismo y una economía floreciente, fueron campo fértil para la arquitectura española. Una nueva generación de arquitectos emergió, entre los que se cuentan Enric Miralles, Carme Pinós, y el arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava. Los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla ambas en 1992 impulsaron internacionalmente aun más la reputación de España, hasta el punto que muchos arquitectos de países en recesión se desplazaron a España para participar en el boom. En reconocimiento al apoyo a la arquitectura realizado por la Ciudad de Barcelona, el Royal Institute of British Architects le entregó la Royal Gold Medal en 1999, la primera vez en la historia que el premio se entregaba a una ciudad.

Bilbao atrajo a la Fundación Solomon R. Guggenheim para construir una nueva galería que abrió sus puertas en 1997. Diseñado por Frank Gehry en estilo deconstructivista, el Museo Guggenheim de Bilbao se ha hecho famoso mundialmente y por sí sólo ha aumentado el prestigio mundial de Bilbao. El éxito del museo al crear una arquitectura icónica se conoce en la planificación urbana como el «efecto Bilbao.

En el siglo XXI


En 2006, la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas de Richard Rogers y Antonio Lamela ganó el Premio Stirling.

La Torre Agbar es un rascacielos de Barcelona realizado por el arquitecto francés Jean Nouvel. Mide 144,4 metros y tiene 38 pisos, incluyendo 4 niveles subterráneos. Su diseño combina una serie de conceptos arquitectónicos distintos, cuyo resultado es una sorprendente estructura construida con hormigón armado, cubierta con una fachada de vidrio y más de 4.400 ventanas cortadas en el hormigón estructural.

En Madrid se lleva a cabo actualmente la construcción de cuatro rascacielos, de los cuales, el más alto medirá 250 metros. Este parque empresarial se llamará Cuatro Torres Business Area, y la Torre Repsol, que es la más alta, está diseñada por Norman Foster.

ARQUITECTURA POPULAR

Debido a las grandes diferencias climáticas y topográficas del país, la arquitectura popular muestra una gran variedad. Piedra caliza, pizarra, granito, arcilla (cocida o no), madera o paja son empleadas en las diferentes regiones. También las estructuras y distribución varían muchos según las costumbres regionales. Algunas de estas construcciones tienen nombres propios: cortijo, carmen, barraca, caserío, palloza, alquería, etc. Fuente de este artículo: Wikipedia

.Las joyas arquitectónicas de España

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UTA - IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ÁFRICA

Historia

La primera fundación de la Orden Seráfica en Ceuta tuvo lugar en 1.420, estableciéndose en la antigua madraza islámica y poniendo su convento bajo la advocación del Apóstol Santiago, emplazamiento en el que perduraron hasta 1.568, en que lo cedieron a la Orden Trinitaria.

En 1.677 vuelven los franciscanos, esta vez procedentes de Fez, estableciéndose en la ermita del Valle, pero por poco tiempo, pues en 1.679 comienzan a levantar un nuevo convento, del cual tras sufrir el proceso desamortizador del siglo XIX sólo ha llegado a nuestros días la iglesia, advocada de la Santa Cruz pero más conocida como San Francisco, que se construía entre 1.712 y 1.723.

Arquitectura

Fachada exterior
El edificio es de planta rectangular, compuesto de tres naves divididas en cinco tramos, con crucero y presbiterio de planta rectangular, rematado en testero plano. A los pies, en alto, se ubica el coro, sobre los dos primeros tramos de la nave central.

Como soporte, y a la vez como elemento separador de las naves, se utilizan pilares de sección cuadrada, a los que se les adosan pilastras toscanas. Los brazos del crucero y el presbiterio se cubren con bóveda de cañón, mientras que el crucero lo hace con bóveda semiesférica.

Los exteriores del templo han sido sensiblemente transformados, modificando la imagen barroca original. En este sentido, la fachada fue reformada en los años 40 por el arquitecto municipal José Antón García, levantando las dos torres actuales en sustitución de las dos espadañas preexistentes.

El imafronte se compone de un módulo central -en el que se abre la portada de acceso al templo- flanqueado por dos torres campanario. Dicha portada se compone de un arco de medio punto flanqueado por pilastras toscanas, con hornacina que cobija un escudo con cruz con el lema "IHS" y corazón atravesado por clavos, todo ello envuelto en hojarasca. En el friso se lee la inscripción "SOLI DEO HONOR ET GLORIA 1.712", cifra esta última que alude al año de inicio de las obras del templo. Encima de dicha portada se abre un ventanal, coronándose todo ello por un gran frontón triangular.

A ambos lados se alzan sendas torres campanario de planta cuadrada, en cuyo fuste se abren ventanas. En la torre de la izquierda se abre la esfera del reloj. El muro del Evangelio, que da a la Plaza de los Reyes, sólo muestra los estribos.

Obras de arte

El patrimonio artístico de este templo es muy corto, debiendo suponerse que fuese mayor antes del proceso desamortizador.

Retablo Mayor

La pieza más destacada es el retablo mayor, obra fechable a mediados del siglo XVIII y ejecutado en madera pintada en verde, molduras doradas y abundante hojarasca. Se estructura en banco, un cuerpo dividido en tres calles y ático. En la calle central se encuentra el emblema franciscano (globo terráqueo y los brazos cruzados de San Francisco y Cristo Crucificado).
Inmaculada

En el retablo encontramos un conjunto de esculturas de desigual valor artístico y de cronología imprecisa, supliendo el vacío dejado por la pérdida del programa original. En la calle lateral izquierda, en la hornacina inferior, se encuentra una escultura de San Francisco y en la superior una Santa Mónica. En la hornacina central del retablo, una escultura moderna de la Inmaculada Concepción. En la calle lateral derecha, en la hornacina inferior, una escultura de San Pedro, y en la superior otra de Santo Domingo. La hornacina del manifestador la ocupa una escultura moderna de San Agustín. En el ático, una pareja de angelotes portan la Santa Cruz.

En los brazos del crucero figuran dos retablos de análoga estructura y morfología, compuestos por banco, un cuerpo dividido en tres calles y ático, en los que al parecer se aprovecharon y repintaron elementos antiguos, del siglo XVIII. 

Retablo izquierdo

El del brazo izquierdo o del Evangelio lo preside una escultura de Santa Rita, flanqueado por imágenes también modernas de San Antonio de Padua y la Virgen del Carmen. En el ático figura una escultura de San Rafael, la cual parece obra del XVIII. En la portezuela del Sagrario figura un expresivo busto de Crisot de Limpias.
Retablo derecho. El del brazo derecho o de la Epístola lo preside una escultura moderna de San José con el Niño, flanqueada por Santa Gema Galgani y Santa Beatriz de Silva. En el ático, San Luis Gonzaga. Todas esculturas son obras modernas.

En la nave del Evangelio, en una hornacina, existe un grupo escultórico moderno de la Virgen de las Angustias; en la de la Epístola, escultura también moderna de San Judas Tadeo. Grupo escultórico Hermandad de las Penas.

A los pies de esta nave se sitúa una capilla con imágenes procesionales, pertenecientes a la Hermandad de penitencia de las Penas. El Crucificado y San Juan son obras modernas, atribuyéndose la Virgen al escultor Blas Molner.

CEUTA - PALACIO MUNICIPAL

De sobria y elegante arquitectura, cuenta con un solemne y espacioso Salón del Trono y magnífica Sala de Sesiones. Fue terminado de construir en 1.926 e inaugurado con una cena ofrecida a S.S. M.M. el 5 de Octubre de 1.927. A dichos salones se sube por una bonita escalera con zócalos de azulejos talaveranos en cuyo fondo existe una vidriera que con el escudo de la ciudad y naos de la época recuerda la estancia lusitana. El techo del Salón de Sesiones es muy artístico, así como el conjunto del llamado del Trono.

Escalera Principal

En él se conserva el Pendón Real de la Ciudad. Según datos transcritos por los Trinitarios Descalzos, fue traído a Ceuta por D. Juan I de Portugal el 14 de Agosto de 1.415. Es de paño de seda de Damasco. Por una parte tiene las Armas de Portugal y por la otra las de Castilla, agregadas en 1.581, reinando Felipe II (unión de los reinos ibéricos). Estuvo custodiado primeramente en la Ermita de Santiago que fue anteriormente aula de la Universidad o Almadrasa árabe. En 1.569 al ocupar los Trinitarios este edificio lo tuvieron a su cargo.

D. Ramón blanco de Cartagena, escribano, hace un testimonio que dice:

"En la época constitucional, 7 de Marzo 1.820 al 23, despareció el Convento del Real Colegio de la Santísima Trinidad, pasando el Pendón que se encontraba en dicho Convento, al Ayuntamiento. Al abolirse nuevamente este régimen, el día 2 de Febrero de 1.824 se hace cargo del ya citado Convento el Rvdo. P. Fray Francisco Jesús María a quien el Ayuntamiento vuelve a hacer depositario del Real Estandarte, después de ser llevado por el Tte. Coronel D. Pedro Carnicero, regidor Juez de la Ciudad, siendo escoltado por un piquete de granaderos del Regimiento del Príncipe y acompañado de los Cabildos, oficiales de la guarnición, Estado Mayor y pueblo".

Vidriera

Volvió a ser entregado al Ayuntamiento para su definitiva custodia en 1.835. Salía en las procesiones de la Concepción, Ángel Custodio, Remedios y Corpus Christi, así como en las proclamaciones de los Reyes. Actualmente sólo sale en la del Corpus Christi, siendo sacado de la Casa Consistorial por la máxima autoridad militar, que lo entrega al alcalde para que portado por él y todos los miembros de la Corporación, de escolta al Santísimo, mientras recorre la ciudad.

Los honores que tiene el Pendón son los de Capitán General según R.O. de 10-7-1.894, ratificados en nombre de su hijo Alfonso XIII por la Reina Regente, Dª Mª Cristina por R.O. que decía: "Accediendo a lo solicitado por el Ayuntamiento en 23 de Junio, el Rey y en su nombre la Reina Regente del Reino, ha tenido a bien ratificar los honores de Capitán General tributados al pendón Real de Ceuta, desde su reconquista por D. Juan I de Portugal".

Salón del Trono

El escudo del Pendón o Estandarte Real, fue tomado como el de la ciudad. En el Art.º 8º de las vigentes Ordenanzas Municipales se dice: Sus blasones son: "Escudo de plata y cinco escudones de azur puestos en cruz, y cargado cada uno de cinco bezantes de plata colocados en aspa y una gordura de gules cargada de siete castillos de oro, dos en jefe, dos en flancos y tres hacia la punta, que es el escudo de Portugal, a cuyo reino perteneció la Ciudad".

MADRID - PALACIO DE ARANJUEZ

Felipe II, haciendo suyo un antiguo proyecto de su padre, el Emperador Carlos, ordenó en el año 1561 la sustitución de la vieja residencia maestral de Aranjuez por un nuevo edificio que es el antecedente del actual Palacio Real ribereño. Juan Butista de Toledo fue el arquitecto a quien el rey encargó los planos, iniciándose la construcción de la capilla, que fue culminada por Juan de Herrera. Unos años más tarde, se comienzan las obras del Palacio bajo la dirección de Juan de Minjares. Cuando Felipe II muere, en 1598, la construcción ribereña presenta acabada la llamada torre sur, ocupada por la capilla, y una gran parte de las fachadas de mediodía y poniente.

Hasta el reinado de Felipe V permanecen prácticamente abandonadas las obras del nuevo Palacio Real de Aranjuez. El rey borbónico, siguiendo los primitivos planos de Herrera encomienda al aparejador de los Reales Sitios, Pedro Caro Idrogo, la continuación de las obras, que se reinician en el año 1715. Se levanta la torre norte, de idénticas características a la construida por Minjares, y se completa la fachada oeste, construyéndose también toda la estructura que conforma el actual cuerpo del Palacio.

Destruido el edificio por un incendio, Fernando VI encarga su reconstrucción a Santiago Bonavía, quien incluye en la restauración de la fachada principal algunos cambios, como los arcos sustentadores de la terraza del primer piso y la adición del frontis sobre el que descansan las estatuas de los reyes Felipe II, Felipe V y Fernando VI .

En época de Carlos III se amplía el Palacio Real de Aranjuez, siendo Francisco Sabatini el autor de las alas de poniente, que limitan lateralmente la soberbia plaza de Armas. En el extremo del ala derecha se levantó la actual capilla, decorada por Bayeu, no concluyéndose el teatro que debía ubicarse en el ala situada a la izquierda. El Palacio Real de Aranjuez se caracteriza exteriormente por sus colores blanco, de la piedra de Colmenar, utilizada en su construcción, y rojo, de los ladrillos empleados en sus paramentos. El frente del edificio, excepto en su cuerpo central, presenta una sucesión de ventanas, en su piso inferior, y balcones, en el superior, que es rematado por una balaustrada. En el cuerpo central, con un piso más, se encuentra el frontón con el escudo de Fernando VI, sobre el que están colocadas las estatuas de los reyes Felipe II, Felipe V y Fernando VI, según el proyecto de Bonavía. En la parte inferior de este cuerpo central un pórtico de cinco arcos de medio punto, también diseñado por Bonavía, sustenta la terraza del piso principal con su gran balconada. La fachada orientada al Este, con dos pisos, posee en su centro un cuerpo saliente cuyas ventanas y balcones dominan los Jardines del Parterre. Finalmente, las fachadas Norte y Sur, de características arquitectónicas similares, están compuestas de dos cuerpos rematados por una balaustrada. El acceso al Palacio se realiza a través de los pórticos de la fachada principal. La escalera, obra de Bonavía, cuenta con una balaustrada de estilo rococó, pintada en negro y oro, estando decoradas las mesetas con unas interesantes esculturas de Antoine Coysevox - Luis XIV, el Gran Delfín, María Teresa de Austria...-, colocadas en hornacinas rematadas por arcos de medio punto sobre pilastras. La visita al Palacio Real de Aranjuez se inicia por la Sala de Guardias de la Reina, una habitación situada en el ala Oeste que fue destinada a los Guardias de Corps, encargados de la custodia de los miembros de la familia real. En la decoración de esta sala destacan las pinturas de Lucas jordán, con pasajes de la vida de Salomón, y una escena de caza, obra de Franz Snyders. Relojes franceses, mobiliario y jarrones de estilo Imperio, completan sus elementos decorativos.

La Saleta de la Reina, en el ángulo noroeste del edificio, formaba partedelas habitaciones del Palacio ribereño que estuvieron dedicadas a las audiencias reales. De nuevo encontramos aquí cuadros de Lucas Jordán, en esta ocasión dedicados a temas mitológicos: Júpiter y Leda, El viento y Triptolomeo. Otro cuadro más de este mismo pintor, El Prendimiento de Jesús, y una pintura de Carducho, La muerte de un fraile trinitario junto a relojes y candelabros de estilo Imperio, componen los elementos decorativos de esta sala. Las magníficas consolas son obras del taller del ebanista francés Saumier.

Continuando el recorrido por el ala Norte del Palacio llegamos a la Antecámara de Música, sala que fue utilizada para la recepción de grandes personalidades. Cuadros con escenas bíblicas pertenecientes a la escuela italiana del siglo XVII y pinturas religiosas de Solimena, decoran sus paredes.

La Cámara de la Reina, otra de las habitaciones utilizadas como pieza de etiqueta en el siglo XVIII, fue transformada en sala de música por Isabel II. Uno de los relojes de esta sala es de la acreditada firma Geo-Grahan, de Londres, con esfera semicircular y calendario mensual. El tapiz pertenece a la serie Dido y Eneas, tejido en Bruselas en el siglo XVI. En esta sala se conserva el piano regalado por la emperatriz francesa Eugenia de Montijo a la reina Isabel II.

Por el Anteoratorio y el Oratorio de la Reina, con ventanas al patio central del Palacio y decorados con pinturas de Giaquinto, Maella, Bayeu y Villanueva, y mármoles y bronces de Juan Bautista Ferroni, se accede al Salón del Trono, en el centro del ala norte, cuyos paramentos están tapizados con terciopelo rojo. El mobiliario del salón pertenece a la época de Isabel II, excepto los sillones reales de madera tallada y dorada, situados bajo el dosel, que corresponden al estilo Luis XVI. Las pinturas de la bóveda, atribuidas a Vicente Camarón, representan la Monarquía, cuyo símbolo, la Corona Real, es sostenido por las figuras de Venus y la Industria.

El Despacho de la Reina, contiguo al Salón del Trono, cuenta con un gran número de obras pictóricas que decoran sus paredes, entre ellas el magnífico Florero, de Jan Brueghel. Un paisaje de Martinez del Mazo, dos cuadros de pequeño tamaño con vistas de edificios clásicos, pintados por Francisco Galli Bibiena, y tres floreros de Arellano, son algunas otras de las pinturas más interesantes de este despacho. En la decoración de la bóveda, de estilo pompeyano en su arranque, obra de Maella, destacan las representaciones de algunos pasajes de la Pasión de Cristo.

Los muebles de esta sala son de la época de Carlos IV, construidos en el Taller Real, destacando en ellos la fina labor de taracea. Desde el Despacho de la Reina se accede al Gabinete de Porcelana, una de las piezas más atractivas y famosas del Palacio Real de Aranjuez. Considerada como la obra capital de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro de Madrid, esta habitación ocupa el ángulo noreste del edificio, con magníficas vistas a los jardines que rodean el Palacio. La totalidad de la extensión de las paredes y techos de este gabinete, presenta una riquísima ornamentación de porcelana en relieve, mezcla de estilos rococó y chinesco, realizada por Giuseppe Gricci entre los años 1763 y 1765, por mandato del rey Carlos III.La exuberante y abigarrada decoración del Gabinete de Porcelana está repleta de hojas, frutas, troncos de árboles y monos. También los seres fantásticos y las figuras humanas con facciones y atuendos orientales, tienen cabida en esta fantástica obra, cuya magnífica pintura en tonos suaves realza aún más la belleza del resultado final. Las sobrepuertas y los sobrebalcones están decorados, asimismo, con grupos escultóricos de porcelana, destacando la policromía de las puertas, también guarnecidas con figuras del mismo material. En el ala este del Palacio, orientadas al jardín del Parterre, se encuentran situadas las habitaciones privadas de los reyes.

El Dormitorio de la Reina, con una bóveda pintada por Zacarías González Velázquez, en la que aparecen alegorías de la Ciencia, la Virtud, el Arte, la Ley y la Monarquía, conserva el mobiliario que la ciudad de Barcelona regaló a Isabel II con motivo de su boda con Francisco de Asís de Borbón. Entre sus cuadros destaca un Sagrado Corazón de Jesús, de Ferrant y Fischermans. Comunicando con el dormitorio está situado el Tocador de la Reina, también con muebles de la época de Isabel II, cuyas paredes están recubiertas con seda rayada y decorada con ramos de rosas.

El Salón de Baile, decorado a finales del siglo XIX, ocupa el centro del ala este, separando los aposentos privados del rey y de la reina. Contiguo a él, el Comedor de Gala luce una espectacular bóveda con alegorías del tiempo, pintada por Santiago Amiconi, durante el reinado de Fernando VI. De sus paredes cuelgan cuadros de Corrado Giaquinto, de Amiconi y de Flipart. Un reloj de pie, obra de Peter Kintzing, y otro, de Lépine, son de los mejores de la colección que se conserva en el Palacio.

El suelo del comedor, diseñado en estilo rococó, fue ejecutado por el maestro Bernasconi con mármoles de Granada, Cabra y León. Por último, el mobiliario del comedor de gala, compuesto por sillas, sillones y consolas, éstas de estilo muy cercano al taller del ebanista Saumier y de la época de Carlos IV, son de estilo Imperio.

El Gabinete Árabe, decorado durante el reinado de Isabel II, está inspirado en la sala de las Dos Hermanas, de la Alambra granadina. La habitación, de reducidas dimensiones, fue utilizada como sala de fumar. En ella destaca un velador de Sévres, elaborado en porcelana y bronce, regalo del rey Luis Felipe de Francia, a Isabel II.

La Cámara del Rey, con acceso desde el comedor y comunicada con el Gabinete Árabe, está decorada con una serie de cuadros de Fernando Brambilla, que representan distintas vistas de los Reales Sitios: Escalera principal del monasterio de El Escorial, San Lorenzo desde la cruz del Humilladero, Vista del monasterio de El Escorial en ocasión de adorar los reyes la Sagrada Forma, Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial, Galería de Convalecientes y estanque de los monjes del Real Monasterio de El Escorial, Patio de los Reyes del Real Monasterio de El Escorial, Fuente de la cascada nueva en Aranjuez y - Fuente de la Fama en Aranjuez. Los muebles, de la época de Fernando VII, relojes estilo Imperio, así como un piano de cola y una mesa de juego de época isabelina, completan la decoración de la cámara. La bóveda del Dormitorio del Rey, junto al Gabinete Árabe, fue pintada por Amiconi y Rusca, destacando en ella las alegorías de la Paz y la Justicia. La cama, de estilo Imperio, es de caoba, con aplicaciones en bronce. El resto de los muebles, compuesto por dos consolas, sofá, sillas y tocador, corresponden a diversas épocas. Un Crucificado, sobre la cama, pintado por Mengs, y otros cuadros de temas religiosos, entre ellos una Virgen con Niño, de José de Madrazo, así como unos medallones con las efigies de Isabel II y Francisco de Asís de Borbón, se distribuyen por las paredes tapizadas con seda amarilla y terciopelo rojo, estilo Imperio.

En el ala este del Palacio se suceden, a partir del ángulo sureste, el Salón de Espejos, la habitación mejor conservada del edificio real, decorada con grotescos por Juan de Villanueva hacia 1790; el Despacho del Rey, con cuadros de Magadán y mobiliario del ebanista francés Jacob Desmalter; la Sala Estudio del Rey, con mobiliario de estilo Carlos IV; y la Habitación de Pinturas Chinas, que conserva una importante colección de cuadros donados a Isabel II por un emperador chino de la dinastía Quin. También en este ala, con ventanas al patio central, se encuentra la amplia Sala de Guardias del Rey, final de la visita al Palacio de Aranjuez, en cuyas paredes se encuentran seis grandes cuadros de Lucas Jordán, tres de ellos de batallas, y los otros tres de temas bíblicos: La muerte de Absalón, David vistiendo la coraza y Construcción del templo de Salomón. La sillería de esta sala, perteneciente al siglo XVIII, es de las más interesantes del Palacio ribereño.

A la Capilla de Palacio, cuya visita se realiza independientemente del resto del edificio real, se accede desde la Plaza de Parejas, situada junto a la fachada Sur. Construida por Francisco Sabatini en el ala izquierda añadida a la fachada de poniente del Palacio en 1798, esta capilla vino a sustituir a la edificada por Felipe II. En ella destacan la bóveda, pintada por Francisco Bayeu, y los tres retablos neoclásicos construidos en mármol y con decoración de bronces, realizada por Fabio Vendetti. Entre las pinturas más interesantes de la Capilla de Palacio se encuentran un San Miguel Arcángel de Lucas Jordán, en el retablo del lado del Evangelio, y La Concepción, en el altar mayor, de Mariano Salvador Maella.

MADRID - MONASTERIO DEL ESCORIAL

El Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial es un gran complejo (palacio, monasterio, museo y biblioteca) que se encuentra en San Lorenzo de El Escorial, municipio situado a 45 km al noroeste de Madrid, en la Comunidad de Madrid (España).

San Lorenzo de El EscorialEl nombre del El Escorial se debe a unos antiguos depósitos de escoria procedentes de una ferrería de la zona de donde tomó su topónimo la aldea ubicada en las proximidades del lugar donde se construyó este monasterio-palacio y que en la actualidad es el municipio de El Escorial, (12.669 habitantes en 2003), distinto del de San Lorenzo de El Escorial, (14.358 habitantes en 2003), surgido posteriormente junto al monumento.

Situado junto al monte Abantos en la Sierra de Guadarrama, este monumental complejo fue mandado construir por el rey Felipe II para conmemorar la victoria de San Quintín el 10 de agosto de 1557 sobre las tropas de Enrique II, rey de Francia y para servir de lugar de enterramiento de los restos de sus padres, el emperador Carlos I e Isabel de Portugal, así como de los suyos y los de sus sucesores.

La planta del edificio, con sus torres, recuerda la forma de una parrilla, por lo que tradicionalmente se ha afirmado que esto se hizo así en honor a San Lorenzo, martirizado en Roma asándole en una parrilla y cuya festividad se celebra el 10 de agosto, esto es el día que tuvo lugar batalla de San Quintín, de ahí el nombre del conjunto y de la localidad creada a su alrededor.

En realidad el origen arquitectónico de su planta es muy controvertido. Dejando a un lado la feliz casualidad de la parrilla, que no apareció hasta que Herrera eliminó las seis torres interiores de las fachadas, la planta parece estar basada más bien en las descripciones del Templo de Salomón del historiador judeo-romano Flavio Josefo, modificadas por la necesidad de adaptar esa idea a las necesidades del programa monástico y a las múltiples funciones que Felipe II quiso que albergara el edificio: panteón, basílica, convento, colegio, biblioteca, palacio, etc. Todo ello llevó a duplicar las dimensiones iniciales del edificio.

Estatua del rey DavidLas estatuas de David y Salomón, flanquean la entrada a la iglesia (ver Basílica de El Escorial) como recuerdo a ese origen y mostrando el paralelismo con el guerrero Carlos V y el prudente Felipe II. Del mismo modo, el fresco de Salomón se sitúa en el centro de la biblioteca mostrando su imagen de mayor sabiduría: el famoso episodio con la Reina de Saba.

La obra dio comienzo, con la colocación de su primera piedra el 23 de abril de 1563. Encargada al arquitecto Juan Bautista de Toledo, que no pudo finalizarla al morir en 1567, pasando la dirección de la misma a Juan de Herrera, discípulo del anterior, quien la llevó a término en 1584, con tanto acierto que su obra dio origen a la denominada en arquitectura escuela herreriana. El 2 de noviembre de 1984 la UNESCO declaró El Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial Patrimonio de la Humanidad.

Secciones del edificio

La BibliotecaLas principales secciones en que se puede dividir el Real sitio son:

La Biblioteca, a la cual Felipe II cedió los ricos códices que poseía y para cuyo enriquecimiento encargó la adquisición de las bibliotecas y obras más ejemplares tanto de España como del extranjero, fue proyectada por el arquitecto Juan de Herrera que, además de la misma, se ocupó de diseñar las estanterías que contiene. Los frescos de las bóvedas fueron pintados por Pellegrino Tibaldi. Dotada de una colección de más de 40.000 volúmenes y de extraordinario valor, ubicada en una gran nave de 54 metros de larga, 9 de ancha y 10 metros de altura con suelo de mármol y estanterías de ricas maderas nobles primorosamente talladas. Arias Montano elaboró su primer catálogo y seleccionando algunas de las obras más importantes para la misma. En 1616 se le concede el privilegio de recibir un ejemplar de cada obra publicada aunque nunca se llegó a cumplir de una forma demasiado rigurosa.

La bóveda de cañón del techo de la biblioteca está decorada con frescos representado las siete artes liberales, esto es: Retórica, Dialéctica, Música, Gramática, Aritmética, Geometría y Astrología. Palacio de Felipe II, formado por una serie de estancias decoradas con austeridad, fue el lugar de residencia del rey Felipe II. Situada junto al altar mayor de la Basílica, cuenta con una ventana que permitía al rey seguir la misa desde la cama cuando estaba imposibilitado a causas de la gota que padecía. Basílica, verdadero núcleo central de todo el conjunto, en torno al cual se articulan las demás dependencias.

Cimborrio y cúpula de la basílicaSala de las Batallas, donde en pinturas al fresco se representan las principales batallas ganadas los ejércitos españoles. Panteón de Reyes, consta de 26 sepulcros de mármol donde reposan los restos de los reyes de las casas de Austria y Borbón, excepto Felipe V y Fernando VI. También reposan los restos de los Reyes de España Don Francisco de Asís de Borbón y de su esposa la Reina Doña Isabel II de España. Las paredes de mármoles de Toledo pulidos están decoradas con adornos de bronce dorado. Los últimos restos depositados en el panteón han sido los del rey Alfonso XIII y su esposa la reina Victoria Eugenia de Battemberg.

Panteón de Infantes, finalizada su construcción en 1888, está destinado a principes, infantes y reinas que no han sido madres de reyes. Con paredes y pavimentos de mármol blanco es digno de especial mención el del Infante Don Juan de Austria. Actualmente están ocupados 36 de los 60 nichos de que consta. Salas capitulares, destinadas actualmente a pinturas, eran las salas donde los monjes celebraban sus Capítulos, especie de confesiones mutuas para mantener la pureza de la congregación.

Pinacoteca, formada por obras de las escuelas Alemana, Flamenca, Veneciana, Italiana y Española, de los siglos XV, XVI y XVII. Museo de Arquitectura, en sus once salas se muestran las herramientas, grúas y demás material empleado en la construcción del monumento, así como reproducciones de planos y documentos relativos a las obras, con datos muy interesantes sobre las mismas. Jardines de los Frailes, mandados construir por Felipe II, que era un amante de la naturaleza, constituyen un lugar ideal para el reposo y la meditación. Manuel Azaña, que estudió en el colegio de los frailes agustinos de este monasterio, lo cita en sus Memorias y en su obra El jardín de los frailes.

Relicarios Siguiendo uno de los preceptos aprobados por el Concilio de Trento referente a la veneración de los santos, Felipe II dotó al Monasterio de una de las mayores colecciones de reliquias del mundo católico. La colección se compone de unas 7.500 reliquias, que se guardan en 507 cajas o relicarios escultóricos trazados por Juan de Herrera y la mayoría construidos, por el platero Juan de Arfe Villafañe. Estos relicarios adoptan las más variadas formas: cabezas, brazos, estuches piramidales, arquetas etc. Las reliquias fueron distribuidas por todo el Monasterio concentrándose las más importantes en la Basílica. En el lado del Evangelio, bajo la protección del Misterio de la Anunciación de María, se guardan todos los huesos de las santas y mártires. En el lado opuesto, en el Altar de San Jerónimo, se sitúan los restos de los santos y mártires. Los restos sagrados se guardan en dos grandes armarios, decorados por Federico Zúccaro, que se encuentran divididos en dos cuerpos; se pueden abrir por delante, para ser expuestos al culto, y por detrás, para poder acceder a las reliquias.

Otros edificios de interés

La Casita del Infante: La Casita del Infante en el Escorial, conocida también como la Casita de Arriba, debe su nombre al Infante Don Gabriel de Borbón, hijo de Carlos III. Se llevó a cabo entre 1771 y 1773 y por el mismo arquitecto que la Casita de Abajo, Juan de Villanueva. Es una pequeña "villa", con jardines de estilo italiano, dispuestos en terrazas descendentes. Desde ellos se disfruta de una de las más bellas vistas del Monasterio.

La Casita del Príncipe: La Casita del Príncipe o de Abajo fue edificada en 1772 por el arquitecto más importante del neoclasicismo español, Juan de Villanueva, para el Príncipe de Asturias, luego Carlos IV. La composición arquitectónica de este edificio recuerda a la de su obra más célebre, el Museo del Prado en Madrid. Son interesantes las decoraciones neoclásicas realizadas, entre otros, por Ferroni, las sedas y los estucos de mármol y los techos pintados por Vicente Gómez, Mariano Salvador Maella y Francisco Bayeu. A 15 km del Real Sitio, se encuentra el Valle de los Caídos.

MADRID - FARO

Al frente del parque del oeste se eleva majestuosamente el faro de la Moncloa con sus casi 100 metros de altura. Fue construido a principios de los años 90 para que así las personas que visitan el lugar puedan llegar a tener una vista aérea de Madrid.

Un ascensor los acercará a la cima de este ya emblemático monumento madrileño y arriba desde sala circular cubierta y bien protegida podrás deleitarte con los paisajes madrileños.

Desde aquí podrás ver el parque del oeste, grandes avenidas, el pirulín, las torres distribuidas a lo largo y ancho de Madrid, casa de campo, las sierras, etc. etc.

Características de la torre - observatorio : Está construida en acero inoxidable, y la plataforma de observación es excéntrica del fuste de la torre, consiguiendo un aspecto de "nave u ovni" suspendida. Esta plataforma de observación tiene una superficie de 400 metros cuadrados.

1992 - V Centenario descubrimiento América : El Faro de la Moncloa fue finalizado en el 92, con motivo de la capitalidad europea de la Cultura de Madrid. Madrid se unió a la celebración del V centenario del descubrimiento de América en el 92, año en que España organizó 3 grandes eventos: Madrid capital cultural europea, la Exposición Universal de Sevilla (Expo'92), los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Construcción : Salvador Pérez Arroyo diseño la torre, cuya dirección de obra estuvo a cargo de Javier Altolaguirre Lizasoain y Antonio Hernanz Benito. Empresa constructora: Entrecanales y Tavora S.A.

MADRID - LA GRAN VÍA

La Gran Vía es el escaparate mundana en el que se asomen todos los visitantes y que frecuentan, como

un ritual, los madrileños que no quieren perder el pulso de su ciudad y necesitan de cuando en cuando un baño de multitud. Los monumentales carteles de las salas de cine, los comercios más variados, los despachos de las compañías aéreas, las grandes cafeterías y los restaurantes de comida rápida, invaden de color esta avenida que, al anochecer, se viste con anuncios de neón. En la Gran Vía el transeúnte está obligado al paso rápido ya una visión fugaz de los numerosos reclamos que llenan -y a veces esconden- las fachadas. Todo lo más, si el tiempo lo permite, se puede convertir en espectador de los otros, tomando asiento en fa terraza de alguna cafetería y aprestándose a mirar esa imparable sucesión de personajes de todo tipo que circulan por las aceras.

La extrovertida personalidad de la Gran Vía a veces no permite disfrutar de su propio paisaje monumental, en el que asoman algunas de las principales tendencias arquitectónicas de la primera mitad del siglo xx. La construcción de la popular avenida data de principios de siglo, época en la que se llevó a cabo la demolición de numerosas manzanas a partir de la calle de Alcalá. Es en ese primer tramo donde se encuentran los edificios de Metrópolis y de la joyería Grassy, con su aire afrancesado y sus atrevidos remates, y muchos otros que se fueron levantando antes de los años 20, con la única excepción del Oratorio del Caballero de Gracia, reliquia de finales del siglo XVIII que se salvó de la virulencia de la piqueta. El edificio de Telefónica descrito por Giner de los Ríos como un rascacielos americano con decoración barroca madrileña, o las bellas tachadas, bastante descuidadas del Palacio de la Música o del Hotel Avenida, forman también parte de la fisonomía de esta calle que hace un quiebro en la plaza de Callao.

ÁLAVA - IGLESIA DE SAN VICENTE

La iglesia de San Vicente se ubica en el extremo oriental de la localidad de Hueto Abajo (Álava). El templo, en sí, presenta planta de salón y ábside poligonal con cinco lados. La nave se encuentra dividida en dos tramos y presbiterio, cubiertos por bóvedas de nervios cruzados en diagonal. En su fábrica se impone la mampostería, excepción hecha del cuerpo central de la cabecera en sillería. La intervención arqueológica llevada a cabo en esta iglesia a lo largo del año 2002 -enmarcada dentro de las obras de rehabilitación que el Departamento de Arquitectura, Urbanismo y Medio Ambiente de la Diputación Foral de Álava ha efectuado en el mencionado templo- sirve para mostrar de una manera sintética las potencialidades que encierra la Arqueología de la Arquitectura, tanto en el ámbito de la “gestión” del patrimonio edificado como de la “investigación básica”.

1. Desde el primer punto de vista –la arqueología aplicada a las obras de restauración del edificio-, tras la documentación arqueológica del edificio se dio paso a la actividad restauradora, consistente a grandes rasgos en el saneamiento y rejuntado de los muros, la restauración de las cubiertas y la eliminación de la casa cural y compartimentaciones interiores del pórtico, todos ellos añadidos recientes y degradantes que contrastaban negativamente con las características arquitectónicas de la iglesia.

Su eliminación permitió, asimismo, la puesta en valor de la fachada sur del templo, descubriendo varias ventanas abiertas en los siglos XIII y XVI, así como la propia portada medieval del templo.

2. Desde el segundo punto de vista –el conocimiento histórico-, las edificaciones deben ser consideradas también como documentos de pleno derecho, ya que los cambios que se reflejan en sus estructuras guardan información sobre infinidad de aspectos, como los conocimientos técnicos de una época determinada, la estructura social de sus constructores, sus posibilidades económicas, las redes de intercambio de conocimientos y elementos materiales, etc.

Así, tras la lectura estratigráfica efectuada a la iglesia de San Vicente -considerada tradicionalmente por los historiadores del arte como uno de los ejemplos más característicos del románico tardío existente en la Llanada alavesa- se han podido documentar seis grandes fases histórico-constructivas, entre las que sobresale la perteneciente a una iglesia anterior “prerrománica”, que a pesar de conservar varios metros de alzado al oeste del actual templo, había pasado totalmente desapercibida hasta la fecha.

Entre las características constructivas de esta iglesia destaca la reutilización de sarcófagos exentos para los contrafuertes y el refuerzo de los esquinales, perfectamente diferenciados del resto de la fábrica por su naturaleza arenisca. La aparición de estas piezas reutilizadas como material constructivo en la edificación de la iglesia parece mostrar la inexistencia aún de canteros produciendo sillería ex novo y, por tanto, de ciclo productivos especializados, ausencia solucionada en la práctica con la reutilización de materiales anteriores.

En cualquier caso, parece lógico encuadrar a este templo dentro del contexto de implantación y fijación de la red aldeana que en torno a los siglos IX y X se está desarrollando en el occidente alavés –caso de la iglesia de San Román de Tobillas-, pero que se vuelve más impreciso al este de la provincia, y en el que las iglesias actúan como polos de atracción y concentración del poblamiento.

BILBAO - MUSEO GUGGENHEIM

El Museo Guggenheim Bilbao constituye uno de los elementos más importantes dentro del plan de reurbanización de la ciudad de Bilbao, junto con otros grandes proyectos concebidos por algunos de los más prestigiosos arquitectos del mundo: la ampliación de la capacidad operativa del puerto, la renovación del aeropuerto de Bilbao encargada a Santiago Calatrava, el Palacio de Congresos diseñado por Federico Soriano, la construcción de un ferrocarril metropolitano, diseñado por Sir Norman Foster, y la construcción de una pasarela peatonal en Uribitarte, sobre la ría, diseñada por Santiago Calatrava.

Este plan también prevé la urbanización de la amplia zona que discurre junto a la ría junto al Museo Guggenheim Bilbao, concebida por César Pelli. El Museo Guggenheim Bilbao es el resultado de una colaboración excepcional entre las Administraciones Vascas y la Solomon R. Guggenheim Foundation que se basa en la complementariedad de sus recursos. La Administración Vasca aporta su autoridad política y cultural y la financiación para la construcción y funcionamiento del Museo, mientras que la Solomon R. Guggenheim Foundation aporta sus colecciones, los programas de exposiciones especiales y su experiencia en los aspectos administrativos y de gestión museística a nivel internacional.

Primeros pasos

Los trámites para materializar la idea del Museo Guggenheim Bilbao comenzaron en febrero de 1991, cuando responsables de las Administraciones Vascas se pusieron en contacto con la Solomon R. Guggenheim Foundation para proponerle su participación en una parte de su plan de revitalización de Bilbao y del País Vasco en general. La propuesta fue muy bien acogida por el Patronato de la Solomon R. Guggenheim Foundation, puesto que ya se había aprobado un programa de desarrollo de la Fundación a largo plazo basado en una estructura con varios emplazamientos en todo el mundo, para crear un grupo coordinado de instituciones culturales.

Tras unos meses de arduas negociaciones, en diciembre de ese mismo año, Joseba Arregi, Consejero de Cultura del Gobierno Vasco, José Alberto Pradera, Diputado General de Bizkaia y Gianni de Michelis, miembro del Patronato de la Solomon R. Guggenheim Foundation, firmaban ya, en el Palacio de la Diputación de Bizkaia, el acuerdo de Servicios de Desarrollo y Programación para el Museo Guggenheim Bilbao.

Puesta en marcha del proyecto

Tras localizar el solar adecuado y elegir al arquitecto que construiría un edificio singular, en julio de 1992 el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Bizkaia constituyeron el Consorcio del Proyecto Guggenheim Bilbao, cuyo fin sería supervisar la planificación y construcción del Museo, nombrando a Juan Ignacio Vidarte Director Gerente de dicha entidad. En febrero de 1993 se presentó por primera vez el diseño esquemático del Museo proyectado por Frank O. Gehry, culminando con la ceremonia de colocación de la primera piedra el 23 de octubre de 1993. En octubre de 1994 comenzó a levantarse la estructura del Museo Guggenheim Bilbao y antes de finalizar el año se firmó el Acuerdo de Gestión entre la Solomon R. Guggenheim Foundation y las Administraciones Vascas, en virtud del cual se establecieron los términos de su colaboración en relación con el Museo Guggenheim Bilbao.

Finalmente, en noviembre de 1996 la Solomon R. Guggenheim Foundation presentó a las Administraciones Vascas la propuesta del plan estratégico de gestión para el Museo Guggenheim Bilbao para el cuatrienio 1997-2000, iniciándose un proceso de análisis y discusión que culminaría con la aprobación por parte del Comité Ejecutivo de la Fundación Guggenheim Bilbao del Plan Operativo que define las directrices de funcionamiento del Museo para sus primeros cuatro años. Tras la finalización del edificio y su dotación de estructura técnica, el 3 de octubre de 1997 se iniciaba una quincena de actos inaugurales que culminaba el 19 de octubre con la apertura del Museo al público. Transcurrido menos de un año, más de un millón trescientos mil visitantes habían visitado ya el Museo vasco.

ESTAS FOTOS HAN SIDO BAJADAS A TRAVÉS DE INTERNET

Me he bajado estas fotos de Internet desde hace tiempo. Cuando engendré esta página, ya no me acordaba de qué sitios me las había bajado y al publicarlas creía que la gente me iba a encontrar y pedirme que le hiciera referencia, o que retirara las imágenes. Por esto pongo el siguiente anuncio: Si eres autor de alguna de estas imágenes te pido que me disculpes por la publicación sin tu previa autorización y te ruego que me busques para que pueda hacerte la debida referencia. En algunos casos ya les he hecho referencia a algunas personas y páginas, porque éstas me han enviado un correo avisándome de la autoría de las fotos, en otros aun no.        esf@espanolsinfronteras.com

 

 

LA MUESTRA DE  ESTAS  IMÁGENES  SOLO HA  SIDO POSIBLE  POR  FLICKR