|
|
ÍNDICE DE LOS REYES DE
ESPAÑA
LOS PROTAGONISTAS DE UNA
ÉPOCA
Carlos I 1516-1556
Carlos I (V del Sacro Imperio Romano), rey de España (1516-1556) y,
como Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
(1519-1558)
Hijo de Felipe de Habsburgo (el Hermoso) y de Juana de Castilla (la
Loca). Durante la celebración de un gran baile en el palacio Casa
del Príncipe, la archiduquesa, Juana sintió los primeros dolores de
parto. A las pocas horas, las tres de la madrugada del día 24 de
febrero del año 1500, la hija de los Reyes Católicos, dio a luz al
segundo de sus hijos, el que habría de ser heredero de las coronas
de Castilla y Aragón, de las Casas de Austria y Borgoña y del Sacro
Imperio Romano Germánico. Fue bautizado con el nombre de "Carlos" en
memoria de su bisabuelo Carlos el Temerario (1433-1477), último
Duque de Borgoña. Su abuelo Maximiliano le dejó los territorios
centroeuropeos de Austria y los derechos al Imperio, de su abuela
María heredó de Borgoña los Países Bajos, de Fernando el Católico
consiguió los reinos de la Corona de Aragón, además de Sicilia y
Nápoles, y de su abuela Isabel I la Corona de Castilla, Canarias y
todo el Nuevo Mundo descubierto y por descubrir. Su infancia
trascurrió en la corte flamenca. Fue educado por Adriano de Utrecht.
Luís de Vaca fue encargado, de enseñarle castellano. Años después,
solo hablaba francés, desconocía el flamenco, chapurreaba el
castellano e ignoraba el latín, aunque fue aprendiéndolos más
adelante. En 1515 se hizo cargo del gobierno de los Países Bajos,
que durante algún tiempo pasó a Guillermo de Croÿ, señor de Chièvres.
Cuando en 1516 su abuelo Fernando falleció, se convirtió en rey de
España. En 1519 se convirtió en emperador. Tras su llegada a España
se producen una serie de reivindicaciones políticas, dando lugar al
levantamiento de las Comunidades (1520-1521). Las principales
ciudades castellanas se unieron en una revuelta. El memorial de
agravios (Constitución de Ávila) dirigido al rey, recogía las
aspiraciones de los comuneros. Éstos fueron derrotados en la batalla
de Villalar (1521) que significó la sumisión de Castilla. Casi al
mismo tiempo, tuvieron lugar en Valencia los alzamientos de las
Germanías o hermandades cristianas que reflejaban la protesta contra
el poder de la nobleza y sus vasallos moriscos. Su destrucción
(1521-1524) constituyó otra victoria. El conflicto con Francia se
endurecerá al sentirse los franceses cercados por los dominios
imperiales, además de tener en cuenta las reivindicaciones
territoriales de Francisco I sobre Navarra y el Rosellón y de Carlos
sobre Borgoña y Milán. En 1521 España se hacía con el poder de
Navarra. Francisco I ocupó personalmente el Milanesado, al ser
derrotado y hecho prisionero en Pavía, prometió entregar Borgoña y
retirarse de Milán. Al no llevar a cabo sus propuestas se reanudaron
las luchas hasta la Paz de Crépy (1544), que confirmó prácticamente
las cláusulas de Cambrai (1529), en las que Francisco I reconocía la
soberanía de Carlos V sobre Artois y Flandes y retiraba sus
pretensiones sobre Milán y Nápoles, mientras que Carlos I abandonaba
Borgoña. En centroeuropa intentaban contener los ataques turcos sin
pasar a la contraofensiva. Carlos tuvo que luchar por el
Mediterráneo occidental y penetrar en el oriental consiguiendo la
conquista de Túnez (1535), aunque su fracaso en Argel (1541) afianzó
las posiciones berberiscas. Su fracaso definitivo llegó tras la
aparición del protestantismo en Alemania que, además de conectar con
las inquietudes espirituales, aglutinó intereses económicos y
políticos opuestos a los programas imperiales y dividió el Imperio
en católicos y reformados. Carlos I decidió actuar con la fuerza
contra los protestantes, que habían formado la Liga de Esmalcalda.
Obtuvo la victoria en la batalla de Mühlberg (1547), aunque no logró
ni la unidad política ni la religiosa. Conservó hasta el 12 de
septiembre de 1556 su título imperial, pero cedió a su hijo Felipe-
el futuro Felipe II- los Países Bajos (1555), España (1556) y se
retiró al monasterio de Yuste, donde murió en 1558.
Volver al inicio de Reyes de España
Felipe II 1556-1598
Nació el 21 de mayo de 1527 en Valladolid. Hijo de Carlos I y de
Isabel de Portugal. Su padre abdica en 1555-1556 y tras su viaje por
Italia y los Países Bajos y ser reconocido como sucesor regio en los
estados flamencos y por las Cortes castellanas, aragonesas y
navarras, gobierna desde la corte madrileña. Durante cincuenta años
gobernó el mayor imperio del mundo, definido en la época como veinte
veces mayor que el Imperio Romano. Su reino se basa en consejos,
secretarios reales y en una administración centralizada. Su recurso
al Tribunal de la Inquisición fue frecuente. Políticamente dicho
tribunal fue utilizado para acabar con los conatos de protestantismo
descubiertos en la Meseta castellana. Aunque la expedición naval de
García de Toledo consiguiera la victoria en Malta (1565), el
problema morisco estaba en el interior. Los moriscos de las
Alpujarras granadinas protagonizaron la principal sublevación, que
acabó con su derrota por don Juan de Austria (1569-1571). El
secretario Antonio Pérez influyó notablemente en los negocios
públicos hasta su caída en 1579 y en 1568 moría el príncipe Carlos,
que había sido arrestado debido a sus contactos con los miembros de
una presunta conjura sucesoria promovida por parte de la nobleza.
Para mantener el Imperio estuvo inmerso en conflictos europeos,
multiplicándose las capitulaciones matrimoniales. Contrajo sucesivas
nupcias con María de Portugal (1543), la reina de Inglaterra (María
I Tudor), la francesa Isabel de Valois y Ana de Austria (1570),
madre de su sucesor Felipe III. Fue su mayor amor y tras su muerte
en 1580, se vistió de luto para expresar públicamente su dolor y su
deseo de no volver a contraer matrimonio. Heredero de la guerra
contra Francia, a pesar de la Tregua de Vaucelles (1556) y nada más
comenzar su reinado, ambas casas reales iniciaron su lucha por el
control de Nápoles y el Milanesado. El duque de Alba defendió las
plazas italianas, atacando los Estados Pontificios de Pablo IV para
deshacer su alianza con Enrique II de Francia. Mientras tanto, los
ejércitos castellanos y fuerzas mercenarias derrotaban a las tropas
francesas en San Quintín y Gravelinas 1557 y 1558, origen de las
negociaciones de paz del Tratado de Cateau-Cambrésis del año
siguiente. Otro gran problema fue la piratería, el bandidaje y las
incursiones berberiscas y turcas en el Mediterráneo. Constituyó, con
Venecia, Génova y el Papado, el bloque principal de la Liga Santa
contra el Imperio otomano. La flota al mando de don Juan de Austria
—con Requesens, Álvaro de Bazán, Colonna y Doria— obtuvo la
renombrada victoria naval de Lepanto (1571). Muerta su esposa María
Tudor, las relaciones con Isabel I se enrarecieron. En su pugna
permanente, apoyando a todos los enemigos castellanos, Isabel acabó
con los católicos reyes escoceses, mientras apoyaba la piratería en
el Caribe (Francis Drake) y a los rebeldes holandeses. La conclusión
militar vino determinada en 1588 por la derrota de la Armada
Invencible capitaneada por el duque de Medinasidonia. Tampoco
solucionó el conflicto en los Países Bajos. Tras las victorias del
duque de Alba hasta 1573, ejecutando a Egmont y Hornes, ni Luis de
Requesens, ni don Juan de Austria, ni Alejandro Farnesio doblegaron
la rebelión de los 'mendigos del Mar' calvinistas. No consiguieron
aplacar la sublevación de los Estados Generales y la definitiva
emancipación de Holanda, Zelanda y el resto de las Provincias
Unidas. Anexionó Portugal y sus dominios, haciendo valer sus
derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar. Falleció el 13
de septiembre de 1598 en el monasterio de El Escorial.
Volver al inicio de Reyes de España
Felipe III Rey de España y Portugal 1598-1621
Nació en Madrid el 14 de abril de 1578 en Madrid y fue el último
hijo sobreviviente de Felipe II y de su cuarta esposa Ana de
Austria. En 1582 se le designó heredero al trono, cargo que ocupó el
13 de septiembre de 1598. De carácter tímido, recibió su educación
de aristócratas y eclesiásticos, que le forjaron un carácter
extremadamente religioso. En abril de 1599 contrajo matrimonio en
Valencia el 18 de abril de 1599 con su prima Margarita de Austria,
tuvo ocho hijos, el tercero de ellos, Felipe, a su muerte, sería
proclamado Rey de España como Felipe IV. Con el sistema de gobierno
de los primeros Austrias, el Consejo de Estado fue reorganizado en
1600 con un mayor protagonismo en la política general. Su poca
capacidad y su gran afición a la caza, anuló un gobierno personal en
favor de un delegado o favorito sin cargo específico. Desde 1598
gobernó como valido el duque de Lerma, su amigo personal, que desde
los primeros momentos recibió autorización para firmar en su nombre.
Así controló todos los órganos de la administración tomando
decisiones ejecutivas. El reparto de gracias y mercedes permitió a
Lerma formar una poderosa facción política. Se dice que para escapar
a las críticas que se lanzaban en Madrid contra él, se explica el
traslado de 1601 a 1606 de la corte a Valladolid. La suspensión de
pagos de 1607 marcó el inicio de un periodo pacifista. El 9 de abril
de 1609 se firmó una tregua de doce años con los Países Bajos,
reconociéndose oficialmente la existencia de Holanda. Ya antes se
llegó al fin de hostilidades con Inglaterra, tras la muerte de
Isabel I. En 1609 se produce la expulsión de los moriscos aunque ya
no constituían tema de preocupación. El válido alegó razones de
seguridad. Se dio auge a las exploraciones del Mar del Sur; en Nueva
España se impulsó la educación y se fundaron los Colegios de San
Ildefonso, San Pedro y San Pablo. A causa de la difícil situación
política y la crisis económica, Felipe III cambia en el año 1618 a
Lerma por su hijo, el duque de Uceda, con menos libertad de acción
en la tramitación de las consultas y con un mayor protagonismo de
Baltasar de Zúñiga en los asuntos exteriores, el rey se reservó el
despacho de mercedes. En 1618 España apoya al emperador Fernando II
de Austria contra el elector del Palatinado, Federico V, dando
comienzo a la guerra de los Treinta Años. Felipe III falleció el 31
de marzo de 1621.
Volver al inicio de Reyes de España
Felipe IV 1621-1665
Nació el 8 de abril de 1605 en Valladolid. Hijo de Felipe III y de
Margarita de Austria, en 1621 alcanzó el trono, tras la muerte de su
padre. Casado en 1615 con Isabel de Borbón, con la que tuvo al
príncipe Baltasar Carlos (1629) y a la infanta María Teresa (1638).
En el año 1644 murió su esposa y contrajo matrimonio de nuevo cuatro
años después con su sobrina Mariana de Austria, con la que tuvo a la
infanta Margarita (1651) y a Carlos II (1661). Al igual que su
padre, cedió los asuntos de Estado a validos, entre los que destacó
Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, quien realizó una
enérgica política exterior que buscaba mantener la hegemonía
española en Europa. Su reinado fue un periodo de lujo, fiestas y
exaltación de la corte. En 1633 fue inagurado el palacio del Buen
Retiro. Durante su reinado se participó en la guerra de los Treinta
Años, y se reanudó la guerra en Flandes. La crisis llegó debido a la
falta de recursos y a la intervención de Francia en la guerra. Tras
La Paz de Munster en 1648, se perdieron las provincias del norte de
los Países Bajos (Holanda). Algunos meses antes de morir, la derrota
de Montes Claros o Villaviciosa trajo consigo la pérdida de
Portugal. Falleció el 17 de septiembre de 1665 en Madrid.
Volver al inicio de Reyes de España
Carlos II Rey de España
1665-1700
Nació
el 6 de noviembre de 1661. Hijo de Felipe IV y Mariana de Austria.
Débil y enfermizo, poco dotado física y mentalmente. Padeció
raquitismo infantil, como queda constancia en su abultada cabeza y
en que no pudiera caminar con normalidad hasta los 10 años, a pesar
de que el heredero del Felipe IV tuvo una lactancia que duró casi
cuatro años y contó con 28 nodrizas. Su formación y cultura fueron
escasas. Contrajo matrimonio en dos ocasiones, con María Luisa de
Orleans (1679) y Mariana de Neoburgo (1689), sin tener descendencia.
La primera de sus esposas, seguía siendo virgen al año de
matrimonio. La reina confesó a su camarera que el rey padecía de
"eyaculación precoz que impedía consumar el matrimonio". La
esterilidad que padecía no se debía al hechizamiento, sino a una
enfermedad genital. "La causa de la esterilidad radicaba en un
hipogenitalismo, ya que el rey tenía un solo testículo y era
atrófico". La historia de su hechizamiento empieza aquí. "Un
astrólogo de Bohemia le dijo al monarca que la causa de la
esterilidad radicaba en que no se había despedido de su padre en el
lecho de muerte, por lo que Carlos II se dirigió al monasterio de El
Escorial, mandó sacar la momia de Felipe IV y durante unos minutos
estuvo contemplándolo". Llegó al trono cuando aún no había cumplido
los cuatro años, por lo que, de acuerdo con el testamento de Felipe
IV, su madre, Mariana de Austria, ejerció la regencia, asesorada por
una Junta de Gobierno. En este periodo sucedieron luchas entre la
reina y sus favoritos (Juan Everardo Nithard y Fernando de
Valenzuela) y la oposición política, encabezada por el hermanastro
del rey, don Juan José de Austria. En el año 1676, Carlos nombró
primer ministro y grande de España a Valenzuela, lo que provocó el
golpe de Estado de don Juan José, quien apartó a la reina madre y
gobernó como primer ministro durante algo más de dos años
(1677-1679)le siguieron el duque de Medinaceli (1680-1685) y el
conde de Oropesa (1685-1691). La Monarquía participó en cuatro
guerras determinadas por el expansionismo de Luis XIV. Sus
frecuentes enfermedades y la falta de sucesión provocaron
negociaciones entre los príncipes europeos para el reparto de los
territorios del reino. Aunque el testamento de Carlos II declaró
heredero al duque de Anjou, futuro Felipe V.
Volver al inicio de Reyes de España
Felipe
V - 1700-enero de 1724; agosto de 1724-1746
Nació el 19 de diciembre de 1683 en Versalles. Duque de Anjou,
también conocido como el Animoso. Su abuelo fue el rey francés Luis
XIV y su padre el Gran Delfín Luis y María Luisa Gabriela de Saboya
su madre. Heredó el trono español al morir Carlos II (último monarca
de la casa de Austria o Habsburgo en España) sin descendencia y
nombrarlo éste como heredero a su muerte en 1700. Felipe se
convierte en el primer Borbón de la línea dinástica española. En
1701 juró como rey de España ante las Cortes castellanas. Se casó en
segundas nupcias con Isabel de Farnesio (1714), que le dio siete
hijos: entre ellos el que sería Carlos III, y Felipe, duque de Parma.
Los conflictos entre Habsburgos y Borbones, y la alineación de los
antiguos reinos de la Corona de Aragón en favor de los Austrias,
desencadenaron la Guerra de Sucesión española. Acabada ésta, por los
tratados de Utrecht y Rastadt la monarquía española perdió los
territorios europeos en Italia y en los Países Bajos. En enero de
1724 abdicó de forma inesperada en su hijo Luis, primogénito de su
primer matrimonio con María Luisa de Saboya, pero tras la temprana
muerte de Luis I, en agosto del mismo año, volvió a reinar España.
Su logro fundamental fue el de la centralización y unificación
administrativa y la creación de un Estado moderno. La acción
exterior se determinó por el revisionismo de las decisiones de
Utrecht y por la alianza familiar con Francia. Por los compromisos
en las guerras de Sucesión polaca y austriaca, y por la acción del
Ejército español aliado con el francés, el hijo mayor de Isabel de
Farnesio, Carlos, se convirtió en rey de Nápoles y Sicilia -más
tarde llegó a ser rey de España como Carlos III- y el otro, Felipe,
en duque de Parma, Plasencia y Guastalla. Se fracasó en los intentos
de recuperar Menorca y, con más ahínco, Gibraltar.
Luis I
1724 el Bien Amado
Nació el 25 de agosto de 1707 en el palacio del Buen Retiro, Madrid.
Primer Borbón nacido en España. Hijo del rey Felipe V y María Luisa
de Saboya. A los siete años de edad quedó huérfano de madre. En 1709
fue proclamado príncipe de Asturias y en 1722 se casó con Luisa
Isabel de Orleans, hija de Felipe de Orleans, regente de Francia.
Tenía diecisiete años cuando su padre abdicó a su favor el diez de
enero de 1724. Felipe V quiso abdicar al trono de España pues era
nieto de Luis XIV de Francia y por tanto tenía derecho a convertirse
en heredero de la corona y en virtud de la entonces reciente muerte
del duque de Orleans y heredero al trono, y la gravedad de los
padecimientos de Luis XV, renacieron sus esperanzas de ocupar el
trono de Francia. Luis fue proclamado Rey de España con el nombre de
Luis I, el nueve de febrero de 1724. Pocos meses después de haber
ascendido al trono, enfermó gravemente de viruelas. Falleció el 31
de agosto de 1724, a siete meses de haber asumido el trono. Su
padre, Felipe V retomó la corona por influencia de su segunda
esposa, Isabel de Farnesio.
Volver al inicio de Reyes de España
Fernando VI
1746-1759
Nació el 23 de septiembre de 1713 en Madrid, tercer hijo de Felipe V
y de María Luisa Gabriela de Saboya, heredó el trono español a la
muerte de su padre. En 1729 se casó con Bárbara de Braganza, hija de
Juan V de Portugal y de la archiduquesa Mariana de Austria y, al
igual que su padre, estuvo dominado por su esposa. Tuvo como
ministros al marqués de la Ensenada, que ejerció varias secretarías;
José de Carvajal como secretario de Estado; o el jesuita Francisco
Rávago, confesor real. Mantuvo la paz y neutralidad, frente a las
solicitaciones de Francia e Inglaterra. Con la paz de Aquisgran, que
finalizaba la guerra de sucesión austríaca, obtuvo los ducados de
Parma, Plasencia y Guastalla para el infante Felipe (segundo hijo de
Isabel de Farnesio). Logró el Concordato regalista de 1753,
beneficioso para el control de la Iglesia puesto que atribuía al rey
el patronato universal. Con Portugal se llegaron a acuerdos
coloniales en el Tratado de Madrid de 1750, por el cual los
portugueses cedían, al norte del río de la Plata, la colonia del
Sacramento, pero a cambio se cedían territorios cercanos donde
estaban asentadas varias reducciones jesuíticas de los indios
guaraníes que tenían que ser deportados a otros lugares y eran
hostiles a ser dominados por Portugal. En España se fomentó la
construcción naval para la Armada potenciando la producción de los
astilleros de El Ferrol, Cartagena y Cádiz, la construcción de
caminos, la apertura del puerto de Guadarrama, y la construcción del
canal de Castilla. En 1752 funda la Academia de San Fernando de
Bellas Artes. El último año de su vida, y a consecuencia de la
muerte de su esposa en 1758, Fernando estuvo encerrado en
Villaviciosa de Odón (Madrid), sumido en la locura, con la
administración paralizada y una España sin rey, pese a lo cual la
monarquía siguió funcionando hasta que llegó de Nápoles su hermano
Carlos, el futuro Carlos III. Falleció el 10 de agosto de 1759 sin
descendientes.
Carlos III Rey
de Nápoles (1734-1759), rey de España (1759-1788)
Nació el 20 de enero de 1716. Hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio.
A raíz de la guerra de sucesión de Polonia, entró en Nápoles (1734)
y se apoderó de Sicilia. En 1759 sucedió a su hermanastro en
Fernando VI en el trono Español. Llega a España acompañado de su
esposa, María Amalia de Sajonia, que morirá un año más tarde, y sus
hijos, nacidos en Italia. En contacto con el pensamiento europeo,
continúa el reformismo de Fernando VI. De carácter sencillo y
austero, su gobierno realizó reformas que provocaron un amplio
descontento social. Se limitó la autoridad de los jueces diocesanos,
se produjo el restablecimiento del pase regio y se redujeron las
amortizaciones de bienes. El descontento popular se fomentó por la
propaganda de los privilegiados, provocado por la política de
urbanismo de Madrid (tasas de alumbrado o prohibición de arrojar
basuras a la calle, por ejemplo), los intentos de modificación de
las costumbres (bando de capas y sombreros) y algunas reformas
administrativas y hacendísticas. El 23 de mayo de 1766 estalló un
motín en Madrid y otra provincias. Se proferían vivas al rey y
pedían la destitución de Esquilache. Restablecido el orden social,
la política va a estar dirigida por una serie de hombres como
Floridablanca, Campomanes, Aranda o Jovellanos, asegurando la
continuidad en las reformas. La primera medida fue la expulsión de
los jesuitas (febrero de 1767), a quienes el Dictamen Fiscal, de
Campomanes, acusaba de instigadores del motín. Se intenta la
extensión de la educación a todos los grupos de la sociedad,
mediante el establecimiento de centros dependientes de los
municipios o de las Reales Sociedades Económicas, la creación de
Escuelas de Agricultura o el equivalente a las de Comercio en muchas
ciudades y las propuestas de reforma de los estudios universitarios
(1771 y 1786). Se lleva a cabo la reforma del poder municipal, la
remodelación monetaria y fiscal, los intentos de modernización de la
agricultura y la liberalización de los sectores industrial y
comercial. En política monetaria se producen las remodelaciones de
marzo de 1772, la emisión de vales reales, el primer papel moneda de
España, iniciada en septiembre de 1780, y la creación del Banco de
San Carlos, en septiembre de 1782. En el sector agrario se
congelaron los arriendos y se abordó la confección de una ley
agraria, que no vería la luz hasta 1794. Tras la firma del tercer
pacto de familia con Francia (1761) declara la guerra a Gran Bretaña
(1762), finalizada con el tratado de París (1763). En 1779 estalla
otra guerra con Gran Bretaña, donde se intenta recuperar Gibraltar
(1780/2) y se ocupa Menorca (1782), finalizando con la paz de
Versalles (1783), cediendo los británicos a España la Florida y
reconociendo la ocupación de Menorca. Las colonias americanas se
modernizan de la mano del nuevo pensamiento reformista e ilustrado y
del auge económico. Falleció el 14 de noviembre de 1788.
Volver al inicio de Reyes de España
Fernando VII
1808-1833
Nació el 14 de octubre de 1784 en El Escorial, Madrid. Tercer hijo
de Carlos IV y de María Luisa de Parma. En 1802 contrajo matrimonio
con María Antonia de Nápoles, que lloró de desesperación al verle
por primera vez; su suegra describía a Fernando como "de horrible
aspecto", aludiendo a su gordura (llegó a pesar más de 100 kgs.), su
voz aflautada y su carácter apático. Con el tiempo su esposa le tomó
afecto, pero la princesa falleció en 1806. Se puso secretamente en
contacto con Napoleón y le pidió una princesa de su familia por
esposa, hasta que la trama fue descubierta y dio lugar al proceso de
El Escorial (octubre 1807-enero 1808). Sólo dos meses más tarde el
motín de Aranjuez alcanzaba pleno éxito: Godoy fue destituido,
Carlos IV abdicó en su hijo y Fernando VII comenzó a reinar (19
marzo 1808), en medio del entusiasmo popular, ya que se le
consideraba como una víctima del odiado Godoy, de quien se temía
incluso que pretendiera suplantarle en el trono. Fernando VII, junto
a toda la familia real, fue atraído a Bayona por Napoleón Bonaparte,
quien le forzó a renunciar a la Corona española en su favor.
Napoleón nombró rey de España a su hermano José, quien reinó hasta
1814 con el nombre de José I. Durante la guerra de la Independencia,
el Consejo de Regencia, reunió Cortes en Cádiz (1810), y se declaró
"único y legítimo rey de la nación española a don Fernando VII de
Borbón", así como nula y sin efecto la cesión de la Corona a favor
de Napoleón. En 1814, Fernando VII regresó a España. Un grupo de
diputados, le presentó el denominado Manifiesto de los Persas, en el
que le aconsejaban la restauración del sistema absolutista y la
derogación de la Constitución elaborada en las Cortes de Cádiz
(1812). En la primera etapa de su gobierno, se produjo una
depuración de afrancesados y liberales. En el Ejército se produjeron
pronunciamientos liberales, como el de Rafael del Riego (1820), en
Cabezas de San Juan (Sevilla) lo que obligó al rey a jurar la
Constitución. El Trienio Liberal o Constitucional (1820-1823) fue la
segunda etapa de su reinado donde se continuó la obra reformista
iniciada en 1810: abolición de los privilegios de clase, supresión
de los señoríos, abolición de los mayorazgos, supresión de la
Inquisición, preparación del Código Penal y recuperación de la
vigencia de la Constitución de 1812. Desde 1822, toda esta política
reformista tuvo su respuesta en una contrarrevolución surgida en la
corte, la denominada Regencia de Urgell, apoyada por elementos
campesinos y, en el exterior, con el de la Santa Alianza, que desde
el corazón de Europa defendía los derechos de los monarcas
absolutos. El 7 de abril de 1823 entraron en España las tropas
francesas mandadas por el general duque de Angulema, los Cien Mil
Hijos de San Luis, a los que se sumaron tropas realistas españolas.
Sin apenas oposición, el absolutismo fue restaurado. La última etapa
del reinado de Fernando VII fue de nuevo absolutista. Se suprimió
nuevamente la Constitución y se restablecieron todas las
instituciones existentes en enero de 1820, salvo la Inquisición. Los
años finales del reinado se centraron en la cuestión sucesoria.
Desde 1713 estaba vigente la Ley Sálica, que impedía reinar a las
mujeres. En 1789, las Cortes aprobaron una Pragmática Sanción que la
derogaba, pero ésta no fue publicada hasta 1830, cuando el rey, en
su cuarto matrimonio, con María Cristina de Borbón, esperaba un
sucesor. Poco después, nació la princesa Isabel. En la corte se
formó entonces un grupo de 'realistas puros', que defendían la
candidatura al trono del hermano del rey, don Carlos María Isidro de
Borbón, y negaban la legalidad de la Pragmática publicada en 1830.
En 1832, durante una grave enfermedad del rey, cortesanos carlistas
convencieron al ministro Francisco Tadeo Calomarde, quien logró que
Fernando VII firmara un Decreto derogatorio de la Pragmática, que
dejaba otra vez en vigor la Ley Sálica (recuperando el Reglamento de
1713). Con la mejoría de salud del rey el gobierno dirigido por
Francisco Cea Bermúdez puso de nuevo en vigor la Pragmática, con lo
que, a la muerte del rey, el 29 de septiembre de 1833, quedaba como
heredera su primogénita Isabel (Isabel II).
Curiosidad:
Así se las ponían a Fernando VII
Frase hecha que se dice al respecto para desprestigiar, generalmente
con ironía, aquello que se presenta tan fácil que no hay ninguna
dificultad para resolverlo. Alude a la anécdota que cuenta cómo
Fernando VII, gran aficionado al juego del billar, solía disputar
partidas con sus camarillas. Estos contrincantes, deseosos de
agradar al soberano, procuraban siempre fallar sus golpes y hacer
que las bolas quedasen en inmejorable situación para que el monarca
hiciese sucesivas carambolas.
Volver al inicio de Reyes de España
Carlos IV 1788-1808
Rey de
España, nacido en Portici (Italia) en 1748 y muerto en Roma el 19 de
enero de 1819. Hijo de Carlos III y de María Amalia de Sajonia,
ocupó el trono a la muerte de su padre, el 14 de diciembre de 1788.
Pasó su infancia y primera juventud en Italia, pues había nacido
cuando su padre era rey de Nápoles. Tenía cuarenta años cuando
recibió la corona y su ascensión al trono fue saludada con
esperanzas por los sectores más conservadores de la corte, ya que
Carlos III nunca había gozado de popularidad entre las altas esferas
eclesiástica y aristocrática. A pesar de un cierto sentido de la
majestad heredado del hábito dinástico, los esfuerzos del conde de
Floridablanca, ministro de su padre, por interesarle en las tareas
de gobierno fueron infructuosos. Carlos IV parecía interesarse
únicamente por la caza, que ocupaba la mayor parte de su tiempo, y
por mantener alejado el pecado, ya que era sumamente beato desde su
juventud. Tenía gustos sencillos, como la carpintería y el arreglo
de relojes, aunque sentía gran afición por la música de Bocherinni y
la pintura de Francisco de Goya. El francés Desdevises du Dezert lo
describió como sigue: “Era de elevada estatura y de aspecto
atlético; pero su frente hundida, sus ojos apagados y su boca
entreabierta señalaban a su fisonomía con un sello inolvidable de
bondad y debilidad”. Casó con su prima hermana María Luisa de
Parma, mujer de talante intrigante y manifiesta falta de discreción.
María Luisa dominaba por completo a su indolente esposo, al que
logró mantener apartado de la vida política mientras ella
participaba en todas las intrigas cortesanas y asumía los asuntos de
Estado. La ambición de la reina era, sin embargo, mayor que su
capacidad y pronto delegó, hastiada, las tareas de gobierno. La
reina se ocupó del encumbramiento de su favorito y amante, Manuel
Godoy, con quien mantenía una relación amorosa desde antes de la
muerte de Carlos III. Éste había tratado de evitar los escándalos de
su nuera pero, una vez reina, María Luisa utilizó toda su influencia
para hacer de Godoy el hombre más poderoso de la corte. Ya en su
primer despacho con el secretario de Guerra, Carlos IV promovió a
cadete garzón de guardias de Corps a Godoy, nombramiento con el que
se inició su meteórica promoción. Algunos biógrafos de Godoy han
descartado la naturaleza sexual de sus relaciones con la reina y
atribuyen su sorprendente ascensión a la lealtad que demostró
siempre hacia los reyes y a la escasa capacidad de acción política
de éstos. Sin embargo, parece indudable que algunos de los catorce
hijos que tuvo la reina, lo eran también de Godoy. De ellos sólo
llegaron a adultos seis, entre ellos el Príncipe de Asturias,
Fernando, y el infante Carlos María Isidro.
Volver al inicio de Reyes de España
José I
Bonaparte 1808-1813
Nació en Corte, Córcega. Hermano mayor del emperador Napoleón I
Bonaparte. Cursó estudios de leyes en Pisa (Italia) y en 1796 formó
parte en la campaña de Napoleón en Italia. Un año después tomó un
cargo como diplomático, primero en la corte de Parma y después en
Roma, durante la I República francesa. Fue miembro del Consejo de
los Quinientos, el órgano legislativo inferior en la época del
Directorio, en 1798. Durante las Guerras Napoleónicas, actuó como
enviado de su hermano y firmó tratados con Estados Unidos, Austria,
Gran Bretaña y el Vaticano. En 1806, Napoleón le nombró rey de
Nápoles, en donde reinó hasta 1808, fecha en la que su hermano le
concedió el trono de España. Reinó como José I, buscando el apoyo
político de los grupos de ilustrados españoles, cuyos miembros eran
los denominados afrancesados sin lograr hacer triunfar el programa
reformista de su gobierno, basado en la Constitución de Bayona.
Pasados cinco años regresó a Francia expulsado por los insurgentes
españoles. En 1815, tras la derrota definitiva de Napoleón, emigró a
Estados Unidos, donde permaneció hasta 1832. Regresó a Europa y tras
una breve permanencia en Inglaterra, falleció el 28 de julio de 1844
en Florencia.
Volver al inicio de Reyes de España
Isabel II 1833-1868
Nacida el 10 de octubre de 1830 en Madrid. Hija de Fernando VII y de
su cuarta esposa, María Cristina de Borbón. Su nacimiento provocó
problemas dinásticos, ya que hasta entonces el heredero era el
hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro, que no aceptó el
nombramiento de Isabel como princesa de Asturias y heredera del
trono. Al poco tiempo, en octubre de 1833, cuando sólo contaba con
tres años de edad, sucedió en el trono de España a su padre Fernando
VII. En su minoría de edad fueron regentes su madre María Cristina,
hasta 1840, que se apoyó en los liberales intentando defenderse del
carlismo (primera Guerra Carlista, 1833-1839), y el general
Baldomero Espartero hasta 1843. Con trece años fue declarada mayor
de edad. A los 16, se casó, contra su deseo, con su primo Francisco
de Asís. Tuvo nueve hijos, algunos de los cuales murieron al nacer.
Durante su reinado se produjo el tránsito de un estado absolutista a
otro liberal-burgués. Se inició con la semi-concesión liberal de una
carta otorgada, el Estatuto Real (1834). El impulso liberal se
inició en 1836 tras el golpe de Estado de los sargentos de La
Granja. Se produjo la desamortización de bienes de la Iglesia, la
formación de un Ejército capaz de doblegar al carlismo y la
institucionalización del régimen. Pero la medida más importante fue
la elaboración de una nueva constitución. Adaptada de la
Constitución de Cádiz de 1812, el resultado final fue una nueva
Constitución (1837). Entre 1840 y 1843 Espartero llegó incluso a
desplazar de la regencia a la misma reina madre, con una línea de
gobierno claramente autoritaria que provocó el rechazo de una parte
del progresismo, lo que acabó por abrir las puertas al
conservadurismo.
Durante una década, se consolidó un liberalismo muy restrictivo. El
nuevo sistema se plasmó en la conservadora Constitución de 1845. El
hombre fuerte del periodo, el general Ramón María Narváez, consiguió
evitar en 1848 la oleada revolucionaria extendida por gran parte de
Europa. Esta fase se cerró con el 'tecnócrata' Juan Bravo Murillo,
quien llevó a cabo una amplia labor administrativa y hacendística.
Entre 1854 y 1856 de nuevo el Partido Progresista se volvió a hacer
con el poder mediante el pronunciamiento de Vicálvaro (1854). El
principal dirigente progresista, Espartero, volvía así al primer
plano. Lo más trascendente en este periodo fue la desamortización
civil llevada a cabo por el ministro Pascual Madoz. Narváez volvió a
conseguir el poder durante un bienio más (1856-1858); sin embargo,
los cambios sociales terminaron por abrir el camino a un sistema más
templado, el de la Unión Liberal (1858-1863), en torno a otro
militar, el general Leopoldo O'Donnell. O'Donnell jugó un activo
papel en el exterior, hasta el punto de poder hablarse de una etapa
neo-imperialista: guerra en Marruecos (Paz de Wad-Ras, 1860),
intervención en México, en Indochina, en Annam, anexión de Santo
Domingo y presencia activa en el Pacífico. La última etapa del
reinado de Isabel II (1864-1868) fue de clara descomposición
política. Los nuevos grupos sociales en ascenso exigían un cambio
radical. La respuesta del régimen fue la de resistir mediante la
fuerza. Con Luis González Bravo, el régimen rozó el sistema
dictatorial. El final llegó con la incruenta batalla de Alcolea
(1868), que abrió las puertas de la Revolución de 1868, la cual
supuso el destronamiento definitivo de Isabel II, quien en 1870
abdicó en su hijo Alfonso XII para favorecer la vuelta de la
monarquía Borbónica a España. La figura clave en estos años
parisinos será Cánovas del Castillo, auténtico artífice de la
restauración monárquica que tendría lugar en 1874. La Reina todavía
viviría para ver la muerte de su hijo Alfonso XlI en 1885. La
regencia de su nuera María Cristina de Habsburgo y el inicio del
gobierno efectivo de su nieto Alfonso XIII (1902). Finalmente, en
1904 moriría en París. Sus restos mortales serían trasladados al
Monasterio de El Escorial.
Volver al inicio de Reyes de España
Amadeo
I Amadeo de Saboya 1870-1873
Nació el 30 de mayo de 1845 en Turín, Hijo segundo de Victor Manuel
II (Rey de Saboya-Piamonte y, posteriormente, primer Rey de Italia)
y de María Adelaida de Austria. A los 22 años contrajo matrimonio
con Maria Victoria dall Pozzo della Cisterna (1867). Fue elegido rey
de España después de ser destronada Isabel II. Proclamado por las
Cortes, en noviembre de 1870, y aceptada por él formalmente la
Corona, juró la Constitución en Madrid el 2 de enero de 1871. Su
llegada coincidió con el asesinato de Juan Prim, su principal
valedor. La vida política española carecía de estabilidad:
conspiraciones republicanas y borbónicas, luchas personales entre
los partidos leales, gobiernos efímeros, levantamientos carlistas
(1872), atentados, separatismo en Cuba. Obligado a firmar la
disolución del cuerpo de artilleros, anunció su abdicación a la
Corona española (1873). Su mensaje a las Cortes (Parlamento) definió
a los españoles como ingobernables. Amadeo regresó a Italia y
falleció en 1890 en Turín.
Volver al inicio de Reyes de España
Alfonso XII
1875-1885
Nació el 28 de noviembre de 1857 en Madrid. Hijo de la reina Isabel
II y del rey consorte Francisco de Asís. Fue desterrado a Francia
cuando contaba 11 años al ser destronada su madre por la Revolución
de 1868. Cursó estudios en París, Viena y en la Academia Militar de
Sandhurst. En el año 1870, su madre abdicó en su favor. El
pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto el 29 de
diciembre de 1874 precipitó su regreso a España. El primer problema
de su reinado será la tercera Guerra Carlista. Tras sucesivos
desastres carlistas (Olot, Valencia, Estella), Alfonso XII fue
reconocido como rey legítimo por el militar carlista Ramón Cabrera
el 11 de febrero de 1875. La Paz de Zanjón (1878) acababa de momento
a la guerra de Cuba. Proclamada la Constitución de 1876, el rey fue
representado como su fiel cumplidor. Un turno pacífico de partidos,
permitió el reparto del poder y evitando su toma por la fuerza.
Frente al Partido Conservador, se potenció la creación del Partido
Liberal que aglutinó las fuerzas de centro izquierda encabezado por
Práxedes Mateo Sagasta. Desde 1881 ambos partidos se turnaron de
manera casi matemática. Contrajo matrimonio con su prima María de
las Mercedes (1878), muy festejado y recordado duró poco. Se volvió
a casar con María Cristina de Habsburgo-Lorena, archiduquesa de
Austria, con la que tuvo dos hijas, María de las Mercedes, María
Teresa y un hijo póstumo, el futuro Alfonso XIII. Enfermo de
tuberculosis, sus obligaciones y sus salidas nocturnas empeoraron la
enfermedad. Don Alfonso de Borbón y Borbón murió un 25 de noviembre
en El Pardo y fue enterrado en El Escorial cinco días después, no
sin antes hacer una parada en el Palacio Real para que los
madrileños le dieran su último adiós. Fue un largo camino hasta el
que aún hoy es su descanso, el Panteón de los Reyes del Monasterio
de San Lorenzo.
Volver al inicio de Reyes de España
Alfonso XIII 1886-1931
Hijo póstumo de Alfonso XII y María Cristina de Habsburgo-Lorena,
fue proclamado rey el mismo día de su nacimiento, el 17 de mayo de
1886. Reinó bajo la regencia de su madre hasta 1902. Perteneciente a
la generación posterior al desastre de 1898, que deseaba regenerar a
España. Se enfrentó a problemas derivados de la etapa anterior y
también a otros como el problema social, radicalismo de las
organizaciones obreras, guerras de Marruecos, la quiebra del
turnismo político, el surgimiento de los nacionalismos catalán y
vasco, y otros. Intervino personalmente en política, lo cual le era
permitido por la Constitución de 1876. En el inicio de su reinado,
varios políticos se disputaron el liderazgo dentro de cada formación
política. Tuvo principalmente dos valedores: Antonio Maura dentro
los conservadores y José Canalejas por los liberales. La neutralidad
de España en la I Guerra Mundial abrió mercados y favoreció el
crecimiento económico, pero también la agitación social. La crisis
de 1917, en que se unieron el sindicalismo militar, las huelgas
revolucionarias y el nacionalismo catalán, aumentó la descomposición
del régimen político. Un gobierno nacional formado por miembros de
los dos principales partidos (1918) fracasó también. El rey aceptó
el hecho el golpe militar de Miguel Primo de Rivera (1923) como la
solución de fuerza adoptada ante la crisis. La dictadura fue bien
acogida por muchos sectores sociales en los primeros años: acabó con
la guerra de Marruecos desarrollando una labor de orden social y de
incremento de las obras públicas. Alfonso XIII intentó restaurar el
orden constitucional tras el fracaso de Primo de Rivera en 1930,
pero los partidos tradicionales estaban resentidos, y republicanos,
socialistas y regionalistas de izquierda (luchaban unidos contra la
monarquía. Las elecciones municipales del 13 de abril de 1931 dieron
el triunfo a socialistas y republicanos. El rey, para evitar una
lucha civil abandonó el país, pronunciando sus palabras más
célebres: "espero que no habré de volver, pues ello sólo
significaría que el pueblo español no es próspero ni feliz". El 14
de abril de 1931 se proclamaba la II República. Vivió en el exilio
aún diez años. De su matrimonio con Victoria Eugenia de Battenberg,
con quien se había casado en 1906, tuvo seis hijos. Alfonso, muerto
en 1938; Jaime, sordomudo que renunció a la sucesión; Beatriz;
Cristina; Juan, al que nombró sucesor de los derechos dinásticos, y
Gonzalo, muerto en 1934. Durante la Guerra Civil (1936-1939) se
inclinó por el bando sublevado. Residió en Roma, donde murió y fue
enterrado en 1941. Sus restos fueron trasladados en 1980 al Panteón
de los Reyes del Monasterio de El Escorial (Madrid).
Volver al inicio de Reyes de España
Juan
Carlos de Borbón y Borbón 1975
Juan Carlos I
Nació el 5 de enero de 1938 en Roma, residencia de la familia real
en ese momento, tras abandonar España cuando se proclamó la
República en 1931. Hijo de Juan de Borbón y Battemberg, conde de
Barcelona, cabeza visible de la Casa Real, desde la abdicación del
rey Alfonso XIII, y de María de las Mercedes de Borbón y Orleans.
Por deseo de su padre, fue educado en España, que visitó por primera
vez a la edad de 10 años. En 1954, terminó el Bachillerato en la
escuela de San Isidro de Madrid y en 1955 inició sus estudios en las
academias y escuelas militares del ejército, la marina y las fuerzas
aéreas. Durante este período, realizó su viaje de prácticas como
guardamarina en el buque de entrenamiento Juan Sebastián Elcano y se
graduó como piloto militar. En 1960-61 finalizó sus estudios en la
Universidad Complutense de Madrid, donde cursó Derecho
Constitucional e Internacional, Economía y Sistema Tributario. El 14
de mayo de 1962, contrajo matrimonio en Atenas con la princesa Sofía
de Grecia, hija mayor del rey Pablo I y la reina Federica. En 1963
nació el primero de sus tres hijos, la princesa Elena, seguida años
más tarde por la princesa Cristina y, en 1968, el príncipe Felipe.
Después de su designación como futuro jefe de Estado en 1969, tomó
parte en varias actividades oficiales, viajando por España y
visitando muchos países extranjeros, como Francia, la República
Federal de Alemania, los Estados Unidos, Japón, China y la India. A
la muerte de Francisco Franco, fue proclamado rey el 22 de noviembre
de 1975. En su primer mensaje a la nación, expresó las ideas básicas
de su reinado: restaurar la democracia y convertirse en rey de todos
los españoles sin excepción. La transición a la democracia, dirigida
por el nuevo Gobierno, comenzó con la Ley de Reforma Política de
1976. En mayo de 1977, el conde de Barcelona cedió al rey sus
derechos dinásticos y su posición como cabeza de la Casa Real
española, en una ceremonia que confirmó el compromiso de la Corona
con la restauración de la democracia. Un mes después, se celebraron
las primeras elecciones democráticas desde 1936 y el nuevo
parlamento elaboró el texto de la nueva Constitución, que fue
aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978. La Constitución
declara como forma de Gobierno del Estado español la monarquía
parlamentaria, en la que el Rey es el árbitro y supervisor del buen
funcionamiento de las instituciones. Con la aceptación de la
Constitución, el rey Juan Carlos proclamó expresamente su firme
intención de acatarla y servirla. De hecho, fue la actuación del
monarca la que protegió la Constitución y la democracia en la noche
del 23 de febrero de 1981, cuando los poderes constitucionales
fueron retenidos en el edificio parlamentario por un intento de
golpe de Estado. Ha viajado por Europa, Latinoamérica, los Estados
Unidos y Canadá, los países árabes, Israel, China, Japón, Indonesia,
Australia, Nueva Zelanda y varios países del África negra. Le han
sido otorgados doctorados honoris causa en centros de gran renombre,
como la Universidad de Bolonia, Oxford, Cambrigde y Harvad, entre
otros. Es también socio del Institut de France y de la American
Philosophical Society (Sociedad Filosófica Americana). Presidente
honorario de la Junta Directiva del Instituto Cervantes, que se
dedica a la difusión del español en el mundo, y de la Fundación en
apoyo de la Real Academia, a cuya instauración en 1993 contribuyó
con su patrimonio personal.
Volver al inicio de Reyes de España
|