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ÍNDICE DE LOS REYES DE
ARAGÓN
LOS PROTAGONISTAS DE UNA ÉPOCA
Reino de Aragón
Unidad político-administrativa de la España medieval; evolucionó desde
su constitución original como condado hasta su definición como reino que
terminará uniéndose con el reino de Castilla para conseguir la
unificación de España, durante el reinado de los Reyes Católicos.
Condado de Aragón
Su núcleo originario, que tiene su principal centro urbano en Jaca, su
capital, está formado por la vertiente meridional del Pirineo central,
en los valles de Hecho y Canfranc, regados por los ríos Aragón Subordán
y Aragón propiamente dicho, que le dan su nombre. Tras independizarse
del dominio musulmán, el territorio cayó en manos de los carolingios,
que designaban para regirlo a condes ultramontanos. Tras la muerte de
uno de éstos: Aureolo, accede al poder, en el año 809, una dinastía de
origen local, a cuyo frente se sitúa Aznar Galindo. La historia de los
primeros momentos del condado no es bien conocida por la ausencia de
documentos contemporáneos y por los condicionantes legendarios que
adornan la existencia de los primeros condes y la liberación del dominio
carolingio. En esta época destaca la importancia de los monasterios
pirenaicos (San Pedro de Siresa, de tradición carolingia y San Juan de
la Peña, de cultura mozárabe) en los que se refugia la cultura pagana y
cristiana, independizándose de la tutela religiosa de Toledo.
En poco tiempo, San Juan de la Peña, un centro rupestre de posible
origen eremítico y mozárabe (en la proximidades de Jaca), se convierte
en santuario de Aragón, recibiendo el favor del conde Galindo I, con la
donación efectuada, en el año 868, del monasterio y villa de San Martín
de Cillas. A principios del siglo X, Aragón, aún conservando una cierta
autonomía, cayó bajo la influencia del cercano reino de Navarra a través
de enlaces matrimoniales de ambas casas reinantes: el rey García Sánchez
I, casado con doña Andegroto Galíndez de Aragón, incorporó al reino de
Navarra el condado de Aragón, el cual se mantuvo dependiente de
Pamplona, aunque conservó una cierta personalidad, hasta la muerte del
rey navarro Sancho III el Mayor (1035), que lo deja a su hijo Ramiro,
quien lo transforma en reino.
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de Reyes de Aragón
Reino de Aragón -
Dinastía de reyes navarros
El reino de Aragón surgió en el año 1035, al independizarse Ramiro
Sánchez de una parte de las tierras heredadas de su padre Sancho III el
Mayor de Navarra que coincidían con el antiguo condado de Aragón.
Ramiro, a la muerte de su hermano Gonzalo (1039), incorporó a su reino
otros territorios montañeses situados más a oriente, en Sobrarbe y
Ribagorza, formando así un pequeño estado limitado por el oeste con el
de Pamplona y por el este con los condados catalanes de Urgel y de
Barcelona. Al sur se extendían las tierras llanas del valle del Ebro,
todavía en poder musulmán. Durante el sitio de Graus llevado a cabo por
Ramiro I, rey de Aragón, llegan tropas castellanas y zaragozanas a
defender la plaza. El 8 de mayo de 1063, en el curso de la batalla,
Ramiro I muere, por lo que el título aragonés pasa a su hijo primogénito
Sancho I Ramírez.
El papa Alejandro II, conocedor de la muerte de Ramiro I de Aragón,
promueve una expedición de caballeros franceses en auxilio del pequeño
reino pirenaico. Guillermo de Poitiers, duque de Aquitania, manda el
ejército abigarrado de franceses e italianos, en que predominan los
normandos, a las órdenes de Roberto Crespin, uniéndose con las huestes
de Armengol III de Urgel. En agosto de 1064, la ciudad de Barbastro se
rinde, pero los vencedores no respetan los términos benignos de la
capitulación, recogiendo un motín inmenso. Tras la marcha de los
cruzados que la habían conquistado, la situación de la ciudad de
Barbastro era insostenible, y casi no puede ser defendida. En abril de
1065, el rey de Zaragoza, al-Muqtádir, con auxilio de tropas sevillanas
de caballería, la cerca y la recupera, y pasa a cuchillo a toda la
guarnición, quedando nuevamente bajo el control islámico.
Al incorporarse momentáneamente en el año 1076 las tierras navarras a la
corona aragonesa, tras la muerte por asesinato del rey navarro Sancho IV
el de Peñalen, los reyes Sancho Ramírez de Aragón y Alfonso VI de
Castilla, ambos nietos de Sancho III el Mayor, invaden Navarra. El
aragonés es reconocido rey en Pamplona, mientras que las tierras que en
otro tiempo pertenecieron a Castilla (La Rioja, Álava, Vizcaya y parte
de Guipúzcoa) se decantan por Alfonso VI. Engrandecido el reino
aragonés, sus reyes Sancho Ramírez (1063-1094) y Pedro I (1094-1104)
dedicaron sus esfuerzos a la conquista de Huesca, incorporando
sucesivamente Graus (1083), Arguedas (1084), Monzón (1089), Huesca
(1096), Barbastro (1100), y estableciendo posiciones en las proximidades
de Tudela y Zaragoza, pero sin llegar a dominar la orilla izquierda del
río Ebro.
En el reinado de Alfonso I el Batallador (1104-1134), Aragón pasó de ser
un estado montañés a una de las potencias peninsulares; después de haber
intervenido en las luchas civiles de Castilla (Alfonso I estaba casado
con Urraca, hermana de Alfonso VI de Castilla, pero en 1114 la repudió),
dio comienzo a sus empresas conquistadoras hacia el sur: tomó Zaragoza
en el año 1118 (en pleno invierno se apodera de Almudévar, Sariñena,
Gurrea y Zuera). A la llegada de un ejército de cruzados mandado por
Gastón de Bearn, comenzó el asedio de Zaragoza; el ejército de Alfonso I
de Aragón es internacional, sumándose, a los aragoneses y navarros, los
cruzados franceses, los castellanos del señor de Vizcaya, Diego López de
Haro, y los catalanes del conde de Pallars. La ciudad capitula ante el
férreo cerco cristiano tras morir su defensor, Ibn Mazdalí, haciendo
Alfonso I entrada solemne el 19 de diciembre de 1118. Al año siguiente
toma Tudela y Tarazona, Calatayud y Daroca en el 1120; por el sudeste
llegó hasta Monreal del Campo en la ribera del Jiloca y amenazó Lérida y
Tortosa. Sus campañas se extendieron hasta llegar a organizare una
expedición a Andalucía, de donde regresó en junio de 1126 acompañado de
un gran contingente de mozárabes, entre diez y quince mil, que huyen de
las posibles represalias del sultán almorávide, con los que se repuebla
parte del desértico valle del Ebro: Tudela, Zaragoza, Calatayud,
Tarazona, etc.
Tras un pequeño retroceso de la frontera después de la derrota de Fraga
(1134), donde Alfonso es derrotado y muerto, el resto del territorio
estrictamente aragonés fue conquistado en el siglo XII, reinando Ramón
Bereguer IV y su hijo Alfonso II. La muerte de Alfonso I el Batallador
(julio del año 1134), sin haber dejado descendencia, planteó un problema
sucesorio en la corona de Aragón y en la de Navarra: los nobles
aragoneses, no haciendo caso de lo establecido en el testamento del
Batallador, que mandaba repartir el reino entre las Órdenes Militares,
reconocen como rey a Ramiro II, el Monje, único hermano del rey difunto,
que había sido abad de Sahagún, obispo de Burgos y Pamplona y, en estos
momentos, era el abad de San Pedro el Viejo de Huesca y obispo de
Barbastro.
Siguiendo el ejemplo de los aragoneses, los navarros designan rey de
Pamplona a García V el Restaurador, produciéndose así la separación de
ambos reinos.
El nuevo rey aragonés Ramiro II el Monje (1134-1137), de acuerdo con las
normas del derecho feudal, tras el matrimonio de Petronila (niña de dos
años hija de Ramiro y de Inés de Poitiers) y el conde de Barcelona,
Ramón Berenguer IV, celebrado con solemnes festejos el 11 de agosto de
1137, deposita en manos de su yerno la corona aragonesa con el título de
rey. Ramiro II regresa a su convento de Huesca el 14 de noviembre de
1137, después de haber sometido a los díscolos nobles aragoneses.
Ya había un marido con capacidad para ejercer la autoridad regia en
Aragón, aunque Ramón Berenguer no querrá nunca usar el título de rey,
sino sólo el de "princeps et dominator Aragoniae": A partir de este
momento quedan unidos los destinos de Cataluña y Aragón en una sola
persona.
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de Reyes de Aragón
Dinastía de la Casa de Barcelona
Unidos de
esta manera los dos principales estados del oriente peninsular, con la
consiguiente concentración de fuerzas, se reanudó la reconquista contra
los musulmanes. El 31 de diciembre de 1147, el príncipe catalano-aragonés
Ramón Berenguer IV, con la ayuda de los mismos contingentes que
acudieron a la cruzada de Almería, castellanos de Alfonso VII, naves
pisanas y genovesas, navarros de García Ramírez y Guillermo de
Montpellier, realiza la toma de la ciudad de Tortosa, y en la
capitulación y en la subsiguiente carta de población se permite a
musulmanes y judíos mantener sus tierras, costumbres y religión; después
inicia el asedio de Lérida, Fraga y Mequinenza, a fin de eliminar la
cabeza de puente musulmana al otro lado del Ebro, rindiéndose en 1149
las tres plazas, pero se les concede una capitulación y carta de
poblamiento que permite a musulmanes y judíos mantener sus tierras,
costumbres y religión. Por el Tratado de Tudellén, los reyes Alfonso VII
de Castilla y León, y Ramón Berenguer IV de Aragón y Cataluña, deciden
combatir contra el reino pirenaico de Navarra y repartírselo,
estableciendo las respectivas áreas de reconquista de ambos reinos:
Alfonso VII reconoce a Ramón Berenguer y sus sucesores el derecho de
conquista sobre los reinos de Valencia, Denia y Murcia, aunque sujetos a
vasallaje castellano.
Su hijo Alfonso II (1162-1196), en 1172, tras la conquista de todo el
valle de la Alfambra, funda la ciudad de Teruel, dándole un fuero propio
y asentando población aragonesa. Esta plaza se convierte en la principal
base de operaciones ante los bandoleros de Albarracín. En el sur de
Francia, el rey adquirió por herencia el Rosellón y la Provenza, ya que
habían pertenecido a su abuelo Ramón Berenguer III, y son reconocidos
sus derechos al condado de Tolosa. Los condados de Bearn y Bigorra, al
norte de los Pirineos, le ofrecieron vasallaje, formándose un estado que
tenía a la cordillera pirenaica como eje. En el año 1179, Alfonso II de
Aragón y Alfonso VIII de Castilla se entrevistan en Cazorla, lugar
cercano a Ariza, donde fijan un nuevo reparto de las zonas de
reconquista futura, estableciendo sus respectivos límites en el puerto
de Biar y Játiva, lo cual deja el Reino de Murcia del lado castellano.
En el reinado de su hijo Pedro II (1196-1213), los planes de
preponderancia ultrapirenaica se vieron amenazados por la difusión de la
herejía albigense, aprovechada por los franceses del norte para obtener
la unidad territorial de su país. El papa Inocencio III había predicado
esta cruzada para acabar con la herejía cátara o albigense que tan
fuertemente había infectado el sur de Francia. En esta cruzada, con
Simón de Monfort a la cabeza, habían tenido más fuerza los intereses
económicos y políticos que los religiosos, frente a los cuales se había
situado el rey de Aragón Pedro II que aglutinaba a los señores de la
zona: Raimundo VI de Tolosa, el conde de Foix, el vizconde de Béziers,
etc. De nada le sirvió al rey aragonés la infeudación de sus reinos al
Papa. Un año después de haber combatido al Islam en la batalla de las
Navas (1212), junto al rey Alfonso VIII, habiendo agotado todas las
posibilidades por vía política y diplomática, Pedro II de Aragón en
Tolosa se enfrenta, con el apoyo de sus vasallos languedocianos (pero
sin el soporte económico de Cataluña), a los cruzados de Simón de
Monfort. La batalla se desarrolla en Muret, el 14 de septiembre de 1213,
donde el rey, con un ejército muy pequeño, es derrotado y muerto.
Eliminadas las aspiraciones francesas de Aragón con la muerte en Muret
de Pedro II, su hijo y sucesor Jaime I el Conquistador (1213-1276)
orienta sus esfuerzos a la Reconquista y formación de un estado marítimo
fuerte en el Mediterráneo. Apaciguada la anarquía que imperó en su
infancia, Jaime I se dirigió a Mallorca (1229) con una flota catalana,
la ayuda de sus nobles y el apoyo de las Cortes de Barcelona. Llegados a
la isla, los catalanes derrotan fácilmente a los musulmanes bloqueando
la capital mallorquina por mar y por tierra. Palma resiste durante tres
meses, hasta que es conquistada al asalto el 31 de diciembre de 1229.
Jaime I instituye el reino de Mallorca y procede al reparto de las
tierras de la isla entre los conquistadores y los musulmanes
pacificados, repoblándola con contingentes traídos de Cataluña y
Occitania. Se establece el catalán como lengua y los Usatges como código
de ordenamiento jurídico. Dos años después, en un nuevo viaje a la isla,
el rey Jaime I de Aragón completa el dominio del archipiélago logrando
la sumisión de Menorca en el Tratado de Cap de Pera, en el que el
alcaide árabe de la isla le ofrece su homenaje sin lucha alguna. En
1235, un ejército mandado por el arzobispo de Tarragona, Guillermo de
Montegrí, conquista la isla de Ibiza, repoblándola con campesinos
catalanes del sur del Llobregat y de la región de Tarragona. La isla es
incorporada a los usos jurídicos y dominio del Reino de Mallorca.
Prosiguió el monarca su actividad reconquistadora y dirigió sus
esfuerzos contra el reino valenciano; una serie de victoriosas campañas
culminaron con la toma de Valencia en el año 1238, a cuyos territorios
se les otorga el fuero de Aragón, que la mayoría de los repobladores, o
por lo menos el sector más activo, el catalán, no aceptó de buena gana;
por eso en el año 1240, Jaime I de Aragón impone un nuevo fuero
independiente al nuevo Reino de Valencia que se suma a la Corona de
Aragón, formada ahora por cuatro unidades políticas: Reino de Aragón,
Reino de Mallorca, Reino de Valencia y Principado de Cataluña.
Las conquistas de Jaime I llegan hasta Játiva, Alcira y hasta los
límites señalados por el tratado de Almizra (1244, Campo de Mirra,
Alicante, en las cercanías del valle de Biar), firmado entre Jaime I y
el Infante don Alfonso, en nombre de Fernando III de Castilla. En él se
establece la frontera entre ambos reinos en una línea que, partiendo del
puerto de Biar, en el interior, alcanza la costa entre Altea y
Villajoyosa. Alicante queda en territorio castellano: los aragoneses se
retiran de Villena y Alfonso abandona Morguente y Enguera tras la
anexión de Murcia. Este tratado deja a la Corona de Aragón sin frontera
con el Islam, quedando la Reconquista en manos casi exclusivamente
castellanas. Pese a que Murcia había quedado asignada a Castilla, cuando
los murcianos se sublevan contra Alfonso X, en 1266, Jaime I,
desinteresadamente, sometió a los rebeldes a la autoridad del rey
castellano. Por el Tratado de Corbeil (1258), negociado con San Luis,
renunció de manera formal a sus derechos en el sur de Francia,
conservando únicamente el señorío de Montpellier; en compensación el rey
francés desistió de los anacrónicos derechos que, como sucesor de
Carlomagno, poseía sobre la antigua Marca Hispánica. Al morir Jaime I,
repartió sus dominios entre sus hijos: al primogénito Pedro le cedió
Aragón, Cataluña y Valencia; a Jaime las Baleares, el Rosellón y la
Cerdeña junto con el señorío de Montpellier.
Con el reinado de Pedro III (1276-1285) se entra de nuevo en una nueva
etapa, durante la cual, cerrados para Aragón los caminos naturales para
la expansión por la Península, será el Mediterráneo el centro de
gravedad de su política expansiva. La brillante expansión internacional
la inició, en competencia con Carlos de Anjou, Pedro III el Grande, con
la conquista de Sicilia a la que tenía derechos por su matrimonio con un
princesa de la dinastía reinante en Sicilia. Tras la muerte de Manfredo
de Sicilia, suegro de Pedro III, el Papa impuso en la isla a la dinastía
de Carlos de Anjou. En el año 1282, tuvo lugar en Palermo una matanza
general de franceses a manos de sicilianos, conocida con el nombre de
"Vísperas Sicilianas"; Carlos de Anjou, desde Nápoles, intentó vengarse,
y los sicilianos pidieron ayuda al rey aragonés, el cual con una armada
catalano-aragonesa al mando de Roger de Lauria se apoderó de Sicilia y
de otras plazas en Calabria. La fácil ocupación de la isla causó graves
problemas para Aragón: por una parte Pedro III es excomulgado por el
Papa Martín IV y sus reinos adjudicados a Carlos de Valois, hijo segundo
del rey de Francia; por otra parte, Cataluña es invadida por los
ejércitos franceses que al son de Cruzada entran en Cataluña
apoderándose del Ampurdán y llegando hasta Gerona. De nuevo la acción de
la flota de Roger de Lauria y la acometividad de los almogávares hizo
que las intenciones francesas fracasaran y los planes angevinos de
dominar el Mediterráneo occidental fueran deshechos. En el plano
interior, la situación precaria de Pedro III ocasionó que sus vasallos,
temerosos de tener que enfrentarse al Papado y Francia, se negaran a
admitir la autoridad real y, sobre todo, a financiar con nuevos tributos
los planes bélicos del monarca, por lo que Pedro III se vio obligado a
otorgar a los nobles aragoneses el "Privilegio General", que era una
confirmación de los antiguos privilegios señoriales que limitaban la
autoridad del rey.
Los sucesores de Pedro el Grande procuraron solucionar sus
enfrentamientos con el Papado de forma que no afectase a la política
general de expansión mediterránea; aún así Alfonso III (1285-1291) fue
rey de Aragón y su hermano Jaime II ciñó la corona de Sicilia,
incumpliendo la promesa de su padre que al morir prometió devolver
Sicilia al Papa. Después, por los tratados de Anagni (1259) y
Caltabellota (1302) lograron que una rama lateral aragonesa (la de
Federico) permaneciera en Sicilia, y que el Papado les concediese la
soberanía sobre Córcega y Cerdeña. Durante la primera mitad del siglo
XIV la Corona de Aragón cimentó su dominio en el Mediterráneo occidental
con la conquista de Cerdeña (1323-1324): El 12 de junio de 1323, parte
del puerto de Portfangós la expedición catalano-aragonesa en la que
Jaime II (1291-1327) ha invertido todas las posibilidades económicas de
la Corona.
Su objetivo era la conquista definitiva de Cerdeña. Previamente se creó
en la isla un grupo, encabezado por Bracalone Doria y Hugo II de
Arbórea, favorable a la intervención. La conquista de Cerdeña posibilitó
a Aragón disponer de un núcleo comercial de gran importancia en el
centro del Mediterráneo. Una extraordinaria expedición militar de
mercenarios catalano-aragoneses, los almogávares de Roger de Flor,
Berenguer de Rocafort y Berenguer de Entenza, se dirigieron al imperio
bizantino amenazado por los turcos. Culminó con la creación de un estado
vasallático de la corona de Aragón en Atenas Neopatria (1311-1391). El
dominio militar alcanzó su máxima potencia con la reincorporación de las
Baleares-Rosellón, de Sicilia (1936), y la conquista de Nápoles, ya en
el siglo XV. El reinado de Alfonso IV el Benigno (1327-1336) careció de
relieve, no siendo así el de su hijo Pedro IV el Ceremonioso
(1336-1387), monarca culto, que fue uno de los fecundos en
acontecimientos de toda clase.
Anexionó el reino de Mallorca (el 25 de mayo de 1343, las tropas
expedicionarias catalanas armadas por Pedro IV el Ceremonioso para
someter a Jaime III, desembarcaron en Santa Ponça, ocupando la capital
mallorquina y la isla sin apenas resistencia. Jaime III huyó a sus
posesiones del Rosellón, mientras que Pedro IV, tras ser coronado
solemnemente en la Seo, declaraba que, en el futuro, el reino de
Mallorca no se separaría de la Corona de Aragón); sometió y deshizo a la
poderosa "Unión Aragonesa", que reunía a la nobleza de Aragón, en la
batalla de Epila, el 21 de julio de 1348, anulando todos sus privilegios
y su nombre, sometiendo a la nobleza aragonesa al principio de su
autoridad, rompiendo con ello la tradicional política pactista que regía
en Aragón. En política exterior Pedro IV intervino en los conflictos
civiles de Castilla a favor de Enrique de Trastámara. A finales de su
reinado la isla de Sicilia se unió a la Corona de Aragón, lo mismo que
los lejanos ducados de Neopatria y Atenas. Su hijo Juan I (1387-1395),
muy distinto de su padre, se ocupó más de las diversiones cultas que de
la política. El acontecimiento más destacado de su tiempo fue la ruptura
de la unidad eclesial producida por el "Cisma de Occidente": el 28 de
septiembre de 1394, después del fallecimiento del antipapa Clemente VII,
los cardenales de Aviñón eligen como nuevo papa a Pedro de Luna, que
adopta el nombre de Benedicto XIII. A esta elección no son ajenos los
intereses políticos de la Corona de Aragón, que desea colocar a un
hombre de confianza en la curia papal de Aviñón. Le sucedió su hermano
Martín I el Humano (1395-1410) con el que se extinguió la dinastía de la
casa de Barcelona. Después de su muerte, y tras un período de dos años
de incertidumbre, se llegó a un acuerdo (Compromiso de Caspe), en el que
en Aragón se instaura la dinastía castellana de Trastámara en la persona
del rey Fernando I, el de Antequera.
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de Reyes de Aragón
Dinastía de la Casa de Trastámara
El 31 de mayo de 1410 muere, sin descendencia y sin haber dejado
solucionado el problema de su sucesión, el rey aragonés Martín el
Humano. A la pregunta que Ferrer de Gualbes le dirige en nombre de la
ciudad de Barcelona, sobre si quería que la corona fuese a parar a manos
de quien en justicia debiese, el rey responde "sí". Casi dos años
después, el 15 de febrero de 1412, Cataluña y Aragón firman la concordia
de Alcañiz, por la que acordaban constituir una comisión formada por
nueve compromisarios, tres por cada reino, los cuales investigarían los
derechos de cada candidato al trono aragonés. Seis votos serán
suficientes para la elección, al menos uno de cada tercio. Se invita a
Valencia a participar, siempre que previamente convoque un Parlamento
único. Según lo expresado en la concordia de Alcañiz, los nueve
compromisarios de los reinos de la Corona de Aragón, se reúnen en Caspe.
El día 24 de junio de 1412, después de dos meses de deliberaciones, los
compromisarios proceden a una votación secreta, siendo elegido rey el
regente de Castilla, don Fernando de Antequera.
La influencia de san Vicente Ferrer y del papa Benedicto XIII en la
decisión es tan grande, que es aceptada irregularmente por los tres
reinos. El nuevo rey aragonés hace su entrada en Zaragoza el 5 de agosto
de 1412 y es calurosamente acogido. Las Cortes lo juran y le ofrecen
55.000 florines. Pero tuvo que someter al conde de Urgell, pretendiente
a la corona que se negó a aceptar el fallo de la comisión.
Alfonso V (1416-1458) continuó la política mediterránea de la Corona de
Aragón. Conquistó Nápoles en el año 1442, y en este reino pasó la mayor
parte de su vida, en una corte fastuosa, sucediéndole su hermano Juan II
(1458-1479).
Este rey lo era también, como consorte, en Navarra y en Nápoles. Las
divergencias entre el rey aragonés y su hijo el Príncipe Carlos de Viana
(heredero de la corona), motivaron una guerra civil complicada con los
conflictos sociales de la remensa catalana: a principios del 1462 se
produce un levantamiento general de los remensas del principado de
Cataluña, pronto extendido; los bigaires denuncian un supuesto complot
realista y alzan sus tropas para someter a los campesinos en febrero. El
11 de abril, después de que la reina Juana Enríquez y el príncipe
Fernando se refugiaran en Gerona, los principales buscaires de Barcelona
son detenidos y algunos ejecutados. El Principado se halla en plena
revuelta. La lucha contra las instituciones tradicionales catalanas duró
varios años, llegando a empeñar el rey Juan II de Aragón los condados
del Rosellón y Cerdeña al rey francés, Luis XI, en tanto que los
catalanes adversos a Juan II, y muerto ya el Príncipe de Viana,
aclamaban a otros reyes extranjeros.
A su muerte, le sucedió en la corona aragonesa Fernando II, casado con
Isabel de Castilla. Con el reinado de ambos desde el año 1474 se llegó a
la unidad nacional.
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de Reyes de Aragón
Ramiro I (1035-1063).
Hijo ilegitimo de Sancho III,
el Mayor, rey de Navarra, Ramiro I heredó (en 1035), el condado de
Aragón, que erigio en reino. Poco despues, aprovechandose de la ausencia
de su hermano García, a quien habia tocado la corona de Navarra, y que a
la sazon se hallaba en Roma, intentó apoderarse de sus estados; mas
frustróse su plan con el pronto regreso de García, el cual logró no solo
salvar su reino, sino derrotar completamente a Ramiro hasta obligarle a
refugiarse en las montañas del suyo. En 1038 su hermano Gonzalo, rey de
Sobrarbe y Ribagorza, fué alevosamente asesinado en el puente de Monclús
por su vasallo Ramonet de Gascuña, y los Estados de Sobrarbe y de
Ribagorza se agregaron, por acuerdo de sus moradores, al reino de Aragón.
Ramiro I murió el día 8 de
mayo de 1063 de resultas de una herida que recibio peleando contra los
moros de Zaragoza.
Casado en 1036 con Gisberga,
llamada también Ermesinda, hija de Bernardo Roger, conde de Bigorra,
tuvo en ella cuatro hijos: Sancho, que le sucesio; Garcia, que fué
obispo de Jaca; Teresa y Sancha, que casaron con los condes de Provenza
y de Tolosa. Fuera de matrimonio tuvo un hijo natural llamado también
Sancho, que heredó el señorio de Aybar, Javierre y Latre, con el título
de conde y el de Ribagorza.
La reina Ermesinda murio el 1
de septiembre de 1049, y fué enterrada en el monasterio de San Juan de
la Peña.
Sancho Ramirez (1063-1094).
Sucedio a su padre a la edad
de 18 años. Tomó Barbastro a los musulmanes (en 1065) en unión con
Armengol, conde Urgel, que pereció en la reyerta. El rey de Navarra,
Sancho Garcés, primo de Sancho Ramirez, fué asesinado por su propio
hermano Ramón, que en una partida de caza le precipitó de una elevada
roca. Los navarros, no queriendo ser gobernados por el fratricida,
eligieron por su rey a Sancho Ramirez, el cual incorporo la corona de
Navarra a la de Aragón. En 1078 taló los campos de Zaragoza, construyó
la fortaleza de Castellar, mas tarde hizo tributario al rey arabe de
aquella ciudad. Se apoderó del castillo de Graus y de Piedra Tajada, y
en el año 1086, habiendo ganado Monzón, dió esta plaza con titulo de rey
a su hijo Don Pedro, que ya lo era de Sobrarbe y Ribagorza.
Murió el 4 de junio del año
1094 de un flechazo que recibio sitiando Huesca. Su cuerpo fué llevado
al monasterio de Monte-Aragón, fundado por él, y despues de ganada la
ciudad, trasladado al de San Juan de La Peña.
Dejó de su primera mujer, Doña
Feliciana, tres hijos, que se sucedieron uno despues de otro, a saber:
Don Pedro, Don Alfonso y Don Ramiro.
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de Reyes de Aragón
Pedro I (1094-1104).
Dos años duró todavía el sitio
de Huesca despues de la muerte de Don Sancho Ramirez, y el día 25 de
noviembre de 1096 entró en ella triunfante el rey Don Pedro I (1).
Este monarca ganó a los
musulmanes los castillos de Calasanz y de Pertusa (en 1099), la plaza de
Barbastro (1100), y otras varias.
En el año 1102 espulsó sin
dificultad de sus últimos asilos a los arabes fronterizos de Cataluña,
despues de haber invadido y talado los campos de Zaragoza.
Retirado a Huesca, desde que
fallecio (1104) su hijo único Don Pedro, habido en su esposa Berta,
sintió por esta pérdida un dolor tan inmenso que le llevó en pocos meses
al sepulcro, adonde descendió el 28 de septiembre de aquel mismo año.
Alfonso I. (1104-1134)
El Batallador.
Sucedio a su hermano por haber
fallecido aquel sin sucesión. En 1109 se casó con Doña Urraca, hija
única y heredera de Alfonso VI de Castilla y de Constanza de Borgoña, de
suerte que el Batallador tuvo en sus manos los dos reinos de Aragón y
Castilla, pero la discordia que no tardó en estallar entre los consortes,
fué origen entre aragoneses y castellanos de continuos combates que
duraron hasta la muerte de Doña Urraca, acaecida en el año 1126. Alfonso
vencio a los musulmanes en mas de cien batallas o combates, les tomó
sucesivamente Tudela, Zaragoza (1118), en donde establecio corte,
Calatayud (1120), Bubierca, Alhama, Ariza y Daroca, despues de la
batalla de Cutanda.
En el año 1125 emprendió con
éxito una atrevida espedición a Andalucia: llego hasta Motril. Volvio a
sus tierras habiendo batido a todos los reyezuelos que se oponian a su
marcha, y llevó consigo al reino de Aragón, donde se establecieron mas
de diez mil mozárabes.
Esto sucedio en el año de
1126, el mismo en que fallecio Doña Urraca y en que fué proclamado rey
de Castilla su hijo con el nombre de Alfonso VII. El Batallador quiso
hacer prevalecer sus pretendidos derechos sobre Castilla, y al efecto se
adelantó hasta Palencia, donde encontró el ejercito de su hijo político;
pero la batalla no se dió por la intervención de los prelados de los dos
reinos. La tregua que entonces se concerto (1127) se convirtio en paz
definitiva dos años despues (1129), y desde entonces el Batallador no
entro mas en Castilla. Se apodero de Bayona, en Francia, en el año 1131,
y en el 1133 del castillo de Mequinenza, situado en las confluencias de
los rios Segre y Ebro. El año siguiente sitió Fraga, y pereció en una
gran batalla que se dio al pié de los muros de esta plaza.
Viendose sin hijos, Alfonso I
habia hecho en el año 1131, estando delante de Bayona, un testamento,
que ratificó dos años despues en Sariñena, en el cual declaró herederos
y sucesores de todos sus reinos y señorios, por partes iguales, al Santo
Sepulcro y a los caballeros del Temple, y a los hospitalarios de
Jerusalen. Pero esta disposición quedó sin efecto. Muerto él, volvieron
a separarse las coronas de Navarra y aragón, reunidas por espacio de
ciuncuenta años. Los navarros eligieron por rey a don García Ramirez,
hijo del infante Don Ramiro, que casó con la hija del Cid, y los
aragoneses a Don Ramiro, hermano de Alfonso I y monje en el monasterio
de Saint pons de Thomieres, cerca de Narbona.
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de Reyes de Aragón
Ramiro II El Monje
(1134-1137).
Con dispensa del Pontifice,
Don Ramiro, monje desde hacía cuarenta años, se casó con Doña Ines, hija
de los condes de Poitiers y hermana del duque de Aquitania Guillermo IX,
de la cual tuvo una hija llamada Doña Petronila, en cuyo favor abdicó la
Corona de Aragón, despues de haberla desposado con el conde de
Barcelona, Don Ramón Berenguer, para retirarse a San Pedro el viejo de
Huesca, donde se cree que vivió hasta el año de 1154. En el primer año
de reinado cedió Don Ramiro II a Don Alfonso VII de Castilla, la ciudad
de Zaragoza con todo el territorio hasta el Ebro, reconociéndose
feudatario y prestándole pleito Homenaje.
De esta manera, este reino,
que en tiempos de Alfonso el Batallador parecia que iba a absorber en si
todos los Estados cristianos de España, comenzó por sufrir con Ramiro el
monje la desmembración de Navarra, continuó por hacerse feudatario de
Castilla, acabando así la línea masculina de los vigorosos monarcas
aragoneses, a los ciento y cuatro años de haber comenzado a reinar el
primer Ramiro, todo por haber puesto la corona en la cabeza de un monje,
que en el espacio de tres años trocó el sayal y la cogulla por el manto
y la diadema, cambio el sacerdocio por el matrimonio, tuvo una hija, la
desposó, enagenó el reino y se volvio al retiro de donde no debia haber
salido nunca.
Petronila y Ramón
Berenguer (1137-1162).
Dos años contaba Doña
Petronila cuando heredó de su padre la corona de Aragón y se desposó con
Don Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona, que gobernó en nombre de su
mujer con solo el título de principe de Aragón.
El matrimonio se efectuó en
1151, Don Ramón, en unión con el emperador Alfonso VII de Castilla,
guerreó, pero sin provecho, contra el rey de Navarra, que acabo por
casarse en 1144 con Doña Urraca la asturiana, hija bastarda del
emperador.
Despues de haber tomado muchas
plazas a los musulmanes como las de Tortosa, Lérida, Fraga, y de
haberles ganado infinidad de batallas en Aragón y Cataluña, Don Ramon
murió en el pueblecito de San Dalmacio, cerca de Gerona, el día 7 de
agosto de 1161. Dejó a su primogenito Don Ramon todos sus reinos y
señoríos, a escepción de los de Cerdeña, Carcasona y Narbona, que legó a
su hijo segundo Pedro, y dió a su esposa las villas de Besalú y Ribas.
La reina convocó Córtes
Generales en Huesca (1162), aprobó en un todo las disposiciones de su
difunto esposo y abdicó sus derechos en su hijo Don Ramon, a quien hizo
llamar en adelante ALFONSO.
Doña Petronila murió en
Barcelona en el año de 1172, dejando además de a Don Alfonso, a Don
Pedro, Don Sancho y a Doña Dulce.
Alfonso II (1162-1196).
Heredó de su madre el reino de
Aragón, de su padre el condado de Barcelona, despues el de Provenza, año
de 1166, por haber muerto sin hijos su primo el último conde Don Ramon
Berenguer, mas tarde el de Rosellon (1187), como sucesor de su poseedor
el conde Gerardo, y falleció en Perpiñan el día 25 de abril de 1196.
Su cuerpo fué trasladado al
monasterio de Poblet, legándole su corona con el señorio de Vinaroz.
Desde entonces fué este monasterio el panteon de los reyes de Aragón,
como antes lo habia sido el de San Juan de la Peña.
De su segunda mujer Doña
Sancha, hija de Alfonso VII de Castilla y fundadora del monasterio de
Sigena en año 1188, dejó a Don Pedro, que le sucedió, a Don Alfonso, a
quien señaló los condados de Provenza, Ancillá, Gavalda y Roda, y a Don
Fernando, que fué monje en Poblet. Doña Sancha murió en 1208.
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de Reyes de Aragón
Pedro II (1196-1213).
Uno de los primeros actos de
su reinado fué pasar a Roma a coronarse por mano del Papa Inocencio III,
ceremonia que tubo lugar el día 3 de noviembre de 1204, haciendo su
reino tributario de la Santa Sede, con obligación de entregarle
doscienta cincuenta maravedises de oro anuales.
Los reyes de Aragón no se
coronavan antes con la pompa y solemnedidad que lo hicieron desde Pedro
II. Con solo armarse caballeros cuando eran de edad de veinte años, o al
tiempo que se casaban, tomaban el título de reyes y entraban a entender
en el regimiento del reino con consejo y parecer de los ricos hombres de
la tierra... el Papa le otorgo el privilegio de que los reyes de Aragón
pudiesen en lo sucesivo coronarse en Zaragoza por manos del
metropolitano de Tarragona.
De vuelta a Aragón, Don Pedro
II, para cubrir los gastos de su viaje a Roma, estableció en todo su
reino un nuevo impuesto llamado monedaje, que era un derecho de un tanto
para cada moneda. Novedades y tributos que ocasionaron algunos disgustos
algunos disturbios entre el rey y sus súbditos.
En el año de 1212 Don Pedro II
tomó parte en la célebre batalla de las Navas.
El año siguiente se fué con
sus tropas en auxilio de los condes de Tolosa, de Bearne y de Foix,
jefes de los albigenses, que tenia muy apurados el jefe de la cruzada
católica Simon de Montfort. El 13 de septiembre los aragoneses, en unión
con los albigenses, sitiaron Muret, plaza a orillas del Garona, cuando
los de Simon de Montfort, aunque en pequeño número, acudieron al socorro
de los sitiados, dieron una batalla en que pereció el monarca aragonés
con veinte mil de los que le acompañaban.
De su matrimonio con Doña
María, hija y heredera del señor de Montpeller, dejo a Don Jaime, que le
sucedio.
El año mismo de su coronación
se casó Don Pedro II con Doña María de Montpeller, hija única del conde
Guillermo y de Eudoxia, la hija del emperador Manuel de Constantinopla.
Apenas casado, ceso de vivir conyugalmente con ella, y sin recato
nínguno se distraia con otras damas allí mismo en Montpeller, donde la
reina vivia, con desvio manifiesto de su legitima esposa. Los cónsules y
pro-hombres de Montpeller que veían con sentimiento y disgusto esta
conducta del monarca y la falta de sucesión de la reina su condesa,
celosos al propio tiempo de la honra y decoro de su señora, de acuerdo
con un rico hombre de Aragón nombrado Guillen de Alcalá, discurrieron
emplear una ingeniosa y estraña estratagema para que se realizase la
unión, siquiera momentanea, de los dos separados ... Hé aquí cómo lo
refiere Montaner ... "Con arreglo al plan combinado, cuando todo el
mundo dormia en el palació, veinticuatro pro-hombres, abades, priores,
el oficial del obispo y varios religiosos, doce damas y otras tantas
doncellas con cirios en la mano fueron al palacio real con dos notarios
y llegaron hasta la puerta de la cámara del rey. Entro la reina ... Los
demas se quedaron fuera arrodillados y en oración toda la noche ... El
rey creia tener a su lado a la dama de quien era servidor. Las iglesias
de Montpeller estuvieron abiertas, y todo el pueblo se hallaba en ellas
reunido y orando según lo acordado. Al amanecer los notables, los
religiosos y todas las damas, cada una con una antorcha en la mano,
entraron en la real camara. El rey saltó de la cama asustado y echó mano
a la espada: entonces se arrodillaron todos, y enternecidos exclamaron:
"¡Por Dios señor, mirad con quién estais acostado!" Reconocio el Rey a
la reina y le esplicaron el plan y objeto de aquel suceso. "Pues que así
es, exclamó el rey, quiera el cielo cumplir vuestros votos" En aquel
mismo día montó el rey a caballo y salio de Montpeller ... Así fué
concebido el que se llamó mas tarde Don Jáime el Conquistador.
Fué sepultado en el monasterio
de Sijena al lado de su madre Doña Sancha. La reina Doña María murió en
Roma el año de 1219.
Jaime I (1213-1276).

A la muerte de su padre,
hallábase Don Jaime en poder de Simon de Montfort, su ayo y tutor, que
no le entregó a los aragoneses hasta despues de un año de reclamaciones
y por mandato del Papa Inocencio III.
Tenia unos seis años cuando
fué jurado en las Córtes de Lérida de 1214. En septiembre de 1218 se
celebraron por primera vez en Lérida unas Córtes generales de aragoneses
y catalanes, en las cuales se confirmó la moneda jaquesa que Don Pedro
II habia labrado, declárandose no consentir que se labrase otra de nuevo,
ni que bajase ni subiese de ley ni de peso. Heredó el señorío de
Montpeller a la muerte de su madre (1219).
En el mes de febrero de 1221
se desposó con Leonor de Castilla, hermana de Doña Berenguela y tía de
Fernando III, y se apodero de Mallorca el último día del año de 1228.
Anulado su primer casamiento
por razón de parentesco, contrajo segundo matrimonio con la princesa
Yoland o Violante, hija de Andrés II, rey de Hungría (septiembre 1235),
tres años despues, el día 28 de septiembre de 1238, hizo su entrada
triunfal en Valencia, que ganó a los musulmanes, y muy pronto quedó el
reino entero de este nombre agregado al de Aragón.
Por el testamento de su primo
Nuño Sanchez, heredó los condados de Rosellón y Cerdaña., y el
vizcondado de Fenolledas en Francia (1241).
El reino de Murcia se entregó
en febrero de 1266 a Don Jaime I, que lo cedió a su yerno Alfonso X de
Castilla.
En septiembre de 1269 salió de
Barcelona con su armada para una espedición a Tierra Santa, pero
dispersadas sus naves por las tormentas, tuvo que desembarcar en Aguas
Muertas, en Francia, y hubo de renunciar a aquella empresa.
Murió en Valencia el 27 de
julio de 1276 despues de un reinado de sesenta y tres años.
De su primera mujer tuvo a Don
Alfonso, que fallecio en 1260.
De la degunda a Don Pedro, que
le sucedió en el reino de Aragón; a Don Jaime, que heredó el de Mallorca,
los Estados de Rosellón y Montpeller; a Don Fernando, que murio niño; a
Don Sancho, que fué arzobispo de Toledo; a Doña Violante, mujer de
Alfonso el Sábio; a Doña Constanza, esposa del infante Don Manuel,
hermano del rey Don Alfonso; a Doña Sancha, que se hizo monja y murió en
Jerusalen; A Doña María, religiosa también, y a Doña Isabel, esposa de
Felipe III, el Atrevido, hijo de San Luis de Francia.
Fuera de matrimonio tuvo: en
Doña Teresa Gil de Vidaure a Don Jaime, señor de Exerica, y a don Pedro,
señor de Ayerbe; de una señora de la casa de Antillon, cuyo nombre se
ignora, a Don Fernan Sanchez, a quien dió la baronia de Castro; y de
Doña Berenguela a Don Pedro Fernandez de Hijar, a quien hizo merced de
la baronía de este nombre.
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de Reyes de Aragón
Pedro III "El Grande"
(1276-1285).
Se hizo coronar solemnemente
en Zaragoza, con su mujer Doña Constanza, el 16 de noviembre de 1276 por
el arzobispo de Tarragona.
En 1282, despues de las
Visperas Sicilianas, se apodero del reino de Sicilia, al cual tenia
derechos por su casamiento (1262) con Constanza, hija de Manfredo, rey
de Sicilia, y de Beatriz de Saboya. El Papa Martin IV, adicto a Carlos
de Anjou, contra quien se habian sublevado los sicilianos, escomulgó a
Don Pedro III, declaró su reino vacante y lo dió a Carlos de Francia,
hermano de Felipe el Atrevido. Este, ayudado por Don Jáime de Mallorca,
hermano de Don Pedro III, invadió (año de 1285) Cataluña con cien mil
hombres, pero despues de haber tomado Gerona y varias plazas, tuvo que
retirarse con su ejército diezmado por una epidemia, de la cual murió en
Perpiñan el 5 de octubre de 1285.
El rey Don Pedro III preparaba
una espedición a Mallorca para vengarse de su hermano Don Jáime, cuando
le arrebató la muerte el día 10 de noviembre del mismo año: murió en
Villafranca del Panadés, a la edad de 46 años y fué enterrado en el
monasterio de Santas Creus.
Dejó de Constanza a Don
Alfonso, que le sucedió en Aragón, Cataluña, Valencia, Mallorca,
Rosellón y Cerdaña. A Don Jáime que heredó Sicilia, a don Fadrique y a
Don Pedro, a los cuales debia pasar el trono de Sicilia en caso de que
Don Jáime muriese sin sucesión. A Doña Isabel, que caso con el rey de
Portugal, y a Doña Violante, que lo efectuo con el de Napoles.
Fuera de matrimonio tuvo de
Doña María a Jáime Perez, Juan y Beatriz, y de Doña Inés Zapata a
Fernando, Pedro, Sancho y Teresa. En fin, se cree que tuvo otra hija
llamada Blanca, casada con el vizconde de Cardona, Don Hugo Ramón Folch,
el viejo.
La reina Doña Constanza murió
en Barcelona el año de 1302, y yace en el convento de Padres menores de
esta ciudad.
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de Reyes de Aragón
Alfonso III (1285-1291).
En 9 de abril de 1286 recibió
en Zaragoza la corona de rey de mano del obispo de Huesca, en ausencia
del arzobispo de Tarragona.
En el mismo año conquisto a
los musulmanes la isla de Menorca.
En 1288, el 29 de octubre puso
en libertad al principe de Salerno, que luego fué Carlos II de Anjou,
apellidado el Cojo, que renunció a todos sus derechos sobre Sicilia en
Don Jáime, hermano de Alfonso de Aragón, dejando a sus dos hijos Luis y
Roberto de rehenes en Barcelona.
También puso en libertad a los
infantes de la Cerda, e hizo proclamar en Jaca al mayor de estos como
rey de Castilla y León, y ya estaba a punto de efectuar su matrimonio
con Eleonor, hija del rey de Inglaterra, cuando le acometio una
enfermedad, de la cual murió en tres días el 18 de junio de 1291 en
Barcelona, a los 27 años de edad.
Muerto sin hijos, heredóle su
hermano Don Jaime, rey de Sicilia.
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de Reyes de Aragón
Jaime II (1291-1327).
Dejó a su hermano Don Fadrique
como su lugarteniente en Sicilia, y vino a coronarse rey de Aragón en
Zaragoza.
Caso el 1 de noviembre de 1295
con Doña Blanca, hija de Carlos II el Cojo, rey de Nápoles, cediendo a
su suegro la isla de Sicilia a cambio de las islas de Corcega y Cerdeña,
de que le hizo donación el Papa Bonifacio VIII, pero Don Fadrique no
consintio en esta desmembración y se hizo proclamar rey de Sicilia (15
de enero de 1296).
Don Jaime II pasó a Italia con
una armada de ochenta galeras, fué a ver al Papa, el cual le invistió
con el titulo de Almirante y gran Golfalonero de la Iglesia,
embarcándose de nuevo despues de una campaña desastrosa, volvió a Aragón
a preparar otra, en la cual venció por completo a su hermano Don
Fadrique, cerca del cabo de Orlanda, y desde allí hizo otra vez rumbo a
Aragón sin sacar ningún partido de su victoria.
Mandó en 1323 a su hijo
Alfonso a que se apoderase de Córcega y de Cerdeña, que estaban en poder
de los pisanos, de las cuales le habia hecho donación el Papa. El 19 de
junio de 1324 cedieron los pisanos la isla de Cerdeña, y poco despues
pasó también la de Corcega al dominio de Aragón.
Don Jáime murió en Barcelona
el día 3 de noviembre de 1327 a la edad de sesenta y seis años, y fué
enterrado en el monasterio de Santas Creus, al lado de su padre Don
Pedro III y de su esposa Doña Blanca.
Cuatro veces casó este rey:
Primero, con Doña Isabel de
Castilla, hija de Sancho IV y de María de Molina; unión declarada nula
por razón de parentesco.
Segundo, con Doña Blanca de
Nápoles.
Tercero, con Doña María de
Chipre.
Cuarto, con Doña Elisenda de
Moncada.
Solo de Doña Blanca de Nápoles
tuvo hijos, y fueron estos:
1º Don Jáime, que profesó en
la órden de San Juan de Jerusalen.
2º Don Alfonso, que le sucedió
en el reino,
3º Don Juan, que fué
sucesivamente arzobispo de Toledo y de Tarragona, y patriarca de
Alejandría.
4º Don Pedro, que poseyó los
condados de Ribagorza y Ampurias, y casó con Blanca, hija del príncipe
de Tarento.
5º Don Ramon Berenguer, conde
de Prades, cuyos Estados permutó con Don Pedro por los de Ampurias.
6º Doña María, que casó con el
infante Don Pedro de Castilla, hijo de Sancho el Bravo, y muerto su
esposo, se retiró al monasterio de Sixena (Sijena), donde acabó sus días.
7º Doña Constanza, que casó
con el infante Don Juan Manuel de Castilla
8º Doña Isabel, casada con
Federico III, duque de Austria y de Siria.
9º Doña Blanca, religiosa y
priora en el monasterio de Sixena.
y 10º Doña Violante, que casó
en 1337 con Don Felipe, déspota de Romanía.
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de Reyes de Aragón
Alfonso IV
(1327-1335). Reyes de Aragón
Fué coronado con inusitada
pompa el dia primero de la Pascua de Resurrección del año 1328.
En el mes de enero de 1329,
Alfonso IV, viudo desde 1327 de Doña Teresa de Entenza y Antillon,
sobrino del conde de Urgel, casó con Doña Leonor, hermana del rey de
Castilla Alfonso XI.
En 1331 declaró guerra a los
genoveses, y antes de que esta terminase, murio Don Alfonso IV en
Barcelona el 24 de enero de 1335.
De su primera esposa tuvo
cinco hijos y dos hijas: Don Alonso, que murió niño; Don Pedro, que le
sucedio; Don Jáime, que heredó los Estado de Enteza y de Antillon; Don
Fadrique, que murió tambien niño; Don Sancho, que ocasiono al nacer la
muerte de su madre, a la cual sobrevivio solo algunos días; Doña
Constanza, que casó con Don Jáime, último rey de Mallorca, y Doña
Isabel, que falleció de niña.
De Doña Leonor tuvo a
Fernando, marqués de Tortosa, y a Don Juan.
Doña Leonor de Castilla murió
en 1350, a la edad de cincuenta y un años, a manos de su sobrino Don
Pedro el Cruel, el cual el año anterior habia hecho matar a su primo Don
Juan, hijo segundo de Doña Leonor. Su primogénito el marqués de Tortosa
fué asesinado por su hermano paterno, Don Pedro IV de Aragón, en
Burriana el 16 de julio de 1363.
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de Reyes de Aragón
Pedro IV El Ceremonioso
(1336-1387).
Este monarca fué bajo de
estatura, de genio violento u harto colérico, pero siempre atento,
político, curioso y valiente, de ideas caballerescas, muy dado a las
letras, gran astrólogo y alquimista, y uno de los mejores trovadores de
su siglo. Dejó escritas varias poesias, su crónica, las ordenaciones
para la conservación y arreglo de su real archivo diplomático, que
conserva las actas de sus ascendientes y descencientes, la famosa
ordenanza que promulgó en las Cortes de Perpiñan el 15 de diciembre de
1350, para que en adelante se datase por los días del mes y años de la
Natividad, las leyes y ordenanzas de la caballeria de mossen San Jordi,
y las de la casa real apostilladas de puño propio en que fijo la
etiqueta, destinos, atribuciones y demas de su córte, con todo el
ceremonial de la coronación de los reyes y reinas de Aragón ...
El sobrenombre de el
Ceremonioso le fué dado por su aficción a la etiqueta de palacio: hizo
un ordenamiento general titulado "ORDENACIONS FETES PER LE MOLT ALT
SENYOR EN PERE TERZ (como conde de Barcelona y IV como rey de Aragón)
REY DARAGÓ SOBRE LO REGIMENT DE TOTS LOS OFICIALS DE LA SUA CORT." En
este reglamento, dividido en cuatro partes, prescribia los deberes de
todos loa oficios, desde el mayordomo general hasta el aguador que
surtia la cocina, así en sus servicios ordinarios, como en todas las
fiestas y ceremonias.
Don Pedro IV destronó a su
primo Don Jáime de Mallorca, el cual tuvo despues que refugiarse cerca
del conde de Foix, y el 29 de marzo de 1344 hizo proclamar solemnemente
que el reino de Mallorca con sus islas, los condados de Rosellón,
Cerdaña, Conflent y demas Estados que habian pertenecido a Jaime II de
Mallorca, quedaban perpétuamente incorporados a la corona de Aragón.
Pereció Don Jáime en Mallorca
el 25 de octubre de 1349, en un último esfuerzo que hizo para recobrar
sus Estados.
Desde que empezo a reinar,
hizo Don Pedro cuanto pudo para destruir a su suegra Doña Leonor de
Castilla, a sus cuñados y a sus hermanos; pero uniendose estos le
obligaron a jurar, en las Córtes de Zaragoza, el privilegio de la unión.
Esto sucedió el 6 de septiembre de 1347.
Al año siguiente derrotó a los
unionistas, y en la misma Zaragoza, en otras Córtes celebradas en
octubre, anuló dicho privilegio.
Se cuenta que Don Pedro,
queriendo romper por su propia mano uno de los privilegios de la unión,
al rasgar el pergamino con el puñal que llevaba siempre consigo, se
hirio en una mano y exclamo: "¡Privilegio que tanta sangre ha costado,
no se debe romper sino derramando sangre!", de lo que le quedó el nombre
de Pere del punyalet, Don Pedro el del puñal.
Empezó de nuevo la guerra
contra los genoveses, los cuales aunque ayudados por los pisanos, los
venecianos y el emperador de Constantinopla Juan Paleólogo, fueron
desbaratados por completo en el Bósforo de Tracia el día 13 de febrero
de 1352, y en 1354 cerca de Alguer. Al año siguiente (1355), se hicieron
las paces.
En 1356 estalló entre Castilla
y Aragón una sangrienta guerra que duró diez años. Don Pedro IV murió en
Barcelona el 5 de enero de 1387 a la edad de setenta años.
Casó cuatro veces:
Primera, en 1338, con Doña
María de Navarra, que murio en 1347, y en quien tuvo a Don Pedro, que
vivio pocas horas; Doña Constanza, que contrajo matrimonio con Don
Fadrique de Sicilia; Doña Juana, que fué mujer de Don Juan, Conde de
Ampurias, y Doña María, que murio niña.
Segunda, en 1347, con Doña
Leonor de Portugal, que murió sin sucesión en 1348.
Tercera, en 1349, con Doña
Eleonor de Sicilia, en la cual tuvo a Don Juan y a Don Martin, que
reinaron sucesivamente; a Don Alfonso, que murió muy niño, y a Doña
Leonor, que casó con Don Juan I de Castilla. Doña Leonor de Sicilia
murió en 1375.
Cuarta, en 1380, con Doña
Sibilia de Forcia, viuda de Don Artal de Foces, e hija de un caballero
particular del Ampurdan, llamado Bernardo. Tuvo de esta unión a Don
Alfonso, conde de Morella; otro cuyo nombre se ignora, y a Doña Isabel,
que caso en Valencia con Don Jaime, hijo primogénito de Don Pedro, conde
de Urgel, y de Doña Margarita, hija de los marqueses de Montferrat. La
reina Doña Sibilia de Forcia falleció en el covento de religiosas de San
Francisco de Barcelona el día 24 de noviembre de 1406.
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de Reyes de Aragón
Juan I (1387-1396).
Empezó su reinado persiguiendo
a su madre politica la reina Sibilia de Forcia, acusándola de haberle
hechizado siendo principe, obligandola a ceder todos los bienes que le
habia dado su marido, y mandó degollar a veintinueve de los partidarios
de la reina viuda.
Hizo espediciones a Cerdeña
contra los genoveses, y a Sicilia contra las facciones que se habían
levantado (1393-1394), y murió el día 19 de mayo de 1396 de una caida de
caballo que dío cazando en los bosques de Foixa.
De su primer matrimonio, en
1370, con Doña Juana de Valois, hija de Felipe VI de Francia, no tuvo
hijos.
Del segundo, (1372), con Doña
Marta, hija del conde de Armagnac, tuvo a Don Jáime, que vivió pocos
meses, y a Doña Juana, que caso con Mateo, conde de Foix, y pretendio la
sucesión del reino.
Del tercero y último (1373),
con Doña Violante, sobrina de Cárlos V de Francia, tuvo a Don Fernando,
Doña Violante y Doña Juana, de los cuales sobrevivió solo Doña Violante,
que caso con Luis II, duque de Anjou, que se tituló rey de Nápoles,
Jerusalen y Sicilia.
La reina viuda Doña Violante
sobrevivió a su marido hasta el 13 de julio de 1431 que murió en
Barcelona, donde se habia retirado.
Martín I (1396-1410).
Reyes de Aragón
A Don Juan I, no habiendo
dejado varones, sucedió su hermano Don Martín, duque de Monblanch, que a
la sazón se hallaba en Sicilia, ocupado en reducir esta isla a la
obediencia de su hijo el infante Don Martín.
El conde Mateo de Foix, casado
con Doña Juana, hija mayor de Don Juan I, reclamo la corona de Aragón y
entró en este reino a mano armada, pero la reina Maria, en ausencia de
su marido, le rechazó, causándole grandes pérdidas (1396).
El 13 de octubre de 1397, Don
Martín juró en Zaragoza los fueros establecidos por su padre Don Pedro
IV, y wn 13 de abril de 1399 fué coronado en la misma ciudad.
Con la victoria de San Luis
(1409), acabó de someter la isla de Cerdeña su hijo Don Martín de
Sicilia, el cual falleció de repente, y sin dejar hijos legítimos, al
mes escaso de esta batalla, el 25 de julio de 1409.
El rey Don Martín le
sobrevivió poco, y acabó sus días en Barcelona a 31 de mayo de 1410, sin
dejar hijos y sin haber querido designar sucesor.
De aquí un interregno de dos
años, durante los cuales se disputaron el reino cinco pretendientes:
Don Jáime de Aragón, conde de
Urgel, visnieto por línea masculina de Alfonso IV de Aragón, casado con
la infanta Doña Isabel, hija de Pedro IV y hermana del mismo Martín.
El anciano Don Alfonso, duque
de Gandía, conde de Ribagorza y Denia, hijo de Don Pedro, conde de
Ampurias y nieto de Don Jáime II, que fué hermano de Don Alfonso IV.
El infante Don Fernando de
Castilla, hijo segundo de la reina Doña Leonor, que era hija de Don
Pedro IV de Aragón y hermana de Don Martín.
Don Luis, duque de Calabría,
hijo de Doña Violante, hija de Don Juan I de Aragón, casada con el duque
de Anjou, que se titulaba rey de Nápoles.
Don Fadrique, hijo natural de
Don Martín de Sicilia y legitimado por Benedicto XIII, a instancias de
su abuelo el rey Don Martín de Aragón.
Tuvo Don Martín de la reina
Doña María a Don Martin, Don Jáime, Don Juan y Doña Margarita, que
murieron todos antes de su padre: Doña María casó en 1379 y murio el 29
de diciembre de 1407. El 17 de septiembre contrajo Don Martín segundas
nupcias con Doña Margarita de Prados, de la cual no tuvo sucesión, y que
le sobrevivió unos trece años.
Don Martín fué el último rey
de la línea varonil de los condes de Barcelona, que reinaron en Aragón
273 años.
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de Reyes de Aragón
Interregno (1410-1412).
Antes de morir no quiso Don
Martín designar su sucesor: se limitó, el día antes de su fallecimiento
en Valldonzella, a declarar y mandar delante de los conselleres de
Barcelona y su protonotario y escribano que se hallaron presentes, "que
le sucediere en la corona aquel que constase debérsele legítimamente," y
esta irresolución en un asunto de tanta consecuencia, se atribuye
generalmente a su aversión al conde de Urgel, y al deseo e idea que
llevaba de que le sucediese su nieto bastardo Don Fadrique, a quien
mandaba educar con estraordinario esmero. (Bofarul, tomo XI, pág. 297).
Mucha sangre y dos años de guerra civil costó la irresolución de Don
Martín, hasta que pudiesen entenderse los Parlamentos de Aragón,
Cataluña y Valencia, para poner fin a las pretensiones de los diferentes
aspirantes a la sucesión del difunto monarca.
Se nombraron nueve diputados,
tres por cada Estado, que se reunieron en Caspe con el objeto de
examinar los derechos de los pretendientes y de declarar y nombrar la
persona a quien, según justicia, se debía reconocer por rey.
Los diputados de Aragón,
fueron:
1º Don Domingo Ram, obispo de
Huesca, doctor en Cánones.
2º Fr. Francisco Aranda,
donado del monasterio de padres Cartujos de Porta-celi, natural de
Teruel.
3º Berenguer de Bardaxi,
letrado.
Por Cataluña y Mallorca:
1º Don Pedro de Zagarriga,
licenciado en Sagrados Cánones y arzobispo de Tarragona.
2º Guillelmo del Vallseca,
doctor en Leyes.
3º Don Bernardo de Gualbes y
Gualbis, doctor en ambos derechos.
Por Valencia:
1º Don Bonifacio Ferrer, prior
general de la Cartuja, doctor en Cánones.
2º Fr. Vicente Ferrer, del
Orden de Predicadores, maestro de Teología.
3º Ginés Rabassa, doctor en
Leyes, y por su trastorno de razón fué nombrado Pedro Bertran, doctor en
Derecho, de la ciudad de Valencia.
El sábado 25 de junio, en el
castillo de Caspe, este célebre Congreso dió su sentencia a favor de Don
Fernando de Antequera, infante de Castilla, nieto de Don Pedro IV de
Aragón e hijo segundo de Doña leonor, casada con Don Juan I de Castilla.
Esta sentencia fué leida y
publicada en la iglesia mayor de la villa de Caspe el día 28 de junio de
1412, con la mayor solemnidad, por San Vicente Ferrer, asistiendo a la
ceremonia los nueve jueces, los diputados de los Parlamentos de las tres
provincias, los embajadores de los pretendientes y varios otros
personajes, y en seguida se notificó por escrito a los interesados.
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de Reyes de Aragón
Fernando I. (1412-1416)
La decisión del Congreso de
Caspe fué respetada por los competidores de Fernando I, a escepción de
Don Jaime conde de Urgel, que se rebeló. Fernando I logró sujetarle, le
confisco todos sus bienes y le condenó a cárcel perpétua: este
desdichado conde murió en el castillo de Játiva el día 1º de junio de
1435, asesinado por los infantes hermanos de Alfonso V, despues de
veinte años de prisión y sufrimientos.
Don Fernando I se habia casado
en Madrid el año de 1393 con su tía Doña Leonor Urraca de Castilla,
llamada la rica hembra, y a sus títulos de señor de Lara, duque de
Peñafiel y conde de Mayorga, añadio el de conde de Alburquerque, Ledesma
y señor de Castro de Haro. Despues de un reinado de cuatro años no
cumplidos, Don Fernando I murió en Igualada el 2 de abril de 1416, y su
cadáver fué llevado al monasterio de Santa María de Poblet.
De Doña Leonor de Alburquerque,
hija y heredera de Don Sancho, hermano entero de Enrique II, tubo cinco
hijos y dos hijas, que son:
Don Alfonso, que nació en 1394
en Medina del Campo, y que le sucedió.
Don Juan, señor de Lara y
duque de Peñafiel y Montblanch, que nacio también en Medina del Campo el
29 de junio de 1398,
Don Enrique, que fué maestre
de la Orden de Santiago, y conde de Alburquerque y señor de Ledesma, que
murio en Calatayud en 1445 de resultas de las heridas que recibió en la
batalla de Olmedo,
Don Sancho, maestre de
Calatrava y Alcántara, que feneció en Medina del Campo en marzo de 1417,
Don Pedro, que fué duque de
Notho en Italia, y murió en el sitio de Nápoles estando con su hermano
mayor, ya rey Don Alfonso V, en la conquista de esta ciudad (1438),
Doña María, que casó con su
primo hermano Don Juan II de Castilla, y murió en Villacastin en 1445
con sospechas de haber sido envenenada por Don Alvaro de Luna,
Otra, Doña María que caso en
1428 con Duarte o Eduardo, rey de Portugal, y murió en Santo Domingo el
Real de Toledo, también con indicios de veneno, el día 18 de febrero de
1445.
Alfonso V. (1416-1458)
El mismo día en que murió Don
Fernando I, fué aclamado rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de
Sicilia y de Cerdeña, y conde de Barcelona, su hijo primogénito Don
Alfonso V, nacido el año de 1394 en Medina del Campo. La reina Doña
Juana de Nápoles, sitiada en su capital por Luis III de Anjou, hizo
ofrecer la sucesión al trono de Nápoles, reconociéndole como hijo y
heredero suyo, a Don Alfonso V, el cual, pasando a Nápoles con una
armada, obligó a los enemigos de Doña Juana a levantar el cerco.
La adopción de Don Alfonso,
ratificada entonces por Doña Juana, fué confirmada por bula del Papa
Martin V. En el año 1423 revocó públicamente aquella princesa su
adopción, y la trasfirió a Luis de Anjou, al cual, juntamente con el
duque de Milan y señor de Génova, obligó Don Alfonso a salir de Nápoles
(octubre de 1423).
Antes de regresar a Cataluña
Don Alfonso V, tomó y quemó Marsella, que pertenecia a su enemigo Luis
de Anjou, apoderandose allí de las reliquias de San Luis, obispo de
Tolosa, que depositó mas tarde en la catedral de Valencia.
Salió victorioso en una
empresa que hizo en 1432 a africa contra el rey de Tunez.
En noviembre de 1434 murió
Luis de Anjou, y el 2 de febrero de 1435 falleció también en Nápoles la
reina doña Juana, despues de haber nombrado heredero de todos sus reinos
a Renato, duque de Anjou y de Provenza, hermano de Luis, muerto sin
hijos.
Alfonso sitió con su escuadra
la plaza de Gaeta, pero cayó prisionero de los genoveses que acudieron a
socorrerla, con sus dos hermanos y lo mas escogido de su nobleza.
Pronto logro su libertad por
el duque de Milan, señor de Génova, con quien hizo alianza (1436).
Emprendió de nuevo la guerra
de Nápoles, de cuya capital se apoderó el 2 de junio de 1442, sometió a
su obediencia al Abruzzo, la Pulia y la Calabria, obligó al duque de
Anjou a refugiarse en Florencia, y el 26 de febrero de 1443 entro
triunfalmente en Nápoles, donde se hizo reconocer como heredero de
aquella corona a Don Fernando, su hijo natural, que había sido antes
reconocido por el Papa.
Murió en Nápoles el 28 de
junio de 1458 a los sesenta y cuatro años de edad, sin dejar sucesión de
su mujer Doña María, hija de Enrique III, con la cual se habia casado el
12 de junio de 1415. Esta princesa, nacida en Segovia el 14 de noviembre
de 1401, sobrevivió dos meses a su marido, y falleció en Valencia el 7
de septiembre de 1458.
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de Reyes de Aragón
Don Pedro. Condestable de
Portugal (1464-1466).
Despues de muerto el principe
de Viana el 23 de septiembre de 1461, envenenado según parece, por su
madrasta la reina Doña Juana, segunda esposa del rey Don Juan II, fué
jurado Don Fernando, (más tarde el Catolico), como primogénito y sucesor
en Aragón y Barcelona, pero los grandes y el clero se sublevaron,
obligaron a Juan II a levantar el sitio de Barcelona que habia empezado
para salvar a su hijo, declarado enemigo del principado y dieron la
corona de los condes de Barcelona a Enrique IV de Castilla, que les
ayudó con 2.500 caballos.
Este desistió dos años despues,
en 1464, y los catalanes llamaron a Don Pedro, condestable de Portugal,
nieto del conde de Urgel y descendiente de la antigua dinastia de los
condes de Barcelona.
Don Pedro, a la sazon en Ceuta,
se puso inmediatamente en camino para Barcelona, donde desembarco el 21
de enero de 1464, y recibió el juramento de los catalanes como conde de
Barcelona y rey de Aragón y Sicilia.
En febrero de 1465 fué
derrotado por el infante de Aragón Din Fernando, y obligado a huir
disfrazado por enmedio de sus enemigos.
Murió en Granollers, cerca de
Barcelona, el día 29 de junio de 1466, y fué enterrado en la iglesia de
Santa María del Mar.
En el testamento que hizo
aquel mismo día instituyo por heredero de Aragón, Sicilia y Cataluña al principe Don Juan, su sobrino, primogénito del rey Don Alfonso V de
Portugal.
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de Reyes de Aragón
Renato de Anjou. (1467-1470)
Los catalanes, a la muerte del
condestable, ofrecieron la corona a Renato el Bueno, duque de Anjou,
antiguo pretendiente a la corona de Nápoles, y hermano de Luis de Anjou,
uno de los competidores al trono de Aragón despues de muerto el rey Don
Martín.
Su madre era la infanta Doña Violante de Aragón, hija segunda de Don Juan I, rey de Aragón y conde de
Barcelona.
Renato, de setenta años
entonces y ciego, envió a su hijo Juan, duque de Lorena y caballero de
gran fama a Barcelona, donde entro el 31 de agosto de 1467, y recibió la
investidura en nombre de su padre.
El principe Juan de Lorena
murió el 16 de diciembre de 1470 en Barcelona, y fue enterrado en la
catedral de Santa Cruz.
Los catalanes se rindieron por
fin a su legitimo rey Don Juan II el 16 de octubre de 1472. Renato de
Anjou sobrevivio a su hijo Don Juan de Lorena, duque de Calabria, hasta
el año de 1480.
Juan II (1458-1479).
Reyes de Aragón
Nació en Medina del Campo el
29 de julio de 1398, era rey de Navarra desde 1425 cuando sucedió a su
hermano Alfonso V, muerto sin sucesión.
Dominado por su segunda mujer
Doña Juana Enriquez, hija de almirante de Castilla, maltrató de una
manera horriblé a los hijos habidos de su primer matrimonio con Doña
Blanca de Navarra, hija y heredera de Carlos el noble, rey de Navarra.
Indignados los catalanes de esta conducta, ofrecieron sucesivamente la
corona del principado a Luis XI, rey de Francia, que la rehusó, a Don
Enrique IV de Castilla, que la conservó un año (1462 a 1463), a Don
Pedro, condestable de Portugal, nieto del conde de Urgel, que tomó
posesión del condado el 21 de enero de 1464, y que fallecio en Barcelona
de muerte sospechosa el 29 de junio de 1466, a Renato de Anjou, antiguo
pretendiente a la corona de Nápoles, y hermano de Luis de Anjou, uno de
los competidores a la sucesión de Don Martín, Renato a pesar de sus
setenta años y de hallarse ciego, aceptó aquel cargo, y mandó a su hijo,
Juan de Lorena, a Barcelona para tomar posesión del principado en su
nombre como su lugarteniente general (31 de agosto de 1467).
El 13 de febrero de 1468 murió
en Zaragoza la reina Doña Juana, y en diciembre de 1469 el duque de
Lorena en Barcelona. Los catalanes se resistieron a reconocer a Don Juan
II hasta el 22 de diciembre de 1472, en que hizo su entrada en
Barcelona, donde juró y confirmo solemnemente los fueros de Cataluña. El
19 de enero de 1479 murió el rey Don Juan II, a los ochenta y dos años
de edad.
Tuvo de su primera esposa Doña
Blanca de Navarra tres hijos:
Don Carlos, principe de Viana,
que, cruelmente atormentado por su padre, murió en Barcelona el 23 de
diciembre de 1461, a los cuarenta años de edad,
Doña Blanca, que murió
envenenada, y Doña Leonor, condesa de Foix,
que fué quien la envenenó, y que sucedió a su padre en el reino de
Navarra
En su segunda mujer, Doña
Juana Enriquez tuvó:
Don Fernando, que le sucedio, Doña Leonor, que murió niña.
Doña María, que murió niña. Doña Juana, que casó con Don
Fernando I, rey de Nápoles.
Fuera de matrimonio tuvo
varios hijos. De Leonor de Escobar nació Don Alfonso de Aragón, que gozó
injustamente por algun tiempo del maestrazgo de Calatrava.
De una señora castellana
llamada Doña N .Avellaneda tuvo a Don Juan, que fué obispo de Zaragoza,
y de otra manceba natural de Navarra, de la familia de los Ansas, le
nacieron tres hijos, que fueron:
Don Fernando y Doña María, que
murieron niños, y Doña Leonor de Aragón, que
caso en 1468 con Luis de Beaumont, conde de Lerin y condestable de
Navarra.
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de Reyes de Aragón
Fernando II El Católico.
(1479-1516)
Sucedio a su padre Juan II en
la Corona de Aragón.
En 1469 se habia casado con
Isabel de Castilla con la que compartió gobierno en ambos reinos.
Muchas veces se ha dicho que
ellos realizaron la unidad de España, pero ésto no es totalmente cierto.
La unión fue personal, ya que Fernando al ser rey de Aragón e Isabel
reina de Castilla, se unieron los dos reinos en las personas de los
Reyes Católicos, pero la unidad política no se consiguió después de su
matrimonio, porque cada reino continuo como hasta entonces, aunque todos
ellos los reconocían como reyes. Aragón era uno de esos reinos, con sus
leyes, instituciones, autoridades, moneda y fronteras propias, que le
daban una gran personalidad, distinta de los demás territorios. Sus
habitantes se sentían orgullosos de ser y de llamarse aragoneses.
El reinado de los Reyes
Católicos no favoreció especialmente a Aragón. Expulsaron a los judíos e
introdujeron la Inquisición.
A pesar del desinterés de
estos monarcas y de sus sucesores por el reino aragonés, éste tubo en el
siglo XVI una época de prosperidad: aumentó su población, mejoró la
agricultura con obras de regadío, desarrollo su industria, sobre todo la
de tejidos, y extendio su comercio que se dirigía especialmente a
Francia.
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de Reyes de Aragón
Los reyes abajo
mencionados también fueron reyes de Valencia
Carlos I 1516 - 1556
El 24 de febrero de 1500
nacía en Gante Carlos I de España y V de Alemania. Sus padres eran
Felipe de
Habsburgo, conocido como El
Hermoso, archiduque de Austria, duque de Borgoña, de Luxemburgo, de
Brabante, de Güeldres y Limburgo y conde de Tirol, Artois y Flandes, y
doña
Juana de
Castilla, heredera de la corona
castellana y de la aragonesa. Sus abuelos maternos eran nada menos que
los
Reyes
Católicos y los paternos el
Emperador
Maximiliano
I y doña María de Borgoña. Como
heredero
de todos ellos al ser el primogénito, Carlos obtendrá uno de los mayores
imperios
del
Renacimiento,
siendo uno de los primeros impulsores de la idea de unificación en
Europa, tomando la religión católica como el instrumento unificador. La
educación del joven príncipe corrió a cargo de su tía
Margarita de
Austria, mujer de gran cultura
que inculcará en Carlos el amor por las artes y la cultura. Como
preceptor se hizo cargo del muchacho el cardenal Adriano de Utrecht,
futuro papa
Adriano VI.
Desde los nueve años encontramos a otro personaje en el círculo de
Carlos: Guillermo de Croy, señor de Chievres, hombre de gran codicia que
se ganó la confianza del príncipe, durmiendo incluso en la misma
habitación que él con la excusa de que si el príncipe se despertaba,
tendría alguien con quien hablar. Aunque esta relación no parece
aparentemente positiva, el contacto de Carlos con Guillermo de Croy le
convertirá en un hombre de estado, acercándole a los secretos del
gobierno. En 1516 fallece don
Fernando el
Católico, dejando vacante la
corona de Aragón, mientras que la corona castellana estaba en manos de
doña
Juana, recluida en Tordesillas
debido a su enajenación mental. Esto convertía a Carlos en regente del
reino de Castilla aunque en realidad todo el poder quedaba en sus manos.
Carlos embarcó en Flandes con destino a la península ibérica, llegando a
las playas de Asturias en septiembre de 1517. El cardenal
Cisneros,
regente de Castilla, acudió al encuentro con el nuevo rey, pero falleció
en Roa antes de que se produjera. El cardenal no sufrió la humillación
de ver como el monarca le entregaba la dimisión, ingrata recompensa para
un hombre que tanto había dado al reino. La camarilla de flamencos que
rodeaba al inexperto rey (tenía 17 años y no sabía hablar castellano,
por lo que no se podía comunicar con sus súbditos) acaparó rápidamente
todos los puestos de confianza, iniciando una auténtica caza y captura
de los caudales del reino que salían de las fronteras para la
financiación de los asuntos en los Países Bajos. Lo primero que hizo
Carlos en tierras españolas fue visitar a su madre, encerrada en
Tordesillas desde hacía más de siete años. El encuentro entre madre e
hijos (a Carlos le acompañaba su hermana Leonor, futura esposa de
Manuel I
de Portugal) fue emotivo ya que hacía más de doce años que no se veían.
Posiblemente el motivo de la visita sería la legitimación de la decisión
de coronarse rey (lo que había hecho en Bruselas el 14 de marzo de 1516)
cuando la legítima propietaria de Castilla no había fallecido. Para
solucionar este problema legal y político, desde este momento en todos
los documentos oficiales figurarán el nombre de ambos soberanos, siempre
el de la reina en primer lugar. Otro problema le surge a la camarilla
flamenca con don
Fernando,
el hermano menor de Carlos, nacido en Alcalá de Henares, criado y
educado en Castilla, con un amplio número de partidarios dispuestos a
coronarle. Incluso los Guzmán pensaron en llevar a Fernando a Aragón
donde sería coronado rey con el apoyo de doña
Germana
de Foix, segunda esposa del
Católico. Con el fin de eliminar problemas, Chievres decidió enviar a
don Fernando a Bruselas. Sin embargo, las Cortes reunidas en Valladolid
se opusieron a dicha medida, exigiendo que Fernando permaneciera en
España al menos hasta que Carlos tuviera descendencia. Pero Chievres
consiguió su objetivo y envió al infante a Bruselas, saltándose la
decisión de la asamblea. Los ánimos estaban bastante encendidos ya que
los procuradores a Cortes (encabezados por el representante de Burgos,
Juan de Zumel) no admitían que la presidencia estuviera en manos de un
extranjero, Jean de Sauvage, ni los desmanes cometidos por los
flamencos. Por eso se realizaron una serie de exigencias al rey como el
respeto a las leyes de Castilla, el inmediato despido de los extranjeros
que tuviera a su servicio, el aprendizaje del castellano y la ubicación
de castellanos en los cargos más importantes. Carlos juró respeto a las
leyes castellanas y consiguió un crédito de 600.000 ducados por un plazo
de tres años. Superado el escollo castellano, Carlos pone rumbo a Aragón
donde las complicaciones también estaban a la orden del día. En las
Cortes aragonesas existía un amplio grupo que quería nombrar
príncipe-heredero a Fernando. Tras meses de duros debates, las Cortes
reconocieron a Carlos como rey y le otorgaron un empréstito de 200.000
ducados. Después pondría rumbo a Cataluña donde los tratos también se
prolongaron en el tiempo. Un año tuvo que estar el rey entre sus
súbditos catalanes. En Barcelona recibe la noticia de su elección como
Emperador, el 28 de junio de 1519. Este nombramiento encenderá los
ánimos en Castilla, al considerar que los gastos de Carlos aumentarían
considerablemente. Rápidamente se extendieron las protestas desde Toledo
a las otras ciudades del reino, exigiendo la convocatoria de una reunión
de Cortes donde se recomendase al monarca que no se marchara del país,
que no permitiese el saqueo de las arcas castellanas por los flamencos y
que éstos abandonasen los cargos que ocupaban. Las Cortes fueron
convocadas en Santiago de Compostela, pero con unos propósitos
absolutamente diferentes. Los procuradores eran reacios a las propuestas
que les hacían los consejeros de Carlos por lo que Gattinara decidió
unilateralmente trasladar la reunión a La Coruña, donde se concedió el
ansiado subsidio con el que Carlos se trasladaba a Alemania. El cardenal
Adriano de Utrecht quedaba como regente de un país en rebeldía. Desde
que Carlos marchó a Alemania (mayo de 1520) hasta su regreso a Castilla
(julio de 1522) se sucederán en España dos de los episodios más
destacables del siglo XVI: la revuelta de las
comunidades
en Castilla y la rebelión de las
germanías
en Valencia. Camino de Alemania, Carlos hizo escala en Inglaterra,
llegando a Aquisgran donde sería coronado Rey de Romanos en octubre de
1520. Al recibir el nombramiento, el nuevo emperador se compromete a
mantener los derechos de los príncipes, mantener el orden imperial,
emplear oficiales alemanes en el interior de las fronteras, restaurar el
Consejo de Regencia y convocar una Asamblea de los Estados. Dicha
asamblea, denominadas Dietas, tiene lugar en Worms en 1521. En esta
reunión Fernando es nombrado regente del Imperio y elevado al rango de
archiduque. Lutero
es declarado proscrito, iniciándose el enfrentamiento religioso que
implica la expansión del
luteranismo.
En la primavera de 1522 Carlos pone rumbo a España, haciendo una escala
en Inglaterra para firmar un acuerdo con
Enrique VIII
con el fin de establecer la
defensa
de ambos países contra Francia.
En julio desembarcaba en Santander y desde ese momento van a primar los
asuntos exteriores sobre la política interior. Y es que Carlos tendrá
desde el primer momento una idea imperial en su cabeza, imaginando una
comunidad supranacional de estados europeos unidos por la religión
cristiana y vinculados por la común pertenencia a la dinastía de los
Habsburgo. Esta es la razón por la que se considera a Carlos como uno de
los primeros impulsores de la Unión Europea. Lógicamente estas ideas
provocan una serie de obstáculos. El primero será Francia, cuyas
fronteras estaban rodeadas por los territorios de los Habsburgo, algo
similar a lo que le ocurre al Papado. Entre 1521 y 1544 Carlos va a
involucrarse en cuatro guerras con
Francisco I
de Francia, guerras en las que el emperador saldrá victorioso en mayor
medida. Esta es la razón por la que se considera a ambos personajes como
los últimos caballeros medievales, llegándose a plantear el
enfrentamiento mutuo en un duelo para solucionar los conflictos. Muerto
Francisco I será su sucesor,
Enrique II,
quien continúe con el conflicto, obteniendo el francés una contundente
victoria. Con el fin de fortalecer sus relaciones con Portugal, Carlos
eligió como esposa a Isabel, la hija del rey Manuel I de Portugal y
María de Aragón, hija de los Reyes Católicos. Los cónyuges eran primos
hermanos lo que no eran una disculpa ya que en la época los matrimonios
entre los miembros de las familias reales se consideraban una manera de
mejorar la raza. Isabel era una mujer muy atractiva, con unos bellos y
grandes ojos azules y un cuerpo esbelto, destacando por encima de su
belleza su inteligencia, como tendrá oportunidad de demostrar en sus
numerosas regencias del país. La boda se realizó en Sevilla el 11 de
marzo de 1526, pasando los novios la luna de miel en Granada. Parece que
el amor nació de manera inmediata entre los cónyuges, a pesar de que
Carlos ya tenía una hija, fruto de su relación con Margarita van Gest
durante su estancia en Flandes, en 1522.
Margarita de
Austria será el nombre de la
primera hija ilegítima de don Carlos. Uno de los momentos más
importantes para Carlos será su coronación como emperador que tuvo lugar
en Bolonia el 24 de febrero de 1530, el mismo día de su cumplea |